Economía criminal, cocaína, y legalización de drogas vs mafias. Saviano en su libro 000

En el contexto de la llamada crisis, que al parecer sirve de coartada para gobernar mediante decretos, en las seudo democracias del presente, en una especie de permanente estado de excepción ( cf. tesis de Giorgio Agamben al respecto), ha sido traducido recientemente al español el libro de Saviano titulado 000 (Cómo la cocaína gobierna el mundo)
Excélsior
10 de marzo de 2014

http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/03/10/947860

Zambada entregó a El Chapo: Saviano; afirma que había distanciamiento
entre los capos
En entrevista, el periodista italiano revela una conversación en la que
El Mayo propuso a Joaquín Guzmán ceder el mando

10/03/2014 09:36 Carlo Pini

+++Detesto cualquier droga. Ni siquiera de jovencito las probé. Y como
yo odio las drogas, justamente por eso pediría su legalización. No se
trata de incentivar el consumo de la mariguana o de otras drogas.
Legalizándolas puedes hacer una campaña en su contra.

+++“La coca la consume quien ahora está sentado a tu lado en el tren y
la ha tomado para despertarse esta mañana; o el conductor que está al
volante del autobús que te lleva a casa porque quiere hacer horas extras
sin sentir calambres en las cervicales. Consume coca quien está más
próximo a ti. Si no es tu padre o tu madre, es tu hermano, si no es tu
hermano entonces es tu hijo. Si no es tu hijo, es tu jefe, o su
secretaria, que esnifa sólo el sábado para divertirse. Si no es tu jefe,
es su mujer, que lo hace para dejarse llevar. Si no es su mujer es su
amante, a quien él se la regala en lugar de pendientes y aún mejor que
diamantes… Quien la consume está contigo… Pero si, pensándolo bien,
crees que ninguna de esas personas puede esnifar cocaína, o bien eres
incapaz de verlo, o mientes o, bien, sencillamente, la persona que la
consume eres tú.”

+++“Quien no conoce hoy México no puede entender el mundo actual. Suena
crudo, pero es así. Hoy México es el centro del Mundo.”

NUEVA YORK, 10 de marzo.– Tiene la certeza, que no las pruebas en la
mano, pero lo dijo convencido: Joaquín El Chapo Guzmán Loera es, así en
presente, el Steve Jobs del mundo del narco. De ahí que a Roberto
Saviano le cueste admitir que su persecución desde Culiacán hasta la
torre Miramar, en Mazatlán, se haya debido a un simple descuido. La mano
de Ismael El Mayo Zambada está ahí. “O lo entregó o no lo protegió más”,
afirmó contundente.

El escritor y periodista italiano sostuvo su afirmación en una
infidencia a la que tuvo acceso tras siete años de investigación. Se
trataría de una conversación en la que los dos principales líderes del
cártel del Pacífico se hablaron como siempre, a la cara, pero de manera
inusualmente dura.

La advertencia para El Chapo no dejó lugar a dudas. Al menos no para el
autor de “Gomorra”.

En el testimonio recogido por Saviano, El Mayo Zambada le pidió a El
Chapo Guzmán Loera apartarse, lo que él mismo haría, para dejar paso a
las nuevas generaciones. “Si no lo hacemos, si no les cedemos el
control, ellos lo tomarán por su cuenta y riesgo”.

Y más. Le habría dicho: “Si no te vas habrá una guerra civil dentro de
nuestra organización”.

La entrevista con Saviano transcurre ya entrada la noche en el sótano
de uno de los hoteles del barrio de Chelsea.

¿Pero por qué en un sótano? Saviano es un hombre amenazado, cuya cabeza
tiene precio. La mafia italiana lo condenó desde la aparición de su
primer libro. Hoy vive escoltado las 24 horas del día.

La temperatura afuera es apenas testigo del invierno más duro que ha
vivido Nueva York en 118 años. Ahí, frente a las cámaras de Cadena Tres
y Excélsior TV, Saviano fue cálido, se dio tiempo para sonreír, no
pareció ser nunca el “muerto que habla”, como se describe en
CeroCeroCero, su más reciente obra, publicada bajo el sello de Anagrama.

Saviano presentó recién el viernes su nuevo libro-ensayo sobre los
secretos del imperio de la cocaína en América Latina y sus múltiples
conexiones. CeroCeroCero, el libro que lanzó al mundo “como una venganza
personal”, para demostrar “que no han podido callarme, que mi música
sigue sonando”, y que está llamado a convertirse en un fenómeno
editorial, como lo fue Gomorra en 2006, del que vendió 10 millones de
ejemplares y que se tradujo a 55 idiomas.

En CeroCeroCero, Saviano relata en detalle el acuerdo en los años 80
entre los líderes del narcotráfico de Colombia, encabezados por Pablo
Escobar y Miguel Ángel Félix Gallardo, su contraparte mexicana. O, mejor
dicho, la entrega de la estafeta, la capitulación de los más grandes
líderes del narcotráfico colombiano a manos de los mexicanos. Nacieron
así los reyes del imperio, del bajo mundo, del mundo.

“En el caso de El Chapo me impactó mucho su arresto. No he podido
descifrarlo del todo. ¿Fue traicionado? ¿Se entregó?”, se preguntó
Saviano a sí mismo.

Así que no tiene problema en desenredar esta complicadísima maraña: “La
declaración de El Mayo, de la que estuve enterado unos meses antes, me
deja grandes dudas. ¿Por qué hizo esa declaración, por qué permitió que
alguien más la escuchara?

“Prácticamente le dijo: ‘O te vas o habrá una guerra civil dentro de
nuestro grupo’. Para mí, El Mayo tuvo responsabilidad en la captura de
El Chapo. No sé si lo vendió, pero lo que es un hecho es que no lo
protegió más. Lo dejó a su suerte.

“Me resulta muy extraño que El Chapo Guzmán cometiera una imprudencia
como la que cometió”.

Saviano se refiere, claro, a que después de salir indemne en Culiacán
de una cacería feroz por parte de efectivos de la Marina mexicana y de
los servicios de inteligencia estadunidense, que le pisaban ya los
talones y estuvieron a escasos ocho minutos de atraparlo, el narco haya
optado por tomarse un respiro para visitar a su esposa y sus dos
gemelitas en un edificio cualquiera de departamentos, frente al mar.

“Me da la impresión que se sentía seguro. Un jefe, un capo, un boss
como El Chapo, sólo se siente seguro cuando le dan garantías sobre su
seguridad”.

¿Lo entregaron o se dejó atrapar?

Al principio pensé que se habría dejado atrapar, que sabía que era la
única forma de mantenerse con vida, pero de verdad que me resulta
extraño. Estoy seguro que vivió situaciones similares (a las de Culiacán
e incluso a la de Mazatlán) y se salió siempre con la suya, salió de
ellas. ¿Por qué esta vez no?

Saviano cree con firmeza que si El Chapo se hubiera entregado se
arriesgaba a ser extraditado, de acabar sus días en alguna prisión de
Estados Unidos. Que habría tenido, sin remedio, que capitular. Que
entregar lo más valioso de su botín: la capacidad de mandar. Su poder.
El poder.

Pablo Escobar, el más grande y sanguinario narcotraficante de todos los
tiempos, dijo alguna vez que prefería una tumba en Colombia que vivir en
una prisión en Estados Unidos

Claro, también Salvatore Mancuso, El Triple Cero, Cero, Cero (que da
nombre al más reciente libro de Saviano y es, además, el grado de mayor
pureza de la cocaína). Cuando fue extraditado a Estados Unidos se
convirtió en un arrepentido, en un sapo (lo que sería en México un
informante del gobierno, un delator o un traidor para los narcos) porque
aquí, en Estados Unidos, se interrumpió su posibilidad de mando, de
poder. Ésa es la diferencia. Si eres condenado en Estados Unidos no
volverás a mandar. Quedas aislado. Estás acabado. Y debes estar callado
aunque, a veces, en cierto punto, tengas que colaborar, de manera
necesaria, con las autoridades, así sea para salvar a los tuyos, a tu
dinero.

“El golpe de Estado”

“El Chapo Guzmán, explicó Saviano, sabía perfectamente que si llegaba a
una prisión en Estados Unidos tendría que hablar si quería salvar una
parte de su dinero, de sus rivales, porque quien ocupa ya el puesto que
dejó vacante en el cártel del Pacífico se quedará con todo. Con el
dinero que de seguro Guzmán Loera tiene en muchos países, en México, en
EU, en Suiza, en Andorra, en Belice, en Panamá, en todas partes. “Por
eso no creo que se haya entregado”, remató.

Hace unos meses un juez de Guadalajara le abrió la puerta a Rafael Caro
Quintero y quedó libre

Pensarán que exagero, pero la liberación de Caro Quintero fue peor que
si hubiera ocurrido un golpe de Estado en México. Desde mi perspectiva,
sólo desde mi análisis, y quiero remarcarlo, fue algo así como si los
narcos le hubieran dicho al gobierno mexicano “hazte a un lado. Esta
lucha es entre nosotros y Estados Unidos”. Su liberación mandó un
poderosísimo mensaje al gobierno de Obama. ¿Cuál es el mensaje? Es
claro, contundente: “Vieron, Caro Quintero ordenó la tortura y muerte
de Enrique Kiki Camarena (el agente de la DEA) y ahora está libre”.

El mensaje, insisto, no fue al gobierno mexicano, no fue para los
cárteles, ni siquiera para el pueblo de México. El mensaje fue directo a
Washington.

Saviano insiste en su hipótesis. No deja nada suelto, como hace en sus
libros, como hizo en Gomorra, cuando se convirtió en película de la mano
de Matteo Garrone y que la llevó a ser galardonada con más de una
veintena de premios internacionales, entre ellos el gran premio del
jurado del Festival de Cannes en 2008. El mensaje del mundo del
narcotráfico a Estados Unidos fue, siempre según Saviano: “Nosotros aquí
mandamos y hacemos lo que queremos”.

Entonces, Caro Quintero regresará a sus actividades

No lo creo. Caro Quintero estará fuera de cualquier operación. Se hará
a un lado. Él ya ganó. Tuvo su victoria personalísima con su liberación.

El gobierno de México no está convencido en entregar a El Chapo Guzmán
a Estados Unidos. ¿Quiere de esta forma evitar quedar fuera de esta
trama, no sentirse doblegado, retomar la iniciativa para que esta lucha
no sea de dos?

Para mí sería riesgoso no hacerlo. Después del episodio de Caro
Quintero el gobierno mexicano no quiere extraditar a El Chapo porque
quiere demostrarle al mundo que la suya es una democracia capaz de
administrar sus problemas.

Creo que se equivoca, no debería ser así. Después que El Chapo gobernó
durante ocho años desde la cárcel, después que El Chapo hizo de la
cárcel una más de sus propiedades, después que se escapó hace trece
años, qué garantía da hoy el gobierno mexicano. ¿Cree que El Chapo
contará todo lo que sabe? Puede que sí. ¿Dirá todo? Veremos.

Saviano está convencido que en los 80, una vez que los cárteles
colombianos cedieron a los mexicanos la distribución de la cocaína, los
grandes capos de la droga, entre ellos Miguel Ángel Félix Gallardo,
Rafael Caro Quintero, Ernesto Fonseca, los Carrillo Fuentes, Juan
García Ábrego, los Arellano Félix, El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo
Zambada, entendieron que con reglas, con las reglas que hicieron los
mafiosos italianos, incluso antes de la unidad de ese país, serían los
amos. Se distribuyeron las rutas, las plazas, pero siempre bajo códigos
de “honor”.

En el capítulo Big Bang, Saviano cuenta que “Los colombianos (los
productores de la cocaína) tenían la costumbre de pagar cada cargamento
en efectivo. Medellín pagaba y los mexicanos hacían el transporte a
Estados Unidos a cambio de pesos. Luego de dólares. Sin embargo, al cabo
de un tiempo Félix Gallardo intuyó que el dinero podía devaluarse y que
la cocaína resultaba más conveniente: Distribuirla directamente en el
mercado norteamericano sería un gran golpe.

“Cuando los colombianos empezaron a encargar más cargamentos, Félix
Gallardo quiso que le pagaran en mercancía. Los colombianos no tenían
alternativa y aceptaron, así que, de golpe, los mexicanos pasaron de ser
transportistas a distribuidores”.

Funciona, dijo Saviano, hasta en las grandes empresas. “A menudo el
distribuidor se convierte en el mayor competidor del productor, y los
ingresos de la actividad superan a los de la casa madre”.

Revolución judicial

Saviano encuentra en la detención de Joaquín Guzmán Loera, el
narcotraficante más importante del mundo, una ocasión inmejorable para
dar un vuelco a la historia.

“Si en verdad El Chapo Guzmán se arrepiente y está dispuesto a hablar,
el gobierno de México tendrá que ir a fondo y desentrañar las relaciones
del narcotráfico con los políticos; investigar el dinero que llega a los
grandes partidos políticos por parte del narcotráfico. De todo esto se
sabe hoy poquísimo.”

Para ello, dice, es necesario tejer toda una estructura nueva, porque
jueces con ganas de ir a fondo hay pocos, policías con coraje y valor
hay pocos, están solos.

“Si México quiere quedarse con El Chapo debe entonces emprender una
revolución judicial que le permita a la ley indagar en la política. Si
esto no ocurre en México no habrá un renacimiento”.

Pintas un panorama negro

Se vislumbra un futuro negro, pero hay que tener el valor de decirlo.
México es un país joven que cuenta mucho en la manija del desarrollo del
país más poderoso del mundo: Estados Unidos. Ésta es una buena
oportunidad para cambiar la historia.

México, en el centro del universo

El escritor italiano de 35 años, por quien la mafia puso precio a su
cabeza hace ya nueve años, analiza de manera crítica, como casi nadie se
atreve a hacerlo en México, los asuntos del narco.

“Quien no conoce hoy México no puede entender el mundo actual. Suena
crudo, pero es así. Hoy México es el centro del Mundo.”

Y México está ahí por no muchas razones, sino por una principal. Los
cárteles de la droga, los grupos criminales del mundo, controlan, mandan
hoy en el mercado de la cocaína.

Para Saviano, como explica en CeroCeroCero, es justamente la cocaína la
que gobierna el mundo.

Sus descripciones van más allá de una simple reseña policiaca. El mundo
de la literatura lo tiene atrapado. Así que combina el dato duro, que
tanto gusta a los periodistas, el dato objetivo, con la literatura. No
es fácil, pero lo resuelve.

“La coca la consume quien ahora está sentado a tu lado en el tren y la
ha tomado para despertarse esta mañana; o el conductor que está al
volante del autobús que te lleva a casa porque quiere hacer horas extras
sin sentir calambres en las cervicales. Consume coca quien está más
próximo a ti. Si no es tu padre o tu madre, es tu hermano, si no es tu
hermano entonces es tu hijo. Si no es tu hijo, es tu jefe, o su
secretaria, que esnifa sólo el sábado para divertirse. Si no es tu jefe,
es su mujer, que lo hace para dejarse llevar. Si no es su mujer es su
amante, a quien él se la regala en lugar de pendientes y aún mejor que
diamantes… Quien la consume está contigo… Pero si, pensándolo bien,
crees que ninguna de esas personas puede esnifar cocaína, o bien eres
incapaz de verlo, o mientes o, bien, sencillamente, la persona que la
consume eres tú.”

Saviano lo subraya con énfasis. “En el tema de la droga, de la economía
mundial, México no es hoy algo periférico. Es el centro, el corazón
pulsante del mundo.

“Estoy convencido de una cosa: Si Europa, si Estados Unidos y muchos
otros países no se dan cuenta que deben empeñarse en contrarrestar los
flujos financieros del narcotráfico, un sólo país no podrá hacerlo solo.
Lo digo claramente. Ni México ni Italia por sí solos podrán conseguirlo.
Tampoco lo logrará España, Grecia o incluso Portugal. Todos estos países
fueron invadidos por recursos criminales, cuando no por los cárteles
mexicanos, por los rusos. Me preocupa que de eso no se hable, o se hable
poco. Este tema debería ser un asunto de primerísimo interés para la
autoridad, para la opinión pública común. Miles y miles deberían de
denunciar lo que está ocurriendo frente a ellos.

“Creo que la crisis económica que se vive en muchos países ha
engrandecido la imagen de los cárteles de la droga. Por ejemplo, muchos
dirán que El Chapo hacía su tarea, que la Camorra hace lo suyo, que el
problema son siempre los políticos, los trabajos mal pagados, que la
culpa es de los ricos, de la falta de trabajo: La culpa hoy es de todos.
Es un problema global que debe atenderse de manera global. México no
podrá solo.”

Pero en México hay muchos periodistas presionados, amenazos por el
narco

Sí, lo sé. ¿Y sabes por qué han muerto tantos? Porque el tema del
narcotráfico no ha sido visto más que como una macabra anécdota. Las
historias del narco en México se han contado poco. Los periódicos del
mundo, los periodistas del mundo, deben centrarse hoy en lo que pasa en
México más allá de la crónica de una masacre. Deben interesarse en esas
historias que, cuando lo entiendan, estarán en sus países, a su lado.
Entre más se cuenten las historias de lo que pasa hoy en México, cuando
haya más atención en el mundo, habrá entonces menos muertes de
periodistas. A ellos, a los grupos criminales, les costará mucho más
trabajo, se la jugarán cada vez que atenten contra un periodista
mexicano, porque la mirada del mundo estará en su contra.

La legalización, el camino

En México existe hoy un debate sobre la legalización de la mariguana.
Es un debate que no todos creen útil, conveniente.

Detesto cualquier droga. Ni siquiera de jovencito las probé. Y como yo
odio las drogas, justamente por eso pediría su legalización. No se trata
de incentivar el consumo de la mariguana o de otras drogas.
Legalizándolas puedes hacer una campaña en su contra.

Aquí de lo que se trata es de arrancárselas, de quitárselas a los
narcos. Para mí ése es el único camino. Si mañana se legalizaran todas
las drogas en México, las metanfetaminas, el ice, la mariguana, la
coca… los cárteles de la droga se derretirían como nieve bajo el Sol.

Los grupos criminales —dijo Saviano— buscarían otros caminos, el
contrabando, la prostitución, los juegos de azar, pero no tendrían la
fuerza de ahora con la liquidez que les da el narcotráfico.

“Tengo que decir que José Mujica, el presidente de Uruguay, cuando
impulsó la legalización de la mariguana, lo hizo para contener en su
país a los cárteles mexicanos que habían llegado. Los cárteles mexicanos
estaban ya ahí presentes con el dominio de la coca y la mariguana.
Ahora, al menos, les quitarán una rebanada a ese pastel, se evitará que
sigan con sus ganancias millonarias.

“Entiendo que legítimamente, quien me oiga, quien me lea, pueda decir
que no, que es injusto que pueda venderse cocaína en una farmacia. Lo
entiendo.

“El tema moral, es más, lo comparto, pero creo que no hay alternativa.
Hay que considerar que el capitalismo está en crisis y que por eso el
sistema financiero necesita del dinero del narcotráfico. Sigo pensando
que la legalización de todas las drogas, fundamentalmente de la cocaína,
el motor del mundo, es el único camino por dramático que así suene. En
medio de todo está un mercado que sólo en México deja ganancias de entre
25 mil y 50 mil millones de dólares al año”.

La indiferencia

En los últimos seis años se contabilizaron, algunos dicen que 70 mil
muertos, otros que 100 mil muertos, en la lucha de los cárteles
mexicanos por controlar el mercado de la droga y el combate del Estado
para frenarlos, pero la realidad es que a pocos les interesa ese número,
si acaso cuando hay alguna víctima colateral.

Esto que dices es muy interesante. Ese mismo error se cometió en su
tiempo en Italia. La gente pensaba que los muertos que aparecían en la
calle eran asuntos entre criminales de barrios pobres, de la selva o de
campesinos violentos. Lo que no entendieron, y me doy cuenta que ocurre
en México y que quiero que los lectores entiendan, es que lo que están
viviendo ahí son historias que tienen que ver contigo, con tu vida, con
tu familia, con tus hijos, con tus elecciones morales y personales. No
entiendo por qué el mundo mexicano, la burguesía mexicana, considera
estas historias de masacres, sí, graves, pero lejanas. La economía
mexicana de hoy está con-dicionada total-mente por el narcotráfico; los
beneficios del narcotráfico están a tu lado, en tu banco, con el lavado
de dinero; con el tráfico de personas, pero está también en las
descargas tóxicas ilegales, el trabajo en las fábricas donde se explota
a los trabajadores, en la industria alimentaria. En la ropa que visten
tus hijos. Está en todas partes. Hay que entender algo: Quienes deciden
quiénes somos nosotros y quiénes son ellos lo deciden siempre ellos, los
narcos. En vez de matarse entre ellos, matan entre nosotros. No habría
que serles indiferentes”.

¿Quién es Roberto Saviano?

Nacido en Nápoles, el 22 de septiembre de 1979, es un periodista y
escritor italiano por quien la mafia puso precio a su cabeza. A Saviano
le fascina que los periodistas se refieran a él como escritor y que los
escritores hablen de él como periodista. Se siente feliz en esa calidad
de “híbrido”. El caso es que Saviano cuenta historias y de manera
descarnada habla de la realidad económica y territorial de la Camorra en
Italia y del crimen organizado a escala mundial, pero se detiene en
México, donde los cárteles de la droga son algo así como los campeones
del mundo.

Estudió filosofía moderna en la Universidad de Nápoles Federico II y
saltó a la fama en 2006 con la publicación de Gomorra, en el que
describe los negocios de la Camorra. La gran repercusión del libro —con
más de un diez millones de copias vendidas— provocó una reapertura del
debate sobre el crimen organizado en Italia y le valió a Saviano
amenazas de muerte de las familias camorristas. Desde entonces el
gobierno italiano le proporciona una escolta permanente.

Es calificado por Umberto Eco como héroe nacional. Saviano decidió
abandonar Italia después de que la prensa reveló el 14 de octubre de
2008 que el clan de los Casalesi, a cuyos integrantes señaló
directamente por sus crímenes, tenía previsto asesinarlo a él y a su
escolta en un atentado espectacular antes de Navidad.

Roberto Saviano colabora desde el exilio con el periódico La Repubblica
y el semanario L’Espresso. En Estados Unidos lo hace con The Washington
Post y The New York Times. En España, con El País; en Alemania, con Die
Zeit y Der Spiegel; en Suecia, con Expressen y en Inglaterra, con The
Times.

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