del quijotismo filosófico según José Gaos y Fernando Salmerón: una crítica, por Eliseo Rabadán



TEXTO tomado del ensayo:
En el brevísimo panorama que hemos tratado de esbozar , sólo tenemos algunas líneas maestras de lo que fue el pensar filosófico de un hombre de la segunda mitad del siglo que acaba de terminar.
Hemos dejado a un lado variantes filosóficas que resultan imprescindibles para un recuento de las principales corrientes de pensamiento de este período. El marxismo, la hermenéutica, la filosofía de cuño fenomenológico y el existencialismo, llenaron con sus propuestas esa vasta y ya casi lejana perspectiva. No olvidemos que a mediados del siglo las bombas atómicas lanzadas por EEUU en Japón marcan un antes y un después en la Historia de la Humanidad. Desde entonces, hablar de “humanismo” resulta demasiado atrevido para ser sinceros. Nosotros pensamos que la propuesta de Salmerón era consciente de estas limitaciones. Sin embargo, en tiempos de la cultura “kitsch” ,en tiempos de “pensiero debole”,que es la consigna de los posmodernos italianos. Tiempos donde , a decir de Carlos Monsiváis ,la televisión está haciendo a los individuos ,podemos decirlo, “borregos electrónicos” dóciles ovejitas llevadas al matadero del consumismo ciego.
El panorama de una sociedad de la violencia estructural, del simulacro y de los grandes movimientos fundamentalistas y de disgregación de la comunidad, tal como lo señala en su reciente ensayo el escritor y filósofo Roger Bartra. Son tiempos que nos pueden recordar los tiempos del helenismo , cuando ,desmoronado ya el modelo político de la Atenas de Pericles,y en los albores de un Imperio Romano que surgía de la Roma Republicana heredera de Atenas ,observamos movimientos acaso equivalentes al siglo XX y comienzos del XXI : sectas de todo tipo : epicureísmo decadente ,así como estoicisimo bajo la faz del neoliberalismo, que representa un imperio aún por definirse ,pero que absorbe, al igual que el romano, todas las aportaciones de las llamadas “culturas bárbaras” ,al igualarlas todas con la condición de que el poder imperial permanezca inalterado. Y el pulular de estoicismos y escuelas cínicas es hoy un reflejo de aquel tiempo de gestación de un “nuevo orden” mundial.
En esta tesitura ,creemos que el recurrir a los planteamientos salmeronianos , acaso aporte un aire fresco , cuya riqueza no consistiría sino en buscar las raíces más profundas y vigorosas de las culturas mediterráneas y prehispánicas , en las que el sentido de una vida comunitaria no excluye la capacidad del diálogo filosófico académico, que debe ser la espina dorsal de todo proyecto vital de envergadura y que “valga la pena “ de vivirse en las sociedades políticas del mundo hispanoamericano.
No renunciar, pues, a la técnica y las ciencias físico-naturales. No renunciar a un mundo cada vez más influido por el pragmatismo, sino saber encauzar los saberes técnico-científicos en un seno vital en que el hombre juegue el papel de rector y no de simple añadidura vacía de sentido, cual apéndice de la maquinaria productiva neoliberal
Por tanto, creemos que rescatar el sentido filosófico de Don Quijote y su complemento sancho Panza , frente a los sueños de grandeza fáusticos o frente a la duda “cínica” de un Hamlet…debemos rescatar tanto los poemas filosóficos náhuatls de “flor y canto”,como esa tradición mediterránea que aboga por los ideales de una vida en que sueños e ideales de justicia son médula y alimento social y meta política.
Se habla hoy en día también de “religiosidad” como fundamento para el saber habitar(ecos heideggerianos signos del posmodernismo),se habla también de rescatar a Nietzsche y su mensaje de rescatar lo dionisiaco frente a la tiranía (supuesta o real) de la técnica y la razón ilustrada, pero creo más bien que lo que aportaría, desde el ámbito de la actividad filosófica ,lo que podemos denominar “quijotismo filosófico” ,sería esa capacidad para criticar el “orden establecido”, y esa fue, en época socrática, la guía de praxis, el ethos político, que marcó la alternativa frente a sofistas y posteriormente frente a cínicos o estoicos devenidos meras sectas pseudo filosóficas.

Un comentario el “del quijotismo filosófico según José Gaos y Fernando Salmerón: una crítica, por Eliseo Rabadán

  1. tebanac dice:

    Estupendo me gusto muchisimo

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