La Crítica de la Razón Literaria y el Materialismo Filosófico como armas para defendernos del nihilismo pánfilo de estos tiempos pos modernos decadentes

Capítulo 6: Análisis de ‘La más bella niña’ y ‘Amarrado a un duro banco’, de Luis de Góngora. Lecturas de Selectividad. Aula de Literatura, de Ramón de Rubinat. Aplicaciones prácticas de la Crítica de la Razón literaria, de Jesús G. Maestro

NOTA DE INTROFILOSOFIA: Consideramos que el análisis de estos dos versos de Luis de Góngora, desde las coordenadas donde se sitúa el profesor de Literatura Comparada y de Teoría de la Literatura, Ramón de Rubinat, resulta de enorme relevancia para el tiempo presente, año 2019 dC., sobre todo si estos análisis se llevan a cabo en una zona geográfica de lo que aquí, siguiendo propuestas de Gustavo Bueno, se denomina “La Europa sublime”. Dado el auge del islamismo prácticamente a lo ancho de toda Europa,es obligado razonar sobre este hecho, no por una cuestión o asunto de intelectuales, filósofos o historiadores, politólogos , etc. Sino que se trata de una cuestión de puro y simple CONATUS; (en el sentido del filósofo de origen sefardí, Espinosa) :Conatus, es, resumiendo

El conatus es, en y por sus efectos, un esfuerzo en acto, una potencia activa de afirmación y resistencia de una cosa frente a cualquier otra cosa externa que pudiere vulnerar su perseverancia indefinida. Es el apetito de afirmación y resistencia inmanente que juega en la relación de potencias. En este sentido, el esfuerzo de perseverancia de la cosa está siempre en conformidad con los afectos que expresan su grado de potencia y, además, la determinan.


29 de julio de 2019 por Ramon de Rubinat

AUTOR: Ramón de Rubinat

En este capítulo analizamos los dos poemas de Góngora que entrarán en las Pruebas de Acceso a la Universidad 2019-2020.

La cuestión sobre la que más incidiremos es el trato que en ellos se hace de la guerra contra el Islam, concretamente -y a partir de Gustavo Bueno-, veremos que esta guerra fue la garante de nuestra libertad, ¡de nuestra libertad de entonces y de nuestra libertad de hoy!, que sobre la victoria cristiana sobre el turco (batalla de Lepanto) descansa la Europa de los Derechos Humanos, el aconfesionalismo, la economía de mercado y todas las libertades con que tanto nos llenamos la boca. 

¿Alguien que haya viajado a la Europa sublime (Dinamarca, Alemania, Bélgica, Francia…) puede negar que en muchas partes de estos territorios ya rige la Sharía, la ley islámica? Léanse estos dos poemas. Y que no se engañe nadie: aquí no se está haciendo apostolado de ninguna idea, no hace falta profesar ninguna fe para entender lo que aquí se cuenta y admirar su dimensión, su trascendencia histórica. Pasee quien lo dude por ciertas calles de Dinamarca, Alemania, Bélgica o Francia… 

A partir de la idea aristotélica de que la paz es el resultado de la guerra, contrastaremos estos dos poemas con unos versos del grupo musical El último de la fila que profesan un irenismo muy posmodernamente papanatas

Y para indicar la vigencia de este conflicto nos remitiremos, también, a la novela Sumisión, de Michel Houellebecq, puesto que en ella se narra la llegada de los Hermanos Musulmanes al gobierno de Francia y cómo vive este cambio el típico intelectual francés, en concreto: el profesor universitario de Letras.

LA MAS BELLA NIÑA (GÓNGORA)

La más bella niña 
De nuestro lugar, 
Hoy viuda y sola 
Y ayer por casar, 
Viendo que sus ojos 
A la guerra van, 
A su madre dice, 
Que escucha su mal:
Dejadme llorar 
Orillas del mar.


Pues me disteis, madre, 
En tan tierna edad 
Tan corto el placer, 
Tan largo el pesar, 
Y me cautivasteis 
De quien hoy se va 
Y lleva las llaves 
De mi libertad,
Dejadme llorar 
Orillas del mar.


En llorar conviertan 
Mis ojos, de hoy más, 
El sabroso oficio 
Del dulce mirar, 
Pues que no se pueden 
Mejor ocupar, 
Yéndose a la guerra 
Quien era mi paz,
Dejadme llorar 
Orillas del mar.


No me pongáis freno 
Ni queráis culpar, 
Que lo uno es justo, 
Lo otro por demás. 
Si me queréis bien, 
No me hagáis mal; 
Harto peor fuera 
Morir y callar,
Dejadme llorar 
Orillas del mar.


Dulce madre mía, 
¿Quién no llorará, 
Aunque tenga el pecho 
Como un pedernal, 
Y no dará voces 
Viendo marchitar 
Los más verdes años 
De mi mocedad?
Dejadme llorar 
Orillas del mar.


Váyanse las noches, 
Pues ido se han 
Los ojos que hacían 
Los míos velar; 
Váyanse, y no vean 
Tanta soledad, 
Después que en mi lecho 
Sobra la mitad.
Dejadme llorar 
Orillas del mar.

AMARRADO AL DURO BANCO (GÓNGORA)

Amarrado al duro banco 
de una galera turquesca, 
ambas manos en el remo 
y ambos ojos en la tierra, 

un forzado de Dragut 
en la playa de Marbella 
se quejaba al ronco son 
del remo y de la cadena: 

¡Oh sagrado mar de España, 
famosa playa serena, 
teatro donde se han hecho 
cien mil navales tragedias!, 

pues eres tú el mismo mar 
que con tus crecientes besas 
las murallas de mi patria, 
coronadas y soberbias, 

tráeme nuevas de mi esposa, 
y dime si han sido ciertas 
las lágrimas y suspiros 
que me dice por sus letras; 

porque si es verdad que llora 
mi captiverio en tu arena, 
bien puedes al mar del Sur 
vencer en lucientes perlas. 

Dame ya, sagrado mar, 
a mis demandas respuesta, 
que bien puedes, si es verdad 
que las aguas tienen lengua, 

«pero, pues no me respondes, 
sin duda alguna que es muerta, 
aunque no lo debe ser, 
pues que vivo yo en su ausencia. 

¡Pues he vivido diez años 
sin libertad y sin ella, 
siempre al remo condenado 
a nadie matarán penas!» 

En esto se descubrieron 
de la Religión seis velas, 
y el cómitre mandó usar 
al forzado de su fuerza.

QUERIDA MILAGROS ( DE EL ÚLTIMO DE LA FILA )

...por ahora la suerte me ha sonreído;
necesito verte, aquí no hay amigos;
no estaría de más que alguien me explicara,
qué tiene esto que ver contigo y conmigo.

Querida Milagros, queda tanto por vivir.
sería absurdo dejarse la piel aquí...

PARA ESCUCHAR EL COMENTARIO Y LA CRITICA DE RUBINAT, HAY QUE ENTRAR EN EL ENLACE Y PINCHAR EN DONDE APARECE EL AUDIO DE LA MISMA , DESPUES DE LOS TEXTOS ESCRITOS: https://www.auladeliteratura.com/2019/07/29/gongora-selectividad/


SUGERIMOS, (INTROFILOSOFIA) LA LECTURA DE ESTA ENTREVISTA A HOULLEBECQ, SOBRE EL LIBRO TITULADO SUMISIÓN:

FUENTE : https://elpais.com/cultura/2015/04/23/babelia/1429802066_046042.html

EL PAÍS EN PORTADA

Michel Houellebecq: “La élite está asesinando a Francia”

El autor dispara su munición contra lo que considera el silencio de los hombres, contra las clases dirigentes y la pérdida de libertades. ‘Sumisión’ retrata una Francia al borde de la guerra

AUTOR DE LA ENTREVISTA GONZALO GARCÉS 23 ABR 2015 – 17:14 CEST

Michel Houellebecq: “La élite está asesinando a Francia”

Michel Houellebecq tiene escolta oficial. Después del atentado contra Charlie Hebdo el pasado 7 de enero, el Gobierno francés prefiere no arriesgarse: como otras personalidades locales, el autor de Plataforma va ahora a todas partes flanqueado por dos policías de civil. Bromea con ellos y parece cómodo con la situación. Aunque no deja de resultar algo irreal entrevistarlo en esta brasserie de Saint-Germain, bebiendo vino blanco, mientras Houellebecq (Saint Pierre, Isla Reunión, 1958) habla con entusiasmo de los cuentos de Borges y sus custodios echan discretos vistazos a los edificios cercanos en busca de francotiradores.

Parece una escena de una mala película, pero es sólo uno más en la sucesión de malentendidos que han rodeado la publicación de Sumisión (Anagrama). En la actualidad, Houellebecq es tan importante en su país que el primer ministro habla de su nuevo libro como si fuera un asunto de Estado; un efecto colateral es que nadie lo toma como una novela. Se lo compara con El suicidio francés, de Éric Zemmour, o El gran reemplazo, de Renaud Camus, best sellers estridentes que machacan dos ideas obsesivas: el Occidente judeocristiano está en retirada, los bárbaros musulmanes se aprestan a tomar el poder. PUBLICIDADinRead invented by Teads

No se trata de negar la dimensión social de Sumisión, que pinta una Francia al borde de la guerra civil. En esta fábula política el conflicto se resuelve con el triunfo electoral de Mohammed Ben Abbes, candidato de la imaginaria Fraternidad Musulmana, y la conversión de Francia en Estado islámico, pero el libro está lejos de presentar el hecho como un desastre. Al contrario: para el protagonista, solitario profesor experto en el escritor decadente Joris-Karl Huysmans, lo urgente es encontrar una fe. “¿Cuánto tiempo puede una sociedad subsistir sin una religión cualquiera?”, se leía ya en Las partículas elementales (1998). Ahora el adjetivo “cualquiera” resulta sugerente: si ya no es posible ser cristiano, ¿por qué no abrazar otra religión más vigorosa?

PREGUNTA. Sumisión es una sorpresa para sus lectores. Aunque la inquietud religiosa aparece en todo lo que ha escrito, es la primera vez que describe a un personaje que busca una fe y que, además, la encuentra. ¿Cómo se le ocurrió esta historia?

RESPUESTA. Jugó un papel el hecho de que mi protagonista, François, sea un profesor experto en Huysmans; en su obra, esa búsqueda que menciona juega un papel crucial. Huysmans tiene novelas enteras dedicadas a su relación con el catolicismo. Ahí tenemos el caso de una conversión religiosa relatada en la ficción.

P. ¿Es usted creyente?

R. Tiendo a creer cuando voy a misa; pero apenas salgo, se me pasa. Así que ahora lo evito, porque el bajón es desagradable. Pero la misa en sí misma es muy convincente; es una de las cosas más perfectas que conozco. Y mejor todavía son los entierros, porque ahí se habla mucho de la supervivencia después de la muerte, y con una apariencia de convicción total. La verdad es que mi ateísmo no salió indemne de la muerte de mis padres y de mi perro Clément.

P. Pero entonces, ¿todo es cuestión de querer creer?

R. Pues sí. Porque, en realidad, la razón no se opone a la fe de una manera tan clara. Si nos fijamos en la comunidad científica, los ateos se cuentan sobre todo entre los biólogos. Los astrónomos, en cambio, son cristianos sin mayor dificultad. Esto tiene una explicación, y es que el universo está bien organizado. Cuando se trata de seres vivos, la cosa es más dudosa. Los seres vivos no están bien organizados, y son un poco repugnantes. Un matemático no tiene mayor dificultad para creer en Dios; al contrario, trabajar con ecuaciones pega bien con la idea de un orden, y por ende un creador de orden.

El islam siempre evitó pronunciarse sobre cuestiones como si la Tierra giraba alrededor del Sol. No había nada en juego en ello”

P. De todos modos, su cristianismo es selectivo. Le interesa la vida eterna, pero no tanto, digamos, el perdón o la caridad.

R. Sí, eso me importa menos. Pero san Pablo lo dice con toda claridad: si Cristo no resucitó, nuestra fe es vana. Así que Cristo, mal que mal, vino por eso. Para prometernos que la muerte había sido vencida. La caridad, bueno, no es algo específico del cristianismo. Y en cuanto al perdón de los pecados, es algo que le importa más a los protestantes. Antes, en el catolicismo, el perdón de los pecados era algo casi automático. Ego te absolvo, y ya está.

P. Su protagonista, François, afirma que tampoco hay oposición entre la ciencia y la fe musulmana.

R. Yo diría incluso menos. El islam siempre evitó pronunciarse acerca de cuestiones del tipo de: “¿Gira la Tierra alrededor del Sol?”. Evitó meterse en dificultades que el catolicismo, por su parte, podría haber evitado. No había nada en juego para la fe cristiana en el hecho de que la Tierra gire en torno al Sol.

P. François tiene otro argumento a favor del islam: dice que es la única religión que acepta el mundo tal como es.

R. Es que es un muy buen argumento. Incluso los yihadistas, que no aceptan el orden político del mundo, aceptan el mundo natural tal como es. Si lees a Darwin te das cuenta de que, en el fondo, lo que lo aleja de Dios —porque Darwin no creía en Dios, aunque haya fingido lo contrario— son las consideraciones morales. Por ejemplo, en una carta analiza el ciclo de vida de no recuerdo qué parásito que vive dentro del ojo, y exclama: ¡No, un Dios de bondad no puede ser el autor de este mundo! Podemos arriesgar un teorema: cuanto más se observa a los ácaros, más disminuye la fe en Dios. En mi caso, desgraciadamente, estudié biología, así que empecé con mal pie.

P. François busca a Dios a través de ciertas figuras femeninas. Hay dos momentos clave: primero, cuando François pierde a su amante, y después, cuando entra a la iglesia de Rocamadour y parece a punto de recuperar la fe, pero fracasa. La pérdida de su amor y la pérdida de la fe representan una misma clausura en su vida.

R. Es muy cierto, esos son los dos momentos clave. Mas en general, te diría que la construcción de este libro es bastante simple: pongo en escena a este personaje y progresivamente le quito todo. Empiezo por lo más grave, le quito el amor. Después, y ya es menos importante, le quito a sus padres. Después, en esa escena en la iglesia de Rocamadour, le quito la posibilidad de creer en Dios. Y para terminar le quito su relación con Huysmans, que califico como la más antigua de su vida. Porque es verdad —y yo lo sé por haber dedicado todo un libro a Lovecraft— que escribir de manera profunda acerca de un escritor significa, en la práctica, privarse de releerlo. Pasado cierto punto, no puedes más. Así que a este pobre personaje yo le quito todo, hasta que sólo le queda convertirse.

P. En su libro, una vez que el régimen islámico se instala en Francia, las mujeres adoptan el velo, dejan de trabajar y se dedican a la familia. ¿No hay en esto algo de expresión de los deseos del protagonista? Después de todo, perdió a su chica porque era demasiado independiente.

El escritor Michel Houellebecq.
El escritor Michel Houellebecq. PHILIPPE MATSAS

R. Sí, él personalmente no tiene motivo para solidarizarse con el régimen laico. La solución que le proponen, mal que bien, funciona.

P. Como dice al final: “No tendré nada que lamentar”.

R. Esa frase puede entenderse como usted dice, pero también al revés: tendrá mucho que lamentar. Haber perdido a Myriam, para empezar. Y también haber perdido a la Virgen de Rocamadour. Aunque cueste creerlo, mi proyecto inicial era que él se convirtiera al catolicismo. Lo cual habría dado lugar a un libro bastante gracioso; mi personaje se habría convertido a un catolicismo que ha cambiado mucho desde la época de Huysmans. Un catolicismo, por decirlo de algún modo, un poco bobo.

P. ¿Y por qué no lo escribió?

R. Porque no pude. A ver: supongamos que la Virgen de Rocamadour hubiera funcionado, que François hubiera recuperado la fe. Después de eso, yo ¿cómo sigo mi libro? (ríe). En cambio, en Sumisión no hay verdaderos creyentes, ni cristianos ni musulmanes. Incluso para Ben Abbes se trata de una opción política. Esto ya estaba a mi alcance.

P. Ben Abbes aparece como un salvador, en un momento en que el sistema político ya no funciona…

R. Esa parte es real. Viví 10 años fuera de Francia, y cuando volví me impresionó el desprecio total de los franceses por sus élites dirigentes y mediáticas. Quizá el periodismo sea la única profesión más despreciada que la de los políticos. Hay que decir que la situación es relativamente alucinante. Ya en 2012, Hollande fue elegido presidente, a pesar de que Francia se había volcado a la derecha. Y ahora no es imposible —como imagino en mi libro— que Hollande sea reelegido en 2017, aunque Francia está aún más a la derecha. La estrategia del Partido Socialista, que es impulsar al Frente Nacional para excluir al centroderecha, ha llevado las cosas a un lugar insalubre. Y el hecho es que la vida en Francia se ha deteriorado. Hay muchos más pobres que antes. Hay cada vez más gente que no cree lo que dicen los medios. Y lo que te muestra que somos un país extraño es que, pese a todo, los franceses se siguen reproduciendo: salvo Irlanda, tenemos la natalidad más alta de Europa.

P. Es un argumento contra la idea del “suicidio francés”.

R. Es que no es un suicidio, es un asesinato.

P. ¿Cometido por quién?

R. Por nuestras clases dirigentes.

P. Es usted muy duro con los políticos de su país.

R. Es que se les fue la mano. El caso más impresionante que conocí fue el referéndum de 2005 sobre la Constitución europea. Los franceses votaron claramente por el no. Y semanas más tarde el Gobierno lo hizo aprobar por vía parlamentaria. Es un desprecio muy claro a la democracia. Así que la hostilidad de la gente contra los dirigentes es muy fuerte, y eso en un momento de crisis económica y desempleo alto. Y tenga en cuenta que el paro en Francia es desempleo de verdad: no hay trabajo en negro, como en España o América Latina, y tampoco hay solidaridad familiar, eso desapareció. La gente está totalmente desvalida.

En Occidente la palabra masculina ha desaparecido. Lo que los varones piensan, nadie lo sabe. El varón ya no habla, la mujer sí”

P. Hablemos del proyecto político de Ben Abbes. ¿Podría funcionar su idea de expandir la Unión Europea hacia el sur, de convertirla en una Unión Mediterránea?

R. No es ninguna tontería. Para empezar, muchos países mediterráneos lo percibirían como una garantía —aunque quizá se equivoquen— contra sus islamistas radicales. Europa del Norte pasaría a segundo plano. Pero, para ser honestos, la principal interesada en esto sería Francia. La verdad es que Francia nunca aceptó el hecho de perder el liderazgo. Por eso tenemos una relación extraña con Alemania; nos gusta flagelarnos diciendo que somos menos que ellos. Malestar que, dicho sea de paso, es una de las claves del éxito de Marine Le Pen.

P. Muchas veces ha hablado contra el patriotismo. Pero después del atentado contra Charlie Hebdo, parecería que está dispuesto a defender ciertos valores franceses. Como dicen en Rambo III: esta vez, es personal.

R. Es que es personal: han matado a alguien a quien yo quería, a Bernard Maris. Y además está la cuestión de la libertad de expresión, que me concierne. Esa libertad la hemos perdido. Cuando yo era adolescente, en los años setenta, había más cosas permitidas. En la actualidad, el debate de ideas se limita a la detección de los derrapes. Una vez que el derrape ha sido cometido, el responsable puede disculparse; a eso se limitan sus derechos.

P. Su protagonista se define como machista. ¿Cree que en esto François es representativo?

R. Lo que pasa es que en Occidente la palabra masculina ha desaparecido. Lo que los varones piensan, nadie más lo sabe. Una hipótesis horrible, pero verosímil, es que no han cambiado; sólo han aceptado cerrar la boca. El varón occidental ya no habla; la mujer sí. La vida mental masculina ahora es algo desconocido, y por eso es verosímil pensar que el varón estaría dispuesto, si se presentara el caso, a una vuelta inmediata al patriarcado.

P. ¿Sus novelas serían las últimas noticias de esa vida mental masculina?

R. Pues sí, las mujeres pueden leerlas para enterarse de lo que realmente piensan los hombres.

P. ¿Cree realmente que Europa, al perder la religión, la reemplazó con el patriotismo, y que terminará por volver a la religión?

R. Sí, aunque para mí es absurdo imaginar que el patriotismo pueda reemplazar a la religión. La cristiandad duró más de mil años; el patriotismo, un poco más de cien, desde la Revolución Francesa hasta la Primera Guerra Mundial. También podemos decir las cosas de una manera más siniestra: el patriotismo, para alcanzar la incandescencia, necesita enemigos.

P. ¿Mientras que el único enemigo de la religión es la muerte?

R. Y es un enemigo más confiable.

AUTOR DE LA ENTREVISTA: Gonzalo Garcés es escritor argentino, autor de la novela Los impacientes (Seix Barral).ARCHIVADO EN:

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Dialéctica de Imperios y dialéctica de naciones. El problema hispano.Y clase sobre el problema de las Españas y las Rusias ( ver video )

En esta entrada, se sugiere la lectura y estudio del texto de José Ramón Bravo por considerar, desde INTROFILOSOFIA, que resulta de gran interés filosófico . Hemos agregado, además, el vídeo siguiente, titulado El problema político de las Españas y las Rusias, como complemento al propio artículo: (texto sobre el video, tomado del canal en youtube de la Fundación Gustavo Bueno) Lección en la Escuela de Filosofía de Oviedo, el lunes 14 de octubre de 2019 El problema político de las Españas y las Rusias Политическая проблема Испанского и Русского мира El vocabulario repartido y las imágenes proyectadas disponibles en: http://fgbueno.es/act/efo196.htm



FUENTE EL BASILISCO Revista de materialismo filosófico
Nº 52 (2019), páginas 20-32
AUTOR José Ramón Bravo García
King’s College London ORCID 0000-0002-4124-842X
Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
Resumen:
En base a la filosofía política de Espinosa y Bueno, en este artículo se reflexiona sobre lo que podemos llamar el problema político del
mundo hispánico y sus opciones prolépticas más viables. Partiendo de las ideas de Imperio y Comunidad Hispánica, se analiza la
cuestión de la fragmentación política como parte inseparable del proceso histórico de pérdida de la soberanía en el conjunto hispánico,
destacándose la importancia de la causa externa y la dimensión ideológica. Finalmente, en el contexto del presente geopolítico en
marcha, se discuten varias opciones de organización política para los pueblos hispánicos: Estado-nación, confederación y federación; y se
defiende esta última como la más racional para volver a operar en la historia universal.
Palabras clave: Spinoza, Bueno, imperio, soberanía, separatismo, federalismo, Hispanidad
–––––
Abstract:
Building on the political philosophy of Spinoza and Bueno, this paper discusses what could be termed the political problem of the Hispanic
world and its future options (prolepsis). Based on the ideas of Empire and Hispanic Commonwealth, the issue of political fragmentation is
analyzed as an inseparable part of the historical process of the loss of sovereignty in the Hispanic world as a whole, whilst emphasizing the
importance of the external cause and the ideological dimension. Finally, in the context of the ongoing geopolitical present, several options for
political organization for Hispanic peoples are discussed: nation-state, confederation and federation, with the latter being preferred as the
most rational option to re-engage as an active protagonist in world history.
Keywords: Spinoza, Bueno, empire, sovereignty, separatism, federalism, Hispanic world
EL BASILISCO
Fundador
Gustavo Bueno
Director
Gustavo Bueno Sánchez (Universidad de Oviedo)
Secretaría de Redacción
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Consejo de Redacción
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Todos los artículos publicados en esta revista han sido informados anónimamente por pares de evaluadores externos a la Fundación Gustavo Bueno.
EL BASILISCO se publica con periodicidad semestral. Véanse las normas para los autores en: http://www.fgbueno.es/edi/basnor.htm
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basilisco@fgbueno.es
ISSN 0210-0088 (vegetal) – ISSN 2531-2944 (digital)
Depósito Legal: O-343-78
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Artículos
20 El Basilisco
José Ramón Bravo García. Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
El Basilisco, nº 52 (2019), págs. 20-32. ISSN 0210-0088 (vegetal) ISSN 2531-2944 (digital)
sugieren recientes estudios ampliamente documentados2–
en un gran Estado-nación continental moderno, que
hoy se hubiera medido con Estados Unidos, Rusia o
China, y que si se desintegró no fue, esencialmente,
por «problemas internos» –pese a tenerlos– o por una
«imposibilidad de totalización» –pues en el siglo XVIII
ya se sabía, en un contexto de lucha contra potencias
como Francia o Gran Bretaña, que tal totalización era
imposible–, sino por la acción externa de las potencias
enemigas, en una pura lógica de dialéctica de Estados.
Como recordó Gustavo Bueno en su célebre conferencia
España del 14 de abril de 1998, el Imperio español no
estaba calculado para caer, como tampoco el Imperio
romano; de ahí que constituya un problema filosófico.
Sobre la base de la ontología política de Espinosa3 y
Bueno –dos máximas figuras de lo que podemos llamar
el materialismo hispano–, en este artículo se reflexiona
sobre el «problema hispano» –un problema filosóficopolítico
que gravita en torno al Imperio, la Nación y el
Estado– desde una perspectiva histórica, geopolítica y
proléptica. En especial, se presta atención a las ideas de
(2) Regina Grafe y Alejandra Irigoin, «Absolutismo negociado: la trayectoria
hispana en la formación del Estado y el imperio», 74° Congreso
de la Conference of Anglo American Historians, Londres, 2005. Otros
estudios de estas investigadoras también parecen confirmar el carácter
fuertemente integrado del Imperio, sobre todo en lo monetario-fiscal.
(3) Optamos por la forma castellana Espinosa, más arcaizante, frente
a la más habitual de Spinoza, si bien se respeta esta última en las notas y
referencias correspondientes, cuando es la empleada por un autor o editorial
determinados.
Introducción
La caída de la monarquía hispánica no fue provocada
por una imposibilidad de totalización imperial. Para
entender sus causas, habría que distinguir dos grandes
etapas históricas: la de los Habsburgo, en la que España
se consolida como imperio con vocación universal y
como la mayor potencia mundial; y la borbónica, en
la que –sin perjuicio de que en algunos momentos las
dimensiones territoriales lleguen a ser incluso superiores
a las de los propios Austrias– ya desde principios del
siglo XVIII se inicia un proceso de centralización y
modernización que configurará a España como algo
intermedio entre un típico imperio universal y el Estadonación
liberal-capitalista en que se convierte, no sin
grandes dificultades, durante el siglo XIX. La España
borbónica experimenta una fundamental transformación
que consiste en una «integración política interna»1 –pese
a contradicciones y resistencias– a todos los niveles, la
cual, junto con la propia tradición católica hispánica,
preparará el terreno para el proceso constituyente de
Cádiz. En tal sentido, puede decirse que España estaba
de algún modo «preconfigurada» para convertirse –como
(1) Una buena síntesis de este proceso se encuentra en Fernando Olivié,
La herencia de un imperio roto. Dos siglos en la historia de España,
Marcial Pons, Madrid, 2016, 401 págs. Tras la Paz de Utrecht (1715),
España pierde la hegemonía en Europa y pasa a ser el centro del Imperio
atlántico de los Borbones: «una entidad política pluricontinental y
plurirracial pero cultural y religiosamente homogénea […] una entidad
política hispánica, superior a la propia España» (pág. 38).
Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
José Ramón Bravo García
King’s College London
ORCID 0000-0002-4124-842X
«España seguirá existiendo en la Hispanidad»
Gustavo Bueno
(Palabras pronunciadas por Gustavo Bueno en su conferencia
«España como nación política», Oviedo, 14 de abril de 2005)
El Basilisco 21
José Ramón Bravo García. Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
El Basilisco, nº 52 (2019), págs. 20-32. ISSN 0210-0088 (vegetal) ISSN 2531-2944 (digital)
causa externa y de potencia ideológica como factores
clave tanto de la experiencia histórica del mundo hispano
como de su posición en la realidad material del «presente
en marcha». La lectura del ya clásico España frente a
Europa desde las ideas de Imperio y de Comunidad
Hispánica permite afirmar que Bueno dejó sentadas
las bases para un proyecto político que al materialismo
filosófico corresponderá concretar en el futuro.
Principios del materialismo político en Espinosa
y Bueno
Con razón Luis Carlos Martín ha calificado a Espinosa
–hispano, por sefardí– como patrón del materialismo
filosófico4. En efecto, a pesar de sus diferencias temporales,
culturales y metodológicas, Espinosa y Bueno comparten
unas bases filosófico-políticas esencialmente comunes en
cuanto parten de elementos materialistas y pluralistas de
la tradición católica hispana y, en especial, de los límites
de coordinación, de la inconmensurabilidad, de las partes
del mundo, evidenciados por el Imperio español ya en
el siglo XVII. La contraposición de las ideas de todo y
parte, así como la presencia implícita del principio del
actualismo («estar activamente»), en un mundo donde
ya no puede darse una totalización, llevará a cada uno de
estos filósofos a desarrollar categorías e ideas filosóficopolíticas
que guardan estrecha correspondencia, cuando
no coinciden en sus respectivos elementos centrales de
análisis. Así, por ejemplo, la idea de cuerpo es esencial
en la ontología de Espinosa5, mientras que en Bueno la
condición corpórea de todo ser viviente se concretará en
el sujeto operatorio, actuante ante otros cuerpos, en una
situación dialéctica originaria6.
El concepto político clave en ambos será el Estado7,
mediante cuyo derecho (normas jurídicas) se resolverá
el conflicto entre normas éticas y morales (Bueno), o
entre pasiones y razón (Espinosa). En Bueno, el Estado
es el protagonista de la historia política; en Espinosa,
el sujeto que reúne mayor potencia. Y en la medida
en que los atributos de los seres finitos de la ontología
ética espinosiana son aplicables al Estado –pues éste
«posee su propia naturaleza y obra, como cualquier ser
natural, conforme a ella»–8, se van a dar otras notorias
(4) Luis Carlos Martín, El patronazgo de Espinosa, lección impartida
en la Fundación Gustavo Bueno (Escuela de Filosofía de Oviedo), el 28
de enero de 2019.
(5) Con la definición de cuerpo se abre la parte II de la Ética.
(6) Pelayo García Sierra, voz «Cuerpo (idea de)», Diccionario filosófico,
2018: http://www.filosofia.org/filomat/index.htm
(7) Creemos importante subrayar que el vocablo que Espinosa, generalmente,
utiliza para referirse al Estado es imperium (véase TP/D, pág. 126).
(8) Baruch Spinoza, Tratado político (edición de Atilano Domínguez),
Alianza, Madrid 2013, pág. 45. En adelante, se abrevia esta edición de
Domínguez como TP/D, con referencias del texto de Espinosa, cuando
proceda, entre paréntesis.
correspondencias conceptuales con la ontología política
bueniana: por ejemplo, la tendencia del Estado, según
Bueno, a desbordar sus límites –hasta donde le permitan
otros hombres–, que tiene su paralelo en el «tanto
derecho cuanta potencia» de Espinosa, o la contradicción
observada por Bueno entre la duración internamente
ilimitada y externamente limitada de la sociedad estatal
(«carece siquiera de sentido la fundación de un Estado
con un límite temporal definido»)9, que se corresponde
en Espinosa con la contradicción, en los seres naturales,
entre su propia finitud y su tendencia indefinida a
perseverar en el ser («el esfuerzo con que cada cosa
intenta perseverar en su ser no implica tiempo alguno
finito, sino indefinido»10).
Por motivos de espacio, no podemos exponer aquí
en detalle la filosofía política de Espinosa y de Bueno,
pero sí es pertinente una referencia a sus principios más
importantes para advertir mejor su común fundamento
materialista. Veámoslo brevemente.
2.1. Ontología política espinosiana: conatus, razón,
potencia, derecho
El propio Bueno sugirió que fue Espinosa quien
principalmente ensayó la idea de Mundo en la Época
Moderna, en base a su identificación entre Dios y
Naturaleza (Deus sive Natura)11. El sujeto forma parte
de la naturaleza, en la que reina la inestabilidad, debido
a la lucha permanente entre las potencias individuales.
La necesidad de canalizar dichas potencias llevará a
la aparición del Estado12, en cuyo mantenimiento y
estabilidad ha de ponerse el máximo esfuerzo, lo cual
se correlaciona con el principio político de la eutaxia en
Bueno. El materialismo espinosiano se basa, así, en una
causalidad necesaria y en una radical impersonalidad,
al conceptualizar la racionalidad del Estado como ajena
a toda valoración moral individual y sustentada en una
capacidad limitada de estabilidad y permanencia, como
la de todo individuo finito, y en su perseverancia en
el ser13. La tendencia a la autoconservación (conatus)
es un principio central en la ontología espinosiana, y
se encuentra prefigurado ya en Santo Tomás («todos
(9) Gustavo Bueno, Primer ensayo sobre las categorías de las «ciencias
políticas», Cultural Rioja, Logroño 1991, pág. 255. En adelante, se
abrevia esta edición como Primer ensayo.
(10) Baruch Spinoza, Ética (edición de Vidal Peña), Alianza, Madrid
2011, pág. 221 (III, Prop. VIII). En adelante se abrevia esta edición de
Peña como E/P, con referencias del texto de Espinosa, cuando proceda,
entre paréntesis.
(11) Gustavo Bueno, «Principios de una teoría filosófico política materialista
», Anuario Hispano Cubano de Filosofía, 15 de enero de 1995.
En adelante, se abrevia este artículo como «Principios…».
(12) Fco. Javier Ansuátegui, «El concepto de poder en Spinoza: Individuo
y Estado», Revista de Estudios Políticos (Nueva Época), nº 100,
abril-junio 1998, pág. 141.
(13) José Sánchez Tortosa, «La razón de Estado. Política y ontología
en Spinoza», Res Publica, nº 21 (1), 2018, págs. 16-17.
22 El Basilisco
José Ramón Bravo García. Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
El Basilisco, nº 52 (2019), págs. 20-32. ISSN 0210-0088 (vegetal) ISSN 2531-2944 (digital)
los seres apetecen su conservación»)14. De hecho, esto
constituye la esencia de todo ser; de ahí que conatus,
potencia y esencia se hallen íntimamente unidos15.
La idea de poder es fundamental en Espinosa por
cuanto delimita el derecho mismo: el Estado ostenta el
supremo derecho, ya que tiene el poder supremo, que
le han transferido sus súbditos «porque la necesidad les
obligó o porque la razón se lo aconsejó»16. El Estado es
el derecho que se define por el poder de una multitud de
hombres con derechos comunes, guiados como por una
sola mente (una veluti mente ducuntur). Para Espinosa,
el derecho de la suprema potestad es el mismo derecho
natural, lo que le llevará a concluir que «dos Estados
se relacionan entre sí como dos hombres en el estado
natural»17. Con la idea del poder absoluto (suprema
potestad), Espinosa conceptualiza al Estado soberano
como principal sujeto de la política, y en tal sentido
apunta a la posible dialéctica, pese a su lógica racionalgeométrica18.
Además, la razón de ser del Estado se basa
en la utilidad (la esperanza de algún bien o el temor de
algún mal), la cual fundamenta no sólo la transferencia
de poder (de derecho) del individuo al Estado, sino
también el pacto entre dos soberanos, que Espinosa
explica a través de la figura del confederado19.
A diferencia de Hobbes, Espinosa rechaza el
nominalismo extremo y la escisión entre derecho
natural y político. De hecho, uno de los aspectos más
importantes de la filosofía política de Espinosa es la
relación entre pasiones (individuales) y razón (de
Estado): ambas son políticamente inseparables, pero
mutuamente inconmensurables. Como señala Sánchez
Tortosa, «(l)o que a la perspectiva humana resulta
irracional, por pasional, no lo es a escala ontológica
de la cadena múltiple causal que constituye el orden y
(14) Fco. José Contreras, La filosofía del derecho en la historia, Tecnos,
Madrid 2016, pág. 51: Este principio se encuentra en la Suma Teológica,
dentro del tratamiento de la ley natural.
(15) Fco. Javier Ansuátegui, op. cit., págs. 133-134.
(16) Baruch Spinoza, Tratado teológico-político (edición de Atilano
Domínguez), Alianza, Madrid 2014, pág. 415 (XVI, III). En adelante,
se abrevia esta edición de Domínguez como TTP/D, con referencias del
texto de Espinosa, cuando proceda, entre paréntesis.
(17) TP/D (III, 11), pág. 136; en latín: duo imperia ad invicem sese
habere, ut duo homines in statu naturali. Los textos originales de
Espinosa pueden consultarse en la red; para tomar las citas originales
de este artículo se han consultado estas dos páginas: la del proyecto
Spinoza et Nous (spinozaetnous.org) y la de Rudolf Meijer (home.
kpn.nl/rudolf.meijer/spinoza/).
(18) E/P, pág. 34 y sigs.
(19) TTP/D (XVI, IV), págs. 420-421: «Confederados son los hombres
de dos ciudades que […] se comprometen mediante contrato […]
manteniendo cada uno su Estado». La traducción de Domínguez, aunque
generalmente acertada, en este punto nos parece insatisfactoria. El original
dice Confoederati sunt homines duarum civitatum qui […] inter se
contrahunt […] idque unoquoque suum imperium retinente: parece obvio
que aquí Espinosa se refiere con civitas al Estado (no a la ciudad) y con
imperium a la soberanía (no al Estado). De lo contrario, la frase no se
entendería bien. Recordemos que imperium, aunque generalmente se traduce
como Estado, también puede significar soberanía.
conexión de las cosas»20. Según Atilano Domínguez,
lo característico de Espinosa frente a otros teóricos del
Estado como Hobbes, Locke, Rousseau o Maquiavelo,
es que, pese a su determinismo y materialismo, introduce
una lógica humanista y pluralista, que concilia el poder
de la multitud con la seguridad del Estado21. Por su
parte, Vidal Peña afirma, en base a las limitaciones
del propio método geométrico, que «la contextura del
pensamiento de Espinosa es dialéctica» y que la realidad
de la que Espinosa habla es «absolutamente plural», lo
que se opone a las interpretaciones de Espinosa como
«monista-panteísta».
2.2. Filosofía política de Bueno: Teoría del Estado y
dialéctica de Estados
El Estado va a ser en Bueno la unidad central de análisis
de la ciencia política22. La concepción dualista Hombre/
Mundo se sustituye por la doctrina del llamado espacio
antropológico, organizado en tres ejes (circular, radial
y angular)23, que servirá de base a una teoría del Estado
como constituido por tres capas esenciales (conjuntiva,
basal y cortical), a partir de las cuales se elaborará un
modelo canónico de sociedad política que, al cruzar los
ejes semántico (capas del poder) y sintáctico (ramas del
poder), da lugar a 18 tipos específicos de poderes, según
el sentido ascendente o descendente de la relación entre
sociedad política y sociedad civil24. La filosofía política
de Bueno se basa en una vuelta del revés del marxismo, en
el sentido de anteponer la aparición histórica del Estado
a la de las clases sociales, lo que llevará a formular la
teoría de la dialéctica de Estados como verdadero motor
de la historia; la lucha de clases empieza y sólo es posible
en el seno de los Estados. La Historia universal será, en
consecuencia, la de los Imperios universales25.
Central en la filosofía política bueniana es el concepto
de eutaxia o «buen orden» –en sentido político– como
capacidad para mantenerse en el curso del tiempo,
cuyo sentido intemporal podemos relacionar con el
del conatus espinosiano. La eutaxia se define, además,
como una relación circular entre el sistema proléptico
(planes y programas) y el proceso efectivo según el
cual se desenvuelve una sociedad; por ello las ideas de
causalidad teleológica y proléptica son centrales en la
(20) José Sánchez Tortosa, op. cit., pág. 19.
(21) TP/D, págs. 72-74.
(22) José A. Fernández Leost, «La teoría política de Gustavo Bueno»,
El Catoblepas, nº 48, 2006.
(23) Gustavo Bueno, «Principios…».
(24) Pelayo García Sierra, op. cit., voz «Ramas y capas del poder político
…».
(25) Gustavo Bueno, «La vuelta del revés de Marx», El Catoblepas,
nº 76, 2008. La teoría de la dialéctica de Estados, derivada de la propia
teoría del Estado de Bueno, puede considerarse como su más importante
teoría filosófico-política, y en ella se fundamenta la tesis defendida en
este artículo sobre el «problema (político) hispano».
El Basilisco 23
José Ramón Bravo García. Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
El Basilisco, nº 52 (2019), págs. 20-32. ISSN 0210-0088 (vegetal) ISSN 2531-2944 (digital)
teoría y la práctica políticas para Bueno26. Y esto explica
que España frente a Europa concluya con una propuesta
proléptica para el mundo hispánico.
La idea capital para explicar la historia política
hispánica es la de Imperio –originariamente como
κοινωνία: «comunión»–, la cual vertebra su obra España
frente a Europa. La fórmula del Imperio universal
(católico) podría ser «por Dios hacia el Imperio», reflejo
tanto de la eutaxia –como razón de Estado– cuanto de
la relación dialéctica con otros Estados, incluido el
Papado (Estados Pontificios). Como es bien conocido, la
clasificación más importante que Bueno establece entre
imperios es la que diferencia entre imperios depredadores
e imperios generadores (límites inferior y superior,
respectivamente, de los llamados imperios diapolíticos o
diaméricos, como totalidades atributivas)27.
Bueno también trata tanto de los diferentes modelos
postestatales (fase terciaria de las sociedades políticas),
en un escenario de abolición del sistema de Estados28,
como del modo de constitución de los Estados (como
sociedades secundarias), que en su opinión se produce por
codeterminación en situación dialéctica, como unidades
mutuamente enfrentadas o en guerra. En la fase histórica
presente esta codeterminación es total, al haberse alcanzado
un límite de estatalización, si bien en un «plano formal y
jurídico, el orden formal del derecho internacional»;29 con
lo que aquí Bueno apunta a la importancia de diferenciar
entre realidad formal y realidad material en el ámbito
jurídico-político y de las relaciones entre Estados.
2.3. La causa externa
La idea de causa externa es de gran relevancia tanto en
Espinosa como en Bueno y su importancia es fundamental
para nuestra tesis de base sobre el «problema hispano».
Espinosa afirma que «(n)inguna cosa puede ser destruida
sino por una causa exterior»30 y que la fuerza del sujeto para
perseverar en su ser es limitada, pues «resulta infinitamente
superada por la potencia de las causas exteriores»31.
Asimismo, defiende que el Estado Absoluto (indiviso) es
el que posee mayor estabilidad, es intemporal (eterno) y
necesario32: «(t)anto el Estado en el que sólo una ciudad
detenta el poder, como aquel […] en el que lo detentan
varias ciudades, son eternos […] no pueden ser disueltos o
transformados en otro por ninguna causa interna»33.
(26) Gustavo Bueno, Primer ensayo, pág. 127.
(27) Para una diferenciación conceptual de ambos tipos de imperios
véase Pelayo García Sierra, op. cit., voz «Imperios depredadores / Imperios
generadores».
(28) Gustavo Bueno, Primer ensayo, págs. 262-269.
(29) Gustavo Bueno, Primer ensayo, pág. 257.
(30) E/P, pág. 219 (III, Prop. IV). En latín: Nulla res, nisi a causa
externa, potest destrui.
(31) Fco. Javier Ansuátegui, op. cit., pág. 135.
(32) José Sánchez Tortosa, op. cit., pág. 19.
(33) TP/D (X, 10), pág. 280.
Por lo que respecta a Bueno, el concepto de causa externa
en las relaciones políticas es tratado específicamente en
España frente a Europa en relación con los procesos de
desintegración política (de «pérdida del ser o la unidad»):
«los nacionalismos fraccionarios [son] […] movimientos
que sólo pueden salir adelante cuando cuentan con ayuda
de terceras potencias que unilateralmente pueden estar
interesadas en el éxito de la secesión (como es el caso
de la “eclosión” de los nacionalismos surgidos a raíz del
desmoronamiento de la Unión Soviética en el territorio
que ella cubría, impulsados por las potencias capitalistas
[…]).34 Ninguno de estos nacionalismos hubiera llegado
a efecto si no hubiera sido por la cooperación de potencias
extranjeras35 stos “nacionalismos de segunda
generación” si llegaron a término, no fue tanto por un
impulso interno, como pretenden sus ideólogos […], sino,
ante todo, gracias al aprovechamiento de los conflictos
entre los propios Imperios o los Estados canónicos de
primera generación»36. Bueno es, pues, claro y explícito
en cuanto a la causa externa de la desintegración política,
y ello se correlaciona directamente con la superioridad
de las potencias exteriores en Espinosa.
La cuestión de la soberanía y la dimensión hispánica
A fin de comprender el «problema político hispano», es
pertinente recordar que la primera Constitución política
española (1812) instituye una nación política hispánica
que abarca ambos hemisferios y cuyo territorio describe
en su artículo 10, no por casualidad, como el de las
Españas37. Este hecho carece de parangón en la historia,
ya que se «positiviza» constitucionalmente lo que
históricamente había sido un Imperio universal, una
monarquía de dimensión mundial, como nación política.
Ninguna reflexión rigurosa sobre la realidad históricopolítica
de España y la Hispanidad en general, presente
o futura, puede obviar este hecho trascendental. No
obstante, la fundamentación jurídica de la soberanía
en una Nación política constituida por esa agregación
(34) Nos parece que, pese a la distancia temporal, cultural e institucional,
existen similitudes fundamentales entre la implosión de la Monarquía
hispánica y la de la Unión Soviética, por su rapidez y espectacularidad,
que alteró el equilibrio geopolítico mundial, y por el papel de un enemigo
común a ambos: la potencia anglosajona. No en vano, Ígor Panarin
sostiene que tanto la caída del Imperio Ruso como de la URSS fueron
operaciones británicas (Ígor N. Panarin, Первая мировая информаци-
онная война. Развал СССР [Primera guerra mundial de la información.
La caída de la URSS], Piter, San Petersburgo, 2010, 254 págs.
(35) Gustavo Bueno, España frente a Europa, Alba Editorial, Barcelona
1999, pág. 144. En adelante se abrevia esta edición como EfE. Todas
las notas de esta obra contenidas en este artículo se refieren a la edición
de 1999.
(36) Gustavo Bueno, EfE, págs. 151-152.
(37) Como sabemos, el territorio es un elemento constitutivo esencial
del Estado. La Constitución de Cádiz describe el territorio español
como formado por todas las provincias y posesiones de la Monarquía en
el mundo. Conviene recordar que el Estado español actual no es sino otro
fragmento surgido de la desintegración de la Monarquía hispánica.
24 El Basilisco
José Ramón Bravo García. Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
El Basilisco, nº 52 (2019), págs. 20-32. ISSN 0210-0088 (vegetal) ISSN 2531-2944 (digital)
de átomos que son los ciudadanos planteó grandes
problemas de organización política a las Cortes de Cádiz,
en un Imperio cuya estructura había sido históricamente
anatómica, incluso durante la época de supuesta
centralización borbónica38.
Pero el proceso de Cádiz no revela sólo la importancia
de la potencia del imperio en cuanto a sus dimensiones,
sino también en cuanto a su unidad. Según Bueno, el
ortograma hispano ha sido siempre el de un Imperio
universal, y «las categorías de nuestro Derecho Civil
o Constitucional no son adecuadas para conceptualizar
la unidad política efectiva de la España histórica»39.
Este principio de unidad está presente ya en la época
Habsburgo; la existencia del sistema polisinodial,
característico del Estado compuesto, no impide la
concepción unitaria de la Monarquía como entidad
soberana. En cuanto a las Indias (Hispanoamérica),
desde la Real Cédula de Carlos I, de 1519, se las concibe
como entidad unitaria que no debe ser ni fraccionada
ni amputada del resto de la Monarquía40. Incluso en las
propias abdicaciones de Bayona –tres siglos más tarde–,
en que se ceden los derechos soberanos a una potencia
extranjera (Francia), se observa la vigencia del principio
unitario cuando el hasta entonces Jefe del Estado declara
que ha pactado que «la Corona de las Españas é Indias
ha de ser siempre independiente é integra, qual ha sido y
estado baxo mi soberanía»41.
¿Por qué, entonces, se resquebraja la unidad
hispánica poco tiempo después de Cádiz? Se podría
aducir tal vez –así se ha hecho a menudo– que fue la
propia naturaleza generadora del Imperio lo que llevó
a la fundación de naciones políticas independientes;
por la imposibilidad de una efectiva universalización
imperial o porque sus pretendidas «naciones» internas
ya estaban «maduras» para emanciparse.42 En nuestra
(38) Esta realidad aún hoy es mal entendida; por ejemplo, Pedro Pascual
(La unión con España, exigencia de los diputados americanos en las
Cortes de Cádiz, Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid,
Madrid, 2001, 333 págs.) reduce la peliaguda cuestión de la igualación
en derechos, especialmente respecto de América, a un problema de «racismo
» de los diputados peninsulares (a los que él llama «españoles»;
como si los americanos no lo fueran), dando a entender que la España de
1812 no fue lo bastante «democrática». Razonar así es, evidentemente, un
ejercicio de anacronismo, algo por desgracia todavía muy frecuente entre
historiadores e investigadores en general.
(39) Gustavo Bueno, EfE, pág. 239.
(40) Véase Ramón Peralta, «Origen y significado de las Juntas Hispanoamericanas
de 1810», El Catoblepas, nº 109, marzo 2011, pág. 11, nota 1.
(41) Véase Consuelo Maqueda, «La imagen oficial del nuevo régimen:
La Gaceta de Madrid», Revista de Derecho UNED, nº 8, 2011, pág. 212).
(42) Aquí es justo reconocer que hubo proyectos de algunos estadistas
de Carlos III encaminados a emancipar políticamente a los territorios
americanos. Ahora bien, esto no tenía absolutamente nada que ver con
desintegrar el Imperio. En primer lugar, junto a varios planes «autonomistas
» (José Ábalos o el Conde de Aranda) hubo otros «unitaristas»
(Floridablanca) y, en cualquier caso, todos buscaban reestructurar el poder
hispano para hacer frente a las crecientes agresiones enemigas. En
segundo lugar, los territorios en cuya «emancipación» se pensaba coincidían
con los virreinatos, y no las amputaciones territoriales de donde proceden
las repúblicas actuales. En tercer lugar, lo que proponía, por ejemopinión,
tal posición debe rechazarse, por dos motivos:
a) el principio de unidad arriba referido, que se
manifiesta, principalmente, en el carácter fuertemente
integrado del imperio43 –justamente por ser generador
y católico– y que se simboliza, por ejemplo, en la
expresión utraque unum de la moneda hispánica; y
b) la concurrencia de causa externa, la invasión del
imperio napoleónico: «(f)ue a raíz de este ataque
cuando las “Españas” americanas desencadenaron
una serie de secesiones sucesivas que acabaron por
descuartizar prácticamente la totalidad del organismo
hispánico»44.
Por esto se afirma desde el materialismo filosófico
que «(l)a voluntad de secesión de las “naciones
étnicas” españolas no hace sino continuar el proceso
de descomposición de la Nación (política) española
constituida en Cádiz en 1812»45. El propio Bueno
reconoce que la idea de Imperio nunca dejó de actuar
en España, incluso después de 189846. El problema de
los separatismos hispánicos es, pues, inseparable, del
proceso histórico de la crisis o pérdida de la soberanía de
los dos últimos siglos; proceso que tiene, por ello mismo,
una dimensión hispánica y no sólo estatal-nacional.
Como célebremente afirmó Bueno: «el imperio español
cayó, pero no fue aniquilado»47.
3.1. Separatismos e «independencias»: dos siglos de
fragmentación
Diversas teorías han tratado de explicar, por un lado, por
qué se desintegra el Imperio español48 y, por otro, dónde
está la causa última de los separatismos fraccionarios
que hoy amenazan la integridad no sólo de España sino
de diversos Estados hispanoamericanos. Lo esencial,
sin embargo, es comprender cómo esos dos fenómenos
están estrechamente unidos, hasta el punto de formar
parte de un mismo continuum histórico de disolución
de la soberanía hispánica. Y la clave de ese proceso
de desintegración se halla en un contexto de potencias
plo, Aranda, era una unión indisoluble de cuatro grandes coronas bajo un
mismo emperador español. Por último, la visión de los grandes estadistas
y reformadores del siglo XVIII era hacer de la Monarquía «un cuerpo
unido de Nación» (Guillermo Céspedes del Castillo, América Hispánica
(1492-1898), Marcial Pons, Madrid 2009, pág. 353). Huelga explicar lo
poco que se parece todo esto a la gigantesca disgregación –catastrófica
para el poder geopolítico hispano– que sobrevino en el siglo XIX.
(43) Véase la nota 1. Además, hay que mencionar el derecho indiano
(basado en el derecho castellano, pero que incorporaba el derecho consuetudinario
indígena) como una de las más importantes instituciones integradoras
en Hispanoamérica, cuya influencia se extendió hasta el mismo
siglo XX, llegando incluso a servir de fuente de diversas legislaciones
codificadas en las repúblicas hispanoamericanas.
(44) Gustavo Bueno, EfE, pág. 366.
(45) Pelayo García Sierra, op. cit., voz «Nación española».
(46) Gustavo Bueno, EfE, pág. 18.
(47) Bueno, «España», El Basilisco, nº 24, 1998, págs. 27-50.
(48) Véanse los excelentes trabajos de Regina Grafe y Alejandra Irigoin,
pese a su tal vez excesivo economicismo.
El Basilisco 25
José Ramón Bravo García. Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
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políticas en lucha (dialéctica imperial); de ahí que sus
causas deban ser necesariamente externas49.
Como afirmó el gran americanista Guillermo
Céspedes del Castillo, «(e)l desencadenamiento de ese
proceso disgregador [la desintegración de la monarquía
hispánica] no responde en absoluto a factores internos,
ni peninsulares ni americanos, sino a acontecimientos
foráneos que comenzaron con la Revolución francesa y
culminan con el Imperio de Napoleón; España tuvo la
desgracia de verse envuelta en la enorme crisis bélica
que se abatió sobre toda Europa, y ahí radicó el único y
verdadero motivo de que la crisis interna […] se iniciase
en el momento en que ocurrió y tuviera las características
y formas que tuvo»50. A su vez, Bueno ha resaltado la
importancia de la pérdida de la identidad imperial como
determinante decisivo del debilitamiento de la unidad
nacional española: «El Imperio hizo a España y […]
su caída, si no ha deshecho su unidad, al menos la está
haciendo retemblar»51. Independencias americanas y
nacionalismos fraccionadores serían, así, dos caras de
un mismo problema histórico.
La realidad de la historia política hispánica obliga
a interpretar la denominada norma IV de los principios
filosófico-políticos materialistas («Sinalogía de X con
[Y] con isología política máxima», que prescribe que
la norma de un imperio generador es «generar Estados
nuevos»)52 en un sentido no proléptico –no sería posible
una interpreración proléptica ni en base a la eutaxia ni
al conatus: después de todo, ¿por qué luchaba el bando
realista sino por mantener la unidad del Estado?53– sino
(49) No es casual que los dos últimos siglos la expulsión de la Hispanidad
de la geopolítica mundial haya ido acompañada de fraccionamiento,
separatismo y subordinación diplomática a potencias extranjeras
(Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos).
(50) Guillermo Céspedes del Castillo, op. cit., pág. 445.
(51) Gustavo Bueno, EfE, 367.
(52) Gustavo Bueno, «Principios…»: norma incluida en la tabla Tipología
de las normas políticas fundamentales (intencionales) que presiden
las relaciones uniplurívocas (X,[Y]) entre las sociedades políticas. En
nuestra opinión, «Estados nuevos» no puede interpretarse literalmente
como «nuevos Estados (soberanos)», sino como sociedades políticas
nuevas integradas en un mismo imperio, a las que éste, en su expansión,
dota de las virtudes políticas. En efecto, la Monarquía católica hizo la
unidad, y su estructuración político-territorial en virreinatos responde
a necesidades organizativas y de eutaxia del Imperio, no a ningún plan
proléptico para, en el futuro, romperse en pedazos. Debemos interpretarlo
necesariamente así si queremos mantener la coherencia del edificio
filosófico-político materialista. Además, si un imperio fuese generador
por el hecho de dar lugar a otros Estados soberanos, habríamos de admitir
que el imperio más generador de todos fue el británico, pues hoy existen
más de 50 Estados soberanos derivados directamente de él (¡!).
(53) La tesis de las «causas internas» tiene además otro grave inconveniente:
difícilmente explica el largo período de violencia, guerras
y enfrentamientos –internos y transfronterizos–, postindependencia (si
se supone que todas eran ya naciones «definidas» y «maduras» para la
independencia). Además, ¿cómo es posible que un imperio generador,
integrador, pudiera dar lugar a aquellas repúblicas fragmentarias, autodepredadoras
y subdesarrolladas? Y, ¿si esas sociedades estaban «maduras
» porque habían sido «elevadas», ¿cómo se explica entonces que
la mayoría de la población indígena estuviera en contra de separarse de
la Monarquía española, algo reconocido por numerosos historiadores,
acaso como «desenlace natural» de la vida histórica de
un sujeto político generador, no incompatible con su
tendencia universalista; a nivel individual, su paralelo
sería la contradicción entre «tender a la muerte» y
«evitar la muerte». En este punto es fundamental
recordar la diferenciación que hace Espinosa entre
tiempo y duración. La duración es una «continuación
indefinida de la existencia»54, de ahí que en la Ética
se repita con frecuencia la expresión existentia, sive
duratio. Como sabemos, el esfuerzo por conservarse
(conatus) es la esencia misma de la cosa y nunca implica
tiempo finito, sino indefinido (lo contrario es un absurdo
para Espinosa)55. Además, «las cosas son de naturaleza
contraria, es decir, no pueden darse en el mismo sujeto, en
la medida en que una de ellas puede destruir a la otra»56.
Ontológicamente, pues, vivir y morir son dimensiones
inconmensurables entre sí. Por ello, la tesis según la cual
la fragmentación de un Estado (Imperio) se produce por la
«maduración política» de sus propias partes anatómicas,
y está en su propio sistema proléptico, resulta, en base
a Espinosa, insostenible. Además, la norma IV debería
cesar una vez constituido el Imperio Universal, pero
comoquiera que ello es imposible, esta norma no puede
cesar sino por causa externa; en el caso español, cabría
hablar no sólo de invasión napoleónica, sino del papel de
las maniobras anglosajonas: agresiones y ocupaciones
territoriales ilegales, propaganda ideológica, apoyo
financiero y logístico a los insurgentes57. La concepción
actualista del presente en marcha nos sirve para rechazar
el cierre de los procesos históricos y explicar así mejor
el problema del «proceso abierto» de desintegración de
la soberanía hispánica como conjunto.
3.2. Dimensiones de la soberanía: la potencia ideológica
Tanto en Bueno como en Espinosa encontramos diversas
referencias directas o indirectas al poder de la ideología
como componente esencial de la soberanía y la política.
En concreto, la idea de potencia, esencial en la ontología
espinosiana, es la que nos sirve para conceptualizar las
tres grandes dimensiones del poder soberano, que se
corresponden directamente con las tres capas del Estado
incluso hispanoamericanos? Medítese sobre las conclusiones de varios
estudiosos: a) para la población negra e indígena la independencia fue un
día de duelo (Heraclio Bonilla, Metáfora y realidad de la independencia
en el Perú, Instituto de Estudios Peruanos, Lima, 2016, 201 págs.); b) las
repúblicas no tuvieron viabilidad monetaria-fiscal como Estados durante
la mayor parte del siglo XIX (Alejandra Irigoin, «Las raíces monetarias
de la fragmentación política de la América española en el siglo XIX»,
Historia Mexicana, vol. LIX, nº 3, enero-marzo 2010); c) la mayor parte
del Perú estaba en contra de la separación y hubo que independizarlo casi
a la fuerza (Fernando Olivié, op. cit.).
(54) E/P, II, Def. V, pág. 123.
(55) E/P, III, Prop. VIII, pág. 221.
(56) E/P, III, Prop. V, pág. 219.
(57) De entre la bibliografía, bastante amplia, al respecto, se recomienda
consultar a Julio C. González, La involución hispanoamericana.
De provincias de las Españas a territorios tributarios. El caso argentino,
1711-2010, Docencia, Buenos Aires 2010, 976 págs.
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José Ramón Bravo García. Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
El Basilisco, nº 52 (2019), págs. 20-32. ISSN 0210-0088 (vegetal) ISSN 2531-2944 (digital)
en Bueno, como ilustramos en el cuadro siguiente, en el
que se sugieren varios de los principales instrumentos
de dominación que utilizan los Estados poderosos
para reducir o destruir a sus adversarios. Hablaremos,
entonces, de tres grandes tipos de potencia: militar,
económica e ideológica, siendo esta última la más activa
y eficiente –por basarse en un principio de persuasión– en
la fase actual del imperialismo anglosajón; en efecto, las
relaciones políticas de sinalogía entre Estados conllevan
a menudo lo que se conoce como difusión de políticas –
cuando no es coactiva o agresiva– a través de una acción
ejemplar (por ejemplo, aprendizaje). Estas acciones
raras veces son neutrales (exentas de ideología)58.
Capas Potencias
Instrumentos imperiales
(Imperialismo anglosajón)
Efectos principales
(en Estados dominados)
Conjuntiva Ideológica
Liberal-capitalismo, Democratismo,
Tecnocientifismo, Globalismo
Divisionismo, antipatriotismo, colonización cultural
Basal Económica
UE/SME, FMI, BM, Dólar, Sistema
financiero-monetario internacional
Depredación y extracción de recursos; dependencia;
deuda
Cortical Militar
OTAN, arma nuclear, bases
militares
Erosión de capacidades defensivas/ofensivas
Así como Espinosa exigía para la estabilidad
del Estado el que éste reuniese todo el poder, así
también tendrán que concurrir las tres potencias en
el Estado que tenga vocación de imperialización
mundial, que es lo que ocurre con Estados Unidos y
no ocurre con ninguno de sus adversarios. La idea de
dominación ideológica59 es, pues, fundamental, y por
ello Bueno propuso sustituir con ella a la metafísica
idea de alienación60, y, asimismo, afirmó que para
que la propagación de ideas tenga efectos políticos
será necesario que actúe a través de causas también
políticas61. En efecto, todo Imperio o Estado poderoso
(58) Sobre la naturaleza coactiva de estos mecanismos de difusión
de políticas, pueden consultarse dos buenos artículos críticos (en inglés):
David J. Blair, «Economic inequality and the global diffusion of
neoliberalism», presentado en el 24 Congreso mundial IPSA de ciencia
política, Poznan, Polonia, el 27 de julio de 2016; y asimismo Michael
P. Smith, «The global diffusion of public policy: power structures and
democratic accountability», Territories, Politics, Governance, nº 1:2,
2013, págs. 118-131.
(59) Como ejemplo de instrumento ideológico a gran escala puede
mencionarse la denominada guerra de la información, un fenómeno
ampliamente estudiado por Ígor Panarin en relación con las Guerras
mundiales y la posterior caída de la Unión Soviética: Ígor N. Panarin,
op.cit.
(60) Gustavo Bueno, «Principios…».
(61) Pelayo García Sierra, op. cit., voz “Imperio metapolítico o transpolítico”.
cuenta siempre con una ideología propia; en el caso
hispano, fue siempre el catolicismo, hasta que se
adoptó una ideología extraña a la tradición hispana,
como el liberal-capitalismo de raíz protestante, hoy
esencialmente transmutado en fundamentalismo
democrático62. Y la bien conocida leyenda negra antihispánica
constituye un ejemplo paradigmático de
ideología como potencia dirigida contra un poderoso
Imperio católico al que sus adversarios no podían
combatir fácilmente ni en el terreno militar ni en el
económico-monetario63.
Espinosa trata extensamente de la ideología como
dimensión o atributo fundamental de la soberanía, si bien
a menudo centrándose en la religión: «el derecho sobre
las cosas sagradas reside íntegramente en las supremas
potestades»64. El Estado que pretende que los hombres se
conduzcan por el miedo carece, en su opinión, de virtud:
«los hombres deben ser guiados de forma que les parezca
que no son guiados»65. Además, la preocupación por la
conservación del Estado le llevará a armonizar razón y
afectos, pues los derechos del Estado «si sólo se apoyan
en la ayuda de la razón, resultan ineficaces y fácilmente
vencidos»66. La ideología como «colonización cultural»
también se vislumbra desde el sentido espinosiano
(62) Siguiendo a Julio C. González: «El liberalismo económico no
es […] sino una metodología de conquista, de sojuzgamiento y de dominación
del país l accionar de los rebeldes de América, salvo
excepciones, no se basaba en ideales. Eran todos, absolutamente todos, en
distintas proporciones, instrumentos de buena o de mala fe de la conquista
económica y financiera de América que se había planificado y estaba
dirigida desde Londres» (Julio C. González, op. cit., pág. 23).
(63) Las valoraciones subjetivistas sobre la leyenda negra (del tipo
«nos tenían envidia») se apartan de posiciones político-materialistas y
resultan superfluas para entender la dialéctica imperial. Como afirmó Espinosa:
hostem enim imperii non odium, sed jus facit («pues no es el odio,
sino el derecho, lo que hace al enemigo del Estado»: TTP/D, XVI, IV,
pág. 421). La leyenda negra fue, objetivamente, una herramienta ideológica
dirigida a destruir la Monarquía Católica.
(64) TTP/D (XIX), pág. 480.
(65) TP/D (X, 8), pág. 276.
(66) TP/D (X, 9), págs. 277-278.
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negativo de paz (ausencia transitoria de guerra)67: «los
hombres en la paz, tan pronto deponen el miedo, se
transforman paulatinamente de feroces y bárbaros en
civilizados o humanos, y de humanos en blandengues e
inactivos. Lejos de emularse unos a otros en la virtud, se
emulan en la fastuosidad y en el lujo. Pronto comienzan,
pues, a sentir hastío de las costumbres patrias y a adoptar
las ajenas, es decir, a ser esclavos»68.
Mención especial merece, por su actualidad, el
nacionalismo, uno de los más poderosos instrumentos
ideológicos, que hoy operaría principalmente en tres
sentidos: a) como factor potencial de desintegración de
Estados canónicos, b) como arma esencial de resistencia
«nacional» de determinadas potencias en relación
dialéctica con otras (nacionalismos ruso y chino frente
al «liberalismo anglosajón»); y c) como barrera para
integrar políticamente a naciones étnico-históricas más
o menos definidas que incluso han podido tener unidad
política en el pasado (Hispanoamérica). En relación
con el separatismo, Espinosa parece argumentar contra
el mismo cuando sostiene que cada cual puede utilizar
su libertad de juicio, pero siempre dejando a salvo la
soberanía del Estado: «podemos determinar […] qué
opiniones son sediciosas en el Estado: aquellas cuya
existencia suprime, ipso facto, el pacto por el que
cada uno renunció al derecho a obrar según el propio
criterio»69. Y, al referirse al culto y práctica religiosos
establece que «deben adaptarse a la paz y a la estabilidad
del Estado […]. La piedad hacia la patria es sin duda la
máxima que uno puede practicar»70.
Acaso en la España actual cabría observar una doble
dominación ideológica: por un lado, un nacionalismo
fraccionador del Estado; por otro, un «orteguismoeuropeísmo
» –liberal e hispanófobo–, formidable
escollo para cualquier integración política panhispánica.
Curiosamente, en Hispanoamérica se ha dado una
evolución más bien inversa: la ideología liberal, que
en un principio impidió la integración política, con su
fracaso práctico ha permitido que las ideas de proyectos
«integracionistas» hispanos –pese a su dispersión y
escasos resultados– hayan seguido vivas hasta hoy71.
(67) José Sánchez Tortosa, op. cit., pág. 16.
(68) TP/D (X, 4), pág. 274. Sorprende la actualidad de este principio:
al margen de poses políticas, hoy se adoptan con naturalidad y sin cuestionamiento
todas las ideologías, mitos y productos culturales anglosajones
(capitalismo, protestantismo, liberalismo/progresismo, indigenismo,
relativismo, el idioma inglés…), con claros efectos destructivos de la unidad
e identidad del mundo hispano. Es exactamente la actitud de aquellos
a los que Espinosa llama aquí, con todo rigor, esclavos.
(69) TTP/D (XX, II), pág. 506.
(70) TTP/D (XIX, II), pág. 487.
(71) Esta es la conclusión del artículo de Jesús Hernández: «La metrópoli
de toda la América. Argumentos y motivos del fallido hispanoamericanismo
mexicano, 1821-1843», Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de
México, nº 51, 2016, págs. 19-36: «(D)ebido a que la forma de inserción al
sistema económico internacional elegida tampoco ha satisfecho las altas expectativas
económicas de los países hispanoamericanos, sobrevive el anhelo
de integración hispanoamericana como una alternativa para estos».
El presente geopolítico en marcha: Estados frente
a Imperios
La multiplicidad de sociedades políticas del presente
puede considerarse o bien como una totalidad distributiva,
según relaciones de isología basadas en la condición de
Estados soberanos de sus partes; o bien como totalidad
atributiva, según relaciones políticas de sinalogía entre
Estados, basadas esencialmente en la interacción o
influencia política de unos Estados sobre otros72.
Desde el rechazo del materialismo metodológico
hacia el formalismo, tomamos esta segunda perspectiva
como la más útil para comprender la realidad del
presente geopolítico «en marcha», en que la existencia
formal de más de 200 Estados no implica en ningún
caso la existencia real de otras tantas soberanías
efectivas. Si aceptamos al Estado como el principal
sujeto político y, asimismo, admitimos que los Estados
se relacionan entre sí dialécticamente, es claro que las
obvias desigualdades materiales entre los Estados van a
determinar directamente las relaciones internacionales
sobre la base de potencias políticas desiguales. De
ahí la inoperatividad político-material de categorías
como clases, razas, naciones, modos de producción o
el propio mercado73, que, al carecer de subjetividad
operatoria, resultan inútiles para comprender la
verdadera dialéctica política, que esencialmente se da
entre Estados y sobre todo entre Imperios, en contra de
todas las interpretaciones economicistas de la historia.
Por ejemplo, la acumulación de capital que posibilitó la
revolución industrial y el posterior predominio técnicoeconómico
de las naciones anglosajonas no se debe –pese
a la creencia vulgar– a una innata superioridad de sus
instituciones o modelo económico, sino básicamente a
una explotación implacable por unos Estados poderosos
(Gran Bretaña y luego EEUU) de la América hispánica74,
en un proceso que podemos calificar de «acumulación
por depredación».
Por ello, una posición político-filosófica materialista
debería rechazar tanto el marxismo como el liberalismo,
pues ambos prescinden del Estado y promueven una
ideología internacionalista que, en la práctica, sólo
favorece los intereses del imperio depredador anglosajón
(72) Gustavo Bueno, Primer ensayo.
(73) El mismo error de perspectiva cometen los marxistas-comunistas
respecto a las clases sociales que los liberales-capitalistas respecto al
mercado: unos y otros pretenden convertir a esas abstracciones en sujetos
de la historia y la política, incluso hasta el extremo de querer prescindir
del Estado, cuando ninguna de ellas puede existir al margen del Estado.
Es lo que se conoce como sustancialización (o sustantificación). Tomadas
en conjunto, ambas visiones son, sin embargo, dominantes en los ámbitos
académicos y políticos de hoy.
(74) Pelayo García Sierra, op. cit., voz “España y América hacia el
futuro…”. Este proceso expoliador de Hispanoamérica fue esencial para
cimentar la industrialización y prosperidad material de los países anglosajones.
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realmente existente. Como acertadamente señaló Bueno,
en la tradición marxista, la idea de sociedad civil tiene
mucho que ver con inspiraciones teológicas (agustinianas)
secularizadas75. De hecho, en lo que llamamos imperios
diapolíticos o diaméricos, organizados como sistemas
de Estados, y al margen de la presencia de elementos
generadores, cabe cuestionar absolutamente la soberanía
real de los Estados subordinados, en cualquiera de sus
dimensiones: económica, militar, cultural-ideológica.
Estrictamente, muy pocos Estados son hoy plenamente
soberanos76.
En relación con la cuestión política de Europa,
Bueno ya advirtió que el proyecto europeo defendido
por Ortega constituía una contradicción77, la cual
hoy se refleja en el proyecto de Unión Europea (UE),
consistente en una tendencia a integrarse disolviendo
soberanías nacionales, junto a la imposibilidad de
federarse como Estado soberano mientras subsistan
los Estados miembros, y, sobre todo, mientras la UE
continúe supeditada al sistema atlantista liderado por
Estados Unidos. Pero que esto constituya jurídica y
materialmente un absurdo no impide el continuo poder
erosionador de la UE sobre la soberanía española
(militar, económico-monetaria, cultural-ideológica)78.
Espinosa argumentaba que «cuando el Estado ordena
algo irracional contribuye a su autodestrucción»79, y eso
mismo cabe aplicarlo tanto al régimen constitucional
de 1978 como al proyecto imperial euro-atlantista: el
proceso histórico en marcha en que se encuentra España,
es, de facto, el de su disolución política80.
Pero, como sabemos, España «no se agota» en
Europa; pertenece a un espacio lingüístico y cultural-
(75) Gustavo Bueno, «Principios…».
(76) En base a criterios monetarios, diversos autores sostienen que
sólo un reducido grupo de países, los que ejercen control sobre su moneda
nacional (generalmente, emisores de divisa de reserva internacional),
son realmente soberanos: Estados Unidos, Japón, Reino Unido, China,
Canadá, Australia, Suiza. Véase Katharina Pistor, «From territorial
to monetary sovereignty», Theoretical Inquiries in Law, vol, 18, nº 2,
págs. 491-517. De hecho, si a la exigencia de emisión estatal de divisa de
reserva le añadiéramos la de la posesión del arma nuclear, resultaría que
sólo habría tres Estados realmente soberanos: Estados Unidos, China y
el Reino Unido.
(77) Bueno, «La idea de España en Ortega», El Basilisco, nº 32, 2002,
págs. 21-22.
(78) La entrada en la OTAN ha supuesto ante todo el menoscabo de
la soberanía militar española, y no un mayor refuerzo de la seguridad
exterior, a pesar de la propaganda del Gobierno español en su favor, obviamente
presionado por Estados Unidos; por ejemplo, las ciudades de
Ceuta y Melilla quedan fuera de la protección, y expuestas a las reivindicaciones
de Marruecos, aliado de Estados Unidos. Son esclarecedoras
estas palabras de Espinosa: «Cuantas más sociedades firman un tratado de
paz […] menos poder tiene cada una de hacer la guerra […] menos autónoma
es y más forzada se ve a acatar la común voluntad de las sociedades
aliadas» (TP/D, III, 16, pág. 139).
(79) Fco. Javier Ansuátegui, op. cit., pág. 147. Véase también el excelente
artículo de José Sánchez Tortosa, op. cit.
(80) De otra forma, no se entiende por qué son legales partidos cuyo
programa político persigue la desintegración del Estado, algo que en base
a Espinosa sería lo más peligroso e irracional en una sociedad política.
civilizatorio de dimensiones mucho mayores. Acaso
cabría plantear, en base a Espinosa, si de un aumento
de la inestabilidad –por cambios geopolíticos debidos al
incremento de Estados y la competencia por el control
de recursos– podría seguirse la necesidad (utilidad) de
grandes agrupaciones políticas que sustituyeran a los
Estados-nación canónicos; en todo caso, la dialéctica
entre Estados dificultaría esta posibilidad por la
holización política alcanzada o en curso en la mayoría
de ellos (nacionalismo como potencia ideológica) y por
su lógica resistencia a desaparecer.
En el Primer ensayo sobre las categorías de
las «ciencias políticas», Bueno llevó a cabo la
conceptualización de varias opciones para un futuro
hipotético de abolición del sistema de Estados actual81 en
torno a dos grandes posibilidades: a) por fragmentación,
que a su vez podría conllevar o un incremento del número
de Estados o un orden apolítico, aestatal, sin ningún
Estado; o b) por federalización, que a su vez podría o
bien conducir a un solo orden supraestatal mundial –
«Cosmópolis», que cancelaría la dialéctica y extinguiría
el Estado pero no la política–, o bien a un orden de
organizaciones transestatales. Bueno no desarrolló
esta última opción, aunque cabría prever aquí la
continuación del orden internacional estatal con Estados
«continentales» procedentes de la transestatalidad,
lo que no sería sino la reaparición de la dimensión
imperial en situación de codeterminación total, donde
continuaría la dialéctica, tanto a nivel intra como interestatal
(especialmente vinculada a la identidad). En
este contexto hipotético supraestatal, una alternativa
transestatal aplicada a la Hispanidad podría suponer,
de hecho, un super-Estado hispano, si bien tampoco se
excluye la posibilidad de que los distintos «fragmentos»
del mundo hispánico acabasen integrados, como partes
menores, en otras unidades mayores culturalmente
diferentes, lo que, a la postre, podría conducir a la
desaparición de la Hispanidad.
Opciones prolépticas: ¿Nación política, confederación
o federación?
En sus principios filosófico-políticos, Bueno propone
la reconstrucción de las ideas teleológicas (finalistas)
a partir de la idea de identidad, idea que también está
en la base de la dialéctica. Se distinguen dos tipos de
finalidades: lógicas y prolépticas, y son estas últimas las
que interesan especialmente a la teoría política, dado que
el campo de la misma es fundamentalmente práctico. La
prolepsis designa los planes y programas políticos para el
futuro, que se fundan sobre la anamnesis (recuerdo) del
pretérito. Para que se dé un fin proléptico es necesario,
pues, que medie un sujeto operatorio entre el referente y
(81) Gustavo Bueno, Primer ensayo, págs. 263 y sigs.
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el fin, para lo cual basta que dicho sujeto se represente
un análogo del resultado o contexto del proceso o
configuración82.
En el caso de los pueblos hispanos, tiene sentido
proponer que éstos partan de la anamnesis de su propia
historia y experiencia políticas, especialmente de aquellas
que les son únicas: por ejemplo, el proceso constituyente
de Cádiz o la tradición católica en que la Iglesia siempre
mantuvo un espacio propio separado del Estado (función
metapolítica de la Iglesia). De entre las varias opciones
políticas que informasen posibles opciones prolépticas
para España e Hispanoamérica, podríamos destacar las
siguientes: a) integracionismo «liberal-democrático» (al
estilo UE), b) opciones postestatales, c) nación política
(«Estado nación»), d) confederalismo, y e) federalismo.
Las dos primeras, en gran parte, han sido ya tratadas, por
lo que aquí nos centraremos en las otras tres.
Después de todo lo comentado hasta ahora, parece
evidente que, en un contexto de dialéctica de Estados, lo
más razonable –políticamente– es defender la opción del
Estado como proyecto más viable en cuanto constituye
el principal sujeto operatorio de la política. En tal
sentido, se haría preciso defender los Estados canónicos
ya constituidos en la actualidad frente al riesgo de los
secesionismos. Ahora bien, si «la identidad (esencia o
estructura) de España no se “agota” en su condición de
nación»83, cabría plantear si preservar el modelo canónico
europeo de Estado-nación debería ser un fin proléptico
en sí mismo84. Razones tanto de orden geopolítico como
histórico-culturales aconsejarían buscar la respuesta en
otro tipo de proyectos.
En palabras del propio Bueno, «La expresión “las
Españas” replantea de un modo nuevo la cuestión de
la naturaleza y de la identidad de España, en cuanto
unidad de alcance superior al de la mera yuxtaposición
del conjunto de “las Españas”. Una unidad que, en el
lenguaje político, podría incluso traducirse como una
propuesta de federación o confederación entre las
partes pertinentes»85. Es evidente que aquí se habla de
la Comunidad Hispánica, si bien Bueno no define sus
límites de forma precisa, al olvidar a Filipinas y en
cambio incluir a Portugal. En todo caso, parece sensato
sugerir que los tres vectores esenciales de cualquier
proyecto de alcance hispánico serían: a) la cuestión
de la naturaleza jurídica (confederación o federación
hispánica frente a la UE o la globalización aestatal); b)
(82) Gustavo Bueno, «Principios…».
(83) Gustavo Bueno, EfE, pág. 78.
(84) La España actual sólo representa el 0,6% de la población
mundial y su tasa de natalidad es de las más bajas del mundo (según
datos de la ONU para el período 2015-2020). Desde el 2000 sufre
el proceso más acelerado de desindustrialización entre los mayores
países de Europa (véase el informe de Funcas de 10 de julio de 2015:
https://blog.funcas.es/la-desindustrializacion-de-espana-en-el-contexto-
europeo/).
(85) Gustavo Bueno, EfE, pág. 57.
la identidad hispánica (frente al multiculturalismo o el
cosmopolitismo); y c) el ethos católico, que está en la
base de todo nuestro desarrollo histórico y aún define a
la Hispanidad como civilización.
En base a Espinosa, parece obvio que aspectos como
la potencia de otros grandes Estados e imperios o la
utilidad del conjunto hispánico deberían primar sobre el
«nacionalismo estatalista», pues la defensa del actual statu
quo desde posiciones «sentimentalistas», «racialistas» o
de otra índole subjetivista no sería políticamente racional,
dadas las condiciones de desigualdad material impuestas
por la potencia de otros Estados e imperios. Desde una
perspectiva hispanista y siguiendo tanto a Bueno como
a Espinosa, habría que decantarse siempre por adquirir
mayor potencia86. Por ello, pasaremos a comentar la
viabilidad del confederalismo y a continuación la del
federalismo.
Aunque en España frente a Europa, Bueno habla
de una «confederación hispánica o iberoamericana»,
con un mercado y moneda comunes, como única vía de
librar a Hispanoamérica del imperio angloamericano y
a España de la UE87, prescinde, expresamente, de toda
consideración sobre la específica naturaleza política de
dicha entidad. Por ello, aunque la dirección apuntada
por Bueno es enteramente correcta, hay que advertir
que su indefinición política y su exclusiva orientación
económica obvian las capas conjuntiva y cortical, sin
las cuales se haría de facto imposible liberar a los países
hispánicos del imperialismo exterior. No se olvide que
ningún proyecto de integración basado en criterios
sólo comerciales y económicos ha conseguido jamás
integración política efectiva alguna –de lo que es prueba
el fracaso del «integracionismo latinoamericano»–. Y
sobre las cumbres iberoamericanas el propio Bueno
ya advirtió que estas «dejan fuera los aspectos más
conflictivos»88. El gran problema, en definitiva, de la
confederación, es que no es un ente soberano; en ella
cada Estado conserva el derecho de romper la alianza
y por ello la confederación –salvo que evolucione por
vía federativa– siempre poseerá una naturaleza precaria
e inestable, cuando no efímera.
Teniendo en cuenta, en consecuencia, que tanto
desde un punto de vista jurídico, como filosófico-político
materialista, sólo el Estado soberano cumpliría los
requisitos para poder operar efectivamente en el mundo
(86) Recuérdese, por ejemplo, a este respecto, que el político e historiador
mexicano Lucas Alamán (1792-1853) defendía que los países
hispanoamericanos debían unirse porque sólo así alcanzarían «las consideraciones
que en la política sólo se concede a las grandes masas» [el
subrayado es nuestro] (véase Salvador Méndez, El hispanoamericanismo
de Lucas Alamán (1823-1853), Universidad Autónoma del Estado de
México, Toluca, 1996, pág. 278). Irónicamente, el proyecto de Alamán
fracasó por basarse en criterios sólo económicos, y no propiamente políticos
(el mito del «mercado común» sin Estado).
(87) Gustavo Bueno, EfE, pág. 388.
(88) Pelayo García Sierra, op. cit., voz “España y América hacia el
futuro…”.
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político real, la única opción viable que nos restaría
sería la federación. Ahora bien, en este punto cabe hacer
dos observaciones importantes. En primer lugar, debe
criticarse la aplicación de la vía federativa para Estados ya
existentes hoy; por ejemplo, España. Aparte del absurdo
que ello supone desde el punto de vista teórico y más
aún práctico –requeriría disolver una unidad soberana
ya constituida para volver a reunir sus partes, pues no
otra cosa significa federar–, nada sustancial variaría en
cuanto a la potencia efectiva de dicho Estado respecto a
las relaciones de fuerzas del sistema ya dado de Estados
e imperios en permanente relación dialéctica. En la
práctica, esta «solución» sólo tiene un mero sentido de
reorganización institucional dentro de un mismo Estado
ya dado, por lo que debe descartarse en nuestro caso.
En segundo lugar, la experiencia histórica parece
demostrar que los procesos de federación exitosos sólo
se han producido por la concurrencia de una potencia
hegemónica o «directora», ya sea externa a la federación
(caso de España y Francia respecto de Estados Unidos),
ya de manera interna (Prusia respecto al resto de
Alemania); además, dichas uniones frecuentemente se
condujeron por la vía de la fuerza militar89. Si tenemos en
cuenta la obvia resistencia de los Estados a disolverse de
forma voluntaria, podría no quedar más opción realista
que considerar la fuerza, lo cual plantea, como es obvio,
grandes problemas.
En vista de todo lo dicho, las opciones prolépticas
generadoras que, en resolución, podrían proponerse
para el caso concreto de España, desde una hipotética
perspectiva panhispánica, serían esencialmente dos: a)
federarse con Hispanoamérica y Filipinas; ó b) promover
la integración política de Hispanoamérica y Filipinas,
pero manteniendo España su propia soberanía –al estilo
del «proyecto atlantista» de EEUU respecto a la UE–,
si bien para liderar este proceso no parece que España
disponga de la suficiente potencia en el presente.
Para finalizar, nos parece oportuno sugerir que, frente
al liberal-protestantismo capitalista dominante, acaso una
opción que podríamos denominar catolicismo político
no sólo sería lo más coherente con nuestra tradición
histórica, sino además un sistema más racional, incluso
en el sentido de la eficiencia del Estado democrático
espinosiano, por cuanto reconocería tanto la dimensión
(89) Julio C. González es taxativo al afirmar que Estados Unidos es
una creación de la acción militar terrestre de España y de la acción militar
de la escuadra francesa, e incluso llega a sugerir que fue José de Gálvez
quien programó la creación de Estados Unidos y la del Virreinato del Río
de la Plata –temporalmente casi simultáneas– para forjar una geopolítica
continental contraria a las pretensiones británicas de apoderarse de las
Indias. La posterior expansión imperialista de Estados Unidos a costa de
las Españas supuestamente habría frustrado estos planes iniciales (Julio
González, op. cit., págs. 51-92). En cualquier caso, es claro que lo que
animaba la acción de la Monarquía hispánica –al margen de la pretendida
anglofobia de Carlos III– era la destrucción del poder británico, lo que
prueba una vez más la potencia de la teoría materialista de la dialéctica de
Estados (imperios) para explicar el funcionamiento real de las relaciones
internacionales.
individual como la social, sin renunciar a lo político. Un
Estado que, al igual que Espinosa, «buscará por todos los
medios que el pueblo mantenga cierta autonomía y que
el poder estatal esté repartido y controlado por diversos
organismos, de suerte, además, que la utilidad de quienes
lo ejercen esté condicionada por el bien general»90.
Conclusiones
Afirmó Espinosa que la sociedad peca cuando hace o
deja hacer algo que puede provocar su ruina, cuando
obra en contra de la razón91. Tal vez la razón hispánica
se halle en esa búsqueda permanente de un proyecto
universal a la que diversas veces se refirió Bueno. No
es fácil saber si la salida al «leyendanegrismo», al
separatismo, al europeísmo y al fracaso del Estado liberal
(modelo franco-alemán), será justamente un proyecto
hispánico que, con variados matices y variantes, puede
ser mejor aceptado por todos los grupos que apoyan esas
tendencias, salvo quizás el europeísta. Si las «añoranzas
de Antiguo Régimen» de los separatistas fraccionan a
los Estados hispánicos, por su lado el «modelo liberaleuropeo
» fracciona a la Hispanidad. La solución más
racional al problema hispano puede estar en el modelo
de la «Nación política gaditana» de ambos hemisferios,
que integra respetando la diversidad hispana y admite
una liberalidad –que no liberalismo– cuyas raíces se
hunden en la propia tradición católica hispana.
El liberalismo político –como instrumento de
imperios enemigos– acabó con la unidad hispánica, pero,
si bien en España prevaleció la ideología «orteguianoeuropeísta
» (anti-hispánica), en Hispanoamérica, en
cambio, a pesar de la leyenda negra, del indigenismo y
del enorme influjo anglo-protestante y liberal-capitalista,
ha pervivido hasta hoy una ideología integracionista
que, aunque difusa y fragmentaria, habría que calificar
de propiamente hispánica92. Contra la opinión frecuente
de que España es la «generadora» de veinte repúblicas
hispánicas, sostenemos que son básicamente dos los
productos generados por España en América: a) una
nación étnico-histórica hispanoamericana y b) la república
de los Estados Unidos de Norteamérica. Las repúblicas
hispanoamericanas liberal-capitalistas fueron en realidad
una creación británico-angloamericana que no responde
ni a los intereses de España ni a los de Hispanoamérica,
(90) TP/D, pág. 48.
(91) TP/D (IV, 4), pág. 143.
(92) La nómina de autores hispanoamericanos que –desde ámbitos
variados y en distintas épocas– han defendido la integración de Hispanoamérica
es muy larga. Por citar tan sólo a algunos: Lucas Alamán,
Octavio Arizmendi, Alberto Buela, Felipe Ferreiro, José Galat, Julio C.
González, Pedro Henríquez Ureña, Juan José Hernández Arregui, Jorge
Luna Yepes, José Martí, Alberto Masferrer, Gabriela Mistral, Juan Rafael
Mora, Mariano Picón Salas, Jorge Abelardo Ramos, Carlos Rangel, José
E. Rodó, Ricardo Rojas, José María Rosa, Augusto César Sandino, Rafael
R. Seijas, Ricaurte Soler, Manuel Ugarte, José Vasconcelos.
El Basilisco 31
José Ramón Bravo García. Nación política, dialéctica imperial: el «problema hispano»
El Basilisco, nº 52 (2019), págs. 20-32. ISSN 0210-0088 (vegetal) ISSN 2531-2944 (digital)
sino a los del imperialismo anglo-capitalista93. La
persistencia de una Hispanidad fragmentada en una
veintena de Estados-nación señala el fin de su operatividad
en la Historia universal, frente a los grandes Estados
continentales e imperiales. Sólo una federación hispana de
dimensión imperial (continental) puede volver a operar en
la historia; ni los Estados-nación actuales –por sus obvias
limitaciones materiales– ni las confederaciones –por no
ser sujetos soberanos– tienen la capacidad de hacerlo y,
es más, pueden acabar disolviéndose frente a los Estados
imperiales realmente existentes.
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(93) Con independencia de los diferentes fundamentos históricos e
institucionales de Estados Unidos (liberal-protestantes) y de Hispanoamérica
(católico-tomistas), si aceptamos la teoría de que Estados Unidos
es creación franco-española y que la separación y fragmentación de Hispanoamérica
es obra británica, se concluye de forma bastante lógica que
el «fruto político» de dos potencias católicas –España y Francia– fue una
grande y poderosa nación (Estados Unidos), mientras que el de Gran Bretaña
fueron unas repúblicas depredadoras hacia adentro –las repúblicas
hispanoamericanas– y que hacia afuera cumplen la función de colonias
del imperio anglo-capitalista: su fracaso e involución históricos son bien
patentes.
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Recibido: 20.4.19
Aceptado: 4.6.19
ESCUELA DE FILOSOFÍA
DE OVIEDO
La Fundación Gustavo Bueno inauguró en
abril de 2010 las actividades de la Escuela
de Filosofía de Oviedo, rótulo con el que se
institucionalizan algunas de las actividades
académicas de la Fundación. Se asume así
una denominación que, desde hace años,
viene utilizándose informalmente para
denominar el entorno principal en el que,
desde hace décadas, se viene desarrollando
el sistema del materialismo filosófico. Una
denominación que gustaba particularmente
a José María Laso Prieto (1926-2009), que
fue patrono fundador de esta Fundación,
y que utilizó en 2004, una vez más, en
el discurso que pronunció al recibir el
nombramiento de Hijo adoptivo de la
ciudad de Oviedo: «…como consecuencia
de ello, me integré en la denominada
Escuela de Filosofía de Oviedo.»
Videos de las sesiones disponibles en:
http://www.fgbueno.es/act/efo.htm

España y sus enemigos , internos, y externos. O luchamos por una defensa sin miedo y con inteligencia por España , para vencer a sus actuales y ya viejos enemigos, o cada día perderemos más libertad y fortaleza para segur siendo libres.

Jesús G Maestro, grito por la libertad de España contra sus enemigos de siempre

Islamismo y democracia son incompatibles, “por definición”. El ejemplo de Egipto como muestra .

La paradoja Mursi

Por Redacción – lunes 08/07/20133WhatsAppFacebookTwitterEmailCompartir0

La Ley de Alá, la UNICA posible en el islamismo. Está escrita en El Libro: Corán.

GABRIEL ALBIAC.

Los islamistas han puesto todos los fundamentos para hacer que el país retorne a la Edad Media, que es donde Alá se siente de verdad a gusto.

El primer presidente civil electo en la historia de Egipto es un islamista. Más que eso: Mohamed Mursi lidera la cofradía de los Hermanos Musulmanes, la cual, desde su constitución en 1928, ha sido el germen del cual iba a nacer el islamismo político, que es el riesgo mayor sobre el cual se abre la política internacional en el siglo XXI. Y el islamismo no conoce democracia, ni Estado, ni nación que se pretenda independiente.

No es capricho. Es mandato coránico. En el rigor incuestionable de ese mandato, nación y Estado son abominaciones que traban el advenimiento de la umma, la universal comunidad de los creyentes bajo el dictado de la verdadera ley dada por Alá, en la cual no es admisible distinción entre sagrado y mundano: la sharía. Cualquier Constitución es teológicamente blasfema, desde tal supuesto: sólo Alá dicta ley. Y eso a lo cual el degenerado Occidente llama democracia, no puede sino aparecer como furtiva arma por cuyo medio agreden los infieles –cristianos y judíos de un modo particularmente odioso– a los hombres devotos, a los cuales encomendó Alá la sagrada misión de expandir la verdad de su Libro frente a quienes, por su testarudez en negarla, deben ser exterminados. Mohamed Mursi, primer presidente civil electo en la Historia de Egipto, sabe –no puede no saberlo, puesto que es un creyente– que la legitimidad de un presidente electo sólo es una blasfemia más, propia de las perversas cabezas de quienes, al afirmar su fe en la democracia, no afirman sino su no-fe en el mandato del Libro: su insumisión al Grande y Misericordioso. Una democracia y una teocracia se excluyen por exigencia del diccionario. No son conciliables modernidad política e Islam.

La paradoja egipcia es, estos días, la forma extrema del imposible sobre el cual se asienta esa re-islamización del mundo árabe, a la cual la estupidez europea bautizó como «primavera» y que da ahora sobre un invierno glacial sin transiciones. En Egipto se afrontan hoy delirios de diverso tipo. En ninguno de ellos suena un sólo acento democrático. Los islamistas de Mursi en el poder han puesto, a lo largo del año que va ya desde su triunfo, todos los fundamentos para hacer que el país retorne a la Edad Media, que es donde Alá se siente de verdad a gusto. Para conseguir eso, hay que pasar por la ruina. Lo han logrado. Aunque puede que a una parte de sus electores lo de la ruina no acabe de gustarles mucho. Los agazapados beneficiarios de la cadena de dictadores cuyo último espécimen fuera el caído Mubarak, aguardan su revancha: puede que ellos fueran corruptos, reconocen, pero al menos su incompetencia no llegaba al extremo de la cofradía de meapilas que, en doce meses, ha reducido el país a la miseria. Los militares aguardan su momento. Saben que, una vez que Hermanos Musulmanes y añorantes del régimen anterior se despanzurren convenientemente, habrá llegado su hora: la de salvar al país, que es algo que gusta mucho a los espadones del tercer mundo. También, la hora de embolsarse la compensación a la que su sacrificio los hace acreedores.

En el punto de cruce de esos tres vectores asesinos, habrá, como siempre, un puñado de gente decente. Gentes que quisieran vivir sin clérigos castradores, sin castas funcionariales fundadas en el robo, sin militares por igual asesinos y ladrones. Y esas gentes, esas pobres, decentes gentes, son las que están condenadas.

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Educación primaria y secundaria en España. Enseñanza de religión islámica y problemas relacionados. Tesis planteadas por el filósofo español Gustavo Bueno, fundador de la Teoría del Cierre Categorial y el Materialismo Filosófico

¿POR QUÉ NO ES PRUDENTE , POLITICAMENTE, QUE SE INTRODUZCA LA ENSEÑANZA DEL MAHOMETISMO EN LAS ESCUALES ESPAÑOLAS EN EL PRESENTE( 2019)EN ESPAÑA?

En este vídeo y conferencia imprescindible en el actual momento político y social, en España y Europa, entre otros lugares del mundo, se analizan , desde las coordenadas del Materialismo Filosófico, las implicaciones que conlleva el insistente y recalcitrante empeño de los islamistas en España, de que en los colegios españoles se enseñe el islamismo, con profesores pagados por el Estado.Este empeño está presente de modo notorio en pleno mes de elecciones generales en España, mayo de 2019.

Sobre la enseñanza del islam en la educación pública, en España
Sevilla : El Cristo de la Salud de los Gitanos saliendo de la Catedral 

¿Es suficiente para detener el islamismo , el uso de la razón?Leyendo este artículo, nuestras respuestas pueden esclarecer las dudas.

EL ODIO Y EL NIHILISMO COMO FUENTE DEL TERRORISMO: 91% EN EUROPA

6 MAYO, 2019   POR EDUARD YITZHAK

FUENTE https://secindef.org/el-odio-y-el-nihilismo-como-fuente-del-terrorismo-91-en-europa/

El diario francés Le Figaro informaba el 5 de marzo 2019 que se acababa de publicar el “Libro blanco y negro del terrorismo en Europa” por iniciativa de la eurodiputada española, Maite Pagazaurtundua, presidenta de la Fundación para Víctimas del Terrorismo, en el que enumera a las 753 personas asesinadas en ataques terroristas entre 2000 y 2018 en adelante en el territorio de la Unión Europea.

El informe-libro ha revelado que los terroristas islámicos han representado el 91% del total de víctimas de terror en Europa desde el año 2000 hasta la fecha.  Según estos informes, el 20% fue asesinado por terroristas suicidas yihadistas. Sabemos que el resto, 71%, pereció en ataques con cuchillos, ataques con camiones, ataques con armas de fuego, etc. Todos y cada uno de los medios que los yihadistas utilizan para asesinar y dañar al infiel. [1]

El estudio cuenta “los europeos que han sido víctimas de terrorismo fuera de las fronteras de la Comunidad durante el mismo período”, es decir, 1.115 personas, ya sean turistas, trabajadores expatriados, personal humanitario, periodistas, agentes. Fuerzas armadas … En total, 1.868 personas fueron asesinadas, de uno a 90 años, que figuran en este libro, realizadas con la asistencia de la Asociación Francesa de Víctimas del Terrorismo (AFVT). La gran mayoría (1.703 personas, 91,1%) fueron víctimas del «terrorismo yihadista», con casi el 20% de los atentados suicidas. 111 personas fueron víctimas del «terrorismo nacionalista». Los terroristas de extrema derecha y de extrema izquierda mataron a 14 y 13 personas respectivamente. Una persona ha sido víctima de “terrorismo de animales” (para 26 personas, el origen del acto terrorista es desconocido o sin queja).

“El olvido es lo peor” y este libro es “la manera de recordarlos”, dijo Elisabeth Pelsez, delegada interministerial responsable de ayudar a las víctimas de los ataques terroristas, y “Las víctimas son la parte muerta, no olvidemos a las personas con lesiones físicas o psíquicas, alrededor de 10 a 20 personas por una muerte”, insistió.

España es el país europeo más afectado por el terrorismo, y Francia, justo detrás es el segundo más afectado por los ataques durante el período estudiado (268 muertes en España en los últimos 18 años, 263 en Francia). Si agregamos a los franceses muertos en ataques fuera de la Unión Europea, murieron 379 personas. España y Francia son también los dos países de la Unión que han experimentado ataques a gran escala, el 11 de marzo de 2004 en Madrid (191 muertos, cometidos por islamistas radicales) y el 13 de noviembre de 2015 en París y en París y suburbios (121 muertos, reclamados por el grupo Estado Islámico). [2]

El porcentaje (91%) del terrorismo yihadista se incrementa aún más en el resto de continentes en los que se han contabilizado, desde el 11 de septiembre de 2001, 34.932 asesinatos en nombre del Islam, obviando aquellos muertos posteriormente por las heridas. [3]  El salafismo y el yihadismo, tanto sunnita como chiíta, son un arma de destrucción masiva, que se alimenta en el nihilismo religioso y el odio hacia la alteridad, hacia “el otro”

Ahmad Al-Khatwani, jeque y político árabe-palestino hace unas semanas afirmó categóricamente en la Mezquita Al-Aqsa, Jerusalén, que “el trabajo de los musulmanes es atraer a los ‘odiosos infieles’ hacia el Islam a través de la Yihad” y que “Roma (Europa, en lenguaje islamista) también será conquistada (por el Islam) según las predicciones de Mahoma”. Añadió que el Islam es una religión para toda la humanidad y que los “obstáculos físicos” serán derribados por “un enorme ejército musulmán que librará la Yihad por el bien de Alá”.  [4]

El problema del terrorismo islamista en Alemania no existiría sin la inmigración

El 13 de abril 2019 fue entrevistado por la TV húngara Hans-Georg Maaßen, ex presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución en Alemania, (Präsident des Bundesamtes für Verfassungsschutz), desde el 1 de agosto de 2012 hasta el 8 de noviembre de 2018.

Maaßen afirmó en dicha entrevista, con conocimiento de causa, que “En 2012 había 3.800 salafistas en Alemania. Hoy hay 11.500 y sin embargo, es importante entender que el problema del terrorismo islamista en Alemania no existiría sin la inmigración (musulmana). La gran mayoría de las personas consideradas potenciales terroristas son personas con antecedentes migratorios. Hablamos en alemán de las cuatro Ms, que son básicamente los factores que resulta en que una persona se convierta en miembro de esta y son hombres jóvenes con antecedentes de migración, musulmanes, y contratiempos en la escuela, el trabajo o la vida privada. Eso significa que la migración y el terrorismo islamista están conectados.”Añadió “La integración es posible siempre que exista un marco legal adecuado. Además, alentar a las personas a estar dispuestas a integrarse o para permitir la integración. La integración no solo debe solicitarse, sino que debe exigirse. Este es el requisito que debe esperarse de cada extranjero que venga a nosotros. Mi preocupación es que hay integración, pero no una integración en la sociedad alemana. Más bien es una integración en la sociedad árabe en la sociedad salafista, y en la sociedad turca en Alemania.”[5]

La violencia salafista y yihadista no es sólo contra las personas, sino también contra centros de culto no-musulmanes

El incendio “fortuito” de Notre Dame de Paris en la tarde del 15 de abril de 2019, “fortuito” tal como lo califica Infovaticana no es un hecho aislado [6], dado que innumerables iglesias de toda Europa occidental están siendo objeto de actos vandálicos, defecaciones e incendios. En Francia, se profanan dos iglesias de media cada día. Según PI-News, una web de noticias alemana, se registraron 1.063 ataques a iglesias o símbolos cristianos en Francia en 2018. Esto representa un aumento del 17% comparado con el año anterior (2017), cuando se registraron 878 ataques, lo que significa que esos ataques sólo están yendo de mal en peor. Llegan informaciones parecidas de Alemania. Cuatro iglesias fueron vandalizadas y/o incendiadas sólo en marzo. «En este país —explicó PI-News— hay una guerra sigilosa contra todo lo que simboliza el cristianismo: ataques a cruces en picos de montañas, a estatuas sagradas en los arcenes, a las iglesias… y desde hace poco también a cementerios». [7]

Pero estos “fortuitos”incendios y destrucciones y profanaciones de símbolos cristianos son celebrados por medios salafistas y yihadistas y considerados como “castigo de Alá y buenos augurios para el Islam en Europa.” [8]

¿Cuándo se acabará con el terrorismo yihadista?

El 14 de abril de 2019 el periodista Ibrahim Issa habló sobre el terrorismo islámico en un monólogo en su programa de entrevistas, el cual es transmitido en el canal de televisión estadounidense Al-Hurra.

Issa afirmó que “El Estado Islámico nunca llegará a su fin, Al-Qaeda nunca llegará a su fin, el terrorismo nunca terminará y el extremismo nunca tendrá un fin, a menos que nos libremos del ‘triángulo negro”. Y que el terrorismo islámico terminará solo cuando los musulmanes dejen de intentar restaurar su pasado, si se deshacen de los tres vértices de lo que él califica de “triángulo negro”, es decir: La primera punta es “la creencia indiscutible, sostenida por los musulmanes en general, de que su pasado fue un sueño hecho realidad, una era de ángeles y gloria”. La segunda punta es la creencia de “la mayoría de los musulmanes” de que esta edad de oro debe ser restaurada. La tercera punta es la creencia de “algunos musulmanes” de que este pasado debe ser restaurado incluso a través de utilizar “violencia, coerción, crueldad, brutalidad, espadas y bombas”.

Issa añadió que la única forma de deshacerse de este triángulo es que los musulmanes acepten que el pasado está compuesto de lo bueno y de lo malo y hacer las paces con el hecho de que “no existe necesidad alguna de restaurar ese pasado. Este se ha ido para no volver”. “Debemos vivir nuestras vidas en nuestros tiempos y en nuestro mundo, de acuerdo a nuestra comprensión renovada de la religión”. [9]

El terrorismo yihadista que nació en el año 622 con el inicio del Islam, contra aquellos que rechazaban a Mahoma como profeta y su religión,  no parece tener fecha de caducidad en un tiempo cercano, pues las nuevas generaciones, los niños, son adoctrinadas en el culto a la muerte, al martirio, alentados a asesinar “infieles”, como muestra el video que se ha hecho viral del 7 de abril de 2019 en la cuenta YouTube del canal de televisión en Gaza en la que se Amir Al-Khasawne, un niñito jordano que se ofrece como voluntario para ir a Jerusalén y morir como mártir. En el video, el chico, Amir Al-Khasawne, es visto marchando con una honda y un rifle de juguete. Cuando su madre le pregunta a dónde se dirigía, este dice: “Me voy de viaje muy lejos. Puede que no regrese”. Más adelante, en el video, Amir le dice a su madre que se marcha a Jerusalén, junto al «mártir Omar Abu Laila y sus amigos”. El 19 de marzo, 2019 Omar Abu Laila, apuñaló fatalmente al sargento Gal Keidan, tomó su arma y mató de un disparo al Rabino Achiad Ettinger. El chico Al-Khasawne continuó: “Le dispararé a los judíos que le dispararon a Omar”. Cuando su madre le advierte que lo mataran, el chico dice: “No es gran cosa, mamá. Moriré por Jerusalén. ¿No vale la pena morir por Jerusalén? ¿No vale la pena morir por Al-Aqsa?” Con lágrimas, Amir grita: “¡Por el bien de Alá, Oh árabes! ¡Esto es Jerusalén! ¡Es el destino del Viaje Nocturno del Profeta! ¡Vendieron Jerusalén!” Este concluyó invitando a Saladin a “despertarse”. [10]

Los niños son empleados como escudos humanos, desde hace décadas, a lo que Golda Meir, entonces Primer Ministro de Israel entre 1969 y 1974, declaró“Podemos perdonar a los árabes por matar a nuestros hijos. Pero nunca les vamos a perdonar el hacernos matar a los suyos.”

Este adoctrinamiento no se limita sólo contra los “infieles” judíos, es aún mayor contra los “infieles” cristianos, y contra todo “infiel” (el no-musulmán como Alá manda)

Los yihadistas adoctrinan a sus hijos en el odio contra el “infiel” basándose en los hechos y dichos de Mahoma. “Dos jóvenes del Ansar (Cuando Mahoma dejó La Meca para ir a Yathrib –más tarde Medina-, los Ansar fueron las personas que le dieron ayuda y quienes se volvieron unos devotos seguidores, prestando servicio en su ejército.) derribaron a Abu Jahl en la batalla de Badr. Y así como los niños de la Sahabah (compañeros de Mahoma)  mancharon sus espadas con la sangre del taghut (infiel) de ayer, el fuego del origen de la Umma, así también los niños del Califato mancharán sus balas con la sangre del tawaghit (idólatras) de hoy”, como Estado Islámico publica en su revista Dabiq número 8. [11]

Estado Islámico publica vídeos de niños que aspiran ser mártires (matando) y dice que se están preparando para atacar Roma, (Europa en versión islámico) y concretamente España. [12]  No hay que olvidar que más de 3.500 niños han sido reclutados y utilizados por yihadistas en el noreste de Nigeria desde 2013. [13]

Únicamente la paz llegará cuando los musulmanes amen a sus hijos más de lo que odian a los no-musulmanes.[14]

La ideología salafista y yihadista, tanto sunnita como chiíta, es una arma de destrucción masiva a nivel mundial, no sólo en Europa, también en Irreal, Sri Lanka, Nigeria, Filipinas, Rusia, China, Siria, Irak, Pakistán, y tantos otros países que han sufrido, y sufren, su zarpazo mortal, así como las poblaciones de Arabia Saudita, la República Islámica de Irán y otros países que están sometidas al yugo del totalitarismo islámico.

Para erradicar la violencia de género es preciso batallar contra el discurso machista y sancionar penalmente a los violentos.

Es totalmente necesario combatir la ideología del supremacismo blanco y los delitos de odio de sus seguidores, pero aún más es imprescindible combatir a los supremacistas islamistas que predican el odio religioso islámico y los delitos de odio que perpetran sus seguidores.

Es inexcusable combatir el salafismo y yihadismo, en caso contrario se alzarán voces supremacistas blancas europeas como pretendidos “verdaderos” defensores de los europeos.

El silencio de tantos líderes de opinión y políticos hacia la ideología religiosa que alimenta el terrorismo yihadista es un doble crimen contra la misma población europea, pues el que calla, otorga, como dice el refrán español, y sin combatirla no será posible tener paz en Europa.

NOTAS

[1]  https://www.jihadwatch.org/2019/03/study-islamic-jihad-accounts-for-91-of-european-terror-victims

[2] http://www.lefigaro.fr/flash-actu/2019/03/05/97001-20190305FILWWW00190-publication-d-un-livre-blanc-et-noir-du-terrorisme-en-europe.php?redirect_premium

[3]   https://www.thereligionofpeace.com/

[4]  El video de la alocución fue subido a Internet el 31 de marzo de 2019

[5] Hungarian TV interview of Hans-Georg Maaßen, former head of German Intel

El ex presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución en Alemania, (Präsident des Bundesamtes für Verfassungsschutz), Hans-Georg Maaßen, causó una controversia después de las protestas de Chemnitz en 2018, en las que se dijo que una multitud enojada había «cazado» a personas de aspecto extranjero. En una entrevista con Bild, el Sr. Maaßen cuestionó la existencia de cualquier evidencia de tales «cacerías» y declaró que su agencia de seguridad no había visto ninguna evidencia de ese tipo.

Hans-Georg Maaßen desde agosto de 2008 dirigió el Departamento de Seguridad Pública en el Ministerio Federal del Interior de Alemania como Director Ministerial del Departamento contra el terrorismo. Desde el 1 de agosto de 2012 hasta el 8 de noviembre de 2018, fue el Presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, (BfV), la agencia de seguridad nacional de Alemania y una de las tres agencias de la Comunidad de Inteligencia Alemana.

El siguiente video es una entrevista reciente con Hans-Georg Maaßen de la televisión húngara.

+Sr. Maaßen, cuando se abrieron las fronteras para cientos de miles de personas a principios de septiembre de 2015, ¿Tuvo escalofríos, como describió en una entrevista? ¿Qué pensó entonces?

*Pensé que era responsable en el país por contrarrestar el terrorismo, el extremismo y vi que ya habíamos tenido tantos problemas para defendernos del terrorismo islamista.

Me imaginé que sería aún más difícil. […] Hay que decir bastante categóricamente que las medidas de protección en la frontera, en las fronteras exteriores de Europa deben funcionar correctamente. Esto significa que solo esas personas pueden venir a Alemania, a Europa, que tienen derecho a asilo y que son elegibles para la residencia. No refugiados económicos; el uso del término no es de manera despectiva, pero no es posible para nosotros tener a todas las personas del mundo. Y ahí es donde deben funcionar las fronteras exteriores. No veo el funcionamiento de las fronteras externas. Hasta ahora no he visto que la UE, Frontex o incluso las autoridades nacionales de fronteras estén tomando las medidas necesarias para proteger a Europa, o las islas italianas y griegas y por lo tanto protegiendo indirectamente a Alemania.

En el momento de 2015, ya estaban señalando que terroristas podrían venir a Alemania con los refugiados. Sin embargo, la narrativa oficial era que no había conexión entre la migración y el terrorismo.

 + ¿En qué se basó su evaluación inicial?

* Bueno, en ese momento, asumí que entre tantos, muchos miles de los jóvenes, predominantemente hombres jóvenes, nos viene de los estados árabes, de Siria, de Irak o incluso desde Afganistán, por supuesto, habría gente entre ellos que lucharon por Estado Islámico o por otros grupos terroristas yihadistas. Durante ese tiempo, no dije que estaba seguro que estas personas tenían órdenes de venir y cometer terror. Mientras tanto, sabemos que algunos tuvieron, pero sin duda es una gran preocupación para nosotros cuando tantos miles de personas llegan incluyendo muchas que tienen experiencia en matar, experiencia en terror, y una ideología yihadista en sus corazones. Esa fue la mayor preocupación. […]

No quiero especular. La situación tomó el rumbo que tomó, y no sé si podría haber sido diferente. De todos modos, evitamos toda una serie de ataques terroristas en Alemania. Creo que el Ministerio que dirigí en ese momento, la Agencia Federal de Protección Constitucional, y la policía han hecho un muy buen trabajo. Las cosas podrían haber sido muy diferentes. Desafortunadamente, no se piensa mucho en eso, porque todos se alegran de que no hubiera docenas o cientos de víctimas del terrorismo. Me alegra que al menos durante mi tiempo cuando dirigí el ministerio, con la excepción del ataque a la Breitscheidplatz en Berlín, no hubo grandes ataques terroristas.

+ ¿Cuántas amenazas hubo, o hubo alguna amenaza?

*Había muchas amenazas. Tuvimos a veces dos o tres mensajes por día sobre posibles ataques terroristas o sospechas fundadas que tuvieron que ser procesadas. La carga de responsabilidad para mi personal era inmensa cuando se trata de determinar la validez de los cables. Por ejemplo, para determinar si Estado Islámico creó un engaño para engañarnos, o si existía una amenaza real con pistas reales que debían investigarse. Era una gran responsabilidad que llevaban mis empleados.

+ ¿Por qué la información proporcionada por los servicios de seguridad nacional no se tomó en serio en la esfera política? Es una pregunta. 

* Realmente deberías dirigirte a los políticos, pero puedo darte mi punto de vista sobre eso. Naturalmente, los políticos no ven todo a través de la misma lente que el jefe de seguridad nacional. Tienen diferentes perspectivas a considerar. Tienen cuestiones económicas a tener en cuenta. También consideran cuestiones de política exterior, y luego tienen que deciden por sí mismos qué aspectos son más importantes para ellos. Seguridad interna, política exterior y tal vez política de partidos, lo que sea. La esfera política en Alemania decidió la forma en que decidieron. Como Jefe de Seguridad nacional, por supuesto, hubiera deseado una decisión diferente desde mi perspectiva. […] Debido a mi larga experiencia como director de seguridad y como abogado, considero que mantener, hacer cumplir la ley y el orden, es ante todo, además de estar en el interés y por el bien de la gente. A pesar de que las imágenes son feas, y tal vez especialmente en la situación que produce imágenes feas, porque el estado de derecho

se ejemplifica cuando, especialmente cuando lo aplican los políticos en situaciones que producen imágenes feas. En 2012 había 3.800 salafistas en Alemania. Hoy hay 11.500

+ ¿Cuántos de ellos son capaces de ataques?

* Entre estos 11.500 salafistas, hay muchas personas que cuentan como teniendo un potencial terrorista islámico; la gente creía capaz de cometer ataques terroristas. Eso se estima actualmente para ser más de 2.000 personas. Y de estas alrededor de 700 personas son perpetradores terroristas. Amenazas terroristas islamistas. Estas personas son vigiladas, vigiladas, y están bajo vigilancia utilizando diferentes métodos. Con este gran número de 2.000 terroristas islamistas potenciales, es fácil de imaginar que incluso un buen servicio de seguridad nacional y bien equipado, la fuerza policial no puede vigilar a todas las personas a la vista y mucho menos poder entender cómo funcionan estas personas, lo que está pasando en sus cabezas o lo que están planeando.

+  ¿Cuántos de ellos llegaron a Alemania a través de la ruta de asilo? ¿Quizás sin papeles o con nombres ficticios?

*  Bueno, no puedo decirles cuántas de estas 11.500 personas acudieron a nosotros como solicitantes de asilo en los últimos años. Sin embargo, es importante entender que el problema del terrorismo islamista en Alemania no existiría sin la inmigración (musulmana). La gran mayoría de las personas consideradas potenciales terroristas son personas con antecedentes migratorios. Hablamos en alemán de las cuatro Ms, que son básicamente los factores que resulta en que una persona se convierta en miembro de esta Estos son hombres jóvenes con antecedentes de migración, musulmanes, y contratiempos en la escuela, el trabajo o la vida privada. Eso significa que la migración y el terrorismo islamista están conectados. Esto necesita ser discutido y reconocido como un problema para resolverlo. La policía, como usted ha mencionado, ya lo ha hecho, frustraron varios ataques terroristas el año pasado.

+ Precisamente seis en los últimos dos años, como he leído. ¿Se ha puesto más alerta la policía?

*En realidad, creo que evitamos aún más ataques terroristas. Para ser precisos, impidió la planificación del terrorismo contrarrestando preventivamente veo como uno de los mayores éxitos que tuvimos el año pasado, en junio, la prevención de la planificación de la guerra biológica con un veneno natural en Colonia. Un individuo planeaba detonar una bomba de ricino. La policía y los servicios de inteligencia están bien equipados en Alemania. No diré que están extraordinariamente equipados; ellos han hecho mejoras significativas en los últimos años en términos de personal y en cuanto a calidad de desempeño. Sin embargo, los desafíos a los que se enfrentan las autoridades de seguridad se deben a la gran cantidad de casos, y la tecnología utilizada por nuestros homólogos, es impresionante. Esto a veces resulta en que la policía y las agencias de inteligencia operen en sus límites.

+Más de 200.000 refugiados están obligados a abandonar el país. ¿Por qué no funcionan las deportaciones?

* Hay toda una lista de razones. Empezando por el hecho de que los países de origen a menudo no están dispuestos a recuperar a estas personas. Esto se debe en parte a razones económicas. Un solicitante de asilo en Alemania transfiere dinero a casa, lo que tiene dos beneficios. Por un lado hay divisas, y por otro lado una persona que posiblemente esté desempleada es una carga en el mercado laboral interno o es propenso a la delincuencia, que en última instancia hace daño a su patria. Es por eso que rara vez están dispuestos para permitir que estas personas vuelvan a entrar. Otra razón es que tenemos salvaguardas de deportación muy complicadas. Alguien en Alemania que tiene hijos alemanes está casado con un alemán o con alguien que pueden enfrentar tratos inhumanos, degradantes, el castigo o potencialmente enfrentar la pena de muerte; Él / ella está protegido de la deportación. Esto frustra en gran medida a las autoridades responsables por deportación. Además, también existen las llamadas ONGs que previenen deliberadamente la deportación al ayudar a los deportados a esconderse, etc. En general, hay que decir que la política de deportación en Alemania desafortunadamente es un desastre. Entonces otra vez,

Alemania no es el único país de Europa occidental que tiene dificultades para resolver este problema.

+ ¿Hay una industria de deportación, como dijo el Sr. Dobrindt?

* Hay muchas personas que ganan dinero con los solicitantes de asilo y evitando su deportación. Solo hay que decirlo abiertamente. Cada solicitante de asilo le cuesta al estado mucho dinero, pero el dinero entra en los bolsillos de ciertas personas que hacen dinero con ellos. Debido a la reunificación familiar, muchos más refugiados vendrán en los próximos años. Su integración requeriría la infraestructura adicional de una ciudad alemana del tamaño de Kassel.

+ ¿Es realmente posible la integración de tantos?

* La integración es posible siempre que exista un marco legal adecuado. Además, alentar a las personas a estar dispuestas a integrarse o para permitir la integración. La integración no solo debe solicitarse, sino que debe exigirse. Este es el requisito que debe esperarse de cada extranjero que venga a nosotros. Mi preocupación es que hay integración, pero no una integración en la sociedad alemana. Más bien es una integración en la sociedad árabe en la sociedad salafista, y en la sociedad turca en Alemania.

Esto crea sociedades paralelas, y en mi opinión todo lo necesario que se debe tomar para evitar esto.

+ ¿Cómo ha cambiado el clima social en Alemania?

*  Desde mi punto de vista, en los últimos años ha cambiado para peor. Como presidente de la Agencia Federal de Protección Constitucional, me causó preocupación. Especialmente debido al hecho de que muchas personas en Alemania entre la clase media que normalmente pertenece a los partidos CDU o SPD se apartó de estos partidos. En su lugar, apoyaron o votaron por el nuevo partido AfD, Alternativa para Alemania, un partido de derecha. Esta es una renuncia a los partidos establecidos y la transición a toda una fuerza nueva. Esto es algo que ya hemos visto en otros países de Europa occidental, como los Países Bajos, Italia o incluso Francia. Pero esto también conduce a una ruptura del actual sistema de partidos. También podría verse como una erosión de la confianza en la capacidad del actual sistema de partidos para funcionar, y un alejamiento de esta democracia. Este desarrollo todavía me llena de preocupación, especialmente porque no fue prevenido y continúa.

+Ahora muchas personas dudan en expresar su opinión libremente, porque tienen miedo de ser etiquetado como «ala derecha». ¿Está usted también?

* No, no me preocupa que me etiqueten de derecha. Sin embargo, me preocupa que muchas personas, por ejemplo, quienes se me acercan para decir que están de acuerdo con lo que he hecho, con lo que he dicho y me dicen que me apoyan. Por ejemplo, cuando voy a un restaurante, extraños me felicitan por mi actitud, y, sin embargo, estas personas no se atreven a decirlo de otra manera. Creo que es una pena, y me recuerda a mi propia biografía familiar. Hace poco escuchaba una grabación que grabé en 1980. de mi tío relatando su experiencia desde 1933 hasta 1945. Mi abuelo fue maltratado por los nazis. Mi tío había sido perseguido por ellos. Todo lo que dijo evoca los recuerdos del totalitarismo y la dictadura de opinión, que aún es posible incluso hoy. No estoy diciendo que este sea el caso en Alemania, pero que debe evitarse. Por lo tanto, debemos tener el valor de decir cosas que a los demás no les gustan.

+  ¿La corrección política impide eso? ¿Por qué otra cosa la gente tendría miedo de expresar su opinión libremente?

*  Podría ser debido al liderazgo. Me he dicho a mí mismo, si no puedo expresar mi opinión libremente, entonces, ¿cómo puedo esperar eso de mi personal? Mi expectativa es que los líderes en negocios, en la administración, en el gobierno se debe poseer suficiente columna vertebral para expresar su posición.

+ ¿Qué tan peligroso considera usted a las comunidades de la mezquita?

*  Bueno, entre las muchas comunidades de mezquitas en Alemania hay varias llamadas mezquitas de callejón. Por eso quiero decir, mezquitas lideradas por imanes autoproclamados que usualmente pertenecen al salafismo o alguna otra forma de islamismo radical que predican. En Alemania no hay control estatal de las sociedades religiosas y esto ha llevado finalmente al hecho de que tenemos un crecimiento salvaje de radicales. Las comunidades de mezquitas musulmanas y en estas comunidades de mezquitas, los jóvenes están definitivamente radicalizados.

+  ¿Y a veces reclutados?

*  Y a veces reclutado por el islamismo radical. Se podría decir que las comunidades de mezquitas salafistas son una especie de estación de entrada que conduce al yihadismo.

+ ¿Qué piensa usted de la legislación propuesta para retirar los pasaportes alemanes de los terroristas que regresan de Medio Oriente?

* Creo que es correcto e importante tener una ley así. De hecho, ya lo había exigido. Ahora es un poco tarde, en mi opinión. Necesitábamos tener esta ley en vigor antes de que estas personas se unieran al ISIS, y no cuando quieren volver a Alemania.

+ ¿No podría aplicarse retroactivamente?

* De acuerdo con mi entendimiento de la ley, no es posible adoptar tal regla de manera retroactiva. Si otros abogados constitucionales lo consideraran una posibilidad, entonces eso sería bueno en mi opinión. Sospecho que habría objeciones legales vigorosas.

+Y qué pasa con los yihadistas o los terroristas que ahora podrían volver a Alemania? ¿Se puede prevenir de alguna manera?

* En general, cualquier persona con ciudadanía alemana, sin importar quién, tiene derecho a volver a ingresar a Alemania. Si regresan a Alemania y se consideran un riesgo potencial, las autoridades de seguridad de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución y las autoridades policiales se encargará de la situación. Esto sería una carga considerable. También es bastante peligroso si estas personas albergan una motivación en sus cabezas que las autoridades de seguridad no pueden reconocer.

+Siguiendo esa información, ¿cómo se ve la situación de seguridad actual para 2019 en Alemania?

* Creo que la situación de seguridad es estable. Creo que las autoridades de seguridad, servicios de inteligencia o incluso la policía tener la situación de seguridad bajo control lo mejor posible. Cuando digo «lo mejor posible» significa que los riesgos permanecen. Esos riesgos son los muchos miles de personas que desconocemos y no pueden ver lo que pasa en sus cabezas. Aquellos en sus computadoras por la tarde, comunicándose con otros yihadistas o quizás descargando instrucciones de bombas para cometer un ataque al día siguiente. Creo que somos un país seguro en comparación con muchas otras naciones del mundo. Sin embargo, la preocupación es que estos riesgos están ocurriendo y eso no debería haberse permitido. Incluso hoy, cada segundo refugiado llega a Alemania sin documentos válidos.

+  ¿Qué tipo de riesgo de seguridad presenta eso?

*  Bueno, si una persona llega a Alemania sin documentos válidos, no sabemos quién es realmente esa persona. No podemos confiar en la información que nos dan. Hemos tenido gente quienes decían que su nombre era Abo Coca-Cola o Ronny Ice Cube solicitando permiso para entrar a Alemania. Incluso si la base de datos o la base de datos de mi ministerio en ese momento era bueno y tenía muy buen intercambio con todas las agencias de inteligencia europeas. Y nuestras bases de datos están llenas.

Así que incluso si tenemos el nombre de una determinada persona y sabemos que ciertas personas son un peligro, nada de eso ayuda cuando esa persona entra a Alemania con un nombre ficticio. Por lo tanto, tenemos un gran interés en asegurarnos de que las personas que llegan a Alemania tienen un nombre que corresponde a los documentos de viaje válidos.

+Según las estadísticas actuales, el número de ciudadanos que temen ser víctimas de un crimen o un ataque terrorista aumentó enormemente en 2018. Una sensación de seguridad no se refleja en esas estadísticas. ¿Cómo explica eso?

* Creo que esto es en parte porque muchas personas perciben la situación de seguridad personalmente. Podría ser a través de la televisión, cobertura de noticias, artículos periodísticos o por experiencia propia. De una manera se percibe de manera diferente a las estadísticas. En segundo lugar, creo que podría ser simplemente porque muchas personas notan los cambios en el paisaje urbano, en el barrio, y lo perciben como una amenaza personal. Estas amenazas personales se reflejan en el hecho de que estas personas pueden optar por votar por la AfD u otros partidos que no hayan tenido representación previamente en el Bundestag. Otra forma en que estas personas están expresando su ansiedad es equipándose con rociadores irritantes o instalando sistemas de alarma, etc.

+ ¿Qué cree que deparará el futuro? ¿Monitoreando por todas partes? ¿Cómo se ve Alemania en 2030?

* 2030 está, por supuesto, muy lejos en el futuro. Honestamente, no estoy pensando tan lejos, pero como oficial de inteligencia es necesario para imaginar posibles escenarios y crear previsiones. Desde mi punto de vista, el indicador decisivo para un pronóstico sería: ¿Cómo se ve Alemania a finales de este año o en tres años si no cambiamos nada; Si solo mantenemos el status quo? Lo que me preocupa es la inmensa presión de los refugiados de Medio Oriente, norte de África, y que muchas más personas vendrán a nosotros. Si seguimos intentando acomodarlos, proveerlos, de que tal vez la economía alemana no funcione como lo hizo en los últimos años. Esto resultará en una carga financiera significativa para todos.

El crimen y el terrorismo seguirían aumentando a pesar de que Estado Islámico ha sido derrotado en Irak, todavía están allí en Irak. Así que tenemos que asumir que Estado Islámico seguirá planeando en Alemania y otras partes de Europa occidental. Tomando todo eso en consideración, podemos esperar más ataques terroristas, mayor criminalidad y mayor inseguridad entre los ciudadanos en los próximos tres años. La gente ya no se sentirá cómoda en su propia comunidad; ya no se sentirán comprendidos o representados por la esfera política, lo que podría llevar a la radicalización.

Lo hemos experimentado en otras naciones de Europa occidental y también condujo relativamente rápido, en algunas naciones, a que el gobierno fuera expulsado.

[6]  Un ‘fortuito’ incendio en Notre Dame que no es un ‘hecho aislado’

https://infovaticana.com/2019/04/15/arde-la-catedral-de-notre-dame/

[7] https://es.gatestoneinstitute.org/14079/europe-iglesias-vandalicos-incendios

[8]  https://www2.memri.org/espanol/yihadistas-celebran-el-incendio-en-la-catedral-de-notre-dame-y-lo-denominan-castigo-y-buenos-augurios/54620

[9] MEMRI –  abril 23, 2019. Serie Comunicados Especiales No. 8017

[10] Adoctrinamiento de niños: Chico jordano jura querer martirizarse por Jerusalén en video viral

Por MEMRI –  abril 29. Comunicados Especiales No. 8026

[11] Dabiq 8  Jumada Al-Akhirah pág.  21

https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-issue+8-sharia-alone-will-rule-africa.pdf

[12] https://www2.memri.org/espanol/el-eiis-destaca-video-de-ninos-que-aspiran-ser-martires-y-dice-que-se-estan-preparando-para-conquistar-roma-y-espana-advertencia-imagenes-graficas/22583

[13] https://www.unicef.org/nigeria/press-releases/more-3500-children-have-been-recruited-and-used-non-state-armed-groups-north-east

[14] Parafraseando a Golda Meir cuando dijo: “La paz llegará, cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros.”EDUARD YITZHAKEUROPAISLAMTERRORISMO

Eduard Yitzhak

EDUARD YITZHAK

Doctor en Filosofía y en Medicina, habiendo sido docente de Filosofía en la Universidad y ejercido como médico-cirujano especialista en hospitales universitarios de Alemania y España. Es especialista en terrorismo islámico. Es colaborador en prensa especializada española, norteamericana e israelí sobre salafismo, yihadismo y terrorismo islámico. Ha dado conferencias sobre terrorismo islámico en el Ejército –en Capitanía General-, Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía, Mossos d´Esquadra y Ertzaintza. Coautor junto con Eduardo Martín de Pozuelo y Jordi Bordas del libro Objetivo: Califato Universal. Claves para comprender el yihadismo. Ex presidente de Asociación Cultural de Hasbara [ACH]. Es copresidente, junto con Laurence Franks, de Maguen David Hasbara Sefarad.

Musulmanes colombianos y la Nación del Islam.

Así echó raíces el islam en una de las ciudades más peligrosas de Colombia

Escrito por Sibylla Brodzinsky

FUENTE https://www.desdeabajo.info/colombia/item/30702-asi-echo-raices-el-islam-en-una-de-las-ciudades-mas-peligrosas-de-colombia.html

Así echó raíces el islam en una de las ciudades más peligrosas de Colombia

La ciudad porturaira de Buenaventura es el hogar de una pequeña comunidad musulmana que abrazó con éxito la Nación del Islam.
El islam llegó a finales de los años 60 de la mano de Esteban Mustafa Meléndez, un marinero afroamericano originario de Panamá
Los musulmanes de Buenaventura, asentados entre la jungla y el Océano Pacífico, son negros, pobres y poco conocedores de las creencias y tradiciones del islam.


Los ritmos de salsa a todo volumen que llegan desde un bar cercano no perturban al Sheik Munir Valencia mientras se inclina durante la oración en una casa familiar convertida en mezquita en la pobre y violenta ciudad colombiana de Buenaventura. Sus rezos terminan, Valencia se quita la túnica marrón, se sienta en una mesa de plástico y relata cómo es ser el líder espiritual de una atípica comunidad islámica.


La pequeña comunidad musulmana afrocolombiana en la principal ciudad portuaria del Pácifico en Colombia ha adoptado en los últimos años las enseñanzas de la Nación del Islam, del islam suní y también de la interpretación chií.


Al principio atraídos por la fe de las promesas del poder negro, los musulmanes de Buenaventura aseguran que han encontrado en el islam un refugio de la pobreza y la violencia que carcome la ciudad. Buenaventura tiene una de las tasas de asesinatos más elevadas de Colombia.


El islam llegó aquí a finales de los años 60 de la mano de Esteban Mustafa Meléndez, un marinero afroamericano originario de Panamá, que difundió las enseñanzas de la Nación del Islam –un grupo nacido en EEUU que mezcla elementos del islam con nacionalismo negro– entre los trabajadores del puerto.


“Habló de la autoestima de los negros y esto causó un gran impacto. Esas enseñanzas llegaron a las cabezas y a los corazones de mucha gente”, cuenta Valencia, añadiendo que el mensaje llegó durante un periodo de profundo cambio social. La visita de Meléndez se produjo en un momento en el que muchos campesinos colombianos estaban migrando a las ciudades. Así lo explica Diego Castellanos, un sociólogo que ha estudiado diferentes religiones en Colombia, un país eminentemente católico.


Una ola de conversiones políticas


La primera ola de conversiones fue más política que espiritual. En sus oraciones (en inglés o español) leían más panfletos políticos que el Corán, y tenían un precario conocimiento de los postulados centrales del islam, comenta Valencia.


La atracción de la Nación del Islam fue disminuyendo gradualmente a medida que los viajes de Meléndez se hicieron menos frecuentes y el mensaje de supremacía negra comenzó a sonar hueco en una comunidad que –aunque sí que ha sido víctima de una importante discriminación estructural basada en su raza– nunca ha sufrido el mismo odio racial y las leyes segregacionistas que habían existido en EEUU.


Siguiendo el ejemplo de Malcolm X –que rompió con la Nación del Islam y abrazó el sunismo antes de su muerte en 1965– un miembro de la comunidad de Buenaventura viajó a Arabia Saudí a estudiar el islam y regresó para convencer al grupo de que abrazase una fe más ortodoxa.


“Fue así como nos hicimos suníes”, narra Valencia, que fue criado en el catolicismo y planeaba convertirse en sacerdote antes de convertirse al islam. “Aprendimos a leer árabe; ahora leemos el Corán y dejamos de fijarnos en EEUU para mirar hacia Arabia Saudí”.


La comunidad musulmana de Buenaventura se dirigió a grupos suníes en el país para conseguir apoyo, pero estos dos mundos no podrían ser más diferentes.


Los musulmanes de Buenaventura, asentados entre las vastas extensiones de jungla y el Océano Pacífico en el suroeste de Colombia, son negros, pobres y relativamente poco conocedores de las creencias y tradiciones del islam. La comunidad suní colombiana establecida era de herencia árabe, formada por prósperos comerciantes y se ubicaba en su mayoría en Maicao, una bulliciosa ciudad comercial situada en el desierto del noreste, en la frontera con Venezuela.


Becas para estudiar el Corán en Argentina e Irán


Aparte de algunas donaciones de alimentos de la comunidad árabe, las relaciones eran distantes. La revolución islámica de 1979 en Irán dio un soplo de aire fresco a la comunidad de Buenaventura. Las misiones chiíes contactaron con el grupo y ofrecieron becas y apoyo financiero. Valencia consiguió una beca para estudiar en la mezquita de At-Tauhid en Buenos Aires y después continuó sus estudios en la universidad de Qom en Irán.


A mitad del relato, suena el teléfono del Sheik. Su tono de llamada es un cántico árabe. Valencia responde: “Salaam alekum”, e inmediatamente después entabla una conversación en el trepidante español de la costa pacífica de Colombia.


Retratos de Malcolm X y del ayatolá Alí Jamenei adornan las paredes de los muros de la habitación trasera de la casa, la que sirve como centro comunitario y mezquita para aproximadamente 300 personas. Un mural colorido cubre otra pared, en el que se puede ver un frondoso árbol genealógico titulado “Genealogía islámica de los profetas”. Cualquier viernes se presentan entre 40 y 50 personas para la oración.


Valencia cuenta también que los vínculos con Irán han sido objeto de investigaciones secretas y no tan secretas por parte de los servicios de inteligencia tanto de Colombia como de EEUU. “No tengo nada que esconder”, asegura. “Los iraníes nos apoyan, pero no somos yihadistas”.


Valencia también dirige dos escuelas privadas subvencionadas donde 180 niños procedentes de los vecindarios más pobres de la ciudad no solo aprenden el ABC sino también el alfabeto árabe. Alojada en la planta baja de un edificio de tres plantas mal cuidado, la escuela de Silvia Zaynab se encuentra en uno de los vecindarios más violentos de Buenaventura, donde las bandas criminales luchan por control del territorio y los vecinos, a menudo, se ven atrapados en el fuego cruzado.


La escuela ofrece un pequeño refugio de esta realidad. Los estudiantes dan la bienvenida a los visitantes con canciones en árabe sobre la grandeza de Alá. En español cantan sobre los “cinco profetas de la creación”: Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Mahoma. Un estudiante de segundo grado corre a la pizarra para escribir con orgullo un número de tres dígitos en árabe.


Solo cinco de los niños que asisten a estas escuelas son miembros de la comunidad musulmana. “No tratamos de convertir a nadie; solo les enseñamos a los niños a respetar otras religiones y otras tradiciones”, defiende.

Sibylla Brodzinsky – Buenaventura
28/01/2017 – 19:34h

theguardian
Traducido por Cristina Armunia Berges