Los modelos de privatización de empresas y servicios del Estado, en tiempos de Globalización neoliberal.Caso de la reforma energética en México y desmantelamiento de PEMEX para venderlo a la iniciativa privada global.

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Política y cultura

versión impresa ISSN 0188-7742

Polít. cult.  no.43 México mar./jun. 2015

  

Relación entre empresa y gobierno

Reforma energética. De servicio público a modelo de negocios

Rosío Vargas Suárez*

Doctora en ingeniería energética. Investigadora de tiempo completo, Centro de Investigaciones de América del Norte, UNAM, México.[rvargas@unam.mx].

Artículo recibido el 22-09-14.  
Artículo aceptado el 15-04-15.

Resumen

El objetivo de este artículo es el análisis de la reforma energética (RE) recién aprobada (2013-2014), a partir de los cambios constitucionales y sus leyes secundarias, interpretando su contenido y posibles resultados. Partimos de la base de que los objetivos medulares de la reforma han sido el desplazamiento del Estado de su lugar preminente en todas las actividades del sector energético mexicano; la modificación de los derechos de propiedad mediante el régimen de contratos, y los mecanismos para convertir lo público en privado, incluyendo la transformación de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y Comisión Federal de Electricidad (CFE). Se concluye con implicaciones en el contexto de la relación México-Estados Unidos.

Palabras clave: reforma energética, contratos, empresas productivas del Estado.

Abstract

The aim of this article is the analysis of the recently approved Energy Reform (2013-2014), interpreting the constitutional changes and secondary laws, considering possible outcomes. We assume the core objectives of the reform have been displacing the State from its preeminent status in all the activities of the Mexican energy sector; changing property rights through contract arrangements and; transforming public activities to private ones, including the transformation of Petróleos Mexicanos (PEMEX) and Comisión Federal de Electricidad (CFE). We conclude considering possible implications in the context of the US-Mexico relationship.

Key words: energy reform, contracts, State productive company.

INTRODUCCIÓN

La globalización es contexto y el momento en que ocurre el proyecto de integración de América del Norte, mismo que a partir de la cooperación entre sus tres miembros (Estados Unidos, Canadá y México) busca elevar la competitividad de la región. En este proyecto los energéticos desempeñan un papel principal, sobre todo el petróleo, el gas y las fuentes renovables de energía, si bien estas últimas no serán objeto de nuestro análisis. Con el neoliberalismo como modelo económico dominante y la integración energética como eje conductor, el papel del Estado mexicano se redimensiona, justo a 20 años de suscrito el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El aniversario de este tratado fue la oportunidad para invitar a su “reactivación”, por parte de sus adherentes y promotores.1 La invitación del presidente Barack Obama a avanzar el TLCAN tuvo una pronta y positiva respuesta del gobierno mexicano,2 situación que no constituye ninguna sorpresa, dado el alineamiento de México a los intereses de Washington.3

Nuestra propuesta es que como resultado de esta “reactivación” tuvo lugar la reforma energética (RE), la cual podría considerarse como la respuesta a las demandas de la institucionalidad y las corporaciones globales y, en particular, de las estadounidenses, cuyos Chief Executive Officer (CEO) lideran la integración energética regional. Así, a través de la globalización, de los regímenes internacionales, y de los organismos internacionales, los Estados poderosos logran modificar las formas de organización de la producción de los países al imponer el modelo de mercado como esquema productivo dominante desplazando el derecho público para privilegiar las directrices propias del privado. La incorporación de los instrumentos del mercado, acompañada de toda una parafernalia y lógica “liberal” y neoliberal logran mediante una serie de mecanismos e instrumentos regulatorios ad hoc, volverse el paradigma dominante que modifica las relaciones de producción, de organización social y política en favor de los intereses dominantes. Esta es la forma como se ha conseguido la privatización de los hidrocarburos mexicanos.

El TLCAN, los arreglos globales y regionales, y los mecanismos como la Alianza para la Seguridad y Prosperidad en América del Norte (ASPAN), modelan el proceso de integración haciendo converger a Estados y corporaciones en el diseño de la estructura política regional liderada por el país hegemón que atiende a su proyecto económico y su seguridad energética. Proceso en el que si bien no soslayamos la pertinencia de considerar el concepto de asimetría e, incluso, el de ganancias relativas, sus características estructurales no serán nuestro objetivo.

Bajo la ortodoxia neoliberal se diseñan políticas orientadas al desplazamiento del Estado de las actividades productivas, en la práctica, sin embargo, su papel en la economía no se suprime, ya que su utilidad deriva de ser el encargado de establecer las reglas del juego al diseñar la regulación, crear los organismos e instituciones del mercado para su operación. Pero también en el ámbito político el Estado tiene un papel fundamental ya que legitima y vigila la imposición de las nuevas reglas del juego a través de los arreglos para el consenso entre los diferentes actores políticos que permiten dar legitimidad a lo negociado. Cuenta, además, con el poder político para apoyar a las empresas privadas y organiza el mercado a partir de definir las reglas e instrumentos legales bajo el derecho privado.4 Por lo anterior, no resulta extraño encontrar la convergencia de un mercado interno en competencia coexistiendo con un Estado autoritario. Incluso, las experiencias de privatización muestran que los mercados funcionan mejor cuando el Estado es un regulador fuerte. Esto dependerá no sólo de una fuerte y consistente base jurídica, sino también de la autoridad que ejerza ante actores privados, incluso con mayor poder como las corporaciones trasnacionales. La “captura del regulado” es un buen ejemplo en materia de privatización energética de lo que puede ocurrir en el caso de un Estado “débil”. En este nuevo arreglo productivo en las industrias de energía, el Estado mexicano tuvo un papel fundamental para avanzar el modelo neoliberal con los arreglos asociados a la RE al facilitar los consensos entre los partidos políticos mayoritarios, el manipuleo de los Congresos locales y el control mediático para la rápida aprobación de la RE. La imposición de candados al andamiaje jurídico garantizaría impedir cualquier posible reversión.

El libre mercado se convierte en parte de la construcción del poder estatal,5 al volverse el facilitador de los mercados y del capital; garante de última instancia de los “derechos” del capital global,6 de los contratos, de los derechos de propiedad7 y, con ello, de la rentabilidad de los capitales. Por eso, las corporaciones privadas toleran la presencia del Estado si bien limitando su influencia. En el tiempo esta construcción termina modificando la configuración del Estado-nación. El Estado terminará perdiendo soberanía energética (dominio eminente), política y territorial, entendida ésta como la capacidad de autodeterminación, si bien no es posible afirmar que la soberanía plena desaparece.8 Como bien lo plantea un académico mexicano:

[…] ahora lo importante es el nuevo orden bajo el control de Estados Unidos, y ese control requiere de la apertura de los mercados y las fronteras -y, por supuesto, el debilitamiento de las soberanías nacionales. En realidad la democracia se identifica con el triunfo del mercado libre y con la disponibilidad abierta y rápida para la recepción de capitales. Los mercados emergentes se identifican con las nuevas democracias y su condición es el debilitamiento del Estado y la privatización y desmantelamiento del sector público.9

Esto es lo que puede esperarse en México a la luz de los cambios que vienen con la RE, por el poder económico de los actores foráneos, quienes tienen a sus gobiernos detrás, así como por el poder que obtendrán los consorcios mexicanos que se beneficiarán de la mayor riqueza de México. Este diseño productivo nos lleva a otro aspecto que será fundamental: la cuestión territorial. Si bien en el texto sólo la destacaremos a partir de los cambios en la legislación, consideramos que este aspecto cobra relevancia a la luz de la “acumulación por desposesión” relacionada con las nuevas estrategias de las corporaciones para hacerse de vastos territorios y recursos en otros países y continentes. En esta línea destaca el aporte conceptual de David Harvey, quien define el concepto como el uso de métodos de la acumulación originaria para mantener el sistema capitalista mercantilizando ámbitos hasta entonces cerrados al mercado. La acumulación por desposesión tiene por objetivo mantener el sistema actual, repercutiendo en los sectores empobrecidos la crisis de sobreacumulación capitalista,10 pero también sugiere la posibilidad de una renta absoluta para el capitalista al volverse, en los hechos, el propietario del terreno donde se realizarán las actividades de la industria petrolera y eléctrica.

La acumulación por desposesión, según David Harvey, define los cambios neoliberales producidos en los países occidentales desde la década de 1970 hasta la actualidad guiados por cuatro prácticas, principalmente: la privatización, la financiarización, la gestión y manipulación de las crisis y redistribuciones estatales de la renta. Los cambios se manifiestan, entre otros, en la privatización de empresas y servicios públicos que tienen su raíz en la privatización de la propiedad comunal.11

La nueva bandera de la RE cuya insignia sería “la tierra es de quién la perfora”, anuncia la apropiación indiscriminada de tierras en favor de las corporaciones energéticas, así como su utilización como activo de respaldo para las actividades de financiarización de las empresas, gracias al booking de las reservas petroleras mexicanas (posible gracias al transitorio quinto de la RE) a través del cual las corporaciones podrán usarlas como un activo de respaldo. Esto encaja bien en el concepto acuñado por Harvey.

EL PUNTO DE PARTIDA: LA NACIONALIZACIÓN PETROLERA DE 1938

La Constitución de 1917 en su artículo 27 estableció lo que pertenecía a la Nación y de esto formaban parte los hidrocarburos. El artículo 27 definía que los recursos son de la Nación dentro del territorio Nacional.

Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos […] no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hayan otorgado y la Nación llevará a cabo la explotación de esos productos en los términos que señale la ley Reglamentaria respectiva.12

Dicho precepto no se siguió por los gobiernos de principios del siglo pasado, con Porfirio Díaz a la cabeza, ya que éstos otorgaron contratos y concesiones a las trasnacionales que se dedicaban a extraer el petróleo. Fue hasta 1938 cuando el presidente Lázaro Cárdenas decidió expropiar y desarrollar la industria petrolera debido a que una comisión gubernamental encontró que las empresas trasnacionales no cumplían con la legislación mexicana, aun teniendo recursos para hacerlo. Si bien es cierto que aun después de la expropiación se otorgaron contratos a los empresarios nacionales, ello se debió a la insuficiencia de recursos del Estado para cubrir las necesidades del país, en el contexto de un embargo por parte de poderes afectados por la nacionalización, por lo que no fue sino hasta 1958 que se suspendió el otorgamiento de concesiones y contratos a los capitales privados quedando PEMEX como el único facultado para explorar y explotar los hidrocarburos de la nación.

Como antecedente inmediato, la reforma energética de 2008 permite la privatización de toda las actividades de la cadena de producción de la industria petrolera bajo el régimen de contratos, y otorgó contratos de servicios integrales para las actividades de explotación petrolera. No obstante, PEMEX seguía siendo el único facultado constitucionalmente al igual que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para llevar a cabo las actividades consideradas estratégicas, es decir, estas entidades tenían la exclusividad de las mismas. La prerrogativa de exclusividad es lo que se modifica en diciembre de 2013 bajo la administración de Enrique Peña Nieto, con la aprobación del Congreso a la modificación a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución y la incorporación de 21 transitorios en el paquete de cambios a la Carta Magna.13 Con ello se establece la transformación productiva que habrá de venir como resultado de tales cambios a la producción de petróleo y de electricidad. Estos 21 artículos transitorios fueron la base de los artículos que posteriormente se aprobarían en el Senado y la Cámara de Diputados como leyes secundarias en agosto de 2014. La importancia de terminar con la exclusividad para la CFE y para PEMEX es mayúscula, no sólo porque se abre prácticamente toda la cadena de producción a la iniciativa privada nacional y extranjera, haciendo que el Estado mexicano ahora pueda contratar a trasnacionales en cualquier actividad de la industria petrolera. La Secretaría de Energía (SENER) puede decidir el tipo de contratos, el territorio que les va a otorgar, la zona, con lo que se acabó el petróleo de los mexicanos y la renta petrolera para los mexicanos porque ésta ahora tendrá que ser compartida con las corporaciones petroleras, que con certeza están lejos de venir a hacer obras de beneficio social y a pugnar por el desarrollo nacional. Nos encontramos de nuevo en la histórica disputa por los excedentes petroleros, por la renta petrolera, por el petróleo que fue de México. No obstante, la retórica insiste en presentar a la RE como un gran paso a la modernidad y una acción necesaria para la competitividad (de Norteamérica). No escatima en afirmar que los recursos del subsuelo siguen perteneciendo a la Nación; si bien sólo en el subsuelo pues una vez en el suelo éste puede ser apropiado por los privados extranjeros y nacionales (bajo el concepto de transmisión onerosa en los contratos de licencia), quienes le darán el destino que más les convenga.

Entre los cambios constitucionales la modificación al artículo 25 consistió en la conversión de PEMEX y la CFE de organismos públicos descentralizados a empresas productivas del Estado (EPE), para las cuales se crea un régimen especial establecido en la Ley de Petróleos Mexicanos y en la Ley de la Comisión Federal de Electricidad. Con este cambio se modifican las leyes: Federal de Entidades Paraestatales; de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público; y de Obra Pública y Servicios relacionados con las mismas. El cambio fundamental en el artículo 27 tiene que ver con la redefinición de su contenido, donde dice que:

Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos […] no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hayan otorgado y la Nación llevará a cabo la explotación de esos productos en los términos que señale la ley Reglamentaria respectiva.

Esto es lo que se modifica con la RE para autorizar constitucionalmente los contratos y las concesiones a través de los contratos de licencia (en realidad concesiones).

Es pertinente señalar que el artículo 28 de la versión constitucional de 1917 definió el porqué la industria petrolera y eléctrica no constituían un monopolio al dejar claro su carácter estratégico para el Estado mexicano. El cambio al artículo 28 constitucional en la RE de 2013 tiene que ver con eliminar la facultad exclusiva de la Nación para llevar a cabo la explotación del petróleo y demás hidrocarburos, así como descartar la facultad exclusiva de generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica. Se elimina la prohibición para celebrar contratos entre el Estado y particulares; se eliminan las facultades del Estado en la industria petrolera y eléctrica en las áreas estratégicas que estaban a cargo del Estado (exploración y explotación del petróleo, la petroquímica básica y la electricidad).

Los anteriores cambios se operacionalizan a partir del diseño de las 21 leyes secundarias ajustadas al cambio constitucional con lo que el modelo estatista contenido en la Constitución de 1917 prácticamente desaparece. Con la RE se finiquitó el pacto social y con ello los objetivos sociales y de interés nacional que definían la misión de los otrora organismos públicos descentralizados en su carácter de servicio público y de beneficio social.

Este cambio profundo no podía hacerse a la luz pública, en cuanto a su verdadero contenido y alcance. Así, en diciembre 2013 la negociación de la RE en el Senado tuvo etapas que se llevaron a cabo en “lo oscurito” y fuera del recinto senatorial, lo cual permitió que a último minuto se pudieran incorporar modificaciones de fondo al Dictamen o propuesta inicial de las leyes secundarias profundizando con ello la privatización y extranjerización de las propuestas iniciales. El contenido de las leyes deja ver la orientación neoliberal que se traduce en un régimen de privilegios en favor de los privados, sobre todo trasnacionales. Por ello la RE está permeada de un alto contenido retórico que no deja de insistir en que “nada se privatiza”, que los recursos del subsuelo son de la Nación, que “la renta petrolera no se comparte”, y que “bajarán los precios de los combustibles y las tarifas eléctricas”, promovido en el discurso del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Acción Nacional (PAN), Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el partido Nueva Alianza, quienes gracias al mayoriteo (mayoría numérica automática en el Congreso) lograron hacer prevalecer los intereses y agenda de las corporaciones extranjeras y nacionales. Una vez aprobada la RE, el discurso se ha dirigido a satanizar el monopolio que eran PEMEX y la CFE, soslayando por completo el papel histórico que han tenido el desarrollo económico nacional.

El contenido de las leyes aprobadas conlleva grandes riesgos para el país en materia de soberanía energética, nacional y territorial pues implican: a) la extinción y extranjerización de PEMEX y de la CFE; b) la gradual pérdida de la renta petrolera; c) riesgos de seguridad energética en todo el sistema energético al cambiar la racionalidad de un organismo de servicio público a una empresa basada en criterios de ganancia; d) aumentos en los precios de los combustibles; e) despojo de tierras a ejidatarios, pueblos y comunidades indígenas, así como a particulares en el campo y la ciudad por parte de empresas nacionales y corporativos extranjeros; f) un mayor deterioro ambiental y agotamiento de los recursos acuíferos con la explotación de los hidrocarburos no convencionales conocidos como lutitas por medio del proceso de fracturación hidráulica o fracking, con el cual están dadas las pautas para la privatización de otros recursos como el agua; un mayor empobrecimiento de las mayorías ante la pérdida de la renta petrolera nacional (lutitas y aguas profundas entran bajo el régimen de concesiones) dejando claro el sesgo clasista de la reforma y la permanencia del régimen de poder dominante que a partir de la creación de instituciones y mecanismos que harán prevalecer sus intereses y dominio, a la par que las oportunidades de corrupción, por más que enfaticen que esta RE viene con medidas de “transparencia”. En cuanto al crecimiento económico y la promesa de mayores empleos, éstos quedan en retórica en la medida en que no se explicitan los mecanismos para su consecución ni en el contenido de los cambios constitucionales ni en las leyes secundarias. Las cifras de empleo que incluso se toman en el extranjero son las diseñadas por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), uno de los principales cabilderos de la RE, entre cuyos miembros está la embajada británica, lo cual no permite confiar en su objetividad.

Las experiencias históricas ocurridas en otras latitudes de lo que traen consigo los procesos de “apertura” y privatización de los servicios públicos, no dan cuenta de que ocurran tales mejoras para la sociedad, en cambio han producido economías de enclave en beneficio de pocos y con brutales transferencias de renta y ganancias a los centros de poder.

En la aprobación de estas leyes otra de las anomalías procedimentales, en razón de la inobservancia de las prácticas legislativas en el Senado, es la creación de “procedimientos especiales” respecto al reglamento para la aprobación del dictaminen en donde estaba contenida la RE, así como el apresuramiento y la ligereza en el tratamiento de cuestiones sustantivas para el devenir nacional. Los partidos mayoritarios aprovecharon para introducir “reservas” a las iniciativas y dictámenes, gracias a su dominio en comisiones dictaminadoras, mientras bloqueaban las reservas y propuestas demandadas por los partidos de oposición. Lo anterior enmarcado en la ausencia de un auténtico debate en materia de iniciativas y proyectos de Dictamen.

Otra resultante es que con la reforma en ciernes difícilmente es posible garantizar la planeación indicativa en la medida en que este aspecto queda planteado de forma general y discursiva, pero no instrumental. La rectoría del Estado se verá demeritada en los hechos ante el gradual descenso de la renta nacional (ahora bajo la política de reducir el gasto que únicamente se atribuye a la pérdida de ingresos petroleros), a la incertidumbre de poder ejercer la autoridad sobre el actor trasnacional, considerando experiencias internacionales que sugieren la captura de los organismos nacionales frente a estos actores, como ya mencionamos; a la extinción gradual de los organismos públicos descentralizados PEMEX y la CFE que a la luz de los arreglos jurídicos aprobados se convierten en EPE cuyo objetivo es maximizar el valor económico; un sesgo en favor de la actividad extractiva de los hidrocarburos que llevará a un acelerado agotamiento de los recursos convencionales remanentes y a mantener la especialización productiva de un recurso sin incorporar valor agregado. Esto es lo que se podría esperar de la reforma, una vez puesta en marcha.

DISPOSICIONES EN MATERIA DE HIDROCARBUROS14

Una de las modificaciones más importantes es quitar al Estado la exclusividad de la exploración y explotación y del resto de actividades de la cadena de la industria petrolera nacionalizada. Actividades como la exploración y producción petrolera se podrán otorgar ahora a las empresas privadas por medio de contratos y será la SENER la encargada de hacerlo. Hay tres tipos de contratos: los de utilidad y de producción compartida, de licencias y los ya conocidos contratos de servicios. ¿Quién decide la licitación y las características de los contratos (en efectivo, con utilidad o producción compartida y licencias a través de la transmisión “onerosa” de hidrocarburos que se pueden llevar las trasnacionales). La respuesta es que la especificidad de los contratos queda bajo la discrecionalidad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y las contraprestaciones están sujetas a la ley de ingresos de hidrocarburos.

Sin embargo, en la Ley no se explícita la figura del tipo de contratos a otorgar y sus características. Al no existir un modelo general, la SHCP podría tener un alto grado de discrecionalidad en cuanto a las especificidades fiscales del contrato y el monto de renta a compartir con el privado, ya que el “modelo de contrato” se realizará yacimiento por yacimiento.

Una cuestión de primer orden es el otorgamiento de concesiones bajo la figura de contratos de licencia. Mientras en el compromiso 49 del Pacto por México (entre los tres principales partidos políticos PRI, PAN y PRD) se afirmaba que no se entregaría producto (petróleo) como pago en los contratos, ni se otorgarían concesiones, es un hecho que en la RE aprobada se incorporan las concesiones bajo la forma de contratos de licencia y producto (petróleo), en los contratos de producción compartida. En el caso de las concesiones se dan a los privados condiciones más ventajosas en la medida en que no se especifica el tiempo por el cual se otorgarán.15

Debe destacarse que al principio en la iniciativa de la RE los contratos propuestos abarcaban únicamente a los de utilidad compartida, pero en las leyes secundarias de la RE quedaron incorporadas todas las modalidades de contratos, con base en un adendum al Dictamen de las Comisiones Unidas en el Senado de la República. Lo que esto puede significar es que la “apertura” fue profunda e intentó y sigue intentado satisfacer las demandas de las corporaciones privadas que no tienen límite.

La incorporación del mercado a las actividades corriente arriba se pone en marcha a partir de licitaciones de bloques y reservas petroleras llamados rondas mediante las cuales los privados acceden a las actividades corriente arriba bajo los contratos de producción compartida. Hasta ahora ha habido tres rondas: la cero, la cero punto cinco y la uno. La entrega de las reservas y yacimientos petroleros bajo el mecanismo de “la ronda cero” (13 de agosto 2014) llevaría a que PEMEX eligiera las reservas con las cuales se quiere quedar. Si bien aun cuando la retórica oficial afirma que se van a dejar las reservas de los yacimientos en los que actualmente produce, el mecanismo induce a que PEMEX migre hacia contratos, condición para obligarla a cederlos a los extranjeros y empresas nacionales. En la ronda cero se dijo que PEMEX se quedaba con la mayor parte de las reservas probadas (83%) y con 21% de recursos prospectivos, las trampas estuvieron en tomar como parámetro para el otorgamiento de las reservas un monto menor al solicitado por PEMEX (se basó en las reservas existentes en el 2014 cuando la solicitud de hizo con la base de reservas de 2013), así como en prácticamente no otorgar a PEMEX reservas de la categoría 3P, lo que reduce a la mitad las reservas solicitadas por PEMEX. La información oficial elude esta cuestión y afirma haber otorgado a PEMEX casi el total de las reservas solicitadas. Propiciar la migración de asignaciones a contratos es otro mecanismo para dejar las reservas petroleras en manos de las corporaciones. Las Leyes están diseñadas para restar poder a PEMEX y una forma de hacerlo es, precisamente, quitándole a PEMEX reservas petroleras y gaseras. Incluso Cantarell podría pasar a manos de las trasnacionales. SENER queda a cargo de darlas a licitar a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

Con el traspaso de las reservas las corporaciones privadas podrán formar consorcios para realizar la actividad de exploración. Con los contratos, las migraciones y las asociaciones de PEMEX (farm-out) y la explotación de los yacimientos transfronterizos, la mayor parte de las reservas petroleras quedarán en manos privadas. Esto podría hacer que la participación de PEMEX concluya en un tiempo menor de lo declarado por la SENER (20.5 años).16Esta es la forma en que se introduce la competencia y se incorpora a PEMEX a la misma.

A fin de apresurar el traspaso de recursos se ejerce presión sobre PEMEX y el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) para que cedan información estratégica a las empresas privadas, ya que con las leyes ha comprometido la obligación de PEMEX y el IMP para entregar la información correspondiente a cada cuenca, campo y yacimiento a un centro de información de empresas privadas. En caso de no entregarla, las multas serán de entre 20 y 100 millones de pesos a PEMEX y al Instituto Mexicano del Petróleo.

PEMEX también está obligado a ceder actividades aguas abajo (refinación, petroquímica, comercialización, transporte y distribución) por medio de concesiones y licencias, ya que según la nueva Ley de Hidrocarburos, PEMEX sólo las podrá llevar a cabo si así lo decide y no ya obligatoriamente.

Otras resultantes de las leyes secundarias son las siguientes: 1) Adelantan un año la comercialización de hidrocarburos. Las gasolinas podrán ser de las trasnacionales desde 2016. Para enero de 2016 entrarán las gasolineras extranjeras y en el caso de las importaciones esto será posible en el 2017. La “liberación” de precios para las gasolinas será en el 2018 y si la comisión Federal de Competencia considera que hay condiciones, los plazos de la liberación se pueden adelantar. Este fue el logro de la presión del PAN. 2) Modificaron la ley de inversiones extranjeras, sobre todo en lo referente a transporte e infraestructura. 3) Gas natural: la propuesta es desarrollar el fracking en México (para 2020), que viene de formaciones no convencionales. Éste se explota en grandes extensiones de tierra y requiere millones de litros de agua para la fracturación. La división del territorio nacional que esto traería significaría la apropiación de grandes extensiones de territorio nacional y, en el caso de la zona de la frontera con los Estados Unidos, la posibilidad de su corrimiento hacia el Sur. 4) La refinación va a ser como cualquier actividad, sólo va a requerir un permiso. En cambio se elimina la obligación de contar con permisos para importar o exportar petroquímicos. Se podrán importar libremente ciertos precursores. 5) Todos los ductos se privatizan, se privatiza la infraestructura, los activos de PEMEX. Los gasoductos pasan a formar parte del Centro Nacional de Control del Gas, un nuevo organismo descentralizado creado con la RE. Se podrán concesionar los ductos que ya existen y otorgar la construcción de otros.

Servidumbres

Con un claro propósito se mantuvo el carácter estratégico de la industria petrolera y eléctrica en el transitorio 8 del decreto constitucional del 20 de diciembre de 2014. En razón del interés social y la utilidad pública las corporaciones privadas y los contratistas podrán conseguir “expropiar” tierras bajo el concepto de “ocupación temporal”. Usaron el carácter estratégico otrora prerrogativa de estas actividades, para la obtención de tierra que en el caso de serles negadas pueden obtener bajo un virtual despojo. Esto es usar a modo el carácter estratégico de estas actividades para imponer la actividad energética sobre otras actividades con la fuerza constitucional como respaldo. La ocupación más evidente en terrenos será donde se presuma la existencia de recursos no convencionales, al igual que donde se vayan a realizar construcciones eléctricas, con la característica de que éstas serán ocupaciones permanentes, más que temporales.

Debe destacarse que el concepto de servidumbre legal de los hidrocarburos quedó desbordado en las leyes secundarias, ya que en el transitorio 8 estaba limitado a las actividades de exploración y explotación. Ahora en la Ley de Hidrocarburos se sustituye el término “por industria de hidrocarburos” con la posibilidad de construir instalaciones temporales y permanentes en el campo y la ciudad, ya que se abarcaría desde las actividades de exploración hasta las de comercialización como gasolineras (artículo 96 de la Ley de Hidrocarburos).

Las servidumbres ponen en entredicho toda la propiedad social, privada y comunitaria. El cambio de paradigma va en el sentido de que la tierra ya no es de quien la trabaja, ahora “la tierra es de quien la perfora”. El riesgo de ruptura del tejido social es muy grande. En la ley aprobada está la permisividad para que ocurra el despojo y el abuso. Si bien se accedió a otorgar al dueño del predio un porcentaje de entre 2 y 3% de las ganancias, aunque no en todos los casos están garantizadas las ganancias de la actividad (por lo que se convierte en un concepto virtual). No se aceptó el carácter vinculatorio a la consulta de las comunidades, quienes no podrán oponerse, en caso de no aceptar las obras. La resolución fue que la SENER elaboraría la metodología para determinar el porcentaje de participación del dueño del terreno, siempre y cuando éste no obstruya la competitividad del contratista, ni represente una carga desproporcionada para la corporación. Para los desplazados (propietarios) existe la posibilidad de ser contratados como empleados de las trasnacionales. La afectación temporal de predios tendrá un Reglamento expedido por el presidente de la República.

Renta petrolera17

El presupuesto nacional actual es de 4.5 billones de pesos (del gobierno federal), de los cuales un billón viene de PEMEX, más lo que se paga por concepto de la venta diaria de combustibles. Gran parte de este monto constituye la renta petrolera. Esto es lo que va a dejar pertenecer a México, porque se va a compartir la renta petrolera con las corporaciones extranjeras y algunas empresas nacionales. Este billón de pesos se va a reducir sustantivamente.Pese a la retórica contraria, se legaliza la forma discrecional de compartir la renta petrolera.

Las entidades oficiales relacionadas se orientan a establecer un régimen tributario como factor de atracción a la inversión extranjera. Es la promesa que se hace en el extranjero.

Una vez que se ponga en marcha la RE las ganancias no van a ingresar a la SHCP, y lo que hoy ingresa ya no irá al presupuesto. Esto se dirigirá al Fondo del Petróleo, que ahora va a decidir el destino del dinero. El Fondo está conformado por la SENER, la Secretaría de Economía y tres personas designadas por el presidente, quienes decidirán el presupuesto.

Es de esperarse que el destino de la renta siga los lineamientos de las instituciones internacionales y del modelo neoliberal en la medida en que será la SHCP la que definirá la política de ingresos petroleros y su destino, así como la negociación de los contratos con los privados.

Si bien se sabe que la renta se reducirá, se desconoce el hoyo fiscal que la pérdida de la renta generará, monto que por ley debió haberse calculado con antelación a la aprobación de la RE en el Congreso. En la Cámara de Diputados se tocó el tema del hoyo fiscal, durante las deliberaciones sobre las leyes secundarias, en relación con la caída en los ingresos de los estados. De acuerdo con algunas estimaciones ésta sería de 23 600 millones de pesos. Dependiendo de la producción petrolera y con ello de las reservas petroleras con que se quede PEMEX, el hoyo fiscal podría llegar hasta 846 mil millones de pesos, por el desplazamiento de PEMEX como operador, declaró el senador Manuel Bartlett en el pleno del Senado.

LEY DE LA INDUSTRIA ELÉCTRICA18

La RE persigue la formación de un mercado eléctrico mayorista que en lo que concierne a la CFE se basa en la estricta separación legal de este otrora organismo público descentralizado. Esto de hecho significa su desintegración vertical y horizontal con la idea de que no interfiera en la conformación del mercado y no ejerza su poder de “monopolio”. Si bien la transmisión y distribución quedan a cargo de la CFE, aunque en la ley se le autoriza a ésta a contratar a privados para que realicen estas mismas tareas, lo que refleja la voluntad de beneficiar a las corporaciones por encima de la Comisión Federal de Electricidad.

La tendencia para que las empresas públicas se conviertan en monopolios y oligopolios privados son muchas y han sido la experiencia de diversos países. El verdadero problema con los monopolios es la capacidad con que cuentan para ejercer su poder de mercado y establecer precios al nivel que éstos quieren para obtener enormes ganancias. Este nunca fue el caso con la CFE porque, al igual que PEMEX, eran organismos públicos creados para el interés social, el servicio público, la seguridad energética y para cubrir las necesidades nacionales, aun en los espacios geográficos más distantes. Su razón estaba más en un modelo productivo de integración vertical y horizontal que en una pretensión para ejercer su poder de mercado. No está por demás señalar que la integración vertical y horizontal sigue siendo la principal virtud de las trasnacionales con lo que logran reducir costos de producción y aprovechar economías de escala.

Según la experiencia internacional, la privatización de la generación de electricidad ha devenido en monopolios eléctricos que han dejado amargas experiencias en el ejercicio de su poder de mercado y la especulación, esto ocurrió con Enron en California. En México existe el riesgo en la RE de que las corporaciones quieran usar el poder de mercado, por lo que en un intento de evitarlo se introdujo en las leyes secundarias un mecanismo para que las corporaciones privadas eviten congestionar el sistema denominado derechos financieros de transporte. Es práctica común entre los privados ejercer presión sobre el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), organismo encargado del despacho eléctrico, ya que una empresa puede encontrar más beneficios en congestionar las redes que en expandirlas. Lo anterior debido a que las rentas de congestión son mucho más altas que las rentas de expansión, el riesgo de la especulación existe. La paradoja es que el empresario privado siempre va a ganar; tanto si incorpora su producción a la red, como si no lo hace. Mientras el CENACE no podrá intervenir en el mercado.

Al igual que con los precios de las gasolinas y el gas natural, se ha promovido la idea de que con la RE las tarifas van a bajar debido a que se va a usar gas natural, lo que hará que la generación de electricidad se vuelva más económica. No obstante, no hay certeza de que el bajo precio del gas sea una condición permanente y de largo plazo. Tampoco hay garantía de que los precios para la electricidad puedan bajar, en la medida que la última generación que se despache a la red se irá a precios de mercado, lo que hará que aumenten las tarifas. Nada apunta a que la determinación de las mismas va a cambiar. Las tarifas no van a bajar porque se fijan al costo marginal o el costo del productor más ineficiente. Lo que sí hay es la propuesta para sustituir los subsidios generalizados por subsidios focalizados.

En esta industria también hay la constitución de servidumbres legales. En el segundo Dictamen del Senado se dio entrada a empresas eléctricas garantizándoles la entrega de terrenos para sus proyectos. Se modificó el artículo 11 de la Ley de la Industria Eléctrica en el que la empresa eléctrica se considera de utilidad pública, por lo que se procederá a la constitución de servidumbres por la vía administrativa. Esta Ley de la Industria Eléctrica no prevé que los afectados (propietarios del terreno) puedan participar en las utilidades de la empresa.

Otro paso más a la privatización de recursos es la Ley de Geotermia aprobada en la RE; ésta contiene disposiciones que avanzan hacia la privatización del agua. El artículo 81 de la Ley de Aguas Nacionales establece que no serán sancionados los permisionarios y concesionarios que dañen o contaminen mantos o acuíferos, en caso de avisar a las autoridades, es decir que si avisan no son objeto de penalización. Se transfieren a la SENER las facultades de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para permisos de explotación de agua.

EMPRESAS PRODUCTIVAS DEL ESTADO (EPE)19

El cambio en el estatus jurídico de la CFE y de PEMEX es clave para entender los alcances de la RE. De ser instrumentos del Estado en su carácter de organismos públicos descentralizados o empresas públicas con objetivos sociales, con la RE se transforman en entidades propiedad del gobierno federal con objetivos propios de una empresa privada que buscan la maximización del valor económico (ganancias). Si bien el artículo 25 de la Constitución establece que en el Estado queda el control sobre los otrora organismos públicos, no lo autoriza a convertirse en propietario exclusivo.

Con la RE se rediseñan las ahora EPE bajo criterios de gobernanza corporativa, siendo el administrador distinto del propietario (gobierno o accionistas) y donde las decisiones fundamentales recaen en el Ejecutivo. Los cambios son visibles no sólo por lo que dejan de ser, sino en lo que se convierten. No prevalece más la Ley de Entidades Paraestatales, quedan fuera de la ley de Adquisiciones y Arrendamientos, de la Ley de Obras Públicas trasladando todas sus decisiones al consejo de administración, a quien se le da todo el poder de gestión. No obstante, la autonomía de las empresas es virtual porque el Ejecutivo tiene la facultad de nombrar a todos los consejeros. Éstos no van a ser servidores públicos.

Es de destacar que la recomendación de establecer el Consejo de Administración está en el mandato de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para la privatización de PEMEX.20 Este ha sido uno de los principales aportes del organismo internacional, si bien el gobierno mexicano no siguió al pie de la letra alguna de sus recomendaciones.21

El objetivo de la RE con ley eléctrica es crear un mercado eléctrico al tiempo que se pretende debilitar a la CFE para que no estorbe el funcionamiento del mercado. Para ello se le pulveriza a partir de la separación legal en lo que concierne a su integración vertical y horizontal, si bien esto último aún no es claro. Considerando a las principales instituciones participantes en el nuevo diseño eléctrico, se puede señalar que se trata de un sistema tricéfalo que tendrá dificultades, incluso para atender las emergencias como los apagones. Como parte de éste, el CENACE (Operador Independiente), organismo descentralizado, se encargará de coordinar a todos los generadores más a la SENER y la CRE. La posibilidad de problemas en el sistema podría surgir debido a que no hay un responsable principal. Al eliminar la rectoría del Estado, se crea un régimen de excepción para empresas públicas. Esto genera un sistema eléctrico complicado desde su organización, además de desbalanceado por el mismo funcionamiento como mercado.

Así, en las leyes de la RE se escribe el epitafio de PEMEX y la CFE en la medida de que ni a PEMEX ni a la CFE se les dan elementos para competir; se les deja en indefensión técnica y jurídica, se les crea un régimen de excepción para empresas públicas en el que se sustituyen el derecho público por el derecho privado. Se puede decir que se les pondrá a competir con “los ojos vendados, las manos atadas y los bolsillos vacíos”.22

A PEMEX se le mantendrá como el principal contribuyente, habida cuenta la necesidad de ingresos por parte del Estado y la incapacidad de sustituirlo con otra fuente. Su muerte es anunciada en la medida que el régimen tributario es mucho más estricto que el correspondiente a las empresas privadas. PEMEX, además de pagar 65% de impuestos y derechos, deberá entregar 30% de sus utilidades mediante la figura de dividendos. PEMEX será una empresa al servicio del gobierno en turno, manejada por éste con sistemas referenciados y rendición de cuentas.

En conclusión, no habrá autonomía para las dos futuras empresas productivas del Estado, ya que seguirán dependiendo del gobierno a través del Consejo de Administración, presidido por la SENER y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Con todo lo anterior se garantiza el avance en el desmantelamiento del Estado mexicano.

ÓRGANOS REGULADORES23

Los órganos reguladores son la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE). No son de nueva creación pero su función va a facilitar el proceso de privatización del sector energético. Por ello se les dota de enormes facultades para que sean capaces de llevar con éxito el proceso regulatorio que requerirá el mercado, quedando a nivel de secretarías de Estado según el cronograma público.

En México estos organismos han tenido dificultad para regular con eficacia, y su papel se ha dirigido más bien a facilitar la colocación de las inversiones directas en las industrias del sector. Ahora tendrán mayores retos habida cuenta el poder de los corporativos que vendrán, el respaldo de sus países y la protección de que gozan bajo los tratados internacionales suscritos por México.

La CNH tendrá la tarea de todo el proceso de privatización de las actividades de exploración y producción de hidrocarburos. La CRE tendrá bajo su responsabilidad diversas actividades como el otorgamiento de permisos para el transporte para la transformación industrial, transporte por ductos, almacenamiento y comercialización de derivados de hidrocarburos. Esta última queda como una verdadera secretaría de energía para actividades aguas abajo, gas y electricidad. Además se va a encargar de calcular los precios y se va a coordinar con el CENACE para atender quejas de usuarios.

Desde el diseño mismo de los organismos se presentan sesgos que determinarán su éxito o fracaso, así como la línea a seguir. Es claro que serán para favorecer a los privados. Esto se puede reforzar por el hecho de que los órganos reguladores han quedado subordinados al Ejecutivo, que nombrará libremente a sus funcionarios. La autonomía es sólo formal, no real, ya que el Ejecutivo a través de una entidad determinará la estructura y funcionamiento de los órganos reguladores. Lo que antes eran dos organismos descentralizados se convierten en dependencias federales. El régimen propuesto es complicado y disperso. Se creará una burocracia con altos ingresos.

Si bien hay dos organismos reguladores también hay diversas disposiciones en otras leyes y bajo otras autoridades. Por tanto hay muchas instituciones con gran complejidad regulatoria que podría propiciar su captura por parte de los entes privados. El mayor temor es precisamente la posibilidad de su captura por parte de los regulados, como se ha dado en varias partes del mundo.

Uno de los aspectos que evidencia de forma clara el objetivo de su creación para favorecer y facilitar a los privados se presenta en la disposición del artículo 33 por el cual se otorgan, junto con los contratos, la declaratoria de utilidad pública para ocupar terrenos, para la ocupación temporal del terreno, junto con el contrato o licencia. La cnh y a la cre harán efectiva la declaratoria de utilidad pública para hidrocarburos y tendido de infraestructura eléctrica.

CONCLUSIONES

La RE continúa un patrón de integración que no apunta a modificarse, más bien a profundizar una integración subordinada en el esquema productivo, por parte de México respecto a Estados Unidos. El papel de México seguirá siendo el de un proveedor de petróleo y un importador de refinados, petroquímicos y gas natural.

El esquema de subordinación y subdesarrollo se profundizará en la medida en que se amplíen las transferencias de renta a las economías desarrolladas a través de mecanismos diversos entre los que están: fuga de las ganancias de sus corporaciones; por la dependencia de México de combustibles, tecnología y otras importaciones procedentes de las naciones más desarrolladas; por diferenciales de precios; por la posibilidad que tienen las trasnacionales para evitar la doble tributación y por transferencias monetarias intrafirma que pueden hacer las corporaciones.

La realidad es que aquí no van a construir refinerías. Vienen a perforar pozos y a colocar su maquinaria y equipo, por lo que no van a demandar de la industria mexicana y tampoco van a crear empleos, excepto en la burocracia. El precio del petróleo tampoco va a bajar, ya que éste es fijado por el mercado internacional y la gasolina no lo va a hacer. El precio de la electricidad depende del precio del gas (cuyo precio no permanecerá bajo por siempre) y sólo los grandes consumidores van a comprar a las grandes empresas, el resto de la sociedad va a comprar a la CFE. Esta empresa para sobrevivir va a tener que aumentar los precios y no bajarlos, como se afirma en la propaganda oficial. El precio de las gasolinas, como ya lo han declarado los funcionarios, tampoco bajará por el control de la inflación, y porque los precios los determinará el mercado y éste muestra una tendencia a establecer precios con base en los máximos permitidos.

Lo territorial y lo político son otros problema asociados al control que ejercerán los poderes fácticos para mantener su dominio. La cuestión territorial es de primer orden en la medida que las trasnacionales acapararán amplios espacios territoriales para la explotación del gas de lutitas y en aguas profundas. La imposición de estas actividades junto con las propias del sector eléctrico sin duda romperán el tejido social, ya que los desplazamientos ocurrirán en comunidades, ejidos, ciudades en donde habiten poblaciones indígenas, pobres y sin alternativas. Mismas que no tendrán opción ya que las consultas a las que se les invite a manifestar su posición respecto a las obras, no tendrá carácter vinculatorio. En la frontera norte y en los transfronterizos los problemas del acaparamiento de grandes bloques por parte de las corporaciones tienen el riesgo de los desplazamientos territoriales por parte de Estados Unidos. Algunos de sus centros de pensamiento han dejado ver el imaginario geopolítico sobre el que trabajan, en donde la parte norte de México es incorporada a la del sur de Estados Unidos en una región que podría llamarse Mexamérica, y el Golfo de México, convertido en el Golfo de América. El petróleo que de aquí se extraiga (área Perdido) también tiene el riesgo de perderse, por parte de México, en la medida que se planea su transporte a tierra a través de la infraestructura estadounidense localizada al sur de Texas, así como por el hecho de que, hasta ahora, el petróleo en Estados Unidos no puede ser exportado por ley, si bien el asunto ya se discute en el Congreso de Estados Unidos, por lo que una vez que ingrese el de México, éste no podrá regresar al país.

En lo político intentarán perpetuar al grupo en el poder a fin de garantizar la continuidad de la RE y el predominio de sus negocios, entre ellos la Presidencia de la República. Los contratos ahora dependen del presidente. Esto da los mecanismos para un regreso autoritario al viejo régimen por la centralización y el reforzamiento del presidencialismo que implica el diseño de esta RE. En la próxima elección las trasnacionales tendrán el poder para decidir la presidencia.

Con estas leyes se quitó el candado con que había sido resguardado el capítulo energético en el TLCAN. Los medios extranjeros han declarado que la RE rebasó con los resultados sus expectativas. Lo lamentable es que en el ámbito doméstico la sociedad siga confiando en la retórica oficial de que el petróleo y las empresas del sector siguen siendo de los mexicanos. La deliberada confusión busca cubrir el hecho de que los ganadores son las corporaciones fundamentalmente extranjeras y algunos grupos empresariales mexicanos. De entre ellos las corporaciones anglo se aprestan a sacar la mejor ventaja.

Notas

1 Las tres naciones se proponen articular posiciones para aprovechar las reservas de gas de la región, que constituyen las más grandes del mundo, y así reducir el costo de las cadenas productivas, explicó Sergio Alcocer, vicecanciller para América del Norte. “Obama en México: recuento de sus visitas desde 2009”, México,12 de febrero de 2014 [http://noticias.terra.com.mx/mexico/obama-en-mexico-recuento-de-sus-visitas-desde-el-2009,f3788bce15924410VgnVCM20000099cceb0aRCRD.html], fecha de consulta: 21 de septiembre de 2014.         [ Links ]

2 Hay quienes consideran que la invitación para poner el petróleo en la agenda bilateral ocurrió durante la visita del ex presidente Bill Clinton a México. Esto fue durante la octava edición de la Cumbre de Negocios Toluca, octubre, 2010. Véase John Saxe-Fernández, “PRIAN: Fracking Mexico II”, La Jornada, 18 de septiembre de 2014 [http://www.jornada.unam.mx/2014/09/18/opinion/032a1eco], fecha de consulta: 21 de septiembre de 2014.         [ Links ]

3 Esto en un contexto global en el que los capitales imponen sus intereses respaldados por las naciones más poderosas, los Estados menos poderosos encuentran dificultades para rechazar la imposición de esos intereses. Paulino Ernesto Arellanes Jiménez, “El neoliberalismo económico. Aplicación del realismo político. La relación de los conceptos de las relaciones internacionales en las teorías realismo político y neoliberalismo económico”, en Teorías de relaciones internacionales y aplicación práctica, tomo II, Paulino Ernesto Arellanes (coord.), Puebla, Montiel y Soriano editores, 2009, pp. 81-104.         [ Links ]

4 Véase L. Weiss (ed.), The Myth of the Powerless State: Governing the Economy in a Global Era, Hong Kung, UP Publications, 2007, pp. 10-15.         [ Links ]

5 John Gray, False Down. The Desilution of Global Capitlism, Nueva York, The Press, 1998 p. 175.         [ Links ]

6 Saskia Sassen, Globalization and its Discontents, Nueva York, New Press, 1998, p. 221.         [ Links ]

7 Esta es la tesis de Vogel, quien considera esta “mercantilización” de las funciones del Estado como un proceso de re-regulación, más que de desregulación. Véase su trabajo en Steven K. Vogel (ed.), Free Markets More Rules: Regulatory Reform in Advanced Industrialized Countries, Ithaca, Cornell University Press, 1996,         [ Links ]caps. 1, 2 y 11.

8 Sassen sostiene que la soberanía sigue siendo una característica importante del sistema internacional, pero ya no se restringe al Estado nacional. Véase Saskia Sassen (ed.), ¿Perdiendo el control? La soberanía en la era de la globalización, traductor: Víctor Pozanco; Epílogo: Antonio Izquierdo, Barcelona, Bellaterra, 2001, pp. 10-20.         [ Links ]

9 Víctor Flores Olea, “La modernidad tecnocrática”, La Jornada, 25 de agosto de 2014, p. 31 [http://www.jornada.unam.mx/2014/08/25/opinion/022a1pol], fecha de consulta: 25 de agosto de 2014.         [ Links ]

10 David Harvey, “El ‘nuevo’ imperialismo: acumulación por desposesión”, Socialist Register, Buenos Aires, CLACSO, 2004, pp. 99-129.         [ Links ]

11 “Los nuevos rostros del imperialismo”, entrevista a David Harvey por Araceli Varela Sánchez y Marcos Mariño Beiras (Zürich, 18 de enero de 2004: originalmente publicada en la revista mensual gallega Tempos Novos)[http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-26/los-nuevos-rostros-del-imperialismo], fecha de consulta: 23 de abril de 2015.         [ Links ]

12 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, México, Berbera Editores, 2012, pp. 25-27.         [ Links ]

13 Decreto por el que se “Reforma y adicionan diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de Energía”, Diario Oficial de la Federación, México, 20 de diciembre de 2013.         [ Links ]

14 Ejecutivo Federal, Iniciativa con proyecto de Decreto por el que se expide la Ley de Hidrocarburos y se reforman diversas disposiciones de la Ley de Inversión Extranjera;         [ Links ] Ley Minera y Ley de Asociaciones Público Privadas, 28 de abril de 2014.         [ Links ]

15 Adendum de la madrugada del 10 de diciembre de 2013, sobre el 4° transitorio constitucional del Decreto del 20 de diciembre de 2014, modificando todo el sistema de contratación.

16 SENER, Ronda Cero, México, Secretaría de Energía, 2014, p. 5.         [ Links ]

17 La sección se elaboró con base en el análisis de: Ejecutivo Federal, Iniciativa con proyecto de Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaría y de la Ley General de Deuda Pública, 28 de abril de 2014.

18 Ejecutivo Federal, Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se expide la Ley de la Industria Eléctrica, 28 de abril de 2014.         [ Links ]

19 Ejecutivo Federal, Proyecto de Decreto por el que se expiden la Ley de Petróleos Mexicanos y la Ley de la Comisión Federal de Electricidad y se reforman y derogan diversas disposiciones de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, la Ley de Adquisiciones Arrendamientos y Servicios del Sector Público y la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas, 18 de junio, 2014.         [ Links ]

20 OCDE, Gobierno corporativo y medidas del Consejo en Petróleos Mexicanos. Evaluación y recomendaciones,Informe del secretariado de la OCDE preparado a petición de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y de las autoridades mexicanas, 1 de septiembre de 2010.         [ Links ]

21 Sacan al sindicato del consejo de administración de PEMEX, pero lo dejan en la Comisión Federal de Electricidad. Aun cuando la OCDE en sus documentos no recomienda sacarlo.

22 Heberto Barrios, Radio UNAM Programa del IIEC a cargo de Irma Manrique, 1 de agosto de 2014.

23 Ejecutivo Federal, Iniciativa con proyecto de Decreto por el que se expide la Ley de los Órganos Reguladores Coordinados en Materia Energética y se reforman diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, 28 de abril de 2014.         [ Links ]

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ESPAÑA: ¿Leyenda Negra, o Madre Patria? Un análisis y propuestas desde el Materialismo Filosófico y en base a varias tesis fundamentales propuestas por el filósofo español, Gustavo Bueno. Relaciones con el presente en curso.


España
: Leyenda Negra o Madre Patria

Autor Eliseo Rabadán Fernández

NOTA: El siguiente artículo fue publicado en El Basilisco(Oviedo), segunda época, nº 31 (julio-diciembre 2001) págs. 83-88

Los términos que vamos a considerar son los Estados o sociedades políticas a través de sus relaciones nacionales e internacionales.

Y esas relaciones deben ser consideradas desde los sujetos gnoseológicos y sujetos operatorios.

Hispanoamérica inmersa en la Globalización, in medias res

NOTA DE Introfilosofia : Por considerarlo de crucial interés, agregamos el enlace a esta reseña, que se conecta con los temas tratados en el video. Reseña del libro de Manuel Bartlett y Rosío Vargas analizando las consecuencias sociales y políticas de la Reforma energética implantada por México, bajo presiones de los EEUU y otros Estados interesados en los recursos mexicanos. http://www.scielo.org.mx/pdf/igeo/n92/2448-7279-igeo-92-00019.pdf

¿Quiénes son los sujetos gnoseológicos que se ocupan de establecer las relaciones entre los Estados, tanto nacional como internacionalmente?

La respuesta esperada sería aquella que afirma que los sociólogos, los politólogos, periodistas, e incluso los políticos, cuando tratan de explicar las relaciones dadas en este contexto.

¿Quiénes son en este contexto los sujetos operatorios?

Podemos considerar como tales a los elementos de las tres capas del cuerpo político, a saber: la capa basal, la cortical y la conjuntiva, esto es, los productores, los políticos y los militares y diplomáticos.

No es en vano que dedicaremos un espacio a este tema,ya que resulta crucial para establecer los criterios para delinear el mapa desde el cual nos podremos guiar en este laberinto de propuestas políticas que se observa tanto en nuestro país, España, como en el contexto de las relaciones internacionales.

Vamos a utilizar cuatro referentes que consideramos cruciales para nuestro propósito. Se trata de los siguientes estudios publicados a lo largo del siglo XX, los cuales, sin embargo,contienen multitud de referencias a hechos pasados.Todos tienen una fuerte implicación social y política.Todos se refieren a las sociedades políticas más importantes, en cuanto a su peso específico, sea este derivado de su población, de su situación geográfica o de la lengua y religión que representan como tales sociedades políticas, entendidas como cuerpos políticos, en el sentido de Bueno en su Primer Ensayo sobre las Categorías de las Ciencias políticas.

Los trabajos fundamentales que manejaremos son los siguientes:

1 – La libertad creadora, del médico y filósofo argentino Alejandro Korn

2 – España frente a Europa, del filósofo español Gustavo Bueno. Este libro ha sido publicado por primera vez en octubre de 1999 y lleva hasta mayo del 2001 tres ediciones, lo cual me parece un interesante dato,y permítanme ustedes hacer este breve comentario, dado el actual contexto en el que se sigue, por parte de intelectuales españoles, anclados en dos posiciones bastante definidas, como son las de consideran a España como esa Madre Patria que sólo dejara en Hispanoamérica las lacras más detestables de una católica España, oscurantista e intelectual y científicamente anti ilustrada y decadente; o la que nos considera hoy como avocados sin remedio a formar parte de ese Imperio que sería el dirigido por los anglosajones, y ello en todos los ámbitos políticos, económicos, militares y científicos. No quisiera parecer malicioso, pero debo señalar que dos de estos intelectuales son empleados por célebres universidades norteamericanas, dentro de las políticas culturales del nuevo orden mundial.

3 – La violación de los Derechos humanos en los Estados Unidos, del periodista y politólogo argentino Gregorio Selser, autor de una extensa obra sobre la Historia política de Hispanoamérica en el siglo XX.

4 – El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial, del norteamericano Samuel Huntington,quien ha sido miembro del influyente Consejo de Seguridad nacional de los Estados Unidos.

Podemos comenzar por plantear una evidente contradicción entre lo que leemos en el libro de Huntington y lo que encontramos tanto en Bueno como en Korn.

Una mirada al libro de Huntington llevada a cabo panorámicamente, sin entrar en demasiados detalles, nos presenta a Occidente enfrentado a una decadencia y a una serie de peligros. Los peligros más relevantes para Occidente son, según el profesor de Harvard, la explosión demográfica del Islam y la creciente potencia económica de los países de Asia. Respecto de Latinoamérica, ésta es considerada como fuera de Occidente.

Veamos, por otra parte, cómo consideran los argentinos, ya en las primeras décadas del siglo XX ,a su país, a través de una cita del prólogo al libro de Korn, escrito por Eugenio Pucciareli:

” Por pertenecer al orbe de la cultura occidental era lógico que nuestros hombres dirigentes, al luchar por europeizarnos, por elevarnos al nivel que exigía la cultura de la época, utilizaran el caudal de ideas que el viejo mundo les ofrecía.”

Ortega y Gasset, por otra parte, planteaba en La rebelión de las masas que Europa había sido en la modernidad la directora del mundo.Y ello bajo el supuesto de que “la dirección de unos hombres por otros no descansa en la fuerza”. La dirección, la regla, decía Ortega, es el normal ejercicio de la autoridad, y ésta está fundada siempre en la opinión pública.

Hace ya setenta años las cosas habían cambiado respecto de la época directora, rectora, de Europa, como vemos al leer La rebelión de las masas, porque Europa se adentraba en una decadencia muy preocupante. Ortega comentaba que si los europeos viven acostumbrados a no ser dirigentes, será bastante una generación y media para llevar a todo el continente europeo y con él a todo el mundo, hasta una inercia moral, a una esterilidad intelectual y en suma, a la barbarie universal.

De Ortega y Gasset habría que sacar algunas enseñanzas de utilidad para nuestro presente como españoles y para el presente de los millones de hispanohablantes en América.

Considero un grave error suyo decir que los animales humanos habitantes en las regiones tropicales son inferiores a los europeos.

Esto es una auténtica barbaridad, y no ayuda en nada para que el proyecto de rescatar la Idea de Imperio Español – en el sentido de la propuesta de Gustavo Bueno – como alternativa para enfrentar ese Occidentedel que habla Huntington, en el cual los anglosajones son los únicos capaces de evitar la decadencia de Occidente, en los términos actuales tal como son expresados por el citado Huntington. Otro de los temas clave de la obra de Ortega, en este ámbito de la Europa como directora, se refiere a su afirmación de que “se nos dice que Europa está cesando de dirigir y que no sabe nadie quién va a ocupar su lugar”, para aclarar a continuación que entendemos por Europa, primaria y propiamente Francia, Inglaterra y Alemania.

El papel rector del mundo, tras la Segunda Guerra, quedó en manos de las dos superpotencias, EEUU y la URSS, hasta la fecha oficial del gran cambio y fin de la Guerra Fría : 1989.

Para Hispanoamérica, una especie de quimera que se pretendió similar al Plan Marshall para Europa, la llamada Alianza para el Progreso, fue el espejismo de la supuesta ayuda de su poderoso vecino del Norte. Los años 70 suponen el fracaso de un intento de desarrollo económico para América Latina que culmina con la entrada al GATT de la mayor parte de los países de esa zona excluida de Occidente, recordémoslo, por el señor Huntington, quien llega a afirmar que Latinoamérica se verá libre de la pobreza y desórdenes sociales y políticos en la medida en que sea capaz de abandonar el catolicismo y desarrollar el modelo protestante, en su versión evangélica, por cierto.

España, por otra parte, hasta su – internamente – polémica entrada a la OTAN, era un apéndice de la Europa rica y del poderoso Estado norteamericano, y a ello contribuyó, quiero resaltarlo aquí, la masiva emigración que provocó la derrota de la IIª República manos de Franco y sus aliados – y no deberíamos olvidar a los “neutros benévolos”, de que se ha venido ocupando el historiador español Moradiellos -.

Desde luego, un dato relevante para nuestra cuestión de la Leyenda Negra, es el papel de estos científicos, literatos, sociólogos, historiadores, filósofos españoles del exilio. Porque, ¿cómo es posible que una sociedad atrasada pudiera dar esos frutos? Este asunto no podemos ahora tratarlo con más detalle, pero es relevante y hay que anotarlo, al menos.

En el contexto de una Argentina – hacia los años veinte del siglo XX – deseosa de acertar en el rumbo político como nueva República ya en marcha, encontramos a Alejandro Korn, filósofo y médico, que nos expresa algo muy interesante, similar, a mi juicio, a propuestas clave de la obra de Gustavo Bueno.

“Todos los sistemas son lógicos, pero su abigarrada multiplicidad patentiza la ineficacia de la argumentación lógica. Es que cada filosofía distinta es la expresión de una valoración distinta. Luego ha de correr la suerte fluctuante de las valoraciones. Toda filosofía sistematiza en un alegato la voluntad que la inspira. Alguna vez, también, en épocas de decadencia, la ausencia de una voluntad, la ausencia de una convicción viva, fueron sustituidas por las pobres y vacías lucubraciones de la cátedra”.

Lo interesante de estas ideas de Korn, nos parece, se encuentra en el hecho de que ” la selección – de las valoraciones propuestas a la sociedad – la verifica el proceso histórico; prevalecen las que triunfan”. Pero hay que tener presente la advertencia de Korn de que” no siempre triunfan las más justas propuestas,es decir, las nuestras”. “Para propiciarlas acudimos al raciocinio, a la persuasión, a la coincidencia de los intereses o a la autoridad si la poseemos”.

Korn estaba convencido de que la formación de valoraciones sociales necesita de la pedagogía, entendida como lo que podemos definir al modo de la educación de los miembros de la sociedad, desde el seno familiar, hasta la educación institucional en las escuelas y universidades.

Me parece, sin embargo, que en la época actual, es preciso tener en cuenta el papel “educador” o transmisor de valoraciones que corresponde a los llamados medios de comunicación de masas.

Sobre el papel de la televisión, me permito recordar aquí la importante aportación de Bueno en su libroTelevisión: apariencia y verdad.

Pero no es el de los medios el único ámbito donde se forja la llamada opinión pública, o como la denomina la experta alemana – muy bien criticada, por cierto, por el profesor Felicísmo Valbuena, desde las coordenadas del materialismo filosófico, en su libro Teoría general de la información – Noëlle-Neumann, “nuestra piel social”, sino que se forja en universidades, congresos, conferencias, encuentros, centros de educación de todos los niveles y, cómo no, en los templos, todavía.

Pero aquí nos ceñiremos a los ámbitos del tipo de libro , dirigido a un público amplio, pero muy específico, que es el receptor de la obra de Huntington y de Bueno.

Lo que se constata al estudiar estos dos libros de fuerte implantación política, es el hecho de queexiste una Leyenda Negra sobre la España que forjó un Imperio y un Imperio Universal Civil (no “heril”).

Se niega la tesis que Bueno defiende, no sólo por parte de Huntington, sino por historiadores de enorme influencia en Hispanoamérica, como el célebre Leopoldo Zea.

Bueno plantea lo siguiente:

“Teniendo en cuenta todas estas distinciones, cabría reivindicar la estirpe hispánica de la Idea deImperio de Carlos I, reivindicación que fue propuesta ya, como es sabido, por Ramón Menéndez Pidal, con argumentosemicmuy sólidos y que reciben, nos parece, una enérgica reevaluación desde la perspectivaeticen que nos hemos situado. La Idea de Imperio de Carlos I, sin perjuicio de constituirse en torno a la Universitas Christiana(como condición general previa), habría tenido desde el principio una conformación estrictamente política (no religioso-positiva), incluso gibelina, como la tuvo la Idea de Imperio de Alfonso X el Imperio Universal Civil (no “heril”) sólo puede ser un Imperio conformado sobre reinos cristianos ya existentes o por crear;no puede ser un Imperio conformado por sociedades bárbaras o idólatras, ni tampoco un Imperio de dominación sobre pueblos cismáticos (musulmanes y, acaso también, protestantes). Según esto, si el Imperio debe ser cristiano no es tanto como medio de lograr la más plena unificación política (es la interpretación ordinaria), sino como el único modo de lograr la unificación política misma de los pueblos de un modo no depredador o tiránico “.

Podemos, siguiendo el hilo de las propuestas de Huntington, pensar que lo que él llama Occidente, ha de realizar planes (prolépticos) para conseguir la consolidación del Imperio no depredador, en cuanto a Latinoamérica, hacer que se hagan protestantes, para no verlos como enemigos, esto es, en términos de Bueno, no actuar como Imperio depredador respecto a esos países que forman lo que se conoce como Latinoamérica.

Pero es necesario y de gran importancia para el análisis,ver las limitaciones gnoseológicas graves que el concepto de Occidente manejado por Huntington encierra. De tal manera que Occidente podría ser interpretado, si seguimos las alternativas del libro España frente a Europa, como ese organismo transnacional que se conoce como Organización del Tratado del Atlántico Norte, la OTAN, hasta ahora mantenida en su aspecto militar prácticamente por el núcleo tecnológico de la industria norteamericana, con todos los vínculos de Poder (político, económico, &, que esto implica).

Las dificultades para llevar a cabo la propuesta de Gustavo Bueno son enormes. No sólo por cuestiones históricas, pasadas, como el hecho de que los políticos y en general los habitantes de los distintos países iberoamericanos han sido educados en cierta medida, nada desdeñable en la mayoría de los casos, en la tradición de la Leyenda Negra respecto a España.¿Qué significa esto? Podemos afirmar que es un escollo enorme, al cual habría de prestársele una importante atención si se quiere desarrollar el proyecto alternativo, frente a las opciones de ir perdiendo nuestra propia referencia al período Imperial católico- en el sentido planteado por Bueno- en beneficio, como se ha señalado, de nuestros tradicionales enemigos políticos, los que sí han desarrollado Imperios, sean éstos depredadores , sean generadores.

Además de los componentes históricos, que por cierto, desde la perspectiva política y social iberoamericana, afectan de modo semejante a anglosajones y otros europeos, sobre los que podemos considerar que España tiene una clara ventaja, al ser reconocido, a pesar de todo, por la contundencia de los mismos hechos históricos, que España en cuanto Imperio, sí fue efectivamente generador.

Otros problemas pueden verse en los aspectos económicos, concretamente, la ya larga crisis que afecta a los países de toda Iberoamérica.

El problema derivado de la llamada globalización, incluidos los cambios que afectan el campo político que supone, según los analistas, una descomposición de los llamados Estados-Nación, derivada de los cambios económicos inducidos por las nuevas tecnologías y la creciente “mediatización” de lo político, en una situación de, podemos decirlo así, imperialismo mediático, en el sentido de que los intereses de los grandes consorcios financieros japoneses, norteamericanos y europeos, controlan los mensajes a través de esa red de grupos multimedia.

Dicho en otros términos, ¿de qué modo se puede llevar a la práctica el proyecto alternativo propuesto por Bueno?

Podemos pensar que este proyecto debiera, necesariamente, estar dado in medias res. Ello significa que, si el capitalismo es el único modo de organización social realmente existente, y cuya duración no parece verse comprometida, de momento, habrá que actuar en el intento de una coalición Iberoamericana, no sólo en el ámbito de la lengua y el pensamiento en español, sino , además, en el modelo económico. Quizá esa sea la idea que el actual presidente español, Aznar, ha tenido en mente, al proponer una Fundación para relaciones con Iberoamérica, a la que ha invitado a los dirigentes de la Banca y las principales empresas españolas.

El proyecto quizá esté no sólo en este libro de Bueno, sino que acaso esté ya en marcha, y no sólo por parte de España, sino que se observa, cuando a esta Fundación se decide invitar como miembros, al anterior presidente de México y a otro ex presidente Hispanoamericano.

Y, me parece, si hay posibilidades de que dicho proyecto sea algo más que una quimera metafísica, como algún intelectual, encerrado en la ya citada Leyenda Negra, y aún más, obcecado en el marxismo dogmático ya agotado sin duda, que esas posibilidades de un proyecto político y social para el cual la Idea de Imperio, en el sentido de Bueno, sí tiene raíces muy sólidas en Hispanoamérica, que lo permitan al menos convertirse en una alternativa para enfrentar tanto a la Europa en la que se nos pretende dejar siempre como meros comparsas, como enfrentar a la América en la que se pretende dejar a países como México (en el seno del Tratado de Libre Comercio, NAFTA, por sus siglas en inglés) como meros comparsas o socios menores de un proyecto en el que se los trataría de neutralizar como miembros del mismo, achacándoles, precisamente- tal es la idea manejada por Huntington – de ser bárbaros, respecto de los norteamericanos y occidentales.

Volviendo a las propuestas de Huntington, cuando a Iberoamérica se la deja fuera de Occidente, se está tratando de convertir en un hecho, algo que es una absoluta impostura, un engaño histórico tal que es urgente denunciar. Porque si se deja a Iberoamérica fuera de Occidente, se tiene que dejar además fuera, necesariamente – de acuerdo a la lógicade Huntington – tanto a Portugal como a España, y perdón por la insistencia, esta es la razón del empeño recalcitrante de seguir alimentando la Leyenda Negra.

No quiero dejar de recordar un tema que, desde México y por la influencia y potenciación que ha gozado, desde esferas políticas, ha sido de gran relevancia para este asunto, y porque si se va a trabajar por un determinado proyecto como el propuesto en el libro España frente a Europa, hay que ser conscientes de que se va a encontrar este escollo, pero de manera tal que no resultará sencillo superarlo.

Me refiero a la extensa obra del historiador -esa es su formación fundamental – yfilósofo mexicano, Leopoldo Zea, para quien incluso mereció la pena escribir un libro concreto,en el que se trata de mostrar que tanto Rusia como España jamás han formado parte de Europa, de tal manera, además, que ese hecho sería causa directa de la barbarie que engendran esas naciones. Esto explica la incapacidad de Latinoamérica, desde la perspectiva de Zea, para lograr estabilidad democrática y económica, en suma, para ser civilizados y no seguir en la barbarie; barbarie que nace en el seno de un Imperio Español bárbaro en sí, por la presencia de Inquisidores, de clérigos sumidos en la barbarie del catolicismo, como decía un intelectual al que me he referido, debido a que el Imperio era sólo retro feudal-militar y exclusivamente expoliador.

Hay mucho que discutir a este respecto, desde luego, pero sobre todo me interesa en este momento , entrar a la cuestión de la lucha entre los distintos Estados europeos, por el dominio de los nuevos territorios de América.

El aspecto militar es inseparable de todo Estado político.Y este mismo aspecto esinseparable, como es bien sabido, de la diplomacia. Como es sabido, todos estos factores están presentes en la Historia de los Estados implicados.

Esto supone que, en el actual momento histórico, cada una de las diferentes naciones políticas o Estados, tienen esa perspectiva etic, que podemos relacionar con los usos que hace Bueno como filósofo de los conceptos emic y etic.

Para el asunto concerniente a la posibilidad de, primero, poner en marcha el ortograma imperial y que los Estados de Iberoamérica lo comprendan, es naturalmente necesario hacerlo con la más lograda claridad y teniendo muy en cuenta esos factores emica que nos hemos referido.

Sin duda la propuesta, hecha desde España, puede resultar en cierto modo halagadora, pues se reconoce que los pueblos de Hispanoamérica son por derecho propio parte de la “civilización” de Occidente.

Pero por otra parte es preciso tener presente el llamado problema indígena, tan manipulado por unos y otros, por cierto. Este problema también puede enfocarse desde las coordenadas del materialismo filosófico, me parece, con buenas perspectivas prácticas, ya que coincide con planteamientos de algunos de los más relevantes antropólogos mexicanos, de los que quiero recordar especialmente a Gamio y a Aguirre Beltrán, quienes querían incorporar a los indios que no lo habían sido por las circunstanciasque fuere, a la cultura europea (es decir, a la implantada por España en la Nueva España).

La propuesta de Bueno podrá parecer descabellada, o inclusive, en términos progres, hasta una especie de vuelta a ese rancio nacional catolismo de la Patria imperial católica, &,&.

Lo que propongo es que no es así como se ayuda a establecer unas coordenadas seguras para manejar los problemas de España en Europa y de España en el mundo actual.

Creo que en Hispanoamérica se ha seguido una línea de continuidad en muchos aspectos de la vida social y política que han permitido, hasta la fecha, no ser engullidos por la cultura anglosajona, a pesar de los múltiples intentos de los principales – cuidado a este detalle: no los únicos- países que han tratado de ocupar el vacío de ese Imperio Español; primero Gran Bretaña, y luego, los Estados Unidos. Los dos han trabajado, respecto de América Latina, en una línea más depredadora que generadora, hasta fechas más omenos recientes. Pero sí se está notando un creciente empeño en apuntalar su dominio – económico y político – a través de la “generación de ideas, de pensamiento, de maneras de ser y de estar”, becando a jóvenes, implantando modelos educativos y religiosos, con todo el poder económico y político disponible.

Y España, hasta la fecha, por multitud de circunstancias históricas, no pudo llevar a cabo esa tarea, perolo que está sembrado, tras esa época Imperial, no se ha podido aún eliminar o neutralizar.

La propuesta tiene muchos matices, muchos hilos, pero no me parece desdeñable, y como he dicho alguna vez, puede llegar a “preocupar” a los otros europeos, y claro está, a los otros americanos, a los anglosajones del Norte.

¿Qué puede aportar el filósofo Ortega y Gasset a estos debates? Me parece que encontramos muy interesantes asuntos de utilidad. Pongamos por caso su idea sobre las masas implicadas en un proceso de ascenso político de una nación, que según plantea Ortega, implica que dichas masas no ven mal el ser dirigidas por una cierta élite, ya que verían en ese proyecto beneficio para sí mismas.

Cuando no hay auge sino se vive un proceso de descomposición política, de decadencia de un proyecto como miembros de una sociedad política nacional o estatal, las masas no aceptan ser dirigidas y esto produce, según Ortega, el caos, o lo que viene a ser equivalente, se realimenta la decadencia de tal sociedad. Lo que se observa es una especie de decadencia, en este sentido, en muchos países de Iberoamérica. Los proyectos puestos en marcha por dirigentes políticos de los años sesenta, han fracasado todos, y los votantes se muestran, en algunos casos, como en el actual Perú, desencantados, porque hay una decadencia que se vive en el deterioro de las condiciones de vida. No se tiene “fe” en los políticos. Se promueve el voto en blanco. En otros casos, como en México, la sociedad, las masas (en el sentido de Ortega), estaban tan cansadas de la decadencia a que el PRI las arrastró desde los años setenta, que han buscado la salvación en un líder político que les presentó un proyecto, pero el riesgo es que ese proyecto sea fagocitado, digamos, por el de sus vecinos, los poderosos EEUU imperiales.

Y aquí vemos cómo el tema planteado por Bueno es de la más urgente relevancia en este momento histórico.

Por otra parte, el hecho de que España forme parte tanto de la OTAN como de la UniónEuropa, hace aún más compleja la cuestión de la propuesta de Bueno. Quiero decir que debe ser llevado a cabo con mucha “diplomacia”(cosa que espero seamos capaces de hacer, si de hecho este proyecto se va llevando a la práctica con la envergadura que precisaría), para evitar llevarlo a un posible fracaso prematuro.

Quizá un error, ya en marcha, derivado acaso de falta de apoyo filosófico, lo encontramos en el actual modo de empezar el llamado Instituto Cervantes, desde España, dejando a un lado la participación de hispanoamericanos.

Creo que Bueno debe hacer un esfuerzo más para que desde España e Iberoamérica desarrollen estas propuestas.Ya existe y es un enorme esfuerzo, la Fundación Gustavo Bueno, que trabaja en esta línea, pero no esperemos todo de una sola persona, creo que es preciso el apoyo de quienes vemos valiosa la propuesta alternativa, como la vengo denominando, y más que demoler antes de edificar, tratemos de mirar los planos del proyecto y discutir si vale la pena o no seguir construyendo algo, o reformar los planos, o empezar por demoler los primeros ladrillos, antes de saber qué se pretende construir.

Las posibilidades que se abren, desde la plataforma en que se ha situado Gustavo Bueno, a la América Hispana, se reducirían a tres, a saber:

1-“Ser el “reverso” de la América anglosajona: mano de obra barata del capitalismo del dólar; abrirse a la influencia de su organización económica, de su filosofía analítica, sus religiones evangelistas o calvinistas y su tecnología y su modo de vida”.

Por cierto, señalaré muy brevemente que esto no son palabras, sino que, al vivir (de nuevo) la realidad mexicana durante un año (entre el verano del 99 y el del 2000) pude constatar cómo esta “posibilidad” se está extendiendo de hecho, pero además, en el caso de la filosofía, de una manera totalmente “degenerada”, en cuanto a su aplicación académica y política, respecto al modo en que los norteamericanos lo llevan a la práctica.

2-“Tratar de alcanzar una independencia efectiva, buscando la unidad o la identidad común mediante su “liberación” del capitalismo anglosajón, pero también del capitalismo europeo y ,en particular, de España. Los promotores de la llamada “filosofía de la liberación” van por ese camino

Habría que comentar sobre este asunto que además están, en concreto el filósofo argentino-mexicano Enrique Dussel (y lógicamente todos sus discípulos), haciendo el juego a los alemanes de la “ética del discurso” y de la “hermenéutica”, porque pretenden lograr con ello su aval filosófico. Realmente es fantástico este asunto, en el sentido de la ficción literaria y su fantasía.

Por cierto, merece la pena señalar en este momento la importancia de ofrecer alguna filosofía sistemática “fuerte” para entrar en la dialéctica que existe, con alguna alternativa que tuviera cuando menos posibilidades serias de enfrentar esta situación con éxito. Me parece que la Teoría del Cierre Categorial podría jugar este papel, no sólo en América, sino en la propia Europa.

3-“Tratar de construir la “liberación”, respecto de América del Norte, no en el sentido de la inmersión en los abismos de la Pachamama, sino en el sentido del desarrollo de la cultura y lengua que les es más común(…)”.

Es importantísimo, en el contexto de toda la argumentación sobre la oposición “Madre Patria/Leyenda Negra”, tener muy en cuenta lo que Bueno advierte sobre la relación entre los actuales Estados de la América Hispana (Iberoamérica) y España.

No se trata de ninguna manera de propuestas panhispánicas que desde España fueran vistas como una re españolización de América, que “serían vistas, desde América como un movimiento intelectual y económico “que no dejaría de ser imperialismo”.

Y esta es la tesis, que por lo que puedo comprobar, no ha sido entendida por los críticos o comentaristas del libro de Bueno. Una tesis fundamental que se puede enunciar de este modo :

“Aquí partimos de la soberanía y de la independencia, no sólo política, sino cultural, de los pueblos hispánicos americanos y de los intereses que ellos puedan tener en vivir dentro de una comunidad hispánica frente al imperialismo yanki. Pero lo que afirmamos es que el fundamento de estos intereses, si existen, aunque nada tenga que ver con un actual “imperialismo” español, no podría ser desconectado del “imperialismo generador” pretérito”.

A continuación nos encontramos, en el libro de Bueno, una serie de propuestas para llevar a la realidad, en el caso de elegirse la opción tercera de las anteriormente propuestas, con las dificultades, muy serias, que encontraría su posible puesta en marcha. En especial, cuando de economía se trata, los intereses agrícolas europeos (especialmente franceses y los propios españoles).

Si tenemos en cuenta que la opción es muy difícil, ya que, como Bueno señala, las “Cumbres” Iberoamericanas recientes y las proyectadas, se han venido limitando a meros acuerdos en campos muy acotados: intercambios culturales, de cooperación (vía ONG´s) e inclusive en asesoría para temas de “seguridad ciudadana”, lo que parece quedar como más efectiva realidad, es que el imperio anglosajón se fortalece y que España sigue enfrentando sus propios problemas acerca del papel que le queda en este contexto -respecto de América Hispana y de Europa – .

Me parece que Bueno no es, ni mucho menos, tan ingenuo como para promover, como algunos quieren presentarlo, una alternativa tan descabellada como si fuera “la vía” a seguir. Lo que ha hecho en este libro es, por una parte, advertir de las falacias derivadas de ese relativismo cultural, que tanto daño ha venido haciendo (y seguramente seguirá) en los países de América. (Por cierto, no creo que sea en absoluto algo casual o inocente, el hecho de la cantidad apabullante de cátedras especializadas en los llamados “estudios de género ” y de “identidad”. Se busca potenciar, desde EEUU sobre todo (ojo, también se está trabajando de este modo en Europa, sobre todo últimamente en la Europa ex comunista) una antropología y sociología de las identidades culturales.

Por otra parte, se señala el enorme riesgo, no de desaparecer como “naciones” en el seno del bloque yanki, sino de conformar la parte de reserva de mano de obra barata manejada con la ayuda de las élites criollas de siempre (desde la Independencia es notorio).

La razón de que Bueno “insista”, al menos eso podemos pensar, que hay una cierta insistencia, o mejor aún, una apuesta por la posibilidad de una relación España / Iberoamérica frente a Europa y frente a los Estados Unidos de Norteamérica, la encontramos en sus tesis sobre el proyecto “europeo” de Europa, el proyecto actualmente en marcha que, como muy bien ha mostrado el propio Bueno, es un “arrojado histórico” que determina las posibilidades de construcción de ese proyecto de Europa.

Pero es precisamente en este punto, donde se ve reforzada la apuesta, que en otro contexto no determinado desde las citadas coordenadas históricas que diseñan la actual Europa en construcción, podía parecernos muy difícil de explicar y hasta descabellado o hasta, llegando al límite, reaccionaria (como ha definido dicha apuesta de Bueno, Fuentes Ortega, por ejemplo).

Consideremos a continuación dos aspectos muy relevantes para la propuesta de una Comunidad (sea de un tipo u otro) de Estados Iberoamericanos.

En primer lugar, el hecho de que España pertenece a la Unión Europea, lo cual condiciona las propias relaciones políticas españolas con los Estados Iberoamericanos, por ejemplo, en cuanto a la llamada doble nacionalidad. Que España acepte que un súbdito argentino pueda ser español, no implica que el argentino que hubiese adquirido, desde las legislaciones argentina y española derechos de doble ciudadanía, tenga por ello, los derechos como “europeo”.

En este ámbito, la consideración de Bueno acerca de la Comunidad o Unión Europea como una biocenosis, es aplicable también al caso de América. Un ejemplo muy conocido: el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, en el que México, Canadá y Estados Unidos forman una “comunidad”. Allí el concepto de biocenosis que maneja Bueno es prácticamente evidente.

En segundo lugar, y estrechamente relacionado con el concepto de biocenosis – en el citado sentido de Gustavo Bueno – podemos considerar dos aspectos :

1- Los distintos Estados de Iberoamérica, cuando firman Tratados, no lo hacen en nombre de esa “ideológica” noción de solidaridad entre pueblos “hermanos”, de la que se llenan los labios los políticos, sino que se hacen teniendo que establecer estrategias prolépticas de fines y medios , dados en una “lucha por la vida”,en la que no se puede hablar de fraternidad latinoamericana. Esto, por una parte, y sin perjuicio de reconocer que la misma idea de biocenosis, aplicada a este tema, resulta ser factor de uniones efectivamente benéficas para los Estados que las construyen; pues ellos mismos, a su vez, deben cooperar para mantener la vida de sus poblaciones, la eutaxia, en el sentido que de Bueno a este concepto de las Ciencias Políticas .

2 – La relación de estos Estados Iberoamericanos, que forman biocenosis determinadas, como es lógico, por el propio medio: cercanía física, fronteras comunes, problemas similares, posibilidades de establecer políticas de colaboración aacdémica, &, con otros grupos o biocenosis.

Mencionaré, a modo de ejemplo, el caso de México. Cuando México forma parte de ese tratado con Canadá y EEUU, se produce un cambio en su modo de relacionarse con sus vecinos al Sur, en especial con Centroamérica, que empiezan a ver cómo la distancia económica, política, demográfica, que los separaba, parece acrecentarse enormemente, ya que ellos mismos ven muy difícil poder ser socios de ese Tratado(el TLC).Intentará México, sin embargo, de mantener las mejores relaciones con sus vecinos centroamericanos, pero teniendo a su vez que actuar en el seno del TLC. Le sucedería a México un poco lo mismo que a España en sus relaciones con Iberoamérica, radicalmente diferentes antes y después de ser miembros de la Unión Europea.

Otro aspecto de México, por ser además el país más emblemático en este sentido, es el de sus relaciones con el mundo anglosajón.

En México, las cuestiones a que Bueno hace referencia sobre el Imperio Católico español en cuanto que se enfrenta tanto al Islam como al cristianismo luterano y calvinista y sus “variantes evangélicas”, las encontramos especialmente desde que los gobernantes de EEUU comenzaron a prestar atención a la problemática de cómo consolidar y desarrollar su proyecto imperial depredador en fase de paso a imperio generador – lo cual por cierto, supone la desaparición de la cultura anterior, vía sustitución, que es lo que propone claramente Huntington -.

Enfrentaron el problema de que el cristianismo católico se transformaba en lo que la Iglesia (el Vaticano) consideraba una herejía, a saber: la teología de la liberación, pero más bien por la apropiación que los políticos marxistas (en concreto en Nicaragua) llevaron a la práctica real, abortada militarmente por las “contras” dirigidas por EEUU, como es bien sabido.Y este es el tema que Bueno advierte: cómo, tras la derrota político militar a la que ayudó el papa polaco, de esa opción marxista católica, totalmente contraria a los intereses capitalistas de EEUU, se presenta una situación completamente diferente, en la que el único modo de enfrentar al luteranismo (es decir, al imperio anglosajón) en Iberoamérica (y en España de diversa manera, pero con rasgos genéricos comunes, respecto de Iberoamérica), sería potenciar el catolicismo.

Es aquí donde encuentro un problema, acaso derivado de la falta de espacio – me refiero al libro España frente a Europa, pues un libro que se centra en la relación de España y Europa, el asunto de Iberoamérica, creo, no ha tenido la posibilidad “física” necesaria : hubiera sido necesario otro libro mucho más extenso.

Me refiero a lo siguiente: lo primero que saldrá a la luz, es la crítica que plantea que la España Católica no ayudó a mejorar las expectativas de las Naciones Iberoamericanas, tras la Independencia, porque era una España que censuró las Ideas de la Ilustración y por tanto, mantuvo a Iberoamérica en desventaja respecto a sus vecinos del Norte, que sí lograron avanzar social, económica y políticamente. Es la tesis de Zea sobre Ariel y Calibán, tan extendida en las universidades de Iberoamérica.

El hecho es que los dirigentes Iberoamericanos buscaron a lo largo del siglo XIX adaptar a sus Repúblicas el modelo europeo del liberalismo político. Pero aquí hay un periodo histórico de crucial importancia para comprender los problemas de Iberoamérica y sus relaciones con los Imperios europeos y el norteamericano.

No podemos extendernos en este tema, pero sí quiero prácticamente ya para terminar comentar que México, en el momento actual, está vinculado cada vez más, en todos los aspectos del comercio, la academia, el arte, la banca y la industria, a la vida estadounidense, en especial todo el Norte del país.Y la cuestión, en cuanto a la propuesta de Bueno, será la de saber si a los mexicanos les interesa realmente establecer esa relación con España o les interesa más seguir la relación ya en vías de una muy fuerte consolidación con los yankis.

Me interesa recordar la idea de un especialista mexicano en las relaciones de México y EEUU- por cierto, nada partidario de ellas, en el modo en que se vienen desarrollando, precisamente por la enorme asimetría de las culturasmexicana y estadounidense – de que existe una “absorción benevolente de México, por parte de su vecino anglosajón”. Para desarrollar un plan en el sentido de la propuesta de Bueno, hay que trabajar, me parece, en dos sentidos (entre otros temas) que son básicamente los siguientes:

Enfrentar la Leyenda negra o su mito fabricado por los enemigos de España, desde luego los ingleses y sus primos yankis, por medio de la “contraleyenda”. En este sentido es en el que he querido presentar a ustedes el libro de Gregorio Selser sobre la violación de los derechos humanos en Estados Unidos.

Mostrar cómo, a través de la manera en que el catolicismo puede manejar la filosofía, se puede obtener el beneficio de no ser “absorbidos” por ese Imperio que para generar pasa necesariamente por una fase depredadora a la que parece ser que no se le ha dado la importancia en el actual momento, pues muy hábilmente se presenta como el socio solidario, y esto también se puede demostrar recurriendo a autores como Selser que no es, por cierto, ni mucho menos utilizado en las universidades privadas de México, que miran a los EEUU o a los alemanes, para construir un capitalismo protestante, es decir, un capitalismo que beneficia a los alemanes, ingleses, norteamericanos y a sus socios en Iberoamérica.Y ese problema también quiero advertirlo aquí, porque, me parece, la Iglesia Católica puede adoptar tantas pieles como sea necesario a sus intereses. Pacta con los anglosajones cuando le interesa,y este es un muy gran escollo para lograr algo.

Por lo tanto, y creo que Bueno lo ha visto con mucha claridad, hay que dedicar una atención especial al estudiar el concepto de Imperio español, cuando advierte el autor de España frente a Europa que los Reyes españoles no aceptaban un Imperio sometido a la Iglesia.

Autor

Eliseo Rabadán Fernández

erabadan@yahoo.com

DEPENDENCIA ESTRATÉGICA: UNA APROXIMACIÓN HISTÓRICO-CONCEPTUAL JOHN SAXE-FERNÁNDEZ

http://conceptos.sociales.unam.mx/conceptos_final/422trabajo.pdf?PHPSESSID=ffc42510e755335c76404a255913b8ab

La globalización , en el caso de México, lleva a una situación en la que el concepto de soberanía del Estado es prácticamente borrado del mapa de conceptos útiles para explicar la realidad, desde un punto de vista materialista

Conceptos
y fenómenos
fundamentales
de nuestro
tiempo
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES SOCIALES
DEPENDENCIA ESTRATÉGICA:
UNA APROXIMACIÓN HISTÓRICO-CONCEPTUAL
JOHN SAXE-FERNÁNDEZ
Enero 2009
2
DEPENDENCIA ESTRATÉGICA:
UNA APROXIMACIÓN HISTÓRICO-CONCEPTUALi
Por John Saxe-Fernándezii
1. Preámbulo
Los referentes empíricos e históricos a los que apunta el concepto de “dependencia
estratégica”, aunque presentes en la experiencia de civilización humana y su relación con
el uso y transformación de los recursos naturales por el desarrollo de la agricultura, la
metalurgia y el empleo de los combustibles fósiles, están fuertemente engranados con la
mecanización e industrialización civil y militar experimentada por el capitalismo en el
periodo posrenacentistaiii y de manera particular e intensa con el arribo del carbón, uno de
los detonantes de la era industrial, abriéndose la posibilidad de un nuevo principio de
acumulación: la implementación de energía obtenida físicamente.iv
La experiencia de mediados del Siglo XVIII a la fecha muestra que el cuadro de
estratificación de poder de las relaciones internacionales está fuertemente impactado por la
productividad industrial. El acceso, control y utilización de los combustibles fósiles,
(carbón, petróleo, gas natural), la producción de hierro y acero y de un amplio espectro de
materias primas no sustituibles localizados en la periferia capitalista como bauxita, cromo,
cobalto, cobre, manganeso, níquel, zinc y uranio, entre muchos otros (ver cita L) son
parámetros básicos utilizados en la ciencia social para determinar el potencial militar e
industrial entre las naciones.
Como la demanda de recursos, incluyendo en tal categoría todas las materias primas y
todo tipo de deshechos crece en proporción a la expansión de la producción, al dar inicio
la segunda década del Siglo XXI parecen más nítidas las advertencias sobre los límites
materiales y ambientales al expansionismo capitalista, gestándose desde décadas atrás, un
predicamento en el que las necesidades de los países “desarrollados” en general y de
Estados Unidos (EUA) en particular, representan una fuerte carga tanto para los recursos
planetarios, que son finitos, como para la ecuación ecológica planetaria, requerida para el
funcionamiento y permanencia del vulnerable y delicado marco de referencia
“bioquímico” en que se sustenta la actividad humana sobre la corteza terrestre.
En los estudios convencionales se interpreta el consumo de combustibles fósiles, de la
hidroelectricidad, y la nucleoelectricidad, como un indicador básico para determinar el
grado de industrialización de cualquier nación. Según esta perspectiva, así se muestra la
capacidad técnica para explotar la energía y se refleja la intensidad del ritmo económico.v
La situación es más compleja porque no se consideran los costos al medio ambiente, su
3
protección y defensa y porque se desestima el grado en que los guarismos indican la
intensidad del “derroche”vi energético, de metales y minerales, en los países capitalistas
centrales.
2. Recursos naturales y Guerra
La guerra es un fenómeno complejo y multifactorial, repleto de incertidumbre. La inmensa
literatura sobre la temática plantea perspectivas políticas y militares aisladas, dejando a un
lado la incidencia en su etiología de las fuerzas productivas que son las que, con su
industrialización en masa y el empuje de la Investigación y Desarrollo, se manifiesta en
mortíferos y ecológicamente devastadores despliegues aéreos, terrestres y marítimos. Por
ello conviene tener presente que la tecnología propia del proceso de industrialización tornó
primordial al logro “interés nacional” el acceso al carbón, hierro así como una amplia
gama de materias primas (ver adelante). La intensificación y mayor densidad en los flujos
de mercancía, capital y tecnología experimentados con altos y bajos durante el
posrenacimiento ocurrió entre el caos y el orden, en ecuaciones cambiantes de poder
donde, en especial a lo largo de los Siglos XIX y XX, el dominio de la tecnología, el
acceso a una vasta reserva de recursos humanos y materiales resultó central en la ecuación
internacional de poder. El acceso a esos recursos, dentro y/o fuera de la respectiva
jurisdicción nacional se posicionó, con creciente intensidad, como eje alrededor del cual
giraría cualquier intento serio de entendimiento de los intereses materiales de las clases
dominantes y para ponderar las necesidades, fortalezas o vulnerabilidades objetivas de los
aparatos bélico-industriales. En los últimos doscientos años su impacto en el desarrollo del
conflicto internacional en general y en la etiología e las guerras en particular, ha sido
decisivo.vii
La vinculación entre los asuntos de “seguridad” y las carencias de materia prima no es
historia nueva, pero durante el siglo XX con la masiva y penetrante “modernización”
militar alcanzada, registra un nuevo orden de magnitud, en especial en EUA después de la
vasta movilización bélico-industrial de la Segunda Guerra Mundial, misma que muchos
han visto como el “ariete” anti-recesivo que costó cerca de 70 millones de vidas y que
“rescató” a la economía mundial de la Gran Depresión.
Esa movilización profundizó todavía más la simbiosis entre los grandes monopolios
que se fueron gestando a lo largo de los siglos XIX y XX y la experiencia institucional
desarrollada desde la fundación de esa nación bajo lo que se conoce como la “presidencia
imperial”.viii Como lo hemos indicado en otra oportunidadix, a la luz de la experiencia
4
histórica de dos guerras mundiales y de masivas evidencias documentales, los procesos
que se desarrollan alrededor del fenómeno de la “dependencia estratégica” son
imprescindibles en todo intento de elaboración conceptual porque, después de todo, la
dinámica de la economía industrial capitalista, tal y como ella se ha expresado hasta ahora,
ha sido de tal naturaleza que la necesidad de nuevas fuentes de materia prima, mercados y
suministros frescos y baratos de mano de obra se amplía constantemente, desempeñando
un papel preponderante en todas las etapas del conflicto internacional y en las crisis
económicas.x
En la era de armamentos nucleares, químicos y biológicos, capaces de ser desplegados
desde aire, mar y tierra por medio de la cohetería balística y anti-balística de alcance corto,
mediano e intercontinental, es de enorme importancia esclarecer el papel de factores
político-institucionales, como los vínculos entre la “presidencia imperial” y los intereses
de fracciones del alto capital, en particular en sectores clave como el energético (empresas
del petróleo, carbón, gas natural), automotriz y bélico-industrial. Es un sistema que, a
decir del politólogo Marcus Raskin opera bajo el principio de que “el gobierno es un
negocio y los negocios son el gobierno”.
De igual prominencia sobre la etiología bélica y el orden de probabilidad de su
intensificación a nivel local, regional o entre potencias centrales, lo es la dimensión
geoestratégica. Ello adquiere un sesgo de alta significación y urgencia cuando, como
ocurre en nuestro tiempo, se detecta una acelerada crisis hegemónica estadounidense. Un
asunto central a determinar es si el “hegemón” se preocupa por evitar procesos o la
gestación de eventos y dinámicas que adquieran un ímpetu propio y que conduzcan a los
desenlaces contemplados en el escenario planteado por Falk,( ver adelante) o si, por el
contrario, opta con el “brinkmanship”, es decir, la toma de riesgos de guerra general
terminal para “persuadir” a los adversarios, como se experimento durante la Guerra Fría y
como queda hecho explícito en el proyecto estadounidense de desplegar su sistema
antibalístico nacional en Polonia y la República Checa. Al respecto conviene recordar, con
Einstein, la naturaleza “Terminal” de una Tercera Guerra Mundial.
En esta esfera y a la luz de los procesos que desencadenaron dos guerras mundiales
durante el siglo XX, el manejo racional y equilibrado de la crisis hegemónica, en
particular aquella relacionada con la “dependencia estratégica” es crucial, por la
centralidad del petróleo, minerales y metales en el funcionamiento industrial y militar.
Como bien lo percibió Richard Falk en 1979, en un trabajo dedicado a explorar cómo una
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Tercera Guerra Mundial podría iniciarse en torno a la disputa por el petróleo en el Oriente
Medio:
…las guerras generales en el pasado siempre han ocurrido cuando una gran
potencia trata de compensar su declinación económica y política
recurriendo a instrumentos decisivamente militares. En estos momentos,
creo que el liderato estadounidense está tratando, cada vez con más vigor,
de neutralizar una realidad creada y expresada en la debilidad del dólar en
la esfera económica y por la pérdida de control sobre el Tercer Mundo en
términos de recursos naturales. Estados Unidos está tratando de vencer esa
debilidad por medio de la superioridad militar, y es en el contexto de tratar
de enfrentar la desventaja política y económica buscando la superioridad
militar que las guerras más horribles…han ocurrido.xi
La observación es más significativa si se tiene presente que ese análisis se hizo pocos
meses antes de la enunciación de la Doctrina Carter que fue el fundamento de la “guerra
de autosuficiencia anticipatoria” que forma parte central de la Estrategia de Seguridad
anunciada por Bush hijo en septiembre de 2002. Se trata de la más grave violación al
derecho internacional contemplada por la normatividad derivada de los Juicios de
Nuremberg. En 1979 eran contundentes los indicios de la crisis de acumulación del
capitalismo, cuyo despliegue se confirma en el descalabro económico-financiero que, al
cerrar la primera década del siglo XXI, abate a la economía de EUA y del mundo.
Por ello el manejo soberano de los recursos naturales en contextos bien definidos por
el derecho internacional público resulta crucial, tanto desde la perspectiva de la paz
mundial como de los equilibrios ecológicos. Así lo reiteraron en 2008 las naciones
organizadas en torno a la Unión de Naciones de América del Sur (UNASUR). De aquí
también que el reconocimiento del papel de la “dependencia estratégica” en la etiología de
las guerras sea crucial.xii Al finalizar la década de 1970 Richard Barnet percibió este
asunto así:
Ya está en curso una lucha global sobre la distribución de los recursos
naturales. Un asunto político vital es si quienes detentan el poder del
presente sistema de recursos controlará el próximo. La guerra ha sido la
forma favorita usada por las grandes potencias para solucionar sus
necesidades de recursos. Si se desata otra guerra mundial, lo más probable
es que el conflicto ocurrirá en torno a lo que los estados industriales
6
consideren los elementos de supervivencia. El petróleo, desde luego, pero
también el hierro, cobre, uranio, cobalto, trigo y el agua.xiii
Ciertamente el éxito logrado por el paradigma leninista, que incluye todas las fuerzas
presentes en la creación del producto social, sobre el clausewitziano ,que enfatiza la
dimensión político-militar para explicar a nivel de ciencia social los procesos que
conducen a la guerra y el conflicto se debió fundamentalmente a su más estricta
inmanencia. Además, explicitó condiciones objetivas en el sistema de relaciones
internacionales cuando ya el proceso de industrialización experimentaba grandes avances.
Es sobre la base de esa inmanencia, ampliamente corroborada por analistas entre
quienes sobresale Michael T. Klare,xiv que en este trabajo se propone que: a) el
surgimiento de cualquier guerra particular no es necesariamente un acto deliberado de un
actor claramente definido. Las naciones pueden ser compelidas hacia la guerra por fuerzas
objetivas internas y eternas, actuando en un sistema de intereses de clases en conflicto:
existen factores, como un embargo en el abastecimiento de un bien esencial como el
petróleo o el agotamiento de la reserva petrolera, que arrastran y actúan sobre el sistema
de intereses de clase, y estas fuerzas pueden desatar ciertos acontecimientos sobre los
cuales pueden tener poco o ningún control quienes deciden; y b) las guerras, las
operaciones encubiertas y los golpes de estado, usados por las potencias como parte de su
arsenal para el apoderamiento de los recursos naturales, pueden tener consecuencias
totalmente imprevistas para las mismas clases sociales en cuyo nombre e interés fueron
iniciados, financiados y llevados a cabo.xv
Antes de la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, Alemania importaba el 25% del
hierro y del plomo consumidos, y cerca del 78% del cobre, mientras que sus suministros
principales de plomo y zinc provenían de regiones poco confiables, bajo el control del
imperio británico. Se calcula que cerca de diez millones de trabajadores industriales
(aproximadamente el 40% del total) se mantenían gracias a actividades directamente
vinculadas con la materia prima importada. Naturalmente, la interpretación histórica
contemporánea sobre las causas de la Primera Guerra Mundial considera no sólo los
aspectos políticos y militares sino también los económicos. Entre los estudios recientes
más destacados puede mencionarse el de Fritz Fisherxvi, quien ha presentado abundantes
pruebas de que la decisión alemana por la opción bélica obedeció a su desesperado intento
por lograr una posición global similar a la belga y la inglesa, sobre la base de instrumentos
militares que le permitieran vencer su dependencia de materia prima vital. El autor
muestra que, en efecto, entre los objetivos militares de primer orden figuraban las
7
campañas destinadas a la “toma” del hierro de la Lorena francesa, el manganeso, el carbón
y el hierro de Ucrania, así como otros recursos estratégicos de Bélgica, Turquía y de las
colonias africanas.
Así, la dependencia estratégica ocupa un lugar central entre las fuerzas y factores
presentes en la etiología de acontecimientos internacionales de tipo bélico. A nadie escapa
el papel de la “dependencia estratégica” alemana en los años treinta, por ejemplo en su
déficit de petróleo y hierro requeridos por el rearme y expansionismo militar. Alan
Millward,xvii muestra que en esa época Alemania, bajo la movilización bélico-industrial
nacionalsocialista, como parte de su respuesta a la humillación de Versalles, se transformó
en la principal potencia industrial en Europa. Su ejército surge como el más poderoso en
un momento en que, como señala Deightonxviii, la fuerza de trabajo, la generación de
energía y la máquina de vapor conformaban el fundamento de la prosperidad y del poder:
Los campos carboníferos alemanes eran inmensos, su población grande y
capaz, pero no contaba con abastecimientos petrolíferos. Aunque sólo un
sector de punta del Ejército utilizaba tanques y vehículos blindados la
economía como un todo se hacía más y más dependiente del transporte
motorizado. A pesar de la captura y control de campos petroleros y de la
producción de combustible sintético, el suministro petrolero se mantendría
como un problema constante para Alemania.xix
Aún más, según los altos responsables de la economía y del aparato militar, ante una
importación del 75% del petróleo consumido, la toma y control de los vastos recursos
naturales y petroleros de la Unión Soviética eran según ellos, una necesidad impuesta por
la “dependencia estratégica”. Desde junio de 1936, varios años antes de la brutal
operación Barbarosa contra Rusia, el general von Fritsch ordenó la realización de un
estudio sobre las necesidades financieras, de fuerza de trabajo y en particular de recursos
naturales. En un apéndice del estudio se mostró que el factor más delicado y vulnerable
era la falta de petróleo y la infraestructura para almacenar al menos un millón de
toneladas. Según la tasa de consumo en un escenario de guerra, aún tomando en cuenta la
producción de petróleo sintético, Alemania sólo podría pelear por siete meses. Además su
dependencia estratégica no se restringió al petróleo: importaba el 90% del estaño, 70% de
su cobre, 80% del hule y 99% de la bauxita. El estudio, con la apropiación violenta de los
recursos en mente, articulada bajo los parámetros de la “dependencia estratégica”,
advierte que “sólo los recursos de la Unión Soviética le permitirían a la máquina bélica
alemana continuar la guerra”. xx
8
La competencia franco alemana por Alsacia-Lorena fue motivada esencialmente por
los depósitos de hierro más grandes de Europa. De igual manera, la controversia entre
Polonia y Alemania por la Alta Silesia difícilmente podría explicarse en forma cabal como
manifestación de puro sentimiento nacionalista o de un ente denominado “imperativo
territorial”, misteriosamente engranado en el aparato genético de los pueblos, porque
ciertamente comportó el control no sólo sobre el mayor yacimiento europeo de carbón
sino también de vastos depósitos de plomo y de zinc, todos ellos vitales para la expansión
industrial durante las primeras décadas del siglo XX.
3. La Centralidad bélico-industrial de la dependencia estratégica
La movilización bélico-industrial, que exige el acceso a una amplia gama de materias
primas, junto con el crecimiento del mercado mundial desde las primeras décadas del siglo
XX, impulsó un alto grado de interdependencia entre los estados nacionales europeos.
Pero la interdependencia también significaba tanto en el contexto europeo como mundial,
que algunos estados industrializados eran más dependientes y vulnerables que otros,
debido, entre otras razones, a que la distribución de depósitos minerales y de
combustible corresponde a ordenamientos geológicos que nada tienen que ver son las
divisiones territoriales existentes. No extraña entonces que entre los estados capitalistas,
los más dependientes de materias primas estratégicas y de mercados externos, como
Alemania, Japón e Italia, resultaron los más beligerantes, internacionalmente agresivos y
expansionistas. Inglaterra y EUA ya por entonces contaban con accesos asegurados por
medio de esquemas político-económicos y militares de corte imperialista, a los recursos en
ultramar: el “Imperio” en el primer caso, y la expansión del “espacio vital” estadounidense
sobre América Latina bajo los auspicios del monroísmo de la “presidencia imperial”.
La ausencia de una base interna diversificada de materia prima adquirió mayor peso en
el sistema de conflicto de la Europa continental después de la Primera Guerra Mundial,
paralelamente con los desarrollos sociales y económicos propios del proceso de
industrialización. Las relaciones entre las deficiencias minerales y de combustible y los
procesos que culminaron con la Segunda Guerra Mundial son complejas, ya que
comprenden tanto los conflictos sociales internos y las tendencias de la economía hacia
“soluciones” bélicas de la crisis, como los elementos ideológicos, entre los que destacaba
el fanatismo nazi-fascista. Pero la “dependencia estratégica” desempeñó un papel
imposible de soslayar. “En cuatro años”, escribía Adolfo Hitler en un memorándum de
1936 en el que discutía la dependencia estratégica teutona,
9
…Alemania debe ser completamente independiente de otros países en lo
que respecta a aquella materia prima que nosotros mismos podremos
producir con la habilidad alemana, utilizando nuestra industria química y
mecánica y por medio de nuestra industria minera.xxi
Simultáneamente con un dinámico proceso de rearme, el reconocimiento de la
“dependencia estratégica” llevó a Hitler y su gabinete a elaborar todo un programa
ideológico centrado en dos objetivos principales que, en el terreno de la guerra y del
expansionismo aglutinaron, a decir de Eischoltz, “… a la camarilla de Hitler y a todos los
monopolios y grupos monopolistas importantes: a) el desmantelamiento de Versalles y b)
la incautación de un nuevo espacio vital”.xxii
Como paso inmediato para enfrentar su “dependencia estratégica” planearon un vasto
programa de invasiones y ocupación territorial contra Austria, Polonia y la URSS para
apropiarse de su fuerza de trabajo, infraestructura industrial e inconmensurables riquezas
naturales y erigir una Grossraumwirtschaftxxiii (economía de grandes áreas), europea y de
ser posible un gran imperio colonial africano.xxiv
El programa incluye una germanización de la Doctrina Monroe aplicada por EUA en
América Latinaxxv. Inspirados en la doctrina y en la práctica del monroísmo
estadounidense, los ideólogos del nacional socialismo procedieron a una elaboración
doctrinaria que justificara la aplicación de una agresiva e intervencionista política
internacional centrada casi exclusivamente en el impulso e interés de los grupos
dominantes del capital monopolista. Carl Schmitt, como bien apunta Neumann, surgió
como la voz cantante del grupo revisionista del nacional socialismo y encabezó la tarea de
reformular y adaptar la Doctrina Monroe a las necesidades del capital monopólico alemán
porque la consideraba como “el ejemplo más afortunado de un principio en gran escala de
derecho internacional”.xxvi No extraña que estas nociones hayan resultado atractivas entre
los altos círculos empresariales y de seguridad nacional de EUA, entre otras razones por la
hermandad entre las doctrinas de las grandes áreas económicas y la doctrina Monroe, cuya
primera gran experiencia, a nivel continental y territorial fue precisamente a costa de
vastos territorios mexicanos: una magna operación articulada, como lo ilustra Arthur
Schlesinger, bajo la presidencia imperial de James Polk.
El programa nacionalsocialista se orientó a transformar a Europa en su “reserva
estratégica” de fuerza de trabajo y recursos naturales, como Washington lo hacía con
Latinoamérica y el Caribe, ello como parte de un esquema económico-industrial que, lejos
de apoyar una difícil autosuficiencia, se encaminó al almacenaje de la materia prima
10
adquirida del exterior para mejorar las capacidades bélicas, necesarias precisamente para
la ampliación del “espacio vital” (Lebensraum) de la base de recursos naturales. Para
Hitler et al, la “solución definitiva” a la dependencia estratégica consistió en “…una
extensión de nuestro espacio vital, es decir, una ampliación de la base de materia prima y
de alimentos de nuestra nación”.xxvii
Haciendo referencia al papel crucial en la dinámica histórica de los recursos naturales
en general, y de la energía en particular, William L. Shirer ha mostrado abundantemente el
papel de la dependencia estratégica en la conducción de los programa bélicos del régimen
nazi, mostrando que su éxito se basó no tanto de sus divisiones de infantería, sino de sus
tanques y de su fuerza aérea, que, a su vez, dependían del petróleo:
…bajo el mando de Hitler el toque consistió en desarrollar la
autosuficiencia alemana en dos materiales sin los que la guerra moderna no
podía pelearse: la gasolina y el hule, los cuales habían tenido que
importarse. El problema de elaborar gasolina sintética del carbón ya se
había solucionado (por los científicos de la compañía Farben) a mediados
de los 20. Después de 1933 el gobierno nazi le dio la luz verde a Farben
para la elaboración de petróleo sintético, y giró instrucciones para elevar la
producción a 300 mil toneladas para 1937.xxviii
Con el inicio de las operaciones bélicas, la situación relativa a los recursos naturales se
tornó crucial. Albert Speer, el ministro de armamentos de Hitler, dejó un relato bien
documentado sobre el impacto de la dependencia alemana de minerales en la elaboración
de los planes de “diplomacia coercitiva” (guerra sicológica y política) y de guerra, así
como su impacto en los criterios y razonamientos del primer círculo del dictador. Los
requerimientos de la industria bélica en torno a minerales como el manganeso, el níquel, el
molibdeno, el silicón y el cromo, entre otros, fueron centrales en los planteamientos de
Speer. En un memorándum del 11 de noviembre de 1934, dirigido a Hitler, intitulado
“Aleaciones en la producción de armamentos y la importancia de las importaciones de
cromo de los Balcanes y de Turquía”, Speer muestra la naturaleza de un predicamento
para el cual no había “solución” como la que ofrecía, aunque fuera sólo parcialmente, el
petróleo sintético:
…consecuentemente, el mineral más escaso es el cromo. Esto es
especialmente grave ya que el cromo es indispensable a una industria
armamentista altamente desarrollada. Si perdiéramos los suministros de
Turquía, las reservas de cromo sólo serían suficientes por 5.6 meses. La
11
manufactura de aviones, tanques vehículos motorizados, proyectiles,
armazones de tanques, submarinos y casi la gama entera de artículos de
artillería cesarían su producción entre uno y tres meses después de este
límite, ya que para entonces las reservas en los canales de distribución
quedarían exhaustas.xxix
Para fines del primer semestre de 1945 la interrupción del suministro de cromo turco
asestó un golpe fatal a toda la industria armamentista, tal y como lo había previsto Speer.
“Suponiendo que continuáramos la producción de armamentos” –escribe Speer-,
…la última distribución de cromo a la industria sería hecha el 1 de junio de 1945.
Considerando el tiempo requerido por las industrias procesadoras, la producción
dependiente del cromo, que significa la producción entera de armamentos, cesará el 1 de
enero de 1946.xxx
La caída de Alemania se aceleró por dos acciones de guerra ejecutadas por la URSS y
EUA y dirigidas precisamente a paralizar la maquinaria de guerra alemana negándole
tanto el combustible sintético como el acceso a los campos petroleros de Ploesti, fuente de
más del 50% del petróleo natural consumido por Alemania. En relación con el primer
operativo, Speer expresó:
Jamás podré olvidar la fecha 12 de mayo de 1944. Ese día se decidió la
guerra tecnológica. Hasta entonces nos la habíamos arreglado para producir
aproximadamente tantas armas como las requeridas por las fuerzas
armadas, a pesar de sus considerables pérdidas. Pero con el ataque de 935
bombarderos de la Octava fuerza aérea norteamericana sobre varias plantas
de combustible en la Alemania central y del este comenzó una nueva era en
la guerra aérea. Significó el fin de la producción armamentista alemana. Al
día siguiente, junto con los técnicos de la planta de Leuna bombardeada
(una planta de carbón hidrogenado), difícilmente nos abrimos camino entre
las ruinas y los escombros de sistemas de conducción y tubos. Las plantas
químicas eran extremadamente sensibles al bombardeo.xxxi
El arquitecto y ministro de armamentos de Hitler se refería al hecho de que aun las
prospectivas más optimistas eran incapaces de concebir que la producción pudiera
resumirse sino hasta muchas semanas después.
El segundo incidente fue protagonizado por el ejército de la URSS que, luego de haber
encerrado a cincuenta divisiones alemanas en la región báltica, penetró hasta Vyborg en
Finlandia, destruyó al grupo central del ejército alemán, avanzó unos 650 kilómetros en
12
seis semanas hasta el Vístula, frente a Varsovia, mientras que en el flanco sur inició un
ataque el 20 de agosto del mismo año que “resultó en la conquista de Rumania a finales de
mes, y con ella de los campos petroleros de Ploesti, la única fuente de petróleo natural de
las fuerzas armadas alemanas”.xxxii
Bajo la desesperación e impacto de la dependencia estratégica, Hitler lanzó un fallido
intento para tomar Antwerp en Bélgica, no sólo para dividir las fuerzas de los aliados, sino
especialmente para tomar los depósitos de combustible y nutrir a los tanques y a la fuerza
aérea alemana. Con el flujo petrolero interrumpido y con las plantas de producción
sintética destruidas, la maquinaria de guerra alemana paralizada se transformó en un vasto
conjunto de ruinas inservibles, confirmando la advertencia hecha por Hitler a su estado
mayor en enero de 1941 en el sentido de que,“…Rusia puede transformar los campos
petroleros rumanos en basura humeante…y la vida misma del Eje depende de esos campos
petroleros”.xxxiii
4. Dependencia estratégica: Alemania, Estados Unidos.
Tanto el sistema industrial-militar alemán, la primera “economía de guerra” cabalmente
desarrollada en el siglo XX como su proyecto histórico expresado en un Destino
Manifiesto (Lebensraum), resultaron demasiado grandiosos para las capacidades
geográficas y demográficas del estado alemán. El desarrollo de una política internacional
coercitiva e intervencionista resultó directamente proporcional tanto a la ambición de la
clase dominante alemana, como a su agudo estado de “dependencia estratégica”, es decir,
de limitaciones materiales. Por esta razón la finalidad dominante de la política exterior
alemana fue la de superar las carencias internas (en materia prima estratégica, en
población, en territorio) utilizando instrumentos económicos, políticos, psicológicos,
sociológicos y finalmente militares. El uso de medios no militares de intervención fue
amplio: haciendo recurso a la penetración o la infiltración, la desintegración forzada o la
atomización (Zerzetsung), la subversión y la defección, el aparato diplomático-militar
alemán logró tomar varios estados de la Europa central que eran de su interés por su fuerza
laboral, su infraestructura industrial y sus recursos naturales. En el curso de la experiencia
diplomática alemana se desarrollaron brutales técnicas intervencionistas que
posteriormente EUA habría de ampliar y financiar extensamente dentro y fuera de
América Latina y el Caribe, considerada en su planeación militar y económicaxxxiv como
“reserva estratégica”, es decir, fuente además de fuerza de trabajo barata de un amplio
espectro de minerales, agua, biodiversidad y de energéticos -gas, petróleo- un asunto nodal
13
por el agotamiento de la reserva petrolera de EUA, que se acelera desde que se detectó a
principios de la década de 1970 como lo había previsto, utilizando una innovadora técnica
estadística, el geólogo estadounidense M. King Hubbert.xxxv Como técnica de guerra
política, la infiltración consistió en una penetración deliberada o planificada de ciertos
grupos políticos, militares y sociales de un estado dado por parte de agentes y agencias del
poder interventor (bajo los efectos de la codicia y la “dependencia estratégica”) con fines
de manipulación, es decir, para ampliar su influencia y control en la dinámica política
interna del estado a ser intervenido, en asuntos vinculados con concesiones petroleras,
gaseras, mineras, acuíferas y forestales. En tanto que tal tipo de penetración es un acto
deliberado de “manejo”, usualmente se la encubre bajo el manto del “secreto de seguridad
nacional”, mientras que, simultáneamente, se desarrollan capacidades para “negar
plausiblemente” su ocurrencia en caso de que la operación fuera descubierta
prematuramente. La política exterior nazi hacia Checoslovaquia es un ejemplo claro de
esta técnica de “política exterior”, especialmente por su exitosa explotación de
vulnerabilidades por las tensiones raciales y étnicas.xxxviLa utilización de los conflictos
entre checos y los eslovacos para dividir el país y facilitar así la intervención y el control
sobre las decisiones políticas y económicas de interés a las empresas alemanas fue intensa
y extensa, mientras el uso del antisemitismo como fuerza social y política para dividir a la
población fue sumamente efectiva, logrando no sólo la polarización interna, sino también
la desmoralización, el resentimiento y la amargura.
Después de la guerra fría y del uso del anticomunismo como táctica para proyectar
poder policial-militar y económico, Washington utiliza una vasta campaña “anti-crimen” y
“anti-narcóticos”, con fines semejantes, un programa de especial intensidad en el México
y la Colombia de principios del siglo XXI.
La correspondencia entre la política exterior nazi en Europa central y en la Unión
Soviética, y la estadounidense en América Latina, el Caribe en el Oriente Medio y
crecientemente en África, se percibe si se tiene en cuenta los rasgos que han caracterizado
esas diplomacias, así como el papel preponderante que desempeña la “dependencia
estratégica” en ambos casos. Es claro, como se plantea a lo largo de este trabajo, que
esta correspondencia no puede ser aprehendida si no es por medio de la
generalización y abstracción logradas a partir de acontecimientos concretos. En este
plano, en los dos casos, la penetración, la desintegración forzada y la subversión de los
estados victimados desembocó usualmente en periodos de control encubierto de las
acciones políticas internas o externas de importancia para el poder interventor. Tales
14
acciones incluyen aquellas que afectan los “intereses vitales” del estado interventor (por
ejemplo las políticas sobre el manejo del petróleo desde PEMEX); las que impactan la
posición de poder relativo del estado victimizado en relación con el agresor y las acciones
que inciden en el poder relativo, dentro del estado agredido, de los círculos militares,
empresariales, partidos políticos o facciones por medio de las que el estado interventor
extiende su influencia y control.
Las operaciones clandestinas de la diplomacia nacionalsocialista alemana y
estadounidense pueden verse aisladamente y también se pueden percibir los
resultados aislados; pero su naturaleza sólo se aclara cuando esas operaciones se
conceptualizan en el contexto de la dinámica del sistema social y en relación con
rubros centrales como el relacionado con las políticas que favorecen los intereses
empresariales, bancarios, mineros, petroleros, etc., es decir con factores definitorios
como el de la “dependencia estratégica”. Por ejemplo, ya desde 1948 quienes decidían
en EUA habían dictaminado, por conveniencias y circunstancias cuyo análisis y
explicación rebasan la intención de este trabajoxxxvii, por una parte que el comunismo
soviético representaba la más seria amenaza a la seguridad nacional y a la prosperidad
estadounidense, mientras que la amenaza externa coincidía plenamente con el desarrollo
de mecanismos de intervención militar y no-militar por parte de los EUA para garantizar
el acceso de sus empresas a los mercados y, fundamentalmente, a la materia prima del
Tercer Mundo.xxxviii Al respecto cabe recordar que después de la Segunda Guerra Mundial
se observó un notable incremento en los precios de la materia prima industrial: no sólo el
petróleo sino también cobre, plomo y estaño. Durante los primeros nueve meses de 1947
EUA ya importaban el 31% del manganeso, el 47% de la cromita y el 57% del
platino.xxxixA principios del siglo XXI los niveles de dependencia estratégica, en la
mayoría de los minerales esenciales superan el 85% y en casos cruciales, como se verá
adelante, es del 100%. En la década de los setenta, para su funcionamiento anual EUA
importaba cuatro mil millones de toneladas métricas de minerales. Esa cifra, que no
incluye las importaciones petroleras, se acrecentó de manera incesante.xl
De acuerdo con Alan Bateman, los últimos años del decenio de 1940 fueron “un punto
crucial en la posición a largo plazo de la materia prima para EUA. Es inevitable –
recalcaba en 1948-, que EUA tendrá que depender de fuentes extranjeras de minerales”.xli
La utilización de la “guerra política” para lograr acceso seguro a materia prima esencial,
como el petróleo en el caso venezolano y mexicano, o el cobre en el de Chile o el estaño,
en el de Boliva, etc ad nauseam, fue inaugurada y recibió su más amplia ejemplificación
15
con la serie de acontecimientos auspiciados por EUA a fin de modificar los “obstáculos
políticos” que impedían su acceso y su control de los vastos depósitos petroleros de Irán.
El derrocamiento de Mohammed Mossadegh, de reconocida posición nacionalista y la
restauración de Reza Shah Pahlevi en 1953 se cuenta entre los operativos de
desestabilización más “exitosos” de la diplomacia encubierta de EUA por medio de la
recién establecida (1947) Agencia Central de inteligencia (CIA).
Los favorecidos por estas operaciones clandestinas, que de paso violan los principios
más elementales del derecho internacional, constitucional, mercantil y penal, han sido,
indefectiblemente, los grandes intereses monopólicos petroleros, del gas natural,
automotrices y bélico-industriales de EUA. Por ejemplo, la operación en Irán tuvo como
fin modificar su política nacionalista en relación con el petróleo. Como lo reseña Richard
Falk, los beneficiarios inmediatos del derrocamiento de Mossadegh,
…fueron los poderes corporativos multinacionales europeoestadounidenses.
La motivación no aceptada (es inaceptable), pero
ampliamente documentada ahora es el grado tan intenso en que la política
exterior estadounidense en el Golfo Pérsico reflejó los intereses
corporativos. Existía una relación simbiótica entre las corporaciones y el
gobierno estadounidense en el Cercano Oriente, en la cual cada una servía
de guardián de los intereses del otro.xlii
Hans Tofte, jefe de todas las operaciones clandestinas de la CIA en aquel entonces
corrobora el aserto de Falk cuando se ufanó de la operación, mencionando precisamente la
“dependencia estratégica” como motivo de fondo. Después de afirmar que Mossadegh era
una “marioneta soviética” que había derrocado al Sha “para abrir la puerta a una toma
soviética del Irán y su petróleo”, remató la idea diciendo que es
…un petróleo que ahora mantiene a las industrias europeas en
funcionamiento y que, incidentalmente, también mantiene un vasto número
de automóviles estadounidenses recorriendo nuestras carreteras de costa a
costa”.xliii
El programa de asistencia militar de EUA en América Latina, aplicado desde el
Comando Sur desde donde también opera a partir de 2008 la Cuarta Flota, -reactivada en
2008 después de 60 años- así como el programa de seguridad pública, el Plan Colombia, la
Iniciativa Mérida y la “integración” de México al Comando Norte que opera de Alaska al
Suchiate, el Golfo de México y una amplia franja del Océano Pacífico, tiene como fin, –
junto a un amplio despliegue de bases militares, la creación de capacidades para la
16
intervención y ocupación de las áreas donde se localizan los recursos naturales del mayor
valor estratégico-comercial.
Por medio de la campaña anti-crimen y anti-narcóticos desplegada desde el
Departamento de Defensa, la CIA, la Drug Enforcement Administration y la Nacional
Security Agency, antes y después de la guerra fría, Washington desarrolló un esquema de
guerra política semejante al esquema de Zersetzung o desintegración forzada del
nacionalsocialismo. El vínculo entre Zersetzung y dependencia estratégica es crucial ya
que consiste en
…el desgarre de la estructura política y social de un estado victimizado
hasta que la estructura de la moral nacional se desintegra y el estado es
incapaz de resistir una intervención más intensa…La idea de explotar las
vulnerabilidades políticas, psicológicas y sociológicas no es nueva, pero no
es sino desde la era nazi que esta idea ha logrado aclararse como parte
integral de la planificación política y militar; es decir, como parte de los
planes de guerra. Ciertamente, el término Zersetzung fue utilizado primero
por los nazis para describir sus operaciones-altamente exitosas- de
desmoralización en el extranjero, combinadas con otras técnicas de guerra
política, incluyendo todo tipo de persuasión, desde la propaganda hasta la
violencia más brutal”.xliv
En países latinoamericanos como el Chile de Allende, México y Colombia, las
operaciones de guerra política y urbana son utilizadas como técnicas de
“desestabilización” y se realizan con la acción combinada de las corporaciones privadas
transnacionales de EUA coordinadas por medio de las cámaras de comercio
estadounidenses, las burocracias de seguridad nacional con sede en Washington que
operan desde las respectivas embajadas y los instrumentos policial-militares desarrollados
por medio de los programa respectivos, en nuestros días incluyendo dotaciones especiales
para el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida en México dedicadas a la adquisición de
equipo y adiestramiento militar-policial estadounidense.
Desde el gobierno de James Carter, cuando EUA sufrió un fuerte impacto
geoestratégico por haberse comprobado el inicio del agotamiento de su reserva de petróleo
convencional y el simultáneo embargo decretado por la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP) a raíz de la Guerra del Yom Kippur en 1973, la Casa
Blanca ordenó una intensificación del Zersetzung y otras operaciones de espionaje con la
finalidad de consolidar el control abierto y/o encubierto sobre el proceso de decisiones
17
local en asuntos vitales relacionados con la política petrolera. En estas tareas los
programas tanto del Banco Mundial como del Banco Interamericano de Desarrollo se
articulan con las del aparato de seguridad nacional.xlv Las dimensiones de la actividad
estadounidense de corte diplomilitar, de espionaje y el impulso a esquemas de integración
comercial y en materia de seguridad en México, aumentó en proporción al incremento en
las estimaciones hechas tanto sobre la reserva petrolera mexicana y el agotamiento de la
estadounidense como de otros recursos naturales incluyendo los minerales, el agua y la
biodiversidad.
5. México: punta de lanza hacia América Latina.
Aunque se remarca poco en las discusiones suscitadas por la repentina, prematura y
riesgosa decisión del gobierno mexicano, bajo Salinas de Gortari, de apresurar la firma de
un tratado de libre comercio con EUA, el factor geoestratégico y de seguridad aglutinados
en el concepto de “dependencia estratégica” juega un papel imposible de soslayar. La
interrelación de los procesos de “integración profunda” con EUA y Canadá, auspiciados
desde el Council on Foreign Relationsxlvi, la adopción de una política económica dirigida
hacia afuera, y los aspectos militares y de seguridad impulsan sinergias que afectan la
viabilidad del Estado nacional mexicano, situación que adquiere un carácter más complejo
y delicado si la atención se enfoca a la región norte de México. Un estudio sobre la
dialéctica entre microrregionalización y macroregionalización realizado por el autor con
base en análisis ofrecidos por Pablo González Casanova y Robert Cox sobre el contexto
(la “globalización neoliberal” experimentada después del fin de la guerra fría) en que
ocurren esos procesos, advierte que el juego de fuerzas desatadas por la incautación
neoliberal de bienes, empresas e infraestructuras nacionales puede inducir una
fragmentación de la “jurisdicción territorial” de la Federación Mexicana.xlvii
La vinculación que históricamente ha existido entre los programas militares, de
seguridad y las inversiones de los grandes monopolios de EUA en América Latinaxlviii
adquiere mayor peso en momentos en que la potencia norteña enfrenta su “peak oil” y el
agravamiento de una crisis de acumulación sin precedentes. De aquí que la proyección de
poder militar de EUA hacia áreas donde están localizados los recursos vitales, Oriente
Medio, África y América Latina y el Caribe, se ha intensificadoxlix. Su propensión a
utilizar a América Latina como plataforma de re-lanzamiento, después de su fracaso
militar en Irak, no puede desestimarse. Si en el caso alemán la naturaleza parasítica del
capitalismo alemán fue intensa, la inclinación fagocítica del actual capitalismo
18
estadounidense en crisis quizá sea mayor. La cada vez más visible disolución del orden de
posguerra (Bretton Woods, OTAN, etc con Washington a la cabeza) en varias subunidades
con intereses encontrados en aumento, ocurre paralelamente a la creciente incapacidad de
la economía estadounidense o cualquier otra, de coordinar el sistema capitalista como un
todo y con un perceptible “repliegue” de EUA hacia el hemisferio occidental después de la
catástrofe estratégica en Irak, algo semejante a lo ocurrido en los años setenta del siglo
pasado después del desplome militar sufrido en Vietnam. Pero en el país sudasiático el
revés, que costó millones de vidas, fue táctico. En Irak y Oriente Medio es un descalabro
estratégico.
El entusiasmo de republicanos y demócratas de establecer “fortalezas regionales” en
América Latina coincide con intentos prácticos y retóricos por socavar a regímenes
nacionalistas, en Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y en cierta medida en Brasil,
Argentina y Paraguay, que han distanciado su diplomacia y política económica de los
lineamientos estadounidenses encaminados a promover sus intereses privados nacionales y
a resolver o al menos mitigar su dependencia estratégica. En esencia la postura de EUA
fue sintetizada por Alan Stoga de la firma consultora Kissinger Associates, representante
de intereses empresariales, bancarios y de seguridad nacional así:
Por razones estratégicas y comerciales, el futuro de América Latina está en
EUA y viceversa…Es necesario empezar a explorar lo que significaría un
acuerdo de libre comercio hemisférico…el eje clave es México, Estados
Unidos y Canadá. Si este acuerdo trilateral de libre comercio se
desarrolla…se empezaría a alentar el desarrollo de relaciones comerciales
que a la larga conduciría a una zona comercial hemisférica.l
Frente a esta versión estadounidense de una Grossraumwirtschaft hemisférica la
soberanía territorial es un aspecto crucial para las naciones latinoamericanas: se trata de la
preservación en manos nacionales de los recursos naturales localizados los espacios bajo
esas jurisdicciones. La codicia empresarial y la “dependencia estratégica” serían dos
pilares centrales en el intento estadounidense por desplegar en América Latina, sea a
través de la “guerra anti-terrorista” o anti-narcóticos, las nociones centrales derivadas de la
Doctrina Carter y de Doctrina de Seguridad presentada por Bush en Septiembre de 2002
bajo la rúbrica de la Guerra de Auto-defensa Anticipatoria”. La petroguerra contra Irak,
una mezcla palpable de codicia y “dependencia estratégica”, se realizó bajo las premisas
anidadas en la Doctrina Carter cuando éste, con los vastos recursos petroleros del Golfo
Pérsico en la mira, proclamó en enero 23 de 1980 ante el Congreso –y el mundo- que,
19
Todo intento de una fuerza exterior de controlar el Golfo Pérsico será
percibido como un ataque a Estados Unidos. Se utilizarán los medios
adecuados, incluyendo el uso de la fuerza, para rechazar este ataque.li
Además, según Carter, la presencia del ejército de la URSS en Afganistán “constituía
una amenaza” en una región que posee “dos terceras partes de los recursos petroleros
exportables del mundo”, localizada “a trescientas millas del océano Índico y el estrecho de
Ormuz, una vía marítima por la cual debe transitar una parte esencial de los recursos
petroleros del mundo”.lii
Ese mismo año y bajo el impacto triple, de la “dependencia estratégica” de EUA en el
petróleo del Oriente Medio, el embargo petrolero decretado contra EUA por la OPEP en
1973 –con apoyo del Rey Faisal de Arabia Saudita, quien pronto sería asesinado- y el
arribo de la reserva petrolera, de EUA desde los inicios de esa década al “techo” de
producción, Carter creó en 1980 el núcleo del Comando Central, cuya “responsabilidad es
proteger el flujo petrolero” en esa región.liii Para tal efecto se destinaron fondos para la
creación de un Destacamento Conjunto de Despliegue Rápido en la base aérea de MacDill,
“asignándole la responsabilidad de las operaciones de combate en el Golfo”. Tres años
después, Ronald Reagan transformó ese Destacamento en el Comando Central.liv
Así, desde la “doctrina” y la “práctica” Carter enteró al mundo y a sus sucesores, que
su país tenía “derecho” al uso de toda medida, incluida la fuerza, para garantizar, sus
“intereses vitales”. Y el acceso y “protección” del petróleo del Oriente Medio encabeza la
lista de esos “intereses”. Como lo supo Zbigniew Brzezinski, el entonces asesor de
seguridad nacional de Carter, aquello fue una réplica de los argumentos y de la práctica de
las fuerzas de despliegue rápido (blitzkrieg) nazi para apoderarse de los recursos naturales
y humanos que codiciaban los monopolios alemanes en Europa y Rusia.
Con Bush –hijo- la receta para Latinoamérica sería un corolario de la Doctrina Carter
conocida como “doctrina de las fronteras flexibles”, que Washington trató de aplicar en
marzo de 2008 por medio de un ataque a la soberanía territorial ecuatoriana realizado
desde Colombia, pocos días antes de la sesión inaugural, en Brasilia, de la Unión de
Naciones Sudamericanas (UNASUR), cuyo fundamento es, precisamente, la defensa
común de la soberanía territorial de los países firmantes. Sin duda, como lo percibe Carlos
Gabetta, la agresión colombiana,
…es una prolongación lógica, un paso más de la estrategia estadounidense
para la región a través del Plan Colombia. La pretensión de imponer la
doctrina de que cualquier país puede incursionar militarmente en otro con
20
la excusa de perseguir insurgentes, supone arrogarse la decisión de cometer
cualquier ilegalidad. Pero como aun así Estados Unidos no podría justificar
su participación en América Latina, es necesario que además los
insurgentes resulten narcotraficantes.lv
La “doctrina” derivada de la operación contra Ecuador es clara: en la guerra contra el
terrorismo o el narcotráfico la “interdependencia en materia de seguridad” estaría por
encima de la soberanía territorial. El planteamiento no es nuevo. Henry Hatch, miembro
del Estado Mayor del Departamento de Defensa en declaraciones hechas durante su visita
a México con motivo de la lectura del Tercer Informe de Gobierno de Salinas de Gortari
expresó que,
…la interdependencia en la seguridad, la economía y el medio ambiente
han cambiado la noción de soberanía nacional, dictando una nueva era de
administración común de los problemas comunes, tanto a México como a
Estados Unidos.lvi
El rechazo de las naciones sudamericanas a lo ocurrido el 1 de marzo no se hizo
esperar: desde la OEA y luego el Grupo de Río se rechazó la agresión “colombiana” al
tiempo que se reafirmó, por medio de UNASUR, la intención de presentar un frente
común ante cualquier amenaza a la integridad territorial y el manejo soberano de los
recursos naturales localizados en las jurisdicciones nacionales sudamericanas. Esta postura
cuestiona, en su raíz, la tendencia histórica de la clase gobernante de EUA de concebir y
usar a América Latina y el Caribe como su reserva estratégica. La “narcotización” de las
operaciones diplomilitares de EUA por medio de la Iniciativa Mérida en México y el Plan
Colombia tiene como objetivo propiciar la ocupación militar en la porción norte y sur de
América Latina. En el sur queda claro que por medio del Plan Colombia, EUA se instala
política y militarmente “en el corazón de lo que los geólogos van detectando como la más
importante cuenca petrolera del mundo, que incluye la enorme reserva venezolana, “con
balcón sobre la Amazonia, la mayor reserva vegetal y acuífera del mundo”.lvii
Además de las cañoneras, (Cuarta Flota, Comando Sur y Comando Norte) el recetario
oligárquico-imperial incluye “libre” comercio y desregulación financiera y de la inversión
extranjera.
Con la excepción de Cuba, desde 1982 se restauran en México y América Latina,
desregulación y librecambismo a ultranza, en medio de creciente corrupción, entreguismo
y más autoritarismo policial y militar. Con el TLCAN se renuncia al desarrollo
retrocediéndose en los frágiles, pero significativos, logros del desarrollo estabilizador. La
21
“compra-venta de México” se realizó en medio de la capitulación por Salinas y Zedillo de
la política exterior y de seguridad. Con Fox y Calderón se combina lo económicoempresarial
con lo policial-militar, según dos diseños de la Casa Blanca: la Alianza para la
Seguridad y la Prosperidad de la América del Norte (ASPAN) y la mencionada Iniciativa
Mérida. La ASPAN comporta una integración profunda (saqueo) de recursos naturales, un
apartheid laboral y la tajante exclusión de población y legislaturas de la “agenda
trinacional”.
Ante el rechazo sudamericano del esquema de integración “hemisférica” auspiciado
por EUA, con México y Colombia como principales “socios” comerciales y militares, el
aparato empresarial y de seguridad de EUA insiste y trata de revivir el Acuerdo de Libre
Comercio de las Américas (ALCA). En el tramo final de su mandato Bush, con apoyo del
Banco Mundial y el BID, intentó ampliar y “legar” pactos y transas empresariales y
policial-militares de ASPAN a América Latina por medio de un engendro dado a conocer
el 24 de Septiembre de 2008 como “Caminos hacia la Prosperidad de las Américas”, que
la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC) califica como el “Plan B
del ALCA”, es decir, un “refrito” del proyecto imperial enterrado por las naciones
latinoamericanas en Mar del Plata en 2005 y apoyado por Vicente Fox, el exgerente de
Coca Cola que ocupó la presidencia mexicana (2000-2006). Siguiendo los lineamientos
sintetizados por Stoga, como el TLCAN y ASPAN, el Plan B contiene: a) “una agenda y
acuerdos económico-mercantiles y financieros cubiertos bajo los nombres de
competitividad y prosperidad”, y b) “una agenda complementaria de carácter militar y
policial de lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, la migración ilegal, etc., usando el
placebo de la seguridad”.lviii
Bush lanzó la propuesta desde el Consejo de las Américas/Sociedad Americana, con
endosos de presidentes y funcionarios de Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, República
Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Perú. Desesperados y
decididos a frenar y desactivar coaliciones regionales y de construcción social alternativa
como UNASUR, EUA y sus aliados (auténticos unos y bajo coacción o soborno otros)
promueven el Plan B, el despliegue de la Cuarta Flota, los Comandos Norte y Sur del
Pentágono, con un rosario de bases militares y los dos programas de ocupación territorial
en México y Colombia, sustentados en terrorismo de Estado y ejércitos mercenarios
(outsourcing militar).
Existe concordancia entre la perspectiva empresarial y militar estadounidense en el
sentido de que el acceso y control de los recursos naturales del “hemisferio” resulta asunto
22
crucial, en particular después del desgaste estratégico sufrido en Irak. La “dependencia
estratégica” de EUA encabeza su agenda militar hemisférica tanto por lo que se refiere a
los abastecimientos de petróleo y gas como de los metales y el resto de los minerales, de la
A de aluminio a la Z de zinc.
En un contexto de creciente competencia con otros polos industrializados por esos
recursos naturales Washington recurre a un inusitado fortalecimiento de su marina a nivel
global, dirigido a intensificar su ya de por sí amplia presencia en los puntos clave de las
líneas de comunicación marítimas (LCM) en general, y de las que son fundamentales en
relación al hemisferio occidental como un todo, incluyendo las de América Latina. Una
presencia naval sobre la región como la que ya se experimentó durante el gobierno de
Roosevelt durante la Segunda Guerra Mundial: después de todo, exceptuando el arrastre
terrestre y los oleoductos entre EUA y sus dos vecinos, las crecientes importaciones
petroleras y mineraleslix, tanto de México y Canadá como del resto del mundo que
requiere el funcionamiento del aparato industrial estadounidense se realizan por la vía
marítima. De ahí el ascenso del almirantazgo en el escalafón del Pentágonolx: un indicio
del reforzamiento de su marina, que posee nueve portaaviones nucleares y tres
convencionales, que transportan hasta ochenta aviones o helicópteros y grandes
contingentes de soldados, marinos y pilotos:
Alrededor de estos gigantescos buques gravitan cruceros, destructores,
submarinos a menudo autodirigidos y equipados con misiles. La marina
estadounidense vigila en bases diseminadas en la superficie del globo y
patrulla las principales rutas marítimas. Es la espina dorsal, el torrente
sanguíneo de una nueva clase de imperio. Los barcos transportan a los
aviones, que son los principales proveedores de soldados, material y
provisiones. Tanto en Washington como en el Pentágono, la navy adquirió
recientemente mayor importancia que los ejércitos de tierra y aire.lxi
Leonard G. Gastonlxii indica que desde 1980 el General Alton D. Slay, entonces a
cargo del Comando del Sistemas de la Fuerza Aérea, advirtió al Congreso que no sólo se
presentaban “serios problemas” con la “dependencia de las importaciones petroleras” por
parte de EUA sino con la carencia de al menos cuarenta minerales, “esenciales para una
defensa adecuada y una economía fuerte”. En ese entonces, recordó Alton, EUA
importaba más de la mitad de al menos veinte minerales “esenciales”.lxiii Los estudios del
Naval War College apuntan desde hace tiempo que no sólo en tiempos de guerra o de
crisis y “emergencia nacional” le será necesario a EUA “minimizar” su dependencia de
23
suministros petroleros y minerales localizados “fuera” del hemisferio occidental, sino
también en “tiempos de paz”. Las propuestas planteadas en investigaciones sobre la
“dependencia y vulnerabilidad” que acarrea la importación de materia prima adquirida de
fuentes “fuera del continente americano” y definida como “estratégica y esencial”,
plantean la conveniencia de que las vetas de estos minerales “puedan ser substituidas por
fuentes latinoamericanas, incluyendo el Caribe, América Central y Sur América”lxiv.
Estudios más recientes del Mineral Information Institute ofrecen listados sobre la creciente
falta de autosuficiencia de EUA en materiales prioritarios que debe importar al 100 %,
entre ellos arsénico, columbo, grafito (estratégico), manganeso, mica, estroncio, talantium,
ytrium. EUA también es deficitario al 99% de la bauxita y alúmina; 98% de piedras
preciosas; 95% de diamantes industriales y asbestos; 94% del tungsteno; 91% del grupo de
metales del platino; 84% del estaño; 79% del cobalto; 75% del cromo; 66% del níquel,
etc.lxv A este predicamento de aguda “dependencia estratégica” mineral se agrega, como
ya se indicó, la más crucial de todas: el déficit petrolero y de gas natural.
“De acuerdo con el Departamento de Energía”, dice la versión no-clasificada del
documento United States Command Strategy 2016 presentado por el Comando Sur del
Pentágono,
…tres naciones, Canadá, México y Venezuela, forman parte del grupo de
los cuatro principales suministradores de energía a EUA, los tres
localizados dentro del hemisferio occidental. De acuerdo con la Coalition
for Affordable and Reliable Energy, en las próximas dos décadas EUA
requerirá 31% más producción de petróleo y 62% más de gas natural, y
América Latina se está transformando en un líder mundial energético con
sus vastas reservas petroleras y de producción de gas y petróleo.lxvi
Ciudad Universitaria, México D.F. Enero de 2009.
i La presente es una actualización y ampliación de una reflexión histórico-conceptual preliminar de la
“dependencia estratégica”, en Saxe-Fernández, John, Petróleo y Estrategia, México, Siglo XXI, 1980.
ii Entre sus libros recientes: La Compra-Venta de México, México, Plaza & Janés, 2002; Terror e
Imperio, México, Random House 2006; México. Energía: Situación y Alternativa, México, UNAMCeiich,
en prensa. Es docente en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y coordina con Víctor Flores
Olea el Programa de Investigación el Mundo en el Siglo XXI del Centro de Investigaciones
Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, UNAM.
iii Una discusión amplia sobre las modificaciones experimentadas en el medio ambiente político
(absolutismo) y la realidad económica en ese periodo es ofrecida por Moore, Barrington, Los Orígenes
sociales de la dictadura y la democracia, Barcelona, Edicions 62, 1973). La economía política clásica
presenta una “síntesis” de una estructura económica, tecnológica y social hecha realidad en la Inglaterra de
la industrialización, cuando ya, por doscientos años se fue disolviendo el orden feudal y cuando, como bien
24
lo plantea Moore, la vida económica, rural y urbana, de los siglos XVI y XVII ocurrió en contrapunto con la
institucionalidad absolutista.
ivLa génesis de la revolución industrial es de una vasta complejidad histórica y geográfica imposible de
abordar en este trabajo. La interrelación de los procesos de urbanización, burocratización e industrialización
son objeto de la vasta bibliografía desarrollada por la ciencia social en los últimos doscientos años. Sólo se
quiere enfatizar que el carbón se utilizó para calentar hogares y espacios de trabajo y para la
transformación química del mineral de hierro en hierro y acero, los fundamentos de la industria.
Deffeyes Kenneth S. Beyond Oil, New York, Hill & Wang, 2005; Bairoch, P., “International
Industrialization Levels from 1750 to 1980”, Journal of European Economic History, 11, 1982.
v Kennedy, Paul, Rise and Fall of Great Power, New York, Random House 1987, p 199 y ss
vi Tampoco se tienen presentes las “externalidades” implicitas a esas modalidades de generación de energía.
Al respecto consultar Saxe-Fernández, John, y Delgado, Gian Carlo, “Engaños contables de los monopolios
de la energía”,
vii Giovanni Arrigí y Beverly J. Silver, Caos y Orden en el Sistema-Mundo Moderno, Madrid, Akal, 2001.
viii Schlesinger, Arthur, Imperial Presidency, New York, Houghton Miffin, 1973; LaFeber, Walter, The
American Search for Opportunity, 1865-1913, New York, Cambridge University Press, 1995; Saxe-
Fernández, John, “México und die imperiale Präsidentschaft der USA” Das Argument, 260,2 (June),
Berlin, pp 169-177
ix Saxe-Fernández, John, Petróleo y Estrategia, México, Siglo XXI, 1980, p 102 y ss
x La literatura sobre esta cuestión es extensa. Desde la perspectiva política, uno de los más adecuados
análisis de la experiencia histórica lo ofrece Neumann, Franz en Behemoth, FCE, 1942; también Gunder
Frank, André World Accumulation 1492-1789, Londres,s McMillan Press, 1978; del mismo autor,
Dependent Accumulation and Underdevelopment, Nueva York, Monthly Review Press, 1978; Magdoff,
Harry The Age of Imperialism, Nueva York, Monthly Review Press, 1969; Dobb, Maurice Estudios sobre
el Desarrollo del Capitallismo, México, Siglo XXI, 1979; Los trabajos de Hobson, Rosa Luxemburgo y
Lenin, entre otros son adecuadamente discutidos por O´Connor, James en “ The Meaning of Economic
Imperialism”, en Rhodes, Robert I (comp) Imperialism and underdevelopment, Nueva York, <Monthly
Review Press, 1970, pp 101-150.
xi Falk, Richard, “How a Nuclear War can Stara in the Middle East”, Bulletin of Concernid American
Scientists, Boston-Washington, Union of Concernid Scientists, April, 1979, citado en Saxe-Fernández John,
“Globalization and Security: The US Imperial Presidency. Global Impacts in Iraq and Mexico”, en Brauch,
H, Oswald U, Mesjasz C, Grin John et al, Globalización and Environmental Challenges, Heildelberg-
Berlin, Springer, 2008, p 378.
xii En esta esfera la dimension de incertidumbre es crucial. Consultar Saxe-Fernández, John, “Incertidumbre
Estratégica”, La Jornada, Febrero 15, 2007. Disponible en http://www.jsaxef.blogspot.com.
xiii Barnet, Richard, The Lean Years, New York, Simon & Schuster, 1980 p 19. Para un excelente estudio
sobre la relación entre guerra y recursos naturales consultar: Klare, Michael T, Resource Wars, New York,
Harcourt College Publishers, 2002. Un desarrollo de esta temática es ofrecida por Saxe-Fernández, John, en
Petróleo y Estrategia, México, Siglo XXI, 1980 y en Saxe-Fernández, John “ Globalization and Security: the
US Imperial Presidency: Global Impacts in Iraq and México”, en Brauch, Hans Günther, Oswald Spring,
Úrsula, Czeslaw Mesjasz, John Grin, et al, Globalization and Environmental Challenges:
reconceptualizing security in the 21st Century, Berlin, Heildelberg, New York, 2008, pp363-378
xiv Klare, Michael T. Rising Powers, Shrinking Planet, New York, Metropolitan 2008.
xv Para una puntual elaboración revisar los análisis de Rapoport, Anatol sobre, On War de Clawsevitz, en
“Editor´s Preface” a Clawsevitz, On War, London, Penguin, 1968.
xvi Fisher, Fritz, Germany´s aims in the First World War, New York, Norton, 1967, p 538.
xvii Consltar, Millward, Alan, La Segunda Guerra Mundial, 1939-1945, Barcelona, Crítica, 1986; Brebler,
Leo y Winklres, Wilhelm The cost of the World war to Germany and to Austria-Hungary, Yale
Univerwity Press, 1940, pp 12-13
xviii Deighton, Len, Blitzkrieg, London, Pimlico, 2007.
xix Ibid, p 26. las cursivas son mías.
xx Deighton, op cit p 69.
xxi Hitler, citado en Weinberg, Gerhard L., The Foreign Policy of Hitler´s Germany: diplomatic
revolution in Europe, 1933-1936, Chicago, University of Chicago Press, 1970 pp 353-354
xxii Eischltz, D. Geschichte der deutschen Kriegswirtschaft, 1939-1945, Vol I, Berlín, 1969, obra citada
por Milward, Allan S, La Segunda Guerra Mundial, Barcelona, Editorial Crítica, 1986, pp 22-23
xxiii Me he referido a los paralelismos entre la diplomacia de “areas económicas amplias” de la Alemania nazi
y la “Grand Area” desplegada por EUA sobre México y Canadá en el Tratado de Libre Comercio de la
América del Norte, en Saxe-Fernández, John, “La Doctrina de las Áreas Económicas Amplias: su relevancia
25
para México”, en, Delgado, Javier y Villarreal, Diana R, Cambios Territoriales en México: Exploraciones
Recientes, México, UAM-Xochimilco 1991, pp 23-41
xxiv Milward, op cit p 29 y ss
xxv Para una discussion sobre la germanización de la Doctrina Monroe consultar, Neumann, Franz,
Behemoth: Pensamiento y Acción en el Nacional Socialismo,, México, Fondo de Cultura Económica,
1943; Saxe-Fernández, John, “Dependencia Estratégica e Intervencionismo: Lebensraum Hemisférico”, en
Petróleo y Estrategia, op cit pp 148-159..
xxvi Neuman, op cit p 187.
xxvii Citado en Carrol, Berenice, Design for total war: armas and economics in the Third Reich, The
Hague, Mouton, 1968, p 103.
xxviii Shirer, William L. The Rise and Fall of the Third Reich, Londres, Pan Books, 1972, p. 349.
xxix Speer, Albert, Inside the Third Reich, London Sphere Books, 1971, p 432.
xxx Speer, op cit p 544
xxxi Ibid, p 468
xxxii Shirer, op cit, p 1289
xxxiii Citado en RIch, Norman, Hitler´s war aims, Norton, 1974, pp 206-207.
xxxiv Este trabajo se centrará en los instrumentos políticos y militares de cara a la dependencia estratégica.
Pero aquellos de corte económico, manejados por instituciones como el Banco Mundial, el Fondo Monetario
Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo son de gran peso: una dimensión que el autor ha
abordado extensamente en Saxe-Fernández, John, La Compra-Venta de México, op cit; Saxe-Fernández,
John y Delgado Ramos, Gian Carlo, Imperialismo y Banco Mundial en América Latina, La Habana,
Marinello, 2004; Saxe-Fernández, John y Delgado Ramos Gian Carlo, El Imperialismo en México: las
operaciones del Banco Mundial en nuestro país, México, Random House, 2005
xxxv Entre otros, consultar Deffeyes, Kenneth, Hubbert¨s Peak, Princeton, Princeton University Press,
2003; Deffeyes, Kenneth, Beyond Oil: the view from Hubbert´s Peak, New York, Hill & Wang, 2005;
Saxe-Fernández, John, “El Terror: Bush, Petróleo y Criminalidad de Estado”, en Saxe-Fernández, John,
Terror e Imperio, México, Random House, 2006, pp297-236.
xxxvi Consultar Blackstock, Paul, The Strategy of Subversion, Chicago, Quadrangle Books, 1964
xxxvii Al respecto consultar el imprescindible estudio de, Kolko, Joyce y Gabriel, The Limits of Power: The
World and United States Foreign Policy, 1945-1954, New York, Harper & Row, 1972
xxxviii Para un estudio extenso de la relación entre la intervención bajo auspicios del anticomunismo y el
control empresarial estadounidense sobre vastos yacimientos de recursos en la periferia capitalista, consultar
Barnet, Richard, Intervention and Revolution: America´s confrontation with insurgent movements
around the World, New York, Simon & Schuster,a 1968.
xxxix Detalles en Foreign relations of the United D¿Status, Documentos oficiales del Senado, “memorando
Kennan”.
xl Además del Bureau of Mines del Departamento del Interior , Washington D.C., consultar revistas
especialisadas como Mining Engineering
xli Bateman, Alan M. “America´s stake in World mineral resources”, Mining Engineering, Julio de 1959, p.
25.
xlii Falk op ci.
xliii Citado por Falk, Richard, “Iran and American geopolitics in the gulf”, Race & Class, Vol XXI, N. 2,
verano de 1979, pp 41 y ss. Las cursivas son mías. Consúltese también, Selser, Gregorio, “De cómo la CIA
derrocó a Mossadegh y devolvió el trono al Sha Reza Pahlevi I”, El Día, 9 de diciembre de 1979, p 11; “De
cómo la CIA derrocó a Mossadegh y devolvió el trono al sha Reza Pahlevi.II”, El Día, 16 de diciembre de
1979, p8.
xliv Blackstock, op cit, pp 50-51. Consúltese también Saxe-Fernández, John “La Contra-Reforma
hemisférica”, Trimestre Político, año 1, N. 3 Enero-Marzo de 1976, pp 48-64 y del mismo autor, De la
Seguridad Nacional, México, Grijalbo, 1976.
xlv Como se ejemplifica en Saxe-Fernández, John, La Compra-Venta de México, México, Plaza & Janés,
2002; y en Saxe-Fernández, John y Delgado Ramos, Giancarlo, El Imperialismo en México, México,
Random House, 2005
xlvi Para una análisis del CFR consultar Saxe-Fernández, John, Terror e Imperio, op cit, nota 11, p.277
xlvii Ver Saxe-Fernández J. “Mexamérica: la dialéctica entre la macro y microrregionalización”, en Saxe-
Fernández, John y Petras, James, compiladores, Globalización, Imperialismo y Clase Social, Buenos
Aires-México, Lúmen, 2001, pp 305-331; González Casanova, Pablo, Globalidad, neoliberalismo y
democracia”, México, Ceiich/UNAM 1995; Cox. Robert, “Global Perestroika”, en Milliband R y Panith L.
compiladores, New World Order? Socialist Register 1992, London, Merlin Press, 1992 pp 26-43.
26
xlviii Consúltese Saxe-Fernández, John, Proyecciones Hemisféricas de la Pax Americana, Buenos Aires,
Amorrortu Editores, 1975
xlix Klare, Michael, Blood and Oil: The Dangers and Consequences of America´s Growing Dependence
on Imported Petroleum, New York, Metropolitan, 2004; un primer borrador de trabajo bien documentado
lo ofrece Cordesman,Anthony H. US and Global Dependence on Middle Eastern Energy Exports: 2004-
2030. Washington, Center for Strategic and Internacional Studies, November 23, 2004.
l Stoga, Alan, citado en Saxe-Fernández, John, “Aspectos Estratégico-Militares inmersos en el Proyecto de
Integración de América del Norte”, en Ortiz Wadgymar, Arturo, compilador, La Integración Comercial de
México a Estados Unidos y Canadá, México, Siglo XXI, 1990 p 84.
li Carter, James, State of the Union Address, January 23, 1980, disponible en http://www.jimmycarterlibraqry.org
Al respecto consultar, Klare, Michael T., Rising Powers, Shrinking Planet, New York, Metropolitan, 2008
lii Carter, Jimmy, ibidem.
liii Klare, Rising Powers… op cit p 149.
liv Klare, Michael, Sangre y Petróleo: peligros y consecuencias de la dependencia del petróleo;
Barcelona, Urano 2006 p 23.
lv Gabetta, Carlos “Plan Colombia e Integración Regional”, Le Monde Diplomatique, Abril, 2008 p 3.
lvi Hatch, Henry, citado en Saxe-Fernández, John, “La Doctrina de las Áreas Económicas Amplias…”, op cit
p 31
lvii Gabetta, ibidem
lviii Documentos y detalles en rmalc@prodigy.net.mx.
lix En 1981 ya el orden de magnitud de la dependencia y vulnerabilidad de EUA de las importaciones
minerals era grande como se indica en, A Congressional Handbook on US Minerals
Dependency/Vulnerability, a Report to the Subcomité on Economic Stabilization of the House
Committee on Bankin, Finance, and Urban Affairs, Congressional Research Service, Library of
Congreso, Washington D.C., US Government Printing Office, 1981, citado por Leonard Gastón-ver
siguiente nota.
lx Como informa Arno J. Mayer, (ver siguiente nota), el almirante Mike Mullen es el jefe del Estado Mayor
Conjunto de las Fuerzas Armadas; el almirante Eric Y Olson dirige el Comando de Operaciones Espaciales,
que planifica y coordina las operaciones secretas antiterroristas en el mundo; el almirante William J. Falton
dirige el Comando Central, que protege los intereses estadounidenses en una zona que abarca más de treinta
países, desde el Cabo de Hornos hasta Asia meridional, desde el Golfo y la Península Arábiga, hasta Asia
central- A este listado debe agregarse que tanto el Comando Sur como el Comando Norte están al mando de
almirantes.
lxi Mayer, Arno J. “Permanencia del Imperio Americano”, Le Monde Diplomatique, Septiembre 2004, p.12
lxii Gaston, Leonard G. “Mineral Import Dependency: Does it Matter?”, Air University Review, November-
December 1983. http://www.airepower.maxwell.af.mil/airchroniclesaureview1983/Nov-Dec/gaston.html
lxiii Algunos detalles y tablas oficiales de esa dependencia de minerales en la década de los 70 del siglo
pasado es ofrecida por Saxe-Fernández, John, De la Seguridad Nacional, México, Grijalbo, 1977
lxiv Naval War Collage, New Port, Center for Naval Warfare: US Strategic and Critical Materials
Imports: Dependency and Vulnerability. The Latin American Alternative, Report Date: 31 May, 1989.
lxv Además depende de importaciones del 88% de flúor; 86% de tántalo; 82% de barita; 79% de barita: 74%
de potasio; 65% de piedra dimensionada; 62% de antimonio; 58% de iodina; 50% de cadmio, todos
“esenciales y estratégicos”. Fuente: Minerals Imported by the United Status, Mineral Information
Institute, Denver, Colorado, 1996.
lxvi Department of Defense. United States Souther Command, Command Strategy 2016, unclassified.sd,
Washington DC, March 2007. http://www.us southcom command strategy 2016. Las negritas son mías.