De Lutero a Auschwitz hay mucha menos distancia de la que se cree

De Lutero y el idealismo a Auschwitz

Materialismo Filosófico contra misticismo teológico- Filosófico germano

Desde Kant y su fuerte componente pietista , pasando por Hegel, se llega a Bismarck y luego a Nietzsche ,Heidegger y HITLER o Mussolini

Filosofía nihilista y otras irracionales posiciones

Schopenhauer y la distinción Filosofía mundana/ Filosofía académica. Ontología materialista de Schopenhauer

El joven filósofo chileno, Pablo Montes Vargas, expone en la sede de la Fundación Gustavo Bueno, de Oviedo (Asturias-España), los resultados de su investigación sobre la filosofía de Schopenhauer, desde un enfoque crítico fundamentado en el sistema del materialismo filosófico , que desarrolló el filósofo español Gustavo Bueno

Schopenhauer, ontología materialista

La estética kantiana criticada desde la Teoría de la Literatura Filosófico materialista de Jesús G Maestro

Crítica materialista a la estética idealista de Kant

Reseña crítica sobre la filosofía de Habermas http://ndpr.nd.edu/news/postmetaphysical-thinking-ii/

Habermas

Philosophical quests.Video sobre la filosofía de Spinoza

Sitio donde podemos encontrar interesantes análisis para el estudio crítico de la filosofía
http://philosophicalquest.blogspot.com.es/2012/05/spinoza-in-kants-critique-profyirmiyahu.html

la conjunción actual entre capitalismo, guerra y espectáculo está disolviendo la inteligibilidad de las estrategias


Gopal Balakrishnan hace un interesante estudio basado en el libro Afflicted powers, del grupo Retort. Link a New Left Review http://www.universidadnomada.net/spip.php?article99
Del extenso artículo de Balakrishnan sugerimos este párrafo en el que se refiere al modo en que el grupo Retort explica las relaciones entre el Estado, la guerra y el espectáculo:

CITA: Pero aunque la identidad entre los
objetivos israelíes y estadounidenses en la región comenzara a menguar
desde principios de la década de 1980, el compromiso de Washington con
Jerusalén se ha ido haciendo cada vez más incondicional.
La explicación que ofrece Afflicted Powers de esta anomalía sortea con
habilidad la que a menudo se presenta como explicación más obvia: la
influencia en Estados Unidos del lobby israelí, reforzada por una creciente
alianza con la derecha cristiana. Sin llegar a negarla, Retort afirma que se
debe situar en la lógica de los medios de comunicación, ya que a su entender
es menos el propio Israel que el Israel transfigurado en tótem ideológico
de la identidad estadounidense por la magia del espectáculo, lo que
se ha convertido en la cola que mueve al perro. El problema está justamente
en lo que constituye el pays idéal del sionismo en ese imaginario. Retort
argumenta que aunque «los Estados modernos tardan a menudo más que
otros sectores de las sociedades que gobiernan en caer presa de las ilusiones
y compulsiones espectaculares», una vez que fijan una imagen mitológica
de su identidad suelen resultar incapaces de proceder a una evaluación
más fría de sus intereses12

CRITICA a lo anterior, en el mismo artículo de Balakrishnan :

Aunque sugerente, su presentación sigue
cautiva de las pantallas de televisión cuyos efectos tratan de desvelar, como
si la única perspectiva posible de las dimensiones ideológicas de ese conflicto
fuera la que se obtiene desde el sofá. El molde ideológico de las relaciones
entre Estados Unidos e Israel no se puede reducir absolutamente a
las imágenes superficiales de los ciudadanos acosados y los bravos soldados
que se enfrentan a los terroristas, sin que se descubra más que ocasionalmente
alguna manzana podrida en medio de tanto heroísmo cotidiano.
Hay algo más en el desarrollo lógico que determina tal imagen

CONCLUSION
Y sobre este apartado concluye Balakrishnan lo siguiente:

En opinión de los autores de Afflicted Powers, la primacía de Israel como
espectáculo está llegando a su fin. Las viejas imágenes de Israel como cabeza
de puente progresista de Occidente, afirman, han dado paso durante los
últimos veinte años al paisaje familiar de una zona colonial desastrosa. Esta
afirmación parece más un autoconsuelo –¿bastante desesperado?– que una
descripción sobria de la imagen prevaleciente de Israel como la «única democracia
de Oriente Próximo» y el apoyo público inconmovible que suscita,
tanto en Europa como en Estados Unidos. Pero aunque su legitimidad internacional
se viera devaluada –algo que desmienten todas las pruebas diplomáticas,
desde París hasta Karachi y Pekín–, ¿qué consecuencias tendría ello
para la futura trayectoria política del sionismo? Ahí Retort se niega a contemplar
lo que podría ser un corolario molesto de su tesis más general sobre la
guerra y el espectáculo, ya que Israel es quizá el único Estado del mundo
que se aproxima bastante a su concepción de un capitalismo militar. También
es un país donde no pocos siguen creyendo que otra guerra regional podría
proporcionarles la mejor posibilidad, concebida ésta en sentido mesiánico.

CAMBIOS SOCIALES Y POLITICOS DERIVADOS DEL ESPECTACULO COMO INSTRUMENTO DE CONTROL

CITA texto del artículo de Balaksrishnan

Pero aunque la mediatización de la política haya sido eficaz en el sometimiento
de la opinión pública al veredicto del mercado, al mismo tiempo ha
erigido barreras a la empresa de la construcción de imperios. Los entusiastas
actuales de Roma o de la Gran Bretaña imperial lamentan la sensibilidad
de una población que no puede aguantar unos pocos miles de bajas estadounidenses
por tan buena causa. Ahí obra una importante transformación
sociológica, probablemente irreversible, del capitalismo del baby-boom. Los
plebeyos se niegan a morir en las guerras, y los ricos se niegan a pagarlas.
El espectáculo ha dado lugar no sólo a una ciudadanía débil en la base, sino
también a una inteligencia deficiente en la cumbre. Observando el creciente
caos en el Iraq ocupado, no es difícil concluir que el intento de la
Administración republicana de aplicar una gran estrategia ha embarrancado.
«La dimensión del espectáculo nunca había interferido antes tan palpable e
insistentemente en la cuestión de mantener en orden las propias satrapías

versión y argucia jesuita actual sobre la relación ética/religión

versión y argucia jesuita actual sobre la relación ética/religión

February 27, 2011 by comeniussantaclara

En las redes sociales virtuales facebook, encontré un enlace http://www.fenomenologiayfilosofiaprimera.com/p/iv-conferencia-mundial-de-fenomenologia.html anunciando el congreso de sociedades de fenomenología, no ciencia primera en el sentido de Metafísica, pues precisamente Husserl es quien intentaba buscar vías de solución a problemas que Kant expuso con lo cual hizo- Kant- que se abriera la primera fisura honda en el camino de la Metafísica europea. Se convoca a un congreso de fenomenología y en el sitio lo vinculan con la ciencia primera, aun sin ser el título del congreso…que reza de esta guisa

IV Conferencia mundial de fenomenología: razón y vida. La responsabilidad de la filosofía

http://www.fenomenologiayfilosofiaprimera.com/p/iv-conferencia-mundial-de-fenomenologia.html

De los enlaces allí colocados hay un artículo que creo de interés para los temas del Proyecto Comenius Between Religions and Ethics. A common ground en que venimos trabajando desde octubre de 2010 y seguiremos hasta junio de 2012

Se trata de la exposición que hace el profesor de la Universidad Pontificia de Comillas -ahora en Madrid- Miguel García Baró

VER en enlace http://dspace.cti.unav.es/dspace/bitstream/10171/2847/1/Garc%C3%ADa-Bar%C3%B3%2c%20M.pdf

Un dato que resulta tan interesante como crucial para la crítica materialista de estas tesis: no se cita para nada a Kant, las antinomias,paralogismos,ilusiones de la Razón Pura…¿ extraño? No creo, más bien lógico pero , también, etológico.

Kant sigue presente hoy a través de Habermas

No parece tener un fundamento lógico consistente lo que Habermas propone, pero al igual que sucede con Kant, en aras a un buen funcionamiento de la sociedad política, parece que interesa sostener las creencias religiosas , sean estas cualesquiera de las que existen en el presente. Peticiones de principio y círculos viciosos no son obstáculo si se trata de mantener el status quo político y económico. La ecualización entre derecha y las izquierdas políticas operando desde los planteamientos idealistas de Habermas a todas vela

Methodological atheism 

In this sense, Habermas observes, “In our context, it is […] a relevant circumstance that practical philosophy, on the basis of a methodological atheism, has recovered truths of religious salvation and revelation and included them in its own arguments. […] In this discourse only ‘public’ reasons count, that is, only such that can be in principle convincing beyond the bounds of a particular religious community”.

Philosophy, however, should not disqualify religion as irrational, but should instead open doors to a common rational discourse. For Habermas, the return of religion in confrontation with large parts of secular society constitutes a challenge to the liberal state about the conditions in which citizens can reciprocally respect each other and agree on common fundamental legal and ethical norms. In this sense, Habermas opened the door to a dialogue between the secular and religious points of views in his exchange with Benedict XVI, the then Cardinal Joseph Ratzinger.

FUENTE http://www.goethe.de/ges/phi/prt/en4695434.htm

Between National Socialism and the Return of Religion – Jürgen Habermas Turns Eighty

Jürgen Habermas; © Lorenz ViereckeIn the 1960s Jürgen Habermas, then head of Max Horkheimer’s Institute for Social Research in Frankfurt, appeared to be a main proponent of the allegedly neo-Marxist Frankfurt School. For the student rebels of 1968, however, he was by no means leftist enough. Today he might be called a philosopher of the second German democracy, and its foremost representative from the perspective of a constitutional patriotism.In honour of the eightieth birthday of Jürgen Habermas on June 18, 2009, the Suhrkamp Publishing House has brought out a notable five-volume student’s edition of his philosophical writings. The approximately 2,000 pages contain many of his articles from the 1980s to today. They span the time from the beginning of his thought to its current lines of development.

Inevitably, the starting-point of his political thought remains the experience of National Socialism. In the introduction to volume IV of this edition, for example, entitled Political Theory, he writes: “For us, the process of coming to grips politically with the fact that the Nazi regime met with the broad approval of our population still remains more than merely one theme amongst others. […] The early Federal Republic was stamped by a gulf between fragile democratic institutions and a scarcely shaken authoritarian mentality. […] The personal and intellectual continuities that were carried forward unchallenged under cover of a repressive anti-communism, on the other hand, kept alive the fear of a relapse into the authoritarian pattern of behaviour and elitist habits of thought characteristic of pre-democratic Germany – in my own case, well into the early 1980s”.

 

Ethical justification of action

 

Nevertheless, Habermas has refused to acquiesce in the pessimism about politics and cultural development widely felt in the Frankfurt School. Instead, he has gone back to its original intentions in the Weimar Republic. For example, he has occupied himself with the question how a critical social science can contribute to fostering juster, more democratic and on the whole more humane conditions. He has thus distanced himself from the Hegelian and Marxist oriented historico-philosophical approach of the Frankfurt School. That point of view, which is oriented to grand theories and social classes, has seemed to him to be inappropriate to modern societies. He has instead investigated the ethical justifications for actions – a perspective that runs through his thought from its beginnings to the present.

Reason, according to Habermas, does not necessarily harbour a propensity to violence if we give heed to its communicative structure. Reason invites the exchange of arguments, which precisely avoids violence. From this follows not only the free compulsion of the better argument, but also a perspective that sets reason in the service of a humanising of the life-world. Reason then works to prevent its domination by social forces such as economics, bureaucracy and the military which, for example, asserted themselves in the form of a militant totalitarian movement in Nazi Germany and succeeded in infiltrating practically all areas of the life.

The Suhrkamp student’s edition of Habermas’s work, published on the occasion of his eightieth birthday; © Suhrkamp VerlagIt is therefore not surprising that the current phase of Habermas’s thought concerns itself with the return of religions to the political stage, a return that in many cases has degenerated into a very threatening issue for the life-world and so has raised the following question about ethics: How far may, or need, the ethical norms of a secular state be founded in religion? This question plays a prominent role in the new edition of Habermas’s works.

“In the period following the end of the Second World War”, writes Habermas in his article on Religion in der Öffentlichkeit (i.e., Religion in the Public Sphere), “all European countries, with the exception of Ireland and Poland, have been encompassed by a wave of secularisation that comes along with social modernisation. In the United States, on the other hand, all polling data proves that the number of believing and religiously active citizens, at all events comparatively high, has remained constant in the last six decades. […] Considered from a world historical point of view, Max Weber’s ‘occidental rationalism’ now appears to be a separate and special path”.

Habermas acknowledges that philosophy in the tradition of the Enlightenment is indebted to religious tradition for many orientations, especially ethical ones. Yet that does not alter the fact that religious and philosophical thought differ on the question of the justification of truth and the acceptance of authorities. Philosophy will continue to insist on the difference between religious certainty and scientific knowledge, and so accept religious grounds neither in law nor in ethics.

 

Methodological atheism

 

In this sense, Habermas observes, “In our context, it is […] a relevant circumstance that practical philosophy, on the basis of a methodological atheism, has recovered truths of religious salvation and revelation and included them in its own arguments. […] In this discourse only ‘public’ reasons count, that is, only such that can be in principle convincing beyond the bounds of a particular religious community”.

Philosophy, however, should not disqualify religion as irrational, but should instead open doors to a common rational discourse. For Habermas, the return of religion in confrontation with large parts of secular society constitutes a challenge to the liberal state about the conditions in which citizens can reciprocally respect each other and agree on common fundamental legal and ethical norms. In this sense, Habermas opened the door to a dialogue between the secular and religious points of views in his exchange with Benedict XVI, the then Cardinal Joseph Ratzinger.

Jürgen Habermas: Philosophische Texte: Studienausgabe in fünf Bänden. Suhrkamp Verlag 2009, ISBN 978-3518585153.

 

Hans-Martin Schönherr-Mann
is an Essayist and Professor for Political Philosophy at the Ludwig Maximilians University of Munich and Professor for the philosophy of Science at the Leopold Franzens University of Innsbruck.

Translated by Jonathan Uhlaner
Copyright: Goethe-Institut e. V., Online-Redaktion [Diese Zeile nicht übersetzen]
June 2009Any questions about this article? Please write to us!

 

CONFERENCIA DE GUSTAVO BUENO Etica,Moral,Derecho y BIOETICA

El año 2001 se publicaba el libro de Gustavo Bueno titulado ¿Qué es la Bioética?Ahora tenemos la ocasión de escuchar y ver una conferencia del autor del libro impartida en Oviedo en el otoño del 2009 . Se puede ver en el sitio de youtube canal fgbuenoyv