Cuarta parte de la reseña crítica del libro Fracasología, de Elvira Roca Barea. Por el profesor de Literatura Comparada y autor de la Crítica de la Razón Literaria, Jesús G Maestro

Se trata de un análisis imprescindible para la crítica histórica de la época en que las élites españolas se aliaron con el enemigo francés de España: los afrancesados. Este análisis y crítica son imprescindibles para entender el proceso que ha llevado al actual momento social y político en la España de las dos primeras décadas del siglo XXI.

"Cuando un actor engaña hace su trabajo, cuando un político engaña, lo que hace es traicionar a su país". (Un análisis de la situación actual de España frente a los secesionistas , por Pablo Huerga Melcón)

PABLO HUERGA MELCÓN 
04/09/2017 05:00 H

FUENTE https://www.lavozdeasturias.es/noticia/opinion/2017/09/04/tomo-partido/00031504476200501607692.htm?fbclid=IwAR3ssADrOJMbw-HdZJsuPFnBDL0ppFPv-M_GYGKNlN1LhBtNsaSiBulsZak

Retórica en la Política: es una actividad llena de riesgos, muchas veces graves y de nefastas consecuencias. Especialmente si va unida a la ruindad política, y a la vileza ético-política.

YO TOMO PARTIDO

Quiero referir aquí algunas ideas que han surgido en una conversación entre amigos, preocupados abiertamente por el problema de España, en relación con el asunto de Cataluña, por su pudiera resultar de interés. Aunque han surgido espontáneamente, creo que son cuestiones que merece la pena tener en cuenta.

¿Por qué la defensa del Estado ha pasado a ser materia política sólo de los partidos de derechas en España? Los partidos tradicionalmente definidos como pertenecientes a las corrientes ideológicas consideradas de izquierda han renunciado a España. Es cierto que, como advierte Bueno en su libro El mito de la izquierda, no todas las ideologías de izquierda son iguales. Admitamos que en la izquierda cabe distinguir al menos dos grandes corrientes con respecto a la propia idea de Estado: las que llama Bueno definidas, y las que llama indefinidas. Indefinidas son aquellas corrientes ideológicas de izquierda que gestionan sus ideales al margen del estado, e incluso contra el estado, como el Anarquismo. Podemos e Izquierda Unida practican ideales que les mantienen siempre en una posición ética que les induce a considerar al estado como algo accesorio, o incluso necesariamente represivo. El PCE, desde luego, al alimentarse de la ideología marxista podría situarse en esta línea, toda vez que el marxismo aspira a la abolición de todo estado. Pero la práctica comunista está matizada por el ejemplo soviético del llamado «socialismo en un solo país», tal y como quedó definido por el estalinismo. Precisamente por eso las izquierdas marxistas trotskistas siguen siendo izquierdas indefinidas, y por lo tanto, resulta de todo punto imposible en ese ambiente encontrar una clara posición patriótica. En estas corrientes de izquierda indefinida, incluso marxista, la concepción de la historia como lucha de clases ha hecho muy difícil contemplar la evidencia de que la lucha de clases sólo puede tener lugar en el entorno del estado, y sólo en él es posible el ejercicio de la emancipación de la clase trabajadora. Sin embargo, el día 12 de mayo de 1941 escribía Dimitrov: «Entre el nacionalismo correctamente entendido y el internacionalismo proletario no existe y no puede existir contradicción alguna. El cosmopolitismo sin patria, que niega el sentimiento nacional y la idea de patria, no tiene nada en común con el internacionalismo proletario». Claro que citar a Stalin es un anatema. No obstante, es necesario reconocer que entre los partidos de izquierda españoles ha sido el PSOE el que ha mantenido una posición definida, lo que explicaría, quizás, más allá del oportunismo estratégico, su renuncia al marxismo como doctrina ideológica nuclear.

El estado moderno es el instrumento que permite la redistribución de la riqueza, la justicia social y la igualdad de oportunidades. Pero todo estado está en dialéctica con otros, y en ese conflicto entre estados se configuran los verdaderos problemas de la libertad, la justicia, la igualdad, etc., porque no todos los estados tienen la misma fortaleza. La fortaleza de cada estado depende fundamentalmente de la organización de lo que llama Bueno la capa basal, es decir, el entramado técnico y productivo que conforma la vida de una sociedad. La capa basal de cada estado es diferente y está definida por el territorio y su organización productiva, también por el idioma, y todos aquellos elementos culturales objetivos e intersubjetivos que conforman la conciencia, etc. (Por supuesto, la capa cortical que conforma las fronteras y los ejércitos determina también la fortaleza de cada estado, así como la organización social, lo que Bueno llama la capa conjuntiva.) La fortaleza de un estado garantiza la libertad de los individuos que lo conforman, con respecto a la fortaleza de otros estados con los que está en permanente conflicto. El territorio y su conformación productiva es fundamental para el ejercicio de la justicia social y la redistribución de la riqueza.

Pero la capa basal no se desarrolla de modo uniforme, porque está determinada por el estado de desarrollo de las técnicas y las ciencias de cada época, por el desarrollo de los medios de producción. Por ello, en cada territorio se producen por así decir, focos de desarrollo que son fundamentales para el conjunto y cuya riqueza, por la solidaridad que los mantiene unidos frente a otros estados, se redistribuye y acrecienta. Ocurre que, en España, Cataluña ha sido uno de esos territorios, no el único afortunadamente, que ha recibido toda la fuerza del estado para acrecentar su capacidad productiva: medios de producción y fuerzas productivas, porque ha sido enriquecida con el trabajo de miles de hijos de España que dejaron allí su vida, sus capacidades, sus esfuerzos, su trabajo durante décadas, como ha ocurrido también en otras regiones.

Pero ocurre siempre y eso no es nuevo, que algunos políticos e ideólogos, bajo determinadas condiciones, haciendo ejercicio de un idealismo simplista, pueden comenzar a considerar que el mayor despliegue económico y productivo de algunas de estas regiones es fruto de su propio ser, de su idiosincrasia particular, -incluso de sus genes, ha dicho algún político nefasto. No cabe duda de que este idealismo es expresión de una posición de estirpe fascista que niega la evidencia de que su éxito procede de la contribución del conjunto de la sociedad y debe ser precisamente aprovechado para el conjunto de la sociedad. Se trata de una ideología típica procedente de la clase dominante, en este caso, de esta región determinada. El estado, un estado social, debe ejercer la fortaleza que le otorga su carácter solidario y redistributivo, su función como instrumento de la justicia distributiva, para socavar, y aplacar lo antes posible estas actitudes insolidaridas con el resto de la nación, después de haberse beneficiado del esfuerzo común.

Tradicionalmente habrían de ser los partidos políticos de izquierda quienes se encargasen de defender y sostener el estado como instrumento de la justicia social, para mitigar y afrontar la inevitable lucha de clases dada en su seno. Sin embargo, no entienden que la dialéctica entre la ideología nacionalista esgrimida por el gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña y España es precisamente expresión de esa misma lucha de clases, en la cual una élite política, amparada por el abuso sistemático de sus propias atribuciones de autogobierno, pretende adueñarse y apropiarse de una parte sustantiva del entramado productivo de la capa basal de España, ¡pero también de parte de su territorio y, lo que es peor, de parte de su población!, contraviniendo el principio de redistribución de la riqueza y la justicia social.

Aparentemente es un conflicto de tipo político e ideológico basado en la idea espuria del sentimiento nacional alimentado por criterios racistas y xenófobos, que ha sido promocionado por los medios a su disposición, entre ellos la escuela pública estatal «nacionalizada» al servicio de sus intereses, y los medios de comunicación. Pero en realidad se trata de una expresión particular de la lucha de clases que se lidia en el seno de España, entre una élite económica y política que pretende adueñarse de parte de la riqueza nacional ubicada por razones históricas y productivas en esa parte del territorio español y el resto de la nación española que ha contribuido a esa riqueza y desarrollo con el fin de promocionar y mejorar la vida de todos los españoles. Esa lucha de clases tiene consecuencias nefastas tanto para la región de Cataluña como para el resto de España, porque en caso de dar lugar a la separación en dos países, habríamos perdido en fortaleza ambos, y por tanto también en libertad, y en justicia social.

La pregunta siguiente es a quién podría beneficiar semejante secesión. Sin duda, a esas mismas élites económicas y políticas que lo han promocionado en Cataluña, a nadie más. Ningún otro español se beneficiará de esa secesión. Sin embargo, fuera del territorio español, claramente, y teniendo en cuenta que España es una nación en conflicto con otras, y que esa dialéctica de estados es la que regula las relaciones internacionales, sólo podría beneficiar a aquellos países con respecto a los cuales España puede ser un difícil contrincante, o un contrincante con el que hay que andarse con ciertas prevenciones y respeto. ¿Qué países podrían estar detrás del secesionismo catalán? -no lo sabemos, y por supuesto no lo sabrán todos aquellos que verdaderamente, y de modo incauto, dan su apoyo sin reservas a esta traición, por las calles y las plazas, pero desde luego sí lo sabrán aquellos que gobiernan actualmente en Cataluña. Por tanto, no cabe duda: el Gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña está traicionando a la patria, como ya lo denunció el presidente de la II República, Don Juan Negrín, cuando en medio de la Guerra Civil se encontraron con el mismo problema. No hay otro modo de definirlo.

Pero también pueden ser cómplices aquellos que lo apoyan o lo animan, aunque sea por razones humanitarias, por un cosmopolitismo indefinido, mientras que los valores básicos de la clase obrera: un trabajo digno y asegurado, adecuado a la profesión de cada cual, la vivienda, la asistencia médica, la educación y la instrucción de los hijos, la seguridad personal, las pensiones de vejez e invalidez, los ideales básicos que alimentaron los proyectos socialistas, que requieren de un estado fuerte y solvente, se dejan en un segundo plano.

¿Qué deberían hacer los partidos políticos de izquierda en España en este momento, ante el problema generado ideológicamente por el nacionalismo, pero materialmente por la lucha de clases? Utilizar toda la fuerza del estado para reducir esa traición. Unirse contra el enemigo de clase, por la justicia social. Reducirlos y desarmarlos y eliminar los instrumentos políticos que han estado utilizando para la traición, entre ellos, eliminar las competencias educativas, reconduciendo la enseñanza hacia un modelo emancipador, socialista y universal. Si los partidos de izquierda no lo hacen, y la secesión y la traición se consuma, en esa dialéctica de clases habrá vuelto a perder la clase trabajadora. El partido hegemónico de la izquierda en España actualmente, el PSOE, es sin duda quien más responsabilidad tiene en este asunto y en su conciencia política deberá recaer toda la responsabilidad que le corresponde por no haber asumido de un modo claro y distinto su papel histórico en este momento, enfangado como está en luchas intestinas absurdas.

Decía Platón en el Gorgias que la retórica es solamente una forma de adulación. Los políticos españoles han practicado la adulación en todos los ámbitos de la acción política, siempre con nefastos resultados. Cuando el discurso es verdadero no tiene por qué adular, puede incluso doler, molestar, incordiar. Cuando un actor engaña hace su trabajo, cuando un político engaña, lo que hace es traicionar a su país. El PSOE ha intentado salirse por la tangente del problema aduciendo la absurda fórmula de «nación de naciones», una majadería que no sirve para nada, que nadie entiende y a nadie le importa. Sólo muestra inmadurez, y falta de responsabilidad. Saben perfectamente que el problema de Cataluña no se resuelve con circunloquios. Saben que deben pactar con el PP y con Ciudadanos y ser firmes, aunque resulte ser una paradoja. En gran medida, podemos decir que la clave para resolver el problema de Cataluña está hoy en manos del PSOE. Sólo este partido tiene por un lado la perspectiva histórica referida a España, y por otro lado, la capacidad de determinar cambios políticos serios en España, no en la dirección de atender las pasiones emocionales alimentadas por los medios, sino los principios básicos de una vida digna y sin complejos.

Crítica materialista del profesor Jesús G Maestro: Los 4 grandes relatos de la posmodernidad: feminismo, nacionalismo, animalismo y cambio climático

Un análisis, aparentemente breve, que expone lo esencial de los cuatro asuntos que titulan esta entrada . Y las más que probables derivas erróneas y poco provechosas, en el sentido de que resulten beneficiosas para los miembros de las sociedades políticas de las actuales democracias posmodernas, donde todo es anegado por lo políticamente correcto.

Reseña crítica del libro Fracasología: España y sus élites: de los afrancesados a nuestros días. Premio Espasa 2019, de Mª Elvira Rica barra. Planteamientos del profesor Jesús G Maestro (Universidad de Vigo, España)

Jesús Maestro: Así es como Francia ha justificado sus fracasos ante España

Materialismo Filosófico: Una teoría del Arte, como parte del sistema.

NOTA tomada del sitio de youtube fgbuenotv:

Lección en la Escuela de Filosofía de Oviedo. 18 de noviembre de 2019 http://fgbueno.es/act/efo202.htm

Gustavo Bueno. Busto a la derecha de la imagen. Siguiendo la saga de Sócrates, Platón, Aristóteles.Hasta llegar a la Teoría del Cierre Categorial y al sistema del Materialismo Filosófico

El nervio dialéctico que precisa todo discurso filosófico se abre paso en la filosofía del arte que aquí proponemos de manera contundente contra dos frentes: el primero de ellos se ha estado desarrollando durante varios años en trabajos, supuestamente, cercanos al materialismo filosófico y que tratan de reducir la idea de arte exclusivamente (o, al menos, principalmente) al espacio gnoseológico desarrollado en la Teoría del cierre categorial; y el segundo frente lo conforman aquellas afirmaciones que tildan al materialismo filosófico como un sistema carente de fundamentos para tratar los campos artísticos por no poseer una teoría estética sólida desde la cual puedan conformarse diversos análisis al respecto. Así pues, la lección dará comienzo con la clarificación de la idea de Arte, así como con la imprescindible distinción entre “filosofía del arte” y “estética” a partir del análisis de diversos textos de Gustavo Bueno, para, posteriormente, tratar la racionalidad del arte desde el materialismo filosófico en su plano ontológico, gnoseológico y, sobre todo, noetológico (un plano esencial del sistema que ha pasado desapercibido para aquellas teorías o concepciones contra las que nos dirigimos). La segunda parte de la lección se basará en el análisis de la idea de sustancialismo actualista, así como en la crítica de algunas tentativas filosóficas que, pese a intentar liberarse del reduccionismo estético, no desarrollan de manera potente una ontología sobre la filosofía del arte, para, finalmente, y apoyándonos siempre en la doctrina de Bueno, exponer una tabla de clasificación de las artes análoga a la tabla de clasificación de las ciencias. Todo ello, asentará los cimientos de una tesis general que fundamentará la solidez del materialismo filosófico para abordar la clarificación y distinción de una idea tan compleja, oscura y confusa como lo es la idea de Arte. Vicente Chuliá (1984), director de orquesta, compositor y filósofo de la música, es autor del Manual de Filosofía de la Música, y director de la «Escuela hispánica de Dirección de Orquesta», fundada desde las coordenadas del materialismo filosófico de Gustavo Bueno.

Recepción del libro El mito de la cultura en Alemania, de Gustavo Bueno Presenta y expone la traductora al alemán de la obra , Nicole Holzenstahl

www.youtube.com/watch

El Islam y Europa, difundir ideología, nematología, nebulosas tras las cuales ocultar la verdadera Real Politik islamista , a nivel global. Con el apoyo de la Comisión Europea, y de varios países árabes, obviamente en un modo de aparente pacifismo irenista , al modo kantiano: La Paz perpetua , o al modo John Lenon. Y la Universidad de Oxford en primera línea apoyando esta sutileza, tan musulmana, por cierto. Pero tan sospechosa también.

En Europa, desde varios centros de difusión de “análisis científico sociales”, se encuentra , una y otra vez al conocido , y auto definido como musulmán moderado, Tariq Ramadan.

Dese varias instituciones europeas y de otros Estados no europeos , se apoya la idea que se lee en el texto que sigue inmediatamente a este párrafo.

El profesor Tariq Ramadan y los académicos de estas nuevas instituciones abogan por el uso de la razón y la lógica para comprender el Islam. Enfatizan cómo el Islam, la razón y el espíritu liberal occidental no solo pueden coexistir, sino que el Islam ha contribuido y puede contribuir al desarrollo de Occidente.

La fuente de donde hemos tomado el texto que resume la “filosofía” del islamismo moderado, cuyo máximo exponente en Europa, aparecen, es Tariq Ramadan. Y podemos ir analizando su juego aparentemente muy dialéctico, muy abierto a un diálogo que ayude a mejorar el entendimiento, pacífico,”civilizado”, entre musulmanes y el resto de la población, en Europa sobre todo, pero no únicamente.

La última frase del texto , que habla desde las tesis de Tariq, es , si nos detenemos cuidadosamente a analizarlo, expresivo, a mi juicio, como si nos diera una pista de las verdaderas intenciones POLITICAS , del llamado, islamismo moderado. ME REFIERO A ESTAS PALABRAS: (…) el Islam ha contribuido y puede contribuir al desarrollo de Occidente (…)

Puede contribuir- el Islam – al desarrollo de Occidente, dice Ramadan, pero no queda nada claro el modo en que se supone que va a contribuir. Y creo que muchas personas e instituciones europeas, tampoco lo deben de tener nada claro. Incluso algunos pensamos que es una especie de cebo envenenado, tras el cual hay un cazador al acecho de Europa. La Historia lo muestra bastante claramente, desde tiempos de las Guerras de Grecia contra los Persas- ya antes de Mahoma trataban de dominar territorios europeos- , pasando por invasiones en oleadas – ya mahometanos – de la Península Ibérica, salvo un reducto en lo que es hoy la parte montañosa de Asturias y León, Norte de la actual España. Etcétera.

En el caso de España, en la España de 2019, tenemos uno de los centros asociados con este proyecto ampliamente “estudiado” desde las universidades , en sus departamentos e institutos especializados de estudios árabes , etc.( Veremos los sitios , más adelante)

Alqueria de Rosales

Alqueria de Rosales

Ubicada en las montañas al norte de Granada en el sur de España, Alqueria de Rosales es una de las primeras madrasas en Europa occidental en ofrecer un plan de estudios basado en el renacimiento del pensamiento intelectual islámico.
Establecida hace casi 20 años, y abriendo sus puertas por primera vez a los estudiantes en 2002, esta iniciativa educativa y cultural está dirigida por un pequeño grupo de conversos españoles que están trabajando para revivir la rica tradición intelectual asociada con la herencia islámica de Andalucía.

La enseñanza en la actualidad se centra en el estudio intensivo del idioma árabe, aunque hay planes para expandirlo a otras disciplinas islámicas. Alqueria también ofrece una biblioteca de investigación con una de las mayores colecciones privadas de manuscritos andaluces en manos musulmanas en España. Hay cursos residenciales disponibles, así como estudios en línea.

Si bien la Fundación tiene como objetivo avanzar hacia el establecimiento de programas de educación más formales, actualmente ofrece retiros de una a dos semanas diseñados para centrarse en el resurgimiento de una beca racionalista en el Islam. Dos de sus retiros anuales más populares se centran en el trabajo de Al-Ghazali y en el credo (aquida). Estos retiros reúnen a musulmanes de todos los ámbitos de la vida y son enseñados por dos conversos y académicos musulmanes extremadamente influyentes de Cambridge y Chicago, respectivamente, Abdul Hakim Murad y el Dr. Umar Faruq Abdullah. Proporcionan programas intensivos de inmersión que se centran en la razón y la reforma intelectual dentro del Islam en Occidente y que crean vínculos estrechos entre los participantes. Además de sus propios retiros, Alqueria también alberga los programas ofrecidos por otras instituciones musulmanas durante todo el año.


Para más información sobre esta temática, sugerimos entrar en el enlace siguiente

https://www.csia-oxford.org/institutions-studied


Desde luego, el asunto aquí propuesto, no sólo es una plataforma pro islamización de Occidente, bajo apariencia de cooperación entre religiones de modo racionalista y todo ese discurso retórico . También se muestra bajo apariencia de estudios de alto nivel académico, para el uso de Gobiernos, ONGs , etc. Y puede ser sin duda de utilidad consultar todas las investigaciones que en la Universidad de Oxford encontramos ( verle enlace y su contenido, ampliamente explicado )


Ponemos un ejemplo – de los varios que hay – como muestra de lo dicho en el párrafo inmediatamente anterior a este.

Hanane Bendai

FUENTE https://www.csia-oxford.org/hanane-bendai

Hanane Bendai

Project Research Collaborator

Hanane Benadi is a PhD candidate in the Department of Social Anthropology, University of Manchester. Combining ethnographic fieldwork and textual analyses, her PhD dissertation explores Islamic discourses on state-formation, political ethics and sovereignty in the aftermath of the military coup in Egypt. Her other research interests include Islamic history, contemporary religious hermeneutics, and morality and ethics in Islam.

She is working on two articles for CSIA in collaboration with Masooda Bano. The first article examines how Al-Azhar retains its authority as a seat of Islamic learning when taking controversial political positions. The paper particularly examines Al-Azhar’s support for the Al-Sisi government and its treatment of the Muslim Brotherhood.

The second article draws on fieldwork with two new Egyptian institutions that have been inspired by a desire to revive what they view as the ‘real Al-Azhari tradition’. In examining their idealised image of Al-Azhar, the paper highlights where – in the popular imagination – Al-Azhar has been compromised due to its close association with the Egyptian state.