Un esbozo para analizar y criticar, desde el Materialismo , la crisis( acaso final) del Capitalismo Globalizado.


GLOBALIZACION Y POSTCAPITALISMO

AUTOR : Eliseo Rabadán Fernández. Santander, Cantabria, España. Febrero de 2017

« El hombre adquiere la vocación científica. El hombre adquiere la vocación ética. La conjunción existencial de estas dos vocaciones fundamentadoras es el legado histórico de la filosofía griega que conocemos con el nombre de humanismo, y que no es una doctrina, sino un modo de ser hombre. » 

Eduardo Nicol; Crítica de la Razón Simbólica; (1982)

« No olvidemos la famosa afirmación de Margaret Thatcher: «La sociedad no existe». Únicamente hay personas con necesidades y deseos individuales. Ella misma era discípula de Hayek y sabía que el mejor espacio para satisfacer esas necesidades es el mercado, que nos ofrece opciones que pueden guiarnos cuando nos haga falta. » 

Susan George; El Informe Lugano II; esta vez vamos a liquidar la democracia; (2013)

RESUMEN

Tratamos de analizar conceptos y hechos relacionados con la Globalización,el neoliberalismo, la guerra y la violencia, desde una perspectiva crítica, que muestre algunas tesis que convergerían en la idea de que el capitalismo está en un proceso de crisis de tal magnitud que implica cambios en los modelos sociales y políticos derivados de la toma del poder político real por las corporaciones financieras y económicas que de hecho están gestionando el proceso .

ABSTRACT

We try to analyze concepts and facts related to Globalization, neoliberalism, war and violence, from a critical perspective, showing some theses that would converge on the idea that capitalism is in a crisis process of such magnitude that implies changes in the social and political models, derived from the taking of real political power by the financial and economic corporations, which are actually managing the process.

Palabras clave: Globalización, violencia, neoliberalismo, voluntad de poder, fascismo eterno, guerra

Keywords: Globalization, violence,neoliberalism, will of power, ethernal fascism, war

1-INTRODUCCION

Este texto propone un análisis crítico enfocado en problemas que implican asuntos relacionados con la acción política, por lo tanto, trataremos de analizar algunas tesis sobre lo que significa el Estado, sobre el papel de la democracia y las conexiones entre ambas con aspectos de la actividad productiva, el comercio y por ello la Economía política.

En su libro Panfleto contra la democracia. (Realmente existente) (2004), Gustavo Bueno afirmaba que este Panfleto, si supone alguna novedad respecto de tantas críticas que se han hecho sobre el modelo de democracia como modelo corrupto o al servicio de oligarquías, es concretamente la siguiente: no utilizar los criterios manejados por tantos críticos, sean éstos los del anarquismo (contra el Estado), ni los del fascismo (contra el régimen parlamentario), ni los criterios de la cólera o de la indignación ante el espectáculo de un «pueblo engañado», ni de los criterios tétricos o apocalípticos ante la «alienación producida por el poder». Y no busca estos criterios para su crítica, porque, además de no tener intención de revelar secretos que ya han sido revelados, sino que busca criterios que expliquen desde qué coordenadas tiene lugar esa serie de revelaciones, desde la perspectiva del modelo o sistema del Materialismo Filosófico. Para ello, dice, no mira al futuro, sino que quiere mantenerse en el presente, analizando sistemáticamente lo que hay , en política efectiva, como una consecuencia o corolario de lo ya ocurrido antes en el pretérito. i

La relación entre la Idea pura de democracia y la democracia realmente existente, implica, en las tesis de G. Bueno, que cuando se mueve el político, o el crítico de la política, en las coordenadas del fundamentalismo político, se cae en un peligro , a saber: distorsionar de modo muy grave la teoría de la historia. ii Textualmente leemos lo siguiente , presentado en forma de argumento apagógico, por G. Bueno: 

« La idea pura de democracia, al aplicarse a las democracias constituídas, históricamente determinadas, da lugar a distorsiones muy graves en todo cuanto se refiere a la teoría de la historia. En efecto, la Idea pura de democracia, identificada con una democracia positiva dada en una época determinada, obliga a una exaltación desmesurada de tal época, como época en la que «la humanidad» ha experimentado el giro copernicano, histórico, que la conduce a su autogobierno, al control de su propia evolución, a la libertad. Lleva también probablemente a establecer hiatos profundos o cortaduras, entre fases evolutivas de una misma sociedad, o entre sociedades políticas coexistentes, pues la aplicación de la Idea fundamentalista de democracia a la democracia positiva obligará, a su vez, a interpretar esa época histórica como una inflexión de la misma historia universal».

Para mostrar, en esta introducción, cuáles serán los criterios metodológicos que vamos a manejar, voy a tratar de proponer a la consideración de quienes leyeren este artículo, el contraste entre la sutil acusación de Gustavo Bueno hecha a Noam Chommsky de ser un defensor y practicante del fundamentalismo democrático. En efecto, si nos basamos en la cita donde Bueno habla de Chomsky como un crítico de la democracia realmente existente, desde coordenadas fundamentalistas citando de modo superficial el libro Ilusiones necesarias , cuyo subtítulo es : Control del pensamiento en las sociedades democráticas, podríamas convencernos de que en efecto, sería Chomsky un defensor de la Idea pura de democracia, en el sentido que Bueno expone. 

La tesis de Bueno consiste, básicamente en que , desde una perspectiva filosófica (materialista), cuando analizamos lo que es la democracia, sólo caben dos opciones: la opción fundamentalista que implica la democracia procedimental, o la opción funcional de democracia. Por otra parte, no acepta que sea lo esencial de las sociedades políticas democráticas, la división tradicional de poderes (Montequieu), sino que propne Bueno otro modelo, que define como el modelo canónico de sociedad política. En este modelo habrá tres capas del poder ( en el eje sintáctico): conjuntiva, basal y cortical y otras tres ramas del poder ( en el eje semántico): ramas operativa, estructurativa y determinativa. Este modelo sitúa las capas y ramas y sus variables como elementos de una matriz. De los comentarios que Bueno hace al propio modelo, considero de interés lo siguiente: 

« 3) La reagrupación más importante por la universalidad de las líneas reagrupadas es la que resulta de la totalización por ramas de todos los vectores descendentes de las diferentes ramas, por un lado, y de todos los vectores ascendentes por el otro. En la medida en que sea posible hablar de una unidad por coordinación, concatenación o sinergia de acción de estos vectores, hablaremos de armadura reticular ( refiriéndonos al conjunto de vectores descendentes por los que se canaliza el poder político) y de armadura básica ( refiriéndonos al conjunto de los vectores ascendentes)».

Otro asunto clave es la cuestión de las relaciones entre sociedad política/ sociedad civil.

La tesis de Bueno es que la sociedad civil es una fórmula consistente en un concepto ideológico.

Para Bueno la libertad objetiva, es antes que la igualdad o fraternidad, y ello en base a que , desde los últimos años, nos dice, « habría tenido lugar, junto con la «globalización», la consolidación de las «democracias homologadas» más avanzadas, así como también la sistematización del fundamentalismo democrático».iii La propuesta para que la democracia sea funcional , sería, según Bueno, que se desarrollle la sociedad de mercado, como una idea procedente de la categoría económica política...Y entonces la plenitud histórica de la democracia sería, precisamente, lo que él denomina la democracia de mercado pletórico.

La competividad es la ley darwiniana del mercado pletórico. Esto implica que : «El Estado de bienestar es la forma según la cual llega a coordinarse el mercado pletórico con la democracia». Sólo así podrá surgir y desarrollarse la libertad objetiva. Y sobre esta Idea, Bueno se enfrenta directamente con la Idea de libertad de Kant, que podríamos hacer corresponderse con la de la Ilustración, o el Modelo Ilustrado de sociedad, como veremos cuanndo Horst Kurnitzky exponga sus tesis al respecto en su libro Retorno al destino. Asimismo, el contraste entre el Modelo Ilustrado de sociedad y el Modelo Neoliberal, tal como los contrasta Susan Geroge en su Informe Lugano II. Por su interés filosófico político, vamos a mostrar el texto donde se muestra esta crítica a la libertad kantiana.

«Y no negamos que, en el plano ideológico, la «liberación de las trabas medievales» haya sido efectivamente conceptualizada, en sus características positivas, por teólogos o filósofos (Lutero, Kant) desde una filosofía emic, como una conquista de la individualidad de la «autoconciencia», del libre examen – Dios habla directamente a mi conciencia, y no a través de Roma – , de mi autonomía moral, del imperativo categórico frente a los mandatos heterónomos de las leyes coactivas.

Sin embargo, es muy dudoso, desde una perspectiva materialista, que la liberación de las trabas medievales hubiera podido conducir al supuesto individualismo moderno. ¿ Dónde se encuentra, de hecho, ese individualismo, dónde ese subjetivismo, salvo en la superficie psicológica o retórica de los fenómenos?»iv

Antes de continuar con la exposición de algunas tesis de Noam Chomsky,acerca de lo que es la democracia, quisiera aportar una definición que Bueno aporta del concepto de ideología, en relación con el conecpto de fundamentalismo democrático: 

«El fundamentalismo democrático es, sin duda, una ideología ( un sistema de ideas socialmente arraigadas en un grupo social enfrentado a otros grupos). Lo que no significa que todas las ideologías que puedan constituirse en torno a la democracia hayan de ser de índole fundamentalista. Actúan también, una y otra vez, las ideologías de signo contrario y , no por ello, fundamentalistas».

Veamos a qué se refiere Chomsky cuando habla sobre el miedo a la democracia. Hay que aclarar que el título de la edición del libro El miedo a la democracia, en el original en inglés, lleva este título Deterring gemocracy. Y el vocablo deterring significa , no miedo, sino disuadir. Quienes controlan la política, la democracia realmente existente, son quienes tienen miedo a la democracia, y es por este motivo por el que buscan por todos los medios y de modo constante, disuadir al pueblo , distraerlo, embaucarlo, y creando ilusiones mediante todo un sistema de propaganda, que es a lo que en concreto se dedica el libro ilusiones necesarias de Chomsky.

En el capítulo titulado La guerra fría: realidad y fantasía (Chomsky, 2001), tenemos multiples ejemplos que muestran con evidencias demostrables documentalmente, los hechos que conformaron a lo largo de varios lustros cuál es en realidad el modelo de democracia ejercida, no representada, por los dirigentes políticos de la democracia estadounidense. Para evitar extenderme en exceso, voy a citar un asunto como muestra :

«El papel del Tercer mundo en la estructura de la gran área fue el de ser útil a las necesidades de las sociedades industriales. En América Latina, como en todo el mundo, «la protección de nuestros recursos», debe ser una preocupación fundamental, explicó George Kennan. Dado que la principal amenaza para nuestros intereses es autóctona, debemos darnos cuenta, continuó, de que «la respuesta final podría ser desagradable» – a saber, «represión policial por parte del gobierno local». «Unas severas medidas gubernamentales de represión» no deberían producirnos escrúpulos mientras «los resultados sean, pensándolo bien, favorables a nuestros intereses». En general, «es mejor tener un régimen fuerte en el poder que un gobierno liberal, si éste es indulgente y laxo y está influído por los comunistas». El término «comunista» se utiliza en el discurso de los Estados Unidos en un sentido técnico, aludiendo a los líderes del movimiento obrero, organizadores campesinos, sacerdotes que organizan grupos de ayuda mutua, y otros con las prioridades erróneas». v

En el capítulo 3: Los problemas del control de la población (en El miedo a la democracia), podemos comprobar las tesis sobre la democracia y su gestión , desde lo que Bueno denomina las capas del poder. Ya en los tiempos últimos de la etapa de la Guerra Fría, con el reaganismo, se puede analizar el sentido que se da a la democracia :

«En los tiempos de Reagan se añadió un «ansia de democracia» a la clección de medidas para el conntrol de la población. Como diuce Tucker, bajo la doctrina Reagan, «la legitimidad de los gobiernos no dependerá ya simplemente de su efectividad, sino de su adecuación al proceso democrático» y «existe un derecho de intervención» contra los gobiernos ilegítimos – un objetivo demasiado ambicioso, en su opinión, pero, por lo demás, no problemático. Los ingenuos podrían preguntar por qué no hemos ejercido este derecho de intervenciónen Corea del Sur, Indonesia, Suráfrica o El Salvador, entre otros candidatos. Sin embargo, no hay incoherencia. Estos países se han comprometido con la «democracia» en el sentido funcional de la palabra: el gobierno incontestado de elementos de la élite ( mundo empresarial, oligarquía, militares) que generalmente respetan los intereses de los inversoresestadounidenses, con métodos adecuados para su ocasional ratificación por parte de segmentos del público. Cuando estas conndiciones no son satisfechas, la intervención «para restaurar la democracia» es legítima». 

Por contraste, veremos cómo se considera, no desde el fundamentalismo democrático, basado en una Idea pura de democracia, en el sentido de Bueno citado, sino desde el criterio de la democracia funcional, que está implícita, integrada, en la real politik. Chomsky hace un ejercicio de demostración apagógica, por algo del tipo de la reducción al absurdo, mostrando cómo la Nicaragua sandinista era, desde la perspetiva emic de los Estados Unidos, una sociedad totalitaria (en versión del Secretario de Estado James Baker), o una dictadura comunista (en la versión de los medios de la corriente principal, como el New York Times o el Washigtpon Post, por citar los dos más conocidos). Y por contraste, siempre desde la perspectiva de la democracia funcional del poder (en sus tres capas coinciden, como parece lógico), en ese mismo tiempo, los años 80 del S. XX, el caso de Colombia es visto como una democracia con un terreno de juego despejado.

2.EL PODER Y LA GLORIA

Dado que la democracia es sólo uno de los distintos modos o modelos de gobernar , gestionar, dirigir el Estado, habría que recurrir , para el análisis y posterior crítica de lo que son , hoy en día,las distintas democracias realmente existentes.

En primer lugar, quisiera proponer esta hipótesis: las formas de gobierno democráticas son , en su estructura esencial, modos de gobierno en que se fuionan, o se complementan, se conjugan, las dos calses de democracia propuestas por Gustavo Bueno, es decir, la que se basa en el fundamentalismo de unos principios trascendentales, y la que se basa en su funcionalismo, en donde , y en esto coincido con Gustavo Bueno, y con Marx, por cierto, en que es la capa basal (aspectos de producción, gestión, y distribución de bienes y servicios necesarios para toda sociedad políticamente organizada, esto es, la Economía en general,lo quew implicará la macro y la microeconomía). Ahora bien, esta capa basal del cuerpo político, del Estado, implica relaciones con la armadura reticular (concepto acuñado por Gustabo Bueno, vid. op.cit)es decir, con las capas cortical (relaciones con otros Estados, que incluyen el comercio exterior, las relaciones diplomáticas y las fuerzas militares) y la capa basal ( poderes ejecutivo,legislativo y judicial) , teniendo en cuenta siempre las combinaciones de tipo matricial en las que juegan un papel crucial los vectores, tanto ascendentes como descendentes, como fuerzas internas de dichas capas, conformando campos vectoriales complejos, en el curso de las operaciones políticas del Estado.

Para tener posibilidad de establecer un análisis dialéctico, propongo la referencia a otros autores que han trabajado la crític del Poder y su ejercicio, pero para ello, se han debido ocupar, igualmente, de lo que es el Poder en la representación. En otras palabras, el análisis del Poder ontológicamente considerado, y del poder gnoseológicamente considerado. Teoría y praxis del Poder político, que incluye los otros poderes, económico, militar, e incluso el llamado cuarto poder: los medios de comunicación. 

Giorgio Agamben ha tratado esta cuestión en varios de sus libros, pero ahora nos vamos a centrar especialmente en uno de ellos : Opus Dei. Arqueología del oficio( Homo sacer II,5)

A mi juicio, se podría ver alguna semejanza, que en todo caso habría que definir con precisión, entre algunos análisis de Agamben que relacionan la idea del sacrificio, con el oficio sacerdotal, que son quienes por su oficio, son transmisores , cadenas de transmisión entre un Poder superior y los miembros de su rebaño y la comparación, en el terreno de la crítica dialéctica, hecha por Gustavo Bueno en el ya citado Panfleto…Bueno plantea la siguiente pregunta: ¿ a qué tipo de ciencia pertenecela ciencia politica del Derecho constitucional? Y para respodnderla plantea que puede contrastarse con lo que es la Teología dogmática, un argumento basado en la analogía.

«La Teología dogmática no tiene propiamente como objeto formal la Idea de Dios: su objeto formal es la revelación, los múltiples dogmas que han ido depositando las fuentes de la revelación. La Ciencia política no tiene como objeto la Idea del derecho ( o la Idea del Estado) sino las leyes positivas, que han ido depositando las fuentes del Derecho y principalmente las que tienen que ver con el Estado y su constitución jurídica ( es decir, el punto de vista del derecho). Se trata por tanto, de dos disciplinas positivas; y, en cuanto a su positivación, habría que hacer constar que la de la Teología dogmática precedió a la de la Ciencia pilítica constitucional, y auna la de la Ciencia jurídica en general.(…) La Ciencia política considerará este cierre postulatorio constituyente como un proceso de racionalización de la sociedad política. Esto supone una sustativización de la Constitución, en virtud de la cual el propio pueblo queda «positivizado». La Constitución comenzará a ser una ley fundamental, juridificada ( puesto que se establece que su infracción es antijurídica), pues aunque ella no está producida por los órganos legislativos, sin embargo, a través del referéndum, se atribuye al Pueblo (como la relación a Dios; pero en cierto momento la Constitución se emancipa del propio pueblo, a saber, en el momento en que él se ha manifestado en ella, y en ella se contienen las normas según las cueles se organiza el Estado»vi

Todo esto le permitirá a los actores políticos manejar los intereses del Poder económico,según esa operatividad juridizada, que siempre podrá hacer uso de todo tipo de ficciones jurídicas para lograr el efecto práctico buscado dentro de este modelo de gobierno democrático.

Siguiendo en cierto modo esta metáfora entre Ciencia política, Derecho Constitucional, y Teología dogmática, podemos ahora considerar los planteamientos de Agamben (2013).

En el capítulo liturgia y política , haciendo referencia a San Agustín, nos propone este argumento:

«El hecho de que la Iglesia haya fundado su praxis litúrgica sobre la Carta a los Hebreos, colocando en su centro una incesante ritualización del sacrificio realizado por Cristo leitourgós y gran sacerdote, constituye a la vez la verdad y la aporía de la liturgia cristiana ( que Agustín resume en la antítesis semmel immolatus…et tamen quotidie immolatur [ Se inmoló una sola vez…todos los días se inmola]. El problema que no dejará de aparecer una y otra vez en la historia de la Iglesia como su miesterio central es justamente el modo como deben entenderse la realidad y la eficaciade la liturgia sacramental y , a su vez, de cómo este misterio puede tomar la forma de un ministerio que define la praxis específica de los miembros de la jerarquía eclesiástica».

Observamos dos asuntos clave en lo que citamos, a saber: la idea que implica la presencia del sacrificio en la liturgia, y la idea de que esos gestores de la liturgia son en realidad gestores , no sólo de asuntos relacionados con Dios y la fe, sino con asuntos de política humana. Los encargados de representar el misterio del sacrificio, son los que ehercen un oficio de carácter social, práctico, de este mundo político y económico, y ellos son, además , quienes conocen los secretos de ese misterio sacrificial. 

La importancia que reviste la obra de Agamben para el análisis y la crítica del Poder y de la política, radica en el mostar cómo , además de el conocer y el hacer, hay que tener presente que los encargados de la liturgia, los ministros , y los directos colaboradores en estas tareas, deben estar inmersos en el aggere, es decir, en la acción política, como funcionarios ejecutores del Poder soberano trascendental a los propios mienros de ese rebaño o grupo social . En la liturgia, la metáfora económica y la política se identifican.

En el punto 17, incluído en el capítulo 2: Del misterio al efecto, Agamben va a analizar las tesis de Heidegger sobre las cuestiones de la Voluntad de Poder y el Eterno retrono de Nietzsche, que expondré de modo muy condensado a continuación.

En el punto 10 del mencionado capítulo, s eplantea lal cuestión del efecto. El Sacramento, se lee en Summa sententiarum , anónima del siglo XIII, no es sólo el signo de una cosa sagrada, sino también eficacia; o asimismo, según la fórmula que Tomás cita como canónica, los sacramentos efficiunt quod figurant, efectúan lo que significan.

Interesa , para la crítica, este argumento de Agamben , en que tritura la tesis sobre el papel de la técnica que defiende Heidegger: 

«Es posible preguntarse, entonces, en qué medida esta reconstrucción de la influencia dterminante de la teología cristiana sobre la historia del ser es deudora del privilegio acordado al paradigma crecaionista. En virtud de este modelo Heidegger pudo pensar la esencia de la técnica como producción y disposición, y el Gestell como la aseguración de lo real en el modelo de la disponibilidad. Pero, precisamente por ello, no pudo ver lo que hoy se ha vuelto del todo evidente, es decir, que la esencia metafísica de la técnica no se comprende si sólo se la entiende en la forma de la producción. Ella es también y ante todo gobierno y oikonomía, que, además, en su desarrollo extremo puede poner entre paréntesis provisoriamente la producción causal, en nombre de formas de gestión de los hombres y de las cosas más refinadas y difusas. Y las características de esta praxis particular son las que hemos intentado definir a través de nuestro análisis de la liturgia».vii

Para el análisis del concepto de Voluntad de poder, vamos a tomar como referncia, por cuestiones prácticas en cuanto a la incorporación de estos conceptos nietzscheanos a nuestro artículo y por considerar aceptablemente clarificador el modo en que Heidegger lo analiza, precisamente el modo en que el autor de Ser y Tiempo expuso estas tesis centrales de Nietzsche en sus cursos de la Universidd de Friburgo en Brisgovia entre los años 1936 y 1940. viii

Heidegger expone el tema de La unidad de voluntad de poder, eterno retorno y transvaloración de este modo:

«La doctrina del eterno retorno de lo mismo se corresponde del modo más íntimo con la doctrina de la voluntad de poder. Lo unitario de estas doctrinas se ve a sí mismo históoricamente como una transvaloración de todos los valores habidos hasta el momento.(…)La expresión «voluntad de poder» nombra el carácter fundamental del ente». 

Todo ente que es, es voluntad de poder.Y el papel del nihilismo será central para el intento nietzscheano de elaborar un concepto de Voluntad de poder no meramente psicológico ni meramente fisiológico. El cambio de todos los valores que Nietzsche intentaría, será por sí mismo histórico, porque ataca el nihilismo europeo desde dentro del mismo nihilismo. Aunque es necesario, explica Heidegger, que la transvaloración , esta que implica a toda esa gran experiencia histórica del nihilismo, para que sea eficaz han de acudir a su encuentro la correspondiente actitud valorativa básica y el correspondiente modo de pensar.

Me parece fundamental , para la crítica del poder (político, económico, militar, ideológico), tener muy presente y claro que, en términos de la hermenéutica heideggeriana, significa la Voluntad de poder, de dominio, y su relación con la moral y la ética, así como con el ejercicio de la Justicia. 

«Una nueva posición de valores incluye la creación y consolidación de las necesidades y requerimientos que se ajustan a los nuevos valores. Por eso la obra habría de tener su conlusión en el libro cuarto: «Disciplina y adiestramiento» » ix

Un tema relevante que no vamos a desarrollar aquí, pero quiero dejar clara su importancia es el que trata de explicar, en las lecciones de Heidegger, es el de las relaciones entre la voluntad como afecto, como pasión y como sentimiento. En esto vemos una clara influencia de Aristóteles, cuando, al estrudiar la Idea de Justicia, en la Etica a Nicómaco, donde se encuentra le definición de Justicia, (Libro V) y se la considera distinta de un valor ético considerado en general, no es una virtud sino en el sentido político, en torno a las leyes positivas. 

Sigamos nuevamente la lección tal como Heidegger la exponía :

«Lo que normalmente se conoce como afecto, pasión y sentimiento es para Nietzsche, en el fondo de su esencia, voluntad de poder. Así concibe a la alegría (normalmente un afecto), como un «sentirse-más-fuerte» , como un sentimiento de ser y poder-ir-más-allá-de-sí: 

[A continuación, cita de Nietzsche inserta en el texto de Heidegger] «Sentirse más fuerte – o, expresado de otro modo: la alegría – supone siempre un comparar ( pero no necesariamente con otro, sino consigo mismo en medio de un estado de crecimiento y sin que se sepa en qué medida se está comparando).» (La voluntad de poder, nº 917) »

Heidegger lleva a cabo un análisis muy preciso del problema que implica una interpretación idealista de la doctrina nietzscheana de la voluntad. Nos parecxe fundamental , porque cuando hagamos mención de las tesis tanto de Horst Kurnitzky como de Susan George, veremos que aquí radica un punto esencial para poder hacer un crítica al modelo neoliberal vigente.

En primer lugar, la tesis de que la voluntad, por cuanto apetece, no es un impulso ciego. Si se enseña que la voluntad es en esencia un representar, entonces esta doctrina de la voluntad será idealista. Sin embargo, haciendo referencia al libro Sobre el alma, de Aristóteles, Heidegger muestra cómoese tratado analiza la esencia de la vida y los niveles de lo viviente, no es simplemente, por su contenido, ni una psicología, ni una biología. El modo fundamental de movimiento, en el nivel más alto de lo viviente, es la acción humana.

Lo que importa es tener presente, como nos sigiere Heidegger, que no es útil para entender el sentido que da Nietzsche al concepto de Voluntad de poder, la consideración de idealista o realista, porque no es idealista, en el sentido de que aun cuando hay un proceso de deliberación racional cuando se busca efectivizar los deseos, hay que planificar, digamos, la acción para lograr lo que desea nuestra voluntad.

En término del Materialismo filosófico , Gustavo Bueno habla d eortogramas, cuando expone los planes, proyectos, de un Estado Político, en conexión diamérica, es decir, en relación con otros Estados.. Esta característica de racionalización, necesaria, de la actividad del Estado, cuanto a las relaciones internacionales (comercio, diplomacia, guerra, en su caso) no es por ello idealismo.Sin embargo, y ateniéndonos a las lecciones de Heidegger, «La voluntad es en sí creadora y destructiva al mismo tiempo. Dominar-más-allá-de-sí es siempre también aniquilar»

  1. JUSTICIA, VOLUNTAD Y PODER

Continuamos con el análisis del concepto de Voluntad de poder, con el propósito de dar paso al análisis y crítica de los modos de operar que el Poder ( político, militar, financiero, económico y el ideológico) ejercitan , y representan, en nuestro tiempo.

Para completar el suscinto análsis de la Voluntad de poder según Nietzsche, hemos de seguir aún las lecciones de Heidegger, por el valor explicativo que encontramos en su hermenéutica. 

El construir pasa a través de decisiones. Con esto podemos aludir a las decisiones que toman los gestores de un nuevo modelo de organización social y político que están dirigiendo líderes del neoliberalismo. Estas decisiones son analizables desde criterios relacionables con tesis nietzscehanas. Veamos nuevamente cómo lo explica Heidegger en las ya mencionadas lecciones:

«El pensar constructivo y eliminador es al mismo tiempo aniquilador. Aparta lo que previamente y hasta ese momento aseguraba la existencia consistente de la vida. Este apartar deja el camino libre de consolidaciones que pudieran impedir que el erigir se lleve a cabo. El pensar constructivo y eliminador puede y tiene que llevar a cabo este apartar porque, en cuanto erigir, fija ya la existencia consistente en una posibilidad superior»x

Este párrafo podemos ponerlo en relación con el modo en que opera el aparato ideológico y político de la maquinaria de la llamada globalización neoliberal. La transmutación de los valores, es decir, de los fundamentos de acción que implca el modelo político surgido de la Ilustración, por los valores , construídos desde el nuevo orden mundial, es decir, los valores de la soceidad gestionada ad maiorem glloria dei, a mayor gloria del dios dinero. La democracia ilustrada está siendo destruída y sustituída por la democracia de tecnócratas al servicio del poder corporativo transnacional de los Estados dominantes,a democracia que es verdaderamente fundamentalista y funcional, según convenga en cada circunstancia puntual. Es en este sentido que podemos considerar esta tesis sobre la Justicia, como elemento de la Voluntad de poder en Niezsche: «La justicia tiene la constitución esencial del pensar constructivo, eliminador, aniquilador. De este modo lleva a cabo la estimación de valor, es decir: aprecia qué hay que poner como condición esencial de la vida. Todo ello lleva a la comprensión del poder como violencia. Heidegger lo desarrolla con mayor detalle de este modo: «(…) se comprende al poder como una especie de violencia, a la fuerza como violencia, y a la fuerza como un ciego hervidero de impulsos que no es ulteriormente comprensible y que sin embargo está operante por doquier y es experimentable en sus efectos.» xi La cuestión que más importancia implica, para nuestro análisis y crítica, es la consistente en las relaciones entre la fuerza, el poder y la justicia. Y en el libro de Nietzsche Así habló Zaratustra. (XIV,80) se encuentran elementos fundamentales para entender esas conexiones.

«Justicia, como función de un poder que mira lejos en torno a sí, que ve más allá de las pequeñas perspectivas del bien y del mal, que tiene, por lo tanto, un horizonte de ventaja más amplio, la intención de conservar algo que es más que esta o aquella persona»

El columnista del Financial Times, Samuel Brittan (2005) nos plantea un análisis de la concepción del poder según Bertrand Russell. En defensa del último Bertrand Russell., muestra cñomo Russell veía el poder del Islam cuando quisieron atacar al Imperio Bizantino, sus seguidores decían que no era el mejor momento, porque hacía muchísimo calor, en base al fanatismo les respondieron los que buscaban dominar a los estados cristianos: El infierno es mucho más caliente.

De modo similar critica el poder disfrazado bajo ropajes del idealismo alemán, cuando hace referencia, Russell, a Fichte y su idea de un Ego Trascendental como el único fenómeno existente en el mundo. Realmente fue el primer filósofo moderno que disfrazaba su propio amor por el poder tras una vestimenta metafísica. En realidad defendió con mucho ahínco que todo alemán debería luchar contra Napoleón. 

Aparte de estos comentarios de Brittan acerca del tipo de ironías de Russell, lo que nos interesa en relación al concepto de poder es lo siguiente:

«Uno de mis capítulos favoritos desenmascara la noción de pecado como concepto confuso calculado para promover crueldad innecesaria y espíritu de venganza cuando son otros quienes pecan, y un abatimiento de sí mismo cuando es a nosotros mismos a quienes se condena. El castigo siempre es un mal; y si fuera posible persuadir al úblico de que los ladrones vayan a prisión, cuando de hecho fueran hechos felicesen alguna remota isla del Mar del Sur, esto sería para el bien general. El filósofo británico no pretendía que hubiera nada original en este utilitarismo no doctrinario., pero lo lo utilizó para bien las creencias mórbidas que persisten entre nosotros actualmente.. He considerado siempre como untesoro Human Society por una cita particularmente, la que a menudo he insertado en mis propios trabajos: 

(Cita textual del libro de Russell por Samuel Brittan): Si los hombres fuesen motivados por el propio interés, que no lo están – excepto en el caso de unos pocos santos – la humanidad entera cooperaría. No habría más guerras, no más ejércitos, no más marinas de guerra, no más bombas atómicas…No niego que hay cosas mejores que el egoísmo, y que algunas personas logran este tipo de cosas. Mantengo sin embargo, por una parte que hay pocas ocasiones en que amplios cuerpos de hombres, como sucede en la política, pueden surgir por encima del egoísmo, mientras que por otra partehay muchísimas circunstancias en las cuales las poblaciones caerán bajo el egoísmo, si el egoísmo es interpretado autointerés ilustrado. Y entre aquellas ocasiones en que la gente cae bajo el autointerés, son la mayoría de las ocasiones en las que están convencidos de actuar por mitivos idealistas. Mucho de lo que pasa por idealismo es odio disfrazado o amor por el poder disfrazado» xii

Resulta , a mi modo de ver, esclarecedor un comentario que hace el economista, gurú en el Financial Times, porque en él creo que podríamos escuchar el eco de algunas tesis sobre la izquierda y la derecha políticas que ha planteado Gustavo Bueno, en lo que para el filósofo español es una ecualización de la derecha y las izquierdas, en el seno de la economía política neoliberal. Veamos la reflexión de Brittan:

«En cualquier caso, el pasaje citado (el de Russell) es el puente entre mis propias maneras de pensar neoliberales en economía y un neo pacifismo no cristiano en asuntos de relaciones exteriores. La combinación es paradógica solamente para aquellos que insisten en ver el mundo en términos de izquierda y derecha».

4 LA LIQUIDACION DE LA SOCIEDAD POR LA SOCIEDAD MISMA, EN LA ETAPA DEL FINAL DEL CAPITALISMO

El planteamiento de que la sociedad se autodestruye puede parecernos paradógico. He tomado este concepto del subtítulo del libro de Horst Kurnitzky Retorno al destino (2001).

En una época, la que vivimos, de profundos cambios en las estructuras sociales y políticas, en que se predica el nuevo Evangelio, la nueva fe de una religión laica, con sus celebrantes litírgicos ( en el sentido mencionado antes de Giorgio Agamben), Kurnitzky propone todo lo contrario que una fe, propone la crítica, como la consigna de este momento. Así, nos dice que «La crisis actual requiere una crítica desconsiderada que incluya la crítica a toda promesa de salvación, sea ésta ideológica o tecnológica» . Y el punto central de la crítica consiste en : «Sobre todo la crítica a la economía y los economistas, quienes, como sacerdotes primitivos, nos endosan las viejas recetas de la economía liberal, las cuales nunca han satisfecho las necesidades de la gente y nunca podrán satisfacerlas en tanto la sociedad no sea incluída en su cálculo como elemento esencial.» Corolario crítico : «Ni la globalización económica ni la nacionalización de los bienes y las mentes, ni tampoco un ser sobrenatural van a salvarnos de la miseria actual.»Y para definir su concepto de lo que es democracia, desde esta crítica Ilustrada, argumenta Kurnitzky, la crítica requiere «como condición de una sociedad civil ilustrada, formas democráticas que permitan la participación de los cidadanos en todos los asuntos. Por eso, la sociedad tiene que acabar con el dominio de los intereses particulares, como las corporaciones y mafias familiares, que obstaculizan cualquier paso hacia la democratización de la sociedad.» 

El sacrificio es, según Kurnitzky, uno de los elementos de la cohesión social. En esto radica la tesis de que no es el orígen racional de la sociedad y de sus relaciones de intercambio lo que genera el sacrificio- como sostienen los teóricos positivistas del capitalismo – , sino que el propio intercambio es una racionalización del sacrificio. Es mediante los cultos de sacrificio ( que no se han extinguido hasta el momento) como «se han equilibrado los conflictos entre el deseo pulsional y la represión de la pulsión al servicio de la cohesión social y su reproducción.»  El planteamiento de Kurnitzky utiliza el mito de Hermes, como dios del mercado y del intercambio. Y en ese mito se muestra que los valores intercambiados en el comercio son medidos por las necesidades de los participantes en el intercambio. Sin embargo, hoy no queda ya este mito originario, enrelación con la génesis del intercambio basada en el sacrificio, hoy en día, la oferta y la demanda están prefabricadas y manipuladas por fuerzas ajenas al mercado. xiii

El análisis y la crítica que hasta el momento intento poner a la consideración de quienes lean este artículo, es en gran medida el producto de años de colaboración con un analista político , filósofo y con amplios conocimientos sobre el sistema económico vigente. Menciono esto porque muchos de los materiales de referencia han sido recomendados por este investigador, quien fue durante muchos años cercano colaborador del periodista, escritor y analista político Gregorio Selser. Me permito citar un breve texto suyo, a modo de recapitulación y a un tiempo prólogo de lo que a continuación iremos planteando en este apartado. El texto es de Stephen A. Hasam (profesor e investigador de la UAM, Universidad Autónoma de México, Cd de México) :

«1. Lo que plantean, entre otros, Robinson, Streeck y Zygmunt Bauman (cada uno a su manera) es que estaríamos viviendo el fin del capitalismo como lo conocemos, algo así como la caída del Imperio Romano, y que notenemos ni la más remota idea a dónde conduce el viaje, pero que el futuro inmediato, mediato y a un plazo bastante largo va a ser una época en que lo viejo muere y lo(s) nuevo(s) aún no nace(n), parfraseando a Gramsci. También en análogía histórica, algo así como a long Dark Ages, sinónimo en inglés para designar a la Edad Media como Edad Obscura. En ese proceso pueden aparecer una multiplicidad de fenómenos transitorios, algunos más duraderos que otros. Lo que queda claro es que serán tiempos muy, muy peligrosos, letales, terribles, que no nos podemos ni imaginar. Estamos entrando a un futuro nuevo, totalmente desconocido. Por eso el auge de novelas y cine de ciencia ficción, particularmente distopías, como “A Handmaid’s Tale” de la canadiense Margaret Atwood.2. El filósofo de la educación Henry Giroux McMaster (Univ-Ontario) , inspirado en la teoría crítica y en Freire plantea una era contra-Aufklärung: infantilización de la sociedad, glorificación de la violencia y la crueldad como gozo/disfrute, a través de la cultura de masas, de consumo, del espectáculo/happening (Guy Debord). »

Acerca de la glorificación de la violencia, además del libro de Carlos Fazio, donde detalla a fondo toda la estructura esencial del fenóemeno en México, desde las tesis de su libro Terrorismo mediático, se pueden comprobar observando de modo crítico estas tesis si analizamos el cada vez más descarado manejo de la violencia como algo normal. En video juegos ( World of thanks, &tc.)series narrando la vida y hazañas de narcos como Pablo Escobar, entre otras, o la serie basada en una novela de Pérez-reverte: La reina del Sur, que , al menos en España, la cadena Netflix anuncia como promotora de este nuevo modelo de cine a la carta. Otro caso conocido, la serie donde se muestra la permanente violencia en el seno de las luchas y del ejercicio real del poder en el complejo militar-económico-político de los Estados Unidos de Norteamérica. Asesinatos, engaños, violencia a destajo, sutil y refinada, al modo romano de la época imperial. Pero en casos como México también podemos ver esto, desde López Prtillo y su protegido el general Negro Durazo, pasando por Carlos Salinas y su hermano vinculado con las mafias y cárteles de la droga, hasta el presente. 

En su artículo ¿Cómo terminará el capitalismo?, de 2014 (en New left review), explica el modo en que la relación democracia-capitalismo ha variado desde la crisis de 2008. «(…)la transformación de la economía política capitalista del keynesianismo de la osguerra al hayekianismo neoliberal progresaba con fluidez de una forma política para el crecimiento económico desde arriba hacia abajo, a una que esperaba que se produjera crecimiento por medio de una redistribución desde abajo hacia arriba.L a democracia igualitaria, considerada por el keynesianismo como productiva económicamente se convierte en una carga para la eficacia según el hayekianismo contemporáneo, en el que el crecimiento proviene del aislamiento de los mercados ( y de la ventaja acumulativa que supone) frente a las distorsiones políticas redistributivas». El nuevo modelo político neoliberal ha gestado lo que es un tema fundamental para la nueva religión hayekiana neoliberal: la retórica antidemocrática actual que es la crisis fiscal del Estado, con un aumento de la deuda pública, que se achaca, desde la liturgia del poder, a que la mayoría del electorado vive por encima de sus posibilidades a base de aprovecharse de un fondo común de la sociedad y políticos oportunistas que buscan el apoyo de los electores con un dinero que no tienen. Tal como podemos comprobar en el reportaje Hipernormalización, de la BBC, realizado por Adam Curtis, el primer caso empírico donde constatamos este nuevo fenómeno fue la crisis fiscal, la bancarrota de la ciudad de Nueva York en el año 1975, los banqueros sólo acceden a seguir prestando dinero, mediante compra de bonos, si se les entrega el control y se imponen las llamadas políticas de austeridad: despido de profesores, bomberos, enfermeras, &tc.. Como se verá, la génesis del actual modelo normalizado, homologado , de democracias, tiene un camino bien definido que lleva a una permanente crisis de deuda. El círculo vicioso parece hoy difícil de superar. La tesis esencial que plantea Streeck puede expresarse en estos términos, que definen el núcleo de la cuestión acerca del final del capitalismo neoliberal:

«Es un prejuicio marxista (o en realidad: moderno) que el capitalismo como época histórica solo terminará cuando una sociedad nueva y mejor esté lista, uy un sujeto revolucionario preparado para ponerla en marcha en pro del progreso de la humanidad. Esta idea implica un grado de control político sobre nuestro destino común que no podemos ni siquiera soñar tras la destrucción, en la revolución neoliberal global, de la acción colectiva y, desde luego, de la esperanza de recuperarla. Para validar la tesis de que el capitalismo se enfrenta a su Göterdämerung ( crepúsculo de los dioses) no debería ser necesaria ni una visión utópica de un futuro alternativo ni una previsión sobrehumana.» xiv

En el apartado 4: La paz como objetivo final de la guerra, que encontramos en la Parte 1: La idea de guerra, en el libro de Gustavo Bueno La vuelta a la caverna ( Terrorismo, guerra y globalización),el autor expone una tesis que nos interesa , porque vemos cómo, desde la Filosofía, desde un sistema como el Materialismo filosófico, se puede tomar partido, acaso, por la nueva liturgia neoliberal. 

«Por último, aunque la paz implica obviamente la cesasión de la guerra, y , sobre todo, de la guerra caliente, la paz no implica la cesación de la violencia, y muy particularmente la violencia interna de cada Estado. Pues sólo mediante la violencia ( policíaca, jurídica, pedagógica, tributaria…) es posible mantener el orden público y, por tanto, el equilibrio eutáxico interno, sea éste justo o injusto, desde el punto de vista del poético «Derecho Natural».»

La eutaxia es el núcleo de la sociedad política, esta es la tesis fundamental que Bueno defiende, y esta tesis puede ser, creemos, perfectamente coordinable con lo que es hoy en día el ejercicio del modelo económico neoliberal. 

En la Parte II: Ontológica, de su libro Primer ensayo sobre las categorías de las ciencias políticas, encontramos, en el Escolio 1 del punto 3, estas definiciones, o aclaraciones conceptuales, del significado de la eutaxia:

«En cualquier caso eutaxia ha de ser entendida aquí, obviamente, en su contexto formalmente político, y no en un contexto ético, moral o religioso ( buen orden como orden social, santo, justo, &tc., según los criterios) Buen orden dice en el contexto político, sobre todo,buen ordenamiento, en donde bueno significa capaz ( en potencia o en virtud) para mantenerse en el curso del tiempo. En este sentido, la eutaxia encuentra su mejor medida como magnitud, en la duración. Cabe pensar en un sistema político dotado de un alto grado de eutaxia pero fundamentalmente injusto desde el punto de vista moral, si es que los súbditos se han identificado con el régimen, porque se les ha administrado algún opio del pueblo o por otros motivos. En este sentido, la mentira política – que incluye la propaganda, el moldeamiento ideológico, incluso la animación cultural – ha podido considerarse como elemento inigualable para el buen gobierno, es decir, para la eutaxia. Y esto desde Platón ( los magistrados se verán con frecuencia obligados a recurrir a la mentira y el engaño en interés de sus subordinados) hasta Bonaparte ( un cura me ahorra diez gendarmes)» xv

La Globalización, en el libro de Gustavo Bueno (2004) es analizada de modo tal que gnoseológicamente,es decir, cuanto a la relación entre la materia y la forma del asunto, es realmente magistral.Basado en el sistema del Materialismo filosófico, comienza aclarando que este concepto puede ser analizado desde cuatro perspectivas: como Idea ( filosófica); como hecho, como fenómeno, como teoría y como ideología. El análisis es aquí algo que no podemos, obligados por la concisión , plantear in extenso. Trataremos de exponer las tesis fundamentales. Una de las cuales es expresada por Bueno en el apartado 3 de la Parte II del libro, de este modo: La Idea de Globalización desborda las categorías económicas.

Bueno elabora una tabla taxonómica en base a vuatro criterios, y que da como resultado ocho modos o modelos de globalización. Hace tres observaciones a la tabla taxonómica que resumiré , en lo esencial:

1: La Globalización, aun siendo una idea confusa, es utilozable en el momento de su confluencia con la guerra.De hecho – afirma Bueno – «la idea de globalización tal como es utilizada por la ideología o filosofía popular, habría de ser, precisamente, considerada como una idea borrosa, indistinta o confusa»

2 : Estea segunda observación, más compleja, vamos a transcribirla completa: 

«Los modelos de la tabla, una vez construídos, pueden ser reclasificados según diversos criterios ( que habrán de ser distintos, en todo caso, a los criterios según los cuales se construyeron). Consideremos aquí únicamente la distinción entre modelos de globalización isológica, o formas de realización de modelos, orientados ( positivamente o no ) hacia una universalización isológicade las unidades de globalización; por ejemplo, a la convergencia de la renta de diferentes Estados, a la homogeneidad tecnológica, a la uniformidad política, lingüística, &tc., y los modelos de globalización sinalógica, o formas de realización, orientadas a una universalización de las conexiones sinalógicas entre las partes, sin perjuicio de mantener o incluso favorecer su heterogeneidad. También cabría hablar de globalizaciones que a la vez fueran sinalógicas e isológicas.» xvi

3: Dado que no todos los modelo stienen la misma consistencia interna, como sucede en los modelos 7 y 8 de la última columna, cuando se establece una composición , ésta resulta incompatible porque una Globalización contractiva y a la vez omnilineal son incompatibles, pero , no obstante podría darse la posibilidad de que todas las unidades políticas, económicas, &tc. llegasen a asumir la norma del modelo 7 o la del modelo 8. «Esto nos pondría ante un bellum omnium contra omnes, que, lejos de invalidar la posibilidad del modelo, lo corroboraría.» Un ejemplo del modelo 7 como ejemplo paradigmático de globalización : Las televisiones de diversos países como símbolos de la aldea global; del modelo 8: Imperialismo económico-político del Imperio romano o del Imperio americano del presente. 

Una tesis de Bueno que nos llama la atención es esta: La democracia parlamentaria es inseparable del sistema de mercado pletórico universal. Y esto , desde la relación entre la guerra y la globalización, se plantea , mediante dos definiciones, la del orden político, y la del orden ético, De estas dos definiciones, surge otra tesis en el planteamiento de Bueno, a saber: El orden material político no es universal y único ( al contrario de quienes defienden o reivindican , un orden universal, constituvo supestamente del Género humano, como sujeto de la historia, y esta es sólo una entidad metafísica que la filosofía materialista no puede reconocer), el orden material político es, por tanto, plural. Existen muchos órdenes materiales políticos y el orden político sólo existe de este modo, es decir, multiplicado en diferentes sociedades y modelos de sociedad . La guerra, por consiguiente, procederá siempre de la inmanencia del orden político. 

La definición de orden político propuesta por Bueno: una situación de equilibrio dinámico, o eutaxia de las partes formales de la sociedad política, organizada según una determinada constitución ( no sólo jurídica, sino también social, económica, &tc.). En cuanto al orden ético pude definirse como la situación de equilibrio dinámico d ellos sujetos corpóreos en virtud de la cual ellos pueden seguir operando de acuerdo con las normas orientadas al fortalecimiento de su misma subjetividad corpórea. Es decir, a la firmeza de cada sujeto y a la generosidad de cada uno de ells con los demás sujetos en su entorno práctico. Y así como el orden político es, en principio, particular para cada sociedad política, el orden ético es universal para todos los hombres y puede considerarse normalizado en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Los sujetos humanos, en cuanto forman parte de un orden ético, se denominan hombres, en cuanto forman parte de un orden material político , se denominan ciudadanos. xvii

Plantearemos a continuación uno de los autores que han analizado el momento político de situación de crisis del capitalismo unida a la crisis de la democracia, según el modelo ilustrado, que se contrapone a un modelo , el neoliberal, que supone el ataque frontal o sutil, a la modernidad. La posmodernidad como ideología funcional del neoliberalismo económico. En un artículo de Umberto Eco, titulado urfascismo (fascismo eterno) publicado en la revista The New York Review of Books el año 1995, el filósofo italiano expone una serie de características de lo que llama Fascismo Eterno o Urfascismo, que son imposibles de ordenarse en un sistema, por ser, precisamente contradictorias entre sí y son típicas de otras formas de despotismo o de fanatismo.

Basta que una de estas características esté presente para que cuaje una nebulosa fascista.:

(Resumo lo fundamental de las tesis de Eco)

1- El culto a la tradición. Ejemplo, el pensamiento contrarevolucionario católico posterior a la Revolución Francesa. Debe ser sincrética, es decir, tolerar las contradicciones. Esto implica que no puede haber avance del saber, la verdad ha sido anunciada de una vez y para siempre.

2- El tradicionalismo implica el rechazo del Modernismo. La Ilustración, la Edad de la Razón, se ven como el inicio d ella depravación moderna. En este sentido el Urfascismo puede ser definido como irracionalismo.

3-El irracioonalismo defiende el culto a la acción por la acción. La acción debe ser llevada a cabo antes de cualquier reflexión, y sin ésta. Pensar es una forma de castración. Por ello,la cultura es sospechosa, en la medida en que se identifica en actitudes críticas.

4- Ninguna forma de sincretismo puede aceptar la crítica. El espíritu crítico opera distinciones y distinguir es señal de modernidad. Para el Urfascismo el desacuerdo es traición.

5- El desacuerdo es además una señal de diversidad. El Urefascismo crece y busca el consenso explotando y exacerbando el natural miedo a la diferencia. 

6- El Urfascismo brota d ella frustración individual o social. 

7- A quienes carecen de toda identidad social, el Urfascismo les dice que su úncio privilegio es el más común de todos, haber nacido en el mismo país. Este es el orígen del nacionalismo. 

8- Los partidarios deben sentirse humillados por la ostensible riqueza y la fuerza de sus enemigos. 

9- Para el Urfascismo no existe lucha por la vida, sinomás bien vida para la lucha. El pacifismo es, pues, colusión con el enemigo; el paciifismo es malo porque la vida es una guerra permanente. Esto empero, entraña un complejo de Armagedón; desde el momento en que los enemigos pueden y deben ser derrotados, deberá haber una batalla final tras la cual el movimiento controlará el mundo. Tal solución final implica una era de paz, una Edad de Oro que contradice el principio de guerra permanente. Ningún líder fascista ha conseguido nuncaresolver esta contradicción.

10- El elitismo es un aspectotípico de toda ideología reaccionaria, por cuanto fundamentalmente aristocrático. En el curso de la historia, todos los elitismo aristocráticos o militaristas han implicado el desprecio por los débiles.. El íder sabe que su poder radica en la debilidad de las masas, que necesitan y merecen un Dominador.

11- A cada cual se lo educa para ser un Héroe. En la ideología urfascista el heroísmo es la norma. 

12- Dado que tanto la guerra permanente como el heroísmo son juegos difíciles de jugar, el Urfascista transfiere su voluntad de poder a cuestiones sexuales. Este es el orígen del machismo. El Urfascista sustituye el sexo por las armas.

13- El Urfascismo se basa en un populismo cualitativo. El Pueblo, en cuanto soberano, no deberá ser represenbtado en el Parlamento, se ofrece hoy , por ejemplo, la Voz al Pueblo, dándole la posibilidad de expresarse por las redes , sociales, de internet. A todo poder fascista lo primero que le es molseto y busca eliminar su acción, es al Parlamento, en cuanto poder que hace leyes , para el bien de los miembros de la sociedad política, los ciudadnos , para formar meros consumidores en la etapa actual del neoliberalismo.

14-El Urfascismo habla la Neolengua.. Todos los textos escolares nazis y fascistas estaban basados en unléxico podre y una sintaxis elemental con el fin de limitar los instrumentos para un razonamiento complejo y crítico. Pero hemos de estar preparados para identificar otras formas de Neolengua, incluso cuando adpotan la inocente forma de un talk-show televisivo.

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¿Tendrá México ciudades con murallas contra intrusiones

en el año 2030?

La construcción de murallas alrededor de ciudades en Latinoamérica, es uno de los tres posibles escenarios que contempla el Foro Económico Mundial para concientizar sobre la necesidad de desarrollar sistemas de respuesta ante la inseguridad

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VIDEOS Y MATERIALES EN INTERNET CONSULTADOS:

a. Guy Debord: https://www.youtube.com/watch?v=hJTuVaEKGPo

b. Henry Giroux: http://www.henryagiroux.com/online_articles.htm (video ) y transcripción aquí: http://www.democracynow.org/2016/10/14/is_trumps_rise_a_result_of

  1.  Adam Curtis “Siglo del yo” sobre Freud & Bernays:
    https://www.youtube.com/results?search_query=el+siglo+del+yo+adam+curtis+

    d. Adam Curtis “Hypernormalisation” (Oct2016):
    https://www.youtube.com/watch?v=dlhg_QF1cBk

    e. Ver concepto de “apocalyptic violence” “apocalyptic temptation”
    del psiquiatra Robert Jay Lifton:
    https://www.youtube.com/watch?v=VafWxefjWe8

NOTA: estos videos y materiales han sido consultados el 16 de febrero de 2017

NOTAS

iEn el corolario , parte FINAL del libro, menciona G. Bueno concretamente en el sentido que refiere la cita, a Noam Chomsky. De este modo: Por supuesto, la mayor parte de las críticas a la democracia realmente existente que figuran en este Panfleto no son nuevas. Que las democracias realmente existente son, en el fondo, plutocracias u oligarquías, es un «secreto a voces». Chomsky, por ejemplo, decía hace ya casi quince años, hablando de las ilusiones necesarias: «Los medios de comunicación son los vigilantes que protegen a la clase privilegiada de la participación de los ciudadanos»; o bien: «Que un pequelo grupo de corporaciones controle el sistema de información no es un daño a la democracia, es su esencia».

iiEn el apartado FINAL, subtitulado La democracia como categoría histórica, del libro citado en nota i ( pág. 299) 

iiiCfr. Bueno, Op.cit. Págs.185-188 

ivBueno hace una crítica a Kant , en dos lugares: El libro El sentido de la vida: (Lectura IV. La libertad). Ed Pentalfa, Oviedo, España, 1996 y en el artículo titulado Confrontación de docde tesis características del sistema del idealismo trascendental con las correspondientes tesis del Materialismo filosófico. Publicado en la revista El Basilisco, 2ª época, Nº 35, 2004, págs. 5-40 Oviedo, España. Disponible on-line enhttp://www.filosofia.org/rev/bas/bas23501.htm.. Consultado el 13 de febrero de 2017. Tesis 9. Sobre la «Libertad». ( «Metafísica de la Libertad»)

vChomsky no inventa o finge las hipótesis, de modo psicologista, sino que basa sus argumentos en documentos secretos de planificación del más alto nivel, como son los emitidos por el NSC, National Safety Council. 

viBueno, op. cit. Pág. 75

viiAgamben, op.cit. Pág 101. Para Heidegger, el Dasein puede presentarse al mismo tiempo como algo que existe en el modo de la propia incesante efectuación. En todo caso, sostiene Agamben, la relación entre Dasein y Sein es algo así como una liturgia y una prestación a la vez ontológica y política. 

viii En la edición de Aguilar, de 1932, el traductor, Eduardo Ovejero y Maury, traduce el concepto como : La Voluntad de dominio. 

ixEn Heidegger, (2000). Pág. 39

xHeidegger, (2000). Pág. 512

xiLoc.cit. Pag. 514

xiiBrittan (2005). Págs. 130-132

xiii Kurnitzky, op. cit. Pág. 40

xivCfr. el artículo de Streeck citado arriba en el texto.

xvBueno.(1991).Pág. 182

xviPara los términos isológico y sinalógico: http://filosofia.org/filomat/df036.htm ( Consultado el 18 de febrero de 2017)

xvii Podemos ver , en youtube, una lección, basada en el libro La vuelta a la caverna, que Gustavo Bueno impartió en el I Curso de Filosofía. Curso de verano de la Universidad de la Rioja en Santo Domingo de la Calzada . Lunes 19 al viernes 23 de julio de 2004 ENLACE AL VIDEO https://youtu.be/gpCeSXnjqrU

Nuevo demofascismo para el S. XXI. La Política como partitocracia, contra la “Ciencia”: El caso del eminente sociólogo Manuel Castells, convertido en Ministro de España, en el Gobierno de cohabitación PSOE-UNIDAS PODEMOS

Ministro( célebre sociólogo, referente mundial) español. Manuel Castells y su cooptación por el Poder político demofascista del S.XXI.

ESPAÑA: ANALISIS DE LA TENDENCIA AL MODELO DE DEMOFASCISMO , por parte del actual gobierno( abril 2020 ) COHABITACIÓN PSOE(Pedro Sánchez)+UNIDAS-PODEMOS(Pablo Iglesias)

¿Cual es el papel de la Filosofía en una sociedad política?¿Para qué sirve la Filosofía?Breve video donde el filósofo español Gustavo Bueno(Santo Domingo de la Calzada , 2014- Niembro, Asturias, 2016)expone sus argumentos con precisión de cirujano. Breve extracto de un video más extenso. Fijarse en especial desde el minuto 4.0

La filosofía en el conjunto del saber…y del hacer. Exposición desde el sistema del Materialismo Filosófico (ojo, no es el Materialismo Histórico de Marx, ni el Materialismo Dialéctico de Engels)

COMENTARIO DE INTROFILOSOFIA: Este breve comentario sobre qué es y para qué sirve la Filosofía, resulta vital para sobrevivir en esta Era de la Post-Verdad a donde nos quieren conducir , las mafia políticas ,periodísticas, sindicales y financieras, como corderos al matadero, o al esquiladero. La Filosofía sirve , como dice en la célebre metáfora expresada a través de El Mito de la Caverna, Platón, en su libro tuitulado La República, para quitarnos las cadenas de la ignorancia y tratar, con mucho esfuerzo de lograr ver la realidad de las cosas que conforman el mundo en que vivimos, con la mayor claridad posible, para ,precisamente , no ser esclavos de la opinión, del subjetivismo que cae en la oscuridad más vil. Por esto hemos presenciado en estos tiempos de posmodernismo, globalización, de cualquiera de sus partes y segmentos diversos, permanentes ataques contra la introducción de los estudios serios y rigurosos d ella Historia de la Filosofía, y de una Introducción a la Filosofía como un saber de segundo grado, no idealista ,ni metafísica, sino fuertemente arraigada en un materialismo gnoseológico, que parte de los saberes de las demás Ciencias, y del conocimiento de las tecnologías, para buscar desarmar las nebulosas que sirven a los que manipulan con engaños y recursos a la inteligencia emocional y otras lindezas posmodernas , para mantener a la mayor parte posible de gente en el fondo de la caverna platónica, atado s por las cadenas de la ignorancia y creyendo que las meras sombras de sombras , las apariencias que oscurecen y ocultan la realidad que es nuestro mundo material, puedan seguir sacando de nosotros todo lo que pude a cambio de unos mendrugos y migajas de sus festines.Esto es la decadencia de una sociedad. Por eso es importante la Filosofía.El arte de separar, de cribar, de triturar para ver mejor cada parte de los todos complejos que enfrentamos a lo largo de la vida. En resumen : triturar y denunciar los mitos de todo tipo que son perjudiciales para ser más libres, en el sentido de la palabra que le da el filósofo sefardí Espinosa

HEIDEGGER, Cuadernos Negros. Análisis y crítica sobre el antisemitismo de Heidegger y conexiones con la Historia y la Política alemana en tiempos del surgimiento nazionalsocialista. Por Julio Quesada.

FUENTE: STOA Revista del Instituto de Filosofía. Universidad Veracruzana. Xalapa, Veracruz. México http://stoa.uv.mx/index.php/Stoa/article/view/2543/pdf

Vol. 9, no. 18, 2018, pp. 103–126

ISSN 2007-1868

HEIDEGGER: “MI ATAQUE (ANGRIFF) CONTRA HUSSERL”

METAFÍSICA Y ANTISEMITISMO

AUTOR: Julio Quesada

Instituto de FilosofÍa

Universidad Veracruzana

quesadajulio@yahoo.es

resumen: Este estudio gira en torno de un texto de Heidegger perteneciente a

los Cuadernos negros en donde el fil´osofo explica en qu´e consiste el “desarraigo”

de la “cultura” y “esp´ıritu” alemanes (y occidentales). Poniendo en relaci´on su

antisemitismo con la cr´ıtica a la metaf´ısica como olvido del Ser.

palabras clave: Ser 􀀀 metaf´ısica 􀀀 raza 􀀀 Husserl 􀀀 ataque 􀀀 verdad 􀀀 maquinaci

´on

abstract: This essay deals with a particular section of Heidegger’s Black Notebooks

in wichthe autor have explained the meaning of the “uprooting” of

the German (and Western) “culture” and “spirit”. This way, a relationship between

his anti-semitism and his critique of metaphysics as a forgot of the Being

is established.

keywords: Being 􀀀 Metaphysics 􀀀 Race 􀀀 Husserl 􀀀 Attack 􀀀 Truth 􀀀 Maquination

Hacia los colegas y amigos: Antonio Ziri´on e Ignacio Quepons

Soy el peque˜no jud´ıo que escribi´o la Biblia. He visto las naciones

levantarse y caer. He o´ıdo sus historias. las he o´ıdo todas. Pero el

amor es el ´unico motor de supervivencia.

Leonard Cohen

103

104 Julio Quesada

1. El texto en alem´an ¨ Uberlegungen XII-XV (Schwarze Hefte

1939-1941), GA 96, Klostermann, Frankfurt, 2014, p. 44-47 es

el siguiente

Die Geschichte des abendl¨andischen Menschen —gleichg¨ultig ob er

sich in Europa aufh¨alt oder anderswo—hat sich langsam auf eine Lage

vorgeschoben, in der alle sonst vertrauten Bezirke wie “Heimat”, “Kultur”,

“Volk”, aber auch “Staat” und “Kirche”, aber auch “Gesellschaft”

und “Gemeinschaft.” die Zuflucht verweigern, weil sie selbst zu bloßen

Vorw¨anden herabgesetzt und dem beliebigen Vorschub preisgegeben

sind, dessen bewegende M¨acli- Le unkenntlich bleiben und ihr Spiel

lediglich darin verraten, daß sie den Menschen in die Gew¨ohnung zur

je aufdringlicheren Massenhaftigkeit zwingen, deren “Gl¨uck” sich darin

ersch¨opft, ohne Entscheidungen auszukommen und in der Meinung

sich zu bet¨auben, immer mehr in ihren Besitz und Genuß zu

bringen, weil das Besitzw¨urdige stets geringer und gehaltloser wird.

Die einzige und dazu notwendig unechte Angst, die eine solche Lage

noch zul¨aßt, ist die Furcht, dieser Menschenbetrieb k¨onnte durch neue

Kriege pl¨otzlich ein linde nehmen und alles abhanden kommen; denn

wo die Versteifung auf das Vorhandene als Besitz und Beherrschung

des Seienden gilt, schrumpft das Ungl¨uck auf den Zustand ein, in dem

und durch den alles Vorhandene der Beseitigung unterliegen muß.

Wo k¨onnte hier noch eine Spur jener Angst erwachen, die erkennt,

daß eben die Vormacht des Vorhandenen und die Unbe- d¨urftigkeit

gegen¨uber Entscheidungen, das ungreifbar um sich greifende Anwachsen

der Bestimmung zu dieser Lage bereits und allein nicht nur

Zerst¨orung, sondern die Verw¨ustung ist, deren Herrschaft durch Kriegskatastrophen

und Katastrophenkriege nicht mehr angetastet, sondern

nur noch bezeugt werden kann. Ob das Herdenwesen des Menschen,

sich selbst ¨uberlassen, durch seine Vergemeinerung den Menschen zur

Vollendung seiner Tier- heit treibt, oder ob Rudel von Gewalthabern

die auf das H¨ochste durchgegliederten und ))einsatzbereiten(( Massen

der v¨olligen Entscheidungslosigkeit zujagen, ob also eine “Rangordnung”

innerhalb des endg¨ultig festgestellten Tieres im Sinne des

“ ¨ Ubermenschen” noch aufgez¨uchtet werden kann oder nicht, das bringt

in den metaphysischen Charakter des Seienden im Ganzen keine wesentliche

¨Anderung. Mit der k¨altesten K¨uhnheit und unter Abwehr jeheidegger:

”mi ataque (angriff) contra husserl” 105

des Zudr¨angens “moralischer” Wertungen und “pessimistischer” Stimmung

muß der denkerische Blick die Vollendung der metaphysischen

Geschichte des Seienden vor und um sich haben, damit die Luft f¨ur

anf¨angliche scheidungen rein und klar das Fragen der Besinnung durchwehe.

Zu wissen gilt hier, daß die Verw¨ustung innerhalb der Bezirke der

“Bildung” und des “Kulturbetriebes” schon wesentlich weiter fortgeschritten

ist als im Feld der gr¨oberen Besorgung der Lebensbed¨urfnisse.

Entsprechend hat sich hier —bei den vergeblichen H¨utern des geistigen

Erbes— eine h¨ohere Geschicklichkeit im Verzicht auf wesentliche

Besinnung ausgebildet. In die Entsprechung locken und steigern

sich auf der einen Seite die Entmach- tung aller Verwurzelungsbereiche

zugunsten der Erm¨achtigung der durchg¨angigen Machenschaft

und auf der Gegenseite der Verzicht des Massenmenschentums auf

alle Entscheidungs- und Maßstabsanspr¨uche. Durch diese sich auswcitende

Entsprechung entsteht eine unsichtbare Leere, deren verborgenes

Wesen aus der noch leitenden metaphysischen Grundstellung

nicht begriffen werden kann, zumal sie sich im Anschein ihres Gegenteils

zum Ansehen bringt: als bedingungslose Eingliederung des Menschen

in die Machenschaft des Seienden im Ganzen —dies oft noch

unter Berufung auf — geschichtliche Herrschaftsformen, denen bereits

jeder Boden weggezogen ist— z.B. meint heutiges Soldatenturn

noch auf “Preußentum” sich berufen zu k¨onnen; es ist im Wesen gewandelt

und sogar schon etwas anderes als der Krieger der letzten

Weltkriegsjahre —abgesehen davon, daß aus diesem Bereich menschlichen

Handelns, wenngleich er in einer eigengef¨ugten H¨arte vor den

Tod stellt, sch¨opferische geschichtliche Entscheidungen nie entspringen

k¨onnen— sondern nur Formen einer stets mittel-haften Zucht, die

ins “Totale” erweitern zu wollen, einer groben Unwissenheit um das

Wesen des Seyns und seiner Jenseitigkeit zur Macht und Ohnmacht

gleichkommt.

Aus demselben Grunde aber ist auch jeder “Pazifismus” und jeder

“Liberalismus” außerstande, in den Bezirk wesentlicher Entscheidungen

vorzudringen, weil er es nur zum Gegenspiel gegen das echte

und unechte Kriegertum bringt. Die zeitweilige Macht- sLeigerimg

des Judentums aber hat darin ihren Grund, daß die Metaphysik des

Abendlandes, zumal in ihrer neuzeitlichen Entfaltung, die Ansatzste106

Julio Quesada

lle bot f¨ur das Sichbreitmachen einer sonst leeren Rationalit¨at und Bechenf

¨ahigkeit, die sich auf solchem Wege eine Unterkunft im “Geist”

verschaffte, ohne die verborgenen Iwitscheidungsbezirke von sich aus

je fassen — zu k¨onnen. Je urspr¨unglicher und anf¨anglicher die k¨unftigen

Entscheidungen und Fragen werden, umso unzug¨anglicher bleiben

sie dieser “Rasse”. (So ist Husserls Schritt zur ph¨anomenologischen

Betrachtung unter Absetzung gegen die psychologische Erkl¨arung

und historische Verrechnung von Meinungen von bleibender Wichtigkeit

—und dennoch reicht sie nirgends in die Bezirke wesentlicher

Entscheidungen, setzt vielmehr die historische ¨ Uberlieferung der

Philosophie ¨uberall voraus; die notwendige Folge zeigt sich alsbald

im Einschwenken in die neukantische Transzendentalphilosophie, das

schließlich einen Fortgang zum Hegelianismus im formalen Sinne unvermeidlich

machte. Mein “Angriff ” gegen Husserl ist nicht gegen ihn

allein gerichtet und ¨uberhaupt unwesentlich— der Angriff geht gegen

das Vers¨aumnis der Seinsfrage, d. h. gegen das Wesen der Metaphysik

als solcher, auf deren Grund die Machenschaft des Seienden die Geschichte

zu bestimmen vermag. Der Angriff gr¨undet einen geschichtlichen

Augenblick der h¨ochsten Entscheidung zwischen dem Vorrang

des Seienden und der Gr¨undung der Wahrheit des Seyns.)

2. Nuestra propuesta de traducci´on

La historia del hombre occidental —sin importar si reside en Europa

o en alg´un otro lado— se ha desplazado hacia una situaci´on en la que

dominios conocidos como “patria”, “cultura”, “pueblo”, pero tambi´en

“Estado” e “Iglesia”, as´ı como “sociedad” y “comunidad” deniegan el

refugio, ya que ellas mismas son reducidas a meros pretextos y se encuentran

sujetas a cualquier avance, cuyos poderes en movimiento permanecen

irreconocibles y s´olo delatan su juego, en que obligan a los

hombres hacia una habituaci´on a las grandes cantidades cada vez m´as

intrusivas, cuya “felicidad” se reduce a un poder vivir sin decisiones

y aturdirse con la opini´on de traer cada vez m´as hacia su propiedad

y disfrute, porque lo digno de poseer se vuelve cada vez m´as escaso

y m´as insustancial. El ´unico miedo, y para ello necesariamente irreal,

que todav´ıa permite tal situaci´on, es el temor que este funcionamiento

del hombre podr´ıa llegar a su fin por nuevas guerras y todo podr´ıa

perderse; ya que donde la rigidez de lo existente se considera como

heidegger: ”mi ataque (angriff) contra husserl” 107

propiedad y dominio del ente, se contrae la desdicha a una situaci´on

en la cual y a trav´es de la cual todo lo existente se vuelve sujeto a la

eliminaci´on.

D´onde podr´ıa aqu´ı despertar todav´ıa una pizca de aquel temor, que

reconoce que precisamente la hegemon´ıa de lo existente y la falta de

indigencia frente a las decisiones, la ampliaci´on intocable de la disposici

´on tan s´olo hacia esta situaci´on no s´olo constituye la destrucci´on,

sino la devastaci´on, cuyo dominio no puede afectarse por cat´astrofes

de guerra y guerras catastr´oficas, sino s´olo puede ser testimonio de la

misma. Si la naturaleza gregaria del hombre, abandonado a su propia

merced, a trav´es de su comunicaci´on empuja al hombre a la perfecci´on

de su esencial animal, o si las manadas de gobernantes quienes en lo

m´as alto cazan las masas estructuradas y “disponibles” de una completa

falta de decisi´on, si podr´a generarse o no por lo tanto, una “jerarqu´ıa”

dentro del animal definitivamente determinado en el sentido de “los

hombres superiores”, eso no constituye una diferencia esencial en el

car´acter metaf´ısico del ser en su totalidad. Con la osad´ıa m´as fr´ıa y rechazando

cualquier afluencia de valoraci´on “moral” y estado de ´animo

“pesimista”, la mirada filos´ofica tiene que tener enfrente y a su alrededor

la perfecci´on de la historia metaf´ısica del ser, para que el aire

para tomar las decisiones iniciales sople de manera clara y pura por

las preguntas de la reflexi´on.

Lo que hay que saber aqu´ı es que la devastaci´on dentro de las ´areas

de la “educaci´on” y del “sector cultural” se ha consolidado mucho m´as

que en el campo de la satisfacci´on m´as rudimentaria de las necesidades

b´asicas. De manera correspondiente, se ha desarrollado aqu´ı —con

los in´utiles guardianes de la herencia espiritual— una habilidad mayor

de renunciar a la reflexi´on esencial. En esta correlaci´on se atraen y se

intensifican por un lado el derrocamiento de todas las ´areas de arraigo

a favor del empoderamiento de acciones universales, y por otro lado,

de la renuncia del hombre masa a todas las pretensiones de decisi´on

y de norma. A trav´es de esta analog´ıa, cada vez m´as amplia, surge un

vac´ıo invisible cuya esencia ocultada no puede entenderse desde la posici

´on metaf´ısica inicial que todav´ıa rige, sobre todo porque recibe su

reputaci´on por las apariencias de su opuesto: como la incorporaci´on

del hombre a las acciones del ser en su totalidad—frecuentemente apelando

incluso a las formas de dominio, de las que ya se ha removido

108 Julio Quesada

cualquier fondo— por ejemplo, la actual soldadesca cree poder acogerse

a´un al “Prusianismo”; su naturaleza ha cambiado y es ahora incluso

algo diferente que el guerrero de los ´ultimos a˜nos de guerra mundial

—adem´as del hecho de que desde este ´ambito de la acci´on del hombre,

si bien antepone a la muerte en una penuria causada por s´ı mismo, no

podr´an jam´as surgir decisiones hist´oricas creativas— sino s´olo formas

de un cultivo siempre fundamentales, de querer ampliarlas hacia lo

“total”, de una ignorancia burda de la esencia del ser y que equivale a

lo ulterior del poder y de la impotencia.

Por la misma raz´on, sin embargo, tampoco el “pacifismo” y cualquier

forma de “liberalismo” son capaces de avanzar hacia el dominio

de las decisiones esenciales, porque s´olo lo presenta como contraste

entre la milicia aut´entica y no aut´entica. El temporal aumento

en el poder´ıo del juda´ısmo se debe, no obstante, a que la metaf´ısica

del occidente, sobre todo en su desenvolvimiento moderno, ofrec´ıa un

punto de partida para que se propagara una racionalidad y habilidad

aritm´eticas por lo dem´as vac´ıas, que por tales medios logra alojarse en

el “esp´ıritu”, sin poder entender jam´as los dominios de decisi´on. Mientras

las decisiones y preguntas futuras se vuelven m´as fundamentales y

esenciales, m´as inaccesibles permanecen para esta “raza”. (De esta manera,

el paso hacia la reflexi´on fenomenol´ogica de Husserl mantiene

su importancia bajo la cr´ıtica contra la explicaci´on psicol´ogica y compensaci

´on hist´orica de opiniones —y aun as´ı no llega para nada a los

dominios de las decisiones esenciales, sino [que] presupone m´as bien

la tradici´on hist´orica de la filosof´ıa donde quiera; el resultado necesario

se muestra pronto en el alineamiento con la filosof´ıa trascendental

neokantiana, que al fin y al cabo hace inevitable una partida hacia el

hegelianismo en el sentido formal. Mi “ataque” contra Husserl no se

dirige s´olo hacia ´el y es de cualquier manera insignificante— el ataque

va en contra de la omisi´on de la pregunta por el ser, es decir, contra

la esencia de la metaf´ısica como tal, que busca determinar la historia

basada en las maquinaciones sobre el ser. El ataque establece un momento

hist´orico de la m´as elevada decisi´on entre (Vorrang) la prioridad

del ser y el establecimiento de la verdad del ser (Seyn).

Agradezco la ayuda recibida de los profesores Antonio Ziri´on e Ignacio

Quepons; lo que no significa que ellos sean responsables de mis

errores.

heidegger: ”mi ataque (angriff) contra husserl” 109

3. Notas metaf´ısicas, metapol´ıticas y apuntes biogr´aficos para un

comentario de texto

El problema del Ser no es otro que el desarraigo de Europa, gerifalte

del mundo. La ausencia de ra´ıces (existencia ontol´ogico-hist´orica: Ser

y tiempo (1927). Ya tenemos ah´ı un definitivo principio, arch´e, sobre la

jerarquizaci´on del Ser. La pregunta fundamental de la metaf´ısica (Introducci

´on a la Metaf´ısica de 1935): “¿Por qu´e hay Ser y no m´as bien Nada?”,

tiene su genealog´ıa hist´orica (historicidad), su comienzo y raz´on

de existir en Europa, Occidente; pero, desde 1933, y de forma impl´ıcita

desde los a˜nos 20 (Informe Natorp), exclusivamente en el Volk alem´an

—todo un pleonasmo— porque ´este es el ´unico pueblo metaf´ısico que

queda en la Tierra.

El problema del Ser es el del desarraigo (Nihilismo) que se ha apoderado

de “dominios” (Heidegger no utiliza el t´ermino “concepto”)

tan decisivos para el nuevo nacionalismo alem´an como “patria”, “pueblo”,

“cultura”, “Estado” e “Iglesia”. Dominios a los que podr´ıamos

a˜nadir, a la luz de la obra heideggeriana, otros como “comunidad”,

“sujeto”, “lengua” y “muerte”. El Nihilismo consiste en la destrucci´on

de las formas “propias” de la existencia humana que, seg´un Sein und

Zeit, es un encadenamiento tan limitado y mortal como irreferente.

A esta cadena la podemos nombrar, siguiendo la anal´ıtica ontol´ogica,

con sus t´erminos: Dasein-Boden-Blut-Volk-Schprach-Tod-Staat. En la Verdad

de la diferencia del Ser no se des-vela un sujeto moderno, una

persona o individuo o alma; sino el propio encadenamiento del Ser

como forma “propia”. Por lo tanto, el primado ontol´ogico del Dasein

no obedece a las revoluciones burguesas modernas empe˜nadas en

salvar la subjetividad y autonom´ıa del individuo frente a la totalidad

del estado; sino a la “revoluci´on conservadora” que el Ser estaba llevando

a cabo en Alemania mucho antes que el nacionalsocialismo y

el antisemitismo se hicieran con el poder oficial de la naci´on. Este

principio ontol´ogico-hist´orico en el que se des-vela el Dasein (estar-yaaqu

´ı) en calidad de comunidad-del-pueblo-en-su-Estado. Una comunidad

existencial-nacional que se opone tanto a la tentativa “comunista”

de la Rep´ublica de Plat´on, comunismo de las Ideas y proporcionalidad

geom´etrica, como al desarrollo moderno de la comunidad que

fluye desde f´usic a polic hasta transformarse, a trav´es de la revolu110

Julio Quesada

ciones modernas ilustradas (Inglaterra, Estados Unidos y Francia) en

“sociedad civil” con plena autonom´ıa ante el Estado. La radical cr´ıtica

de Heidegger a la modernidad en todos sus sentidos (filos´ofico,

cient´ıfico-t´ecnico, religioso y pol´ıtico) se mide en comparaci´on a c´omo

el desarraigo que “es” la modernidad como cumbre del Nihilismo que

ya apunta desde el comienzo de la filosof´ıa en tanto “teor´ıa” e “idea”.

Por ejemplo, toda teor´ıa del conocimiento que, a juicio de Heidegger,

y por su car´acter universalista, ya estar´ıa olvidando la pregunta por el

Ser, por la existencia singular, ´unica e irreferente (como la muerte) del

Ser. As´ı, pues, aquel frontispicio que Plat´on —y a la luz del movimiento

´orfico-pitag´orico (semita)— puso para la Academia, “Nadie entre

aqu´ı sin saber matem´aticas”, es considerado por Heidegger como el

inicio de la historia del olvido del Ser. Luego, por l´ogica, podemos

adelantar que Ser para Heidegger es una “decisi´on” por la cultura, la

sociedad, la comunidad, la patria, la lengua, la muerte, el pueblo, el

Estado y la Iglesia radicalmente a) finitos y b) excluyentes.

En este sentido el Discurso de Rectorado de 1933 —La autoafirmaci´on

de la Universidad alemana— es una aut´entica mina para comprender

que el problema del Ser remite al problema alem´an de una cultura

propiamente alemana, exclusivamente alemana, hasta el punto ontol

´ogico-hist´orico (historicidad) de haber identificado en ese texto al

“esp´ıritu” con el “cuidado” (Sorge) de la Kultur; en el entendido, obvio,

de que la cultura es un patrimonio exclusivo del pueblo alem´an. Salvando

a la cultura alemana de sus enemigos se salva, al mismo tiempo,

no solo la existencia de Alemania sino la del Ser.

Escribi´o y dijo Heidegger:

Pues “esp´ıritu” no es ni la sagacidad vac´ıa, ni el juego de ingenio que a nada

compromete, ni el ejercicio sin fin del an´alisis intelectual, ni una raz´on universal,

sino que esp´ıritu es el decidirse, originariamente templado y consciente,

por la esencia del ser. Y el mundo espiritual de un pueblo no es

una superestructura cultural como tampoco un arsenal de conocimientos y

valores utilizables, sino que es el poder que m´as profundamente conserva

las fuerzas de su raza y de su tierra, y que, como tal, m´as ´ıntimamente exalta

y m´as ampliamente conmueve su existencia. S´olo un mundo espiritual

garantiza al pueblo la grandeza; pues obliga a que la permanente decisi´on

entre la voluntad de grandeza y el dejarse llevar a la decadencia sea la ley

que rige la marcha que nuestro pueblo ha emprendido hacia su historia

futura (Heidegger 1989, p. 12-13. Cursivas en el original).

heidegger: ”mi ataque (angriff) contra husserl” 111

Retrospectivamente vemos con claridad que la “decadencia” de 1933

y el “desarraigo” de 1939-1941 apuntan a la falta de “esp´ıritu” y de

“ser”, o de “mundo espiritual”, que han alcanzado a t´erminos como

“sociedad”, “comunidad”, “cultura”, “pueblo”, “patria”, “Estado” e

“Iglesia”. Palabras vac´ıas y mentirosas respecto de lo que es la grandeza

del pueblo alem´an. Para Heidegger, como para la ideolog´ıa nazi, el

Idealismo alem´an habr´ıa fracasado en su intento de dirigir a la naci´on

alemana a trav´es de un discurso filos´ofico moderno que ha confundido,

por el olvido del Ser, la “autonom´ıa” con una subjetividad libre de

originarios compromisos con su pueblo y raza. La Universidad alema

que, suponen Heidegger y los nazis (Hitler, Rosenberg, los hermanos

J¨unger, entre tantos otros), debe ser el alma mater y ´angel custodio de

ese “patrimonio nacional”. O, con palabras del propio Heidegger, custodios

de la pureza de esos “dominios” que ya no son “refugios” para

la existencia alemana cuya Rep´ublica de Weimar representa al enemigo

a batir para el nuevo nacionalismo alem´an. Por lo tanto, “pueblo”,

“patria”, “sociedad”, “comunidad”, “Estado”, “Iglesia”, “cultura” aparecen

como carentes de un verdadero hogar que s´olo les puede dar la

continuidad en el Ser (alem´an). He ah´ı el Nihilismo como resultado

del olvido del Ser. Ni la filosof´ıa, ni la ciencia, ni el arte, ni ning´un ente,

tienen casa propia porque se han universalizados como parte de la

“ca´ıda” del Dasein en el das Man. Estos estudios que se vienen haciendo

en la Universidad alemana (Hegelianismo, Marxismo, Neokantismo,

Positivismo l´ogico y Fenomenolog´ıa, por citar varios “dominios”

filos´oficos en el coraz´on de la Universidad alemana) son investigaciones

sin patria, sin el hogar (Heimat) que le brinda la “historicidad”; tal y

como ha sido desarrollada en Sein und Zeit. En este sentido todos estos

dominios que se ense˜nan en la Universidad alemana se han quedado

sin fundamento, “sin suelo” (Bodenlosigkeit), tal y como aparece en

el §77 de la obra citada y que desde 2005 hab´ıa se˜nalado Emmanuel

Faye, 9 a˜nos antes de la aparici´on de los Cuadernos negros. As´ı, pues,

deber´ıa estar claro que la “autoafirmaci´on” de la Universidad alemana

es, al mismo tiempo, el ´angel exterminador que va a llevar a cabo la

purificaci´on de esos conceptos desarraigados. ¿Se entiende?

El 18 de octubre de 1916 Heidegger le escribe a su futura esposa:

“la judaizaci´on de nuestra cultura y de nuestras universidades es sin

112 Julio Quesada

duda espantosa, y creo que la raza alemana deber´ıa procurarse a´un

otro tanto de fuerza interior para llegar a la cima. ¡De lo contrario el

Capital!” (En Donatella Di C´esare: Heidegger y los Jud´ıos, p. 110).

En el pasaje citado de La autoafirmaci´on de la Universidad alemana

los enemigos a destruir, en aras de la conservaci´on o cuidado del

“mundo espiritual” del pueblo alem´an, no aparecen se˜nalados por sus

respectivos partidos pol´ıticos sino, y esto es esencial para calibrar el antisemitismo

de Heidegger, como parte esencial de la “autoafirmaci´on”

de la universidad alemana como lucha (Kampf) contra el intelectualismo

jud´ıo que, desde Werner Sombart (Los jud´ıos y la vida econ´omica,

1911), ha sido la etiqueta definitoria de la forma de vida de los jud´ıos.

He analizado este tema de la relaci´on entre el “pensamiento abstracto”

y los jud´ıos como “pueblo n´omada”, es decir, un no-pueblo para

la cultura alemana en Heidegger de camino al Holocausto (2008) y Cultura

y barbarie. Racismo y antisemitismo (2014). Pero ahora debo matizar.

Lo m´as importante del discurso de Rectorado de Heidegger no es la

m´ımesis con el nazismo: “raza” y “tierra”; sino el negativo revelador

de la foto. ¿Qu´e no puede ser “esp´ıritu”? ¿Qu´e mal esp´ıritu obstaculiza

esta autoafirmaci´on alemana?, en fin, ¿Cu´al es la vida de los jud´ıos en

la universidad alemana? O con m´as precisi´on hist´orica, y haci´endome

eco del panfleto de Richard Wagner La judeizaci´on de la m´usica (1860):

¿En qu´e consiste la judeizaci´on de la Universidad alemana de la que

Heidegger hace eco desde 1916?

La sagacidad vac´ıa y el juego del intelecto que a nada compromete

porque la Universidad alemana est´a llena de jud´ıos, de profesores y

maestros que “desarraigan” desde dentro. A lo que hay que a˜nadir que

se trata del conflicto presente en el xix alem´an con los jud´ıos “asimilados”

como, por ejemplo, el fundador de la Escuela de Marburgo y

neokantiano Hermann Cohen. Ya lo afirmaba Wagner: no se trata de

estar con los alemanes; sino “entre” los alemanes. Algo imposible de

llevar a cabo por los jud´ıos y raz´on por la que su m´usica, Mendelshon,

por ejemplo, carec´ıa del tono vital alem´an. Echando a perder, desde

las sinagogas, el ser de la m´usica originariamente alemana.

Esp´ıritu (Geist) no es el ejercicio sin fin del an´alisis intelectual, tampoco

una raz´on universal. De un plumazo quedan al descubierto los

obst´aculos universitarios no alemanes como el neokantismo y la fenomenolog

´ıa: el citado Cohen, Ernst Casirer, Edmund Husserl y dem´as

heidegger: ”mi ataque (angriff) contra husserl” 113

jud´ıos alemanes. Tambi´en aparece como enemigo a destruir toda l´ogica

basada en una raz´on universal justificada con argumentos; de manera

que el positivismo l´ogico, el neokantismo y la fenomenolog´ıa a

ojos de Heidegger no son errores gnoseol´ogicos sino una traici´on al

esp´ıritu alem´an. Ninguna de estas escuelas vive “entre” los alemanes

porque su filosof´ıa forma parte del desarraigo y de la decadencia en

tanto agentes modernos instalados como “par´asitos” en el coraz´on de

la Universidad alemana. De nada sirvi´o que en la i Guerra Mundial

murieran, aproximadamente, 12.000 jud´ıos en el frente; inclu´ıdo uno

de los hijos de Husserl.

Que el esp´ıritu no es una superestructura cultural pone de relieve

que el an´alisis que lleva a cabo el materialismo hist´orico de la din´amica

de la sociedad moderna ahonda el problema del desarraigo de lo

propiamente alem´an-Europeo-Occidental. Este, y no otros idealismos

del tipo “hermen´eutica para todos los pueblos de la Tierra”, como se

cree en Latinoam´erica, Heidegger salvador de la originalidad de cada

forma de ser, es el contexto hist´orico, cultural y pol´ıtico desde el que

emerge, y cobra su sentido, la filosof´ıa de Heidegger y su pregunta por

el olvido del Ser.

Tanto la filosof´ıa como la ciencia y la pol´ıtica tienen que elegir entre:

“universalidad” o “mundo espiritual”. Disyunci´on exclusiva que el

nazismo, cual ´angel purificador de la raza pone encima de la mesa como

Leyes de N´uremberg en 1935. El mismo a˜no, qu´e casualidad, que

“el mejor pensador del siglo xx” (Jes´us Adri´an Escudero) se pregunta

en clase “¿Por qu´e hay Ser y no m´as bien Nada?”, es decir, “¿Qui´enes

somos nosotros mismos?” (Introducci´on a la Metaf´ısica).

Por lo tanto, de aqu´ı se sigue, en buena l´ogica, la repetici´on de la

apor´ıa pol´ıtica del nazismo: nacional-socialista; de la misma forma que

para salvar el “mundo espiritual” del pueblo alem´an tanto la ciencia

como la filosof´ıa (la pol´ıtica, el derecho, la religi´on, el arte, la econom

´ıa, la medicina y dem´as “Facultades”) han de volver a ponerse en

el comienzo “nacional”. ¿C´omo combatir la judeizaci´on de la Universidad

alemana?: a trav´es de un “segundo comienzo” del origen. El ataque

a Husserl por parte de Heidegger solo es, nada m´as y nada menos,

una ejemplaficaci´on m´as del ataque general que se viene llevando a

cabo en Alemania desde la derrota contra la judaizaci´on de Alemania.

Esta judaizaci´on ser´ıa la culpable de la derrota porque por su (ma114

Julio Quesada

la) educaci´on los alemanes, el pueblo alem´an, no habr´ıa estado a la

altura del “destino” que el Ser se jugaba en esta Primera Guerra Mundial.

Heidegger se˜nala, tanto desde su c´atedra como desde sus Escritos

Pol´ıticos —ninguneados en espa˜nol— la profunda relaci´on filos´ofica del

jud´ıo con “la sagacidad vac´ıa” que nunca podr´a comprometerse con

las “decisiones” que afectan a la conservaci´on del “mundo espiritual”

del Volk alem´an.

En este primer p´arrafo del texto aparece la cuesti´on del ente en relaci

´on a la “decadencia” que sufren esos t´erminos fundamentales “cultura”,

“patria”, “pueblo”, “sociedad”, “comunidad”, “Estado” e “Iglesia”

que se han quedado al borde del abismo (Ab-grund), si es que ya

est´an dentro del cicl´on universalista del desarraigo. Algunos tard´ıos

rom´anticos a´un podr´ıan seguir creyendo en la atracci´on de la muerte

como abismo del ser. Nada de esto. La radical finitud del Ser del

pueblo alem´an no da para lamentos, ni nostalgias, ni flirteos posmodernos

con ese abismo deconstructor: dejar de ser como le ocurrir´a a

toda persona porque el hombre es mortal. Ese tipo de “vac´ıo” carece

de inter´es para Heidegger. Lo que en el Ab-grund est´a en juego es

la judaizaci´on del Ser. Contra esta “falta de suelo” de toda la filosof´ıa

de Occidente Heidegger va a emprender la tarea inversa, contraria, a

trav´es de una anal´ıtica existencial en la que el hombre, a trav´es de su

pueblo hist´orico, est´a, o deber´ıa estar, encadenado. Dasein-Volk-Boden-

Blut-Schprach-Tod-Staat.

Para entender a Heidegger, y as´ı poder renunciar a ´el desde su propia

forma de pensar, tenemos que partir de la cr´ıtica que Herder (Otra

filosof´ıa de la historia para la educaci´on de la humanidad) y Nietzsche (Verdad

y mentira en sentido extra-moral) llevaron a cabo como parte de sus

cr´ıticas respectivas a “la igualaci´on de lo desigual” (Nietzsche). En este

sentido las ideas, que tienden a la universalidad desde Plat´on, aparecen

a los ojos de Heidegger como el veh´ıculo cient´ıfico y filos´ofico

am´en de pol´ıtico de la modernidad en tanto revoluci´on contra la tradici

´on. La visi´on del mundo propia de la modernidad tiene un concepto

de la verdad, una teor´ıa sobre la verdad, basada en el mundo como ente

(e¨ıdoc que tambi´en significa “im´agen”). Aquel inicio (ya mal inicio

para Heidegger) de la filosof´ıa: “Nadie entre aqu´ı sin saber matem´aticas”

convierte al mundo en una “idea”. La geometr´ıa de Descartes, la

raz´on universal de Spinoza, el principio de Raz´on suficiente de Leibheidegger:

”mi ataque (angriff) contra husserl” 115

niz, la sociedad civil de Locke, el escepticismo ilustrado de Hume, la

Dial´ectica Trascendental y cosmpolita de Kant, la Dial´ectica de la historia

(Hegel-Marx), la genealog´ıa de Nietzsche-Foucault que nos hace

sospechar tanto del .origenc¸omo de la propia ”historia”, la libertad y

el pacifismo de J. S. Mill, la intencionalidad de Husserl que es una

flecha lanzada m´as all´a de cualquier identidad nacionalista, en fin, la

lista es muy larga, el existencialismo humanista (para todos) de un Sartre

que nos comparte, al describirla, la n´ausea, se˜nalamientos que no

agotan, ni mucho menos, la riqueza plural de los modernos y en cuyo

acervo nos es fundamental la historia revolucionaria de la ciencia moderna,

Cop´ernico, Kepler y Galileo entre tantos otros como Newton. . .

y Darwin, y Einstein. ¡Como para poner el destino de la Tierra y el del

hombre en funci´on del Boden como si de toda la vida hubi´eramos estado

ah´ı (Da), suelo natal, patria, comunidad, hogar; cuando sabemos

que todo nacionalismo solo es un invento hist´orico cultural tal y como

dicen Fernando Savater (El mito del origen) y Jes´us Turiso (El ser

genuflexo).

Pero para Heidegger —justamente— la “visi´on” del mundo y del

hombre, un animal de ideas que siempre anda m´as all´a de “s´ı mismo”,

se convierte en la prueba esencial para montar su historia del olvido

del Ser. Toda la modernidad es la prueba de la decadencia y desarraigo

de Occidente, de Europa, porque tanto la ciencia como la filosof´ıa

y la pol´ıtica son hijas de lo que denomina la “entificaci´on” del Ser.

A la pregunta fundamental de la metaf´ısica, “¿Por qu´e hay ente y no

m´as bien nada?”, punto de partida de su Introducci´on a la —Metaf´ısica

(1935), Heidegger no responde con otro ente u otra ¨ıdea”(eidoc) ni

con la siempre pen´ultima “teor´ıa” acerca del sentido y estructura de

ese ente, ya sea econ´omico, l´ogico, hist´orico, moral o est´etico. Todo

esto no dejan de ser “ideas” que igualan lo desigual (animal pol´ıtico,

animal racional, mortal y libre) y, por lo tanto, “conceptos” cuya

din´amica conlleva una universalidad en donde lo originario de la existencia,

la raza, el Ser, se pierde en el Nihilismo filos´ofico, cient´ıfico,

religioso y pol´ıtico de la Democracia.

A partir de este comentario de texto cobra sentido pol´ıtico, Gran

Pol´ıtica, una hermen´eutica de la facticidad hist´orica o historicidad del

Ser. Es importante comprender el sentido y la estructura del ente a

trav´es del cual se desvela el mundo; pero la pregunta fundamental no

116 Julio Quesada

gira en torno al ente, sino en torno al Ser que es su aut´entico Grund o

“suelo” (Boden). “¿Por qu´e hay Ser y no m´as bien Nada?” ya no espera

otra teor´ıa sino la “decisi´on” o “lucha” por el Ser. ¿Cu´al es la batalla y

el campo de batalla de esta Kampf?: o el Ser o las ideas.

D´ejenme hacer un par´entesis cinematogr´afico. Spielberg llev´o en

2012 a la pantalla el libro de Doris Kearm Good win Team of Rivals. The

Political Genius of Abraham Lincoln. En esencia Lincoln de Spielberg nos

hace entrar en el mundo de la deliberaci´on con todas sus limitaciones

y contingencias. Este director nos representa lo que estaba en juego

en 1863, que no es sin m´as la D´ecimotercera Enmienda gracias a la

que aquellos 4 millones de esclavos negros pasar´ıan a ser libres. Esto

era cierto, pero lo que estaba en juego era el fundamento racional del

humanismo. No se trataba de un arrebato sentimental, sino de una

deuda que este hombre, presidente de los Estados Unidos, ten´ıa con

la “raz´on humana”. Por eso no nos debe extra˜nar que, en uno de los

momentos ´algidos de la cinta, Lincoln se base en los razonamientos de

Euclides para amonestar a sus propios compa˜neros de gabinete que

dudaban no ya de la “oportunidad” de promover esa Enmienda antes

de que acabe la guerra y el mandato presidencial, sino, lo peor, que no

ven con la claridad racional que la Enmienda se proponga contra viento

y marea. ¡Acci´on!: “Dos cosas iguales entre s´ı —rum´ıa el actor en voz

alta— y esta, a su vez, igual a una tercera, son iguales entre s´ı”. Se trata,

exclama Lincoln, “de una verdad autoevidente”. Desde los bancos proesclavistas

se le acusa de “tirano” y de haberse convertido en “su majestad

Abraham i el africano”. Para que los amables lectores de mi ensayo

hagan clic con el racismo de Heidegger, les recomiendo la escena, ya

casi al final de la pel´ıcula, en la que el representante del Sur le propone

a Lincoln este intercambio: “la paz por nuestro derecho a paralizar

la Enmienda”. Y Lincoln le contesta que el Sur no es una naci´on; sino

un lugar de EEUU en donde unos rebeldes quieren enfrentarse a la

Constituci´on. Entonces el representante, abatidamente desesperado,

hace un ´ultimo esfuerzo ampar´andose en algo as´ı como la “historicidad”

de Heidegger: “perderemos nuestra econom´ıa”, “perderemos

nuestras tradiciones”. . . y Lincoln le rebate con calma: “la esclavitud

ha sido derogada”. Lo que no significa otra cosa —advierte Lincoln a

los de su propio partido— que la vida vuelve a abrirse desde sus propias

problem´aticas nuevas. Que viene al hilo de la incertidumbre y

heidegger: ”mi ataque (angriff) contra husserl” 117

pesimismo que se apoderan de sus propios compa˜neros de gabinete:

entonces, los negros tambi´en votaran. “Y, entonces, ¿qu´e haremos?”

—le preguntan al presidente. “Entonces —contesta— habr´a que avanzar

a base de tener que improvisar”.

¿No ser´a el humanismo de la igualdad de todos los seres humanos

una “idea” que hace del propio ser humano una perpetua Enmienda

a partir de principios morales basados en la propia l´ogica de la raz´on?

El 20 de junio de 1932 —pr´acticamente un a˜no antes de la toma

de posesi´on como rector— Heidegger le dice a Elfride desde Friburgo

lo siguiente: “aun cuando el esfuerzo que exigen los nazis es grande,

ser´a siempre mejor que este pernicioso envenenamiento al que hemos

sido expuestos durante las d´ecadas pasadas bajo el lema de ‘cultura’ y

‘esp´ıritu”’ (Heidegger, G (ed.): “¡!Alma m´ıa!”. Cartas de Martin Heidegger

a su mujer Elfride (1915-1970). Manantial. Buenos Aires, p. 130. Citado

por Donatela Di Cesara: oc., p. 112. Las cursivas son m´ıas).

De forma autobiogr´afica recuperamos el problema, la cuesti´on filos

´ofica, el problema del Ser. Los siete t´erminos del principio de este

texto que, dec´ıamos con Sein und Zeit, est´an en decadencia por ser

expresiones vac´ıas, carentes de “suelo” (Bodenlosigkeit): “patria”, “cultura”,

“pueblo”, “Estado”, “Iglesia”, “comunidad” y “sociedad”, ahora

(y haciendo pie en la carta que acabamos de citar) podemos, por un

lado, sintetizar lo que para Heiedegger era el tema de su tiempo: el envenenamiento

que la judaizaci´on de la Kultury del Geisthan provocado

en las ´ultimas d´ecadas. Suficiente para sostener, como vengo haciendo

junto a otros investigadores, que la intencionalidad de la Obra de Heidegger

no se entiende al margen de la lucha por la reconquista de una

c¸ultura 2 .esp´ıritu.aut´enticamente alemanes, europeos, occidentales. Lo

que exige, filos´ofica y pol´ıticamente, una ”vuelta.al comienzo del Ser.

Por esta raz´on Heidegger se pregunta en el texto (2° p´arrafo) por

las condiciones que podr´ıan “despertar” el ancestral “temor” ante la

posible p´erdida de “la hegemon´ıa de lo existente”, as´ı como la conciencia

hist´orica de esta “indigencia frente a las decisiones”. El estilo

heideggeriano es muy oscuro y su “jerga de la autenticidad” (Adorno)

nos exige de cierta micro hermen´eutica. As´ı, para Heidegger, esta situaci

´on hist´orica en la que est´a Alemania y el mundo aparece como un

Hermes bifronte: a) testigo y testimonio no ya de la “destrucci´on”; sino

de la “devastaci´on” que la judaizaci´on del “esp´ıritu” y la “cultura” han

118 Julio Quesada

provocado en la vida alemana; sino que b) ese mismo “testimonio” debe

transformarse en el nuevo espacio y tiempo que haga posible, desde

Alemania, “las preguntas de la reflexi´on”.

El que Heidegger aceptara el nazismo como soluci´on de la crisis

alemana de la cultura y el esp´ıritu no signific´o, es cierto, una entrega

a las “totalidades” del mismo porque su filosof´ıa del Ser es radicalmente

finita y excluyente: no se puede exportar. De ah´ı que manifieste

que lo importante no es seguir la l´ınea que marca la finalidad hist´orica

de un ¨ Ubermensch o perfecci´on de un animal biol´ogico. ¿Por qu´e?

Porque la biolog´ıa moderna es, fundamentalmente, un ente sin patria,

sin suelo, en fin, un Bodenlosigkeit. Otro pensamiento sin suelo con el

que el Das Man —del que no escapa el nazismo vulgar— aspira desde

su total desconocimiento de la pregunta por el Ser a llevar a cabo una

pol´ıtica en base a la “perfecci´on” del animal definitivamente fijado. La

biolog´ıa moderna, lo supo Heidegger, va en la direcci´on contraria: la

vida abierta a una pluralidad incalculable e incorsetable a una ´unica y

´ultima definici´on. Lo que Heidegger a˜nora, m´as all´a del ¨ Ubermensch,

y de todo ¨ Uber o ir m´as all´a de s´ı mismo, es el hombre y el mundo

que hab´ıa (para la quimera del “origen”) antes del desarraigo con el

Ser. Dicho en otros t´erminos: la “jerarqu´ıa” que confusamente busca el

nacionalsocialismo no puede venir de m´as entifafci´on del Ser; sino de

la destrucci´on de la ´epoca de la “im´agen” del mundo gracias a lo que

el “esp´ıritu” y la “cultura” alemanas han ca´ıdo en un casi total “desarraigo”.

El problema del Ser (y aunque la selecci´on del hombre sea

necesaria) no se ubica en ninguna ciencia moderna; sino, son palabras

de Heidegger, “en el car´acter metaf´ısico del ser en su totalidad”. Este

“car´acter metaf´ısco” del Ser conlleva una praxis que nada, absolutamente

nada, tiene que ver con la deliberaci´on; sino con la “osad´ıa”

m´as fr´ıa. Tanto que hay que rechazar cualquier valoraci´on de orden

moral (como la ofonesic, podemos a˜nadir) y dejar fuera cualquier duda

que aparezca a trav´es del “pesimismo”, porque “la mirada filos´ofica

tiene que tener enfrente y a su alrededor la perfecci´on de la historia

metaf´ısica del ser” para que renazca el “aire” que posibilite poder de

nuevo tomar “las decisiones iniciales” a trav´es de las cu´ales la cultura y

el esp´ıritu puedan volver a ser los guardianes que alguna vez fueron.

Y es que, para Heidegger, la devastaci´on llevada a cabo por la raza

jud´ıa de la cultura y esp´ıritu propiamente alemanes hasta su desarraiheidegger:

”mi ataque (angriff) contra husserl” 119

go, mundializaci´on, cosmopolitismo, infinitud y universalidad, habr´ıa

pegado m´as en la “educaci´on” y “sector cultural” que en cualquier otra

parte (3° p´arrafo). Ah´ı tenemos al descubierto la intencionalidad (que

nunca ocult´o Heidegger) de una hermen´eutica en busca del “origen”

de los conceptos aut´enticamente griegos; tarea que comienza en los

a˜nos 20 con su “estrategia de desmontaje” de las interpretaciones recibidas

de los griegos como parte de una experiencia “inaut´entica” de

aquellos “arquetipos” de la vida. Desde 1922 Heidegger sabe c´omo

destruir al enemigo de la verdadera tradici´on espiritual alemana que

son los griegos. Toda su filosof´ıa es una reconquista de los griegos

frente a las “interpretaciones heterog´eneeas” que en su nombre se han

dado de la “vida” y de la “sustancia”. “La hermen´eutica, pues, cumple su

tarea s´olo a trav´es de la destrucci´on (Destruktion)” (M. Heidegger: Informe

Natorp, p. 51. Cursivas en el original). Desde estos Cuadernos negros vemos

confirmadas, por el propio Heidegger, nuestras tesis. La Obra de

Heidegger no se entiende al margen de su antisemitismo. ¿De qui´en

es Plat´on?; ¿de qui´en Arist´oteles?, ¿de qui´en Kant y Nietzsche?; en fin,

¿de qui´en es H¨olderlin? Frente a esas “d´ecadas” en las que la cultura

y el esp´ıritu alemanes han ido siendo educados universitariamente en

el “desarraigo”, Heidegger opone esta hermen´eutica de la facticidad

del Ser como Dasein que hay que recuperaren toda su pureza hist´orica.

Lo que pasa, por ejemplo, por una interpretaci´on “fenomenol´ogica”

de Arist´oteles que haga de la ousia no una “sustancia”; sino “bienes

patrimoniales” y “bienes familiares” (Informe Natorp, p. 58) con lo que,

muy h´abilmente, deconstruye, destruye, el alcance trascendental que

ten´ıa la “sustancia” para hacer de ella un bien nacional de la que, como

veremos, la raza jud´ıa est´a radicalmente fuera.

Lo explica con claridad, ahora s´ı, al inicio del 3° p´arrafo cuando

al se˜nalar la “devastaci´on” de la cultura alemana —“con los in´utiles

guardianes de la herencia espiritual”— se˜nala, al mismo tiempo, la

escuela que ha ido dejando esta situaci´on: “una habilidad mayor de

renuncia a la reflexi´on esencial”.

Tengo aqu´ı que llamar la atenci´on sobre el t´ermino “habilidad” como

una de las etiquetas emblem´aticas acu˜nada por Sombarten 1911,

Los Jud´ıos y la vida econ´omica, para distinguir la forma de pensamiento

que se da entre los pueblos alemanes y los pueblos semitas. Siguiendo

a Sombart podemos hacer esta divisi´on. Alemanes: Producci´on120

Julio Quesada

Pensar-Comunidad (org´anico-viviente). Jud´ıos: Circulaci´on-Calcular-

Sociedad (contractual sin alma). Y dos paisajes que se contraponen

como el “bosque” (alem´an) y el “desierto” (jud´ıo). El hecho que todo

se vuelva “cantidad” y “cuantificaci´on”, afirm´o Sombart, se debe

a que en la “base” del jud´ıo se produce una perversi´on fundamental:

la “negociaci´on” disuelve la “actuaci´on” de una econom´ıa personal, es

decir, propiamente nacional. Por lo que, y en general, toda la actividad

econ´omica mundial, gracias al capitalismo, se ha transformado en

“un asunto puramente intelectual”.1 La fuente de Heidegger, aunque

no lo cite, es Sombart. “Heidegger retoma todos estos motivos”, afirma

Di Cesare, aunque en el paisaje ha habido un importante cambio.

Ahora “el v´ınculo con su madre ‘suaba’ confluye en el lenguaje de su

pensamiento, que sigue la senda abierta por H¨olderlin” (oc., p. 131).

La “devastaci´on” de la cultura alemana y la “habilidad” para el

c´alculo como forma de no pensar en lo esencial formar un binomio en

el que al mismo tiempo se da esta situaci´on: a) la eliminaci´on de todos

los “dominios” de arraigo (patria, cultura, esp´ıritu, sociedad, comunidad,

Estado, Iglesia. . . y lengua) se desvanecen engullidos por ese

“empoderamientode acciones universales”, y b) la renuncia del “hombre

masa” a la pregunta por el Ser, esto es, “a la pretensi´on de decisiones

y normas”. Ah´ı, dice Heidegger, surge “un vac´ıo invisible”. ¿Por

qu´e el Nihilismo es “invisible”? Porque hasta Heidegger no ha sido

pensado a trav´es de la historia del olvido del Ser. Este “vac´ıo” es “invisible”

porque desde determinada percepci´on del mundo y del hombre

es imposible verlo, sentirlo. Esta invisibilidad respecto del vac´ıo (de

Ser) no puede aparecer en la ´epoca de la imagen del mundo porque,

precisamente, es esta “metaf´ısica” la que a´un sigue rigiendo y que se

encarga de ocultar habilidosamente a trav´es de una pseudo acci´on del

pseudo pensamiento racional-calculador cuya intencionalidad sobrepasa,

va m´as all´a de la facticidad del Dasein-Volk-Boden-Blut-Schprach-

Staat. El Ser, entonces, se ha perdido por la metaf´ısica; una mala, perversa,

metaf´ısica que directamente ayuda al mantenimiento del olvido

del Ser como parte de una “maquinaci´on” mundial. Todo lo que

conlleva un ejercicio de totalidades y universalismo, esencia de la me-

1 Cf. Herf, J., El modernismo reaccionario. Tecnolog´ıa, cultura y pol´ıtica en Weimar y el Tercer Reich,

p. 289; Quesada, J., Heidegger de camino al Holocausto, p. 34 y 31.

heidegger: ”mi ataque (angriff) contra husserl” 121

taf´ısica, es, precisamente, la causa de que aqu´el vac´ıo se haya hecho

invisible.

Encuentro pasajes dif´ıciles por todo lo que Heidegger dice y no dice.

Al fin y al cabo son fragmentos de pensamiento nada lineales, apuntes

autobiogr´aficos en donde Heidegger se explica (a s´ı mismo). Por

lo tanto, da muchas cosas por obvias para un lector inmerso en la situaci

´on cultural y espiritual de Alemania. Por ejemplo, la diferencia y

cr´ıtica que establece entre la “soldadesca” actual y el “guerrero” de los

´ultimos a˜nos de la anterior guerra mundial. Hay un aire j¨ungeriano en

esta apolog´ıa del “Prusianismo” del que, como parte del desarraigo del

Ser, cree, equivocadamente, la “soldadesca” venir de ese esp´ıritu guerrero.

Pero, ¿qu´e puede tener esto que ver con la cr´ıtica heideggeriana

a la metaf´ısica? “Veo muchos soldados: ¡muchos guerreros es lo que yo

quisiera ver! ‘Uni-forme’ se llama lo que llevan puesto: ¡ojal´a no sea

uni-formidad lo que con ello encubres”. Se trata de Nietzsche a finales

del xix en De la guerra y el pueblo guerrero perteneciente a la Primera

Parte de As´ı habl´o Zaratustra (p. 79). ¿Qui´en es un guerrero? “La guerra

y el valor han hecho m´as cosas grandes que el amor al pr´ojimo. No

vuestra compasi´on, sino vuestra valent´ıa es la que ha salvado hasta ahora

a quienes se hallaban en peligro” (p. 80. Cursivas nuestras).Para Heidegger

lo que queda claro es que de esta “soldadesca”, y a pesar de

que se anteponga la “muerte” a la “penuria” de una vida, no obstante,

de esa acci´on “no podr´an surgir decisiones hist´oricas creativas” porque

estar´ıan basadas en “la ignorancia burda de la esencia del ser”, es decir,

en ese aire de totalidades que ignora la verdad del Ser. ¿Podr´ıamos

establecer una analog´ıa entre: a) la cr´ıtica de la metaf´ısica como “totalidad”

y b) la diferencia entre “soldado” y “guerrero”? ¿La cr´ıtica a la

metaf´ısica no requiere “soldados” sino “guerreros”? Entonces, la cr´ıtica

a la metaf´ısica es como la cr´ıtica al amor al pr´ojimo?

Esta autocr´ıtica no significaba, ni mucho menos, un aval para el

“pacifismo” y el “liberalismo” porque se tratan, ya lo podemos decir,

de la misma “maquinaci´on” que ha llevado a cabo la uni-formidad

del Ser. Lo que implica necesariamente una imposibilidad radical a la

hora de avanzar, escribe Heidegger, “hacia el dominio de las decisiones

esenciales”.

A partir de aqu´ı (estamos ya en el 4° par´agrafo del texto) Heidegger

reivindica un antisemitismo nada vulgar para implicar, de su pluma y

122 Julio Quesada

letra, el antisemitismo como expresi´on alemana de la cr´ıtica a la metaf

´ısica de Occidente. Y lo hace resaltando, precisamente, el papel del

juda´ısmo en la historia del olvido del Ser. Que Heidegger estaba convencido

entre 1939 y 1941 de que el poder´ıo de la maquinaci´on jud´ıa

contra el Ser hab´ıa llegado a su fin, lo demuestran los tiempos empleados

en la descripci´on de la situaci´on: “el temporal aumento en el

poder´ıo de los jud´ıos”. Obvio, el final de la filosof´ıa se correlaciona

con el final de este poder. Siendo la propia “modernidad” la que le da

asilo espiritual al par´asito jud´ıo que se ha instalado, a trav´es de su “habilidad”

aritm´etica (o “abstracta” como afirm´o Sombart), en el coraz´on

de centro Europa. ¿C´omo pudo un pueblo n´omada hacerse cargo del

“esp´ıritu” y de la “cultura”? Por el punto de apoyo que le daba la subjetividad

moderna capaz —por la verdad del ente (ciencias)— de dejar

atr´as, superar, la patria, el suelo, la sangre, la comunidad, la lengua,

la Iglesia y hasta el Estado. Vuelve a repetir Heidegger lo del “vac´ıo”

que ahora se nos hace visible: los jud´ıos se han podido instalar durante

d´ecadas en la Universidad alemana porque anteponen la verdad

a la patria y la filosof´ıa al Estado. De tal forma que, en medio de la

revoluci´on nazi que se lleva a cabo en Alemania, Heidegger reflexiona

sobre el porvenir de la metaf´ısica afirmando (desde una inequ´ıvoca

victoria de Alemania) que en la medida en que se avance hacia las preguntas

y decisiones fundamentales, resulta obvio que a la raza (Rasse)

jud´ıa le ser´an completamente inaccesibles los dominios existenciales

recuperados para lo aut´enticamente aleman, como la patria, la cultura,

el pueblo, el Estado, la Iglesia, la sociedad, la comunidad, en fin, el

esp´ıritu.

El par´entesis que a continuaci´on mont´o Heidegger es un corolario

de su tesis en la que explica su “ataque” a Husserl. No cabe duda, asegur

´o el alumno, que el maestro de la fenomenolog´ıa ten´ıa raz´on en

la cr´ıtica del psicologismo. Pero la fenomenolog´ıa de Husserl “no llega

para nada a los dominios de las decisiones esenciales” porque, de

ra´ız racial, est´a imposibilitado para ello. Una muestra de ello ser´ıa su

acercamiento a la filosof´ıa trascendental neokantiana. Ahora lo importante

no es entrar en el detalle de la cr´ıtica de Husserl al neokantismo

porque lo que une, por encima del nazismo, a Hermann Cohen con

Edmund Husserl es la continuidad filos´ofica del sujeto trascendental,

de un sujeto que va m´as all´a de s´ı mismo.

heidegger: ”mi ataque (angriff) contra husserl” 123

Por eso Heidegger es consciente de que su ataque a Husserl va m´as

all´a de una diferencia entre alumno y maestro. Jam´as la fenomenolog´ıa

los hab´ıa unido, como crey´o Husserl; sino que hab´ıa una diferencia

ontol´ogica o metaf´ısica insalvable desde el principio. Husserl aparece

en este fragmento como parte esencial de la cr´ıtica a un pensamiento

abstracto, indiferente, hacia el Estado y la patria. No ve a Husserl como

un alem´an m´as; sino como una existencia andante del olvido del Ser

que, durante d´ecadas, se hab´ıa “alojado” en la cultura y esp´ıritu de

Alemania. La cr´ıtica a todo lo que representaba Husserl se ubic´o “un

momento hist´orico de la m´as elevada decisi´on respecto de la prioridad

del ser y el establecimiento de la verdad del ser”.

Por lo que este guerrero del saber hist´orico careci´o de la menor

compasi´on hacia su maestro, mentor y amigo. Y al matar al padre

lleg´o tanto el final de la filosof´ıa como el nazismo en tanto acontecimiento

(Ereignis). ¿Cu´al ten´ıa que ser la reflexi´on esencial?: “¿Por

qu´e hay Ser y no m´as bien Nada?”. ¿Cu´al la decisi´on esencial a la que

no pueden acceder los jud´ıos?: “¿Qui´enes somos nosotros mismos?”

4. Pol´ıticas de la “epoch´e”

Por lo tanto, en la epoch´e nos encontramos con una pol´ıtica del Ser diametralmente

opuesta a la que se despliega como facticidad hist´orica

del “ser-Ah´ı” en su alumno Heidegger. Si el maestro ense˜na en la Universidad

a poner entre par´entesis el Da para reactivar la trascendentalidad

que los une a pesar de sus diferencias de “origen”; el alumno,

inscrito en el “contra movimiento”, anhela la pureza de lo finito, limitida

y excluyente que “es” el esp´ıritu y la cultura de Alemania.

El “Amar´as a tu pr´ojimo como a ti mismo”, ¿no implica hacer epoch´e

del s´ı mismo para encontrarse con el Otro? ¿No es la propia acci´on

fenomenol´ogica del poner al mundo entre par´entesis una radical cr´ıtica

contra el nacionalismo? La utop´ıa fenomenol´ogica que late en el

proyecto husserliano de “mundo”, la recuperaci´on del “mundo de la

vida cotidiana” (Lebenswelt) en la clave de su “pluralidad” e “infinitud”,

lo que no se puede rescatar y sostener frente a la “destrucci´on”

(Destruktion) del mundo si no es a trav´es de una filosof´ıa de la intersubjetividad

que al “pensar” sabe que ya est´a fuera de “s´ı mismo”, esta

actitud filos´ofica, ¿no es la clave para entender la diferencia ontol´ogica

y pol´ıtica entre las “interpretaciones fenomenol´ogicas” que Heidegger

124 Julio Quesada

hace del mundo y de la historia de la filosof´ıa occidental, y la “fenomenolog

´ıa” de Husserl? Y esta nueva actitud filos´ofica ante el mundo,

¿no es el motor que provoca la “autoafirmaci´on” de la Universidad alemana

contra los intelectuales jud´ıos que siempre ser´an considerados,

precisamente, como malos guardianes de la cultura, cr´ıticos indiferentes

respecto de las reflexiones y decisiones “esenciales” respecto de la

patria, el pueblo, el estado, la cultura, el esp´ıritu?

La pol´ıtica husserliana fundamentada en la necesidad de la epoj´e intenta,

como tarea para un eterno “principiante” de la filosof´ıa fenomenol

´ogica, reactivar la pluralidad infinita de la vida humana (abierta a

todo ser viviente, como explica Julia Valentina Iribarne en “La antigua

y dif´ıcil propuesta del amor”, en La fenomenolog´ıa como monadolog´ıa; y

lamento no poder dar el nombre de la autora o autor de la referencia

a la fenomen´ologa argentina porque se trata de un art´ıculo, “Fenomenolog

´ıa del amor”, al que he tenido acceso gracias a una evaluaci´on)

contra el ordenamiento finito, limitado y excluyente de unos pueblos

contra otros. Heidegger sab´ıa, pues, que su ataque “contra” (gegen)

Husserl hab´ıa que inscribirlo, al menos seg´un ´el, en la lucha por el Ser

(Seyn); de forma que la “autoafirmaci´on” del esp´ıritu alem´an era parte

esencial del contra movimiento filos´ofico existencial (Dasein-Boden-

Schprach-Blut-Volk-Staat). Siendo el antisemitismo, su antisemitismo ontol

´ogico, lo que le va a separar radicalmente tanto de Husserl como del

existencialismo humanista de Sartre. “Historicidad” y “antisemitismo”

son las dos caras de la misma moneda. El ataque contra su maestro

y mentor es, al mismo tiempo, el ataque a un “in´util” guardi´an de la

cultura alemana. Inutilidad que percibe, a la luz de “su” historia de la

filosof´ıa, como parte de una “maquinaci´on” de orden mundial contra

el Seyn.

Para Heidegger, Husserl era, a pesar de su acertada cr´ıtica al psicologismo,

un fenomen´ologo: alguien capaz de poner entre par´entesis

nuestras diferencias para ir a lo esencial: “Esp´ıritu com´un” (Gemeingeist)

—tal y como lo ha estudiado Julia Valentina Iribarne. Si este

esp´ıritu com´un (de una rica plasticidad que invita, precisamente, a no

destruir al Otro conmigo) hubiera entrado en contacto con Heidegger,

dif´ıcilmente se habr´ıa afiliado al nacionalsocialismo y dif´ıcilmente

habr´ıa dejado a su maestro y amigo solo ante el peligro. Pero, ay, la

intersubjetividad husserliana era un obst´aculo (y parte de la maquinaheidegger:

”mi ataque (angriff) contra husserl” 125

ci´on del Jud´ıo) para la “autoafirmaci´on”. Hab´ıa que decapitar al padre

por doble motivo: era “jud´ıo” y “fenomen´ologo”.

As´ı, pues, estamos ante dos pol´ıticas de la epoch´e bien diferentes tanto

a nivel filos´ofico como pol´ıtico. Y esto no es un tema balad´ı o meramente

acad´emico; sino que, en mi opini´on, forma una de las clave

para comprender el tema de nuestro tiempo. Aquella Krisis aparece en

el siglo xxi tal y como Heidegger lo dej´o expuesto al final del texto

que estamos comentando. Su ataque contra Husserl solo es la punta

del iceberg de su ataque a la esencia de la metaf´ısica que tender´ıa a

desarraigar a todas las patrias y razas del mundo. Aquel ataque como

“momento hist´orico” entra˜naba una decisi´on por lo esencial: o el

ser o el Seyn. Tambi´en: o la prioridad del ser como universal o la implantaci

´on de la verdad del Dasein-Volk-Staat. O epoch´e o nacionalismo.

En fin: o Esp´ıritu com´un o Destruktion. Y es que, estar´an de acuerdo

conmigo, el mundo se balcaniza cada vez m´as. Todos quieren ser desiguales

y con base en la “diferencia ontol´ogica” que hace furor entre

los que quieren seguir en el “bucle melanc´olico” en el que se les educa

como identidad olvidada en cada “laberinto de la soledad”, el mundo

parece gravitar, anti-fenomenol´ogicamente, en raz´on de la diferencia

insalvable. No una grat´ısima diferencia desde la que nos atrae el Otro;

sino una diferencia metaf´ısica, ontol´ogica, que no se puede poner entre

par´entesis para percibir lo que, a pesar de todo, nos parecemos. El

siglo xxi tiene que ser, por supervivencia, un siglo fenomenol´ogico.

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The Limits of Interpretation: Umberto Eco on Poland’s 1968 Student Protests | Article | Culture.pl

Visiting the vibrant lively city of Warsaw for a few summer days is sure to result in some exciting stories worth sharing. But what if you ended up there during a year that did not exactly make Poland a popular tourist destination, and your likely audience was much broader than just the people you know? Thanks to Umberto Eco and his visit to Warsaw in 1968, we know the answer to this question.
— Leer en culture.pl/en/article/umberto-eco-poland-1968-student-protests

Interpretaciones de lo cómico en el Arte. La Crítica de la Razón Literaria, de Jesús G Maestro, como modelo de análisis científico, desde el Materialismo Filosófico, para un análisis y crítica de la Comedia en la Literatura.

Reconstrucción desde el Materialismo Filosófico de la semiótica para estudiar crítica y dialécticamente la Literatura

Crítica materialista y dialéctica de la semiótica por Jesús G Maestro

Entrevista: libro sobre antisemitismo, novela de Umberto Eco El cementerio de Praga

el cementerio judío de Praga

Una interesante entrevista a Umberto Eco en torno a su novela El cementerio de Praga

FUENTE: http://www.tabletmag.com/jewish-arts-and-culture/books/83737/protocols?all=1

Shorn of his black beard, and having laid his black fedora on the table, the novelist Umberto Eco still carries himself like the heir to a rabbinical dynasty, alternating passages of sly conversation with careful, learned explication and Talmudic pilpul. A creator of characters and stories so original and compelling that they appeal at once to academics and to a global audience of millions of weary Kindle-toting travelers, he takes equal delight in the sleights of hand that make his novels such fun to read and in the scholarly literature that frequently inspires his intricate and fiendishly clever plots.

To say that Eco is as much a historian of ideas as a novelist isn’t a cute way of denigrating the literary quality of his novels, which sometimes sparkle with genius. Rather, it is a way of underlining the scholarly impulse that so frequently animates his compulsive need to entertain. The Name of the Rose was one of the better mysteries of the past 50 years, but it could also profitably be used—and has been used—as a textbook on the scholastic method and medieval hermeneutics. Conversely, the clever meta-fictional devices that Eco enjoys are married to a 19th-century novelist’s open delight in grand flourishes—poisoned books, exploding sewers, and other comic-book-like narrative devices that return the often-tiresome suspension of disbelief fiction requires to the realm of pure childhood pleasure.

Nowhere are Eco’s deep scholarly seriousness and his childlike sense of play more in evidence than in The Prague Cemetery, his sixth novel. A global best-seller that was published in Italian in October 2010 and is now being published in English, it is a weird combination of elements that make sense together only in the universe of Eco: It is a deeply serious narrative argument about the origins of the Protocols of the Elders of Zion and the birth of modern anti-Semitism interspersed with lavish recipes and menus from the best restaurants in 19th-century Paris (he met with a smile my suggestion that he spin off an anti-Semites cookbook), and it is also a perverse and entertaining attempt to write a 21st-century version of a 19th-century French novel along the lines of Alexandre Dumas Père’s Joseph Balsamo, which Eco believes inadvertently provided the literary model for the Protocols forgery.

I met Umberto Eco at Peacock Alley, a wildly expensive restaurant in the lobby of the Waldorf-Astoria Hotel in New York. With its high vaulted ceilings, the lobby of the Waldorf looks like a train station and has similarly bad acoustics. Eco was tired and suffering from a slight cold, on the 11th day of a 14-day book tour that had him in a different city almost every night. Still, he was gracious and warm, looking askance at me only once, when he ordered a gin and tonic before lunch and I ordered orange juice.

The Prague Cemetery explores the trial of fictions and forgeries that gave birth to the Protocols through the fictional character of Simone Simonini, a forger and police spy, and his father, Capt. Simonini, who in the book writes the notorious Simonini letter, the first published sketch of the theory of a global Jewish conspiracy. While Capt. Simonini may or may not have been an invention of a 19th-century forger, the Simonini letter is real—as is, Eco assured me, every major character in the book, aside from the two Simoninis. When I told him that he had created the single most repulsive anti-Semite in the history of the novel, he bowed his head with a craftsman’s pride, while also noting that his main character is an equal-opportunity misanthrope, who hates Jews to the extent that he despises all of humankind.

Talk about anti-Semitism as a plot. You’re a novelist, a maker of plots. And then you have this other kind of plot, this ersatz, false, forged, conspiratorial plot.

It’s the paranoia of the universal plot. This is not strictly linked to anti-Semitism. Karl Popper, the philosopher, has written a beautiful essay on the plot-paranoia syndrome. He said it starts with Homer. Everything that happens at Troy is decided the day before on Olympus with the gods. So, he says, every society in a way elaborates the paranoia of somebody on their shoulders, deciding their fates. First, it’s a way to escape responsibility. It’s not me, it’s not my fault. Second, it’s very useful, especially for dictatorships. All my youth, until the age of 10, I was educated under the fascist dictatorship. And they said there was the demo-pluto-judo-cratic plot—democracies, plutocracies, and the Jews. It was a general plot in the world to humiliate Italy. And until yesterday Berlusconi continued his campaign about the communist plot against Italy. We have no more communists! Not even with a candle can you find them.

Conspiracies do exist. Probably in this moment in New York there is an economic group making a conspiracy in order to buy three banks. But if they succeed, they are immediately discovered. There was a conspiracy to kill Julius Caesar—the Ides of March. We discovered it. The universal conspiracy is more efficient for paranoia because you have no target. It’s a general presence in the world. And so you can always make records of the universal conspiracy without being proven false.

In this sense, the Jews were so useful because they were everywhere. The model for The Prague Cemetery, I tell you in my novel, comes from Alexandre Dumas, the conspiracy of Cagliostro [in Dumas’ novel Joseph Balsamo]. But the pattern is the same. They are coming from all the countries of the world. They present themselves: “I am so and so from Copenhagen.” “I am the master of Honolulu.” In The Prague Cemetery, it is “I am Rabbi Dan from Jerusalem.” You need an entity that is ungraspable. They come from everywhere, so you cannot control them.

How do you understand the connection between this kind of plot-making activity and what a novelist does? The character of Simonini is like a corrupted version of a novelist. There’s money being paid, the documents are forgeries, you have governments involved, buying these plots and setting them up for their own political ends.

There is a simple difference between fiction and lie. In the fiction, I obviously tell something different from truth. I tell you that there is a girl called Little Red Riding Hood. But I pretend that she exists. And you pretend that she exists. And I know that you know that she doesn’t exist. But you are participating in my game. It’s said that during the puppet shows in the old Sicily, people were going to beat the villain because they were unable to distinguish between fiction and reality. But this is a rare case. Usually people understand.

Certainly Simonini could have been a fascinating novelist. He would’ve said, “Everything I say is false, only for entertaining.”

To you as a novelist and critic, there’s something precious about the game between the novelist and the reader and a corresponding need to preserve the space for reason to operate, and to separate fiction from reality. There’s something about a Simonini, the corrupted writer, that aims to collapse the distinctions that make criticism and writing and reading possible.

Literature is a perverse game because it’s too easy to say that the teller pretends that Little Red Riding Hood or Madame Bovary or Anna Karenina is a fiction. Step by step, I want you to lose your critical control and start crying about the fate of Anna Karenina. But then I know that once you finish reading the book, you come back to reality and at the second reading you don’t cry any longer but simply appreciate the way in which I obliged you to cry the first time. That is the perverse literary game. Simonini is more cruel. He wants you to believe. He doesn’t want to show his inner strategy. The writer desires that you discover my strategy. Simonini, no. Every forger wants to be taken seriously.

You wrote a novel, not a tract on anti-Semitism. At the same time, I felt that there was an argument in the book that’s emotionally important to you, which is to make a distinction between modern anti-Semitism—the anti-Semitism of the Dreyfus case and the Protocols of the Elders of Zion—and the anti-Semitism of the medieval church.

It was not an idea of mine. I was for instance inspired by that great book of Hannah Arendt called The Origins of Totalitarianism. She was very clear about what happened: Before the French Revolution, the anti-Semitism was theological. “They killed Jesus.” OK. They were poor people living in ghettos. So, some pogroms, some massacres. Nobody thought that the Jews wanted to conquer the world. They were the fiddler on the roof. With the French Revolution, there is the emancipation. The Jews start entering the banking milieu, the army—the Dreyfus case—literary salons. So, now there is a new kind of non-religious anti-Semitism. I frankly didn’t know the work of [Alphonse] Toussenel. He wrote two volumes—being a socialist, not Marxist—identifying Jews, Englishmen, and capitalists. So, all the Englishmen were Jews and were also capitalists.

This new form of secular anti-Semitism that ends with the idea of world domination came out, as far as I know, with the letter of the old Capt. Simonini. Maybe even the letter was a forgery, but it was there. It was republished the entire century in various forms. And it was the first complete design of the world domination by the Jews. All the arguments used later were already in the letter of the elder Simonini. So, I didn’t invent anything. I tried to give a narrative form.

What psychological function did this idea of Jewish world domination serve for people in a 19th-century world, in which the grand narratives of the Catholic Church, which had lasted for centuries, no longer felt binding?

Listen, you have seen through my story that some models of world domination were attributed to Jesuits, too. Jews probably sold better, so to speak. It’s my idea of racism. We are never racist against somebody who is very far away. I don’t know any racism against the Eskimos. To have a racist feeling there must be an other who is slightly different from us—but is living close to us. If in the 19th century Jews entered social life and began to become politically and financially powerful, that was another reason to start.

[Stops to order a gin martini on the rocks and gestures to the single drink on the table.] I won’t get drunk before the end. [He laughs, takes a sip of his drink, and then continues.] There was an anti-Semitic attitude for instance in Russia, where the Jews were living very closely to the muzhiki. But the muzhiki were illiterate, and the Jews, they were the people of the book. They read. So, they represented a sort of intelligentsia. They spoke another language. They made a strong inbreeding. Anti-Semitism was used to justify some pogroms, but the pogroms were for economic reasons. In the 19th century it becomes different.

The Chmielnicki pogroms in Ukraine killed a third of the Jewish population. In Spain, the entire population was expelled. In medieval England, the entire population was murdered or expelled. The entire Jewish populations of major cities in Germany were exterminated during the Crusades. The technology may have been lacking for global murder, but certainly the spirit was strong.

They were not accused of conquering the world. They were different and they were disturbing and they were speaking another language. They refused to be converted. Everybody who wouldn’t be converted had to be killed. Fine. But I think Hitler couldn’t have his elaborate vision on the grounds simply of religious anti-Semitism. He needed secular anti-Semitism. That’s the Protocols—exactly that. Because the Protocols are not so naïve to say that the Jews kill babies for God. They are dominating the banks, the newspapers. It’s a different view.

One of the things that’s always darkly funny to me, as a Jew, about anti-Semitism—and it comes out in the novel too—is that you can find people on opposing sides of every political spectrum who are united by Jew-hatred. Voltaire was a terrible anti-Semite. At the same time, the Roman Catholic Church he despised was also anti-Semitic. The Jews should be eliminated either for religious or for secular and anti-religious reasons. The Jews live too long. The Jews are physically weak. Jews are wealthy and dominate everything. The Jews are poor vermin and pose a danger to public health.

I have been always fascinated by that, maybe because according to some of my friends I have a Talmudic spirit.

The Name of the Rose was an exceptionally Talmudic novel.

My grandfather was a foundling. So, I always said, maybe he was. But my grandmother was clearly a goy, so I am not Jewish. But I remember when I met the wife of Elie Wiesel in Paris. She said, “Comment allez-vous?” [He switches into French to explain that he answered Wiesel’s wife by complaining that he had a cold, rather than answering that he was happy and well, to which she responded by saying that he was clearly Jewish.]

Novelists are generally very sensitive at whatever level in their own psyches to whatever is going on in the worlds around them. So, why did you write this book now?

There can be many reasons. One is that I was interested in forgeries and then in Protocols. Since the Foucault’s Pendulum I have written many, many essays on that. At a certain moment, as it happens when you have finished a previous book and you are looking around—oh, why not? I was a devotee of popular novels of the 19th century. The literature on the Protocols is enormous. And there are some excellent books, historical books, like Norman Cohn’s Warrant for Genocide. But being old, academic books they were not as accessible, and the Protocols are still believed. So, maybe I wrote my novel to give it a narrative form, to explain, through narrative, how such a concoction is possible. Maybe it can reach a larger number of people than the academic literature can.

But in the beginning I was not convinced because the material was dirty, it was stinky. I felt a certain embarrassment. To jump over my nose-reaction and to give a punch to the stomach of my reader with the first pages, I used all the existing clichés. The anti-Jewish part is Céline, Bagatelles Pour un Massacre. The anti-German is half Nietzsche and half a book written by a Frenchman at the beginning of the First World War, the one in which the Germans produced more fecal matter than other people.

Within the Jewish community one of the historical reactions to the moment that you write about, to the Dreyfus case, was Zionism. You have Theodore Herzl, a Viennese journalist, who is sitting in Paris at the same time as your Simonini is.

I stop at that point.

Why?

Herzl was like Disraeli. Disraeli, being a Jew, wanted to demonstrate how Jews are smart and produced half of the anti-Semitic clichés of the period. And in fact, Toussanel was using Disraeli to say that, it is true, there is a Jewish conspiracy. “Do you know the prime minister in Russia is a Jew? Do you know that this one is a Jew?” He was offering arguments for the Jewish conspiracy while his intention was to show how Jews were smart and intelligent. And this being a narrative, you can’t ask, why didn’t you speak of that, of that, or of that?

But still: It’s rare now in Paris or London or Madrid to find people who say that a conspiracy of Jewish rabbis controls the world. It’s no longer “the Jews” who are controlling the world, but “the Zionists”—who also happen to be Jews involved in a global conspiracy that controls governments, the banks, and the press.

The moment that there’s a Jewish state, once again the whole story changes. There are people who are not anti-Semites by nature but leftists. Being with the Arabs and becoming anti-Israeli, they automatically become anti-Semitic. I had to open a critical discussion with the boycotters, especially in England, in the journal Translation, a very good journal. There were two Tel Aviv scholars, notoriously critical of their government, who were expelled, which is obviously another form of racism. Because you are not responsible for what Netanyahu is doing in this moment, as I am not responsible for the deeds of Berlusconi even though he and I are both Italians. The shifting from anti-Israel-ism to anti-Semitism is pretty natural.

I love the novels of the late José Saramago, and I remember listening to him talk about the Israeli Nazis and this and that. And I’m listening, and I think, here’s this extremely talented novelist who understands human psychology in a deep way and writes great books. And here he’s spouting this crude insanity.

You know, Saramago was against every religion. He had a very anarchist spirit. I don’t remember his remarks, but I remember he was an old communist. He was a nice person.

You feel you know a person through his books. You can feel the spirit of a person. And then to hear this stuff so at odds with the person that I knew very well from my reading was a shock. But the reading wasn’t a mistake, either.

We have always to make a distinction between texts and authors. Take Ezra Pound. He was really a fascist in the political space. But he was simply an anarchist who was against the accumulation of money. And living in Italy at that time, he had the impression that fascism was good. But if you read the poetry of Ezra Pound without knowing what he did, he’s a great poet, and you have to make a sharp distinction. One can be a great poet and be politically stupid. With Céline it is very difficult to make a distinction between he and his work.

I like Céline. I love Journey to the End of Night. I don’t like the anti-Semitic tracts.

He’s a great writer. But some of his texts are really racist. You cannot say he was a racist in his private life and these texts are not—no, no. There is a strict link there. So, you have to be very well-balanced and prudent as a critic to appreciate a writer in spite of his positions. It’s very easy to say that Mein Kampf is badly written. OK. No problem.

Céline is not badly written. And the anti-Semitism really is part of his work. Talk to me about being a child in fascist Italy and growing up in school with this sense of the vast democratic-capitalist-Jewish conspiracy targeting your country, and what that felt like.

First of all, it happened until I was 11 years old.

Well, you know the famous Jesuit saying: “Give me a child until he’s 7, I’ll give you the man”?

I couldn’t escape from the fascist education until the age of 11, when there was the fall of the regime, and then I realized that there were many other perspectives in the world. During the fascist education, like everybody else I wrote texts saying that I wanted to die for my country, for the greatness of Italy. I would say it with a certain cynicism. I remember that one day, I was 9 or 10 years, but I asked, “Do I really love Mussolini? Because they say that kids like me love Mussolini. Is it true? Or I am sick?”

You have not seen my book, The Mysterious Flame of Queen Loana? It’s the story of that education, in which the texts that opened me to a different world were the American comic books. “Mickey Mouse: Journalist” told me that there was the problem of the freedom of the press. He was fighting for the freedom of the press—a concept that was absolutely nonexistent in fascist Italy. Flash Gordon was fighting against a ruler, for freedom. So, I was educated by fascist schoolbooks obviously, but also by the counter-literature not controlled by the censor, namely, comic books.

Did you know any Jews growing up?

No. Only just on the verge of my 11 years, playing with some friends on the streets. At that time, it was possible to play on the streets of the city because there was a car passing through every 10 minutes. People were very well-dressed, taking away the weeds, cleaning the sidewalks. And one of them talked with me. He said, “You are the young Eco. Tell my best to your father because he knows me. I am Mr. Taverno.” In Italy, instead of picking them and sending them to camps, they humiliated them, obliging them to spend time in manual works. And so at that time, I started to see that there were some people who were Jews. Yes, it could’ve happened that in the family they said of somebody, “They are Jews.” But they said it as they would say, “He’s from Turin. He’s not from Alessandria.” So, no, there was no real perception of the difference. It was only at the end of the war that I understood the whole story.

Did you go to church as a child?

Yes. I was a fervent Catholic, and I belonged to the national organizations, even becoming one of the national leaders, until the age of 21, 22. Then there was a first political collapse, because we were the young Catholics, very left-oriented. Then I was starting to study the Middle Ages, and reading Thomas Aquinas. In this process of education, there was a process of disconnection. OK. But I in a way remained sentimentally linked to that world.

It wasn’t by chance I wrote The Name of the Rose like that, because it was the world of my youth. For the same reasons, when I am with faithful friends of my age, after midnight in the countryside, we start singing the fascist hymns because they were those that we sang in the school. There’s a sort of nostalgia. So, secretly, we remain linked to certain melodies.

It’s a terrible thing, right? Because in the end it’s a childhood song, no matter what else it meant.

We sang the fascist hymns and the Catholic songs. That was our childhood.

When I go to churches now in Europe, like a good American tourist, one of the things that’s most striking is that except for other tourists like me and five old ladies, they’re empty. You belong to the last generation of Europeans to grow up in a Christian Europe.

Once Chesterton said—Chesterton was a Catholic—“When men no longer believe in God, it’s not that they believe in nothing. They believe in everything.” Today there are new sects, New Age, astrology, cyborg mythology. Man is a religious animal. Man cannot accept the idea of dying, so we have to believe in something, to give this sense of survival, of mystery, of something beyond death.