Indigenismo, populismo, conquista española de América, desde el punto de vista del Nobel de Literatura , el escritor Vargas Llosa. Entrevista de marzo de 2019

El escritor peruano, nacionalizado español, Vargas Llosa, hace referencia a la polémica carta del presidente de México, López Obrador, en la que solicitaba al rey de España, Felipe VI, que pidiera perdón por la agresiva conquista y colonización de lo que hoy conocemos como México…y por derivada, toda la Hispanoamérica en el presente.

La ideología del llamado indigenismo, entendida como populismo o construcción metafísica, falsaria y demagógica, es criticada por el célebre escritor, quien en un momento de su vida fue candidato a la presidencia del Perú, sin lograr el objetivo, derrotado por el peruano , semi japonés, Fujimori

Literatura y Filosofía, un análisis crítico y dialéctico, desde el Materialismo Filosófico, de la obra de Sor Juana Inés de la Cruz

El profesor Jesús González Maestro, en este video nos propone un modelo para llevar a cabo el estudio crítico literario y filosófico de las Ideas que operan en la poesía de esta gran poetisa del Virreinato de la Nueva España, actual México

Las coordenadas para estos análisis y crítica corresponden a las del sistema filosófico que se conoce como Materialismo Filosófico

Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia. Un vistazo a los tiempos electorales en el cine mexicano (primera parte) | Cultura y vida cotidiana

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Epistemología con ironía hispanoamericana o la cumbia del amor

Epistemología del amor en clave metafísica

interesante entrevista con la escritora Teresa Porzecanski

La narrativa de Teresa Porzecanski
Una conversación con la escritora uruguaya.

Mónica Flori
Clark College

Teresa Porzecanski (Montevideo, 1945) es escritora, crítica cultural y profesora de antropología de la Facultad de Ciencias Sociales de Montevideo. Ha publicado ensayos, poesía, colecciones de cuentos y novelas. Entre sus obras, todas ellas publicadas en Montevideo, se destacan: El acertijo y otros cuentos (Arca, 1967); Intacto el corazón (Banda Oriental, 1976); Construcciones (Arca, 1979); Invención de los soles (MZ,1982;); Ciudad impune (Monte Sexto,1986); La respiración es una fragua (Trilce, 1989) y Mesías en Montevideo (Signos, 1989); Perfumes de Cartago (Trilce,1994); La piel del alma (Seix Barral, 1996); Una novela erótica (Planeta, 2000). La entrevista tuvo lugar en su casa en Montevideo, el 12 de octubre del 2000.

MF: No voy a hacerte preguntas sobre cuándo empezaste a escribir, quiénes fueron los autores que más te influyeron, ni cómo nacen tus relatos, pues ya las has contestado en varias entrevistas publicadas. Quisiera hacerte preguntas más específicas sobre tus obras. Empecemos hablando sobre en qué circunstancias escribiste Ciudad impune y Mesías en Montevideo.

TP: Ciudad impune fueron cuentos que fui escribiendo desde el ‘76 al ‘86. Mesías en Montevideo salió en el ‘89, pero fue escrito bajo la dictadura a partir del ‘75. Yo escribía con una sensación de asfixia, con un tema de problematización del lenguaje, con los cuestionamientos inherentes a los alcances del lenguajes y cuáles son las posiblidades de la escritura. La otra problemática era en qué medida el lenguaje usado por el público, la prensa y los medios masivos sufría un desgaste que lo vaciaba de significados. Un poco ese es el ambiente de ambas obras.

MF: Mencionaste la dictadura que tú pasaste en el Uruguay, ¿cómo influyó ésta en tu escritura?

TP: Influyó bastante porque yo estaba en un momento de descubrir un estilo de escritura y no se podían hacer reuniones culturales, uno trabajaba solo. Entonces fue que empecé a problematizar el tema del lenguaje. No quería escribir consignas, quería escribir una literatura más compleja. Todo lo que está en Construcciones fue escrito durante la dictadura o en los años un poco anteriores. Son cuentos sumamente simbólicos, metafóricos, donde se va gestando toda una forma de escribir. No quiere decir que yo me limite ahora en el año 2000 a ese tipo de escritura, la he ido decantando. Sigue siendo una escritura barroca pero más lenta y más filtrada.

MF: ¿Qué significan los títulos de esas dos obras?

TP: En Ciudad impune hay un cuento que me inspiró el título. En éste una mujer es perseguida, encerrada y se enfrenta con el mal. Creo que lo de “impune” tiene que ver con esa sensación de que no eran castigados los delitos. No me refiero sólo al delito político, sino que al delito en general y a las transgresiones. Mesías en Montevideo tiene una relación con los ideales “mesiánicos” de la generación de los ‘60 en el Uruguay. Es decir, con esa idea de transformación demasiado abstracta y poco centrada en la realidad, no teniendo en cuenta los puntos de vista múltiples y los detalles del estilo de vida de la gente real.

MF: ¿Cuando mencionas “ideales mesiánicos” te refieres a la utopía?

TP: Sí, la utopía.

MF: ¿Por qué el ambiente montevideano en tus obras es tan sórdido, centrado en conventillos, pensiones, sótanos en subsuelos poblados de personajes que enfrentan la violencia y la muerte? ¿Hay un intento de reivindicación de estos espacios y personajes?

TP: Hay un intento de darle voz a lo que está en un segundo plano, o sea a personajes que no son protagonistas, que no tienen en sí mismos nada atractivo pero que sobreviven en una ciudad y la recorren en una manera que pasa desapercibida. Además estos personajes tienen sus historias insignificantes en el sentido tradicional pero que a mí como escritora me resultan interesantes y me importa hacerlas visibles.

MF: Me recuerda mucho a (Juan Carlos) Onetti.

TP: Sería una versión femenina a pesar de que yo lo que encuentro en Onetti es un tono general totalmente deprimido. Creo que en mis cuentos hay tristezas, descubrimientos, revelaciones pero que hay también cierta preocupación de esos personajes por recuperar sus identidades, lo cual es un signo positivo de autovaloración.

MF: Estas novelas tienen estructuras fragmentadas y presentan historias alternantes. ¿Por qué elegiste darnos esta perspectiva?

TP: Son varias historias que se alternan y van constituyendo mundos casi autónomos. No puedo construir una novela con una sola historia porque la vida de una persona, si bien puede hacerse más densa, dejaría de interesar cuando está centrada en una o dos peripecias solamente. Se trata de una técnica de construcción de una novela que respeta las intersecciones y cruces de lo que ocurre en diversas historias.

MF: A esta estructura le corresponde una representación fragmentada y oblicua de la realidad y del papel de los personajes en esta realidad. ¿Por qué elegiste esta perspectiva?

TP: Sí, es verdad. Hay una representación fragmentada porque eso es lo que uno puede percibir de los personajes. Es necesario respetar partes siempre invisibles que permanecen dentro de una gran interrogante. No trato de escribir una novela psicológica que desentrañe todos los engranajes y motivos por los que las personas actúan, sino que presento lo que yo pueda percibir permitiendo una parte oculta para que el lector disponga de un espacio para su imaginación. Porque si la narración tuviera en cuenta todo lo que pasa y una continuidad y completud total, el lector vería reducidos sus espacios de interpretación. Nada podría imaginar que no estuviera determinado por la escritura. Lo que yo hago es invitar al lector a escribir mentalmente la historia junto a mí. Creo que cuando se termina de leer cualquiera de mis novelas, el lector duda respecto de lo que pasó realmente, porque lo que pasó dependía de su interpretación. No hay una resolución clara y visible. Entonces aparecen esas estructuras fragmentadas. Porque lo que percibimos de la realidad no viene compaginado. La construccción del significado la hacemos como lectores.

MF: En tu narrativa la fantasía se apropia de la realidad y la transforma. ¿Cómo se estructura la relación entre la realidad y la fantasía y qué función tiene?

TP: En mi escritura, sin habérmelo yo propuesto deliberadamente, resulta que hay algunos momentos de iluminación pero son siempre parciales, son siempre perspectivas. Usar la palabra realismo me parece demasiado fuerte para cualquier tipo de literatura, incluso para aquélla que se ha considerado tradicionalmente literatura “realista.” En mi escritura prevalece una confusión permanente del mundo subjetivo con el “objetivo.” Es decir que la narración pasa a describir los mundos desde diversas perspectivas que se van mezclando. La fantasía en el canon tradicional sería esa parte de la imaginación que no tiene referentes en una realidad consensuada por el grupo social. Pero hay una imaginación colectiva también. Si yo cuento una historia como la que aparece en La piel del alma, en que había un fantasma que aparece en una pensión y todos lo confirman, no se puede hablar de fantasía pues para esos personajes, lo que vieron es ciertamente “real.”

MF: A partir de Mesías en Montevideo el recurso de la genealogía es una constante. ¿Por qué se la usa como obsesión central de los personajes y como eje estructural de las obras?

TP: Primero tomo el tema de la familia en Invención de los soles (1982). Tomo la familia porque me da una perspectiva en el tiempo que me permite entretejer historias. Hay otros escritores que para entretejer historias toman un espacio y no un tiempo. Ese lugar puede ser un hotel o un aeropuerto. Creo que las historias que parten de una genealogía son mucho más apasionantes, ya que todo lo que sea raíces, conexiones, identificaciones y traslocaciones en el tiempo me interesa como material literario.

MF: En Mesías en Montevideo se introduce lo mesiánico que pasa a ser una constante en tu obra. ¿Qué representa lo mesiánico?

TP: Significa el deseo de la imaginación vinculado a un propósito. Creo que el ser humano no se puede divorciar de las utopías. Quiero mostrar que mis personajes que son secundarios o terciarios, que no tienen vidas protagónicas, sin embargo también tienen sus utopías y que esas pequeñas utopías de la ensoñación y del deseo están interfiriendo en su conducta.

MF: La locura tiene un rol prominente en Mesías en Montevideo lo cual se transmuta en las obras siguientes en obsesiones que caracterizan a los personajes, ¿cuál es la función de esta característica?

TP: Es que el trasfondo de racionalidad de la civilización occidental es muy endeble. Los personajes entran y salen de una racionalidad pero no habitan en la racionalidad. Los mueven otras fuerzas que son incontrolables, son las obsesiones, la locura, los miedos, las comunicaciones con otros mundos exteriores o interiores. Aunque otros escritores toman estos elementos como elementos sui generis que pueden hacer interesante una novela, creo que ellos están en la vida misma y no son un producto de la novela en sí. Yo miro a las personas como más complejas de lo que aparecen. En esa complejidad hay varios dobleces y encuentro contradicciones entre esos dobleces. No puedo plantear personajes netamente explicables y comprensibles. Tengo esa debilidad por encontrar aquello que no está clasificado dentro de simples categorías. Inevitablemente los personajes tienen esos sesgos imprevistos, igual que las personas.

MF: Mesías en Montevideo introduce en un primer plano a la mujer, la preñez, el parir, los cuales toman una función central en tus obras. ¿Qué sentido tiene que la mujer y su cuerpo se vuelvan la imagen central y final de tus obras?

TP: Cuando empecé a escribir poesía había un movimiento feminista pero las mujeres poetas no tocaban temas como la menstruación o el embarazo. En Intacto el corazón, mi único libro de poemas, escribí un poema que tenía que ver con los hijos que no nacieron. Después de eso empecé en una manera solitaria a escribir sobre estos temas—sangre, menstruación, embarazo– y hubo mujeres que señalaron que eso a nadie le importaba. A medida que inventaba más personajes, yo sentía que tenían que estar esos elementos y no podría explicar por qué empecé a desarrollarlos. Nadie escribía entonces sobre la corporalidad de la mujer, cómo tenía sus hijos, si la madre disfrutaba o no teniendo un hijo y había todos esos estereotipos que afirmaban que la maternidad era algo que enriquecía a la mujer, lo más importante de su vida. No sólo destruía todo lo que había sido lugar común sino que describía su antítesis y una manera de ser que era diferente a la manera de ser masculina. No era una posición a tener para una escritora que recién empezaba a escribir en el Uruguay.

MF: ¿Y está relacionado este tema de la preñez, el parir y las funciones biológicas con la creación literaria?

TP: Está relacionado porque creo que allí había una confluencia porque yo me planteaba una problematización del lenguaje, que era la problematización de la creación en un mundo donde ya todo estaba creado, donde las posibilidades de hacer algo muy original son realmente muy pocas y eso yo lo planteaba con un paralelismo (en Una novela erótica) con la fertilidad biológica. Me preguntaba si la fertilidad biológica era una rutina que al haber sido rutina por tantos millones de años, ya se volvía automática.

MF: ¿Qué influencia has recibido de las teorías feministas francesas y su énfasis en el cuerpo?

TP: Las leí en los años ’86 u ’87. Incluso en algunas conferencias que di usé textos de Luce Irigaray. Más que un femenismo abstracto, me interesa un feminismo más centrado en la corporalidad, en aceptar el envejecimiento, amar el propio cuerpo. Me interesa estudiar la tensión con la imagen del cuerpo femenino labrada por la publicidad. El tema del cuerpo para mí primero significaba lo biológico, después empezó a significar lo sensual y después la problemática básica de ser mujer pues no es una problemática abstracta, está relacionada con la materia y con las exigencias de lo social sobre el cuerpo femenino que son múltiples y mucho más intensas y opresivas que las que hay sobre el cuerpo masculino.

MF: ¿Cómo fueron recibidos por la crítica y los lectores estas obras que tratan de la muerte, la tortura y los desaparecidos evocando un pasado reciente muy real?

TP: Esos temas no los trato sino de modo tangencial. Por ejemplo en Una novela erótica y en algunos cuentos en la Ciudad impune aparece, pero de manera tangencial. Son siempre alusiones indirectas. Nunca pude escribir sobre el tema de la realidad directamente porque me parece que la literatura es la antítesis de la prensa. En cuanto a cómo fueron recibidas por el público, no hubo particulares comentarios. Una novela erótica fue escrita bajo la dictadura, pero en general los críticos la ven como novela que va más allá de esa circunstancia y la toman como abocada a problemas más amplios. No se me ve como una escritora que haya escrito el análisis literario de la dictadura.

MF: ¿Se te ha criticado por la visión que presentas de los guerrilleros como Caínes que matan en nombre de una causa?

TP: Nunca nadie me ha dicho nada al respecto. Pero además hay también varias líneas ideológicas críticas de la guerrilla y sus estrategias dentro de los círculos intelectuales y universitarios.

MF: ¿Por qué utilizas la intertextualidad dentro de tu obra?

TP: A mí no se me agotan los personajes dentro de una novela, por eso tengo que volver a ellos de una manera referencial ya que no los puedo tomar como protagonistas nuevamente, pero hay cosas que no se terminaron de contar de estos personajes y siguen estando ahí. Hay partes citadas de mis libros anteriores que considero que vinculan todos los libros entre sí. En mi reflexión como escritora problematizo el lenguaje y a través de esto problematizo toda una serie de cosas conectadas con el lenguaje. Entonces necesariamente de un libro al otro hay miradas a veces irónicas mías sobre lo que escribí anteriormente porque era otra etapa de la vida que significaba otras cosas, porque pensé que eran trascendentes y luego se volvieron banales para mí. Incluso hay partes de poemas que escribí en Intacto el corazón que están puestos como prosa en otros libros. La razón es que no puedo construir un libro de cero sino como continuidad de las miradas que ya elaboré y dejé atrás, a veces para deshacerlas y a veces para rehacerlas.

MF: ¿Y la intertextualidad en cuanto a obras de otros autores es un homenaje?

TP: Sí, homenaje a alguna iluminación que tiene que mantener su expresión tal como se escribió por el autor.

MF: Me fascinan tus títulos. ¿Podrías explicarme cómo escoges los títulos de tus obras?

TP: Le busco la sonoridad a la escritura, tanto en el texto como en el título. Además los títulos son generalmente tomados de una porción del texto. Ahora estoy buscándole un título a una novela que estoy escribiendo.

MF: ¿De qué se trata la novela?

TP: Es una novela que ocurre en Montevideo, en los años ‘50, con personajes fuertes de mujeres y algunos personajes masculinos, que tiene inspiración en mi adolescencia.

MF: Pasemos a Perfumes de Cartago (1993). ¿Por qué se trata la dictadura en términos metafóricos/intertextuales?

TP: Me fastidia mucho la escritura lineal, explícita y explicativa y a mí no me interesa hacer una literatura explícita, ni política. Además, al lector hay que acercarles imágenes sugerentes para que sueñe su novela.

MF: Los personajes masculinos con características tradicionales de ambos géneros (como Cusiel en Mesías en Montevideo) son constantes en tu obra. Sin embargo, el personaje de Jeremías Berro resulta ambiguo al combinar características machistas con un lado femenino sensible e idealista al punto que desubica al lector. ¿Por qué le diste estos rasgos?

TP: Depende de dónde se sitúa el lector, porque el personaje de Jeremías es radical también. Sus odios y sus amores son totales. Es una personalidad compleja. Lo bueno es que no se puede llegar a odiarlo del todo y tampoco se puede decir “qué hombre bueno.” Es una virtud construir un personaje frente al que uno se quede con las dudas.

MF: El recurso de la genealogía sufre un cambio al final de la novela. La destrucción de la casa familiar y el hecho que Lunita Mualdeb, la narradora, tire la llave al mar es una ruptura con el pasado familiar descrito en las páginas de la novela. ¿Se trata de una metáfora en cuanto a un pasado irreconocible del país? De lo contrario, ¿por qué no podrían coexistir el pasado familiar y el presente de Lunita?

TP: Lo que coexiste es el recuerdo pero no el pasado, porque éste terminó. Las cosas que se narran son definitivas, esas cosas milagrosas que ocurrieron no podrán volver a ocurrir. La idea de que hay una única vez para las cosas es lo que me interesa y de ahí viene el sufrimiento universal del ser humano. Las cosas no se repiten por más que uno pueda volver a su recuerdo y hacer de su recuerdo algo útil en el presente. La novela gana en ese lado trágico que es un cierto grado de fatalidad de las cosas. Fueron de un cierto modo y esto no se puede cambiar. Pero dejaron una secuencia de riquezas, un deseo de disfrutar de la vida o una sensación de vínculo. Las cosas y personas perdidas, se perdieron—esto es una comprobación de la novela—y al final Lunita sabe que se perdió ese mundo. No sólo lo perdió el personaje sino que también el lector que perdió su propio pasado visto desde la perspectiva de Lunita. Son novelas de pérdida porque la literatura nace del sufrimiento. Quizás se pueda escribir una novela de celebración. Creo que hay pasajes en mi novela que son de celebración, como cuando Jasibe cocina o come. Pero también tanto la celebración como la tragedia son definitivas e irreversibles.

MF:¿Por qué aparece un Mesías ensoñado (por la supuesta preñez de la criada negra, Angela Tejera, a partir de un sueño con Carlos Gardel)?

TP: Todo el cristianismo habla de la preñez de la virgen, que fue una preñez del mismo estilo. Angela Tejera podría ser una virgen negra. Tal vez lo que soñamos nos preña. Lo que soñamos, sea cual fuere ese sueño o esa obsesión, nos deja prennados. El sujeto obsesivo está preñado por su obsesión.

MF: ¿Y por qué se utiliza el personaje ensoñado de Carlos Gardel?

TP: Es el prototipo de una cosa amada en el Uruguay. Representa todo aquello de un juglar que le canta a la mujer, que adora a la mujer, que es buen mozo, que es un hombre no agresivo, ni un dictador, no es un marido, ni un amante, no es un padre tampoco. No tiene todas esas connotaciones que crean problemática ya de por sí.

MF: ¿Cómo surgió la idea del argumento de La piel del alma?

TP: Es la recreación del ambiente de Toledo en el Medioevo y yo quería mostrar un momento de tragedia. Me serví de la historia para mostrar que los sueños no cumplidos pueden cumplirse en otro lugar y en otro tiempo. Un amigo antropólogo brasileño me mandó tres cartas, en español antiguo, que encontró en un viaje de investigación a España. Habían sido escritas por una mujer judía que había vivido en España en 1460 que terminó su vida en un convento, y que había escrito las cartas a un cristiano apóstata, llamado Carlos, que murió de hambre en una ciudad del sur sitiada por los moros. Después de leer las cartas tuve la sensación de que yo realmente la conocía y su contenido me rondaba. En ese momento yo estaba escribiendo esa novela situada en Montevideo hasta que me di cuenta que la historia que estaba escribiendo y la que tenía en la cabeza estaban conectadas. Así surgió la idea y yo escribí esa otra historia inspirada en esas cartas, que quizás nunca hubieron visto la luz si yo no la hubiera escrito. Con la ayuda de la beca Guggenheim estudié la historia del Toledo medieval, desde cómo se vestían hasta cómo parían los bebés, y tuve a mi disposición mucho material histórico de los archivos.

MF: ¿Es Faribe Azulay la Mesías que posee el misterio de la vida y la muerte como lo expresa su amado?

TP: Ese personaje me da esa posibilidad de una utopía en una mujer fracasada, imposibilitada de tomar vuelo.

MF: En esta novela se usa un lenguaje sumamente elaborado y difícil para el lector promedio, en cuanto es una recreación del español sefaradí con su vocabulario antiguo de influencia árabe. Este contrasta con el lunfardo montevideano de algunos personajes. ¿Cómo decidiste usar esta mezcla de lenguajes y qué tuviste que hacer para lograrlo?

TP: El español antiguo proviene de un estudio que hice que me llevó bastante tiempo.Tuve que leer la correspondencia que tenía y mucha más para poder escribir así. La novela me dio un enorme trabajo. Por ejemplo, toda la parte del naufragio del barco fue el resultado de un gran esfuerzo pues tuve que aprender sobre tipos de barcos, sus partes, tipos de navegación y vientos. Pasaba meses estudiando para escribir una página. Consulté a gente que sabe de navegación hasta que no encontraron ningún defecto en mis descripciones. La historia se hubiera podido contar de un modo mucho más general sin entrar en detalles, pero yo necesito de un lenguaje barroco y como lo más importante para mí son los adjetivos y adverbios, sin ellos no puedo escribir.

MF: El marco de Perfumes de Cartago es el carnaval y el de La piel del alma es el Campeonato Mundial de Fútbol. ¿Qué sentido tienen estos marcos que quiebran la rutina y las convenciones sociales?

TP: Son fiestas canónicas del Uruguay. Describo lugares comunes de una manera diferente a cómo fueron canonizados. Yo no hablo del Mundial de Fútbol, sólo escribo el discurso en la voz del relator y cómo se escuchaba por la radio. Eso me ayuda a descanonizar una cosa que está estereotipada por la sociedad, puesta como un mito. Puedo hacer de eso un nuevo material literario.

MF: La piel del alma se desarrolla como una novela policial con su final sorpresivo.

TP: Sí, tiene la estructura de una novela policial porque yo pienso que el género que más le intriga al lector es la novela policial o de terror. Yo tomo la estructura de un género y lo aplico a otro, lo transformo, lo armonizo con una historia que no es policial. La gente entra en la historia porque cree que se trata de una novela policial. En realidad hay también hay un misterio de tipo filosófico más profundo, entonces es también una novela de misterio.

MF: ¿Y qué pasó? ¿Por qué se suicidó la modista que se creía ser víctima de un homicidio? Se plantean varias posibilidades: a) porque la dejó su amante luego de robarle; b) porque ya había alcanzado la felicidad y ahora sólo le queda la soledad y la muerte de las ilusiones; c) porque lo hace a instancias de su “doble” el fantasma de Faride Azulay.

TP: Hay varios finales: el viejo voyeur que mira tiene su versión, lo que se sospecha, lo que pudo haber pasado pero no pasó. Vuelvo a aquello de no explicitar como la condición esencial de la escritura metafórica. No es una novela rosa, ni policial; es una obra literaria.

MF: ¿Cuál es tu novela de más éxito de público?

TP: Perfumes de Cartago porque tiene una historia, ocurre en el Uruguay y le trae recuerdos al lector común. Los que prefieren La piel del alma están interesados en el Renacimiento. Invención de los soles también gustó mucho, sobre todo a los especialistas, profesores y críticos.

MF: Voy a pasar a preguntas más generales sobre tus proyectos literarios y el papel del escritor en la sociedad. Ya me adelantaste algo sobre la novela que estás escribiendo. ¿Qué otros planes literarios tienes para el futuro inmediato?

TP: Parecería que cuentos ya no voy a escribir aunque empecé siendo una escritora de cuentos. Pero ahora me doy cuenta de que el cuento me es insuficiente y que necesito estructuras más amplias, que tengo que poder usar una estructura arborescente que no se cierre como en el cuento. No tengo un plan pues para mí la escritura no es una profesión ya que empezó siendo un hobby.

MF: ¿En tu opinión, qué escritores jóvenes uruguayos constituyen una promesa para el futuro?

TP: Escritores jóvenes como Fernando Buttazoni, Silvia Guerra, Tatiana Oroño, Melba Guariglia.

MF: ¿Es fácil publicar en el Uruguay?

TP: No es fácil.

MF: ¿Cuál es tu papel o responsabilidad como escritora frente a la sociedad?

TP: No asumo el papel de la generación de los ’60 del escritor que se considera que tiene algo para revelar, algo nuevo y mejor, que va a ayudar a transformar algo. No creo que el arte por sí mismo transforme nada y soy muy escéptica con respecto a las posibilidades de la literatura compitiendo con respecto a los nuevos medios informáticos. El libro sigue siendo un artículo de consumo pero mucho menos masivo que lo que puede ser una página Web. La literatura va a seguir para que los que disfruten de la lectura, gocen de un momento de intimidad con el texto en una situación de aislamiento. No me planteo más que inspirar a un lector a hacer su propia novela a partir de mis textos. Si lo consigo ya es un objetivo suficiente.

MF: ¿El escritor tiene una responsabilidad social?

TP: Como cualquier ciudadano tiene una responsabilidad social. No me pongo en la posición de que los escritores somos vanguardia de algo, que tenemos un conocimiento que otros no tienen y que tenemos que despertarles una conciencia a otros. Creo que a los que ya tienen una conciencia las obras de arte u otros discursos los pueden inspirar. Mi responsabilidad social es actuar de manera ética, usar honestamente de los derechos y deberes disponibles para rechazar la injusticia y apoyar a los débiles en todo sentido, y mi responsabilidad como escritora es escribir bien.

MF: Te agradezco por la oportunidad de entrevistarte.

Mónica Flori

Lewis & Clark College

© 200
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero/.html

periodistas en peligro de muerte:algunas “razones”


Publicado by Redaccion Treff3 Dec 02, 2008 en Cultura.
http://treff3.net/?p=1955&
“Ser periodista en México es temible”: Günter Wallraff

El periodista alemán intercambió experiencias con periodistas en México.
¡Lea la entrevista con TREFF3!
Durante su visita en México, Günter Wallraff impartió un taller de periodismo de investigación, dió conferencia magistral en el Palacio de Bellas Artes, rueda de prensa en el Goethe Institut, plática para sindicalistas en la Fundación Friedrich Ebert y una conferencia en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.
Wallraff convivió durante dos días con alrededor de 20 periodistas en México durante el taller de periodismo de investigación que impartió, los participantes fueron aceptados únicamente con invitación o por haber sido elegido en un proceso de selección previo, la editora de TREFF3 tuvo el privilegio de participar.
También TREFF3 estuvo presente en la rueda de prensa que ofreció el periodista alemán en las instalaciones del Goethe Institut en la Ciudad de México.
El autor de libros como Cabeza de turco y El periodista indeseable, compartió sus secretos, experiencias y anécdotas acerca de su método del periodismo disfrazado.

Intercambio de experiencias
En TREFF3  aprovechamos su visita y le preguntamos en el Goethe Institut como en el Taller para periodistas organizado por el Instituto para la Seguridad y la Democracia (insyde) lo siguente:
¿Qué opina acerca de los nuevos medios de comunicación como el internet para el mundo del periodismo?
“Me parece positivo romper con la censura y el monopolio de la información, pero hay que educar a la gente para que tenga la sensibilidad de distinguir una fuente seria de una que no lo es”
¿Si trabajara en México, qué tema le llamaría la atención investigar encubierto?
“Bueno, primero tendría que vivir aquí y después sobrevivir. Ya después buscaría un tema.”

Acerca de la investigación encubierto y de los reporteros mexicanos ¿cuáles serían los temas relevantes?
“El tema del narco sería el más evidente, propondría temas como la relación Iglesia/Estado, hospitales, policía, etc. Hay infinidad de temas que se podrían abarcar, aunque no le recomendaría a nadie que se metiera a investigar el tema del narco de manera individual, es muy peligroso.
Propongo el trabajo en equipo, en el cual sus miembros no fueran reconocidos y que utilizaran un seudónimo.  De tal manera los miembros de ese equipo estarían más protegidos, ademas hay que saber en que medios hablar sin que nos maten.”
Durante el taller de periodismo de investigación platicamos sobre el riesgo de ser periodista en México y dijo lo siguiente:
“Es increíble la cantidad de compañeros que son asesinados en México al hacer su trabajo, pero sobre todo la inmovilidad ante esto y la colusión de intereses, ser periodista en México es temible”.
También le preguntamos acerca de su relación como periodista con los medios de comunicación alemanes y comentó lo siguiente con afán de alentar a sus compañeros a seguir investigando:
“ En Alemania, los grandes conglomerados de medios privados como Axel Springer me siguen viendo como enemigo, desde que di a conocer como inventan las noticias en el diario sensacionalista Bild para ganar dinero, sin importarles dañar la vida de las personas.
Recibí cartas de gente que se suicido por el daño que les hizo ese periódico. Por eso hice una campaña de publicidad contra Bild, la pagué con el sueldo que me pagaron cuando me disfracé de periodista en ese periódico.
Desde entonces tengo una fundación con los mejores abogados para ayudar a la gente dañada por Bild, porque en Alemania, aunque la ley lo contempla, publicar una réplica o respuesta si escribieron algo sobre uno cuesta miles de euros.
La verdad es que me alegro de tener estos enemigos, porque cuando empiecen a hablar bien de mi comenzaré a preocuparme, algo malo estará pasando” dijo con una sonrisa irónica.

¿Ha recibido amenazas por su trabajo?
“Mi método fue catalogado como criminal, tuve que exiliarme en otros países porque catearon mi casa, intervinieron mis teléfonos, a mi madre la criticaban y se burlaban los vecinos porque me decían comunista que es como decir terrorista hoy.
Cuando tuve a Salman Rushdie en mi casa cuando fue perseguido y amenazado de muerte, también fui criticado, los islamistas también me catalogaron de persona indeseable, y bueno le dije a Rushdie: yo vivo frente a una mesquita, que mejor protesta que vengas a vivir aca.
Pero debido a la aceptación pública de mi trabajo y que gané todos los juicios en los que fuí demandado pude salir adelante, y es que siempre que escribo todo debe de ser muy claro y comprobable, porque se que mis enemigos lo usarán en mi contra en los tribunales.
Pasé periodos de mucha depresión y angustia, me decía: son muy poderosos, no puedo hacer más contra ellos, pero afortunadamente gané todas las demandas. Hoy en día estoy muy animado y tengo muchos proyectos”.

Durante el taller, mostró su interés por compartir experiencias con sus colegas, por lo que  platicó cómo es que llegó al periodismo:
“No me considero un maestro, como me llaman desde que llegué a México, para mi la vida está hecha de causalidades, entré al servicio militar y yo estaba totalmente en contra de la guerra entonces me dediqué a escribir una bitácora, a los militares les espantó mucho esto y trataron de prohibírmelo.
Trataron de perdonarme hacer el servicio militar si dejaba de escribir, me negué. Temían que lo publicara, al final me dieron una carta donde decían que no era normal y que tampoco era apto para la guerra o la paz, para mí eso sigue siendo un cumplido.
Por ser mal estudiante en materias abstractas me acerqué mas a la literatura, aunque me cuesta mucho trabajo escribir, siempre he tenido problemas con las editoriales porque hago cambios de última hora y entrego generalmente tarde.
Mis universidades fueron las fábricas, aprendí en la vida desde abajo, de comerciante de libros llegué al periodismo, para estar cerca de los marginados, porque siempre tuve afinidad con los débiles, darles voz a los sin voz y a veces ser su vocero, y es que con ellos me siento bien”. dijo Wallraff.

¿Qué opina del trabajo como periodista?
“Lo más importante de ser periodista, es mantenerse independiente, no perder su libertad, ni la capacidad de sorprenderse y sorprender a la gente con tus historias pero sin llegar al sensacionalismo o inmiscuirse en la vida privada, eso ni a mi peor enemigo se lo haría, me lo han propuesto pero es un nivel al que no me voy a rebajar.
Hay que tener cuidado, algunos periodistas se dicen imparciales pero están muy cómodos en las altas esferas con los poderosos y hacen cortesías a los políticos, si realmente publicaran lo que saben inmediatamente dejarían de pertenecer al círculo.
Somos entes sociales y si no nos ciudamos nos coptan, me pasó en Bild cuando me hice pasar por periodista, el editor me rompió varias veces mis notas y me dijo que eran una porquería, pero el día que le empezaron a gustar y me felicitó, me sentía tan bien.
Pero eso es muy peligroso ¡a veces uno empieza a creerse su personaje y eso está mal! por eso uno necesita tener amigos que estén cerca de nostros, que nos digan ¡no des un paso más, ya es suficiente! por eso le dije a un amigo si ves que me ofrecen ser el director y lo acepto ¡por favor ve y sácame con violencia!”

Dentro del taller también nos habló de su método del disfraz:
“El disfraz es un interés humano, el uso de las máscaras, muchas culturas y los niños lo hacen para aprender, a mi me ha liberado de muchos miedos, me supero a mi mismo porque no me queda de otra.
Estar encubierto sirve cuando hay gente que no puede hablar de la situación que vive porque puede perder su empleo, entonces con la máscara soy uno más, no llamo la atención y tampoco tengo un papel protagónico, lo importante es llegar hasta ahí donde el periodista no puede llegar para conocer y vivir esa realidad, hacerlo público.
Después de que todo el mundo lo sabe, el resultado es increible, la gente pierde el miedo,  a veces se organizan y denuncian, el disfraz ayuda a que nos demos cuenta de lo que no vemos.
Cuando tenemos éxito y popularidad gozamos de privilegios pero también estamos encerrados de alguna manera, por eso hay que escaparnos por un tiempo de nuestros roles, eso deberían de hacer los políticos, tengo un amigo que es político y en unas vacaciones se fue a trabajar a un puerto de Hamburgo para darse cuenta de otras realidades y estar cerca de la gente.
Nunca he recibido un reproche de la gente con la que he convivido al enterarse de que estaba disfrazado, al contrario, se alegran mucho y dicen ¡por fin hasta que alguien pudo hacer algo!
Yo se que a veces cuando me disfrazo, para muchos juego el papel del loco y para mí está bien asi, aprovecho hacer de lo malo algo cómico y llamar la atención, para mostrar una realidad que puede ser muy cruel o injusta hay situaciones muy traumáticas.
El disfraz hace que la gente se interese más, cuando me pongo a investigar se que voy a ver cosas que no me gustan, por eso soy mi propio actor y dramaturgo, si no lo hago así la verdad es que estaría muy deprimido después de cada trabajo, pero también deshacerme del personaje que interpreto me cuesta varias semanas.
Cada nuevo papel requiere diferentes aptitudes, necesito leer y estudiar muchas situaciones, ¡ lo que me persigue hasta en sueños es que me descubran antes de tiempo! y no por mi, sino porque toda la preparación no valdrá para nada y la investigación quedará inconclusa.”

Acerca del trabajo como periodista hoy nos comentó que:
“En Alemania la venta de periódicos está en descenso por el internet, además hay más periodistas freelance y jóvenes  a los que se les paga muy poco por trabajar mucho, podría decir que se les paga menos de lo que le pago a mi señora de limpieza y los riesgos del trabajo y la preparación que se necesita son mucho mayores.
Los jóvenes ya no se interesan tanto en la política y cada vez menos se afilian a los sindicatos, por eso estoy planeando hacer la Fundación Wallraff, porque va llegar el momento en que ya no tenga fuerzas, y qué mejor que los jóvenes puedan seguir con esto.
Pienso por ejemplo en darles una beca para que tengan una especie de sábatico y puedan dejar sus escritorios por un tiempo para dedicarse a investigar un tema y publicarlo”.

En nombre del periodismo arriesgó su vida en numerosas ocasiones, como en Grecia donde estuvo varios meses en prisión. Suponemos que a nivel personal también arriesgó su vida familiar. ¿Como es la vida en familia para Günter Wallraff?
“He tenido que vivir como un monje, pero los monjes también tienen sus necesidades…”
Nuevas investigaciones
Acerca de la marginación, el periodista alemán proyectó dos de sus más recientes trabajos documentales:
Donde Duele Trabajar, que exhibe con imagenes reales el abuso contra trabajadores y la falta de higiene en una fábrica de pan en Alemania, en otro documental La Estafa narra su experiencia de aprender a engañar a la gente para venderles cosas por medio de call centres y las consecuencias de ello.
Además le dio la primicia a sus pares acerca de sus próximos trabajos: un libro que tratará (como  él dijo) el “Bonito nuevo mundo del trabajo”, además de una película sobre su trayectoria periodística y otra donde el 80% es de su trabajo hecho con cámara escondida.
Interés por México
El periodista alemán comentó que se interesó en México por sus lecturas de B. Traven además de las excelentes crónicas periodísticas de Egon Erwin Kisch y su libro Descubrimientos en México.

En su presentación en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, se sintió conmovido por la gran cantidad de jóvenes que asistieron y expreso: 
“Estoy sorprendido por tanto interés y el gran aforo en esta sala, donde se que muchos me estan escuchando desde afuera porque ya no cabemos aquí, y es que siento que hay un ambiente de iniciar un cambio en México, algo nuevo y no por mi, yo sólo soy un símbolo, yo vengo como alguien que quiere compartir experiencias, aprender de ustedes, no como un profesor”.
Wallraff tiene un gran interés por los pueblos indígenas de México, por lo que se le preguntó si tenía interés en alguno en particular a lo que respondió:
“Cuando niño en la posguerra los heroes siempre eran los norteamericanos, pero en los cuentos de vaqueros que me consegía mi papá yo siempre me identificaba con los indios. Acerca de México siempre me han parecido interesantes los indígenas Tarahumaras son un pueblo que siempre he deseado conocer. Me impresionan mucho porque sé que son capaces de viajar a lugares lejanos corriendo.
Por un problema de salud en la espalda estuve largo tiempo sin poder caminar, después me recuperé, adopté rutinas de ejercicio de equilibrismo y el kayak, por lo que algún día muy pronto, me gustaría recorrer grandes distancias con los Tarahumaras” comentó emocionado Wallraff.
Conmocionado por las agresiones a periodistas en México, al finalizar el taller Günter Wallraff se comprometió a encabezar una carta de apoyo a los periodistas mexicanos así como a Ana Lilia Pérez, amenazada de muerte y en proceso judicial, por haber dado a conocer negocios e influencias del ex secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, en contratos con Petroleos Mexicanos y empresas del sector energético.
“Este tipo de cosas las firmo en blanco” dijo el periodista alemán. La carta fue firmada y redactada por los periodistas asistentes al taller, será leída en uno de los eventos finales en su visita a México.
Organización: Fundación Heinrich Böll, Instituto Goethe México, INSYDE, Canal 22, Fundación Friedrich Ebert, Revista Gatopardo.
Texto: Primavera Téllez Girón/Carlos Soltelo

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Günter Wallraff: ¿Excluido de la Premiación Walter Reuter?

Publicado by Redaccion Treff3 Dec 10, 2008 en Comunidad.

“Algunas personas necesitan una imagen de enemigo”, dijo en entrevista exclusiva con TREFF3 el periodista alemán.
Ya es sabido que Günter Wallraff se adelantó extraordinariamente en sus investigaciones como periodista en Alemania: él se disfrazaba, desempeñaba diversos papeles en varios campos de trabajo para revelar injusticias sociales y para alcanzar la meta de una información lo más auténtica posible.
(Lea también nuestros artículos en TREFF3: “El maestro del disfraz en México: Günter Wallraff” y “Ser periodista en México es temible”)
En otras palabras: Günter Wallraff se ha convertido en un símbolo de periodismo verídico en Alemania y se ha fortalecido con sus métodos para la libertad de expresión y de prensa.

“Cada verdad necesita una persona valiente que la diga”
Y aún más, Wallraff fue muy bien recibido en Latinoamérica, sobre todo en México, en un país en el que se practica la libertad de expresión y de prensa sólo de forma restringida.
Junto a las conferencias en Guadalajara, el Goethe-Institut y la Fundación Friedrich-Ebert en la Ciudad de México, las palabras de Wallraff fueron recibidas con entusiasmo por cientos de admiradores, periodistas e interesados en el Palacio de las Bellas Artes.
Más 20 renombrados periodistas mexicanos participaron en un taller sobre periodismo de investigación, que impartió el periodista alemán, también los ganadores del premio Walter Reuter a periodistas pudieron conocer personalmente y apreciar a Wallraff.
Los diarios en Venezuela, Argentina, Colombia y México elogiaron la visita del periodista alemán.
“Después de una resonancia tan positiva me hubiera gustado entregar el premio a periodistas, a mis jóvenes colegas y hubiera pedido expresamente por eso”, explicó Wallraff.
A él se le mostró mucho respeto en México, y se apreciaron sus ideas con apertura e interés. No obstante le rechazaron su petición de participar en el evento de periodistas.

“Algunas personas necesitan una imagen de enemigo y parecen estar todavía atrapados en la Guerra Fría”, comentó el periodista alemán. Aunque los tiempos en Alemania ya hubieran cambiado desde hace mucho, “incluso los políticos de la CDU estarían entre mis amigos y mostrarían respeto”, subrayó Wallraff.

Además su acción no tendría que ver realmente con política de partidos, sino más con derechos fundamentales y valores que van mucho más allá de la política de partidos.
Günter Wallraff toma con un poco de humor que haya sido excluido de un evento que intercede a favor de los mismos derechos fundamentales y valores que él apoya:
“Por lo menos me hicieron posible un día de vacaciones los señores de la Fundación Konrad Adenauer”, comentó Wallraff satisfecho. “Me pude meter al mar una vez en Puerto Vallarta y eso no lo digo para nada con cinismo”.

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Texto: Nora Goebbel / ps
Traducción: Carlos Sotelo

7 Respuestas para “Günter Wallraff: ¿Excluido de la Premiación Walter Reuter?”

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2 Frank Priess?lang=de Dec 11th, 2008 at %18:%Dec
Traducción (realizada por Red. Treff3):
Estimada redacción:
Este tipo de interpretación no puede más que sorprenderme.
Parte de una buena investigación habría sido cuando menos indagar los motivos de la postura de rechazo por parte de la Fundación Konrad Adenauer, si no es que con un análisis un poco más minucioso de la carrera del señor Wallraff se habrían encontrado ya de cualquier modo. En verdad resulta sorprendente que, al igual que por lo demás aquí en México durante la visita, se hayan atenuado todos los elementos críticos de la biografía del señor Wallraff.
Y todavía un detalle para precisar: en el círculo de los organizadores del premio de medios, nunca se habló de una petición del señor Wallraff para entregar el premio, sino únicamente de la posibilidad de pedirle que lo entregara con motivo de su estancia en México. Cada quien evaluará para sí, quien quiera que haya sido responsable, si es de buen gusto filtrar a partir de discusiones internas de un gremio de organizadores de este tipo, afirmaciones generales a los medios. Por supuesto resulta comprensible que a éstos y, en concreto, a TREFF3 les agrade este material.
Saludos cordiales
Frank Priess