Narco: entre Cártel de Sinaloa y el de Jalisco (México), según agente de la DEA (EEUU, en Arizona)

Notas sobre el Imperio del Caos, en torno al libro del mismo título, del francés Alain Joxe, subtitulado como Las repúblicas frente a la dominación estadounidense en la posguerra fría( publicado en español en 2003)

En la página 202( Alain Joxe, El Imperio del Caos; Ed. FCE España, 2003)Leemos estos fragmentos, del capítulo 5 del libro, titulado( el capítulo 5: La militarización del Imperio, de Clinton a Bush Jr.), correspondientes al sub apartado de dicho capítulo que lleva este subtítulo: Coalición experimental y alianza tradicional

Donde las dan las toman, broma sobre el nuevo Emperador plutócrata amante de las fake news y de la Era de la Post-verdad

FRAGMENTO 1: (…)Y el problema, para Europa, es saber si los Estados Unidos todavía razona estratégicamente en términos de alianzas políticas

FRAGMENTO 2: (…)Los Balcanes, como el Machrek( o el Gran Medio Oriente que anexaba el Asia central), constituyen en efecto un espaciobalcanizado libanizable, producto del estallido de los imperios tradicionales en Estados naciones que, a su vez, pueden estallar en segmentos étnicos, lingüísticos y religiosos de la escala inferior, tratando de afirmarse en caso de crisis del Estado como escala de poder violento legítimo, por lo tanto como Estados potenciales.

En este contexto, para los Estados Unidos, la noción de alianza duradera entre potencias más o menos homólogas para administrar el desorden no presenta casi interés, porque creen que pueden garantizar esta gestión por sí mismos. En efecto, se admite que la constitución e un imperio universal (estadounidense) mediante la economía de mercado provoca galvanizaciones-libanizaciones por destrucción de las prerrogativas de los Estados tradicionales, pero también , a la inversa, propone una forma de desbalcanización, de reunificación del mundo del caos, todavía no consumada, orientada por el “globalismo” económico. La ampliación de la de mercado es considerada a la vez como un fin en sí misma y como una condición d ella democracia y, recíprocamente, la extensión de la democracias considerada a la vez como un fin en sí misma y una condición de la economía de mercado.


La conclusión de ambos párrafos es que los Estados Unidos están actuando del mismo modo en que actuaba el Imperio Romano, tras superar su fase de República.

DESDE INTROFILOSOFIA CONSIDERAMOS ESTE LIBRO DE Joxe como de importancia para el análisis y la crítica de la evolución de la política y la economía internacional en este año 2020, aun siendo el libro de cierta “antigüedad”, pues se publicaba en su primera edición francesa en el año 2002. Han pasado 18 años, pero el curso de las relaciones económicas, militares, políticas a nivel internacional, nos indican que muchos de sus análisis son de utilidad para la naciente década de los años treinta desligo XXI. Desde luego la presencia de China es un factor a tener muy presente y de hecho muy complejo, pero es tema para otro momento.

ACERCA DE LAS IMPLANTACIONES POLITICAS Y ECONOMICAS, SOCIALES, DE LA LLAMADA ERA DE LA POST-VERDAD. Reseña bastante bien elaborada, del libro del ex ministro de Economía griego Yanis Varoufakis, Comportarse como adultos. Mi batalla contra el establishment europeo

 Ciclos, Año29, Nro. 50, enero-junio 2018 ISSN 1851-3735, pp. 133-139 

 Reseñas bibliográficas ATUORA : NOEMÍ BRENTA

Yanis Varoufakis

Yanis Varoufakis, Comportarse como adultos. Mi batalla contra el establishment europeo. Barcelona, Deusto, 2017, 718 páginas. 

El autor de este libro es profesor de teoría económica y econometría. Doctorado en Essex, investigó y enseñó en Cambridge, la Universidad de Texas en Austin, la Universidad de Atenas, Glasgow, Sidney y otras. Es indiscutible que este experto griego conoce en profundidad las teorías, modelos y herramientas de la disciplina. También goza de una gran red de contactos globales construida a lo largo de su vida académica y profesional, y se maneja fluidamente en inglés. Un candidato ideal a funcionario económico de un gobierno endeudado con el extranjero. Pero no es así. Alejado de la ortodoxia, critica los efectos devastadores de las finanzas desreguladas, y llama con urgencia recuperar la democracia desplazada por ese minotauro global, título de un libro anterior de este autor. 

Varoufakis saltó a la fama cuando se hizo cargo del ministerio de finanzas de Grecia en 2015, en el gobierno de Syriza. Este partido de izquierda ganó las elecciones a los socialdemócratas y conservadores. El país estaba en ruinas por la depresión económica causada por el ajuste brutal, instaurado como fruto de las negociaciones por la enorme deuda externa del estado griego, que nadie quiso ver mientras crecía, y que al estallar la crisis, se extendió como un tsunami arrasando soberanía, vidas y bienes. En seis años el PIB griego cayó 28%, el desempleo pasó del 7% al 27%, y 65% en los jóvenes. El nuevo gobierno se comprometió a negociar la deuda preservando la dignidad del pueblo griego. Llamó a un referendum para someter al escrutinio popular la aprobación del programa de la troika formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI, que implicaba sostener la austeridad, pero a pesar de que los griegos votaron por rechazar el programa ortodoxo y asumir los riesgos de tomar otro un camino, el gobierno ignoró estos resultados y volvió a firmar un acuerdo desfavorable para los intereses del país y de la mayoría de sus habitantes. 

Comportarse como adultos es la memoria de los seis meses que Varoufakis duró en su cargo de ministro de finanzas, y tiene un valor enorme, 134 Reseñas bibliográficas 

por varias razones. Una, como crónica de primera mano de las negociaciones de la deuda griega con la troika, de las distintas estrategias que el gobierno y los demás actores fueron ensayando, hasta derivar en el arrinconamiento de Grecia y la salida del ministro. Otra, por las ideas novedosas sobre alternativas para que la economía siguiera funcionando si la troika bajaba el pulgar o si el gobierno griego decidía suspender las negociaciones, por ejemplo, cómo mantener el sistema de pagos, cómo evitar las ejecuciones de pymes y los desalojos, cómo afrontar la crisis humanitaria. Y también por la creatividad de las opciones elaboradas durante las negociaciones, con el asesoramiento de expertos internacionales, en busca de una estrategia que permitiera resolver la deuda de manera ligada al crecimiento del deudor, o que al menos no profundizara su miseria. 

El libro también revela el mundillo lábil de componendas, alianzas y traiciones dentro del propio gobierno, los compromisos y vacilaciones de los líderes, los funcionarios quintacolumnistas que en realidad trabajaban para los acreedores y/o para la oposición, y saboteaban las estrategias oficiales. Aparecen también los dobleces del más alto poder mundial que, con sonrisas, amenazas o indiferencia accionaron para cumplir su objetivo de mantener viva una deuda impagable y de salvaguardar su autoridad. 

Todos sabían que la austeridad no funcionaba. Pero la cuestión de fondo era armar grandes operaciones internacionales de rescate a Grecia para que, a su vez, pagara a los bancos alemanes y franceses, y así evitar la bancarrota por sus préstamos irresponsables, como ocurrió con la deuda latinoamericana. Con ingenierías bizantinas para sortear las prohibiciones de aplicación de fondos del FMI y del BCE para financiar salida de capitales. 

La troika ya había asumido el control de recursos clave de Grecia, como el fondo de privatizaciones y el que contenía la mayoría de las acciones de los bancos; y también, revela Varoufakis, funcionarios de las instituciones presionaban para obtener beneficios para las compañías transnacionales, y desplazar a las empresas locales. Por ejemplo, el autor menciona que el FMI exigió que Grecia termine las restricciones para que los supermercados vendan remedios farmacéuticos. A su vez, el organismo recibió presiones para no publicar su análisis de sostenibilidad de la deuda griega. 

El libro también muestra las técnicas de manipulación y dominación ejercidas a través de las instituciones internacionales, banqueros, medios de comunicación, partidos políticos. Humillaciones, incertidumbre sostenida, roles confusos, no saber con quién hablar, arbitrariedad en la aplicación de las normas. La continua descalificación a través de los medios, la negación de la existencia de estrategias alternativas para negociar la deuda; las amenazas a la familia del ministro, que determinaron su salida del país, nada Ciclos, Año29, Nro. 50, enero-junio 2018, pp. 133-139 135 

se ahorró para torcer la voluntad inicial del gobierno de Syriza, de rescatar a Grecia de su ruina. 

Una noche lluviosa Lawrence Summers, poderoso miembro del establishment estadounidense y ex secretario del tesoro, reveló a Varoufakis la línea divisoria entre los políticos de adentro y de afuera. Los de adentro no escuchan a los de afuera ni les revelan nada de lo que pasa o se dice adentro. Tienen privilegios y poder, a condición de jamás oponerse ni criticar a los de adentro. Los que firman la entrega de sus países entran al selecto grupo. Varoufakis no firmó, y quedó afuera. 

Noemí Brenta 

Artículo de NACLA sobre el presidente de México , Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Su modo de girar o volver a su base religiosa, antes las presiones para que cumpla promesas electorales que hizo en su campaña.

As AMLO faces pressure to enact his campaign promises, he increasingly turns to his religious base. 

FUENTE: https://nacla.org/news/2020/02/10/Church-and-State-AMLO-Mexico https://nacla.org/news/2020/02/10/Church-and-State-AMLO-Mexico

AUTORA Madeleine Olson

Vírgen de Guadalupe, Patrona del Catolicismo mexicano

Amid international trade discussions in mid-December 2019, Mexican senator María Soledad Luévano Cantú of President Andrés Manuel López Obrador’s MORENA party introduced a contentious new proposal to soften the relationship between Church and State in the country’s century-old constitution. The moved sparked controversy, particularly in the Twitter community. Many saw Luévano’s proposition as an attempt to break a revered part of political culture, the secular Mexican State, in efforts to “turn Mexico into the religious Venezuela of the north.”

Soon after, AMLO, who publicly reveres Benito Juárez’s ideals, came out against the proposal. “A Dios lo que es de Dios y a César lo que es del César” (Render to Caesar the things that are Caesar’s; and to God the things that are God’s) he remarked, stating his firm belief in this touchstone of Juárez’s presidency, the separation of Church and State. “I think it’s a subject that shouldn’t be touched,” Lopez Obrador continued at a news conference at the National Palace in Mexico City. Catholic cardinal and the archbishop of Mexico City, Carlos Aguiar Retes, voiced support for the president, expressing respect for the lay nature of the state. The president of the National Brotherhood of Evangelical Christian Churches, Arturo Farela, also spoke out in support of AMLO. However, he also said he didn’t believe the bill would have ended the separation of church and state altogether.

Secularism has been a reigning principle in Mexican politics since Juárez was in power (1858-72), and Article 130 of the 1917 Constitution ramped up the state’s authority over the Church. Despite the lack of support by the president, Luévano’s proposal touches on many important issues as Mexico evaluates AMLO’s first year in office, especially considering this first year unfolded quite differently than many of AMLO’s supporters on the progressive and center-left—both in Mexico and the United States—had hoped. His approach has had the positive effect of prompting a reassessment of the most fundamental “rules” of Mexican politics. However, going into 2020, the president needs to demonstrate that the programs he has put forward can strengthen Mexico—especially as 2019 was the most violent year on record in Mexico, with more than 34,000 murders nationwide.

Luévano’s initiative proposed to reform the 1992 Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público(Law of Religious Associations and Public Worship) to give churches additional powers to perform philanthropic activities for the benefit of the community. Some measures within her proposal include increasing religious groups’ access to media, relaxing regulations on Church ownership of property, and permitting chaplains to perform spiritual work in government facilities, including on military bases. Additionally, amid turmoil in the Catholic Church regarding persistent accusations of clerical sexual abuse and cover-up scandals, her reform proposed requiring church officials to immediately report knowledge of wrongdoing to authorities. This directive could conceivably compromise a tenet of the Catholic priesthood, the vow of silence in the confessional. Despite bringing this proposal to the Morena-controlled Senate floor, it has little to no chance of moving forward without the express backing of the president.

From Benito Juarez to the architects of the 1917 Mexican Constitution, Mexican politicians hoped that their reforms would usher in a distinctly secular, peaceful era for the nation.The difficulty of maintaining the secular character of the state while guaranteeing freedom of religious practice and expression has been a defining tension in modern Mexican politics. From Benito Juarez to the architects of the 1917 Mexican Constitution, Mexican politicians hoped that their reforms would usher in a distinctly secular, peaceful era for the nation. Politicians conveyed the weight of this principle by placing it as one of the initial articles of the Constitution and sharply delimiting the bases of Church political and social power, particularly through secularizing state-education. This reduction of Church power culminated in the 1926-28 Cristero Rebellion, when Mexico’s bishops halted church services in protest of these new regulations. As a result, close to 50,000 religious peasants died during this conflict. Despite “solving” this religious question—or the place of the Church in a Catholic-majority country after a markedly anticlerical revolution—the issue frequently came into public discussion throughout the 20th century. However, it wasn’t until 1992 that religion’s place in secular Mexico was significantly reconsidered, producing the first major constitutional overhaul on the question.   

Amid North American Free Trade Agreement negotiations in the early 1990s, President Carlos Salinas de Gortari promoted a constitutional reform to assuage internal political forces, including to garner Catholic support for Salinas’s neoliberal project. Prior to his administration, renewed religious sentiment developed as the Catholic Church became increasingly critical of the government’s authoritarianism. Salinas pushed forward an amendment to Article 1 of the Constitution by passing the enabling legislation, the Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, on July 15, 1992. In essence, the reform granted legal status, or juridical personality, to legally registered religious associations that could demonstrate five years of religious activity and genuine community standing. It also allowed exceptional acts of religious worship to be celebrated in public, enabled the church to own indispensable properties, and suppressed restrictions on the founding of religious congregations. Two months following the amendment’s passing, Mexico and the Holy See exchanged diplomatic notes, reestablishing diplomatic ties, for the first time since breaking formal relations in 1862.

Though the 1992 reform navigated Congress rapidly, it earned criticism and lasting disgruntlement in religious circles because it strengthened the idea that the government only needed to deal with Rome and then the Mexican church would fall in line, but did not reflect Mexican pastoral reality. Its legalistic, classical liberal language describing where and under what circumstances acts of worship might be celebrated also departed from what the Conference for the Episcopate of Mexico, the reigning body of the Catholic Church, deemed the much broader human right of religious liberty. Moreover, critics disagreed with the failure to reform Article 5, which continued to uphold the exclusively lay character of public education. In general, too, it could be said that the law gave more, not less, power to the state, which could in theory regulate religious associations like small businesses. Most divisive was the fact that the 1992 reform seemed to reflect the kind of European agenda associated with Pope John Paul II more than it responded to the actual needs of Mexican Catholics.

Nonetheless, since 1992, religion in Mexico, legally, has been freer than at any other time during the 20th century. This has coincided with the expansion of Evangelical Protestant presence throughout Mexico. While Protestant congregations can date their presence in Latin America widely to the 19th century, there was a marked boom from the 1960s to 1980s. Mexico was no exception. From the reformist era of Benito Juárez to the progressive liberal governments during the early 20th century, Mexican politicians often created extensive relations with Protestant communities with the goal of breaking the social power of the Catholic Church. This Liberal-Evangelical alliance has continued to the present, and partially explains the paradoxical relationship of AMLO with Evangelical congregations.

Luévano’s proposal to reform Article 1 comes as the federal government has shown increasing religious inclusiveness, especially with regard to Evangelical groups, which have a growing followership throughout Mexico, Central, and South America. Her initiative would mostly benefit evangelicals and other religious minority groups in a country that remains around 81 percent Catholic. AMLO has notoriously cultivated a large base of Evangelical Protestant support, particularly through the Partido Encuentro Social (PES), a recently founded socially conservative party dominated by Evanglical Christians that formed part of AMLO’s coalition. By aligning with AMLO, PES has rapidly grown from a fringe party to the fourth largest faction in both chambers of Mexico Congress. Morena’s alliance of political parties won majorities in the Senate and Chamber of Deputies, surpassing the political powerhouse of the PRI, the party of previous president Enrique Peña Nieto. Meanwhile, left critics questioned AMLO’s willingness forge an alliance with such a conservative political force and raised concerns about how this would shape his policy.

Now that he’s in office, AMLO’s campaign promises to put an end to neoliberalism have given way to language of moral renewal and social reconciliation that has profoundly conservative undertones.Like many Latin American populists, he put neoliberalism and corrupt, privileged elites at the center of his critique of the policy path Mexico has followed over the past three decades. Now that he’s in office, AMLO’s campaign promises to put an end to neoliberalism have given way to language of moral renewal and social reconciliation that has profoundly conservative undertonesRecently, Evangelical groups have debuted in mass media, in businesses, and particularly in the real estate sector. This is an unprecedented move, particularly as previous presidents favored alliances with Catholic factions. Additionally, AMLO has invited religious associations to join interior ministry working groups to co-design social policies aimed at restoring the social fabric. This move has included the president tapping religious groups to help distribute a government-published book on morals and citizenship through their churches and proposing television and radio concessions to religious movements in order to “strengthen values.” In mid-December, during a meeting in the president’s office, the National Confraternity of Evangelical Churches announced that several thousand youths enrolled in a federal scholarship program will also be tutored in biblical precepts.

Though the government maintains that Church and State are separate entities, this partnership between conservative religious associations and the Federal Government, particularly in carrying out AMLO’s so-called “Fourth Transformation” (4T)—founded on eradicating corruption, alleviating poverty, and work for social justice and equality—challenges the president’s secular political function. This 4T is billed as far-reaching regime change that, through a combination of radical government austerity, honesty, and the president’s sheer personal magnetism, will usher in a new era. Fulfilling everything promised in these reforms will be no small accomplishment, given Mexico’s previous three transformations were the seminal events in Mexican history: independence from Spain (1810-1821), the 1850s War of Reform that led to Benito Juárez’s rise, and the Mexican Revolution of 1910.

AMLO speaks starkly about morality and the “conservatives” and “neoliberals” he claims seek to destroy Mexico and bring down his presidency. Many, though, have criticized him for failing to follow through on lofty promises: While he has proven successful in talking about transforming Mexico, he has been less adept at crafting actionable policy. This is compounded by the disillusion with his support for the new NAFTA, the United States-Mexico-Canada Agreement (USMCA). When NAFTA passed in the United States in 1993, AMLO led a protest of peasants and fishermen in Mexico City’s main plaza against the state-owned oil company Pemex. Nevertheless, AMLO still commands a 71 percent approval rating, a phenomenon scholars attributes to dissatisfaction with prior governments, notably the scandal-ridden term of AMLO’s predecessor.

As for the senator with whom he disagreed on religious reform, Luévano justified her proposal saying the 1992 law was obsolete and outdated. “With respect, tolerance and without taboos, we can work together so that thousands of religious associations in our country can help Mexico become a country where we all live better-off,” Luévano wrote on Twitter. Reflecting early critics when the Law of Religious Associations and Public Worship first passed in 1992, she argued that outside major cities, the secular state must coexist with the enormous capacity of religious organizations that can assist the government in carrying out social work—including the administration of orphanages, asylums, community canteens—and participating in peace strategies through the diffusion of ethical, moral, and religious values. This is interesting as many have critiqued the government in not responding well to high rates of crime and violence, pervasive corruption, and declining rural communities.

This instrumentalization of churches is a significant turnabout and a flagrant violation of laicist principles enshrined in the 1992 Law, but it does makes sense in the historical relationship between Church and State prior to the Juárez years when Church and State were united—only Protestants are likely to be the dominant partner now. Despite this proposal having little to no chance of passing—Morena dominates both houses of Congress and the party would not push legislation without the president’s support—it nevertheless highlights an important trend that is forming under AMLO.

Given the disappointments in his first year in office, particularly in failing to adequately develop and undertake actionable work to solve Mexico’s rising rates of violence, unemployment, and public health crises, leaning on religious organizations is one of many strategies AMLO has employed to distract from actually carrying out the transformative work he has promised. By doing so, is AMLO admitting that the government cannot carry out all of his promises and slowing giving these duties over to religious organizations?


Madeleine Olson is a Ph.D. Candidate in History with a Latin American focus at The University of Texas at Austin. She is currently conducting research between Mexico City and Vatican City, examining interreligious violence and Church-State relations in Mexico during the twentieth century. molson@utexas.edu | Twitter: @maddieohhhh

Para entender cómo operan los partidos políticos, algunos sindicatos, etc. Es prácticamente imprescindible estudiar a fondo el modus operandi de las Mafias

Sin Permiso

‘Nos están marginando los cines’. Entrevista a Martin Scorsese

Martin Scorsese

24/11/2019

En esta extensa entrevista, recogida por Luca Celada, periodista de il manifesto radicado en los Ángeles, Martin Scorsese habla de su nueva película, The Irishman, de sus recientes comentarios sobre las películas de superhéroes y su preocupación por el futuro.  

El vigesimoquinto largometraje de Martin Scorsese es, en varios sentidos, su Réquiem. The Irishman está basado en el libro de Charles Brandt, I Heard You Paint Houses acerca de Frank “The Irishman” Sheeran y su papel en el asesinato, todavía por esclarecer, del líder de los camioneros, Jimmy Hoffa. Es una película que trata del crimen y el castigo, la moralidad y la conciencia, la vida e, inevitablemente, su opuesto.

La película es a la vez íntima y algo a mayor escala en lo que toca a esa historia norteamericana (que enlaza los asesinatos de los Kennedy y otros acontecimientos del siglo XX con luchas de clase y raza y el papel central de la Mafia). Se trata de una película directamente del linaje de Scorsese, temáticamente relacionada tanto con Goodfellas como con Silence, llena de pesar y melancolía por vidas vividas y malgastadas y por el mal que hacen los hombres. Trata de la arrogancia del Siglo Norteamericano, así como del final de la vida. Y de la amistad y la inexorable marcha del tiempo que nos convierte a todos en polvo.

Resulta imposible perder de vista que la película reúne a históricos colaboradores de Scorsese, una generación virtual de cineastas que cambiaron la forma tal como la conocíamos y revolucionaron las películas con una serie singular de obras maestras. De manera que se trata de una película, en última instancia, sobre las películas y los colaboradores a los que el director ha dedicado su vida, y que hoy contempla desde la privilegiada perspectiva de la madurez. Y ahí estamos con él, empatizando con su introspección, porque así es la vida, ya sea que “pintes casas” o, simplemente, que ames el cine.  

El director habló recientemente del aura de nostalgia que impregna la película en un encuentro desenvuelto y extenso con la prensa en Los Angeles. [Nota de la redacción: hemos editado la entrevista en beneficio de la extensión y la claridad].

Scorsese: “Nostalgia”, aunque pueda ser acaso demasiado superficial. Algo de eso hay, en cierto modo, creo que mucho de ello tenía que ver conmigo, Bob, Al y Joe, si hubiera nostalgia, se refiere a nosotros. Si la hubiera, se refiere a que nos miramos unos a otros y nos decimos: “Ay, Harvey Keitel, ay…” No tengo ni que decir nada, le miro y es como si me recordara algo que hice hace 45 años. Y así se convierte en una familia — no se olviden, mi madre solía aparecer en estas películas —, así se convierte en algo parecido a la gente que llega al final de su vida, a lo que es estar juntos, en realidad es una bendición poder crear algo así juntos, fue verdaderamente extraordinario que pasara esto.

Este mundo de sus películas resulta muy familiar, pero como si se viera a través de una lente distinta.  

Bueno, creo que la lente distinta es la edad y la acumulación de experiencia, los cambios vitales en uno mismo y en la gente que te rodea, los que han desaparecido. Era una forma de expresar algo de eso. Me di cuenta de que en esta película era una forma de expresar esta contemplación, y dudo si usar la palabra meditación, pero en cierto modo es una reflexión sobre la vida. Si se toma uno su tiempo y ve la película, creo que podría ser enriquecedor para nuestra vida. Y lo que no quería era reproducir, y no tener más que otra versión, sobre todo porque el medio al que nos enfrentamos es el medio de los bajos fondos. Se podría decir que es Casino, que es Goodfellas, y aquí están de nuevo de vuelta, con los mismos actores. De manera que quería tomar, por completo, otro enfoque. La clave era entonces el tiempo y, en última instancia, la mortalidad, que tenía que ir en esa dirección. Quiero decir que tuvimos que hacer malabares con algunas escenas,  pero básicamente sabíamos por dónde entrábamos. No era una historia sobre la corrupción política de los bajos fondos, es la historia de un ser humano.

No hay aquí nada del glamur que hemos visto en sus anteriores películas sobre la mafia.

Porque habiendo pasado por el otro lado, concretamente en Casino, que fue una película espectáculo, no había otro cosa que hacer más que ir al poder de verdad. Y el poder de verdad es sosegado y obscuro, las fuerzas obscuras de la historia. 

Y así, para mí, vayamos al corazón de ello, y el corazón de eso eran dos o tres personas sentadas en un bar, o un restaurante, o un coche, no tienen ni que decir lo que van a hacer. Es una mirada. (No significa esto) que sepamos que a Jimmy Hoffa lo mataran de esta manera, pero yo sé lo que le pasó a  Jimmy Hoffa gracias a las escenas de diálogo, a las discusiones. Fue a dar con la gente equivocada. Y la subestimó. Y cuando alguien se convierte en un obstáculo de ese modo, se lo quitan de encima, se lo quitan de encima, muy sencillamente.

No es solo la mafia, es el empeño humano. Es como el poder y la usurpación del poder, y a veces, cómo lo diría, a veces, como Julio César, que se puso en una situación en la que tuvo que quitarle de en medio Bruto, su hijo adoptivo. ¿Lo hacía Bruto realmente por la República, cuando se estaba deshaciendo la República, o lo hacía en parte por él mismo? César se iba a convertir en dictador, no cabe duda. ¿Era un gran hombre? Sí, pero fue demasiado lejos, se lo quitaron de encima.

No había trabajado usted con De Niro desde Casino en 1995. Esta película se gestó durante casi 20 años. Ha declarado que esto le empujó a rejuvenecer los rostros de los actores para los “flashbacks”, y a trabajar con Netflix, ¿cómo?

Nos preocupaba que en un cierto momento, como en torno a 2011, si rodábamos de cierta forma, tendríamos que hacer que Bob, Joe y Al actuaran pareciendo más jóvenes con maquillaje. Conforme pasaron los años, lo echábamos de menos, ya no había vuelta atrás, no. Y cuando estaba en el plató de Silence y filmando en Taiwán, y vino (el supervisor de efectos especiales) Pablo (Helman) y me dijo que podíamos aplicar el (rejuvenecimiento) digital, yo dije: “Ah, no le puedes poner cascos y pelotas de tenis a Joe Pesci”. La verdad es que no teníamos más opción que hacer una prueba. Y al hacer esa prueba, e hizo falta un par de días, y luego cerca de un mes, dos meses, lo que fuera, vimos los resultados y nos dio la impresión de que era experimental, pero podíamos intentar hacerlo de veras.

Así que, en última instancia, no sé cómo pasó todo. Silence estaba terminada, y me olvido ahora, había otra cosa que continuaba y Netflix tenía interés. Y lo pensé, pensé en un montón de cosas, pensé en Bob y en mí. El personaje es sólido, el guión va a estar perfecto, sé cómo hacer que funcione. Y ya tenemos 75 años. Y nos dice Netflix: “Les daremos apoyo financiero y también total libertad creativa. La compensación es que se emitirá primordialmente en televisión, pero podrá verse en los cines durante algunas semanas”. Con lo que, sabiendo cuál es la compensación, tengo que hacer la película. Fue una situación extraordinaria, la verdad.

Ha acabado usted en el centro del debate acerca de la naturaleza del cine y el papel de los grandes taquillazos espectaculares.

Volvemos al cine. El cine se creó aquí, en este país, y en Francia al mismo tiempo. Pero el arte del cine, el montaje, el arte de cine salió de aquí y creó ua maravillosa y extraordinaria forma de arte. Y ya ha durado más de cien años, el mundo ha cambiado, ha cambiado la comunicación, y la forma del arte está cambiando. Lo que me preocupa era la posibilidad de, debería decir, la oportunidad de mostrar cine, películas, pelis, como quiera que lo llames, y películas comerciales — no es mal término, las comerciales son arte — pero un producto acaso diferente, ya ves. .

Así que, ¿dónde queda ahora espacio en los cines para una película que trate de gente, dónde está ese espacio? Por lo que he ido viendo en estos últimos años, las películas de superhéroes están proliferando y, en cierto sentido, invadiendo la experiencia del cine. Con todo, eso no significa que sean películas malas. Lo que digo, en mi opinión, es que cuando éramos jovencitos, nos encantaba ir a un parque de atracciones, iba la familia y todo eso. Bueno, pues ahora, en el parque de atracciones tendrías una película, y eso es parte de la diversión, es parte de la experiencia. Es una forma nueva, pero no debería dejarnos fuera. Tuvimos Singing in the Rain, y tenemos Moonlight: eso es cine. Si quieres superhéroes, adelante, estupendo, vete a cualquier parque temático. Ahora puedes tener el parque temático ahí mismo porque hay un cine. Y eso se convierte en cierto sentido en montarse en el parque, en montarse en el parque temático. Pero no nos confundamos. Cuando la gente dice: “Oh, esta película de superhéroes ha sido la noche de estreno más grande de la historia, ha hecho historia en el cine”. Pues no, no ha hecho nada de eso, ha hecho historia en la taquilla. 

Así pues, ¿qué pasa con el arte? Hoy cuando preguntas qué pasa con el arte, te dicen “Ah, que es un viejo”. Pero, ¿qué pasa con nuestros niños, veamos, qué le estamos enseñando a los niños? Alguien mencionaba a Hitchcock: las películas de Hitchcock estaban hechas para deleitar a las masas. Cuando iba yo, sobre todo en los 50… incluso vi Psycho la tercera noche, en un pase de medianoche en el cine De Mille en Nueva York, fue una locura. Así que íbamos todos y era una experiencia increíble, casi de parque temático, pero, ¿cuál es la diferencia entre las películas de Hitchcock y las de superhéroes? Con las películas de Hitchcocke diez años después aprendes algo más. Y veinte años más tarde, todavía sientes la conexión. ¿Por qué? Porque tratan de la humanidad, tratan de nuestras rarezas, tratan de nuestros fracasos. Tratan de nuestros conflictos y dilemas morales. No tratan del tipo bueno que llega y le da a una paliza al malo. Ahora, eso se puede hacer bien, ya se entiende. Pero para enriquecer la experiencia humana para nuestra gente joven, tienen que aprender a respetar esa clase de películas, las películas que hemos tratado de hacer a lo largo de los años y que tenemos la esperanza de seguir haciendo. 

Nos están marginando los cines, ya ven. Nos están echando de los cines.

¿Qué necesitan los cineastas jóvenes para empezar?

Bueno, creo que lo que de veras necesitan es que tienen que expresarse creativamente con el cine, el relato narrativo, lo visual, porque no tienen elección, porque se ven impulsados a ello. No pueden dormir, no pueden comer, se les va la vida a menos que puedan bucear en este mundo. Y buceas en él y puede que salgas vacío, pero es lo que hay. Hay multitud de grandes novelistas que han escrito libros, ¿y son grandes todas sus novelas? Pues no. ¿Sabe lo que le digo? Los hay que escriben libros terribles, pero es lo que hacen, no pueden hacer otra cosa. Y pintar es lo mismo, o la música. Y así, una vez que está ahí la chispa, eso es lo que tienes que alimentar. Y eso hay que seguirlo a lo largo de todo el camino, sobre todo si empiezas a tener cierto éxito.

El éxito es una bendición, pero, por otro lado, tienes que aprender a manejarlo, porque puede acabar contigo cuando se trata de tu siguiente película, en términos de lo que tú crees que se espera de ti. Fue Orson Welles el que dijo que por lo que respecta al cine, puedes aprender todo lo que te hace falta sobre la cámara en el estudio en unas cuatro horas. Ahora bien, lo que hagas con eso, ya depende del estudiante, ya depende del cineasta conforme van pasando veinte años en los que tendrás varios éxitos y tres o cuatro películas que no se considerarán éxitos, que años más tarde serán consideradas clásicos. Pero mientras tanto, es una lucha, es un combate, es una lucha y no puedes perder ese entusiasmo.

¿Le preocupa el futuro en general, le preocupan las próximas generaciones?

No soy un político, pero sigo siendo, desde la última vez en que me fijé, un ser humano. Tengo tres hijas y una nieta. Me preocupa lo que les hemos dejado. Me sorprenden las cosas que vi cuando crecía en los años 50 y 60, contra el totalitarismo, por ejemplo, o viendo una película como A Face in the Crowd o Network, en la que una personalidad de la televisión se vuelve tan poderosa. Estas cosas pensaba yo que eran casi como ciencia ficción. Pensaba que todo el mundo estaba ya de acuerdo en todo esto y que íbamos a avanzar, pero las cosas han vuelto atrás.  

Y creo que han vuelto porque mucha gente no se acuerda. Y hay ciertas necesidades, y hay desigualdad, por supuesto, en términos de los que tienen y los que no. Hay una falta de compasión, la verdad, y una falta de dignidad en relación a otras personas, de respeto y dignidad con otras personas y sus culturas. Antes de luchar contra ellos, conócelos un poco y mira a ver de dónde vienen y quiénes son.    En los años 50 y 60 el mundo se me abrió gracias al cine, me abrió a  la India y el Japón, a todas partes, y no sólo me volvió curioso sino que me hizo aceptar mucho más otras culturas y formas de pensar. No estoy diciendo que tengas que ser como ellos. Sólo estoy diciendo que nos demos cuenta de que tienen derecho a existir.Martin Scorsesees uno de los clásicos vivos del cine norteamericano contemporáneo. 

Traducción  

Lucas Antón Temática:  Capitalismo contemporáneoCineHistoriaFuente: il manifesto, 7 de noviembre de 2019 URL de origen (Obtenido en 26/11/2019 – 00:01):http://sinpermiso.info/textos/nos-estan-marginando-los-cines-entrevista-a-martin-scorsese

Orígenes teológicos de los filósofos que gestaron el liberalismo europeo en tiempos de Locke, Hobbes y demás conocidos anglosajones en base a doctrinas luteranas sus derivados. Exposición del analista y filósofo chileno Gastón Soublette.(video en español).Desarrollos históricos hacia el Neoliberalismo presente.

Una crítica , desde la Filosofía, a la actual deriva que marca el rumbo de la Globalización curso: el neoliberalismo y las sociedades de la democracia dude consumidores satisfechos. Nos parece un video de enorme interés para el análisis y crítica del momento actual, tanto en Chile como en prácticamente todo el mundo. Cuestiones como el modelo laboral dominante, en el sistema actual llamado neoliberalismo. Inmersos en la Globalización , se muestra cómo grandes masas de jóvenes viven bajo formas pos modernas , reales, constatables, de esclavitud.

Por estas razones, el filósofo chileno, ya nonagenario, nos aporta unos sabios y radicalmente críticos análisis y sugerencias, para nuevos modelos que han de luchar contra esta situación de creciente oligarquización del Poder político-económico, bajo la amable faz de la globalización en busca de La Paz y la felicidad perpetua, que en realidad acaba siendo una felicidad canalla.

No en vano en el video, Gastón Soublette, hace una especial referencia a los nazis y sus prácticas genocidas. Y el papel que tuvo en todo ese actuar hiperactivo agresivo, de una importante parte del propio pueblo alemán.

Desde Chile en crisis política, social y económica, y en relación con la actual protesta global contra el modelo impuesto por los gestores del modelo ultra neoliberal.

Se sugiere otro análisis (creemos que complementario del anterior video de G Soublette), por parte del investigador chileno Luis Razeto, que busca propuestas de solución a la crisis ,envase a lo que él entiende como “el principio de subsdiaridad”

El Principio de la subsidiaridad del Estado, en su actual interpretación neoliberal, es criticado y reformado por Luis Razeto, cuyo modelo de la subsiriadidad como principio político y social es el desarrollado desde el catolicismo y la doctrina social católica, y que habría de ser un pilar de las políticas de los llamados gobiernos de partidos demócrata-cristianos.

Complemento a las dos anteriores (arriba) exposiciones, en torno a propuestas para el cambio y superación la crisis provocada por los excesos y contradicciones , producto de un neoliberalismo fuera de control.

Exposición de motivos en favor del partido de Evo Morales, del pueblo boliviano, por parte dela revista estadounidense NACLA, de la izquierda intelectual de ese país de Norte América

FUENTE, Y PARA LEER EL ORIGINAL EN INGLÉS: https://nacla.org/news/2019/11/13/nacla-statement-coup-bolivia-solidarity-bolivians-resisting-military-intervention
Declaración de NACLA sobre el golpe de estado en Bolivia: en solidaridad con la resistencia a la intervención militar y la violencia de derecha

(NOTA de INTROFILOSOFIA: Esta es una traducción vía google translate)


la si-hala andina , de Bolivia:. Existen variantes de la wiphala. La más extendida es la usada en la actualidad como símbolo étnico del pueblo aimara, la cual fue reconocida como símbolo del Estado Boliviano por la Constitución de 2008.

En la tarde del 10 de noviembre de 2019, el presidente boliviano Evo Morales anunció que renunciaría. La renuncia se produjo en medio de un conflicto en curso que surgió a raíz de las elecciones del 20 de octubre. Evo Morales había declarado la victoria en la primera ronda. La oposición, una amalgama de fuerzas y posiciones políticas, argumentó, aunque sin evidencia clara, que el voto se vio empañado por el fraude. Se produjeron tres semanas de intensos enfrentamientos entre los grupos pro y anti-Evo, con acusaciones mutuas de culpabilidad por la violencia. Un equipo de la OEA completó una auditoría de la votación y anunció el 10 de noviembre que había muchas irregularidades. Sin embargo, no hay evidencia contundente que respalde las acusaciones de fraude mayorista. En la mañana del 10 de noviembre, a raíz de la declaración de la OEA, Morales convocó a nuevas elecciones. Más tarde ese día, con la violencia intensificándose, el alto mando militar hizo una declaración “sugiriendo” que Evo debería renunciar. Algunos sectores de izquierda, indígenas y progresistas en Bolivia, desilusionados con la lenta erosión de las aspiraciones progresistas bajo Evo, también hicieron declaraciones públicas pidiendo a Evo que renunciara, o que considerara hacerlo. El 12 de noviembre, un puñado de legisladores declaró inconstitucionalmente a un senador opositor en ausencia de quórum. Es importante reconocer la multiplicidad de factores que llevaron a la agitación actual, incluido el propio papel del MAS y una historia de errores de cálculo políticos. Sin embargo, el patrón que se desarrolla del revanchismo de derecha, el papel de las fuerzas oligárquicas y los actores externos, y el papel de arbitraje final desempeñado por los militares, sugiere que estamos presenciando un golpe de estado.

Como grupo de pensadores de izquierda, educadores, periodistas, académicos y activistas, escribimos esta carta en solidaridad con el pueblo boliviano. Hacemos un llamado al apoyo continuo de los movimientos sociales progresistas y la resistencia continua contra la violencia revanchista y la represión estatal. Estamos con el pueblo de Bolivia que permanece vigilante contra el surgimiento de las fuerzas políticas neofascistas y el regreso de los regímenes políticos colonialistas, dependientes y racistas del pasado. Rechazamos los esfuerzos de los medios y el gobierno de los EE. UU. Para demonizar al MAS. Al mismo tiempo, reconocemos las limitaciones del MAS como partido político y del sistema político patriarcal y prebendal que no ha podido o no ha querido cambiar. En la actualidad, un desarrollo particularmente preocupante es la amenaza a las vidas de aquellos bolivianos que se resisten al golpe. El regreso de las fuerzas conservadoras de derecha, fusionadas con el simbolismo cristiano evangélico anti-indígena, amenaza con desbaratar los esfuerzos legítimos de muchos ciudadanos bolivianos para pluralizar, democratizar y renovar el sistema de partidos. El uso generalizado de los ataques incendiarios, atribuidos mutuamente a ambos lados, aunque de autoría poco clara, ha creado una atmósfera de miedo, terror y caos sin precedentes que claramente juega con los intereses de la élite reaccionaria. El saqueo de la casa de Evo Morales, la quema de símbolos indígenas como la wiphala y el lenguaje racista y deshumanizante en las redes sociales sugieren tácticas destinadas a destruir absolutamente a Evo y al MAS como una fuerza política viable. Frente a estos desafíos, nos encontramos con aquellos movimientos en Bolivia que buscan rearticular una visión progresista del futuro. Nos oponemos a la restauración del neoliberalismo y la hegemonía del FMI y el Banco Mundial, especialmente porque la lucha por los recursos de gas de Bolivia da paso a una nueva lucha por el futuro del litio de Bolivia. Apoyamos los movimientos antirracistas que resisten el racismo y el fascismo de la derecha. Apoyamos los movimientos de mujeres y LGBTQIA + que han estado luchando por la liberación sexual, por el derecho de las mujeres a elegir, contra las formas patriarcales de gobierno político y por el fin de la impunidad frente a los crecientes niveles de violencia de género y sexual. Apoyamos los movimientos indígenas que buscan restaurar una visión del verdadero plurinacionalismo, la autodeterminación y la autonomía territorial contra la violencia sin restricciones del capital extractivo. Apoyamos a los trabajadores que buscan empleo digno y apoyo estatal ante las condiciones laborales precarias. Apoyamos a los agricultores que trabajan por un futuro no dominado por el capital agroindustrial. Apoyamos a quienes trabajan por un futuro más igualitario y ecológicamente sostenible.Escribimos esta carta en nombre de NACLA (Congreso de América del Norte sobre América Latina) y pedimos a la comunidad internacional que brinde solidaridad y apoyo a la diversidad de los movimientos sociales que existen en Bolivia en este momento histórico. Hacemos un llamado a la comunidad internacional a respetar la soberanía de los movimientos sociales bolivianos. NACLA fue fundada a raíz de la invasión de los Estados Unidos en 1966 a la República Dominicana. NACLA ofrece informes progresivos sobre América Latina a audiencias con sede en los Estados Unidos y tiene una larga historia de resistencia al imperialismo estadounidense en América Latina. -NACLA Consejo Editorial


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