Julián Carrillo, gran músico Hispanoamericano del S XX, en entrevista radiada, del año 1958, explica temas de interés musical.

Uno de los grandes músicos Hispanoamericanos. Julián Carrillo

Materialismo Filosófico: Una teoría del Arte, como parte del sistema.

NOTA tomada del sitio de youtube fgbuenotv:

Lección en la Escuela de Filosofía de Oviedo. 18 de noviembre de 2019 http://fgbueno.es/act/efo202.htm

Gustavo Bueno. Busto a la derecha de la imagen. Siguiendo la saga de Sócrates, Platón, Aristóteles.Hasta llegar a la Teoría del Cierre Categorial y al sistema del Materialismo Filosófico

El nervio dialéctico que precisa todo discurso filosófico se abre paso en la filosofía del arte que aquí proponemos de manera contundente contra dos frentes: el primero de ellos se ha estado desarrollando durante varios años en trabajos, supuestamente, cercanos al materialismo filosófico y que tratan de reducir la idea de arte exclusivamente (o, al menos, principalmente) al espacio gnoseológico desarrollado en la Teoría del cierre categorial; y el segundo frente lo conforman aquellas afirmaciones que tildan al materialismo filosófico como un sistema carente de fundamentos para tratar los campos artísticos por no poseer una teoría estética sólida desde la cual puedan conformarse diversos análisis al respecto. Así pues, la lección dará comienzo con la clarificación de la idea de Arte, así como con la imprescindible distinción entre “filosofía del arte” y “estética” a partir del análisis de diversos textos de Gustavo Bueno, para, posteriormente, tratar la racionalidad del arte desde el materialismo filosófico en su plano ontológico, gnoseológico y, sobre todo, noetológico (un plano esencial del sistema que ha pasado desapercibido para aquellas teorías o concepciones contra las que nos dirigimos). La segunda parte de la lección se basará en el análisis de la idea de sustancialismo actualista, así como en la crítica de algunas tentativas filosóficas que, pese a intentar liberarse del reduccionismo estético, no desarrollan de manera potente una ontología sobre la filosofía del arte, para, finalmente, y apoyándonos siempre en la doctrina de Bueno, exponer una tabla de clasificación de las artes análoga a la tabla de clasificación de las ciencias. Todo ello, asentará los cimientos de una tesis general que fundamentará la solidez del materialismo filosófico para abordar la clarificación y distinción de una idea tan compleja, oscura y confusa como lo es la idea de Arte. Vicente Chuliá (1984), director de orquesta, compositor y filósofo de la música, es autor del Manual de Filosofía de la Música, y director de la «Escuela hispánica de Dirección de Orquesta», fundada desde las coordenadas del materialismo filosófico de Gustavo Bueno.

La música, analizada desde las críticas planteadas desde el Materialismo Filosófico. Vicente Chuliá, Josu de Solaun, y Tomás García López, en diálogo platónico y buenista (de Gustavo Bueno) (video)

Josu de Solaun, pianista( derecha de la fotografía); Vicente Chuliá, Compositor y director de orquesta (izquierda de la fotografía). Ambos son españoles, nacidos en Valencia, región donde la música tiene una larga tradición y entramaje de actividad social importantísimo.

El Materialismo Filosófico, sistema generado por el filósofo español Gustavo Bueno Martínez ( Santo Domingo de la Calzada,La Rioja. España 2014 – Niembro, Asturias. España 1916 ), plantea , dentro del propio sistema , también conocido como Teoría del Cierre Categorial, una Filosofía de la música.


La interpretación en la praxis musical – Josu de Solaun – Vicente Chuliá. Diálogo filosófico materialista, en la sede de la Fundación Gustavo Bueno, en Oviedo,Asturias. España. 16 de noviembre de 2016.Enmarcados en conexión con las actividades de la Escuela de Filosofía de Oviedo

NOTA MUY IMPORTANTE: A partir de una hora y 53 minutos, en el vídeo, se abre un análisis , en diálogo entre los dos ponentes de la mesa, y con el filósofo Marcelino Suárez Ardura, a partir del papel que juega en la Filosofía Materialista de la Música, de la Idea de NOETOLOGIA, o racionalidad noetológica. Y el papel, crucial , si bien complejo, sin duda, que juega esta Idea en el sistema filosófico a que nos estamos refiriendo . Y que precisamente en la música, la literatura, o el arte ( en general ). Posiblemente en esta aspecto el asunto de la presencia de la noetología podría tener alguna importancia para el análisis y la crítica respecto de la Historia y su estatuto como Ciencia.


Otros materiales que son necesarios para la plena comprensión y estudio de lo expuesto en este diálogo entre Solaun y Chuliá: las clases que aportara Gustavo Bueno, previamente en

Gustavo Bueno

Curso de Filosofía de la Música

Conservatorio Superior de Música de Oviedo
primera parte: abril-mayo 2007
segunda parte: noviembre-diciembre 2007

ENLACE http://fgbueno.es/act/act021.htm

El mito en Occidente, comentarios sobre La Atlántida, de Manuel de Falla. Comentarios por Blanca Solares Altamirano, investigadora de la UNAM, México

Texto del ensayista y poeta cubano Roberto Fernández Retamar sobre y contra la Leyenda Negra anti española

FUENTE : https://es.unesco.org/courier/aout-septembre-1977/desacreditando-leyenda-negra

Desacreditando a la “leyenda negra”

Una mirada crítica al papel histórico de España en América Latina.

AUTOR Roberto Fernández Retamar

A estimulante discusión, reverdecida estos años, en torno a la cultura latinoamericana ha llevado a destacar la genuinidad de nuestras herencias indígenas indoamericanas o africanas y a señalar las distancias o, si se quiere, las “simpatías” y las “diferencias” con “Occidente”. Esto último es imprescindible, pues si no somos europeos, sí somos en cambio, como dijo el chileno Alejandro Lipschuptz, “europoides”. Pero hay otra fuerte herencia que casi nos atrevemos a llamar intermedia : ni indígena ni, en rigor, “occidental”, sino a lo más “paleoccidental”:la herencia ibérica. Que una parte de nuestra cultura proviene de fuente española, es obvio. Aun que hablar de “fuente” implica usar una metáfora, y aunque no pueda exagerarse el peso de aquella parte en la elaboración ulterior de nuestra cultura, tampoco puede minimizarse, y todavía menos pretenderse borrarla de un plumazo. Es mucho más que la lengua lo que recibimos de España. Pero incluso en la lengua se revela la forma peculiar como ocurrió esa recepción. Ramón Menéndez Pidal, al hablar de la unidad del idioma, explicó : “Hay, podemos decir, dos tipos de lengua española culta, como hay dos tipos de inglés : uno europeo y otro americano, distintos fundamentalmente por algunas peculiaridades de pronunciación”. Esa diferencia visible (o, mejor, audible), que también puede llamarse riqueza, no implica, por suerte, riesgo de fragmentación de nuestro idioma, ya que “los pueblos en que se fraccionó el Imperio español se comunican hoy entre sí mucho más que cuando formaban un solo Estado”. La unidad de nuestro idioma, pues, sin mengua de los enriquecimientos que cada zona le aporta, se ha conservado.

Más allá de la lengua la situación es, desde luego, mucho más compleja. A los hispanoamericanos nos gusta repetir, en relación con los españoles, que no descendemos de los que quedaron, sino de los que vinieron, cuyos hijos dejaron ya de ser españoles para hacerse, primero, criollos y luego, mezclados con otras etnias, latinoamericanos. Este planteo es lógico : hace más de siglo y medio que la América española inició su separación política del maltrecho y decadente Imperio español, el cual perdería sus últimas posesiones americanas, Cuba entre ellas, en 1898. Y, por otra parte, la primera definición de Hispanoamérica se hace en contrapunto con España y supone, necesariamente, señalar las diferencias con ésta : señalamiento complejo, en el que el énfasis en destacar lo que nos distingue de la vieja metrópoli, sin generar soluciones verdaderamente propias, ayudó a que muchos sucumbieran ante las propuestas de nuevas y voraces metrópolis : como si cambiar de amo, según advirtiera Martí, equivaliera a ser libres. La asunción de tales propuestas “occidentales”, que fascinaban a ciertos grupos hispanoamericanos ávidos de modernización, fue facilitada por el estado lamentable en que se encontraba España y la explotación inicua a que sometía a estas tierras donde surgían nuevas naciones ; pero a ello coadyuvó también el hecho de que España y lo español habían estado marcados, desde el siglo XVI, por una feroz campaña adversa que se ha dado en llamar la Leyenda Negra.

En apariencia, esta Leyenda Negra fue provocada por el compartible rechazo a los crímenes monstruosos cometidos en este Continente por los conquistadores españoles. Pero el menor respeto a la verdad histórica muestra que esto es sencillamente falso. Los crímenes existieron, sí, y fueron monstruosos. Pero, vistos desde la perspectiva de los siglos transcurridos desde entonces, no más ( monstruosos que los cometidos por las metrópolis occidentales que sucedieron con entusiasmo a España en esta pavorosa tarea y sembraron la muerte y la desolación en todos los continentes. Si algo distingue a la conquista española no es la proporción de crímenes, en los que ninguna de aquellas naciones se deja aventajar, sino la proporción de escrúpulos. Las conquistas realizadas por tales países tampoco carecieron de asesinatos ni de destrucciones ; de lo que sí carecieron fue de hombres como Bartolomé de las Casas, y de polémicas internas como las que encendieron los dominicos y sacudieron al Imperio español, sobre la legitimidad de la conquista : lo que no quiere decir que tales hombres, siempre minoritarios, lograran imponer sus criterios, pero sí que llegaron a defenderlos ante las más altas autoridades, y fueron escuchados y en cierta forma atendidos. El ya citado Alejandro Lipschutz estima que “tal leyenda negra es ingenua; y. peor que eso, es maliciosa propaganda. Es ingenua, porque los conquistadores y primeros pobladores no son exponentes de la cultura moral del pueblo español ; y es maliciosa propaganda, porque en forma igualmente tremenda se han realizado, y todavía están realizándose, todas las conquistas de tipo señorial”.

Y Laurette Séjourné confiesa : “Nos hemos dado cuenta también de que la acusación sistemática a los < españoles desempeña un papel pernicioso en este vasto drama, porque sustrae la ocupación de América a la perspectiva universal a la cual pertenece, puesto que la colonización constituye el pecado mortal de toda Europa (…) Ninguna nación lo hubiera hecho mejor. (…) Por el contrario, España se singulariza por un rasgo de importancia capital : hasta nuestros días ha sido el único país de cuyo seno se hayan elevado poderosas voces contra la guerra de conquista”. Tales observaciones ayudan a entender las verdadera^ razones por las cuales se urdió y difundió contra España la Leyenda Negra, la cual, en efecto, “sustrae la ocupación de América a la perspectiva universal a la cual pertenece”. Se ve así con toda claridad que, “en definitiva, la conquista y la colonización de América en el siglo XVI forman parte del fenómeno de aparición y consolidación del capitalismo”.

No es extraño, dado su origen, que la Leyenda Negra antiespañola encontrara lugar entre las formas variadas, y siempre inaceptables, del racismo. Quizás sea útil recordar una frase cuya formulación clásica se atribuye a Alejandro Dumas : “Africa empieza en los Pirineos”. El sacrosanto Occidente muestra así su repugnancia por lo otro que no es él : y ese otro lo encuentra encarnado por excelencia en África. Aquí también la España tradicional se embarulla sin remedio. A la tonta simplificación según la cual “la España eterna” fue ocupada durante varios siglos por . los infieles árabes, a quienes al cabo logró arrojar de la Península, preservando la pureza de la fe cristiana y evitándole a Europa el contagio de la barbarie, mahometana, se sobrepone una verdad mucho más rica : en España convivieron durante siglos, y se influyeron mutuamente, fructuosamente, cristianos, moros y judíos, españoles todos. – La influencia de aquella sociedad árabe, “la más alta civilización existente en el mundo entre los siglos IX y XII”, de aquella “cultura árabe que era muy superior a la latina”, penetra, en efecto, en Europa a través de España, y vivifica el mortecino mundo cultural europeo : ‘se hace sentir en su filosofía, en su literatura, , en su ciencia, en su técnica, en sus cultivos, en sus hábitos ; en Santo Tomás, en Dante. Pero España no sólo resulta ser, así, “eslabón entre la Cristiandad y el Islam” sino que, debido a la vastedad del mundo islámico, esta función de puente viene a ser aún más importante para Europa, al aportarle contribuciones, ya asimiladas por los árabes, de origen griego, y también indio o indopersa. Si se tiene en cuenta todo esto, se verá hasta qué punto es cierto no sólo que Africa sí empieza, felizmente, en los Pirineos sino que también empieza Asia ; y, además, cómo este hecho fertiliza (junto a muchos otros) a la entonces crepuscular cultura europea. Se verá en qué medida la idea que Occidente propone de sí mismo como un nuevo pueblo de elección es tan falsa como todas las otras ¡deas similares a lo largo de la historia.

A Alejo Carpentier le gusta evocar el triste destino del pueblo caribe, una comunidad orgullosa y peleadora que ascendió desde la hoya del Orinoco hacia el mar al que daría su nombre y sus huesos al grito “Sólo el caribe es hombre”, y, cuando empezaba a expandirse por el gran mar, se topó con las orgullosas y peleadoras velas españolas, cuyas cruces y espadas no decían otra cosa que lo que decían los caribes. Esas velas, esas cruces y esas espadas, a su vez, resultaron tan frágiles como las flechas, los gritos y las canoas aborígenes, cuando empezó a desarrollarse en plenitud el implacable mundo capitalista, que echaría de lado a España y a su historia, a la que tanto debía sin embargo : desde creaciones filosóficas, artísticas, jurídicas o técnicas, hasta la entrada europea en América y la sangrienta extracción del oro y la plata que irían a parar a las ávidas manos de esos banqueros genoveses o alemanes que llamaban a los arrogantes nobles españoles, sarcástícamente, “nuestros indios”.

“Sin embargo Pierre Vilar la España de Velázquez es todavía prestigiosa ; inspira al ‘gran siglo’ francés. Hacia 1650, el castellano es la lengua noble en todas partes. En la Isla de los Faisanes los tapices de Versalles la vieja distinción de la corte castellana anula el lujo sin gusto de Luis XIV y de su séquito. Tendrá que pasar mucho tiempo para que las otras potencias europeas perdonen esa superioridad”. La “perdonarán” con la Leyenda Negra. ! ¿Será menester insistir en lo entrañable que nos es y nos será siempre esa otra España, la España popular y democrática, la España donde Las Casas y los grandes dominicos del siglo XVI, “el momento más brillante del pensamiento anticolonialista hispánico”, defendieron noblemente a los primeros americanos ; la España donde pensaron (aunque algunos se vieran obligados a hacerlo fuera del país) Vives y los erasmistas del siglo XVI, Servet, Suárez, Feijoo, Jovellanos, Blanco White e, incluso más allá de la independencia de casi toda Hispanoamérica, Larra, Pi y Margall, Costa, Iglesias, Cajal, algunos hombres del 98 y sobre todo Antonio Machado ; la España cuyo pueblo, en un proceso dramático, engendró descendientes rebeldes en nuestra América?

Con los ojos de esta España contemplamos una impresionante y compleja familia : el arte hispanoárabe, el Poema del Cid, el Arcipreste, La Celestina, el romancero y la novela picaresca, Garcilaso, Santa Teresa, Cervantes, San Juan, Góngora, Quevedo, Calderón; El Greco, Velázquez, Goya, Galdós, Unamuno, Baroja, Valle Inclán, Machado, Juan Ramón Jiménez, Picasso, Miró, Falla, Lorca, Alberti, Buñuel… ¿A santo de qué los inficionados por la Leyenda Negra van a venir a decirnos que los errores y los horrores de la conquista, española deben hacernos olvidar que esa es también una herencia (o una línea paralela) nuestra, o hacernos avergonzar de ella? ¿Tiene algún sentido declarar inhabilitada la creación cultural de un país por los espantos que en un momento dado hayan cometido sectores de aquel país? ¿Acaso no admiramos, pese a la historia del colonialismo y del imperialismo, la obra de Shakespeare y de Virginia Woolf, de Whitman y de Hemingway, de Rabelais y de Malraux, de Pushkin y de Dostoyevski, de Goethe y de Brecht, de Dante y de Pavese? La verdad es que-nos llena de orgullo saber que aquella España también es nuestra, y que prescindir de ella no nos enriquecería : nos empobrecería lamentablemente.

Roberto Fernàndez Retamar

Poeta y ensayista cubano, es profesor de la Universidad de La Habana y director de la revista Casa de las Americas. Antologías de su poesía se han publicado en francés, ruso, italiano, inglés y serbo-croata. Su ensayo Callban. Apuntes sobre la cultura en nuestra América ha sido traducido al francés, inglés, italiano, portugués y húngaro. En Poesía reunida y A quien pueda interesar ha recogido sus poemas desde 1943 hasta 1970. Entre sus otros libros cabe citar Ensayo de otro mundo (La Habana, 1967) y Lectura de Martí (México, 1972). Sobre el tema del artículo que aquí publicamos ha aparecido un ensayo mucho más extenso en Casa de las Americas.

Improvisando, pertenece al programa Abre los oídos, de Radio Clásica, de Radio Nacional de España. Se entrevista a dos grandes conocedores de la música sobre asuntos de gran interés

http://www.rtve.es/alacarta/audios/abre-los-oidos/abre-oidos-improvisando-03-08-19/5360611/

Dos invitados de lujo con una visión muy amplia de la música comparten con nosotros sus consideraciones sobre la improvisación y sobre el papel que ha jugado a lo largo de la Historia de la Música. Además, improvisan un poco para nosotros sobre materiales musicales de Bach y Beethoven en el piano del Estudio 206 y nos hablan de sus últimos proyectos. Con Luca Chiantore y Moisés P. Sánchez.ver menos sobre “Abre los oídos – Improvisando – 03/08/19 “

Beethoven y Liszt

https://www.march.es/actos/15027/ De la Fundación Juan March :

Las sinfonías de Beethoven en arreglos de cámara

ESTE CICLO TUVO LUGAR DEL 25 DE OCTUBRE DE 2013 AL  31 DE MAYO DE 2014 

Trailer del ciclo de la Fundación Juan March

Ningún repertorio orquestal ha influido tanto en la historia de la música como las nueve sinfonías de Ludwig van Beethoven. Sin embargo, durante buena parte del siglo XIX, fue práctica común escuchar estas obras arregladas para formaciones muy variadas. Este ciclo ofrece, por primera vez en España, la integral de las sinfonías beethovenianas en arreglos para diversas formaciones de cámara, desde el piano hasta el sexteto de cuerda y el noneto de viento. Los oyentes modernos podrán así descubrir una nueva dimensión de estas composiciones. Cada concierto viene precedido de una presentación introductoria a cargo de un especialista, en la que se abordarán algunas de las claves históricas y estéticas para afrontar la escucha de una música tan conocida pero, a la vez, tan nueva.

Arreglo de la Novena Sinfonía de Beethoven para dos pianos, a ocho manos.