Importante y muy interesante, para los Hispanistas “de verdad”. Conferencia del profesor Jesús G Maestro: El patriarcado contra la violación de la mujer en la literatura de Cervantes: La fuerza de la sangre

Enlace a la novela de Cervantes: La fuerza de la sangre.

http://miguelde.cervantes.com/pdf/La%20fuerza%20de%20la%20sangre.pdf

La teoría de la sexualidad, que encontramos, (implícita / y ampliamente desarrollada) en la crítica de La Regenta y sus personajes, por el profesor Jesús G Maestro, desde las coordenadas de su obra sistemática (tres volúmenes): Crítica de la Razón Literaria, y los treinta videos dedicados a presentar la Crítica de la novela de Leopoldo Alas, Clarín, la célebre novela del Siglo XIX español, La Regenta.

Un libro d interés sobre el asunto, vinculado más o menos directamente con la Crítica que se presenta en el video sobre la cuestión de las leyes del patriarcado y los pactos patriarcales de la aristocracia del tiempo de Cervantes:

EL SEXO DEL TEATRO.
ARTE Y POSMODERNIDAD EN LA ESCENA EUROPEA E IBEROAMERICANA

“El sexo solo engaña, y solo se convierte efectivamente en una experiencia engañosa, cuando va acompañado del amor o del dinero. Cuando no es así, es decir, cuando vive emancipado de esta causa (la ilusión) y de aquella consecuencia (la prostitución), el sexo es lo que realmente es: pura razón práctica. La lógica del amor se disuelve en metáforas. La lógica del sexo se resuelve en la unión corporal y humana.”

Jesús G. Maestro

Teoría literaria del Hispanismo, contra las presuntas teorías literarias anglosajonas.

Conferencia del profesor Jesús González Maestro, con motivo de un congreso universitario en Perú, sobre asuntos de la Lengua Española y el Hispanismo ( 11 de noviembre de 2019 )

ENLACE A LA BITACORA (BLOG) DEL PROFESOR JESUS G MAESTRO http://jesusgmaestro.weebly.com/

Evaristo Carriego, poeta argentino(1883-1912). Misas herejes

Sugerimos, desde INTROFILOSOFIA, la lectura de este poema del argentino Evaristo Carriego, donde se muestra cómo la obra de Cervantes, Don Quijote de La Mancha, puede ser fuente de creaciones poéticas tras varios siglos desde que fuese escrita esta importantísima obra cervantina. Tal como sostiene el profesor de Teoría de la Literatura y de Literatura Comparada, Jesús González Maestro, de la Universidad de Vigo (España), pensamos que realmente la Poesía es Filosofía en verso. Por eso es que en esta bitácora que lleva como nombre INTROFILOSOFIA, sugerimos y entendemos que la Poesía, y en general, la Literatura,son actividades que han de ser muy tomadas en cuenta cuando tratemos de hacer crítica y análisis de corte filosófico, y en concreto , planteados desde el Materialismo Filosófico, forjado por el filósofo español Gustavo Bueno ( Santo Domingo de la Calzada 1924, Niembro 2016 )

Salida de la venta por don Quijote encantado con toda la comitiva
PÉREZ RUBIO, ANTONIO
Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

Para ver esta imagen en su fuente ( sitio web del Museo delPrado, Madrid. España, entra en el siguiente enlace)

https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/salida-de-la-venta-por-don-quijote-encantado-con/4fc35fbb-7d94-4d99-9ada-9208be82f0ab


Enlace con el libro completo de Evaristo Carriego https://www.biblioteca.org.ar/libros/10031.pdf

VIEJOS SERMONES


Por el alma de Don Quijote
Con el más reposado y humilde continente,
de contrición sincera; suave, discretamente,
por no incurrir en burlas de ingeniosos normales, sin risueños enojos ni actitudes teatrales
de cómico rebelde, que, cenando en comparsa,

5
ensaya el llanto trágico que llorará en la farsa, dedico estos sermones, porque sí, porque quiero,
al Único, al Supremo famoso Caballero,
a quien pido que siempre me tenga de su mano,
al santo de los santos Don Alonso Quijano
10
que ahora está en la Gloria, y a la diestra del Bueno: su dulcísimo hermano Jesús el Nazareno,
con las desilusiones de sus caballerías
renegando de todas nuestras bellaquerías,
Pero me estoy temiendo que venga algún chistoso 15
con sátiras amables de burlador donoso,
o con mordacidades de socarrón hiriente,
y descubra, tan grave como irónicamente,
-a la sandez de Sancho se le llama ironía-
que mi amor al Maestro se convierte en manía.
20
Porque así van las cosas; la más simple creencia requiere el visto bueno y el favor de la Ciencia:
si a ella no se acoge no prospera y, acaso,
su propio nombre pierde para tornarse caso.
Y no vale la pena (no es un pretexto fútil
25
con el cual se pretenda rechazar algo útil)
de que se tome en serio lo vago, lo ilusorio,
los credos que no tengan olor a sanatorio.
Las frases de anfiteatro, son estigmas y motes propicios a las razas de Cristos y Quijotes
30
-no son muchos los dignos de sufrir el desprecio
del aplauso tonante del abdomen del necio-
en estos bravos tiempos en que los hospitales

de la higiénica moda dan sueros doctorales… Sapientes catedráticos, hasta los sacamuelas
35
consagran infalibles cenáculos y escuelas,
de graves profesores, en cuyos diccionarios
no han de leer sus sueños los pobres visionarios… ¡De los dos grandes locos se ha cansado la gente: así, santo Maestro, yo he visto al reluciente

40
rucio de tu escudero pasar enalbardado,
llevando los despojos que hubiste conquistado, en tanto que en pelota, y nada rozagante,
anda aún sin jinete tu triste Rocinante!
(Maestro ¡si supieras! desde que nos dejaste,
45
llevándote a la Gloria la adarga que embrazaste, andan las nuestras cosas a las mil maravillas: todas tan acertadas que no oso a describillas, -Hoy, prima el buen sentido. La honra de tu lanza no pesa en las alforjas del grande Sancho Panza. 50
Tus más fieles devotos se han metido a venteros y cuidan de que nadie les horade sus cueros. Pero, aguarda, que, cuando se resuelva a decillo, ya verás que lindezas te contará Andresillo – aunque hay alguna mala nueva, desde hace poco: 55
Aquel que también tuvo sus ribetes de loco,
tu primo de estas tierras indianas y bravías, -¡lástima de lo añejo de tus caballerías!
tu primo Juan Moreira, finalmente vencido
del vestigio Telégrafo, para siempre ha caído,
60
mas sin tornarse cuerdo: tu increíble Pecado…

-¡Si supieras, Maestro, como lo hemos pagado!- ¡Tu increíble Pecado…! Caer en la demencia
de dar en la cordura por miedo a la Conciencia!) Para husmear en la cueva, pródiga en desperdicios, 65

no hacen falta conquistas que imponen sacrificios: sin mayores audacias cualquier tonto con suerte es en estos concursos el Vencedor y el Fuerte, pues todo está en ser duros. El camino desviado malograría el justo premio del esforzado…

70
Por eso, cuando llega la tan temida hora
del gesto torturado de una reveladora
protesta de emociones, el rostro se reviste
de defensas de hielo para el beso del triste;
y porque ahogarse deben, salvando peores males, 75
las rudas acechanzas de las sentimentales
voces de rebeldía -quijotismo inconsciente- también se fortalecen, severa, sabiamente,
los músculos traidores del corazón, lo mismo
que los del brazo, en sanas gimnasias de egoísmo, 80
donde el dolor rebote sin conmover la dura
unidad, necesaria, de la férrea armadura:
quien no supere al hierro no es del siglo: no medra. -¡Que bella es la impasible cualidad de la piedra!- El ensueño es estéril, y las contemplaciones
85
suelen ser el anuncio de las resignaciones.
El ensueño es la anémica llaga de la energía;
la curva de un abdomen -todo una geometría-
es quizás el principio de un futuro teorema,
cuyas demostraciones no ha entrevisto el poema…

90
En la época práctica de la lana y del cerdo
hoy, Maestro, tu mismo te llamarías cuerdo-
se hallan discretamente lejos los ideales
de los perturbadores lirismos anormales.
El vientre es razonable, porque es una cabeza
95
que no ha querido nunca saber de otra belleza
que la de sus copiosas sensatas digestiones:
fruto de sus más lógicas fuertes cerebraciones. Por eso, honradamente, se pesan las bondades
del genio, en la balanza de las utilidades,
100
y si a los soñadores profetas se fustiga
hay felicitaciones para el que echa barriga.
Y esto no tiene vuelta, pues está de por medio
la razón, aceptada, de que ya no hay remedio… Como que cuando, a veces, en el Libro obligado, 105
la Biblia del ambiente, a todos manoseado,
hay un gesto de hombría traducido en blasfemia, por asaz deslenguado lo borra la Academia…
La moral se avergüenza de las imprecaciones
de los sanos impulsos que violan las nociones 110
del buen decir. El pecho del mejor maldiciente que se queme sus llagas filosóficamente,
sin mayor pesar, antes de irrumpir en verdades que siempre tienen algo de ingenuas necedades; porque quien viene airado, con gestos de tragedia, 115
a intentar gemir quejas aguando la comedia,
es cuando más un raro, soñador de utopías
que al oído de muchos suenan a letanías…

Por eso, remordido pecador, yo me acuso
-preciso es confesarlo- de haber sido un iluso
120
de fórmulas e ideas que me mueven a risa,
ahora que no pienso sino en seguir, a prisa,
la reposada senda, libre de los violentos
peligros que han ungido de mirras de escarmientos las plantas atrevidas que pisaron las rosas

125
puestas en el camino de las rutas gloriosas.
Pero ya estoy curado, ya no más tonterías,
que las gentes no quieren comulgar insanias…
¡En el agua tranquila de las renunciaciones
se han deshecho las hostias de las revelaciones! 130
Ya no forjo intangibles castillos cerebrales,
de románticos símbolos de torres augurales.
Sobre el dolor ajeno ni siquiera medito,
porque sé que una frase no vale lo que un grito;
y, sin ser pesimista, no caigo en la locura
135
de buscar una página de serena blancura,
donde pueda escribirse la canción inefable
que ha de cantar el Hombre de un futuro probable. Las últimas etapas
Ya puestos en camino,
la fuerza propulsora de la marcha
nos impele a seguir, con la serena
actitud, sin desmayos, de la causa
sustentadora de un ideal glorioso,
5
que luce sus ensueños de esperanza
como flámulas rojas que flotasen
en girones de carnes torturadas.

Nos impele a seguir. Siempre la brega deja un poco de fiebre sobre el alma, 10
en la frente un fulgor, y en la pupila la radiante visión de las etapas;

etapas de dolor, hechas teorías
de credos inefables, de parábolas
de lengua incomprendida que pasasen
15
en la locomoción de las audacias,
¡como una blanca tropa de lirismos
por inmortales rutas incendiadas!
Preciso es continuar. Todas las dudas
que agobian la cabeza con su carga,
20
son grilletes fatales del cerebro
y su sitio mejor está en la espalda. Arrojémoslas, pues. En el avance
hay un cóndor audaz que no se arrastra: cóndor es la pasión, jamás sujeta,
25
de las vidas enfermas de ser sanas.
¡Con rumbo hacia lo azul: aunque deslumbre lo intenso de la luz, hay que mirarla!
Los primeros fulgores,
quemarán, tras la noche de las ansias,
30
la primera visual que los descubra
ocultos en la sombra impenetrada,
así como una antorcha cuyo fuego
ardiese el brazo que la levantara.
¡Insanias de amor, que los enfermos
35
del manicomio de ese Ideal contagian!…

¡Locos, venid! Yo quiero aquí, en el canto, soltar al viento un corazón con alas:
Los discretos normales podrán, solo, arrojarnos las piedras de sus lástimas…

40
¡No haya vacilación! El derrotero
se ha poblado de enérgicas constancias; pero, porque no siempre en el peligro hay carne de temblores libertada, también es necesario
45
hacer que resplandezcan llamaradas,
del fecundo calor de un entusiasmo,
en la quietud mortal que todo embarga, ¡como una floración de primaveras
en el propio país de las escarchas!
50
Si se llagan los pies en el camino,
más firme, mucho más, será la marca: en la senda candente que cruzamos
se ve, mejor la huella ensangrentada.
55
Alienten la Epopeya,
los himnos fraternales de esperanza alzados entre víctores y músicas
con el clamor de las protestas bravas, como un beso de paz sobre una inmensa 60
cicatriz que dejase la jornada,
y en cármenes de púrpura
resurjan reventando sus fragancias ¡todas las rosas del Amor perenne
que perfuman la enorme caravana!
65

Y en el salmo coral, que sinfoniza un salvaje ciclón sobre la pauta, venga el robusto canto que presagie, con la alegre fiereza de una diana que recorriese como un verso altivo 70

el soberbio delirio de la gama,
el futuro cercano de los triunfos,
futuro precursor de las revanchas;
el instante supremo en que se agita
la visión terrenal de las canallas,
75
los frutos renovados
en la incesante fuerza de las savias,
del germen luminoso que cayera
en el resurgimiento de las almas,
¡como una rubia polución de soles
80
en el vientre del surco derramada!
¡Un ensueño en camino,
que sufre la obsesión de la montaña,
bajo la plenitud de las auroras
que alumbran los tropiezos de la marcha! 85
No hay obstrucción posible: es el Principio la promesa del Fin. Arde en la llama
de la hoguera moral, el negro escombro
de la atávica Torre de ignorancias,
madre de ese temor: lo incognoscible,
90
cuyos tupidos velos desgarrara,
en la prisión intelectual más honda, -rechazando el concepto de la Nada-
la verdad de la Ciencia hecha Justicia

al procesar la Esfinge del Nirvana!
95
La gesta de las causas en los siglos, no ha bordado poemas en sus páginas: El libro de los mártires no tiene

sino una historia de grandezas trágicas, de sangre floreciendo en el tormento 100
sus azucenas que parecen lacras… ¡Clarín de los Suplicios cuyas voces en las generaciones se dilatan!

Toda Idea fue así ¡Dolor bendito
de heridas que supuran enseñanzas!: 105
Al lado de la Cruz está la Horca,
-y es bueno no quererlas separadas-
¡el leño o el dogal: hablen las épocas, pues la Cruz y la Horca son hermanas! ¡Y por eso en la lidia,
110
camino al porvenir de la Cruzada, coronando el pendón de las bravuras, los trofeos, aun tibios, se levantan, como ejemplos viriles anunciados
en la fulguración de la escarlata,
115
desde sórdidos púlpitos sangrientos
por muertos sacerdotes que aún tronaran palabras de rencor, hechas conjuros, predicando el sermón de las venganzas! Triste labor del Odio,
120
que desata sus hordas, de amenazas, diciendo su creación demoledora

a las hoscas angustias de la Raza.
Los tremendos instantes de la prueba saben de los martillos que no aplastan 125
los ímpetus hermosos, más hermosos después del golpe que sobre ellos baja;
y en la espera, nerviosa, del momento del derrumbe final, la última etapa,
a través de las brumas sigilosas
130
que puedan ocultar la Ciudad blanca,
se descubren, allá, en otro horizonte, espléndidas auroras que se älzan,
los risueños Orientes -¡bienvenidos!-
los iris eternales del mañana;
135
¡Arcos gloriosos de los triunfos nuevos por donde toda la Epopeya pasa!
Y tras el loco batallar de siglos,
así como después de la jornada
en infinitas gotas se traduce
140
la honra del sudor sobre las caras,
sobre las rudas frentes, pensativas
como un viejo Pesar que meditara,
la cicatriz de sangre se resuelve
en agua de Perdón que todo lava,
145
en agua dulce y bautismal, borrando
las huellas más infames, más amargas, ¡como un Jordán de Olvido que quitase hasta el recuerdo mismo de las manchas! Preciso es continuar; cada desmayo
150

hace ver insalvables las distancias.
En la estéril noción de lo imposible, los músculos morales se relajan,
y en el afán que el miedo empequeñece se ven lejos las cumbres más cercanas. 155

La formidable voz de anunciaciones estremece el ambiente con sus vastas repercusiones de tonantes notas, cubriendo las necrópolis de calmas. La anunciación postrer que se divulga 160

con los alertas de cerebros-guardias. …Muertos odios que vuelven en caricias las opresiones de la lucha bárbara, ¡como una herida que revienta en flores y perfuma las vendas maculadas!
165
…Ya puestos en camino,
no se esquiva el obstáculo: se aparta.
La senda libre de cualquier tropiezo nunca fue la más digna de la planta encallecida en la ascensión penosa
170
del breñal que la suerte deparara.
Así va la legión, atravesando
los últimos espacios que separan
del rumbo abierto al porvenir soñado, como ruta augural, por donde marchan 175
las sombras fugitivas del silencio,
en larga proyección, cantando hosannas si triunfantes por fin, y si vencidos: ¡cayendo frente al Sol, como las águilas!

La muerte del cisne
En un largo alarido de tristeza
los heraldos, sombríos, la anunciaron,
y las faunas errantes se aprontaron
a dejar el amor de la aspereza.
Con el Genio del bosque a la cabeza,
5
una noche y un día galoparon,
y cual corceles épicos llegaron
en un tropel de bárbara grandeza.
Y ahí están. Ya salvajes emociones,
rugen coros de líricos leones…
10
cuando allá, en los remansos de lo Inerte.
Como surgiendo de una pesadilla,
¡grazna un ganso alejado de la orilla
la bondad
15
provechosa de la Muerte!
La apostasía de Andresillo
-I-
Pues, aquí estoy, señores. Pues…yo soy Andresillo, ¿no recuerdan ustedes? Yo soy aquel chiquillo
a quien el gran Quijote librara cierto día
-porque ahí encajaba bien su caballería-
de la nube de palos, que mi amo, furioso,
5
sobre mí descargaba ferozmente donoso,
Al pobre señor loco le hice una ruin ofensa, maldiciendo, más tarde, su gallarda defensa, dejándole mohíno, cabizbajo y corrido-.
(Sé que fui un mentecato). Después, arrepentido, 10
al correr de los años, comprendiendo la humana

obra que yo pagase con acción tan villana, deseoso de la gracia del noble caballero,
sobre su incierto rumbo interrogué al ventero
y el muy bellaco, riendo, me relató su muerte… 15

(Desde entonces empieza lo malo de mi suerte.) – II –
Así olvidando algunas de las cerriles mañas, vine a ser otro andante, soñador de fazañas inauditas y fieras, en lides peligrosas

que los encantamentos no hacen siempre sabrosas 20
Porque ya se mostraba cansado de su dueño
al flaco Rocinante cambié por Clavileño,

y recorrí la tierra, buscando honor y fama
que ofrecer a mi hermosa, desconocida dama,
de quien he recibido desdenes y rigores,
25
hasta que, al fin, vencido de los encantadores,
me trajeron a ésta prisión o manicomio,
una institución sabia, digna de todo encomio,
en donde escarnecido sin cesar, y aporreado como mi buen maestro, seriamente he pensado 30
que desfacer agravios no es sino una locura
que honrara sólo al triste de la Triste Figura.
– III –
…Aquí medro y engordo. Tranquilamente yanto, sin jamás acordarme de mi viejo quebranto
tan magro y tonto. Nunca, ni aun en broma,
35
peco suspirando retornos al antiguo embeleco. No hay una sola parte donde mire y no encuentre, como emblema del siglo, una bolsa y un vientre…

Y así va todo ësto: de la misma manera
que en los menguados tiempos de la pasada era.
40
Los potentados, viven de prematuros cielos,
y los que nada tienen que se lo papen duelos…
De las lanzas famosas de las justas de antes
hoy, harían bastones los duchos comerciantes,
y, sacando provecho, del yelmo de Mambrino
45
venderían quincallas para guardar tocino.
Si se habla a Dulcinea de amorosas pasiones
no es mucho que se mezclen venteriles razones: Los valientes envíos, vizcaínos y gigantes,
ahora se traducen en perlas y brillantes.
50
Basilio está de malas: aunque audaz el muchacho, sus industrias no valen las ollas de Camacho.
Hasta Aldonza Lorenzo, la hija de Corchuelo, reniega de los callos que heredó de su abuelo.
-Si bien ya es una dama, no sé porque barrunto
55
que el olor de los ajos anda muy en su punto.-
Para los que libertan recuas encadenadas,
ahora como entonces hay asaz de pedradas. Ginesillo, ha dejado de ser titiritero:
por sospechosas artes ha ascendido a banquero.
60
El barbero y el cura, pregonando sus ciencias,
en buenas migas, raspan y escrutan las conciencias. El bachiller Carrasco, sin reposar momento pontifica en la cátedra de su doctoramiento, deslumbrando a los bobos, que serán sus secuaces, 65
y acallando la grita de los puros y audaces.

(Mi aporreado maestro no hubiera permitido
que mease en su celada ningún recién parido.)
Los yangüeses de marras, prontos en sus desmanes, cuidan yeguas ajenas y se llaman rufianes.
70
A la justicia -¡pobre reina Micomicona!- cualquiera Malambruno le hürta la corona.
Los andantes del día, se salen del camino
si ven a la distancia las aspas de un molino;
aunque hoy poco valdrían los hidalgos gentiles
75
fuertes perseguidores de pícaros y viles,
pues doncellas y viudas hallan amparo en esos burdeles de oratoria con nombre de Congresos –
– Muy semejante a aquello -quizás en lo aromado- que cuando los batanes hizo Sancho apremiado
80
por urgencias mayores, en situación bien crítica, hay aquí cierta cosa que se dice política.
Los gobernantes gozan de mil prebendas diarias
y se rascan y comen en estas Baratarias,
porque en pos del misterio de los grandes destinos 85
nadie baja a la honda cueva de Montesinos.
– IV –
En fin… quietos curiosos: malicio que ya es mucha peroración, y acaso me merezca una ducha
del jayán enfermero cuidador de mis males,
-en verdad que me ahorquen si yo sé de los tales- 90
y peor es meneallo. Con que… buenos señores hasta… que os permitan mis doctos curadores nuevas sutiles burlas, si no tenéis reparo
de oír, en horas de ocios, a este caso tan raro

que dos, únicamente, la humanidad ha visto,
95
Y ellos no fueron otros que Don Quijote y Cristo. Aquí me hallaréis siempre, manso a las exigencias de discretas preguntas y suaves ocurrencias
de los graves galenos o de vuesas mercedes, honesto y comedido como lo ven ustedes…
100
ENVÍOS
A Doña Sylla da Silva
En su álbum
Si de estas cuerdas mías, de tonos más que rudos, te resultasen ásperos sus rendidos saludos,
y quieres blandos ritmos de credos idealistas, aguarda delicados poetas modernistas
que alabarán en oro tus posibles desdenes,
5
coronando de antorchas tus olímpicas sienes, devotos de la blanca lis de tu aristocracia,
con que ilustro los rojos claveles de mi audacia,
o espera, seductora, decadentes orfebres
que graben tus blasones en sus creadoras fiebres: 10
yo, trabajo el acero de temples soberanos:
los sonantes cristales se rompen en mis manos.
** *
Palmera brasileña, que al caminante herido ofrendaras tus dátiles de Pasión y de Olvido,
en el Desierto Único: tu ëres la apoteosis
15
que, nimbando de incendios sus fecundas neurosis, cruzas por los vaivenes de su hondos desvelos como si fueras Luna de sus noches de duelos.
Yo traigo a tu floresta la Alondra moribunda

que, en el violín del Bosque, preludió la errabunda 20
sinfonía terrena de aquel Ardor eterno,
que ahuyenta suavemente las aves del Invierno,

y en las horas tranquilas descubre su cabeza como un símbolo vago de Amor y de Belleza. …Y pasas, y no sola, presintiendo dorados
25

Orientes, los propicios a los enamorados,
como una novia enferma que evoca espirituales promesas en las largas noches sentimentales;
o esperas al amado, sonriente, como algunas heroínas que aguardan al amor de las lunas
30
hojeando florilegios alegres de la Galia,
con manos de Giocondas poéticas de Italia.
¡Oh, las divinas magas que comulgan misterios en los ratos fugaces de indecibles imperios… cuyos tiernos mandatos y ansiadas tiranías
35
de las claudicaciones saben las agonías!
** *
Quiero brindarte versos porque te finjo buena, con no sé que bondades, y porque eres morena como la inspiradora de mis lejanos votos… -perspectivas azules de paisajes remotos-
40
Generosa que amparas de los fríos crüeles,
como un fruto viviente de tus sanos vergeles,
las rosas inviolables que tus labios oprimen. (¡Oh las instigadoras del Ensueño y del Crimen!) Paloma fugitiva de la Ciudad vedada,
45
donde el Dolor muriera bajo la enamorada

caricia del Consuelo: Ciudad donde las risas suenan como campanas de las futuras Misas! Ya sobre los hastíos de tus meditaciones, como en fugas radiantes escucharás canciones de músicas heráldicas, de las músicas locas que enardecen las ansias y enrojecen las bocas 70

en besos fecundantes, cual rocíos de mieles
que hasta en el yermo hicieron florecer los laureles. Yo, a tu rostro moreno consagraré violetas,
las nerviosas amadas tristes de los poetas,
y allá en las tibias tardes, serenas de optimismos,
75
cuando al disipar todos tus más graves mutismos mis estrofas de hierro torturen tu garganta,
has de pensar, acaso, si es un hierro que canta! Como un deslumbramiento de rubias primaveras irradian y perfuman las dichas prisioneras
80
de todos tus encantos ¡Oh, poemas paganos! Heroína y señora de rondeles galanos:
para que siempre puedas orquestar tus mañanas calandrias y zorzales mis selvas entrerrianas
te ofrecen en mis trovas. Que en todos los momentos 85
te den las grandes liras sus más nobles acentos,
y revienten las yemas donde el Placer anida,
en las exaltaciones gloriosas de la Vida
que surgen en el cálido Floreäl de tus horas,
como un carmen de auroras, ¡eternamente auroras! 90
A Carlos de Soussens
Caballero de Friburgo, de un castillo de aventuras, cuyas águilas audaces remontaron el Ideal,

soñadoras de los nidos de las líricas futuras,
la pupila al sol abierta, coronando las alturas
en el vuelo de armonías de una musa: la orquestal.
5
Visionario de un ensueño que inspiró un vino divino, melancólicas vendimias de las uvas de tu Abril…
tu también tendrás un Murger, y verá el barrio Latino perpetuarse tu bohemia; milagroso peregrino, compañero de prisiones en la Torre de marfil…
10
Que se cumpla, por tu gloria, la promesa de Darío,
al decirte de una estatua sobre firme pedestal;
que relinchen tus corceles los clarines de su brío,
que la Virgen del sudario no desole con su frío
el jardín de poesía de un eterno Floreäl.
15
En las misas de tu credo, más cordiales, más inquietas, que te canten y consagren fugitivo de Verlaine;
que te nombren compasivas las Mimis y las Musetas, y relaten conmovidos sus pintores y poetas
cuando entrabas predicando por tu azul Jerusalén…
20
Que tus pálidas princesas de inefables corazones, lleven lirios de tus rimas a un olímpico Paris…
con las hostias fraternales de tus suaves comuniones, que el orfebre de los triunfos en tus líricos, blasones, grabe todos tus laureles con olivo y flor de lis.
25
Ya serás en el recuerdo, cuando seas un pasado,
como aquel de la leyenda que tus éxtasis meció,
ya serás, para in eternum, de algún bronce perpetuado, como guardan tus memorias infantiles, por sagrado, ¡aquel beso con que Hugo tu niñez acarició!
30

A Juan Más y Pí
En la gran copa negra de la sombra que avanza quiero probar del vino propicio a la añoranza. Quiero beber del vino que bebiéramos juntos,
y estos ratos, de aquellos, serán nobles trasuntos. (No sé porque esta hora, sombría y silenciaria,
5
me ha invadido el cerebro de fiebre visionaria.) En la acera de enfrente, su clara risa suena
una muchacha alegre como una Noche Buena.
El arrabal, desierto, conmueve un organillo,
y bailan las marquesas del sucio conventillo;
10
Y vienen las memorias, conturbadas e inciertas como un vago regreso de ensoñaciones muertas… …He leído tu libro. Un saludo levanta
la voz del entusiasmo, que perdura y que canta; la voz alentadora de buenas expansiones
15
en las largas teorías de nuestras comuniones. Aquel señor tan loco… -Único hijo de Dios,
y Único Caballero- nos hermanó a los dos.
(Y eso que tu quisiste, no sé porque crüel sospecha inconfesable serle una vez infiel…
20
Mas, ya estás perdonado. Pero en verdad te digo que en otra no te escapas sin sufrir tu castigo…) En la calma severa de las meditaciones:
dolor de tus constantes inquietas obsesiones. Ideando el derrotero de los rumbos plausibles
25
se enfermó tu cabeza de ensueños imposibles… Te veo como äntes, duro en el Bien y el Mal, pletórico de un ansia de vida ascensional.

De tus actuales fórmulas hiciste las amadas
que en la expansión te ofrendan bellezas flageladas. 30
Has volcado el consuelo de tu mejor augurio
en el vaso de angustias: el cáliz del tugurio.
Amas el bello gesto que en las horas aciagas
tiene orgullo de púrpura para cubrir las llagas.
Te obseda el clamoreo de enormes muchedumbres 35
que van, con su Epopeya de siglos, a las cumbres… -Compañero: seamos en nuestra Misa diaria tentación, sermón, hostia: todo menos plegaria. Cantemos en las liras de los credos tonantes
la canción nunciadora de mañanas radiantes.
40
La vida es Dolor siempre, así cambie de nombre:
es Dolor hecho carne y es Dolor hecho Hombre. Libertémosla, entonces, de las contagios viles
que, en la sangre, empobrecen los glóbulos viriles. ¡En marcha al País nuevo de las brumas ausentes, 45
que un día vislumbraron los geniales videntes! Derrotando el Silencio pregona la conquista
el salmo combativo de un fuerte Verbo artista… Pongamos en lo höndo de las frases más sacras besos consoladores que suavicen las lacras.
50
En procesión inmensa va el macilento enjambre: mordidas las entrañas por los lobos del hambre.
Lo custodia el Misterio, y lleva en sus arterias inoculado un virus de sórdidas miserias;
No hay que temer la lepra que roë los abyectos:
55
quizás es peor la higiene de los limpios perfectos.

Efigien su nobleza también los infelices: ¡Blasón de los harapos, lis de las cicatrices! Lidiemos en la justa de todos los rencores… ¡insignias de los bravos modernos luchadores! 60

Para esperarte, amigo, después de la contienda, aunque sea en el yermo yo plantaré mi tienda.
Te envío, pues, mis versos, mis versos torturados, como flores amargas de jardines violados…

¡Y sean mis estrofas los heraldos cordiales 65
de una lírica tropa de poemas triunfales! A J. J. Soiza Reilly

Al astrólogo Ensueño, sus novias: las estrellas, contáronle el secreto de unas cosas tan bellas que un ruiseñor lunático, que cantaba a las rosas, puso en sus sinfonías esas extrañas cosas.

Era un noble pronóstico, que, enigmáticamente, 5
irradiaba su Verbo, como un límpido Oriente en gestación de soles. (Quizá una profecía

de los magos geniales en blanca Epifanía) Eran graves promesas. Era un coro de ästros que dejaba en la pauta sus luminosos rastros: 10

Yo, en mi musa salvaje, los evoqué, y entonces hablaron las estrellas con la voz de los bronces. Y así ritmo un saludo. Si hallas la canción dura, es porque cada estrofa tiene algo de armadura, que al corazón resguarda de la flecha amistosa: 15

la que, al clavarse, a veces se vuelve ponzoñosa. Tal vez en el Envío que trabaja mi mano
me ayuda Perogrullo ¡tan ingenioso y llano!…

…Son versos como zarzas, pero hay en sus rudezas muchas síntesis bravas de temidas bellezas.
20
La Epopeya del Triunfo se ha anunciado sonora, al galope del rojo centauro de la Aurora

que llega, como heraldo de la Ciudad lejana, precursor del saludo, del laurel y la diana. -Floraciones de músicas en un carmen de gloria- 25

divulgan los clarines la futura Victoria,
pues, sobre nidos de águilas, se ha soñado la lumbre de las teas clavadas en la más alta cumbre.
Desfilan en el biógrafo del recuerdo entusiasta,
los residuos amargos de la sufriente casta:
30
tus vagabundos trágicos, tus tristes heroínas:
testas de manicomios, cuellos de guillotinas;
tus perros soñadores, con nostalgias de luna,
la historia de la humana pasión donde se aduna
el delito y el beso, la amada y el suicida
35
que se fue de la reja y después de la vida;
Tus asesinos bárbaros, apóstoles del Crimen,
tus pobres Margaritas que jamás se redimen,
tus poetas borrachos, con hambres de apoteosis,
tus Nietzsches de presidios en celdas de neurosis… 40
Y lo demás y todo… La herida de la pena,
que tiene tintes rojos para cada azucena,
y el último lamento del niño moribundo
que fue como un andrajo flotando sobre el mundo. Y lo que no harás nunca: lo que ocultó su clave,
45
tal alma que al cerrarse se guardara la llave

lo que dejó la vida, por infame y monstruoso, en una frase trunca de gesto doloroso.
…Sea tu credo, hermano, mezcla de luz y acero: el triunfador es bravo y es duro el justiciero,

50
porque la bondad misma, no es sino el espejismo que esconde el burgués sello del señor Egoísmo. Así, mantén tu lema: fuerte como la muerte,
para siempre in eternum, porque ya de esa fuerte raza de Don Quijotes vamos quedando pocos:
55
-¡no hablaron de los vientres los Zarathustras locos!- Acometan serenos los modernos andantes,
que aün medran soberbios vestigios y gigantes. ¡Cabeza y brazo para realizar el empeño:
Si Rocinante es torpe que venga Clavileño!
60
Den, sin temor, ejemplos de viriles acciones
delante de las jaulas de todos los leones,
y el burlador cobarde que se clave en la frente
las bellezas normales que le hacen ser hiriente. Buscando los peligros, en ignoradas sendas,
65
no sabrán las heridas de femeniles vendas,
pero, eso sí, las lanzas, señores caballeros, encontrarán molinos y, aun mucho más, carneros, Entuertos y prejuicios, y otros añejos males, bellacos, malandrines, follones, hidetales
70
y toda la caterva del torvo Encantamento
que ha hëcho del abdomen Ideal y Pensamiento. …Compañero: levanta, coronando imposibles,
el quijotismo, y lleva, como armas invencibles, cuando emprendas alguna simbólica salida,

75
el Genio por escudo, ¡y por blasón la Vida!

Pablo Neruda , entrevistado en 1971 , por Gabriel García Márquez. Documento de gran valor para el Hispanismo y la Literatura escrita en español.

Texto de un comentario sobre el video: Esto fue para Televisión Nacional de Chile, el canal estatal, en 1971. En un esfuerzo por llevar cultura a los hogares chilenos, juntaron en Paris a estas dos leyendas de la literatura universal. El periodista que presenta este programa es nada menos que Augusto Olivares, quien trabajó para la revista chilena “Punto Final” del cual fue fundador (que hasta hoy se publica), y como director de prensa de Televisión Nacional de Chile durante el gobierno de Salvador Allende, de quien fue asesor y compañero. El “perro” Olivares, como cariñosamente le apodaban, se suicidó junto al presidente Allende el mismo día del bombardeo a La Moneda.

Crítica literaria del poema de César Vallejo: España. aparta de mí este cáliz.

César Vallejo País: Perú Nacimiento: Santiago de Chuco, 16 de marzo de 1892 Defunción: París, 15 de abril de 1938 Biografía de César Vallejo Estudió Literatura en la Universidad de la Libertad de Trujillo, a donde se había trasladado a vivir, abandonando los estudios por razones económicas. Trabajó en una plantación de caña de azúcar, con el fin de sufragarse los estudios, licenciándose más tarde en Literatura Española en la Universidad Nacional mayor de San Marcos. Marchó a lima trabajando allí como profesor, publicando por entonces sus primeros poemas. En 1923, emigró a Europa, viviendo en París, viajando tres veces a la URSS, y viviendo otros dos años en España, ganándose escasamente la vida con colaboraciones en las revistas Variedades y Mundial de su país, y en otras de Francia, España e Italia. Nunca regresó a Perú.


En este enlace se puede acceder a una edición en línea del poema , completo, de Vallejo https://es.wikisource.org/wiki/España,aparta_de_m%C3%AD_este_cáliz(1939)


Un ejemplo del modo ( uno de los muchos posibles usos) en que puede ser utilizada como instrumento político , la poesía, la Historia. O del uso ideológico y sofisticado, aun diríamos, inclusive que sofista, de la cosa pública y de la Literatura y la Historia. https://www.pscp.tv/Gob_CDMX/1vAGRqzdYqRKl?t=8s

Concepción de la Literatura , según Mario Vargas Llosa. Propuesta Para la crítica y el análisis desde el Materialismo Filosófico (Gustavo Bueno), como Teoría, Crítica y Dialéctica de la Razón Literaria (Jesús González Maestro)

Desde INTROFILOSOFIA, sugerimos contrastar los contenidos de la entrevista , en los que Vargas Llosa expone de modo condensado, dado el formato, sus propias teorías acerca de la Literatura y sus contenidos e implicaciones sociales, políticas, históricas.

Para el contraste, de carácter dialéctico y científico, basado en un sistema de Ideas y conceptos categoriales, proponemos (desde INTROFILOSOFIA ) utilizar como criterio los materiales que nos aporta la obra del profesor de Teoría de la Literatura y de Literatura Comparada, Jesús G Maestro, de la Universidad de Vigo (España). En su obra, en tres volúmenes, titulada Crítica de la Razón Literaria, Maestro se podría referir a la novela más reciente del Nobel peruano español, Vargas Llosa, Tiempos recios, como una novela escrita en la línea de lo que en la Crítica de la Razón Literaria son las literaturas definidas como Literatura programática o imperativa . Otro de los temas importantes que hemos podido ver en esta entrevista es cómo para Vargas Llosa , las relaciones entre la Historia y la Literatura, resultan ser un asunto de tipo gnoseológico, ya que se plantea la conexión entre Historia y realidad, entre Literatura y realidad. Pero lo que Vargas Llosa trata de explicar, no lo logra eficazmente, por carecer de una teoría de la Literatura sistemática lo suficientemente racional y científica, como para analizar estas cuestiones con precisión gnoseológica


Sobre el concepto de ficción y su lugar en la Literatura y la Teoría y crítica de la Literatura, según Jesús G Maestro, ver el texto en este enlace: http://jesus-g-maestro.blogspot.com/2015/02/ficcion-literatura.html


Para estudiar esta novela de Vargas Llosa, donde se trata, desde la ficción literaria, un tema con un importante componente histórico, relativamente reciente, como fue el golpe orquestado para derrocar a un presidente democráticamente elegido , como lo fue el guatemalteco Jacobo Arbenz, derrocado en 1954, bajo el plan orquestado por la United Fruit Company,el Departamento de Estado de los EEUU y la CIA, con colaboración interna, y de siervos de los EEUU como el dictador nicaragüense de la saga de los Somoza. Gregorio Selser (Buenos Aires, 1922-México , 1991) periodista argentino , exiliado en México, e historiador y analista político, resulta un autor imprescindible para esta labor de análisis crítico que INTROFILOSOFIA sugiere, de las conexiones entre ficción literaria y hechos y relatos aportados desde la Historia. Selser es autor de más de una treintena de libros sobre Hispanoamérica y las relaciones internacionales de sus Estados, en especial con su vecino del Norte de América, cuyo intervencionismo es ya bien conocido, por ejemplo, desde su demagógica y cínica Doctrina Monroe. Sugerimos consultar el sitio de CAmeNA, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América, donde se encuentra el Archivo Gregorio y Marta Selser, además de otros valiosos materiales para el estudio riguroso y científico de Hispanoamérica. https://selser.uacm.edu.mx/busca_registros.php?lista_fondos=1&lista_secc_tem=0&lista_serie_geo=&palabras=Jacobo%20Arbenz

Datos del volumen IV de la obra De Gregorio Selser : Crónica de las intervenciones extranjeras en América Latina.
Datos sobre el derrocamiento de Jacobo Arbenz mediante lo que se conoce como El Guatemalazo, tomados del Vol. IV de la obra De Gregorio Selser titulada Crónica de las intervenciones extranjeras en América Latina.
Diego Rivera, pintor muralista mexicano. Título de este cuadro: La gloriosa victoria, cuyo contenido político , y podemos decir, histórico, resulta importante destacar. Es una muestra de la concepción comunista del arte , que es entendida y ejercitada como un arma al servicio de la Revolución y para educar a las masas obreras y campesinas, que en su mayoría eran , en las primeras décadas del siglo XX, analfabetas.
Simbolismo anti monopolista sobre las compañías estadounidenses que dieron lugar al concepto de repúblicas bananeras. La United Fruit Company estuvo siempre plenamente implicada en la organización y puesta en marcha del derrocamiento del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz, víctima del guatemalazo , en el cual la CIA y el Departamento de Estado de los EEUU fueron cerebros y motores esenciales. Habrá que leer la novela de Vargas Llosa para ver cómo el escritor maneja los datos históricos , desde una perspectiva de la Historia real, para tratar de hacer una crítica literaria a fondo , y con criterios fuertes, científico filosóficos no relativistas ni ideológicos .

FUENTE Diario ABC , Suplemento ABC Cultural https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-mario-vargas-llosa-mision-literatura-no-solo-procurar-placer-sino-formar-ciudadanos-criticos-201910190354_noticia.html

AUTORA DE LA ENTREVISTA

Laura Revuelta

Actualmente es Redactora Jefe del ABC Cultural. Antes formé parte de la Redacción del suplemento dominical Blanco y Negro. Licenciada en periodismo por la Universidad Complutense, de Madrid. También ha sido docente del Máster de Cultura Contemporáne en el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset.

Mario Vargas Llosa(Arequipa, Perú, 1936) nos recibe en su casa madrileña de Puerta de Hierro. Puntual, impecable, entra en el despacho-biblioteca presidido por un retrato de Isabel Preysler donde nos han indicado que esperemos. Una tarde del mes de octubre de un calurosísimo Madrid. Verano en pleno otoño. Él nos invita a que charlemos en el jardín rodeado de castaños sobre su útima novela Tiempos recios.

¿Por qué esta novela en este preciso momento?

Comenzó de una manera muy anecdótica: yo estaba hace unos tres años en la República Dominicana, en una cena y, de pronto, una persona que no reconocí -habíamos sido amigos, pero hace mucho que no lo veía- me dijo: «Mario, tengo una historia para que la escribas». Basta que alguien me diga que tiene una historia para que la escriba, para que yo no la escriba nunca. Pero lo que él me contó -era Tony Raful, un amigo escritor, periodista, poeta- me dejó muy intrigado. No conocía la implicación que tuvo el generalísimo Trujillo en el golpe de estado que llevó a cabo Castillo Armas contra el presidente Árbenz, con ayuda de la CIA en la Guatemala del año 1954. 

¿Para escribir estos «Tiempos recios» se ha documentado como en anteriores trabajos sobre el terreno, al modo periodístico?

Guatemala la conocía como turista, había visto las ruinas mayas… Y con este motivo fui a hacer trabajos de documentación, viajé mucho por todo el país, seguí toda la ruta de la ascensión militar de Castillo Armas contra Árbenz, y fue muy interesante; entrar en una historia que es tan rica, tan diversa, tan violenta… Probablemente es la historia más violenta de América Latina, la de Guatemala en esas fechas.

Trujillo es el protagonista de «La fiesta del chivo» y ahora regresa en esta novela. ¿Cierra un ciclo centrado en la Historia de América Latina del último siglo?

La Historia siempre ha estado muy presente en mi trabajo de escritor. Yo tuve la suerte, en San Marcos, la universidad donde estudié, de tener un profesor de Historia extraordinario, el doctor Raúl Porras Barrenechea. Y eran tan extraordinarias sus clases que a mí me hicieron dudar si debía seguir Literatura o Historia. Afortunadamente no lo hice, pero la Historia siempre me ha fascinado.

¿Nos perdimos a un gran historiador y ganamos a un gran novelista?

Un novelista es mucho más libre que un historiador, porque no tiene esa responsabilidad con la verdad que tiene un historiador o un sociólogo, en fin, un investigador científico. Yo creo que nadie se engaña cuando abre una novela, sabe que no es Historia. Es la verdad literaria, que no siempre coincide con las verdades históricas. Una novela lo que tiene es que persuadir al lector de que la historia que le cuenta es verdad, pero puede ser una historia que no tenga muchas relaciones con la verdad objetiva.

Ha viajado al pasado al citar la universidad de San Marcos, yo retrocedo un poco más en el tiempo y le recuerdo la época en la que escribió crónica de sucesos. ¿Ese componente periodístico nunca ha abandonado su manera de contar?

Espero que sí, porque creo que soy un escritor realista en el sentido ancho de la palabra. Creo que la literatura es un elemento que pone en contacto a los lectores con una realidad profunda, que muchas veces, en la superficie, puede desentonar con la verdad. No obstante, a largo plazo, es el mejor testimonio sobre la verdad de una época. Pienso en la verdad de las sagas novelescas. Pérez Galdós, pongamos por caso, es un documento fundamental para entender la España del siglo XIX, para entender un poco la Historia moderna de España.

¿Entonces cuál sería la función de la literatura?

La función de la literatura no es solo procurar placer, entretenimiento, fascinación, a los lectores, sino también formar buenos ciudadanos para la sociedad democrática, para la sociedad libre. Es decir, dotarlos de un espíritu crítico. 

Una gran responsabilidad, mientras cada año los niveles de lectura bajan. Al menos, aquí en España de una manera sobrecogedora.

Debemos enfrentarnos a esa tendencia cultural que, por desgracia, se da tanto en el Primer mundo como en el Tercer mundo. La cultura tiene una orientación que es fundamentalmente audiovisual, y la importancia de las ideas que trascendían de los libros va quedando muy marginalizada. Hoy en día la cultura tiende a ser solo entretenimiento. La educación llega a mucha más gente, pero es mucho más superficial. Ese elemento crítico en los ciudadanos, que es tan importante en una sociedad libre, se puede perder si las imágenes suplantan completamente a las ideas.

Para usted, la lectura fue el refugio para huir de la hostilidad de su entorno.

Sobre todo en la relación con mi padre, que fue muy difícil, muy mala… Me salvó la literatura, la lectura, entrar en un mundo muy distinto, un mundo de aventuras, de fascinación, de existencias absolutamente fuera de lo común. Además, es un mundo que a mí me hacía viajar, me sacaba de la pequeña «cárcel» de Lima y me hacía viajar por el mundo, por el tiempo, hacia el pasado, hacia el futuro. La literatura fue mi salvación en esos años de adolescencia muy difíciles que pasé con mi padre.

¿Y ahora qué representa para Vargas Llosa la lectura?

Sigue siendo el placer de los placeres. Encontrar un buen libro… Ahora soy más crítico a la hora de juzgar los libros. Entonces, uno creía que tenía tiempo para leer toda la literatura. Ahora ya no, uno descubre que tiene un tiempo relativo disponible, y procura leer buenos libros, o releer buenos libros. 

¿Qué ha releído y releería una y mil veces?

Muchas cosas. Por ejemplo, he releído de Tolstói Guerra y paz por lo menos tres veces; el Quijote, un libro que he leído, releído, para enseñarlo. Ha sido un gran placer, es un verdadero monumento. Una novela que a mí me gusta muchísimo, y a la que he procurado defender y, sobre todo, darla a conocer en España, es el Tirante el blanco, de Martorell. Es un libro extraordinario que yo leí cuando estaba en la universidad, y lo leí en catalán. Pienso que en la novela ha habido siempre esa ambición de competir con el mundo real de igual a igual. Creo que las mejores novelas son también novelas largas.

¿Novelones, grandes frisos, retratos de épocas?

Exactamente, grandes panoramas de una época o de un problema determinado. Creo que esa vinculación entre la literatura y el mundo real es absolutamente indispensable para que la literatura cumpla con su función de crear lectores críticos, lectores insatisfechos con la realidad. Para mí, esto es la locomotora del progreso.

Con Carlos Ney, quien inició a Vargas Llosa en el periodismo de sucesos

Hablando de lectores críticos, a usted un lector más joven le puede asociar con un pensamiento político cercano al liberalismo, y les sorprende la crítica feroz a la CIA, a Estados Unidos, de su última novela.

Esa crítica la puede hacer un demócrata y un liberal como yo. Esa crítica es una crítica a una imposición abusiva contra un gobierno legítimo salido de elecciones libres y en la que el presidente pidió un mandato para las reformas que iba a hacer. Digamos que los liberales tenemos que defender eso: el derecho de los países a tener gobiernos elegidos y rechazar que una potencia pueda intervenir militarmente para cambiar la decisión de los ciudadanos. 

¿Y cuando ve movimientos campesinos como los recientes de Ecuador, qué piensa?

¿Quién está detrás de esta operación para acabar con el Gobierno de Lenín Moreno? Desde luego, Venezuela, desde donde se dirigen prácticamente las acciones insurreccionales, y está Correa, el expresidente populista, nacionalista, que llevó prácticamente a la ruina al Ecuador. Lenín Moreno mantiene enderezada esa política, la ha movido hacia un centro más realista, más presentable y quieren acabar con la democratización del Ecuador que vino con él.

Venezuela salió a relucir, ¿dedicaría una novela a contar su historia reciente?

Venezuela tiene muy buenos novelistas, no me necesitan a mí. Pero tiene muy buenos temas ahí. Mire, el país, probablemente más rico de América Latina y uno de los potencialmente más ricos del mundo, como Venezuela, convertido en la ruina en la que está. Yo creo que no hay precedentes en la historia de América Latina, y acaso del mundo, de un país al que una ideología colectivista y estatista arruina, hasta expulsar a más de cuatro millones de venezolanos que tienen que huir para no morirse de hambre, literalmente. ¿Qué mejor ejemplo para el mundo de que el comunismo no es la solución, que el comunismo solo trae problemas a los que quería resolver? Y es el caso trágico, absolutamente trágico, de Venezuela. Yo creo que hoy en día hay una mayoría, inmensa seguramente, que está en contra del régimen y quiere volver a la democracia, pero tampoco hay que olvidarse de que tuvieron cinco elecciones libres, los venezolanos, y votaron por Chaves. Había que ser ciego para no darse cuenta de que ese militarón demagogo iba a arrastrar a Venezuela a una catástrofe. Ha sido peor de lo que podría sospecharse, pero mire, a veces los pueblos se equivocan y votan mal. La ventaja de la democracia es que esas equivocaciones se pueden corregir. En cambio, en las dictaduras, es mucho más difícil corregirlas. 

Usted ha dicho que Faulkner es su referente de escritor total. ¿Qué tiene que ver él con todo esto?

Es el primer autor que yo leí con lápiz y papel. Además, Faulkner construye en el sur de Estados Unidos un mundo que es muy semejante al mundo de Latinoamérica: en nuestras sociedades había culturas, razas, creencias, costumbres muy distintas entre sí; sociedades que se habían llevado siempre mal, sin entenderse mutuamente.

Ahora retrocedo a otra anécdota suya: sus primeros textos los escribió en la Academia militar Leoncio Prado y fueron cartas de amor…

Sí, fueron cartas de amor. 

Y novelas o relatos eróticos, picantes.

O verdes, como dicen en España. Lo que más exaltaba era la dignidad. Un escritor, un joven que amaba la poesía, era considerado un marica, entonces había que adaptar la vocación literaria al entorno. Yo escribía cartas de amor a los chicos que recibían cartas de sus enamoradas, y después ya escribía pequeños textos pornográficos, que me parecía muy viril en ese contexto. Creo que nunca leí tanto como había leído en ese cuartel de Leoncio Prado cuando me quedaba los fines de semana castigado. Ahí leí a Víctor Hugo, por ejemplo, uno de los libros capitales de mi vida fue Los miserables. Lo leí en una época en que estuve confinado.

De usted siempre se destaca que es un gran trabajador, muy disciplinado… nada de que la inspiración llega por las buenas…

La inspiración llega por las malas, a base de trabajo. Eso lo aprendí de Flaubert. Es un genio que él construyó a base de esfuerzo, a base de trabajar como un galeote, buscando esa perfección. 

¿Considera que la novela es el gran género para contar nuestro tiempo tan complejo?

Se ha dicho que la novela es la Historia llevada al gran público. Algo de esto creo que es cierto; la Historia y la novela están muy cerca una de otra. La novela llega donde no pueden llegar los historiadores muchas veces, por falta de documentos, de testimonios; allí el novelista usa la imaginación, y, a veces, la imaginación es tan certera que acierta.

¿Cómo separa Mario Vargas Llosa su lado de ensayista del de narrador?

Soy la misma persona. Cuando escribo un ensayo o un artículo, o doy una conferencia, sí procuro moverme dentro de una racionalidad que es muy estricta, y que en ningún caso yo aplicaría sistemáticamente a una novela. Con una novela, yo muchas veces me siento empujado en una dirección que no entiendo muy bien por qué y creo que las sorpresas que uno se lleva son muy fascinantes, muy reveladoras sobre lo que uno mismo es. 

¿Cómo se lleva el peso de la fama, de qué se reclame su presencia y su opinión para todo?

Se esperan, sobre todo, declaraciones políticas. Lo terrible de eso es que la política prevalece sobre la literatura. Yo no quisiera que fuera así, pero como no me niego a contestar preguntas políticas, muchas veces se confunde la gente y creen que yo soy un político por encima de todo. Yo soy un escritor, fundamentalmente, y la política es una obligación total. De ninguna manera la política es lo más importante en mi vida; lo más importante es la literatura.

¿Se definiría como un escritor comprometido?

Yo nací a la vida literaria en una época en la que en las tesis de los existencialistas, sobre todo, de los existencialistas franceses, primaba la idea de que el escritor tenía que tener una responsabilidad que no solamente era literaria, sino moral, social, política. Creo que sigo fiel a esas convicciones. Hoy día ya no están muy de moda, los jóvenes escritores ya no sienten esta responsabilidad moral, pero yo sí creo que, para que la literatura cumpla su función, tiene que haber un compromiso del escritor con su tiempo, con la problemática que lo rodea. Yo prefiero aquella literatura que tiene una vinculación con el mundo real a aquella que es pura fantasía.

Jacobo Árbenz y su esposa

«Todo fue una operación orquestada de ‘fake news’»

«En la época de Árbenz, era la primera vez que tenían elecciones libres realmente los guatemaltecos, y la verdad es que las acusaciones contra Árbenz de que era comunista no eran ciertas; no fue nunca comunista. Las reformas que quería hacer Árbenz en Guatemala eran reformas democráticas. No es verdad que expropiara, expropió solo las tierras ociosas, los latifundios abandonados completamente para crear pequeños empresarios capitalistas. Y eso es lo que él intentó crear, repartió las tierras entre millones de campesinos guatemaltecos, no le dio tiempo para más, pero fue un acto injusto, producto de la Guerra Fría. Es verdad que en ese tiempo la Guerra Fría orientaba la política tanto de la Unión Soviética como de Estados Unidos hacia las cosas prácticas. No había siquiera relaciones diplomáticas entre Guatemala y la Unión Soviética, no había un solo ciudadano soviético en Guatemala viviendo en la época de Árbenz. Todo fue una operación de ‘‘fake news’’ maravillosamente hecha por un publicista, que aparece ahí, que además era sobrino carnal de Freud, Bernays. Este Bernays prepara una operación… Me acuerdo de las teorías que él tenía, de que la propaganda y la publicidad serían el gran instrumento de poder del siglo XX. Un visionario, realmente. Él preparó esto. Árbenz quería hacer de Guatemala una democracia, quería que fuera moderna, con libertad de expresión, con libertad de prensa, y eso fue lo que el golpe de Castillo Armas destruyó al fin».

Relatos sobre la Revolución sandinista en Nicaragua, por la escritora y periodista Gabriela Selser. Presentación en Barcelona del libro Banderas y harapos por su autora: Gabriela Selser