La literatura es una construcción política. El caso de Cervantes contra Shakespeare. Tesis expuestas por Jesús G Maestro, autor de la obra Crítica de la Razón Literaria, forjada en la fragua del Materialismo Filosófico (Gustavo Bueno) como sistema

Conferencia impartida por el autor de la Crítica de la Razón Literaria, Jesús González Maestro

(texto tomado del canal en youtube del profesor Maestro, redactado por él mismo): Shakespeare es un mito que viaja de polizón en el canon literario occidental diseñado, durante siglos, por el imperialismo académico anglosajón, desde Ben Jonson hasta Harold Bloom. Shakespeare se aproxima más a un mito académico que a una realidad a la que atribuir la autoría de apenas 44 obras teatrales. Identificar a Shakespeare con Cervantes es una declaración de ignorancia. Se expone aquí una dialéctica, la de Cervantes contra Shakespeare: y se insiste en que la literatura es una construcción política. Más información: http://www.academiaeditorial.com/web/… http://jesus-g-maestro.blogspot.com.es/ http://critica-de-la-razon-literaria…. https://www.facebook.com/Jesus.G.Maestro

El problema político de las Españas y las Rusias. Clase del curso académico 2019-2020 de la Escuela de Filosofía de Oviedo. Sede de la Fundación Gustavo Bueno

Escuela de Filosofía de Oviedo, 14 de octubre de 2019.

Fuente del texto que sigue: http://fgbueno.es/act/efo196.htm

José Ramón Bravo García

El problema político de las Españas y las Rusias
Политическая проблема Испанского и Русского мира

14 octubre 2019


cartel

Las Españas y las Rusias –conceptos que expresan tanto totalidad como pluralidad– siempre fueron vistas por el canon moderno e ilustrado como dos anomalías por su carácter excéntrico y culturalmente mestizo, y fueron objeto de una propaganda leyendanegrista que aún hoy pervive en forma de hispanofobia y rusofobia. Pese a sus innegables diferencias, el mundo hispánico y el ruso presentan unas similitudes de base, derivadas de su peculiar formación histórica, esencialmente por su catolicidad –ortodoxa en un caso, romana en el otro– y por su imperialidad. Los imperios hispánico y ruso –el segundo como Unión Soviética en su última etapa– lograron una asombrosa eficiencia institucional al perdurar durante siglos, pero perdieron la batalla de la ideología frente a sus enemigos. El espectacular derrumbe de uno y otro imperio alteró drásticamente el panorama geopolítico mundial. Esta lección aborda el llamado problema político del mundo hispano y ruso poniendo de relieve los fundamentos materialistas de su tradición filosófico-política, pese a la influencia de corrientes idealistas, metafísicas o liberales. En base a una comparación histórico-política de los dos imperios, se discutirán, desde las categorías del materialismo filosófico, tanto las teorías del Estado y de las relaciones internacionales, como la situación geopolítica objetiva del presente. La cuestión vital a la que se enfrentan tanto hispanos como rusos es la de su supervivencia política en la era de la totalización anglosajona, que amenaza con borrar de la historia futura a las Españas y a las Rusias.

“Las Españas” и “las Rusias” (Испанский и Русский миры – понятия выражающие идею совокупности и множественности) со времён Новой истории и эпохи Просвещения традиционно рассматривались как две аномалии; а в силу особенностей своего характера и мультикультурной природы народы этих держав подвергались “черной” пропаганде, которая сохранилась и поныне и выражает себя в форме испанофобии и русофобии. Несмотря на неоспоримые различия между Испанским и Русским миром, оба имеют базовое сходство, и их своеобразие определяется, в основном, кафоличностью (православной в одном случае, римской – в другом) и империальностью. Испанская Монархия и Российская Империя (Советский Союз в ее последней стадии) достигли поразительной институциональной эффективности, пережив века, но в итоге проиграли своим врагам битву идеологий. Впечатляющий крах обеих империй кардинально изменил геополитический ландшафт мира. Эта лекция будет посвящена так называемой политической проблеме испанского и русского миров. В ней будут освещены материалистические основы их философско-политических традиций, несмотря на сильное влияние идеалистических, метафизических или либеральных течений философской и политической мысли. Исходя из историко-политического сравнения двух империй будут рассмотрены как теории государства, так и теории международных отношений, а также современная объективная геополитическая ситуация в свете категорий философского материализма. Жизненно важным вопросом, с которым сталкиваются как hispanos, так и россияне, является их политическое выживание в эпоху Англосаксонской Империи, чье тотальное влияние грозит смести и навсегда вычеркнуть Испанский и Русский мир из мировой истории будущего.

José Ramón Bravo García es Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona (España) y Máster en Economía Política Internacional por el King’s College London (Reino Unido). Actualmente prepara un proyecto de investigación doctoral en Historia Económica sobre el desarrollo económico de América Hispana en época borbónica. Varias de las cuestiones que se tratan en esta lección fueron avanzadas en la ponencia tituladaNación política, dialéctica imperial: El problema hispano”, presentada en los XXIV Encuentros de Filosofía del pasado 13 de abril en Oviedo, y su contenido se desarrolló de forma ampliada en un artículo publicado en la revista El Basilisco.

Хосе-Рамон Браво – магистр юридических наук (Университета Барселоны, Испания) и магистр международной политической экономии (Королевского Колледжа Лондона, Великобритания). В настоящее время работает над докторской диссертацией в области экономической истории по экономическому развитию Испанской Америки в эпоху Бурбонов. Некоторые из вопросов, затронутых в этой лекции, были изложены в презентации “Nación política, dialéctica imperial: El problema hispano” (“Политическая нация, имперская диалектика: проблема испаноязычных народов”), представленной на XXIV конференции Философского Собрания 13 апреля в Овьедо (Испания) и ее содержание получило дальнейшее развитие в статье, опубликованной в журнале El Basilisco.


El video que aparece a continuación, es un material de trabajo, que resulta complementario del asunto tratado en el primer video:

Nación política, dialéctica imperial: el problema hispano

Para trabajar de modo más amplio el tema expuesto y analizado en el vídeo inmediatamente superior, ver este artículo publicado por José Ramón Bravo en la revista El Basilisco http://fgbueno.es/bas/bas52c.htm

Homenaje de la UNAM a Miguel León Portilla. Adaptación para TV (vídeo) de su obra teatral La huída de Quetzalcóatl

San Agustín de Hipona y su Tratado contra los judíos

TRATADO CONTRA LOS JUDÍOS. 

Autor: San Agustín 

Fray Enrique Eguiarte OAR expone en esta vigésima octava la relación que tuvo san Agustín con los judíos de su época.

Traductor: Teodoro C. Madrid, OAR.

EJEMPLO DEL RIGOR DE DIOS EN LA REPROBACIÓN DE LOS JUDÍOS Y DE SU BONDAD EN LA ADMISIÓN DE

LOS GENTILES. LA CEGUERA DE LOS JUDÍOS, DEMOSTRADA POR LA ESCRITURA DEL ANTIGUO

TESTAMENTO.

San Agustín

I.1. El bienaventurado apóstol Pablo, doctor de las gentes en la fe y en la verdad,

exhortándonos a permanecer estables y firmes en la misma fe, de la cual fue constituido

ministro idóneo, amonesta con el precepto e infunde temor con el ejemplo. Dice: Ahí tienes

la bondad y la serenidad de Dios: para los que han caído ciertamente la severidad; pero para

ti la misericordia si permanecieres hasta el fin en la bondad . Es cierto que esto lo dijo de los

judíos que por su infidelidad fueron podados como ramas de aquel olivo, que fue fructífero

en los santos Patriarcas como en su raíz, de tal modo que el acebuche de los gentiles fuera

injertado por la fe y se hiciese partícipe de la savia del olivo una vez podadas sus ramas

naturales. Pero, ¡atención!, que dice: No quieras vanagloriarte contra las ramas, porque si te

vanaglorias, no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti . Y porque algunos de ellos se salvan,

añadió a continuación: De otro modo también tú serás amputado. E indudablemente ellos, si

no permanecen en la infidelidad, también serán injertados, porque poderoso es Dios para

injertarlos de nuevo . En cuanto a aquellos que permanecen en la infidelidad, pertenecen a

esta sentencia del Señor cuando dice: Pero, en cambio, los hijos de este reino irán a las

tinieblas exteriores, donde habrá llanto y rechinar de dientes. Y los gentiles que permanecen

en la bondad pertenecen a lo que ha dicho más arriba: Vendrán muchos de Oriente y

Occidente, y se sentarán con Abrahán e Isaac y Jacob en el reino de los cielos . Así, pues, a

los Patriarcas, que vivían en la raíz, la justicia severa de Dios les amputa la soberbia infiel de

sus ramas naturales, mientras la fiel humildad del acebuche es injertado por la gracia de la

bondad divina.

2. Mas cuando se les habla de esto a los judíos, desprecian al Evangelio y al Apóstol, y no

escuchan lo que les decimos, porque no entienden lo que leen. Y ciertamente que si

entendiesen lo que había predicho el profeta a quien leen: Te he puesto para luz de los

gentiles, de tal modo que seas mi salvación hasta los confines de la tierra, no estarían tan

ciegos ni tan enfermos que no reconocieran en Cristo al Señor, ni la luz ni la salvación. Lo

mismo si llegasen a entender lo que cantan infructuosa e inútilmente de quienes ha sido

profetizado: A toda la tierra ha llegado su pregón, y hasta los límites del orbe de la tierra su

lenguaje. Para que despertaran al pregón de los apóstoles y advirtieran que sus palabras

eran divinas. Por tanto, de las Santas Escrituras, cuya autoridad es también muy grande

entre ellos, hay que sacar los testimonios, de modo que si no quieren que los sane la

medicina ofrecida, los pueda convencer la verdad manifestada.

LOS LIBROS DEL ANTIGUO TESTAMENTO NOS PERTENECEN A NOSOTROS LOS CRISTIANOS,

Y SUS PRECEPTOS SON CUMPLIDOS MEJOR POR NOSOTROS.

II. 3. En primer lugar, hay que combatir el error tan suyo de creer que no nos pertenecen a

nosotros los libros del Antiguo Testamento porque ya no observamos los sacramentos

antiguos, sino otros nuevos. En efecto, nos dicen: “¿De qué os sirve a vosotros la lectura de

la Ley y los Profetas, cuyos preceptos no queréis observar?” Porque no circuncidamos la

carne masculina del prepucio y comemos carnes que la Ley llama inmundas; no guardamos

carnalmente los sábados, los novilunios y los días festivos; no sacrificamos a Dios con

víctimas de animales ni celebramos la Pascua igualmente con el cordero y los panes ácimos.

Incluso, si algunos otros sacramentos antiguos los llama en general el Apóstol sombras de

las cosas futuras , porque significaban en su tiempo lo que iba a revelarse, y que nosotros

recibimos ya revelado para que, removidas las sombras, disfrutemos de su luz desnuda.

Sería demasiado largo disputar de todo esto por separado: cómo somos circuncidados al

desnudar el hombre viejo no con la expoliación del cuerpo carnal, y los alimentos que evitan

en los animales, los evitamos en las costumbres y ofrecemos nuestros cuerpos como hostia

viva, santa, agradable a Dios, a quien derramamos nuestras almas con los santos deseos

inteligentemente en vez de la sangre, y somos limpios de toda iniquidad por la sangre de

Cristo como cordero inmaculado, quien, por la semejanza de la carne del pecado , es

prefigurado también en el macho cabrío de los antiguos sacrificios; tampoco excluye en los

cuernos de la cruz al toro que reconoce en él a la víctima principal. Verdaderamente nos

bautizamos al hallar en Él el descanso, y la observancia de la luna nueva es la santificación

de la vida nueva. También nuestra Pascua es Cristo, y nuestro ácimo es la sinceridad de la

verdad, que no tiene el fermento de la vetustez , y si quedan algunas otras cosas en las que

no hay necesidad de detenerse ahora, las cuales están esbozadas en aquellos signos

antiguos, tienen su cumplimiento en Aquel cuyo reino no tendrá fin. Ciertamente convenía

que todas las causas se cumpliesen en Aquel que vino no a deshacer la ley y los profetas,

sino a dar plenitud .

CRISTO NO ANULÓ LA LEY DENUNCIÁNDOLA, SINO QUE LA CAMBIÓ CUMPLIÉNDOLA. LA SUSTITUCIÓN DE

LOS ANTIGUOS SACRAMENTOS Y RITOS ESTÁ PREDICHA EN LOS SALMOS.

III. 4. Así, pues, no anuló aquellos antiguos signos de las cosas oponiéndose a ellos, sino

que los cambió dándoles plenitud, de modo que fuesen distintos tanto los que anunciaban

que había venido Cristo como los que profetizaban que iba a venir. ¿Qué se quiere significar

por el hecho de que están titulados así algunos Salmos que también ellos leen y conservan

con la autoridad de las Letras santas, como está escrito en sus títulos: En defensa de las

cosas que serán cambiadas; y en verdad el texto de estos mismos Salmos predica a Cristo,

sino que su cambio futuro fue predicho por Aquel en quien aparece cumplida? Como que el

pueblo de Dios, que ahora es el pueblo cristiano, ya no está obligado a observar lo que se

observaba en los tiempos proféticos. No porque fueran prohibidos, sino porque han sido

cambiados. Y no para que pereciesen las mismas cosas que eran significadas, sino para que

los signos de las cosas se realizasen cada uno en su tiempo respectivo.

CRISTO, PROFETIZADO EN EL SALMO 44.

IV. 5. Por lo menos en el salmo 44 (es el primero de los que llevan al principio este título:

En defensa de las cosas que serán cambiadas, donde se lee también: Cántico en favor del

Amado) clarísimamente está presentado Cristo: Hermoso de figura sobre los hijos de los

hombres . Quien, existiendo en la forma de Dios; no creyó rapiña ser igual a Dios . Allí se le

dice: Ciñe tu espada junto al muslo , porque hablaría en la carne a los hombres. Sin duda,

por la espada significa la palabra, por el muslo la carne: porque se anonadó a sí mismo,

tomando la forma de siervo , para que en el hermoso de figura sobre los hijos de los

hombres por la divinidad se cumpliese por la debilidad también aquello que otro profeta dice

de Él: Lo vimos y no tenía figura ni encanto, sino su rostro abyecto y deforme su estado .

Realmente en el mismo salmo se patentiza con toda claridad que Cristo es no sólo hombre,

sino también Dios, cuando se subraya: Tu trono, oh Dios; por los siglos, y el cetro de la

equidad es el cetro de tu reino. Has amado la justicia y odiado la iniquidad; por eso Dios; tu

Dios; te ha ungido con óleo de alegría sobre todos tus compañeros . En efecto, por la unción,

palabra que en griego se dice P k \ F : ” , Cristo es llamado ungido. Él es Dios ungido por Dios,

que cambió también la misma unción carnal en espiritual con los demás sacramentos. Allí se

dice también de la Iglesia: A tu diestra está de pie la reina con vestido de oro, ceñida de

pedrería . Donde se simboliza la diversidad de lenguas en todas las gentes, cuya fe, sin

embargo, una y simple, es interior: porque toda la hermosura de la hija del rey está por

dentro . A ella se refiere el salmo cuando dice: Escucha, hija, y mira: escucha la promesa

mira su cumplimiento. Y olvida a tu pueblo y la casa paterna. De este modo se cumple lo

nuevo y se cambia lo antiguo. Porque el rey está prendado de tu belleza . La belleza que Él

mismo hizo por sí y que no encontró en ti. A saber: ¿cómo ibas a ser hermosa a sus ojos

cuando estabas afeada por tus pecados? Con todo, para que no creas que tu esperanza

debes ponerla en el hombre, sigue y dice: porque Él mismo es el Señor, Dios tuyo . Para que

no desprecies la forma de siervo ni te burles de la debilidad del poderoso y de la humildad

del excelso, Él mismo es tu Dios. En eso mismo que parece pequeño se oculta el grande; en

la sombra de la muerte, el sol de justicia; en la afrenta de la cruz, el Señor de la gloria.

Aunque lo maten los perseguidores y lo nieguen los infieles, Él es el Señor, Dios tuyo, por

cuyo cuerpo son cambiadas las cosas figuradas antes por medio de sombras.

EL TÍTULO DEL SALMO 68, QUE FUE ESCRITO SOBRE LA PASIÓN DE CRISTO,

PREDICE TAMBIÉN UN CAMBIO.

V. 6. También el salmo 68 lleva en el título: En defensa de las cosas que serán cambiadas .

Y allí se canta la pasión de nuestro Señor Jesucristo, que transfigura en sí hasta algunas

voces de los miembros, es decir, de sus fieles. En efecto, Él no tuvo delito alguno, sino que

cargó los nuestros; por eso dice: Y mis pecados no se te ocultan a ti . Allí está escrito y

profetizado lo que leemos en el Evangelio que le hicieron : Me dieron hiel para mi comida, y

en mi sed me abrevaron con vinagre . Luego fue cambiado por Él lo que el título del Salmo

había predicho que había de ser cambiado. Los judíos, al leer esto y no entenderlo, creen

que dice algo distinto, cuando nos preguntan: Cómo entendemos la autoridad de la Ley y los

Profetas cuando no guardamos los sacramentos que allí están mandados, porque

entendemos lo que allí está predicho y observamos lo que allí está prometido. En cambio, los

que nos objetan así sufren aún la amargura desde sus padres, que dieron hiel al Señor como

alimento, y todavía persisten en el vinagre que le dieron a beber; por eso no entienden que

se cumple en ellos lo que sigue: Que su mesa se convierta para ellos en lazo, retribución y

escándalo . Realmente ellos se volvieron amargos y avinagrados, al ofrecer hiel y vinagre al

Pan vivo. ¿Cómo entonces entienden esto sobre lo cual se dijo allí: Que sean cegados sus

ojos para que no vean , y ¿cómo van a estar derechos para que tengan arriba el corazón

aquellos de quienes está predicho: Y dobla siempre su espalda? Tampoco se han dicho estas

cosas de todos, sino más bien de todos aquellos a quienes pertenecen las profecías.

Ciertamente no se refieren estas profecías a los que de entre ellos creyeron entonces en

Cristo, ni a los que creen hasta ahora y creerán después hasta el fin de los siglos, o sea, al

verdadero Israel, que verá al Señor cara a cara. Porque ni todos los nacidos de Israel son

israelitas ni todos los descendientes de Abrahán son hijos suyos, sino en Isaac, dice, será tu

descendencia . Esto es, los hijos de la carne; ésos no son hijos de Dios, sino los hijos de la

promesa son designados para la descendencia. Estos pertenecen a la Sión espiritual y a las

ciudades de Judá, esto es, a las iglesias de las cuales dice el Apóstol: Era desconocido de

cara para las Iglesias de Judea, que están con Cristo . Porque, como se pone poco después

en el mismo Salmo: Dios salvará a Sión, y serán edificadas las ciudades de Judá. Y la

habitarán y heredarán. La descendencia de sus siervos la poseerá y los que aman su nombre

morarán en ella . Cuando los judíos escuchan esto lo entienden carnalmente, y piensan en la

Jerusalén terrena, que es esclava con sus hijos, no en nuestra Madre eterna en los cielos .

TAMBIÉN EL TÍTULO DEL SALMO 79 PROFETIZA EL CAMBIO. TESTIMONIOS MÁS CLAROS

CONTRA LOS JUDÍOS DEL CAMBIO QUE VA A REALIZARSE.

VI. 7. El salmo 79 va precedido con igual título: En defensa de las cosas que serán

cambiadas. En ese salmo está escrito entre otras cosas: Observa desde el cielo, mira, y

visita esta viña; y perfecciónala, porque la plantó tu diestra; y mira sobre el Hijo del hombre

a quien fortaleciste para ti . Ella es la viña de la que se dice: Trasplantaste la viña de Egipto .

En efecto, Cristo no plantó otra nueva, sino que, cuando vino, la cambió en mejor. Lo mismo

se lee en el Evangelio: Perderá a los malos malamente y arrendará su viña a otros

labradores . No dice: la arrancará y plantará otra viña, sino arrendará la misma viña a otros

agricultores. La misma es, en verdad, la ciudad de Dios y la multitud de los hijos de la

promesa en la sociedad de los santos, que se ha de completar por la muerte y sucesión de

los mortales. Al final del siglo ha de recibir la inmortalidad debida en todos los reunidos. Esto

de otro modo está indicado en otro salmo por el olivo fructífero cuando dice: Yo, como olivo

fructífero en la casa de Dios, he esperado en la misericordia de Dios por siempre y por los

siglos de los siglos . Ni pudo perecer la raíz de los Patriarcas y de los Profetas, porque están

desgajados los infieles y los soberbios, como ramas infructuosas para que fuese injertado el

acebuche de los gentiles, porque, como dice Isaías, aunque fuese el número de los hijos de

Israel como la arena del mar, los restos se salvarán , pero por Aquel de quien se dice: y

sobre el Hijo del hombre, a quien fortaleciste para ti; de quien se repite: sea tu mano sobre

el varón de tu diestra, y sobre el Hijo del hombre, a quien fortaleciste para ti. Y no nos

apartamos de ti . Por medio de este Hijo del hombre, o sea, Cristo Jesús, y con sus reliquias,

esto es, los apóstoles y otros muchos israelitas que creyeron en Cristo-Dios, agregándose la

plenitud de los gentiles, se completa la viña santa. Y con la remoción de los sacramentos

antiguos y la institución de los nuevos queda cumplido el título del Salmo: En defensa de las

cosas que serán cambiadas .

8. Todavía podemos proponerles testimonios más inconcusos, para que, tanto si los aceptan

como si los rechazan, al menos los entiendan. Vendrán días, dice el Señor, y confirmaré

sobre la casa de Jacob un testamento nuevo, no según el testamento que hice con sus

padres el día en que tomó su mano para sacarlos de la tierra de Egipto . La predicción de

este cambio, ciertamente, no está significada en los títulos de los Salmos, que pocos

entienden, sino que está expresada por el pregón claro de la voz profética. Viene prometido

abiertamente un testamento nuevo, no como el testamento hecho para el pueblo, cuando fue

sacado de Egipto. Como en aquel Antiguo Testamento están mandadas estas cosas que no

estamos obligados a observar nosotros que pertenecemos al Nuevo, ¿por qué no reconocen

los judíos que ellos se han quedado anclados en la antigüedad superflua, en vez de echarnos

en cara a nosotros, que poseemos las promesas nuevas, el que no cumplimos las antiguas?

Porque, como está escrito en el Cantar de los Cantares, Ha llegado el día, huyan las

tinieblas , que brille ya la significación espiritual y que calle ya la celebración carnal. El Dios

de los dioses, el Señor, ha hablado, y ha llamado a la tierra desde el nacimiento del sol hasta

su ocaso , ciertamente ha llamado al Testamento Nuevo a toda la tierra; pues a ella se le

dice en otro Salmo: Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor toda la tierra . No

como habló antes desde el monte Sinaí a un solo pueblo, al que llamó de Egipto el Dios de

los dioses, sino que habló de modo que convoca a la tierra desde el oriente hasta el

occidente. Si el judío quisiera entender esta manera de hablar, oiría esta llamada y sería a

ellos a quienes se les dice en el mismo Salmo: Escucha, pueblo mío, y te hablaré Israel, y

daré testimonio de ti, que yo, Dios, soy tu Dios. No te argüir. sobre tus sacrificios; pues tus

holocaustos están siempre en mi presencia. No tomaré de tu casa becerros, ni machos

cabríos de tus rebaños; porque todas las bestias de la selva son mías, los animales de los

bosques y los bueyes; conozco todos los volátiles del cielo y la hermosura del campo está

conmigo. Si tuviera hambre no te lo diría, porque es mío el orbe de la tierra y su plenitud.

¿Acaso voy a comer carne de toros o voy a beber sangre de machos cabríos? Ofrece a Dios

un sacrificio de alabanza y cumple tus plegarias al Altísimo. Invócame en el día de la

tribulación, y yo te libraré y tú me glorificarás . Es cierto que también aquí está clara la

sustitución de los sacrificios antiguos. En efecto, Dios ha pedido que Él no va a aceptar esos

sacrificios, y a sus adoradores les indicó un sacrificio de alabanza. No porque esté esperando

de nosotros la alabanza como un indigente, sino para velar por nosotros con ella para la

salvación nuestra. Efectivamente, concluyó así el mismo Salmo: El sacrificio de alabanza me

dará gloria, y allí está el camino donde yo le mostraré la salvación de Dios . ¿Qué es la

salvación de Dios sino el Hijo de Dios, el Salvador del mundo; el Día-Hijo del Día-Padre, esto

es, luz de luz, cuya venida ha revelado el Nuevo Testamento? Por eso cuando se dice

también: Cantad al Señor un cántico nuevo; cantad al Señor toda la tierra. Cantad al Señor,

bendecid su nombre, presenta a continuación al que va ser anunciado, y añade: Anunciad

bien el Día del Día, que es su salvación . Pues el mismo sacerdote y víctima llevó a cabo el

sacrificio de alabanza, otorgando el perdón de las malas obras y dando la gracia del bien

obrar. Para esto, en efecto, los adoradores inmolan al Señor al sacrificio de alabanza, para

que el que se gloría, que se gloríe en el Señor .

EN DEFENSA DE LAS COSAS QUE SERÁN CAMBIADAS.

VII. 9. Cuando los judíos escuchan todo esto responden con orgullo: Somos nosotros; esto

se ha dicho de nosotros y para nosotros. Porque nosotros somos Israel, el pueblo de Dios.

Nosotros nos reconocemos en las palabras del que grita: Escucha, pueblo mío, y te hablaré,

Israel, y daré testimonio de ti . ¿Qué vamos a contestar a esto? Que conocemos ciertamente

al Israel espiritual, de quien dice el Apóstol: Y a los que siguen esta regla, la paz y la

misericordia sobre ellos, también sobre el Israel de Dios . Sabemos que este Israel es carnal,

del cual el mismo Apóstol dice: Mirad al Israel según la carne . Pero esto no lo entienden

ellos, y, por lo mismo, demuestran que ellos mismos son carnales. Permítannos hablar un

poco como si estuviesen presentes: ¿No es así que vosotros pertenecéis a ese pueblo al que

el Dios de los dioses ha llamado desde el nacimiento del sol hasta su ocaso? ¿No fuisteis

vosotros trasladados desde Egipto a la tierra de Canaán? Allí no fuisteis llamados desde el

nacimiento del sol hasta su ocaso, sino que desde allí fuisteis dispersados hacia el oriente y

el occidente. ¿Acaso no pertenecéis vosotros más bien a los enemigos de Aquel que dice en

el Salmo: Mi Dios me ha dado a conocer en medio de mis enemigos, no los has de matar ni

cuando se olviden de tu ley. Dispérsalos con tu poder? He aquí que, sin olvidaros de la ley

de Dios, sino propagándola para testimonio de los gentiles y para oprobio vuestro, sin

advertirlo la proporcionáis al pueblo que ha sido llamado desde el oriente hasta el occidente.

¿Es que también lo vais a negar? Lo que ha sido profetizado con tanta autoridad, cumplido

con tan gran evidencia, o no lo veis por vuestra mayor ceguera, o no lo confesáis por vuestro

singular descaro. ¿Qué vais a responder a aquello que proclama el profeta Isaías: En los

últimos tiempos se hará manifiesto el monte de la casa del Señor, dispuesto en la cúspide de

los montes, y será exaltado sobre las colinas, y vendrán a Él todas las gentes, y dirán: Venid,

subamos al monte del Señor y a la casa del Dios de Jacob, y nos anunciará el camino de la

salvación, y entraremos en ella; porque de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra del

Señor? ¿También aquí vais a decir: Somos nosotros, porque habéis oído casa de Jacob y

Sión y Jerusalén? ¡Como si nosotros negáramos que Cristo el Señor es de la descendencia de

Jacob según la carne! Él está anunciado con la expresión: del monte preparado sobre la

cúspide de los montes, porque su cumbre está por encima de todas las cumbres. O ¡como si

negáramos que los apóstoles y las Iglesias de Judea, que después de la resurrección de

Cristo han creído continuamente en Él, pertenecen a la casa de Jacob! O ¡como si no

debiéramos entender espiritualmente por Jacob al mismo pueblo cristiano, el cual, siendo

más joven que el pueblo de los judíos, sin embargo lo supera al crecer y lo suplanta: para

que se cumpla lo que en figura fue profetizado de aquellos dos hermanos: Y el mayor servirá

al menor!

Por otra parte, Sión y Jerusalén, aunque sean espiritualmente la Iglesia, son todavía un

testimonio idóneo contra ellos, porque del lugar donde crucificaron a Cristo salió tanto la ley

como la palabra del Señor para los gentiles. En efecto, la ley que les fue dada a ellos por

medio de Moisés, de la que se enorgullecen con increíble insolencia y con la cual son mejor

refutados, no se entiende que salió de Sión y Jerusalén, sino del monte Sinaí. Puesto que

llegaron con la misma ley a la tierra de promisión, donde esta Sión, que se llama también

Jerusalén después de cuarenta años. Luego no la recibieron allí o desde entonces. En cambio,

el Evangelio de Cristo y la ley de la fe es cierto que proceden desde entonces. Como lo dijo

también el mismo Señor, después que resucitó hablando a sus discípulos y demostrando que

las profecías de las Palabras divinas están cumplidas en Él: Porque así está escrito y así fue

conveniente que Cristo padeciera y que resucitara de entre los muertos al tercer día, y que

se predique en su nombre la penitencia y el perdón de los pecados por todos los pueblos,

comenzando desde Jerusalén . Oíd lo que profetizó Isaías cuando dice: Porque desde Sión

saldrá la ley, y desde Jerusalén la palabra del Señor . En realidad, cuando el Espíritu Santo

viene allí desde arriba según la promesa del Señor, llenó a aquellos que entonces encerraba

una sola casa, e hizo que hablaran en las lenguas de todos los pueblos , y desde allí salieron

a predicar el Evangelio para conocimiento de toda la tierra. Como aquella ley, que salió

desde el monte Sinaí a los cincuenta días después de celebrar la Pascua, fue escrita por el

dedo de Dios, que significa el Espíritu Santo, así esta ley, que salió desde Sión y Jerusalén,

fue escrita no en las tablas de piedra, sino en las tablas del corazón de los santos

evangelistas por el Espíritu Santo a los cincuenta días después de la Pascua verdadera de la

pasión y resurrección de Cristo el Señor. En ese día fue enviado el Espíritu Santo, que antes

había sido prometido.

10. Id ahora, oh israelitas, según la carne y no según el espíritu; id ahora a contradecir

todavía a la verdad más evidente. Y cuando escucháis el Venid y subamos al monte del

Señor y a la casa del Dios de Jacob , decid: Somos nosotros, para que obcecados choquéis

contra el monte, en donde rota la crisma perdáis miserablemente la frente. Si de verdad

queréis decir: Somos nosotros, decidlo allí cuando oís: Ha sido llevado a la muerte por las

iniquidades de mi pueblo . Porque se habla aquí de Cristo, a quien vosotros en vuestros

padres enviasteis a la muerte, y que fue llevado como una oveja al matadero ; de modo que

la Pascua, que celebráis en vuestra ignorancia, sin datos cuenta la cumplisteis plenamente

con crueldad. Si de veras queréis decir: Somos nosotros, decidlo entonces cuando escucháis:

Endurece el corazón de este pueblo, tapona sus oídos y ciega sus ojos . Decid entonces:

Somos nosotros cuando oís: Todo el día he tendido mis manos al pueblo que cree y que me

contradice . Decid entonces: Somos nosotros cuando escucháis: Que se cieguen sus ojos

para que no vean, y encorva siempre sus espaldas . Daos por aludidos en todas estas y otras

expresiones proféticas parecidas: Somos nosotros. Allí, pues, estáis vosotros sin duda alguna.

Pero estáis ciegos de tal modo, que llegáis a decir que vosotros estáis allí donde no estáis y,

en cambio, no os reconocéis allí donde estáis.

La reprobación de los judíos por Dios anunciada por medio de Isaías.

LA PIEDRA HECHA CABEZA DE ÁNGULO.

VIII. 11. Atended un poco a esto más evidente aún que voy a decir. Cierto que cuando oís

hablar en favor de Israel, decís: Somos nosotros; y cuando lo oís en favor de Jacob, decís:

Somos nosotros. Y si se os pide una razón, respondéis: Porque Jacob es también el mismo

Israel, de cuyo Patriarca procedemos, y con toda justicia llevamos el nombre de nuestro

padre. No os queremos despertar a vosotros, que dormís con profundo y pesado sueño para

las cosas espirituales que no captáis, ni intentamos ahora persuadiros a vosotros, que estáis

sordos y ciegos de oído y de vista espiritual, cómo deben ser entendidas espiritualmente

estas palabras. Por supuesto, como vosotros confesáis y la lectura del libro del Génesis lo

declara manifiestamente, que Jacob e Israel era un solo hombre , y, por supuesto, que la

casa de Israel es la misma que la casa de Jacob, de la que os gloriáis. ¿Qué significa

entonces lo que el mismísimo profeta, cuando ha predicho que un monte ha de ser

preparado en la cúspide de los montes, al cual han de venir todos los pueblos, porque la ley

y la palabra del Señor no va a salir del monte Sinaí para un solo pueblo, sino de Sión y

Jerusalén también para todos los pueblos, como vemos que se ha cumplido clarísimamente

en Cristo y en los cristianos? Y dice poco después: Y ahora tú, casa de Jacob, venid,

caminemos a la luz del Señor. De cierto que diréis aquí, como de costumbre: Somos

nosotros. Pero atended un poco a lo que sigue, para que, cuando os apropiáis lo que os

gusta, oigáis también lo que os desagrada. Porque el profeta añade y dice: En verdad ha

abandonado a su pueblo, a la casa de Israel. Decid, pues, ahora: Somos nosotros;

reconoceos vosotros aquí, y perdonadnos a nosotros porque os lo hemos recordado. Pues si

oís esto con gusto, os lo decimos para exhortación vuestra, y si los oís con indignación, para

vuestro oprobio. No obstante, conviene que se diga, os guste o no os guste. Ahí tenéis, no a

mí, sino al profeta a quien leéis, por medio del cual no podéis negar que ha hablado Dios; y

a quien no podéis retirar la autoridad de las divinas Escrituras, como el Señor se lo ordenó, y

como una trompeta levanta su voz , exclama con energía, y os increpa cuando dice: Y ahora

tú, casa de Jacob, venid, caminemos a la luz del Señor . Matasteis a Cristo en vuestros

padres. Durante tanto tiempo aún no habéis creído y habéis resistido , pero todavía no

habéis perecido, porque aún vivís. Tenéis tiempo, pues, de hacer penitencia. ¡Venid ya!

Desde hace mucho tiempo debisteis venir, pero venid también ahora. ¡Venid ya! Todavía no

se le han terminado los días a quien no le ha llegado aún el último. Y si os creéis que

siguiendo al Profeta, como casa de Jacob, vosotros camináis ya a la luz del Señor, mostrad a

la casa de Israel que ha abandonado. Porque nosotros os demostramos a los dos: tanto a los

que había recogido de esa casa, llamándolos, como a los que, permaneciendo allí, había

abandonado. En efecto, llamó de allí no sólo a los apóstoles, sino también, después de la

resurrección de Cristo, a un pueblo numeroso. Por lo cual ya he dicho más arriba: Y

abandonó tanto a los que vosotros imitáis al no creer como a vosotros mismos que,

imitándolos a ellos, permanecéis en la misma ruina. Y si sois vosotros aquellos a quienes ha

llamado de entre ellos, ¿dónde están los que ha abandonado? Porque no podéis decir: no sé

a qué otra gente ha abandonado, cuando el Profeta grita: Porque ha abandonado a su pueblo,

a la casa de Israel . He ahí lo que sois, no lo que os gloriáis de ser vosotros.

Realmente ha abandonado también la viña, de la que esperó que diese uvas y dio espinos, y

mandó a sus nubes que no lloviesen agua sobre ella. Incluso de allí llamó a aquellos a

quienes dice: Juzgad entre mí y mi viña . De ellos también dice el Señor: Si yo arrojo los

demonios con el poder de Belcebú, vuestros hijos ¿con qué poder los arrojan? Por eso ellos

serán vuestros jueces . Al prometerles eso dice: Os sentaréis sobre doce tronos para juzgar

a las doce tribus de Israel .

Así, pues, se sentará la casa de Jacob, que, una vez llamada, ha caminado en la luz del

Señor para juzgar a la casa de Israel, esto es, a su pueblo, al que ha abandonado. ¿De qué

modo, pues, según el mismo Profeta: La piedra que han desechado los constructores ha sido

hecha cabeza de ángulo , sino porque al venir los pueblos de la circuncisión y del prepucio,

como paredes de ángulo distinto, han sido unidos en un solo ángulo como en un ósculo de

paz? Por eso dice el Apóstol: Él mismo es nuestra paz, el que ha hecho a los dos uno . Luego

los que de la casa de Jacob e Israel han seguido al que llama, ésos son los que se han unido

en una sola piedra angular y los que caminan en la luz del Señor. En cambio, a los que ha

abandonado allí, ésos son los que edifican su ruina y que rechazaron la piedra angular.

EL RECHAZO DE LOS JUDÍOS, PREDICHO MÁS CLARAMENTE POR MEDIO DE MALAQUÍAS. EL SACRIFICIO

DE LOS CRISTIANOS SE OFRECE EN TODAS PARTES EN EL CIELO Y EN LA TIERRA.

IX. 12. Finalmente, si os empeñáis, ¡oh judíos!, en retorcer las palabras proféticas según

vuestro parecer en otro sentido, resistiendo al Hijo de Dios contra vuestra salvación; os

repito, si queréis entender esas palabras de modo que sea el mismo pueblo la casa de Jacob

y la de Israel, lo mismo la llamada que la abandonada. No llamada en unos y abandonada en

otros, sino por eso llamada toda entera para que camine en la luz del Señor, ya que por ello

había sido abandonada, porque no caminaba en la luz del Señor. O llamada ciertamente de

tal modo en unos y abandonada en otros que, sin separación alguna de la mesa del Señor, y

perteneciendo al sacrificio de Cristo, unos y otros estuviesen bajo los mismos sacramentos

antiguos, a saber: tanto los que caminando en la luz del Señor han observado sus preceptos

como los que despreciando la justicia merecieron que el Señor los abandonase. Si esto lo

queréis entender así, ¿qué vais a decir y cómo vais a interpretar al otro Profeta que os

recorta del todo esa palabra, cuando grita con meridiana claridad: No tengo mi complacencia

entre vosotros, dice el Señor omnipotente, y no aceptaré un sacrificio de vuestras manos.

Porque, desde el sol que nace al sol que muere, mi nombre se ha hecho famoso entre los

pueblos, y en todo lugar se ofrece un sacrificio a mi nombre, sacrificio puro, porque es

grande mi nombre entre los pueblos, dice el Señor omnipotente? ¿Con qué derecho, en fin,

reclamáis ante tanta evidencia? ¿Para qué os alabáis con tanto descaro para perecer más

miserablemente en la mayor ruina? No tengo mi complacencia entre vosotros, dice, no un

cualquiera, sino el Señor omnipotente. ¿Para qué os gloriáis tanto de la descendencia de

Abrahán, vosotros, que en cuanto oís que se dice Jacob o Israel, o casa de Jacob y casa de

Israel, en forma laudatoria, porfiáis que eso no puede decirse sino de vosotros? Cuando el

Señor omnipotente dice: No está mi complacencia entre vosotros, y no aceptaré un sacrificio

de vuestras manos. Ciertamente aquí no podéis negar que no sólo Él no acepta un sacrificio

de vuestras manos, sino también que vosotros no se lo ofrecéis con vuestras manos. Pues

uno solo es el lugar establecido por la ley del Señor, donde mandó que los sacrificios se

ofreciesen por vuestras manos, fuera de cuyo lugar lo prohibió terminantemente.

Debido a que perdisteis ese lugar por vuestros méritos, tampoco os atrevéis a ofrecer en

otros lugares el sacrificio que solamente allí era lícito ofrecer. Así se ha cumplido del todo lo

que dice el Profeta: Y no aceptaré un sacrificio de vuestras manos. Realmente, si en la

Jerusalén terrena os quedase el templo y el altar, podríais decir que esto se cumplía en

aquellos malvados establecidos entre vosotros, cuyos sacrificios no acepta el Señor. Y que,

en cambio, sí acepta los sacrificios de algunos de vosotros y entre vosotros que guardan los

preceptos de Dios. Esto no hay por qué decirlo cuando no existe ni uno siquiera de vosotros

que pueda ofrecer un sacrificio con sus manos según la ley que salió del monte Sinaí.

Tampoco esto está predicho y cumplido de modo que la sentencia profética os permita

responder: Que no ofrecemos carne con las manos, sino que ofrecemos alabanza con el

corazón y la boca, según aquello del Salmo: Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza .

También en ese punto os contradice el que exclama: No tengo mi complacencia entre

vosotros.

13. Después de esto no vayáis a pensar que, al no ofrecerlo vosotros ni Él recibirlo de

vuestras manos, ya no se ofrece a Dios un sacrificio. Ciertamente que no lo necesita Aquel

que no tiene necesidad de ninguno de vuestros bienes. Sin embargo, porque no está sin un

sacrificio, que es útil no a Él, sino a nosotros, añade y dice: Porque desde la salida del sol

hasta el ocaso mi nombre se ha hecho célebre entre los pueblos, y en todo lugar se ofrece

un sacrificio a mi nombre, un sacrificio puro; porque mi nombre es grande entre los pueblos,

dice el Señor omnipotente . ¿Qué respondéis a esto? Abrid los ojos de una vez y ved que,

desde el sol naciente hasta el poniente, no en un solo lugar, como a vosotros os fue

establecido, sino en todo lugar es ofrecido el sacrificio de los cristianos; y no a un dios

cualquiera, sino a Aquel que ha predicho eso, al Dios de Israel. Por lo cual también en otra

parte dice a su Iglesia: Y el que te ha sacado, el mismo Dios de Israel, será invocado en la

tierra entera .

Examinad las Escrituras en las cuales creéis que vosotros poseéis la vida eterna . En realidad,

la tendríais si entendieseis en ellas a Cristo y lo aceptarais. Investigadlas, ellas dan

testimonio de este sacrificio puro que se ofrece al Dios de Israel, no por una sola familia

vuestra de cuyas manos ha predicho que no lo aceptará, sino por todos los pueblos que

dicen: Venid, subamos al monte del Señor . Tampoco en un solo lugar, como os fue

mandado a vosotros en la Jerusalén terrena, sino en todo lugar, hasta en la misma Jerusalén.

Tampoco según el orden de Aarón, sino según el orden de Melquisedec. Porque se ha dicho

para Cristo, y sobre Cristo se ha profetizado con anticipación: El Señor lo ha jurado y no se

arrepentirá. Tú eres sacerdote eternamente según el orden de Melquisedec . ¿Qué significa:

Ha jurado el Señor, sino que lo ha afirmado con verdad inquebrantable? Y ¿qué es: No se

arrepentirá, sino que este sacerdocio no lo cambiará por ningún motivo? Pues Dios no se

arrepiente como el hombre, sino que hablamos del arrepentimiento de Dios cuando hay un

cambio de algo, aun en lo establecido por Él. Así, pues, cuando dice: No se arrepentirá, tú

eres sacerdote eternamente según el rito de Melquisedec, demuestra suficientemente que Él

se ha arrepentido, esto es, que Él ha querido cambiar el sacerdocio que había establecido

según el orden de Aarón. Como vemos cumplido en ambos casos. En efecto: por un lado, no

hay sacerdocio de Aarón en templo alguno, y por otro, el sacerdocio de Cristo permanece

eternamente en el cielo.

14. Por tanto, el Profeta os llama a esta luz del Señor cuando dice: Y ahora tú, casa de Jacob,

venid, caminemos en la luz del Señor. Tú, casa de Jacob, a la que ha llamado y ha elegido.

No Tú, a la que ha abandonado. Pues ha abandonado a su pueblo, a la casa de Israel .

Quienesquiera que desde allí queráis venir, pertenecéis ya a esa a la que ha llamado;

estaréis libres de aquella a la que ha abandonado. En efecto, la luz del Señor en la que

caminan los pueblos es aquella de la cual dice el mismo Profeta: Te he puesto para luz de los

pueblos, para que seas mi salvación hasta los confines de la tierra . ¿A quién dice esto sino a

Cristo? ¿De quién se ha cumplido sino de Cristo? Tal luz no está en vosotros, de quienes

repetidamente se ha dicho: Dios les ha dado espíritu de aturdimiento: ojos para que no vean

y oídos para que no oigan hasta el día de hoy . No está, repito, en vosotros esta luz; por eso

reprobáis con presuntuosa ceguera la piedra que ha sido construida en cabeza de ángulo.

Luego acercaos a Él y seréis iluminados ; ¿qué es: Acercaos sino creer? ¿Adónde vais, pues,

a acercaros a Él, siendo Él la piedra de la que el profeta Daniel dice que, creciendo, se ha

hecho un monte tan grande que llena toda la superficie de la tierra ? Del mismo modo, los

pueblos que dicen: Venid, subamos al monte del Señor, no intentan tampoco caminar y

llegar a lugar alguno. Donde están, allí suben, porque en todo lugar se ofrece un sacrificio

según el orden de Melquisedec. Así, también otro profeta dice: Dios extermina a todos los

dioses de los pueblos de la tierra, y le adoran cada uno desde su lugar . Cuando, pues, se os

dice: Acercaos a Él, no se os dice: Preparad las naves o las acémilas y cargad con vuestras

víctimas; caminad desde lo más lejano hasta el lugar donde Dios acepte los sacrificios de

vuestra devoción, sino: Acercaos a Aquel de quien oís predicar; acercaos a Aquel que es

glorificado ante vuestros ojos. No os cansaréis caminando, porque os acercáis allí donde

creéis.

CON QUÉ CARIDAD HAN DE SER INVITADOS LOS JUDÍOS A LA FE.

X. 15. Carísimos, ya escuchen esto los judíos con gusto o con indignación, nosotros, sin

embargo, y hasta donde podamos, prediquémoslo con amor hacia ellos. De ninguna manera

nos vayamos a gloriar soberbiamente contra las ramas desgajadas, sino más bien tenemos

que pensar por gracia de quién, con cuánta misericordia y en qué raíz hemos sido injertados ,

para que no por saber altas cosas, sino por acercarnos a los humildes, les digamos, sin

insultarlos con presunción, sino saltando de gozo con temblor : Venid, caminemos a la luz

del Señor , porque su nombre es grande entre los pueblos . Si oyeren y escucharen, estarán

entre aquellos a quienes se les dijo: Acercaos a Él y seréis iluminados. Y vuestros rostros no

se ruborizarán . Si oyen y no obedecen, si ven y tienen envidia, están entre aquellos de

quienes se ha dicho: El pecador verá y se irritará, rechinará con sus dientes y se consumirá

de odio . Yo, en cambio, dice la Iglesia a Cristo, como olivo fructífero en la casa del Señor,

he esperado en la misericordia de Dios eternamente y por los siglos de los siglos .

Islamismo y democracia son incompatibles, “por definición”. El ejemplo de Egipto como muestra .

La paradoja Mursi

Por Redacción – lunes 08/07/20133WhatsAppFacebookTwitterEmailCompartir0

La Ley de Alá, la UNICA posible en el islamismo. Está escrita en El Libro: Corán.

GABRIEL ALBIAC.

Los islamistas han puesto todos los fundamentos para hacer que el país retorne a la Edad Media, que es donde Alá se siente de verdad a gusto.

El primer presidente civil electo en la historia de Egipto es un islamista. Más que eso: Mohamed Mursi lidera la cofradía de los Hermanos Musulmanes, la cual, desde su constitución en 1928, ha sido el germen del cual iba a nacer el islamismo político, que es el riesgo mayor sobre el cual se abre la política internacional en el siglo XXI. Y el islamismo no conoce democracia, ni Estado, ni nación que se pretenda independiente.

No es capricho. Es mandato coránico. En el rigor incuestionable de ese mandato, nación y Estado son abominaciones que traban el advenimiento de la umma, la universal comunidad de los creyentes bajo el dictado de la verdadera ley dada por Alá, en la cual no es admisible distinción entre sagrado y mundano: la sharía. Cualquier Constitución es teológicamente blasfema, desde tal supuesto: sólo Alá dicta ley. Y eso a lo cual el degenerado Occidente llama democracia, no puede sino aparecer como furtiva arma por cuyo medio agreden los infieles –cristianos y judíos de un modo particularmente odioso– a los hombres devotos, a los cuales encomendó Alá la sagrada misión de expandir la verdad de su Libro frente a quienes, por su testarudez en negarla, deben ser exterminados. Mohamed Mursi, primer presidente civil electo en la Historia de Egipto, sabe –no puede no saberlo, puesto que es un creyente– que la legitimidad de un presidente electo sólo es una blasfemia más, propia de las perversas cabezas de quienes, al afirmar su fe en la democracia, no afirman sino su no-fe en el mandato del Libro: su insumisión al Grande y Misericordioso. Una democracia y una teocracia se excluyen por exigencia del diccionario. No son conciliables modernidad política e Islam.

La paradoja egipcia es, estos días, la forma extrema del imposible sobre el cual se asienta esa re-islamización del mundo árabe, a la cual la estupidez europea bautizó como «primavera» y que da ahora sobre un invierno glacial sin transiciones. En Egipto se afrontan hoy delirios de diverso tipo. En ninguno de ellos suena un sólo acento democrático. Los islamistas de Mursi en el poder han puesto, a lo largo del año que va ya desde su triunfo, todos los fundamentos para hacer que el país retorne a la Edad Media, que es donde Alá se siente de verdad a gusto. Para conseguir eso, hay que pasar por la ruina. Lo han logrado. Aunque puede que a una parte de sus electores lo de la ruina no acabe de gustarles mucho. Los agazapados beneficiarios de la cadena de dictadores cuyo último espécimen fuera el caído Mubarak, aguardan su revancha: puede que ellos fueran corruptos, reconocen, pero al menos su incompetencia no llegaba al extremo de la cofradía de meapilas que, en doce meses, ha reducido el país a la miseria. Los militares aguardan su momento. Saben que, una vez que Hermanos Musulmanes y añorantes del régimen anterior se despanzurren convenientemente, habrá llegado su hora: la de salvar al país, que es algo que gusta mucho a los espadones del tercer mundo. También, la hora de embolsarse la compensación a la que su sacrificio los hace acreedores.

En el punto de cruce de esos tres vectores asesinos, habrá, como siempre, un puñado de gente decente. Gentes que quisieran vivir sin clérigos castradores, sin castas funcionariales fundadas en el robo, sin militares por igual asesinos y ladrones. Y esas gentes, esas pobres, decentes gentes, son las que están condenadas.

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ESTUDIO CRITICO DE LA DIVINA COMEDIA, POR EL PROFESOR JESUS G. MAESTRO

En este video, encontramos un análisis de aspectos fundamentales de la Literatura. Desde la obra de Dante Alighieri , DIVINA COMEDIA, el profesor de la Universidad de Vigo, España, Jesús González Maestro, plantea cuestiones clave para el estudio de la Literatura, desde las coordenadas de la CRITICA DE LA RAZON LITERARIA , elaborada por el propio Jesús Maestro

DANTE , una crítica materialista de la Literatura

Documental sobre España y la Imperio fobia ( tesis de Elvira Roca ) contra la Leyenda Negra

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