entrevista a Peter Trawny ,editor de Heidegger (Video subtitulado en español)

Heidegger y los Cuadernos negros

Martin Heidegger. Cuadernos Negros (1)

En este primer texto,de una serie en que vamos a tratar de analizar y de hacer una crítica materialista de los contenidos de los llamados Cuadernos Negros,que su autor, el célebre filósofo Martin Heidegger, quiso que fueran publicados como final de sus obras completas.

En español han sido publicados dos libros,que deben corresponder a los dos primeros volúmenes, de tres.

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Para comenzar,quiero compartir una especie de reseña introductoria , que copio aquí:

https://www.counter-currents.com/2016/01/cuadernos-negros-de-heidegger/

– Counter-Currents Publishing – https://www.counter-currents.com
Cuadernos Negros de Heidegger:
Los Diarios de un Nacional Socialista Disidente
Posted By Greg Johnson On January 17, 2016 @ 1:38 pm In North American New Right | Comments Disabled
Heiddeger [1]1,576 words

English original here

En diciembre de 2013, la prensa francesa y alemana empezó a reportar que los Cuadernos Negros (Schwartze Hefte) de Heidegger, por aparecer como los volúmenes 94 a 96 de su Gesamtausgabe (Edición Completa), contiene pasajes que constituyen un “sangrante cuchillo” antisemita (o tan sólo un cuchillo de cocina).

El tres de marzo, recibí el primer volumen de los Cuadernos Negros, más de 500 páginas escritas desde 1931 a 1938. El volumen dos y tres, que han sido recientemente lanzados y están en tránsito, contienen escritos del 38 al 39, y del 40 al 41. Estos tres volúmenes contienen más de 1200 páginas sobre las cavilaciones filosóficas más privadas de Heidegger, la semilla de mucho de sus escritos y charlas contemporáneas y posteriores.

Resulta que los pasajes dónde Heidegger discute a la judería se encuentran en el volumen dos y tres de los Cuadernos Negros (como también en el volumen 97 de la Edición Completa). El profesor Peter Trawny, el editor de los Cuadernos Negros, también ha escrito un pequeño volumen, Heidegger und der Mythos der jüdischen Weltverschwörung (Heidegger y el Mito de la Conspiración Mundial Judía), el cual se espera esta primavera y la cual cita y discute los pasajes sobre los judíos en los volúmenes 95 al 97.

Leeré y haré la pertinente reseña de estos libros cuando sea el momento, pero en base a las citas filtradas hasta ahora, predigo que estos pasajes harán poco daño a la reputación filosófica de Heidegger.

Heidegger es aún el filósofo más influyente del siglo XX, más allá del ya conocido hecho de que se unió al NSDAP en 1933 y se mantuvo miembro hasta 1945. Es conocido que Heidegger habló contra la “judaización de la vida intelectual germana” (Verjudung des deutschen Geistlebens). Pero, se nos dice, que Heidegger era sólo un antisemita “espiritual” o “cultural” más que uno racial. Más allá de eso, Heidegger se opuso a las demostraciones de un antisemitismo vulgar y pequeño mientras era el Rector de la Universidad de Friburgo. También es citado en defensa de Heidegger que engañó a su mujer alemana con Hannah Arendt, quien era judía, y con Elisabeth Blochmann, quien era medio judía.

En suma, sus defensores argumentan que Heidegger pudo haber sido un Nacional Socialista, pero él no era uno particularmente ortodoxo, porque la ideología Nacional Socialista no era coherente con la propia filosofía de Heidegger. Y es la filosofía de Heidegger la que es de importancia permanente, no su flirteo temporal con el Nacional Socialismo.

Ahora, sin embargo, en base a las líneas filtradas de los Cuadernos Negros (que pueden ser 1 o 2 páginas de las 1200), los detractores de Heidegger afirman que esto prueba que el antisemitismo no era sólo una cuestión de “perspectivas privadas” sino que está “atado a su filosofía”, efectivamente está en el “núcleo” del pensamiento de Heidegger, el problema nazi de Heidegger es “profundo” y “más grande” de lo que se había pensado, esto constituye un “debacle” para la filosofía Continental contemporánea, y de ahora en más, será “difícil defender” a Heidegger.

Por supuesto necesitamos tomar todo esto con un grano de sal, debido a que las fuentes de estos comentarios son (1) los editores de Heidegger, quienes, creo yo, son cínicos utilizando esta controversia –incitando a los alegres detractores de Heidegger- para crear publicidad y vender libros –y con gran éxito, debido a que antes de que sean lanzados, los Cuadernos Negros eran los bestsellers en filosofía de Amazon.de; (2) el editor de Heidegger,Peter Trawny, tiene un libro suyo que vender; y (3) los periodistas quienes aman las controversias.

Predigo que después de que las palabras verdaderas de Heidegger y los comentarios de Trawny estén al alance, y cientos de miles de euros hayan cambiado de manos, y miles de lectores hayan pesado la evidencia: (1) aprenderemos algunos nuevos detalles sobre los judíos y Heidegger pero nada que alterará la imagen actual, (2) tanto los detractores como los defensores de Heidegger confirmarán sus opiniones existentes, y (3) algunos observadores de la histeria intelectual y la bravuconería alrededor del susurro de antisemitismo puede llegar a concluir que el poder judío y la libertad de pensamiento son incompatibles. La conclusión ciertamente empezó a parecerme así a medida que leía la última controversia sobre Heidegger y el Nacional Socialismo, la cual fue lanzada por Victor Farias en 1987, en Heidegger y el Nazismo.

Por lo que vale, pienso que es un error incriminar a Heidegger-Nacional Socialismo como un asunto de si el Nacional Socialismo estaba “adentro” o “afuera” de la filosofía de Heidegger. Es claro que Heidegger pensó que el Nacional Socialismo estaba “fuera” de su filosofía –o de cualquier filosofía, dicho sea de paso, es decir, que era un movimiento que contenía muchas líneas intelectuales confundidas y en conflicto.

El verdadero problema es si Heidegger pensó que su filosofía podía transformar al Nacional Socialismo en un movimiento intelectualmente y filosóficamente coherente, un movimiento que entendía su “grandeza y verdad interna” (como lo dice en 1935), es decir la confrontación del hombre histórico con la civilización tecnológica global.

Y para responder esta pregunta claramente: si, Heidegger pensó que su filosofía podía proveer los fundamentos de un tipo de Nacional Socialismo – el cual es, dicho sea de paso, una de las razones por su perecedera influencia sobre la Nueva Derecha.

Ahora parece que Heidegger también prestó atención a la cuestión judía. Nuevamente, es un error leer demasiado sobre unas pocas líneas filtradas, pero se nos dice, por ejemplo, que Heidegger habla de los judíos como “sin raíz” y “calculadores”, características que para Heidegger son generales de la modernidad. Pero no está claro aún si Heidegger consideraba a los judíos como sujetos u objetos de la modernidad, o ambos.

Heidegger aparentemente consideraba a los judíos como hipócritas en tanto que vivían de acuerdo al principio de la raza (Rasseprinzip) pero atacaban a los alemanes por hacer lo mismo. Heidegger también supuestamente marca que los judíos fomentan las guerras para avanzar sus intereses, pero son reacios a derramar su propia sangre.

Tales observaciones instantáneamente transforman a los reporteros modernos y liberales en solterones victorianos, pálidos y horrorizados y todo raciocinio es paralizado por los vapores. Pero una comparación rápida entre las preferencias políticas judías [2] en los EEUU y en Israel prueba la hipocresía, y el conocimiento rápido del lobby judío en los EEUU para atacar Iraq, Irán y Siria [3] prueba la acusación de ser sedientos de guerra. Nada, aparentemente ha cambiado.

En la recepción inicial de los Cuadernos Negros – como con todo en la vida europea y estadounidense – la pequeña cola judía está meneando al perro. Pero cuando los académicos llevan su atención de unas pequeñas líneas sobre los judíos de un material de más de 1200 páginas en los Cuadernos Negros, la forzada controversia sobre el anti-semitismo será rápidamente olvidada. Por, al juzgar por el primer volumen, hay materiales de mucho mayor valor aquí.

Por ejemplo, en el volumen uno, el segundo cuaderno (titulado Überlegungen und Winke –Reflexiones y puntos III) comienza en el otoño de 1932 y avanza a lo largo de la primavera de 1934, es decir, el período de Heidegger de mayor intensidad y participación política con el Nacional Socialismo y su Rectorado en la Universidad de Friburgo. Es, en verdad, el diario de un Nacional Socialista disidente.

Las palabras de apertura expresan una gran esperanza: “Un despertar popular glorioso se mantendrá firme en un mundo de gran oscuridad” (p. 109). Heidegger marca un plan para reformar el sistema universitario. Pero él tenía ambiciones mucho más grandes que eso, es decir, poner el Nacional Socialismo sobre fundamentos filosóficos firmes, es decir, sus propios fundamentos filosóficos: “La metafísica del Dasein debe de acuerdo a su estructura más interna profundizar y ampliarse en la metapolítica ‘del’ pueblo histórico” (p. 124)

Heidegger registra sus frustraciones con el “Nacional Socialismo vulgar” (p. 142) –un movimiento de masas basado en un racismo biológico. Él analiza conceptos básicos como el “pueblo” (Völk), “socialismo”, “totalidad” (Ganzheit), y las masas. Comenta que “El Nacional Socialismo es un principio bárbaro” (p. 194) y que el “Nacional Socialismo en su forma presente es vagamente una ‘concepción del mundo’, y si persiste en su ‘forma’ presente nunca logrará volverse una” (p. 196).

Heidegger también anota su frustración con el Rectorado, el cual eventualmente llevó a su renuncia. El 28 de abril de 1934, después de que fue aceptada su renuncia, él escribe “El final del Rectorado… ¡Larga vida a la mediocridad y el clamor – Lärm! (p. 162) La página final es una confesión de desesperación: “La auto-afirmación de la Universidad Alemana –o el pequeño intermezzo en gran error”. (p. 198). El prevé la absorción completa de la universidad por la modernidad técnica-instrumental –y, por implicación, la absorción del Nacional Socialismo mismo, traicionando su potencial de ofrecer una verdadera alternativa.

Los académicos discutirán estos y otros asuntos elevados por los Cuadernos Negros mucho después de Lärm sobre antisemitismo haya fallecido.

A juzgar por el primer volumen, los Cuadernos Negros dónde Heidegger inicialmente bosquejó muchas de sus ideas que caracterizan su pensamiento posterior. Y, junto a la lectura de sus cursos, se expresan con gran claridad y franqueza, polos aparte de la obscuridad forzada sobre muchos de sus trabajos que publicó durante su vida, así como también trabajos póstumos como Contribuciones a la Filosofía, el cual se lee como “un malvado encantamiento en jeringozo”, como Flannery O’Connor lo dice en “Good Country People”.

Heideger estipuló que los Cuadernos Negros y los textos relacionados sean publicados sólo al final de su Edición Completa. Creo que él estaba guardando lo mejor para el final.

Nota del traductor: Desde octubre de 2015 hay una edición en español publicada por Trotta [4] de los cuadernos negros 1931-1938.

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[1] Image: https://cdn.counter-currents.com/wp-content/uploads/2014/03/Heiddeger.jpg
[2] preferencias políticas judías: http://www.theoccidentalobserver.net/category/jewish-attitudes-in-israel-versus-the-diaspora/
[3] lobby judío en los EEUU para atacar Iraq, Irán y Siria: http://www.informationclearinghouse.info/article1438.htm
[4] Trotta: http://www.trotta.es/libros/cuadernos-negros/9788498796032/
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Reseña crítica sobre la filosofía de Habermas http://ndpr.nd.edu/news/postmetaphysical-thinking-ii/

Habermas

Comte vs Marx, Lutero vs Catolicismo.Ciencia positivista vs idealismo y materialismo dialéctico

Comte contra Marx. Positivismo contra marxismo. En el fondo, equivale a catolicismo , o universalismo, contra individualismo y libertad de conciencia luterana, contra secularización por vía de la Ciencia, del cristianismo teológico bajo forma de protestantismo. Un artículo interesante por lo rico en sugerencias para el análisis y el debate de sus contenidos.
El autor relaciona estas cuestiones con el sistema filosófico forjado por Gustavo Bueno: la Teoría del cierre categorial o Materialismo Filosófico

Luther Comte Mill cover
FUENTE: https://www.elespanol.com/blog_del_suscriptor/opinion/20171030/258294182_7.html
Modernidad católica frente a Modernidad protestante
MANUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ LORENZO Profesor de la Universidad de Oviedo
01.11.2017 17:00 h.

Se conmemoran este año en Alemania los 500 años transcurridos desde que en 1517 el monje agustino Lutero clavase en las puertas de la catedral de Wittenberg sus famosas 95 tesis, que incendiaron la cristiandad produciendo el cisma que llevó a la separación de los denominados Protestantes de la Iglesia de Roma.

Aquel acto fue trascendental para toda Europa por sus consecuencias, que llevaron a la destrucción del poder católico en los países del Norte de Europa, en los cuales, sin embargo, no logró imponerse una Iglesia Protestante unida, sino que se vieron obligadas a convivir, entonces y hasta hoy mismo, una multitud de sectas religiosas que fueron obligadas a tolerarse recíprocamente por los poderes políticos correspondientes. Esa tolerancia por necesidad fue transformada en virtud filosófica y secularizada por filósofos como John Locke o Voltaire. En Alemania será el llamado Rey Filósofo, Federico de Prusia el instaurador de la tolerancia que permitió el desarrollo de una secularización filosófica del espíritu protestante que va desde Kant a Marx, pasando por Hegel.

Este espíritu protestante se resume en la famosa libertad de conciencia frente a toda imposición externa de una Iglesia que se arrogue la autoridad en la interpretación de la verdad de la palabra divina. En Marx la secularización protestante alcanzó un carácter decididamente ateo, de tal manera que se podría definir al marxismo en este aspecto como un protestantismo sin cristianismo. La poderosa dialéctica marxista reside en su extraordinaria capacidad para, con su acción de protesta radical, negar no solo a Dios, sino al propio Estado, que en el comunismo final debería desaparecer como última autoridad política, dejando a los individuos que han tomado conciencia revolucionaria, libres de toda explotación y abusos de unos hombres frente a otros. Pero el marxismo, con la caída del muro de Berlín, se ha revelado como un movimiento tan utópico como aquellas sectas protestantes.

El rival de Marx, aunque en vida ambos personajes no se conocieron, podemos decir hoy que fue el fundador del Positivismo, Augusto Comte, el cual pudo vivir la famosa Revolución del 1848 en París, en la que también participó el joven Marx, que luego relató en su famoso escrito El 18 Brumario de Luis Bonaparte. Allí compareció por primera vez el movimiento comunista, que Augusto Comte, a diferencia del revolucionario alemán, condena como un movimiento que pretende continuar el espíritu de la Revolución Francesa, para llevar a cabo otra Revolución más radical.

Según Comte, había que abandonar la actitud negativa de protesta y desobediencia ante las nuevas autoridades (empresarios, científicos y filósofos positivos) de la nueva Sociedad Industrial salida de las Revoluciones modernas para pasar a una colaboración con estos modernos poderes para reorganizar esta Sociedad Industrial o Sociedad del Conocimiento, como la llaman ahora, la única que podría sacar a Europa de la crisis que se abrió en el Renacimiento, para construir una nueva sociedad estable, centrada y creadora de lo que ahora denominamos la sociedad del bienestar occidental.

Augusto Comte hacía así una valoración parcial del Protestantismo, considerando que destruyó la intolerancia católica allí donde triunfo, pero no pudo imponer una nueva intolerancia religiosa por sus divisiones sectarias, y esto ayudó a que las ciencias positivas y la filosofía moderna pudiesen crecer y desarrollarse en tales países de una forma más rápida que en los países católicos del Sur de Europa. Pero una vez que las ciencias positivas se constituyen y establecen sus “cierres categoriales”, como diría Gustavo Bueno, es ridículo seguir manteniendo la “libertad de conciencia”, posible ante un dogma teológico, pero ridícula ante un teorema científico.

Así que Comte, como dijo de él Thomas H. Huxley, el denominado Bulldog de Darwin, empezó a defender un “catolicismo sin cristianismo”, que se caracterizaba por volver a construir una nueva autoridad universal, representada por la ciencia, con verdaderos dogmas, frente a los cuales la actitud protestante de crítica sin límites de la discrepancia individual ya no tenía sentido. Esa actitud “católica”, esto es, universalista, (que es lo que significa la palabra en su origen griego) existía todavía en aquellos países donde no había triunfado el Protestantismo, como Francia, Italia, España e Hispanoamérica, Portugal y Brasil.

Y era, según Comte, la que habría que secularizar, esto es, separarla de sus orígenes teológicos para darle una fundamentación filosófica secular. Una muestra de ello, cercana a nosotros, es la del influyente filósofo español Gustavo Bueno, que se reconoció como “ateo católico”. De ahí que el combate entre Protestantes y Católicos, bajo otras formas ideológicas, parece que, a los 500 años del inicio de la protesta luterana, puede continuar.

Crítica y dialéctica frente al pensamiento débil y lo políticamente correcto . François Julliard ( con traducción española) plantea estos argumentos anti posmodernos

Críticas dialécticas sobre las culturas en tiempos de lo políticamente correcto y las ideologías posmodernas al uso

Ciencia y salud , cada día surgen nuevos descubrimientos muy interesantes e importantes. El caso de las bacterias intestinales y el cerebro

http://www.npr.org/blogs/health/2013/11/18/244526773/gut-bacteria-might-guide-the-workings-of-our-minds

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Transcripción del audio ( en inglés )

Copyright ©2013 NPR. For personal, noncommercial use only. See Terms of Use. For other uses, prior permission required.

RENEE MONTAGNE, HOST:

This is MORNING EDITION from NPR News. Good morning, I’m Renee Montagne.

STEVE INSKEEP, HOST:

And I’m Steve Inskeep.

Today in Your Health: How the bacteria in your gut may affect your brain. Doctors have long had clues that there may be a connection between what’s going on in our heads and what’s going on in other parts of our bodies.

MONTAGNE: We all know, for example, that we can get pretty down when we’re feeling sick and that our moods lift when we get better. Well, scientists are starting to think about this brain-body connection in a whole new way. And that’s because of something we’ve been hearing a lot about lately: the microbes that live in the human body.

INSKEEP: Turns out you really can have a gut feeling about something, because evidence has been mounting that those microbes in the body may be important for our emotional health as well as our physical health.

NPR’s Rob Stein has been exploring the role that our microbes play in our lives in a series of stories over the last few months. And in the final installment, Rob brings us this report about our microbes and our minds.

ROB STEIN, BYLINE: It’s early on a Monday morning at the UCLA brain scanning center and Dr. Emeran Mayer is getting ready to peer into someone’s brain.

DR. EMERAN MAYER: We’re standing in the control room here. The patient is inside the scanning room, not in the scanner itself yet.

STEIN: The patient isn’t really a patient at all. She’s Pria Tewari, a healthy 29-year-old who volunteered for Mayer’s research.

PRIA TEWARI: Growing up in India we believe that what you eat influences your thoughts.

STEIN: So she’s here today to help Mayer explore this notion that the microbes that eat what we eat influence our minds.

UNIDENTIFIED WOMAN: Can you hear me OK?

TEWARI: Yeah.

STEIN: A nurse helps her get into the giant MRI brain scanner.

UNIDENTIFIED WOMAN: OK, Pria, so take a nice deep breath for me, hon. In and out through your mouth.

STEIN: Once she’s settled in and the MRI is all set up, the scanning begins.

(SOUNDBITE OF MRI SCANNING)

MAYER: So the first image that was taken, that we just saw on the computer screen, will allow us to extract information regarding, it’s what we call the brain signature.

STEIN: A signature of the overall structure of the brain, which Mayer hopes will help answer some provocative questions: Do the trillions of microbes that live in our bodies help mold our brains as we’re growing up? Do they continue to influence our moods, behavior and feelings when we’re adults? It’s something, Mayer says, that has never really been explored before.

MAYER: It really happens rarely in science that you sort of stumble into an area that all of a sudden opens up this completely new frontier.

STEIN: A frontier that could help explain that old idea of gut feelings. And Mayer thinks he already has the first good clues this may be true, after analyzing about 60 volunteers like Pria.

MAYER: We found that the type of community you have, of microbes you have in your gut, is reflected in some ways in some basic architectural aspects of the brain.

STEIN: The brain connections of people whose microbes are dominated by one species of bacteria look different than those of people whose microbes are dominated by another species. That suggests that the specific mix of microbes in our guts helps determine what kinds of brains we have, how our brain circuits develop, how they’re wired.

MAYER: The brain circuits obviously determine certain ways of how we perceive the world and react to the world outside of us.

STEIN: This could help explain why some people are born with brains that don’t work the way they’re supposed to, causing problems like autism, anxiety, depression.

MAYER: It opens up a completely new way of looking at brain function and health and disease. I think that’s, you know, kind of a revolutionary concept.

STEIN: So Mayer is scanning hundreds of volunteers like Pria to see if what he’s found so far holds up.

UNIDENTIFIED WOMAN: Ready to go?

STEIN: They move onto the next scan.

UNIDENTIFIED WOMAN: So your instructions for this scan are to close your eyes and rest but don’t go to sleep. OK?

(SOUNDBITE OF MRI SCANNING)

STEIN: They want to get a picture of Pria’s brain when she’s doing absolutely nothing.

UNIDENTIFIED WOMAN: During that scan, did you have any pain or discomfort at all?

TEWARI: No, slight itching there.

UNIDENTIFIED WOMAN: Slight itching. OK.

STEIN: Now, the obvious question about all this is: How? How could bacteria in our bodies affect our brains? Well, the first clues came from experiments conducted in Europe and Canada.

STEPHEN COLLINS: My name is Stephen Collins. I’m a professor of medicine at McMaster University Medical School in Hamilton, Ontario, Canada.

STEIN: Collins is among the researchers who did these experiments. It’s hard to study this stuff in humans. So they used mice. They did things like replace the gut bacteria of anxious mice with bacteria from fearless mice.

COLLINS: And this resulted in a change in behavior. The mice became a little bit less anxious, a little bit more gregarious.

STEIN: It worked the other way around too. The bold mice became timid when they got the microbes of anxious ones. Aggressive mice also calmed down when the scientists altered their microbes by changing their diet, feeding them probiotics, or dosing them with antibiotics.

COLLINS: We saw changes in the brain chemistry in a region called the hippocampus, which is part of the brain that’s involved in emotion and mood and so forth, and found that a very important chemical called brain-derived neurotrophic factor was increased.

STEIN: Finally, these scientists figured out how the microbes in the guts of the mice were communicating with their brains – by sending signals up a big nerve known as the vagus nerve.

All this is raising the possibility that scientists could create drugs that mimic these signals. Or just give people the good bacteria – probiotics – to prevent or treat problems involving the brain.

Researchers in Baltimore, for example, are studying one probiotic. Faith Dickerson is a psychologist at the Sheppard Pratt Hospital who is leading that study.

DR. FAITH DICKERSON: The idea is that these probiotic treatments may alter what we call the microbiome and then may contribute to an improvement of psychiatric symptoms.

STEIN: Symptoms like mania in patients suffering from bipolar disorder. Patients like Leah, who ended up being hospitalized after one manic episode. We agreed not to use her full name.

LEAH: I had really bad anxiety and I took Xanax and I took too much Xanax.

STEIN: While she was recovering, Leah heard about the probiotic study and decided to volunteer.

LEAH: It makes perfect sense to me. You know, your brain is just another organ. You know, it’s definitely affected by what goes on in the rest of your body.

STEIN: It’s too soon to know whether the probiotic being tested in that study is helping. But Leah suspects it might be.

LEAH: It seems like, you know, maybe it helped me because, you know, I’m doing really well and like, I’m about to graduate college and I’m just, you know, doing everything right.

UNIDENTIFIED WOMAN: All righty. So we are going to move on to the final scan, OK?

STEIN: Back at UCLA, Mayer’s team is almost done scanning Pria Tewari’s brain.

(SOUNDBITE OF MRI SCANNING)

STEIN: While they’re finishing up, Mayer explains that he’s also been studying the effects of probiotics on the brain. He gave healthy women yogurt containing a probiotic and then scanned their brains, and found subtle signs that the brain circuits involved in anxiety were less reactive.

MAYER: It’s the first time that it’s been demonstrated in a controlled study that if you alter the gut microorganisms or microbes, that this affects the brain in a fairly profound fashion in healthy people.

STEIN: Mayer says a lot more work will be needed to know whether the probiotic they used in that study – or any probiotics – really can help people feel less anxious.

But Pria Tewari, the volunteer getting scanned today, was in that study too. She thinks maybe, just maybe, she might have noticed something. She was going for her Ph.D. at the time and thought she’d be totally stressed out.

TEWARI: I’d say I definitely, like my anxiety levels were low considering my, my own personal thing that I was going through.

STEIN: It’s clear scientists still have a long way to go in all this. But the evidence that’s starting to emerge suggests that we probably can’t ignore the possibility that our microbes may be affecting our minds.

Rob Stein, NPR News.

INSKEEP: For more about this series including an animation about our friendly microbes – something for your microbes to think about – go to npr.org.

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