periodistas en peligro de muerte:algunas “razones”


Publicado by Redaccion Treff3 Dec 02, 2008 en Cultura.
http://treff3.net/?p=1955&
“Ser periodista en México es temible”: Günter Wallraff

El periodista alemán intercambió experiencias con periodistas en México.
¡Lea la entrevista con TREFF3!
Durante su visita en México, Günter Wallraff impartió un taller de periodismo de investigación, dió conferencia magistral en el Palacio de Bellas Artes, rueda de prensa en el Goethe Institut, plática para sindicalistas en la Fundación Friedrich Ebert y una conferencia en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.
Wallraff convivió durante dos días con alrededor de 20 periodistas en México durante el taller de periodismo de investigación que impartió, los participantes fueron aceptados únicamente con invitación o por haber sido elegido en un proceso de selección previo, la editora de TREFF3 tuvo el privilegio de participar.
También TREFF3 estuvo presente en la rueda de prensa que ofreció el periodista alemán en las instalaciones del Goethe Institut en la Ciudad de México.
El autor de libros como Cabeza de turco y El periodista indeseable, compartió sus secretos, experiencias y anécdotas acerca de su método del periodismo disfrazado.

Intercambio de experiencias
En TREFF3  aprovechamos su visita y le preguntamos en el Goethe Institut como en el Taller para periodistas organizado por el Instituto para la Seguridad y la Democracia (insyde) lo siguente:
¿Qué opina acerca de los nuevos medios de comunicación como el internet para el mundo del periodismo?
“Me parece positivo romper con la censura y el monopolio de la información, pero hay que educar a la gente para que tenga la sensibilidad de distinguir una fuente seria de una que no lo es”
¿Si trabajara en México, qué tema le llamaría la atención investigar encubierto?
“Bueno, primero tendría que vivir aquí y después sobrevivir. Ya después buscaría un tema.”

Acerca de la investigación encubierto y de los reporteros mexicanos ¿cuáles serían los temas relevantes?
“El tema del narco sería el más evidente, propondría temas como la relación Iglesia/Estado, hospitales, policía, etc. Hay infinidad de temas que se podrían abarcar, aunque no le recomendaría a nadie que se metiera a investigar el tema del narco de manera individual, es muy peligroso.
Propongo el trabajo en equipo, en el cual sus miembros no fueran reconocidos y que utilizaran un seudónimo.  De tal manera los miembros de ese equipo estarían más protegidos, ademas hay que saber en que medios hablar sin que nos maten.”
Durante el taller de periodismo de investigación platicamos sobre el riesgo de ser periodista en México y dijo lo siguiente:
“Es increíble la cantidad de compañeros que son asesinados en México al hacer su trabajo, pero sobre todo la inmovilidad ante esto y la colusión de intereses, ser periodista en México es temible”.
También le preguntamos acerca de su relación como periodista con los medios de comunicación alemanes y comentó lo siguiente con afán de alentar a sus compañeros a seguir investigando:
“ En Alemania, los grandes conglomerados de medios privados como Axel Springer me siguen viendo como enemigo, desde que di a conocer como inventan las noticias en el diario sensacionalista Bild para ganar dinero, sin importarles dañar la vida de las personas.
Recibí cartas de gente que se suicido por el daño que les hizo ese periódico. Por eso hice una campaña de publicidad contra Bild, la pagué con el sueldo que me pagaron cuando me disfracé de periodista en ese periódico.
Desde entonces tengo una fundación con los mejores abogados para ayudar a la gente dañada por Bild, porque en Alemania, aunque la ley lo contempla, publicar una réplica o respuesta si escribieron algo sobre uno cuesta miles de euros.
La verdad es que me alegro de tener estos enemigos, porque cuando empiecen a hablar bien de mi comenzaré a preocuparme, algo malo estará pasando” dijo con una sonrisa irónica.

¿Ha recibido amenazas por su trabajo?
“Mi método fue catalogado como criminal, tuve que exiliarme en otros países porque catearon mi casa, intervinieron mis teléfonos, a mi madre la criticaban y se burlaban los vecinos porque me decían comunista que es como decir terrorista hoy.
Cuando tuve a Salman Rushdie en mi casa cuando fue perseguido y amenazado de muerte, también fui criticado, los islamistas también me catalogaron de persona indeseable, y bueno le dije a Rushdie: yo vivo frente a una mesquita, que mejor protesta que vengas a vivir aca.
Pero debido a la aceptación pública de mi trabajo y que gané todos los juicios en los que fuí demandado pude salir adelante, y es que siempre que escribo todo debe de ser muy claro y comprobable, porque se que mis enemigos lo usarán en mi contra en los tribunales.
Pasé periodos de mucha depresión y angustia, me decía: son muy poderosos, no puedo hacer más contra ellos, pero afortunadamente gané todas las demandas. Hoy en día estoy muy animado y tengo muchos proyectos”.

Durante el taller, mostró su interés por compartir experiencias con sus colegas, por lo que  platicó cómo es que llegó al periodismo:
“No me considero un maestro, como me llaman desde que llegué a México, para mi la vida está hecha de causalidades, entré al servicio militar y yo estaba totalmente en contra de la guerra entonces me dediqué a escribir una bitácora, a los militares les espantó mucho esto y trataron de prohibírmelo.
Trataron de perdonarme hacer el servicio militar si dejaba de escribir, me negué. Temían que lo publicara, al final me dieron una carta donde decían que no era normal y que tampoco era apto para la guerra o la paz, para mí eso sigue siendo un cumplido.
Por ser mal estudiante en materias abstractas me acerqué mas a la literatura, aunque me cuesta mucho trabajo escribir, siempre he tenido problemas con las editoriales porque hago cambios de última hora y entrego generalmente tarde.
Mis universidades fueron las fábricas, aprendí en la vida desde abajo, de comerciante de libros llegué al periodismo, para estar cerca de los marginados, porque siempre tuve afinidad con los débiles, darles voz a los sin voz y a veces ser su vocero, y es que con ellos me siento bien”. dijo Wallraff.

¿Qué opina del trabajo como periodista?
“Lo más importante de ser periodista, es mantenerse independiente, no perder su libertad, ni la capacidad de sorprenderse y sorprender a la gente con tus historias pero sin llegar al sensacionalismo o inmiscuirse en la vida privada, eso ni a mi peor enemigo se lo haría, me lo han propuesto pero es un nivel al que no me voy a rebajar.
Hay que tener cuidado, algunos periodistas se dicen imparciales pero están muy cómodos en las altas esferas con los poderosos y hacen cortesías a los políticos, si realmente publicaran lo que saben inmediatamente dejarían de pertenecer al círculo.
Somos entes sociales y si no nos ciudamos nos coptan, me pasó en Bild cuando me hice pasar por periodista, el editor me rompió varias veces mis notas y me dijo que eran una porquería, pero el día que le empezaron a gustar y me felicitó, me sentía tan bien.
Pero eso es muy peligroso ¡a veces uno empieza a creerse su personaje y eso está mal! por eso uno necesita tener amigos que estén cerca de nostros, que nos digan ¡no des un paso más, ya es suficiente! por eso le dije a un amigo si ves que me ofrecen ser el director y lo acepto ¡por favor ve y sácame con violencia!”

Dentro del taller también nos habló de su método del disfraz:
“El disfraz es un interés humano, el uso de las máscaras, muchas culturas y los niños lo hacen para aprender, a mi me ha liberado de muchos miedos, me supero a mi mismo porque no me queda de otra.
Estar encubierto sirve cuando hay gente que no puede hablar de la situación que vive porque puede perder su empleo, entonces con la máscara soy uno más, no llamo la atención y tampoco tengo un papel protagónico, lo importante es llegar hasta ahí donde el periodista no puede llegar para conocer y vivir esa realidad, hacerlo público.
Después de que todo el mundo lo sabe, el resultado es increible, la gente pierde el miedo,  a veces se organizan y denuncian, el disfraz ayuda a que nos demos cuenta de lo que no vemos.
Cuando tenemos éxito y popularidad gozamos de privilegios pero también estamos encerrados de alguna manera, por eso hay que escaparnos por un tiempo de nuestros roles, eso deberían de hacer los políticos, tengo un amigo que es político y en unas vacaciones se fue a trabajar a un puerto de Hamburgo para darse cuenta de otras realidades y estar cerca de la gente.
Nunca he recibido un reproche de la gente con la que he convivido al enterarse de que estaba disfrazado, al contrario, se alegran mucho y dicen ¡por fin hasta que alguien pudo hacer algo!
Yo se que a veces cuando me disfrazo, para muchos juego el papel del loco y para mí está bien asi, aprovecho hacer de lo malo algo cómico y llamar la atención, para mostrar una realidad que puede ser muy cruel o injusta hay situaciones muy traumáticas.
El disfraz hace que la gente se interese más, cuando me pongo a investigar se que voy a ver cosas que no me gustan, por eso soy mi propio actor y dramaturgo, si no lo hago así la verdad es que estaría muy deprimido después de cada trabajo, pero también deshacerme del personaje que interpreto me cuesta varias semanas.
Cada nuevo papel requiere diferentes aptitudes, necesito leer y estudiar muchas situaciones, ¡ lo que me persigue hasta en sueños es que me descubran antes de tiempo! y no por mi, sino porque toda la preparación no valdrá para nada y la investigación quedará inconclusa.”

Acerca del trabajo como periodista hoy nos comentó que:
“En Alemania la venta de periódicos está en descenso por el internet, además hay más periodistas freelance y jóvenes  a los que se les paga muy poco por trabajar mucho, podría decir que se les paga menos de lo que le pago a mi señora de limpieza y los riesgos del trabajo y la preparación que se necesita son mucho mayores.
Los jóvenes ya no se interesan tanto en la política y cada vez menos se afilian a los sindicatos, por eso estoy planeando hacer la Fundación Wallraff, porque va llegar el momento en que ya no tenga fuerzas, y qué mejor que los jóvenes puedan seguir con esto.
Pienso por ejemplo en darles una beca para que tengan una especie de sábatico y puedan dejar sus escritorios por un tiempo para dedicarse a investigar un tema y publicarlo”.

En nombre del periodismo arriesgó su vida en numerosas ocasiones, como en Grecia donde estuvo varios meses en prisión. Suponemos que a nivel personal también arriesgó su vida familiar. ¿Como es la vida en familia para Günter Wallraff?
“He tenido que vivir como un monje, pero los monjes también tienen sus necesidades…”
Nuevas investigaciones
Acerca de la marginación, el periodista alemán proyectó dos de sus más recientes trabajos documentales:
Donde Duele Trabajar, que exhibe con imagenes reales el abuso contra trabajadores y la falta de higiene en una fábrica de pan en Alemania, en otro documental La Estafa narra su experiencia de aprender a engañar a la gente para venderles cosas por medio de call centres y las consecuencias de ello.
Además le dio la primicia a sus pares acerca de sus próximos trabajos: un libro que tratará (como  él dijo) el “Bonito nuevo mundo del trabajo”, además de una película sobre su trayectoria periodística y otra donde el 80% es de su trabajo hecho con cámara escondida.
Interés por México
El periodista alemán comentó que se interesó en México por sus lecturas de B. Traven además de las excelentes crónicas periodísticas de Egon Erwin Kisch y su libro Descubrimientos en México.

En su presentación en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, se sintió conmovido por la gran cantidad de jóvenes que asistieron y expreso: 
“Estoy sorprendido por tanto interés y el gran aforo en esta sala, donde se que muchos me estan escuchando desde afuera porque ya no cabemos aquí, y es que siento que hay un ambiente de iniciar un cambio en México, algo nuevo y no por mi, yo sólo soy un símbolo, yo vengo como alguien que quiere compartir experiencias, aprender de ustedes, no como un profesor”.
Wallraff tiene un gran interés por los pueblos indígenas de México, por lo que se le preguntó si tenía interés en alguno en particular a lo que respondió:
“Cuando niño en la posguerra los heroes siempre eran los norteamericanos, pero en los cuentos de vaqueros que me consegía mi papá yo siempre me identificaba con los indios. Acerca de México siempre me han parecido interesantes los indígenas Tarahumaras son un pueblo que siempre he deseado conocer. Me impresionan mucho porque sé que son capaces de viajar a lugares lejanos corriendo.
Por un problema de salud en la espalda estuve largo tiempo sin poder caminar, después me recuperé, adopté rutinas de ejercicio de equilibrismo y el kayak, por lo que algún día muy pronto, me gustaría recorrer grandes distancias con los Tarahumaras” comentó emocionado Wallraff.
Conmocionado por las agresiones a periodistas en México, al finalizar el taller Günter Wallraff se comprometió a encabezar una carta de apoyo a los periodistas mexicanos así como a Ana Lilia Pérez, amenazada de muerte y en proceso judicial, por haber dado a conocer negocios e influencias del ex secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, en contratos con Petroleos Mexicanos y empresas del sector energético.
“Este tipo de cosas las firmo en blanco” dijo el periodista alemán. La carta fue firmada y redactada por los periodistas asistentes al taller, será leída en uno de los eventos finales en su visita a México.
Organización: Fundación Heinrich Böll, Instituto Goethe México, INSYDE, Canal 22, Fundación Friedrich Ebert, Revista Gatopardo.
Texto: Primavera Téllez Girón/Carlos Soltelo

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Günter Wallraff: ¿Excluido de la Premiación Walter Reuter?

Publicado by Redaccion Treff3 Dec 10, 2008 en Comunidad.

“Algunas personas necesitan una imagen de enemigo”, dijo en entrevista exclusiva con TREFF3 el periodista alemán.
Ya es sabido que Günter Wallraff se adelantó extraordinariamente en sus investigaciones como periodista en Alemania: él se disfrazaba, desempeñaba diversos papeles en varios campos de trabajo para revelar injusticias sociales y para alcanzar la meta de una información lo más auténtica posible.
(Lea también nuestros artículos en TREFF3: “El maestro del disfraz en México: Günter Wallraff” y “Ser periodista en México es temible”)
En otras palabras: Günter Wallraff se ha convertido en un símbolo de periodismo verídico en Alemania y se ha fortalecido con sus métodos para la libertad de expresión y de prensa.

“Cada verdad necesita una persona valiente que la diga”
Y aún más, Wallraff fue muy bien recibido en Latinoamérica, sobre todo en México, en un país en el que se practica la libertad de expresión y de prensa sólo de forma restringida.
Junto a las conferencias en Guadalajara, el Goethe-Institut y la Fundación Friedrich-Ebert en la Ciudad de México, las palabras de Wallraff fueron recibidas con entusiasmo por cientos de admiradores, periodistas e interesados en el Palacio de las Bellas Artes.
Más 20 renombrados periodistas mexicanos participaron en un taller sobre periodismo de investigación, que impartió el periodista alemán, también los ganadores del premio Walter Reuter a periodistas pudieron conocer personalmente y apreciar a Wallraff.
Los diarios en Venezuela, Argentina, Colombia y México elogiaron la visita del periodista alemán.
“Después de una resonancia tan positiva me hubiera gustado entregar el premio a periodistas, a mis jóvenes colegas y hubiera pedido expresamente por eso”, explicó Wallraff.
A él se le mostró mucho respeto en México, y se apreciaron sus ideas con apertura e interés. No obstante le rechazaron su petición de participar en el evento de periodistas.

“Algunas personas necesitan una imagen de enemigo y parecen estar todavía atrapados en la Guerra Fría”, comentó el periodista alemán. Aunque los tiempos en Alemania ya hubieran cambiado desde hace mucho, “incluso los políticos de la CDU estarían entre mis amigos y mostrarían respeto”, subrayó Wallraff.

Además su acción no tendría que ver realmente con política de partidos, sino más con derechos fundamentales y valores que van mucho más allá de la política de partidos.
Günter Wallraff toma con un poco de humor que haya sido excluido de un evento que intercede a favor de los mismos derechos fundamentales y valores que él apoya:
“Por lo menos me hicieron posible un día de vacaciones los señores de la Fundación Konrad Adenauer”, comentó Wallraff satisfecho. “Me pude meter al mar una vez en Puerto Vallarta y eso no lo digo para nada con cinismo”.

¡Nos interesa su opinión! ¡Escríbanos un comentario a este artículo!
Texto: Nora Goebbel / ps
Traducción: Carlos Sotelo

7 Respuestas para “Günter Wallraff: ¿Excluido de la Premiación Walter Reuter?”

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2 Frank Priess?lang=de Dec 11th, 2008 at %18:%Dec
Traducción (realizada por Red. Treff3):
Estimada redacción:
Este tipo de interpretación no puede más que sorprenderme.
Parte de una buena investigación habría sido cuando menos indagar los motivos de la postura de rechazo por parte de la Fundación Konrad Adenauer, si no es que con un análisis un poco más minucioso de la carrera del señor Wallraff se habrían encontrado ya de cualquier modo. En verdad resulta sorprendente que, al igual que por lo demás aquí en México durante la visita, se hayan atenuado todos los elementos críticos de la biografía del señor Wallraff.
Y todavía un detalle para precisar: en el círculo de los organizadores del premio de medios, nunca se habló de una petición del señor Wallraff para entregar el premio, sino únicamente de la posibilidad de pedirle que lo entregara con motivo de su estancia en México. Cada quien evaluará para sí, quien quiera que haya sido responsable, si es de buen gusto filtrar a partir de discusiones internas de un gremio de organizadores de este tipo, afirmaciones generales a los medios. Por supuesto resulta comprensible que a éstos y, en concreto, a TREFF3 les agrade este material.
Saludos cordiales
Frank Priess

teoría de Chomsky sobre la información y medios de comunicación:materiales sobre manufacturing consent, necessary illusions


http://video.google.com/googleplayer.swf?docid=6578057572626633287&hl=es&fs=true
En el artículo publicado hace unos seis años en el diario mexicano El Financiero, la periodista María Elena Rivera hace referencia a planteamientos hechos por Stephen Hasam en los que vemos el modo de funcionamiento que caracteriza a los medios de comunicación dentro de lo que Noam Chomsky define como la corriente principal que tiene como función fabricar el consenso. Es un tema al que la filosofía crítica, materialista, ha prestado atención pero que no debe ser dejado a un lado siempre que haya que analizar o discutir acerca de los modos en que nos llega la información sobre temas cruciales en el terreno de la Economía, la Política, y demás asuntos que atañen a nuestra vida social en tiempos de globalización

Un trabajo de utilidad, en este sentido de fabricación del consenso sobre el caso del grupo español PRISA en este enlace http://www2.eptic.com.br/arquivos/Revistas/v.%20X,%20n.%202,%202008/10-%20NuriaAlmiron_P_.pdf

Trabajo útil para ver el modo de ejercitar el modelo de propaganda o manufacturación de consenso en el diario norteamericano The New York Times en este enlace http://ics.leeds.ac.uk/papers/pmt/exhibits/2658/boydbarret.pdf (en inglés)

Acerca de varios casos empíricos sobre el manufacturing consent el enlace siguiente http://www.medialens.org/alerts/08/080611_complicit_enablers_the.php

democracynow.org nos permite acceso a contenido sobre información y censura, disponible en español
http://www.democracynow.org/es/2008/2/25/titulares

El control de la información en el caso de la BBC británica
en el siguiente enlace http://www.zcommunications.org/propaganda-and-the-bbc-by-alex-doherty

Casos varios sobre la relación entre propaganda comercial y noticias en la televisión norteamericana, estudios de caso enel enlace que sigue http://www.prwatch.org/pdfs/CMD_Report_Public.pdf

Lo que parece una paradoja, acaso no lo sea. Me refiero al hecho de que enlas universidades, se encuentran trabajos acerca de los modelos ideales de prácticas del periodismo, como es el caso de este texto http://www.mediawise.org.uk/display_page.php?id=999 Es decir: da la impresión de que se permite trabajar sobre los ideales de un periodismo veraz, siempre y cuando se haga tan sólo en las facultades de periodismo, no en la vida real, fuera de esos recintos de formación escolástica donde las haya, de los informadores en el seno de las democracias formales del presente. Los periodistas preparados ad hoc para fabricar las ilusiones necesarias

Sobre lo esencial de la teoría de Chomsky y Herman acerca de la fabricación del consenso pongo un párrafo del artículo cuyo enlace sigue http://www.chomsky.info/onchomsky/200310–.pdf
Those with power will try to keep it, and those with power in capitalist
societies are primarily political elites and corporate conglomerates. Existing
institutions – including the universities and governments as well as the media –
function mainly to protect the interests of society’s elite. This does not require
conspiratorial coordination, simply rational pursuit of perceived self-interest. In
protecting those interests, many millions of people are killed through repressive
violence and denial of the means necessary for survival despite the fact that the
world has more than enough resources to meet the basic needs of all. Through the
social sciences and humanities and related careers such as journalism
, people often
learn to be obedient and then to produce obedience in others. This is rewarded with
inclusion and advancement deeper into the elite. The greater the internalisation of
the elite perspective, the more that obedience will feel like freedom and lack of
constraint.

On the whole, social science research gravitates towards innocuous
work or directly anti-democratic work
, that is, research which assists elite control of
society.

Modelos de información adecuados por y para el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Un ejército imperial debe tener sus propios fabricadores de consenso y de ilusiones, como parece bastante lógico,sin duda
http://www.iwar.org.uk/iwar/resources/io/io-roadmap.pdf

Un estudio de caso FUENTE http://www.saladeprensa.org/art142.htm ( disponible en español por cortesía de la edición mexicana de Le Monde Diplomatique ) Multimedia, más “rendimiento” y menos información
Los periodistas “multiusos”
del Chicago Tribune

Eric Klinenberg. Verlo en el siguiente enlace http://www.saladeprensa.org/art142.htm

Entrevista a EdHerman sobre las tesis de Manufacturing conset,The political Economy of Mass Media en el enlace a la revista Monthly Review http://www.chomsky.info/onchomsky/198901–.htm

La influencia de los medios de comunicación sobre los individuos en el seno de las democracias del presente,
recomendado por ASINCRO

María Elena Rivera
Jueves 4 de noviembre de 2004 El Financiero México DF

La tele, poder incuestionable de control social
http://www.google.es/search?q=cache:DnD_AmpiO5wJ:www.elfinanciero.com.mx/pages/NotaFinanciero.asp%3FShow%3DCNEF%26IdSeccion%3D12%26IdNota%3D88403+hasam&hl=es&lr=lang_es

¿Cuál es hoy el poder real de los medios de comunicación?, ¿cuál es la influencia que tienen sobre los individuos?, ¿hasta dónde contribuyen a construir la realidad social y personal? EL FINANCIERO platica con diferentes especialistas sobre estos temas frecuentes de la comunicación, quienes sentencian que los tiempos del neoliberalismo reclaman enfoques poco ortodoxos de análisis.
-De acuerdo con Noam Chomsky y otros teóricos, hoy, los medios de comunicación son megaconsorcios; por lo tanto, lo que se dice en ellos (aunque evidentemente hay excepciones) refleja los intereses corporativos de la empresa. Todo lo que vaya en contra de sus intereses y de sus publicistas es incompatible con el medio -afirma Stephan Hasam, profesor investigador del Departamento de Educación y Comunicación de la UAM-Xochimilco.
Para Enrique Guinsberg, psicólogo, comunicador e investigador del Departamento de Psicología de la misma casa de estudios, la relación de los medios con el poder económico y político en México es “absoluta”.
-Los medios siempre han sido fuente de poder, han estado vinculados a él -dice Guinsberg-. Es sabido que mantener un periódico, una emisora de radio o televisión es privilegio de unos cuantos. Hoy, medios y poder son prácticamente lo mismo. El modelo neoliberal concentra la riqueza en cada vez menos empresas y los medios no son una excepción. En México existen algunas estaciones de radio alternativas y publicaciones distintas a las grandes empresas; pero, ¿qué poder tienen frente a la penetración de los universos mediáticos absolutamente dominantes? Su peso real hay que verlo en diferentes niveles. Uno: el económico; pero más allá de los grandes negocios, el poder es otro: formar a la opinión pública.
Pero al otro lado de la propiedad de los medios, ¿cuál es la incidencia real del poder mediático en la opinión pública?
Luis Razgado, coordinador del Departamento de Comunicación de la UAM-Xochimilco, define: “Los medios tienen una influencia innegable, pueden influir en la generación de una opinión. Su impacto es importante, pero más bien desde un punto de vista económico y político que desde hacer prevalecer cierta ideología.”
En este sentido, Marisela Soto, investigadora y docente de esa universidad, asegura que “los medios no son ya medios”, intermediarios, sino “agentes directos que se adjudican la autoridad de educar y moralizar de acuerdo con el discurso del grupo en el poder”. Por dar un ejemplo, cita: “Hay cierta censura en las publicaciones pornográficas, que se venden en bolsas oscuras; pero mientras esto ocurre, en los medios hemos visto las imágenes de los cuerpos destrozados por la guerra en Irak. Si eso no es pornografía, entonces, ¿qué cosa es? No lo sé, pero no se censura. Hay aquí una veta interesante de discusión de cómo se va significando y resignificando el cuerpo, ahora, en la sociedad. Es escandaloso que los cuerpos violentados y mutilados sean exhibidos. ¿Quién dice qué cuerpo es el que se tiene que ver y cuál no?”
La moral social
Para Razgado, los medios tienen un impacto económico y político importante, pero no como mecanismo para erigir una moral social. “Existen otros factores que influyen en la moral: la familia, la experiencia, la educación, etcétera. Todo esto construye una especie de filtro que rechaza o deja pasar ciertos mensajes mediáticos, que aquí no tienen un papel predominante. Más que moldear una moral social, pueden influir en la generación de una opinión”, asegura.
En cambio, Enrique Guinsberg asevera que los medios son instrumentos que marcan pautas de moral y también son reflejo de lo social: “El poder reside en formar a la opinión pública. La gente sigue al poder e, incluso, llega a adquirir posturas que van contra sus propios intereses, aunque tengan que enfrentar una serie de obstáculos.”
-¿Contribuyen los medios a erigir la moral de las sociedades?
-Los medios no son omnipotentes, sino expresión de un universo cultural en todo sentido -responde Guinsberg-. La revolución sexual fue producto de un conjunto de circunstancias que no crearon los medios, pero que sí potenciaron. ¿Por qué hace unos años era imposible ver algo sexual, como las infidelidades en las telenovelas, y hoy es lo más común? Porque los medios se adaptaron a un cambio social, lo mostraron y hoy se ve como una situación normal.
-¿A qué se refiere cuando dice que los medios de difusión masiva contribuyen a moldear al sujeto funcional?
-Primero, a los medios los llamo de difusión porque su uso dominante es precisamente eso: difundir. Por otro lado, toda sociedad tiene un objetivo básico, absolutamente primario: formar al modelo de individuo que permita el mantenimiento de esa sociedad. Si el capitalismo no crea un sujeto acorde con él, desaparece. Hoy, el poder no sojuzga a sangre y fuego. El control social es que la gente piense como el poder desea, con todas sus variantes. Siempre ha habido instituciones que cumplen ese papel, como las iglesias, o la escuela, con una ideología determinada. Hoy son los medios, de una forma incuestionable.
Guinsberg calibra la situación así: “Cerca de 97 por ciento de la población mexicana tiene televisión; la prensa casi no se lee. Sabemos que en los dibujos animados y en las telenovelas hay todo un código ético, moral, ideológico, que responde claramente al poder en general.”
-Pero usted habla de procesos psicosociales en la recepción de contenidos y mensajes cargados de sentidos culturales, ¿puede explicar esto?
-El problema de la recepción es muy complejo. No obstante, hace unos diez o 15 años comenzó una moda en los estudios comunicológicos en torno a este proceso. Antes, con gran influencia estadounidense, las teorías hablaban de que los sujetos recibían mensajes y automáticamente los asimilaban. Después se empezó a ver, con toda razón, que el sujeto no es pasivo, sino activo. Lo que yo aporto es que a pesar de que vivimos una época que aún privilegia las disciplinas de forma aislada, hoy se tiene que hablar de una interdisciplinariedad o transdisciplinariedad. Los comunicólogos no saben psicología y lo reconocen; y, al revés, los psicólogos no saben comunicación. Una psicóloga de niños admitió una vez que no podía trabajar si no conocía los programas infantiles de televisión. ¿Por qué? Porque la terapia se hace con juegos y los niños juegan a ser los personajes de la televisión.
Lo psicopatológico,
sin embargo, se mueve
-Mi contribución -continúa Guinsberg- es aclarar qué elementos psíquicos existen en el ser humano que permiten la recepción de los mensajes. Para dar un ejemplo muy claro: todos sabemos que la mayor parte de los programas de televisión tiene que ver con dos ejes básicos: sexualidad y violencia, que no casualmente son lo que Freud llama pulsiones. El ser humano es inevitablemente reprimido. La mayor parte de sus deseos están cancelados porque la cultura los prohíbe. El no matarás es una prohibición universal, salvo en las guerras. Pero el deseo de la gente de matar o de agredir, existe. Y lo mismo pasa con la sexualidad, donde la mayor parte de la gente está frustrada.
“El aspecto sexual se puede proyectar en los medios en la medida en que cada vez hay una sociedad más libre, o mal liberada, a mi juicio. La mayor parte de la gente no vive una vida sexual liberada; es más una apariencia. ¿Por qué existe el Viagra? Porque soluciona problemas de impotencia. Por otro lado, la carencia de un auto último modelo y cosas así hacen que la frustración sea mayor. ¿Por qué hay depresión? Porque la gente está profundamente insatisfecha. Y no hablo de la gente con profundas carencias económicas, me refiero fundamentalmente a los sectores medios y altos. La depresión es producto de un narcisismo desenfrenado. Hoy, la gente está enajenada, convertida en un ajeno.”
Un ejemplo está en la cesión de la verdad a los medios, enfatiza. “Jacobo Zabludowsky era el padre bueno, conocedor. Se decía: «Lo dijo Jacobo» o «lo dijeron en la tele», como si ésta fuera una instancia absoluta de conocimiento. La gente se entrega a otros precisamente por sus propias carencias. Los procesos de recepción se apoyan y lo hacen muy bien, sin duda, en esas necesidades, en carencias, esencialmente psíquicas.”
-¿Cómo encajan los medios en los conceptos freudianos de principio de la realidad y principio del placer?
-El psicoanálisis plantea que hay un proceso de conversión en el ser humano -dice Guinsberg-. Y aunque parezca abrupto lo que digo, el niño no es un ser humano sino un animalito que tiene las condiciones para lograrlo; pero debe pasar por un proceso de socialización. Esta premisa se resume en esa frase famosa de Freud: el paso del principio del placer al principio de la realidad. Al niño, la escuela le empieza a dar elementos fundamentales de realidad y la familia también. Pero antes que otra cosa se los da la televisión.
-¿Hasta dónde llega esta influencia?
-Los países y sus gentes son cada vez más ricos o más pobres. Según la ONU, una de cada tres personas vive con menos de uno o dos dólares diarios; la gente sabe esto y, sin embargo, no reacciona. Los medios han logrado que asimile el modelo neoliberal.
Una reflexión ética
Entonces, ¿cuál es el papel de los medios o los periodistas independientes ante esta realidad?
Stephan Hasam responde: “El problema en México es que la gente no lee. El tiraje de los medios impresos de información es mínimo, no así el de las historietas. La pregunta sería cómo enfrentar ese problema, cómo tratar de adecuar la producción de prensa escrita de alta calidad a la realidad social. Si uno piensa que el tiraje de un libro que no sea un best-seller no es mayor que en la época de Gutenberg, deja mucho que pensar sobre el país. Y si el presidente de la República le dice a la población que no lea el periódico, es una tragedia.”
En varios países, incluso en el corazón de Estados Unidos, existen medios independientes que se sostienen por la garantía de sus suscriptores. También hay ejemplos contundentes de trabajo individual periodístico, responsables éticamente, que han roto con los parámetros del poder, sostiene Hasam.
-En Alemania, apenas terminada la Primera Guerra Mundial -afirma-, Ret Marut, que en México fue conocido como B. Traven, publicaba El ladrillero, que se contraponía al periodismo de dominación. En Estados Unidos, I. F. Stone, al ver censurado su trabajo en las empresas para las que trabajaba, decidió fundar su propio semanario, IF Stone, el cual producía absolutamente solo, y generaba algunos cuantos terremotos políticos durante la guerra de Vietnam. El periodismo de Stone era muy parecido al que hacía Gregorio Selser, de quien conocemos su honradez y trayectoria. No hay pretextos para quien quiera ser un periodista íntegro.

Y para terminar este tema, creemos importante ver lo que respondía Noam Chomsky a The Guardian, en la revista Z Magazine FUENTE http://www.zcommunications.org/chomsky-answers-guardian-by-noam-chomsky
RESPUESTA A THE GUARDIAN , por Noam Chomsky

Chomsky Answers Guardian
By Noam Chomsky

Sunday, November 13, 2005

Noam Chomsky’s ZSpace Page

This is an open letter to a few of the people with whom I had discussed the Guardian interview of 31 October, on the basis of the electronic version, which is all that I had seen. Someone has just sent me a copy of the printed version, and I now understand why friends in England who wrote me were so outraged.

It is a nuisance, and a bit of a bore, to dwell on the topic, and I always keep away from personal attacks on me, unless asked, but in this case the matter has some more general interest, so perhaps it’s worth reviewing what most readers could not know. The general interest is that the print version reveals a very impressive effort, which obviously took careful planning and work, to construct an exercise in defamation that is a model of the genre. It’s of general interest for that reason alone.

A secondary matter is that it may serve as a word of warning to anyone who is asked by the Guardian for an interview, and happens to fall slightly to the critical end of the approved range of opinion of the editors. The warning is: if you accept the invitation, be cautious, and make sure to have a tape recorder that is very visibly placed in front of you. That may inhibit the dedication to deceit, and if not, at least you will have a record. I should add that in probably thousands of interviews from every corner of the world and every part of the spectrum for decades, that thought has never occurred to me before. It does now.

It was evident from the electronic version that t was a scurrilous piece of journalism. That’s clear even from internal evidence. The reporter obviously had a definite agenda: to focus the defamation exercise on my denial of the Srebrenica massacre. From the character of what appeared, it is not easy to doubt that she was assigned this task. When I wouldn’t go along, she simply invented the denial, repeatedly, along with others. The centerpiece of the interview was this, describing my alleged views, in particular, that:

….during the Bosnian war the “massacre” at Srebrenica was probably overstated. (Chomsky uses quotations marks to undermine things he disagrees with and, in print at least, it can come across less as academic than as witheringly teenage; like, Srebrenica was so not a massacre.)

Transparently, neither I nor anyone speaks with quotation marks, so the reference to my claim that “Srebrenica was so not a massacre,” shown by my using the term “massacre” in quotes, must be in print – hence “witheringly teenage,” as well as disgraceful. That raises the obvious question: where is it in print, or anywhere? I know from letters that were sent to me that a great many journalists and others asked the author of the interview and the relevant editors to provide the source, and were met by stony silence – for a simple reason: it does not exist, and they know it. Furthermore, as Media Lens pointed out, with five minutes research on the internet, any journalist could find many places where I described the massacre as a massacre, never with quotes. That alone ends the story. I will skip the rest, which also collapses quickly.

More interesting, however, is the editorial contribution. One illustration actually is in the e-edition. I did write a very brief letter in response, which for some reason went to the ombudsman, who informed me that the word “fabrication” had to be removed. My truncated letter stating that I take no responsibility for anything attributed to me in the article did appear, paired with a moving letter from a victim, expressing justified outrage that I or anyone could take the positions invented in the Guardian article. Pairing aside, the heading given by the editors was: “Fall out over Srebrenica.” The editors are well aware that there was no debate or disagreement about Srebrenica, once the fabrications in their article are removed.

The printed version reveals how careful and well-planned the exercise was, and why it might serve as a model for the genre. The front-page announcement of the interview reads: “Noam Chomsky The Greatest Intellectual?” The question is answered by the following highlighted Q&A, above the interview:

Q: Do you regret supporting those who say the Srebrenica massacre was exaggerated?

A: My only regret is that I didn’t do it strongly enough

It is set apart in large print so that it can’t be missed, and will be quoted separately (as it already has been). It also captures the essence of the agenda. The only defect is that it didn’t happen. The truthful part is that I said, and explained at length, that I regret not having strongly enough opposed the Swedish publisher’s decision to withdraw a book by Diana (not “Diane,” as the Guardian would have it) Johnstone after it was bitterly attacked in the Swedish press. As Brockes presumably knew, though I carefully explained anyway, there is one source for my involvement in this affair: an open letter that I wrote to the publisher, after editors there who objected to the decision, and journalist friends, sent me the Swedish press charges that were the basis for the rejection. In the open letter, readily available on the internet (and the only source), I went through the charges one by one, checked them against the book, and found that they all ranged from serious misrepresentation to outright fabrication. I then took – and take – the position that it is completely wrong to withdraw a book because the press charges (falsely) that it does not conform to approved doctrine. And I do regret that “I didn’t do it strongly enough,” the words Brockes managed to quote correctly. In the interview, whatever Johnstone may have said about Srebrenica never came up, and is entirely irrelevant in any event, at least to anyone with a minimal appreciation of freedom of speech.

The article is then framed by a series of photographs. Let’s put aside childhood photos and an honorary degree — included for no apparent reason other than, perhaps, to reinforce the image the reporter sought to convey of a rich elitist hypocrite who tells people how to live (citing a comment of her own, presumably supposed to be clever, which will not be found on the tape, I am reasonably confident). Those apart, there are three photos depicting my actual life. It’s an interesting choice, and the captions are even more interesting.

One is a picture of me “talking to journalist John Pilger” (who isn’t shown, but let’s give the journal the benefit of the doubt of assuming he is actually in the original). The second is of me “meeting Fidel Castro.” The third, and most interesting, is a picture of me “in Laos en route to Hanoi to give a speech to the North Vietnamese.”

That’s my life: honoring commie-rats and the renegade who is the source of the word “pilgerize” invented by journalists furious about his incisive and courageous reporting, and knowing that the only response they are capable of is ridicule.

Since I’ll avoid speculation, you can judge for yourselves the role Pilger plays in the fantasy life of the editorial offices of the Guardian. And the choice is interesting in other ways. It’s true that I have met John a few times, much fewer than I would like because we both have busy lives. And possibly a picture was taken. It must have taken some effort to locate this particular picture, assuming it to be genuine, among the innumerable pictures of me talking to endless other people. And the intended message is very clear.

Turn to the Castro picture. In this case the picture, though clipped, is real. As the editors surely know, at least if those who located the picture did 2 minutes of research, the others in the picture (apart from my wife) were, like me, participants in the annual meeting of an international society of Latin American scholars, with a few others from abroad. This annual meeting happened to be in Havana. Like all others, I was in a group that met with Castro. End of second story.

Turn now to the third picture, from 1970. The element of truth is that I was indeed in Laos, and on my way to Hanoi. The facts about these trips are very easy to discover. I wrote about both in some detail right away, in two articles in the New York Review, reprinted in my book At War with Asia in 1970. It is easily available to Guardian editors, because it was recently reprinted. If they want to be the first to question the account (unlike reviewers in such radical rags as the journal of the Royal Institute, International Affairs), it would be very easy for a journalist to verify it: contact the two people who accompanied me on the entire trip, one then a professor of economics at Cornell, the other a minister of the United Church of Christ. Both are readily accessible. From the sole account that exists, the editor would know that in Laos I was engaged in such subversive activities as spending many hours in refugee camps interviewing miserable people who had just been driven by the CIA “clandestine army” from the Plain of Jars, having endured probably the most intense bombing in history for over two years, almost entirely unrelated to the Vietnam war. And in North Vietnam, I did spend most of my time doing what I had been invited to do: many hours of lectures and discussion, on any topic I knew anything about, in the bombed ruins of the Hanoi Polytechnic, to faculty who were able to return to Hanoi from the countryside during a lull in the bombing, and were very eager to learn about recent work in their own fields, to which they had had no access for years.

The rest of the trip “to Hanoi to give a speech to the North Vietnamese” is a Guardian invention. Those who frequent ultra-right defamation sites can locate the probable source of this ingenious invention, but even that ridiculous tale goes nowhere near as far as what the Guardian editors concocted, which is a new addition to the vast literature of vilification of those who stray beyond the approved bounds.

So that’s my life: worshipping commie-rats and such terrible figures as John Pilger. Quite apart from the deceit in the captions, simply note how much effort and care it must have taken to contrive these images to frame the answer to the question on the front page.

It is an impressive piece of work, and, as I said, provides a useful model for studies of defamation exercises, or for those who practice the craft. And also, perhaps, provides a useful lesson for those who may be approached for interviews by this journal.

This is incidentally only a fragment. The rest is mostly what one might expect to find in the scandal sheets about movie stars, familiar from such sources, and of no further interest.

Noam Chomsky