La idea de época colonial es tanto falsa como inductora de la Leyenda Negra

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Autor : Jesús Turiso Sebastián. Profesor e historiador; investigador de la Universidad Veracruzana ( Xalapa, México )

El lenguaje es un utillaje que de manera silenciosa modela las mentalidades. Las corrientes posmodernas han contribuido en gran medida a que el lenguaje se imponga y sustituya al discurso de la razón: los valores y las verdades universales se relativizan en una espiral permanente que niega la objetividad -la historia es solo un mero relato y solo tiene “valor” como tal-. Está negación permite dejar a la Historia a la intemperie de los juegos del lenguaje. La verdad histórica, entonces, no existe, remplazada por el lenguaje y las infinitas interpretaciones que se puedan hacer de ella y la subsume en un galimatías de confusión. En este sentido, la misma validez tendrá la afirmación de que “las pirámides de Egipto fueron construidas por los egipcios de la antigüedad”, que interpretar de manera acrítica que las pirámides de Egipto las levantaron gigantes o, mejor aún, los extraterrestres, dado que la base objetiva es ya prescindible. Señalaba Kant en la Crítica a la razón pura que es precisamente la crítica de la razón la que “…. nos conduce, pues, necesariamente a la ciencia. Por el contrario, el uso dogmático de ésta, sin crítica, desemboca en las afirmaciones gratuitas —a las que pueden contraponerse otras igualmente ficticias— y, consiguientemente, en el escepticismo”. Esto lo traigo a consideración como ejemplo de cómo el lenguaje ha tenido nefastas consecuencias para la historiografía, distorsionando con su sesgo la verdad histórica. Ahora bien, la realidad de los hechos contradice al lenguaje que empleamos para definirlos. Un poner: en la época de la construcción del mundo americano por la presencia de España se nomina hasta la saciedad con el nombre de “período colonial. Ahora bien, si acudimos a los hechos objetivos de la historia, América nunca fue conceptualizada por España como una colonia -en el sentido francés o anglosajón de la palabra-, los americanos estaban considerados como españoles desde el siglo XVI,  de la misma manera que un vasco, un murciano o un canario. Y esto no podría entenderse si no se comprende que históricamente España se ha caracterizado por ser una nación inclusiva: cuando en 1812 la nación se deshilachaba por todas partes, todavía la Constitución que se elabora en Cádiz insistía desde el artículo primero que “La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”, y abunda más en ello en el “Art. 5 -Son españoles: Primero. Todos los hombres libres nacidos y avecindados en los dominios de las Españas, y los hijos de éstos”, o más adelante en el “Art. 18 – Son ciudadanos aquellos españoles que por ambas líneas traen su origen de los dominios españoles de ambos hemisferios y están avecindados en cualquier pueblo de los mismos dominios”. Finalmente, el artículo 10 señala que España “… comprende en la Península con sus posesiones e islas adyacentes: Aragón, Asturias, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, Cataluña, Córdoba, Extremadura, Galicia, Granada, Jaén, León, Molina, Murcia, Navarra, Provincias Vascongadas, Sevilla y Valencia, las islas Baleares y las Canarias con las demás posesiones de África. En la América septentrional: Nueva España con la Nueva-Galicia y península de Yucatán, Guatemala, provincias internas de Oriente, provincias internas de Occidente, isla de Cuba con las dos Floridas, la parte española de la isla de Santo Domingo y la isla de Puerto Rico con las demás adyacentes a éstas y al continente en uno y otro mar. En la América meridional, la Nueva Granada, Venezuela, el Perú, Chile, provincias del Río de la Plata, y todas las islas adyacentes en el mar Pacífico y en el Atlántico. En el Asia, las islas Filipinas, y las que dependen de su gobierno.” Considero que los americanistas llevamos utilizando erróneamente la denominación de “colonias” al referirnos a la continuidad de España en América, cuando en realidad los territorios americanos eran una extensión de la Península y estaban establecidos y considerados como otras provincias más de una totalidad. Por lo tanto, la recurrente denominación que se hace de una parte de la historia americana como “periodo colonial” es una papanatada de los historiadores que cabestramente hemos asimilado las denominaciones de las historiografías francesa y anglosajona, tan devastadoras en muchos casos con la realidad histórica de España. A fuerza de repetir sempiternamente este paradigma lingüístico errado, y herrado, lo hemos convertido en una realidad comúnmente asumida, alejada de la verdad, pero que sirve perfectamente al sostenimiento de medias verdades y leyendas negras.

Fuente https://permisoparaexistir.blogspot.com/?m=1

España: ¿ Leyenda Negra, o Madre Patria ?

España: ¿ Leyenda Negra o Madre Patria ?
Autor Eliseo Rabadán
Los términos que vamos a considerar son los Estados o sociedades políticas a través de sus relaciones nacionales e internacionales.
Y esas relaciones deben ser consideradas desde los sujetos gnoseológicos y sujetos operatorios.
¿Quiénes son los sujetos gnoseológicos que se ocupan de establecer las relaciones entre los Estados, tanto nacional como internacionalmente?
La respuesta esperada sería aquella que afirma que los sociólogos, los politólogos, periodistas, e incluso los políticos, cuando tratan de explicar las relaciones dadas en este contexto.
¿Quiénes son en este contexto los sujetos operatorios?
Podemos considerar como tales a los elementos de las tres capas del cuerpo político , a saber: la capa basal, la cortical y la conjuntiva, esto es , los productores, los políticos y los militares y diplomáticos.
No es en vano que dedicaremos un espacio a este tema, ya que resulta crucial establecer los criterios para delinear el mapa desde el cual nos podremos guiar en este laberinto de propuestas políticas que se observa tanto en nuestro país, España, como en el contexto de las relaciones internacionales .
Vamos a utilizar cuatro referentes que consideramos cruciales para nuestro propósito. Se trata de los siguientes estudios publicados a lo largo del siglo XX, los cuales, sin embargo, contienen multitud de referencias a hechos pasados.Todos tienen una fuerte implicación social y política. Todos se refieren a las sociedades políticas más importantes, en cuanto a su peso específico, sea este derivado de su población, de su situación geográfica o de la lengua y religión que representan como tales sociedades políticas , entendidas como “cuerpos políticos”, en el sentido de Bueno en su Primer Ensayo sobre las Categorías de las Ciencias políticas.
Los trabajos fundamentales que manejaremos son los siguientes:
1 – La libertad creadora, del médico y filósofo argentino Alejandro Korn
2 – España frente a Europa ,del filósofo español Gustavo Bueno.Este libro ha sido publicado por primera vez en octubre de 1999 y lleva hasta mayo del 2001 tres ediciones, lo cual me parece un interesante dato, y permítanme ustedes hacer este breve comentario, dado el actual contexto en el que se sigue, por parte de intelectuales españoles, anclado en dos posiciones bastante definidas, como son las de considerar
a España esa Madre Patria que sólo dejara en Hispanoamérica las lacras más detestables de una católica España oscurantista e intelectual y científicamente anti ilustrada y decadente o la que nos considera hoy como avocados sin remedio a formar parte de ese Imperio que sería el dirigido por los anglosajones, y ello en todos los ámbitos políticos, económicos ,militares y científicos.No quisiera parecer malicioso, pero debo
señalar que dos de estos intelectuales son empleados por célebres universidades norteamericanas, dentro de las políticas culturales del nuevo orden mundial.
3 – La violación de los Derechos humanos en los Estados Unidos, del periodista y politólogo argentino Gregorio Selser, autor de una extensa obra sobre la Historia política de Hispanoamérica en el siglo XX
4 – El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial, del norteamericano Samuel Huntington, quien ha sido miembro del influyente Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.
Podemos comenzar por plantear una evidente contradicción entre lo que leemos en el libro de Huntington y lo que encontramos tanto en Bueno como en Korn.
Una mirada al libro de Huntington llevada a cabo panorámicamente, sin entrar en demasiados detalles, nos presenta a Occidente enfrentado a una decadencia y a una serie de peligros.Los peligros más relevantes para Occidente son , según el profesor de Harvard , la explosión demográfica del Islam y la creciente potencia económica de los países de Asia. Respecto de Latinoamérica, ésta es considerada como fuera de Occidente.
Veamos ,por otra parte ,cómo consideran los argentinos, ya en las primeras décadas del siglo XX ,a su país, a través de una cita del prólogo al libro de Korn , escrito por Eugenio Pucciareli:
” Por pertenecer al orbe de la cultura occidental era lógico que nuestros hombres dirigentes, al luchar por europeizarnos, por elevarnos al nivel que exigía la cultura de la época, utilizaran el caudal de ideas que el viejo mundo les ofrecía.”
Ortega y Gasset , por otra parte, planteaba en La rebelión de las masas que Europa había sido en la modernidad la directora del mundo. Y ello bajo el supuesto de que “la dirección de unos hombres por otros no descansa en la fuerza”.La dirección , la regla, decía Ortega, es el normal ejercicio de la autoridad, y ésta está fundada siempre en la opinión pública.
Hace ya setenta años las cosas habían cambiado respecto de la época directora, rectora, de Europa, como vemos al leer La rebelión de las masas , porque Europa se adentraba en una decadencia muy preocupante.Ortega comentaba que si los europeos viven acostumbrados a no ser dirigentes, será bastante una generación y media para llevar a todo el continente europeo y con él a todo el mundo , hasta una inercia moral, a una
esterilidad intelectual ,y en suma, a la barbarie universal.
De Ortega y Gasset habría que sacar algunas enseñanzas de utilidad para nuestro presente como españoles y para el presente de los millones de hispanohablantes en América.
Considero un grave error suyo (de Ortega), decir que los animales humanos habitantes en las regiones tropicales son inferiores a los europeos.
Esto es una auténtica barbaridad, y no ayuda en nada para que el proyecto de rescatar la Idea de Imperio Español – en el sentido de la propuesta de Gustavo Bueno -, como alternativa para enfrentar ese “Occidente” del que habla Huntington, en el cual los anglosajones son los únicos capaces de evitar la decadencia de Occidente, en los términos actuales tal como son expresados por el citado Huntington. Otro de los temas clave de la obra de Ortega en este ámbito de la Europa como directora, se refiere a su afirmación de que ” se nos dice que Europa está cesando de dirigir
y que no sabe nadie quién va a ocupar su lugar”, para aclarar a continuación que entendemos por Europa, primaria y propiamente Francia, Inglaterra y Alemania.
El papel rector del mundo, tras la Segunda Guerra, quedó en manos de las dos superpotencias, EEUU y la URSS, hasta la fecha oficial del gran cambio y fin de la Guerra Fría : 1989.
Para Hispanoamérica, una especie de quimera que se pretendió similar al Plan Marshall para Europa, la llamada Alianza para el Progreso, fue el espejismo de la supuesta ayuda de su poderoso vecino del Norte. Los años 70 suponen el fracaso de un intento de desarrollo económico para América Latina que culmina con la entrada al GATT de la mayor parte de los países de esa zona excluida de Occidente, recordémoslo, por el señor Huntington, quien llega a afirmar que Latinoamérica se verá libre de la pobreza y desórdenes sociales y políticos en la medida en que sea capaz de abandonar el catolicismo y desarrollar el modelo protestante en su versión evangélica, por cierto.
España, por otra parte, hasta su – internamente – polémica entrada a la OTAN, era un apéndice de la Europa rica y del poderoso Estado norteamericano, y a ello contribuyó, quiero resaltarlo aquí, la masiva emigración que provocó la derrota de la IIª República manos de Franco y sus aliados- y no deberíamos olvidar a los “neutros benévolos”
de que se ha venido ocupando el historiador español Moradiellos -.
Desde luego, un dato relevante para nuestra cuestión de la Leyenda Negra , es el papel de estos científicos, literatos, sociólogos, historiadores, filósofos españoles del exilio. Porque ,¿cómo es posible que una sociedad atrasada pudiera dar esos frutos ? Este asunto no podemos ahora tratarlo con más detalle, pero es relevante y hay que anotarlo, al menos.
En el contexto de una Argentina – hacia los años veinte del siglo XX – deseosa de acertar en el rumbo político como nueva República ya en marcha, encontramos a Alejandro Korn, filósofo y médico ,que nos expresa algo muy interesante, similar, a mi juicio, a propuestas clave de la obra de Gustavo Bueno.
“Todos los sistemas son lógicos, pero su abigarrada multiplicidad patentiza la ineficacia de la argumentación lógica. Es que cada filosofía distinta es la expresión de una valoración distinta. Luego ha de correr la suerte fluctuante de las valoraciones. Toda filosofía sistematiza en un alegato la voluntad que la inspira. Alguna vez, también, en épocas de decadencia, la ausencia de una voluntad, la ausencia de una convicción viva, fueron sustituidas por las pobres y vacías lucubraciones de la cátedra”.
Lo interesante de estas ideas de Korn, nos parece, se encuentra en el hecho de que ” la selección – de las valoraciones propuestas a la sociedad – la verifica el proceso histórico; prevalecen las que triunfan”. Pero hay que tener presente la advertencia de Korn de que” no siempre triunfan las más justas propuestas, es decir, las nuestras”. ” Para propiciarlas acudimos al raciocinio, a la persuasión, a la coincidencia de los intereses o a la autoridad si la poseemos”.
Korn estaba convencido de que la formación de valoraciones sociales necesita de la pedagogía, entendida como lo que podemos definir al modo de la educación de los miembros de la sociedad, desde el seno familiar, hasta la educación institucional en las escuelas y universidades.
Me parece, sin embargo, que en la época actual, es preciso tener en cuenta el papel “educador” o transmisor de valoraciones que corresponde a los llamados medios de comunicación de masas.
Sobre el papel de la televisión, me permito recordar aquí la importante aportación de Bueno en su libro Televisión: apariencia y verdad.
Pero no es el de los medios el único ámbito donde se forja la llamada opinión pública, o como la denomina la experta alemana – muy bien criticada, por cierto, por el profesor Felicísmo Valbuena, desde las coordenadas del Materialismo Filosófico ,en su Teoría general de la información – Noëlle-Neumann, “nuestra piel social”, sino que se forja en universidades, congresos, conferencias, encuentros, centros de educación de todos los niveles y , cómo no, en los templos, todavía.
Pero aquí nos ceñiremos a los ámbitos del tipo de libro , dirigido a un público amplio, pero muy específico, que es el receptor de la obra de Huntington y de Bueno.
Lo que se constata al estudiar estos dos libros de fuerte implantación política, es el hecho de que existe una Leyenda Negra sobre la España que forjó un Imperio y un Imperio Universal Civil ( no “heril”).
Se niega la tesis que Bueno defiende, no sólo por parte de Huntington, sino por historiadores de enorme influencia en Hispanoamérica, como el célebre Leopoldo Zea .
Bueno plantea lo siguiente:
“Teniendo en cuenta todas estas distinciones, cabría reivindicar la estirpe hispánica de la Idea de Imperio de Carlos I, reivindicación que fue propuesta ya, como es sabido, por Ramón Menéndez Pidal, con argumentos emic muy sólidos y que reciben, nos parece, una enérgica reevaluación desde la perspectiva etic en que nos hemos situado. La Idea de Imperio de Carlos I, sin perjuicio de constituirse en torno a la Universitas
Christiana (como condición general previa), habría tenido desde el principio una conformación estrictamente política ( no religioso-positiva), incluso gibelina, como la tuvo la Idea de Imperio de Alfonso X el Imperio Universal Civil (no “heril”) sólo puede ser un Imperio conformado sobre reinos cristianos ya existentes o por crear; no puede ser un Imperio conformado por sociedades bárbaras o idólatras, ni tampoco un Imperio de dominación sobre pueblos cismáticos (musulmanes y, acaso también, protestantes). Según esto, si el Imperio debe ser cristiano no es tanto como medio de lograr la más plena unificación política (es la interpretación ordinaria ), sino como el único modo de lograr la unificación política misma de los pueblos de un modo no depredador o tiránico “.
Podemos, siguiendo el hilo de las propuestas de Huntington, pensar que lo que él llama Occidente, ha de realizar planes (prolépticos) para conseguir la consolidación del Imperio no depredador, en cuanto a Latinoamérica, hacer que se hagan protestantes, para no verlos como “enemigos”, esto es, en términos de Bueno, no actuar como Imperio depredador respecto a esos países que forman lo que se conoce como Latinoamérica.
Pero es necesario y de gran importancia para el análisis, ver las limitaciones gnoseológicas graves que el concepto de Occidente manejado por Huntington encierra. De tal manera que Occidente podría ser interpretado, si seguimos las alternativas del libro España frente a Europa, como ese organismo transnacional que se conoce como Organización del Tratado del Atlántico Norte, la OTAN, hasta ahora mantenida en su aspecto militar prácticamente por el núcleo tecnológico de la industria norteamericana, con todos los vínculos de Poder (político, económico,&,que esto implica).
Las dificultades para llevar a cabo la propuesta de Gustavo Bueno son enormes. No sólo por cuestiones históricas, pasadas, como el hecho de que los políticos y en general los habitantes de los distintos países iberoamericanos han sido educados en cierta medida, nada desdeñable en la mayoría de los casos, en la tradición de la Leyenda Negra respecto a España. ¿Qué significa esto?. Podemos afirmar que es un escollo enorme, al
cual habría de prestársele una importante atención si se quiere desarrollar el proyecto alternativo, frente a las opciones de ir perdiendo nuestra propia referencia al período Imperial católico- en el sentido planteado por Bueno- en beneficio, como se ha señalado, de nuestros tradicionales enemigos políticos, los que sí han desarrollado Imperios, sean éstos depredadores , sean generadores .
Además de los componentes históricos, que por cierto, desde la perspectiva política y social iberoamericana, afectan de modo semejante a anglosajones y otros europeos, sobre los que podemos considerar que España tiene una clara ventaja, al ser reconocido, a pesar de todo, por la contundencia de los mismos hechos históricos, que España en cuanto Imperio, sí fue efectivamente generador.
Otros problemas pueden verse en los aspectos económicos, concretamente, la ya larga crisis que afecta a los países de toda Iberoamérica.
El problema derivado de la llamada globalización, incluidos los cambios que afectan el campo político que supone, según los analistas, una descomposición de los llamados Estados-Nación, derivada de los cambios económicos inducidos por las nuevas tecnologías y la creciente “mediatización” de lo político, en una situación de ,podemos decirlo así, imperialismo mediático, en el sentido de que los intereses de los grandes consorcios financieros japoneses, norteamericanos y europeos, controlan los mensajes a través de esa red de grupos multimedia.
Dicho en otros términos, ¿de qué modo se puede llevar a la práctica el proyecto alternativo propuesto por Bueno?
Podemos pensar que este proyecto debiera, necesariamente, estar dado in medias res. Ello significa que, si el capitalismo es el único modo de organización social realmente existente, y cuya duración no parece verse comprometida, de momento, habrá que actuar en el intento de una coalición Iberoamericana, no sólo en el ámbito de la lengua
y el pensamiento en español, sino, además, en el modelo económico. Quizá esa sea la idea que el actual presidente español, Aznar, ha tenido en mente , al proponer una Fundación para relaciones con Iberoamérica, a la que ha invitado a los dirigentes de la Banca y las principales empresas españolas.
El proyecto quizá esté no sólo en este libro de Bueno, sino que acaso esté ya en marcha, y no sólo por parte de España, sino que se observa, cuando a esta Fundación se decide invitar como miembros, al anterior presidente de México y a otro ex presidente Hispanoamericano.
Y , me parece, si hay posibilidades de que dicho proyecto sea algo más que una quimera metafísica, como algún intelectual , encerrado en la ya citada Leyenda Negra, y aún más, obcecado en el marxismo dogmático ya agotado sin duda, que esas posibilidades de un proyecto político y social para el cual la Idea de Imperio, en el sentido de Bueno, sí tiene raíces muy sólidas en Hispanoamérica, que lo permitan al menos convertirse en una alternativa para enfrentar tanto a la Europa en la que se nos pretende dejar siempre como meros comparsas, como enfrentar a la América en la que se pretende
dejar a países como México(en el seno del Tratado de Libre Comercio ,NAFTA, por sus siglas en inglés) como meros comparsas o socios menores de un proyecto en el que se los trataría de neutralizar como miembros del mismo, achacándoles, precisamente- tal es la idea manejada por Huntington – de ser bárbaros, respecto de los norteamericanos y “occidentales”.
Volviendo a las propuestas de Huntignton, cuando a Iberoamérica se la deja fuera de Occidente, se está tratando de convertir en un hecho algo que es una absoluta impostura, un engaño histórico tal que es urgente denunciar. Porque si se deja a Iberoamérica fuera de Occidente, se tiene que dejar necesariamente, tanto a Portugal como a España, y perdón por la insistencia, esta es la razón del empeño recalcitrante de seguir
alimentando la Leyenda Negra.
No quiero dejar de recordar un tema que ,desde México y por la influencia y potencialización que ha gozado, desde esferas políticas, ha sido de gran relevancia para este asunto, y porque si se va a trabajar por un determinado proyecto como el propuesto en el libro España frente a Europa, hay que ser conscientes de que se va a encontrar este escollo, pero de manera tal que no resultará sencillo superarlo.
Me refiero a la extensa obra del historiador -esa es su formación fundamental – y filósofo mexicano, Leopoldo Zea, para quien incluso mereció la pena escribir un libro concreto, en el que se trata de mostrar que tanto Rusia como España jamás han formado parte de Europa, de tal manera, además , que ese hecho sería causa directa de la barbarie que engendran esas naciones. Esto explica la incapacidad de Latinoamérica, desde la perspectiva de Zea, para lograr estabilidad democrática y económica, en suma, para ser civilizados y no seguir en la barbarie; barbarie que nace en el seno de un Imperio Español bárbaro en sí, por la presencia de Inquisidores, de clérigos sumidos en
la barbarie del catolicismo, como decía un intelectual al
que me he referido, debido a que el Imperio era sólo retro feudal-militar y exclusivamente expoliador.
Hay mucho que discutir a este respecto, desde luego, pero sobre todo me interesa en este momento, entrar a la cuestión de la lucha entre los distintos Estados europeos por el dominio de los nuevos territorios de América.
El aspecto militar es inseparable de todo Estado político.Y este mismo aspecto es inseparable, como es bien sabido , de la
diplomacia. Todos estos factores están presentes en la Historia de
los Estados implicados.
Esto supone que, en el actual momento histórico, cada una de las diferentes naciones o Estados, tienen esa perspectiva etic, que podemos relacionar con los usos que hace Bueno como filósofo de los conceptos emic y etic.
Para el asunto concerniente a la posibilidad de, primero, poner en marcha el “ortograma imperial” y que los Estados de Iberoamérica lo comprendan, es naturalmente necesario hacerlo con claridad y teniendo muy en cuenta esos factores emic a que nos hemos referido.
Sin duda la propuesta, hecha desde España, puede resultar en cierto modo halagadora, pues se reconoce que los pueblos de Hispanoamérica son por derecho propio parte de la “civilización” de Occidente.
Pero por otra parte es preciso tener presente el llamado “problema indígena”, tan manipulado por unos y otros, por cierto. Este problema también puede enfocarse desde las coordenadas del materialismo filosófico, me parece, con buenas perspectivas prácticas, ya que coincide con planteamientos de algunos de los más relevantes antropólogos mexicanos, de los que quiero recordar especialmente a Gamio y a Aguirre Beltrán, quienes querían incorporar a los indios que no lo habían sido por las circunstancias que fuere, a la cultura europea.
La propuesta de Bueno podrá parecer descabellada, o inclusive , en términos “progres”, hasta una especie de vuelta a ese rancio nacionalcatolismo de la Patria imperial católica,&,&.
Lo que propongo es que no es así como se ayuda a establecer unas coordenadas seguras para manejar los problemas de España en Europa y de España en el mundo actual.
Creo que en Hispanoamérica se ha seguido una línea de continuidad en muchos aspectos de la vida social y política que han permitido, hasta la fecha, no ser engullidos por la cultura anglosajona, a pesar de los múltiples intentos de los principales- cuidado a este detalle: no los únicos- países que han tratado de ocupar el vacío de ese Imperio, primero Gran Bretaña, y luego, los Estados Unidos. Los dos han trabajado, respecto de América Latina, en una línea más depredadora que generadora, hasta fechas más o
menos recientes. Pero sí se está notando un creciente empeño en apuntalar su dominio -económico y político – a través de la “generación de ideas, de pensamiento, de maneras de ser y de estar”, becando a jóvenes, implantando modelos educativos y religiosos, con todo el poder económico y político disponible.
Y España, hasta la fecha, por multitud de circunstancias históricas , no pudo llevar a cabo esa tarea, pero lo que está sembrado ,tras esa época Imperial, no se ha podido aún eliminar o neutralizar.
La propuesta tiene muchos matices, muchos hilos, pero no me parece desdeñable, y como he dicho alguna vez, puede llegar a “preocupar” a los otros europeos, y claro está, a los otros americanos.
¿Qué puede aportar el filósofo Ortega y Gasset a estos debates? Me parece que encontramos muy interesantes asuntos de utilidad. Pongamos por caso su idea sobre las masas implicadas en un proceso de ascenso político de una nación que, según plantea Ortega, implica que dichas masas no ven mal el ser dirigidas por una cierta élite, ya que verían en ese proyecto beneficio para sí mismas.
Cuando no hay auge sino se vive un proceso de descomposición política , de decadencia de un proyecto como miembros de una sociedad política nacional o estatal, las masas no aceptan ser dirigidas y esto produce , según Ortega , el caos, o lo que viene a ser equivalente, se realimenta la decadencia de tal sociedad. Lo que se observa es una especie de decadencia, en este sentido, en muchos países de Iberoamérica. Los proyectos puestos en marcha por dirigentes políticos de los años sesenta, han fracasad
o todos , y los votantes se muestran, en algunos casos, como en el actual Perú, desencantados, porque hay una decadencia que se vive en el deterioro de las condiciones de vida .No se tiene “fe” en los políticos. Se promueve el voto en blanco. En otros casos, como en México, la sociedad, las masas(en el sentido de Ortega),estaban tan cansadas de la decadencia a que el PRI las arrastró desde los años setenta, que han buscado la salvación en un líder político que les presentó un proyecto, pero el riesgo es que ese proyecto sea fagocitado, digamos, por el de sus vecinos , los poderosos EEUU
imperiales.
Y aquí vemos cómo el tema planteado por Bueno es de la más urgente relevancia en este momento histórico.
Por otra parte, el hecho de que España forme parte tanto de la OTAN como de la Unión Europa, hace aún más compleja la cuestión de la propuesta de Bueno. Quiero decir que debe ser llevado a cabo con mucha “diplomacia” (cosa que espero seamos capaces de hacer, si de hecho este proyecto se va llevando a la práctica con la envergadura que precisaría), para evitar llevarlo a un posible fracaso prematuro.
Quizá un error, ya en marcha, derivado, quizá de falta de apoyo filosófico, lo encontramos en el actual modo de empezar el llamado Instituto Cervantes, desde España, dejando a un lado la participación de hispanoamericanos.
Creo que Bueno debe hacer un esfuerzo más para que desde España e Iberoamérica desarrollen estas propuestas. Ya existe, y es un enorme esfuerzo, la Fundación Gustavo Bueno, que trabaja en esta línea, pero , no esperemos todo de una sola persona, creo que es preciso el apoyo de quienes vemos valiosa la propuesta alternativa, como la vengo denominando, y más que demoler antes de edificar, tratemos de mirar los planos del proyecto y discutir si vale la pena o no seguir construyendo algo o reformar los planos o empezar por demoler los primeros ladrillos antes de saber qué se pretende construir.
Las posibilidades que se abren, desde la plataforma en que se ha situado Gustavo Bueno, a la América Hispana, se reducirían a tres, a saber:
1-“Ser el “reverso” de la América anglosajona: mano de obra barata del capitalismo del dólar; abrirse a la influencia de su organización económica, de su filosofía analítica, sus religiones evangelistas o calvinistas y su tecnología y su modo de vida”.
Por cierto, señalaré muy brevemente que esto no son palabras, sino que, al vivir (de nuevo) la realidad mexicana durante un año(entre el verano del 99 y el del 2000) pude constatar cómo esta “posibilidad” se está extendiendo de hecho, pero además, en el caso de la filosofía, de una manera totalmente “degenerada” ,en cuanto a su aplicación académica y política, respecto al modo en que los norteamericanos lo llevan a la práctica.
2-“Tratar de alcanzar una independencia efectiva, buscando la unidad o la identidad común mediante su “liberación” del capitalismo anglosajón, pero también del capitalismo europeo y , en particular, de España. Los promotores de la llamada “filosofía de la liberación” van por ese camino.
Habría que comentar sobre este asunto que además están , en concreto el filósofo argentino-mexicano Enrique Dussel (y lógicamente todos sus discípulos), haciendo el juego a los alemanes de la “ética del discurso” y de la “hermenéutica”, porque pretenden lograr con ello su aval filosófico. Realmente es fantástico este asunto, en el sentido de la ficción literaria y su fantasía.
Por cierto, merece la pena señalar en este momento la importancia de ofrecer alguna filosofía sistemática “fuerte” para entrar en la dialéctica que existe , con alguna alternativa que tuviera cuando menos posibilidades serias de enfrentar esta situación con éxito. Me parece que la Teoría del Cierre Categorial podría jugar este papel, no sólo en América, sino en la propia Europa.
3-“Tratar de construir la “liberación”, respecto de América del Norte, no en el sentido de la inmersión en los abismos de la Pachamama, sino en el sentido del desarrollo de la cultura y lengua que les es más común(…)”.
Es importantísimo, en el contexto de toda la argumentación sobre la oposición “Madre Patria/Leyenda Negra”, tener muy en cuenta lo que Bueno advierte sobre la relación entre los actuales Estados de la América Hispana (Iberoamérica) y España.
No se trata de ninguna manera de propuestas panhispánicas que desde España fueran vistas como una re españolización de América, que “serían vistas, desde América como un movimiento intelectual y económico “que no dejaría de ser imperialismo”.
Y esta es la tesis, que por lo que puedo comprobar, no ha sido entendida por los críticos o comentaristas del libro de Bueno. Una tesis fundamental que se puede enunciar de este modo :
“Aquí partimos de la soberanía y de la independencia, no sólo política, sino cultural, de los pueblos hispánicos americanos y de los intereses que ellos puedan tener en vivir dentro de una comunidad hispánica frente al imperialismo yanki. Pero lo que afirmamos es que el fundamento de estos intereses, si existen, aunque nada tenga que ver con un actual “imperialismo” español, no podría ser desconectado del “imperialismo
generador” pretérito”.
A continuación nos encontramos , en el libro de Bueno, una serie de propuestas para llevar a la realidad , en el caso de elegirse la opción tercera de las anteriormente propuestas, con las dificultades , muy serias, que encontraría su posible puesta en marcha. En especial , cuando de economía se trata, los intereses agrícolas europeos (especialmente franceses y los propios españoles).
Si tenemos en cuenta que la opción es muy difícil, ya que , como Bueno señala, las “Cumbres” Iberoamericanas recientes y las proyectadas, se han venido limitando a meros acuerdos en campos muy acotados: intercambios culturales, de cooperación(vía ONG s ) e inclusive en asesoría para temas de “seguridad ciudadana”,lo que parece quedar como más efectiva realidad, es que el imperio anglosajón se fortalece y que España sigue enfrentando sus propios problemas acerca del papel que le queda en este contexto -respecto de América Hispana y de Europa – .
Me parece que Bueno no es, ni mucho menos, tan ingenuo como para promover, como algunos quieren presentarlo, una alternativa tan descabellada como si fuera “la vía” a seguir. Lo que ha hecho en este libro, es , por una parte, advertir de las falacias derivadas de ese relativismo cultural, que tanto daño ha venido haciendo (y seguramente seguirá) en los países de América. (Por cierto, no creo que sea en absoluto algo casual o inocente, el hecho de la cantidad apabullante de cátedras especializadas en
los llamados “estudios de género ” y de “identidad”. Se busca potenciar, desde EEUU sobre todo (ojo, también se está trabajando de este modo en Europa, sobre todo últimamete en la Europa ex comunista) una antropología y sociología de las identidades culturales.
Por otra parte, se señala el enorme riesgo, no de desaparecer como “naciones” en el seno del bloque yanki, sino de conformar la parte de reserva de mano de obra barata manejada con la ayuda de las élites criollas de siempre(desde la Independencia es notorio ).
La razón de que Bueno “insista”, al menos eso podemos pensar, que hay una cierta insistencia, o mejor aún, una apuesta por la posibilidad de una relación España / Iberoamérica frente a Europa y frente a los Estados Unidos de Norteamérica, la encontramos en sus tesis sobre el proyecto “europeo” de Europa, el proyecto actualmente en marcha, que como muy bien ha mostrado el propio Bueno, es un “arrojado histórico” que determina las posibilidades de construcción de ese proyecto de Europa.
Pero es precisamente en este punto donde se ve reforzada la apuesta ,que en otro contexto no determinado desde las citadas coordenadas históricas que marcan el rumbo de la actual Europa en construcción, podía parecernos muy difícil de explicar y hasta descabellado o hasta, llegando al límite, reaccionaria(como ha hecho Fuentes Ortega, por ejemplo).
Consideremos a continuación dos aspectos muy relevantes para la propuesta de una Comunidad (sea de un tipo u otro) de Estados Iberoamericanos.
En primer lugar, el hecho de que España pertenece a la Unión Europea, lo cual condiciona las propias relaciones políticas españolas con los Estados Iberoamericanos, por ejemplo, en cuanto a la llamada doble nacionalidad. Que España acepte que un súbdito argentino pueda ser español no implica que el argentino que hubiese adquirido , desde las legislaciones argentina y española derechos de doble ciudadanía tenga por ello, los derechos como “europeo”.
En este ámbito, la consideración de Bueno acerca de la Comunidad o Unión Europea como una biocenosis, es aplicable también al caso de América. Un ejemplo muy conocido: el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, en el que México , Canadá y Estados Unidos forman una “comunidad”. Allí el concepto de biocenosis que maneja Bueno es prácticamente
evidente.
En segundo lugar, y estrechamente relacionado con el concepto de biocenosis – en el citado sentido de Gustavo Bueno – podemos considerar dos aspectos :
1- Los distintos Estados de Iberoamérica, cuando firman Tratados , no lo hacen en nombre de esa “ideológica” noción de solidaridad entre pueblos “hermanos”,de la que se llenan los labios los políticos sino que se hacen teniendo que establecer estrategias prolépticas de fines y medios , dados en una “lucha por la vida”,en la que no se puede hablar de fraternidad latinoamericana. Esto ,por una parte, y sin perjuicio de reconocer que la misma idea de biocenosis, aplicada a este tema ,resulta ser factor de uniones efectivamente benéficas para los Estados que las construyen;
pues ellos mismos ,a su vez ,deben cooperar para mantener la vida de sus poblaciones .
2 – La relación de estos Estados Iberoamericanos, que forman esas biocenosis determinadas, como es lógico, por el propio medio: cercanía física, fronteras comunes, problemas similares, posibilidades de establecer políticas de colaboración académica,&,con otros grupos o biocenosis.
Mencionaré , a modo de ejemplo , el caso de México. Cuando México forma parte de ese tratado con Canadá y EEUU, se produce un cambio en su modo de relacionarse con sus vecinos al Sur, en especial con Centroamérica, que empiezan a ver cómo la distancia económica , política, demográfica, que los separaba, parece acrecentarse enormemente, ya que ello
s mismos ven muy difícil poder ser socios de ese Tratado(el TLC).Tratará México, sin embargo, de mantener las mejores relaciones con sus vecinos centroamericanos, pero teniendo a su vez que actuar en el seno del TLC. Le sucedería a México un poco lo mismo que a España en sus relaciones con Iberoamérica, radicalmente diferentes antes y después de ser miembros de la Unión Europea.
Otro aspecto de México, por ser además el país más emblemático en este sentido, es el de sus relaciones con el mundo anglosajón.
En México, las cuestiones a que Bueno hace referencia sobre el Imperio Católico español en cuanto que se enfrenta tanto al Islam como al cristianismo luterano y calvinista y sus “variantes evangélicas”, las encontramos especialmente desde que los gobernantes de EEUU comenzaron a prestar atención a la problemática de cómo consolidar y
desarrollar su proyecto imperial depredador en fase de paso a imperio generador- lo cual por cierto, supone la desaparición de la cultura anterior, vía sustitución, que es lo que propone claramente Huntignton -.
Enfrentaron el problema de que el cristianismo católico se transformaba en lo que la Iglesia (el Vaticano) consideraba una herejía, a saber: la teología de la liberación, pero más bien por la apropiación que los políticos marxistas (en concreto en Nicaragua) llevaron a la práctica real, abortada militarmente por las “contras” dirigidas por EEUU, como es bien sabido.Y este es el tema que Bueno advierte: cómo, tras la derrota político militar a la que ayudó el papa polaco, de esa opción marxista católica, totalmente contraria a los intereses capitalistas de EEUU, se presenta una situación completamente diferente, en la que el único modo de enfrentar al luteranismo (es decir , al imperio anglosajón ) en Iberoamérica ( y en España de diversa manera, pero con rasgos genéricos respecto de Iberoamérica), sería potenciar el catolicismo.
Es aquí donde encuentro un problema, acaso derivado de la falta de espacio- me refiero al libro España frente a Europa , pues un libro que se centra en la relación de España y Europa, el asunto de Iberoamérica , creo, no ha tenido la posibilidad “física” necesaria : hubiera sido necesario otro libro mucho más extenso.
Me refiero a lo siguiente:lo primero que saldrá a la luz, es la crítica que plantea que la España Católica no ayudó a mejorar las expectativas de las Naciones Iberoamericanas, tras la Independencia, porque era una España que censuró las Ideas de la Ilustración y por tanto, mantuvo a Iberoamérica en desventaja respecto a sus vecinos del Norte, que sí lograron avanzar social, económica y políticamente. Es la tesis de Zea sobre Ariel y Calibán, tan extendida en las universidades de Iberoamérica.
El hecho es que los dirigentes Iberoamericanos buscaron a lo largo del siglo XIX adaptar a sus Repúblicas el modelo europeo del liberalismo político. Pero aquí hay un periodo histórico de crucial importancia para comprender los problemas de Iberoamérica y sus relaciones con los Imperios europeos y el norteamericano.
No podemos extendernos en este tema, pero sí quiero prácticamente ya para terminar comentar que México, en el momento actual, está vinculado cada vez más, en todos los aspectos del comercio, la academia, el arte, la banca y la industria, a la vida estadounidense, en especial todo el Norte del país. Y la cuestión, en cuanto a la propuesta de Bueno, será la de saber si a los mexicanos les interesa realmente establecer esa relación con España o les interesa más seguir la relación ya en vías de una muy fuerte consolidación con los yankis.
Me interesa recordar la idea de un especialista mexicano en las relaciones de México y EEUU- por cierto , nada partidario de ellas, en el modo en que se vienen desarrollando , precisamente por la enorme asimetría de las culturas mexicana y estadounidense – de que existe una “absorción benevolente de México, por parte de su vecino anglosajón”. Para desarrollar un plan en el sentido de la propuesta de Bueno, hay que trabajar, me parece , en dos sentidos (entre otros temas) que son básicamente los siguientes:
Enfrentar la Leyenda negra o su mito fabricado por los enemigos de España, desde luego los ingleses y sus primos yankis , por medio de la “contra leyenda”. En este sentido es en el que he querido presentar a ustedes el libro de Gregorio Selser sobre la violación de los derechos humanos en Estados Unidos.
Mostrar cómo , a través de la manera en que el catolicismo puede manejar la filosofía, se puede obtener el beneficio de no ser “absorbidos” por ese Imperio que para generar pasa necesariamente por una fase depredadora a la que parece ser que no se le ha dado la importancia en el actual momento, pues muy hábilmente se presenta como el socio solidario, y esto también se puede demostrar recurriendo a autores como Selser que no es , por cierto , ni mucho menos utilizado en las universidades privadas de México , que miran a los EEUU o a los alemanes, para construir un capitalismo protestante, es decir, un capitalismo que beneficia a los alemanes, ingleses,
norteamericanos y a sus socios en Iberoamérica.Y ese problema también quiero advertirlo aquí, porque ,me parece , la Iglesia Católica puede adoptar tantas pieles como sea necesario a sus intereses. Pacta, con los anglosajones cuando le interesa, y este es un muy gran escollo para lograr algo.
Por lo tanto, y creo que Bueno lo ha visto con mucha claridad, hay que dedicar una atención especial al estudiar el concepto de Imperio español , cuando advierte el autor de España frente a Europa que los Reyes españoles no aceptaban un Imperio sometido a la Iglesia.

Autor:
Eliseo Rabadán Fernández
erabadan@yahoo.com

Importante para la defensa de Iberoamérica frente al mundo anglosajón

https://youtu.be/-JhPJylzp-A

Ideas filosóficas y conceptos categoriales para una crítica materialista de la Literatura

https://youtu.be/sQgaFs-9gh4

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Idea y concepto de Cultura

Hispanofobia y guerras culturales implicadas

https://www.vozpopuli.com/opinion/guerra-cultural-contra-espana_0_1190282317.html

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