Globalización, pensamiento único y liberalismo.

Globalización:
La globalización es un fenómeno moderno que puede ser analizado desde diversos ángulos. El término proviene del inglés globalization, donde global equivale a mundial.
A grandes rasgos, podría decirse que la globalización consiste en integración de las diversas sociedades internacionales en un único mercado capitalista mundial. Por eso, el fenómeno es defendido desde teorías económicas como el neoliberalismo y por entidades como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Existen numerosas corrientes de pensamiento que creen que la globalización trasciende la cuestión económica y abarca a la cultura, por ejemplo. Como la relación de fuerzas entre las naciones más desarrolladas (como las europeas o los Estados Unidos) y las subdesarrolladas (como las latinoamericanas o africanas) es sumamente desigual, la globalización sin límites ni controles favorece el imperialismo cultural y el dominio económico, y atenta contra la identidad particular de cada pueblo.
El origen histórico de la globalización se remonta a 1492, cuando Cristóbal Colón llegó a América. A partir de allí, la voluntad expansiva de Europa se tradujo en una serie de imperios y el comercio global se intensificó año a año. Las potencias se basaban en la teoría económico-política del mercantilismo, que suponía la competencia por una cantidad finita de riqueza y la necesidad de un control estricto del comercio.
El avance de la tecnología, el auge de las telecomunicaciones e Internet y el desarrollo de los medios de transporte ha permitido que el fenómeno de la globalización sea una realidad ineludible en el mundo actual.

Pensamiento único:
El pensamiento único, asumido, al parecer como único modelo social posible por los dirigentes del sistema ha consagrado al mercado como el único agente de regulación social, La consecuencia de esta catástrofe intelectual es que el Mundo ha quedado en manos de personas sin escrúpulos que lo han llevado a una situación límite como consecuencia del expolio de la Naturaleza y de los pueblos “no competitivos”. Un expolio sistemático disfrazado con el nombre de “liberalismo” como falso sinónimo de libertad. Y para conferir un carácter científico a este auténtico yermo del pensamiento se han creado términos, conceptos e incluso teorías igualmente vacíos de los que se habla como si tuvieran una existencia real: “el precio del dinero”, los “índices bursátiles”, el “capital financiero”, el “índice de consumo” y algunos tan hipócritas como “la libre competencia” o “la renta per cápita”. Con estas bases científicas no resulta extraña la satisfacción de los expertos con la entrada de China en el “libre mercado” porque ya son “6000 millones de consumidores”. Esta especie de “pereza mental”, de no querer detenerse a reflexionar sobre el camino al que nos están conduciendo parece un síntoma de decadencia (incluso un indicio de catástrofe) de nuestra “civilización”.
Pero el pensamiento único no se ha detenido en el ámbito de la economía. La aparente necesidad de descargar responsabilidades en algún tipo de “poder incontrolable” se traduce en la explicación de la Naturaleza mediante la omnipotencia, igualmente aleatoria e imprevisible, de la selección natural: el único motor de la evolución de la vida y de las relaciones entre los seres vivos, cuyo fundamento es una competencia permanente de todos contra todos. Y, del mismo modo, la profusión de “términos científicos” creados en torno a ella (la fitness, el “coeficiente de selección”, el “valor reproductivo”, el “equilibrio genético”…) constituyen los puntales, apoyados en el aire de una Naturaleza inventada, que soportan la base del pensamiento único biológico.
Fragmento escrito por Máximo Sandín en 2004

Liberalismo:
El liberalismo es una doctrina filosófica y política que se caracteriza por ser una concepción individualista, en otras palabras, es una concepción para la cual el individuo y no los grupos constituyen la verdadera esencia; citando nuevamente a García Pelayo: “Los valores individuales son superiores a los colectivos y el individuo decide su destino y hace historia”.
En su aspecto predominantemente filosófico, el liberalismo es una posición intelectual que basa exclusivamente en la fuerza de la razón la posibilidad de interpretar los fenómenos, con autonomía de todo principio que se considere absoluto o superior. Particularmente por este aspecto -desvincular al individuo de toda instancia sobrenatural- ha sido motivo de condenaciones pontificias.

Gustavo Bueno , ¿Para que sirve la filosofia?

Paula Prieto Fernández de Velasco

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