Libertad Constituyente para acabar con la corrupta y seudo demócrata partitocracia de la monarquia española

www.youtube.com/watch

IMPRESCINDIBLE España: un análisis desde el Materialismo Filosófico. Exposición de Gustavo Bueno. Obligado estudio para Hispanistas, Hispanoamericanistas, Historiadores, Filósofos, Literatos y Politólogos, y de paso para Economistas.

Lecturas de obras de Gustavo Bueno recomendadas, como complemento , necesario, para comprender y estudiar con más calado, la conferencia sobre España , en el vídeo :

ESPAÑA FRENTE A EUROPA http://www.fgbueno.es/gbm/gb1999es.htm

PRIMER ENSAYO SOBRE LAS CATEGORIAS DE LAS CIENCIAS POLITICAS http://www.fgbueno.es/gbm/gb91ccp.htm

Escudo actual de España

NOTA de INTROFILOSOFIA: Este vídeo del fundador del Materialismo Filosófico, el filósofo español Gustavo Bueno, resulta realmente IMPRESCINDIBLE por varias razones que se pueden comprobar sin dificultad al escuchar atenta y críticamente las tesis en él expuestas.

HISPANOAMERICA

Su importancia para el análisis y la crítica de España, como problema complejo, y por sus conexiones con Europa y las concepciones históricas y filosóficas que el estudio de España como Imperio Católico, de alcance universal, etc.es una importancia que en absoluto resulta exagerada.

El Emperador Constantino se alía con la Iglesia Católica
España como Imperio se gesta en la lucha de los reinos cristianos contra los musulmanes
Símbolos del Islam
La Cruz de Lutero

Otros de los más peligrosos y recalcitrantes enemigos de España como Imperio generador, y por tanto de Hispanoamérica, son: 1) tanto la Leyenda Negra alimentada por los enemigos de España y de su Imperio ( los holandeses, ingleses, franceses, luego la variante estadounidense en cierta manera ), como 2- las distintas manifestaciones que se han generado desde el llamado indigenismo ( Filosofía de la Liberación , Teología de la Liberación, etc.)

Indigenismo e hispanofobia como elementos esenciales de las ideologías metafísicas del presente

A nuestro juicio se trata de una de las más valiosas e importantes conferencias pronunciadas a lo largo de la vida del profesor de la Universidad de Oviedo, Don Gustavo Bueno. Importancia que deducimos de la serie de implicaciones sociales, políticas, económicas, tanto para España como para los Estados de Hispanoamérica, en el presente y como parte de los planes y proyectos de Hispanoamérica y España ante el futuro que ya opera desde estos primeros años del siglo XXI.

GUSTAVO BUENO MARTINEZ , FILOSOFO ESPAÑOL ,

DEL ARTICULO ESPAÑA:

Introducción

“Me parece que muy pocos podrán negar que en un día como hoy, en el que coincide el aniversario, tan importante para la Historia de España, de la proclamación de la Segunda República Española con la presencia en Oviedo de un concurso tan distinguido de miembros de la Asociación de Hispanismo Filosófico (no necesariamente republicanos) y con los actos de «presentación pública» de nuestra Fundación (instituida precisamente desde la perspectiva de una filosofía en español), es una ocasión incomparable, y aún podría añadirse, inexcusable, para reflexionar «de frente» sobre España.” ( Cita de Gustavo Bueno )


En el enlace siguiente podemos entrar a la lectura del artículo de Gustavo Bueno, publicado en la revista El Basilisco titulado precisamente ESPAÑA.

http://www.fgbueno.es/gbm/gb1998es.htm

Entrevista sobre el problema de la nación y la geopolítica en el contexto español y europeo

Barbara Loyer: “El desafío separatista catalán es un problema europeo y no sólo español”

CATEDRÁTICA DE GEOPOLÍTICA EN LA UNIVERSIDAD DE PARÍS 8. DIRECTORA DEL INSTITUTO FRANCÉS DE GEOPOLÍTICA (IFG)

10302
0
48213

Barbara Loyer es una reputada catedrática francesa nacida en 1961, que ejerce su labor docente e investigadora en el Instituto Francés de Geopolítica de la Universidad Paris 8. Está especializada en geopolítica de España y, particularmente, en todo lo concerniente a los nacionalismos vasco y catalán. Conoce profundamente nuestro país y utiliza nuestro idioma con una pericia que ya quisiéramos tener muchos españoles.

Sus reflexiones también abarcan todo lo referente a la Unión Europea, cuestión sobre la que recientemente ha publicado L’Union européenne, un territoire en construction y Réflexions sur la crise des réfugiés de 2015 en la revista francesa Hérodote.

Ya en el año 2000 publicó Géopolitique du Pays Basque, un fino análisis de los fundamentos históricos y culturales del País Vasco, y unos años más tarde, en 2006, Géopolitique de L’Espagne, obra en la que analizó los complejos fundamentos de la nación española, así como las tensiones provocadas por la presión contante de los nacionalistas vascos y catalanes, al mismo tiempo que repasaba los factores de unidad y solidaridad que unen a los ciudadanos de nuestro país.

Barbara Loyer 2 - Juan Luis Fabo

Portada de L´Espagne en crise (s): Une géopolitique au XXIe siècle (ARMAND COLIN, 2015)

Más recientemente, junto con la profesora Nacime Baron, ha publicado L’Espagne en crise(s), obra en la que, desde una visión global de los problemas europeos, se analiza la situación actual de España a partir de 2008, momento de inicio de la crisis económica y en el que se ponen claramente de manifiesto las debilidades de nuestro sistema político establecido en la Transición. Es a partir de este último gran trabajo de análisis y reflexión sobre el que hemos realizado esta entrevista.

En tu libro España en crisis, prologado por Fernando Aramburu, éste comenta que en los años duros de la postguerra y a la largo de la dictadura franquista, en la clase obrera del país se gestó una fuerza impulsora de progreso basada en la voluntad colectiva de que sus hijos accediesen a una vida mejor, lo cual facilitó una transición modélica a la democracia y, a la postre, convirtió a España en un país que nuestros antepasados no hubieran imaginado ni siquiera en sus sueños más audaces. Sin embargo, también considera que hoy en día aquel espíritu se ha perdido y que de nuevo apuntan “nubes negras” en el horizonte político y social de España. ¿Compartes esta opinión y, en su caso, cómo crees que los españoles podríamos recuperar un impulso positivo hacia el futuro? Sí, pero la crisis de confianza no es exclusiva de España. Las consecuencias de la mundialización contemporánea desestabilizan nuestras sociedades europeas de la abundancia. El capitalismo financiero exacerba la competición por el trabajo, las migraciones nos transforman. Hoy, en la mayor parte de los países de Europa, muchos padres temen que sus hijos no puedan tener una vida mejor que la suya. Estas nubes negras de la incertidumbre y de la frustración son una amenaza colectiva. Nuestro porvenir común debe, sin embargo, construirse sobre los cimientos particulares de la historia de cada una de las naciones que componen la Unión Europea.

Negociar, situando un territorio en el centro del diálogo, es muy complicado. La izquierda se niega a tomarlo en cuenta, se sitúa en la utopía

España es un Estado que muestra signos evidentes de fragilidad. En francés, el título del libro, L’Espagne en crises, tiene la palabra crisis en plural. La conjunción de dificultades económicas y políticas es más preocupante porque las rivalidades en España son territoriales. Negociar, situando un territorio en el centro del diálogo, es muy complicado. La izquierda se niega a tomarlo en cuenta, se sitúa en la utopía. Me sorprende a menudo la violencia verbal expresada entre españoles de ideas opuestas. La retórica política se funda muchas veces en la evocación de las culpabilidades ajenas en el pasado. Los discursos de Pablo Iglesias son un ejemplo de que esto funciona en el electorado de izquierda. Quieren unir a los suyos dando la sensación de que combaten enemigos y no adversarios políticos. Y recurren a la Historia para reclamar la razón. El futuro tendría que construirse sobre la consolidación de la figura del adversario indispensable. Y también sobre un debilitamiento filosófico de los nacionalismos de trincheras.

En el libro, escrito junto a tu compañera Nacima Baron, decís que vuestro propósito es explicar la secuencia de acontecimientos que llevaron a la crisis actual de España, y también la espiral de desequilibrios y conflictos en las esferas política, social y económica. Todo ello lo hacéis con la intención de arrojar luz sobre el presente y encontrar las claves para comprender los problemas actuales de España. ¿Si tuvieras que priorizar, cuáles señalarías como las causas, los desequilibrios y los conflictos más graves? He sido formada por Yves Lacoste, geógrafo francés que ha contribuido, con la revista Hérodote, fundada por él, a la reintroducción de la palabra «geopolítica» en Francia. Lo ha hecho basándose en una reflexión sobre el concepto de nación. Lacoste defiende que la nación es «la idea fuerte de la geopolítica», porque en torno a este concepto se estructuran cada vez más conflictos contemporáneos. Perdóname el desvío que alumbra mi respuesta: pienso que hay pocos debates geopolíticos sobre la nación española, y que es una fragilidad.

Napoleón provocó en España un momento de unión nacional, pero ésta fue rota por Fernando VII cuando volvió del exilio, con la ayuda de las fuerzas europeas del absolutismo (los Cien Mil Hijos de San Luis). La democracia española ya era en el siglo XIX un problema de alcance europeo. El general Franco hizo lo mismo que Fernando VII: tomar todo el poder e imponer una concepción patrimonial de España. Paradójicamente, los dos grandes partidos que monopolizan, democráticamente, el gobierno desde los años ochenta tampoco han desarrollado un pensamiento sobre la nación española. Es bien sabido que el PP y el PSOE han pactado con los partidos nacionalistas vascos y catalanes para asegurarse el poder a corto plazo, pero sin fomentar reflexiones sobre el alcance a largo plazo de estos pactos. De hecho, existen dos naciones en los territorios del País Vasco y Cataluña. Los demócratas españoles lo han aceptado, reconociendo los derechos históricos e introduciendo el término «nacionalidad» en la Constitución, pero no han explicado a los ciudadanos los problemas que plantea esta superposición compleja. Han actuado como si la nación española fuese una evidencia que jamás sería cuestionada, como si fueran a ser eternamente los más fuertes, sin hacer nada, en nombre de la Historia. En consecuencia, sólo los nacionalistas catalanes y vascos han defendido «su» territorio.

Los partidarios de la unidad española han sido abandonados. El Estado se ha ausentado

Los partidarios de la unidad española han sido abandonados. El Estado se ha ausentado. Los dirigentes españoles han creído que el dinero de los años de bonanza haría desaparecer los problemas políticos. La economía es, sin embargo, cíclica y no se puede fundar una cohesión social duradera sobre una realidad tan volátil. La ligereza con que algunos dirigentes se han dejado sobornar revela el carácter superficial de la política española de los últimos treinta años. Veo en ello una suerte de ceguera que ha agravado los desequilibrios en Cataluña y en el País Vasco. La violencia de ETA también ha contribuido a esta ceguera. La defensa de la democracia frente al terrorismo ha ocupado todo el espacio político. El heroísmo de los cargos electos, profesores, periodistas, funcionarios asesinados o amenazados, la organización de la respuesta judicial, política, filosófica, el fallo ético del GAL, han silenciado los debates serenos sobre el pasado y el futuro de España. Me parece que es necesario distinguir entre el nacionalismo, que es un movimiento sentimental, y la nación. La nación es un cuadro conceptual ineludible. Debemos hablar de la nación para superar el nacionalismo.

Calificáis la crisis española de multiforme y señaláis que desafía los fundamentos del pacto político firmado en el momento de la Transición, de modo que se cuestiona la unidad del país, la representación democrática y el progreso de los últimos 30 años. ¿Crees que hemos tocado fondo y que, tras la intervención de la Generalitat de Cataluña por parte del Gobierno, cambiará el rumbo de los acontecimientos o lo peor está todavía por llegar? Cualquier cosa puede suceder, ya que una mitad de la población catalana no otorga ninguna legitimidad a los representantes del Estado español. Lo peor sería que una parte de los independentistas abandonase la estrategia no violenta adoptada desde el principio del famoso procés, o que los constitucionalistas de Cataluña perdiesen la paciencia y se enfrentasen violentamente a los separatistas. Cuando la violencia física sale del cajón, es difícil volver a encerrarla.

Albert Boadella dice que el empobrecimiento hará tocar el fondo y acabará con el separatismo. Por eso le parece positivo el resultado del 21 D. Opino que el sentimiento nacionalista es un pozo sin fondo, la expresión de solidaridades primarias que pueden llegar a ser racismo. Nuestros sistemas políticos deben regular este sentimiento, porque dudo que pueda desaparecer. Lo más complicado está aún por llegar: fomentar reformas en el contexto revolucionario de Cataluña es una aporía, una dificultad lógica irresoluble.

Una reforma de la Constitución debería abrir controversias -asequibles para un amplio público- acerca del poder, de su control, del concepto de lealtad, y no sólo sobre las libertades de unos y otros

También afirmáis que la virtud principal de la Constitución de 1978 es haber creado un espacio de negociación en un país que había conocido una espantosa guerra civil y 37 años de dictadura, pero que los compromisos que la hicieron posible son tales que el texto no puede evolucionar, mientras que el propio desarrollo de las autonomías en España ha provocado una transformación radical de la estructura del Estado. ¿Crees que será posible encontrar mediante el debate político y parlamentario bases renovadas que afiancen la unidad del país, o los españoles estamos abocados a nuevos enfrentamiento? Los acontecimientos de 2017 demuestran que la democracia española es sólida. En 1978, apenas había clase política local; sólo en Euskadi y Cataluña. Hoy las discusiones tendrán que comprometer a la clase política y mediática de las diecisiete comunidades autónomas y no únicamente al gobierno del Estado y a la Generalitat. Una reforma de la Constitución debería abrir controversias -asequibles para un amplio público- acerca del poder, de su control, del concepto de lealtad, y no sólo sobre las libertades de unos y otros. UPyD planteó la cuestión de la reforma de la ley electoral. En Francia, el sistema electoral mayoritario no es mejor, pero sigue siendo más o menos legítimo, tal vez porque nos ha protegido de la debilidad francesa: la extrema derecha. En España, la ley electoral amplifica los conflictos territoriales. Se sabe que su reforma dependerá del rumbo de las discusiones internas del PSOE, cuya política sobre los nacionalismos regionales me parece errática. La reforma constitucional es percibida como una amenaza por el PP y el PSOE. Es sin duda arriesgada en el contexto actual, pero no llevarla a cabo puede ser todavía más peligroso. Dejaría el monopolio de la palabra a los activistas de las causas simples.

La crisis económica de 2008 la situáis como un elemento desencadenante de la crisis política y social actual. Es como si la situación anterior caracterizada por la abundancia de dinero en casi todas las esferas económicas hubiese servido para mitigar y aplazar en el tiempo las tensiones políticas. ¿Una hipotética confirmación de la salida de la crisis económica sería la solución para superar en España los conflictos políticos actuales? La bonanza económica no ha impedido el afianzamiento del nacionalismo catalán. La crisis ha ensanchado la influencia del discurso independentista hasta llegar a los sectores que se sintieron traicionados por los grandes partidos. El choque de 2008 también amplía, con discursos victimistas, la audiencia de los separatistas en la pequeña y mediana empresa. Era muy difícil de concebir que, en pos de una quimera, una parte tan amplia de la población aceptase correr un riesgo económico considerable. La lección que todos debemos retener es que el nacionalismo puede dar paso a una mística irracional y llevar a la clase burguesa a actuar en contra de sus intereses. Esto podría ocurrir en cualquier país de Europa. La economía no se sobrepone a la ideología nacionalista. No somos Serbia ni Bosnia, pero tampoco tan diferentes como para creernos inmunes a la irracionalidad.

Me llama la atención que haya más extrema izquierda anti-todo por sistema que ecologistas enfrentándose a uno de los mayores retos de la humanidad. España es uno de los países directamente amenazados por el calentamiento global

Las tensiones separatistas y el reto catalán, las consecuencias del terrorismo nacionalista vasco, el desempleo masivo y el trabajo precario, la desigualdad económica territorial y entre los propios individuos, el recorte de las políticas sociales, el envejecimiento de la población y los jóvenes que abandonan el país, la corrupción política y la privatización de los servicios públicos, la fragilidad del sistema industrial y las características del modelo productivo son algunos de los elementos que analizáis en el libro para entender mejor la situación de España y sus problemas actuales. Todos ellos explicitados uno tras otro propician una percepción bastante pesimista. Sin embargo, el país tiene también sus puntos fuertes. En este sentido ¿cuáles son los que destacarías como especialmente favorables y capaces de aportar soluciones hacia el futuro? Hasta hoy, ni los crímenes de ETA, ni los atentados islamistas, ni la corrupción, ni la pobreza, ni el desafío separatista catalán han dado paso al fortalecimiento de un partido de extrema derecha al lado del PP. Esto revela una fuerza moral colectiva que muchos europeos pueden envidiar a los españoles. Considero que la democracia está muy anclada en la mayor parte de España, a pesar de la confusión que generan las identidades colectivas utilizadas políticamente. Pero me llama la atención que haya más extrema izquierda anti-todo por sistema que ecologistas enfrentándose a uno de los mayores retos de la humanidad. España es uno de los países directamente amenazados por el calentamiento global. La representación del franquismo como argumento falaz es un lastre para la izquierda española.

También explicáis cómo en España ha habido dos partidos políticos que se han alternado en el poder desde la Transición y han sido favorecidos por el sistema electoral, sistema que también favorece fuertemente la capacidad de influencia de los partidos nacionalistas periféricos para determinar de forma esencial la política española. Sin embargo, en 2015 se dio una fuerte agitación electoral, de la que ya había algún precedente en 2011. ¿Consideras que se confirmará definitivamente el cambio del mapa político a pesar de que no se haya modificado el sistema electoral? Para confirmarse tal cambio, que no me atrevería a pronosticar como definitivo, Ciudadanos debería reforzarse localmente. Se podría tal vez negociar solamente una nueva ley electoral para el Senado, cuya mayoría está fundada en una representación no proporcional de los territorios (cuatro senadores por provincia) y bloquea las reformas, incluso parciales, de la Constitución. La excepcionalidad de las nacionalidades debilita al conjunto español sin mejorar la democracia. Dicha excepcionalidad no ha impedido el desgaste mediático de España en el extranjero. A pesar de ser el Estado europeo más descentralizado, España sigue descrita como una prisión para sus pueblos.

En vuestras conclusiones afirmáis que en 2006 muy pocos observadores de la vida pública imaginaban todo lo que una conjunción de dificultades internas y externas sacudiría a España y a los españoles en los años siguientes hasta dibujar un futuro repleto de incertidumbres. ¿Crees que ahora los observadores de la vida pública serán capaces de imaginar con más acierto qué pasará en los siguientes 10 años? La incertidumbre es la normalidad. Los observadores no tienen otra opción que arriesgarse. Hay que darles esta libertad. Lo que acaba de suceder en España revela que los partidos políticos no concibieron que la burguesía catalana, con la que trataban desde hace décadas, no bajaría del tren antes del choque. Los nacionalistas catalanes tampoco concibieron que estarían peor considerados en Europa que los españoles que despreciaban, o que acabarían con sus huesos en la cárcel. Es difícil de contrarrestar la metonimia que transforma un espacio en actor político: Cataluña sufre, Madrid actúa…

El episodio de la sentencia del 2010 revela la imprudencia del PSOE. Llenó el barril de pólvora con unos artículos claramente proclives a la exclusión del Estado de Cataluña, sabiendo que el PP encendería la mecha

En 2005 escribí que Cataluña era el eslabón débil de España. Yo veía que la resistencia contra ETA había forjado en Euskadi una opinión pública española mucho más estructurada que en Cataluña. El catalanismo es, por el contrario, una ideología mal definida que legitima cualquier política en nombre de la cultura. Cataluña es, además, un territorio mucho más fácil de conquistar que las siete provincias de la Euskal Herria de los nacionalistas vascos. Antes del 2008, imaginaba que la chispa desencadenante de una crisis territorial en España podría llegar desde Bélgica, si los nacionalistas flamencos capitalizaban sus logros políticos con una Declaración Unilateral de Independencia. La chispa ha sido el hundimiento financiero en los Estados Unidos y sus consecuencias en cadena en España. Como causa interna, el episodio de la sentencia del 2010 revela la imprudencia del PSOE. Llenó el barril de pólvora con unos artículos claramente proclives a la exclusión del Estado de Cataluña, sabiendo que el PP encendería la mecha. El procés empieza cuando Jordi Pujol está en apuros judiciales, y permite borrar del mapa a su partido corrupto, CDC. Era imposible prever todo ello, pero los gobernantes españoles sí tenían mucha información. Hoy la complejidad del panorama tampoco permite pronósticos muy seguros, pero el despertar de una opinión pública más orgullosa del valor de España es un resultado calamitoso desde el punto de vista separatista. No sé con qué saña los dirigentes del PP y del PSOE van a intentar frenar el auge de Ciudadanos, y a qué precio, para protegerse entre ellos.

Fernando Savater ha insistido en la importancia que para cualquier país tiene la educación en todos los órdenes político, económico, social y cultural. Y la ha señalado como una de las claves que mejor explican la situación actual de España, al menos en lo referente a las tensiones nacionalistas. ¿En vuestro análisis qué consecuencias consideras que ha tenido para España su actual política educativa con la transferencia de las competencias a las comunidades autónomas, y qué consecuencias se pueden derivar de todo lo referente al trato que se ha dado a la lengua común, es decir, al uso o a la falta de uso del español en las escuelas de varias comunidades autónomas? La nación francesa se consolidó gracias a una derrota contra Alemania en 1871. Los políticos de la época consideraron que quienes habían ganado eran los profesores alemanes por haber formado soldados patriotas. El sistema escolar francés, tan centralizado y homogéneo, se creó después de aquel hito, en los años ochenta del siglo XIX. Se construyeron escuelas en más de 36.000 municipios (hay algo más de 8.000 municipios en España), donde los niños aprendían que íbamos a recuperar Alsacia y Lorena. Después de la Primera Guerra Mundial, cada municipio ha edificado su monumento con la lista de los muertos del pueblo, y el 14 de julio se celebra un desfile conmemorativo.

Donde hay nacionalismo, la escuela es nacionalista. Parece aberrante que en España se hayan delegado tantas competencias educativas en un contexto de potentes nacionalismos regionales

Donde hay nacionalismo, la escuela es nacionalista. Parece aberrante que en España se hayan delegado tantas competencias educativas en un contexto de potentes nacionalismos regionales. Escribí que España estaba llegando a una suerte de postnacionalismo del cual todos los europeos podríamos aprender, pero quizá hubiera que teorizarlo. Se ha dejado todo el espacio a los nacionalistas periféricos cuya ideología es muy estructurante para ellos. ETA sobrevivió a sus escisiones gracias al cemento nacionalista. El bilingüismo sólo se analiza como una cuestión sociológica o cultural, y no como un fenómeno geopolítico que provoca rivalidades de poderes dentro de los territorios. La revista Hérodotepublicó en 2002 un número titulado “Lenguas y territorios”. Vi que los sociolingüistas describían cada idioma, pero no encontraba a nadie que analizase las rivalidades que surgen en torno a sus usos. La cultura es otra cosa, debe estar libre de consideraciones políticas, por importantes que sean. Cuando escribí mi tesis doctoral de Geopolítica sobre el País vasco español, me gustó mucho estudiar euskera diariamente en el euskaltegide Hernani. Era una alegría íntima, muy alejada de consideraciones geopolíticas.

Concluís que el Estado de las autonomías ha contenido el problema del separatismo durante un tiempo, pero que, a largo plazo, es una solución costosa que ha generado una burocracia sobredimensionada, agravios comparativos entre regiones, duplicidades institucionales y una jungla normativa y competencial. ¿Cuáles serían los modelos teóricos y las claves principales para una salida satisfactoria hacia una nueva estructuración territorial del poder político? El modelo teórico tendría que ser jurídico. No soy jurista. Es importante comprender que la democracia es un ideal cuando uno vive en una dictadura, pero donde existen libertades es un sistema de poder. Cuanta más democracia, más rivalidades de poderes entre ciudadanos. Por eso, la clave es que los ciudadanos no se dejen guiar como en Cataluña por un misticismo del ideal democrático, como si España fuese una dictadura. Todo sistema futuro será el resultado de compromisos. ¿Cuáles son los compromisos aceptables por unos y otros? Esta pregunta ha sido la clave en 1977. Hoy, los compromisos son más complicados: los líderes nacionalistas no los quieren. También hay un sector importante de jóvenes electores politizados en 2011 que no otorga ningún valor al pacto constitucional posfranquista. El afán de Podemos en deslegitimar la Transición me parece muy problemático. Socavándolo, no se puede mejorar el sistema. Pretender conquistarlo a toda costa no dibuja un porvenir común. Se añaden nuevos defectos a las grandes limitaciones del PP y del PSOE.

Señaláis que la democracia no puede permitirse que España sea un país fracturado y, en todo caso, consideráis que, a pesar de la profundidad de las desigualdades, es una democracia política sólida. ¿Cómo valoras el papel que ha tenido España en Europa hasta ahora? Y, en el futuro, ¿crees que puede llegar a ser una fuente de inestabilidad para otros países en la medida de que no fuese capaz de superar los impulsos separatistas de sus nacionalismos internos? El desafío separatista catalán es un problema europeo y no sólo español. Los liberales de la Constitución de Cádiz inscribían sus acciones dentro de un movimiento europeo de liberalización que fue cortado de raíz. Hoy en día, la nación es una base simbólica muy importante, al mismo tiempo que se transforma por las cesiones de parte de esta soberanía nacional a la Unión Europea. Esto provoca zozobra y resistencia, sobre todo por los temas de la inmigración, fronteras, desigualdad. España participa de esta evolución y sus fragilidades internas deberían nutrir una didáctica europea sobre las futuras relaciones entre democracia y soberanía. Las reivindicaciones de los nacionalistas sin Estado se expresan al viejo estilo: un pueblo, un territorio, una soberanía. El que tengan tan poco poder sobre las realidades económicas no les ha hecho dudar.

Es difícil saber lo que hacen los españoles en la UE. Escribí, hace años, un artículo sobre el balance de la presidencia del Consejo por José Luis Rodríguez Zapatero y me costó mucho encontrar algo sustancioso. Aun así, la participación en los comicios europeos se sitúa siempre un poco por encima de la media. En un contexto de euroescepticismo creciente, no es algo baladí

Emmanuel Macron habla de soberanía europea y no reconoce el derecho a la soberanía de las naciones regionales. Yanis Varoufakis habla de soberanía global contra el capitalismo y apoyó al movimiento separatista catalán. Hay que ayudar al ciudadano a opinar basándose en una reflexión sobre los poderes concretos que derivan de estas proposiciones. A mi juicio, la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán tendría que ser traducida al inglés y al francés para ser estudiada en los demás países de la UE. Es muy larga (470 páginas), contiene muchos votos particulares que demuestran el difícil equilibrio entre libertades y lealtad. Si el procés deslegitimase el modelo rupturista revolucionario de los separatistas a favor de la reforma, sería un avance interesante. Por eso, aunque no sea una solución mágica, me parece importante que la reforma constitucional no siga bloqueada por la connivencia del PP y del PSOE. España no parece tener una influencia particular en la UE. Salvo durante la presidencia de José María Aznar, que quería darle mayor rango (cuando las negociaciones del tratado de Niza, y, luego, participando en la segunda guerra del Golfo), es difícil saber lo que hacen los españoles en la UE. Escribí, hace años, un artículo sobre el balance de la presidencia del Consejo por José Luis Rodríguez Zapatero y me costó mucho encontrar algo sustancioso. Aun así, la participación en los comicios europeos se sitúa siempre un poco por encima de la media. En un contexto de euroescepticismo creciente, no es algo baladí.

El sistema de la Unión Europea es demasiado burocrático. No sé si podrá transformarse antes de que ganen partidos pro exit en otros países. La información se esconde detrás de una jerga técnica que me parece un atentado a la democracia

Desgraciadamente, no sólo en España se dan problemas graves, también en otros países europeos las cosas no van precisamente bien. ¿Cómo ves en estos momentos la situación de Europa y dinos si consideras que la Unión Europea tiene capacidad suficiente para superar los retos que tiene por delante? Chocan muchos acontecimientos de gran calado: crisis de la deuda griega, Brexit, éxitos electorales de la extrema derecha, atentados, guerra en Siria y Libia, DUI en Cataluña…. Apagar el fuego en cada lugar es contribuir a controlar un incendio europeo. El sistema de la Unión Europea es demasiado burocrático. No sé si podrá transformarse antes de que ganen partidos proexit en otros países. La información se esconde detrás de una jerga técnica que me parece un atentado a la democracia. Los partidos de extrema izquierda y de extrema derecha dicen lo mismo. Se les llama populistas porque proponen a los ciudadanos soluciones simples ante problemas complejos. Pienso que hay que tomarse en serio el deseo de los ciudadanos de tener más poder frente a la potencia de los grandes actores económicos. Dejando de lado el racismo, muchas ideas contienen una parte de verdad. El problema reside en las amalgamas tácticas de los políticos para ensanchar su audiencia. Por ejemplo, Yanis Varoufakis apoya a los separatistas catalanes. Su programa propone una Unión Europea más resistente ante el capitalismo, pero hace campaña por una Europa “pluralista de las regiones, etnias, confesiones, naciones, lenguas y culturas”. Igualmente, el economista Thomas Piketty ha dado su apoyo a Podemos, obviando la gravedad de la cuestión territorial española. Podría haber dicho que ciertas propuestas económicas le parecían relevantes y ser prudente en lo demás. Tal vez tanto el uno como el otro piensan que los Estados son un estorbo. En las próximas elecciones europeas habrá debates de mucho alcance. Los relatos contrapuestos sobre los conflictos españoles y las estrategias políticas de sus actores son, desde ahora mismo, parte de la capacidad europea para superar los retos que tiene por delante.

Fotografías: Francisco Javier Irazoki

estudios críticos sobre el modo en que la partitocracia europea sirve, fiel, a las corporaciones que la mantienen

UNA LECTURA IMPRESCINDIBLE PARA ENTENDER MUCHOS ASUNTOS QUE NOS INTERESAN PLENAMENTE: CRITICA A LOS CONTENIDOS DEL TRATADO DE LISBOA DE LA UE
http://www.tni.org/sites/www.tni.org/files/download/eu_investment_reader_sp.pdf

Que nadie se deje desanimar por la supuesta complejidad
de la cuestión. Una de las especialidades de la Comisión es,
precisamente, lanzar cortinas de humo sobre la presunta
complejidad de determinados temas, siempre acompañadas
de barreras comunicativas e informativas que son casi tan
difíciles de penetrar como la caja de seguridad del Banco
Central Europeo. Los puntos básicos no tienen ningún
secreto; las personas que han escrito esta publicación los
conocen como la palma de su mano y los explican aquí con
un lenguaje claro y accesible.
Todo lo que necesitas lo encontrarás en las páginas que siguen:
la mejor forma de socavar un sistema que sólo siente desprecio
por la democracia consiste en leer, aprender, compartir los
conocimientos y pasar a la acción

http://www.tni.org/sites/www.tni.org/files/download/eu_investment_reader_sp.pdf

la era posmoderna o del fin de Europa

Gustavo Bueno España frente a Europa


Europa surge en Atenas como modelo de civilización . Desde Sócrates/Platón y Aristóteles y luego Roma surge un mundo en el que el mito y la razón geométrica son un modelo social y político. Tras la caída de Roma se incorporan los pueblos del exterior de Roma por el Este y el Norte, pero finalmente es el cristianismo el sucseor adulterado o enriquecido, dirán algunos, por las doctrinas cristianas en las que el elemento judaico queda realmente sometido a una purga tal que prácticamente desaparece tal judaísmo del modelo cristiano medieval

En el Renacimiento resurge en gran parte el modelo griego de civilización pero ha de enfrentar al omnipresente cristianismo

La invención de la imprenta y el modelo reformado( Lutero) de cristianismo cambiarán de nuevo partes esenciales de Europa y surge el tiempo de los filósofos y científicos de la era Moderna hasta dar a luz el tiempo de los ilustrados en medio de una nueva manera o modo de producción económica que es el liberalismo cuyo teórico es el inglés Adam Smith apuntalado por otro filósofo inglés,John Locke que harán de avales del primer movimiento europeo que conocemos como la primera revolución industrial en Europa

Con ella surgen los movimientos que se sutentan o en el anarquismo o en el comunismo marxista
Llegaremos a ver Europa dividada en naciones enfrentadas que de alguna manera recordarían las guerras en la Grecia clásica: Atenas y sus aliados contra Esparta y sus aliados.Alemania y sus aliados e Inglaterra y Rusia con sus aliados pero esta vez hay tres Estados hegemónicos en liza en elterritorio de Europa, no dos.

Primera Guerra Mundial y Segunda implican a regiones que no pertenecen a Europa geográficamente hablando y a lo largo de la llamada Guerra Fría se darán las condiciones objetivas para llegar a la completa disgregación de una de las dos únicas superpotencias , la caída de la URSS abre paso a un así llamado Nuevo Orden Mundial en que se supone que el fin de la Historia es ya un hecho objetivo y no una mera idea tal como la expusiera el alemán Hegel en el siglo XIX.

Sin embargo ya en el principio del siglo XXI comienza a ponerse en jaque a ese hegemón que pretende un mundo dominado y dirigido por un sólo hegemón , los Estados Unidos de Norteamérica ven cómo la crisis financiera y el auge de China como , hasta la fecha ( 2012) segunda economía mundial por el Producto Interno Bruto comienza a representar de facto una amenza, en términos estratégicos , para los propios Estados Unidos de Norteamérica

Mientras tanto en Europa, una serie de crisis en la que varios factores intervienen, vemos cómo no parece cuajar ese proyecto de una Unión Europea con poder suficiente a nivel mundial como para sobrevivir al Nuevo rdenmundial con una capacidad de maniobra que le permitiría seguir siendo ee modelo donde el llamado estado de bienestar llegó a ser una realidad a emular. Las consecuencias de la crisis global derivada de la presencia China en los mercados globales hace tambalear ese proyecto de una Europa unida y fuerte: crisis del euro, crisis política , crisis social…y para algunos el auge del islamismo dentro de la propia Europa son factores que dan lugar a un renacer de la pesadilla del Reich alemán en la vieja Europa. El gobierno alemán busca y hasta ahora, febrero de 2012, va logrando someter a casi todos los países europeos a los dictados del euro germanizado hasta cotas intolerables en cuanto a seguir manteniendo esa idea de una Europa sublime: se imponen durísimas condiciones a Grecia, a España e Italia, a Portugal e Irlanda y lo mismo sucede con los países de la antigua órbita soviética de Europa: Hungría, República Checa, &

La situación parece favorable para un modelo que recuerda cada vez más a la llamada Tiranía de los Treinta que impusieron los espartanos a Atenas tras la derrota en la última de las guerras del Peloponeso en la Grecia Clásica.

Gobernantes serviles hábiles en la sofísitica al igual que lo fueron los tiranos impuestos por Esparta se han ido colocando en Italia,España ( bajo el disfraz de la democracia que no es tal sino una mera oligarquía al servicio de Alemania )

Estas cosas pasan en la Europa del himno a la alegría de Beethoven, todos somos hermanos en una alegría alemana, pero esto es sólo unaquimera porque le verdadera Europa es la derivada de esa especie de borrador de Constitución europea que fue rechazado por los franceses en referendum pero luego nos ha sido impuesta por decreto desde el parlamento europeo en Bruselas bajo el nombre de Tratado de Lisboa

Los filósofos avalan esta germanización con sus loas al fin de la era moderna y con ello los ideales de Platón y Sócrates para dejar vía libre a los sofistas que hoy se llaman Cacciari, Vattimo, Savater…gestores de lo posmoderno como ideología espartano-alemana para los ciudadanos o mejor dicho , consumidores, de la Europa en etapa terminal,y por supuesto, la Ilustración va también al ataúd europeo, empujada por una caterva de siervos mediáticos y sus necesarios siervos disfrazados de ingenieros de la conducta, en el sentido de Skinner.

Consulta filosofía crítica desde coordenadas del Materialismo Filosófico

Chossudovsky entrevistado en radio sobre Libia y Kadafi &


http://pueblosinfronteras.net/upload/work/MICHAEL_CHOSSUDOVSKI_SOBRE_LIBIALAOTANEE_1.mp3

Una muy buena entrevista de Pacifica Radio de los Ángeles, California a Michel Chossudovsky quien analiza y opina sobre la intervención de los aliados en Libia.

“Es absurdo decir que se lleva la paz o la democracia por medio de una guerra”

“La CIA financia a Al-Qaeda”

Este grupo de comunicadores, encabezado por Fernando Velázquez, con el noticiero de Pacífica radio en español están haciendo un excelente trabajo, es muy recomendable seguirlos. Puede descargar este audio y otros en su blog; Pueblos sin Fronteras

Los Judíos en Hungría, antes de la guerra


Ver este link , de interés relacionado con eltema del video
http://labyrinthe.revues.org/index2512.html

video de Annie Lacroix-Riz sobre mito y realidad: Europa en el siglo XXI

La historiadora francesa Annie Lacroix-Riz nos permite ver en video una de sus interesantísimas conferencias, de las que hemos elegido ahora esta por parecernos de la mayor actualidad. Tras el intento fallido gracias al no del referendum celebrado en Francia de establecer la Constitución Europea , se nos ha impuesto sin otra opción el Tratado de Lisboa, sin referendum en ninguno de los estados de la Unión Europea salvo Irlanda donde sí hubo referendum, en todos los demás Estados se votó en los correspondientes Parlamentos.Posiblemente se temía que se repitiera el no del referendum sobre la Constitución Europea citado.

<object width=”480″ height=”360″><param name=”movie” value=”http://www.dailymotion.com/swf/video/x6s90y?width=480&theme=spring&foreground=%23809443&highlight=%23C2E165&background=%23232912&start=&animatedTitle=&iframe=0&additionalInfos=0&autoPlay=0&hideInfos=0″></param><param name=”allowFullScreen” value=”true”></param><param name=”allowScriptAccess” value=”always”></param></object><br /><b><a href=”http://www.dailymotion.com/video/x6s90y_europe-mythe-et-realites_news”>Europe : mythe et r&eacute;alit&eacute;s</a></b><br /><i>Cargado por <a href=”http://www.dailymotion.com/worldhistoria”>worldhistoria</a&gt;. – <a target=”_self” href=”http://www.dailymotion.com/es/channel/news”>Mira las noticias m&aacute;s recientes en video.</a></i>


Pierre Bourdieu sobre el papel del Banco Central Europeo

 Pierre Bourdieu voila el Gran Hermano...

http://permisoparaexistir.blogspot.com

 Los motivos de la ira

 Inglaterra fue en los años ochenta la primera estación de la política neoliberal en Europa. El nombre de Margaret Thatcher define y evoca una era que quedó cifrada en el desmantelamiento del Estado social, el auge del monetarismo y la globalización del comercio y los mercados financieros: una nueva e inesperada revolución del capitalismo. Felipe González llegó a pensar que se trataba de otra “excentricidad británica”. El thatcherismo no fue en realidad más que el preludio. España, Grecia, Francia, Alemania, Suecia, Austria… viven hoy el síndrome de aquella excentricidad. La religión de los mercados financieros se ha apoderado de la mayor parte de las élites dirigentes europeas. En algunos países, como en Italia, ha fracasado; en otros, como en Alemania y Francia, ha servido para imponer un sesgo dramático y conflictivo a la unificación europea. Pierre Bourdieu ha sido uno de los críticos más notables de este neoliberalismo tardío. En octubre del año pasado, el periódico Liberation publicó un ensayo de Bourdieu en el que impugnaba la política de Hans Tietmeyer, presidente del Deutsche Bundesbank. El semanario alemán Der Spiegel propició una conversación con el sociólogo francés.

 ROMAIN LEICK y DIETER WILD: Profesor Bourdieu, en su crítica a Hans Tietmayer, presidente del Deutsche Bundesbank, lo acusa de ser el abanderado del neoliberalismo europeo. ¿Pretende declarar la guerra a Bonn y a sus planes para Europa?

PIERRE BOURDIEU: No, yo impugné al banquero no al alemán, pero sobre todo al banquero dogmático. Mi crítica, en cierta medida irónica, no quiso expresar ninguna animadversión francesa hacia Alemania. Habría en cambio que pensar en la urgencia de construir un Estado federal europeo que sea capaz de defenderse del poder y las obsesiones de un banco central.

LEICK y WILD: ¿Acaso los franceses atribuyen al Bundesbank una autoridad semejante a la que tuvo alguna vez el estado mayor prusiano?

BOURDIEU: Se dice que Prusia fue un Estado constituido por militares. Sin embargo, nunca antes se había erigido un Estado en torno a un banco. En mi opinión, comenzar la unión europea con la unificación monetaria, tal y como se le concibe en la actualidad, es una mala señal; es decir, el banco central se convierte en la piedra de toque. Si provoqué a Tietmeyer fue para desatar un debate a nivel europeo.

LEICK y WILD: ¿Y él le respondió?

BOURDIEU: No. Helmut Schmidt escribió, como ustedes saben, un ensayo en el periódico Die Zeit…

LEICK y WILD: …donde denuncia la política de deflación de Tietmeyer.

BOURDIEU: Eso me satisfizo plenamente. Schmidt utilizó argumentos precisos.

LEICK y WILD: Un sociólogo francés de izquierda y un socialdemócrata alemán de derecha, ¿no le parece una alianza extraña?

BOURDIEU: La verdad no tiene patria ni partido. Hoy impera una suerte de ceguera colectiva. Todo lo que tiene que ver con la moneda, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o el Deutsche Bundesbank se ha convertido en un fenómeno casi religioso. Las consignas de globalización y flexibilidad se repiten de manera frenética, como si alguien supiera lo que significan. Son sólo conceptos imprecisos y carentes de definición que circulan por ahí, de manera similar a una retahíla religiosa.

LEICK y WILD: Esta supuesta religión no tiene su origen en Alemania.

BOURDIEU: Tiene seguidores alrededor de todo el mundo, también en Francia, donde Jean-Claude Trichet, jefe del Banque de France, es su vocero. Un hombre que, para colmo, tiene ambiciones de poeta. No obstante, su verdadero sacerdote es el señor Hans Tietmeyer.

LEICK y WILD: ¿No le da demasiada importancia?

BOURDIEU: No. Su lenguaje dogmático y ritual es revelador. Lo peligroso de estas creencias es que se difunden como si fueran verdad. Nadie se asombra, nadie pregunta, todo parece obvio. La mayoría de los que repiten esta letanía religiosa no tienen la menor idea de lo que es la teoría económica. Hoy el neoliberalismo es lo que en la Edad Media fue el “communis doctorum opinio”.

LEICK y WILD: Una ideología con disfraz de ciencia. ¿Se trata de una confusión ideológica?

BOURDIEU: Exactamente. Se trata de un dogmatismo conservador que se apoya de manera injustificada en la autoridad de la ciencia.

LEICK y WILD: ¿Se ha convertido el Bundesbank en un chivo expiatorio de los problemas económicos de Francia?

BOURDIEU: De ninguna manera. Me sorprende que se hable de enemistad entre franceses y alemanes. Tietmeyer representa el enorme poder del Bundesbank. Su discurso es impositivo, brutal y desesperante. Pero el objetivo de la resistencia es el neoliberalismo.

LEICK y WILD: ¿Qué hay de malo en la política que propone comenzar con la unificación monetaria?

BOURDIEU: Es una política unidimensional. ¿Por qué nadie habla de unificar las conquistas del Estado de bienestar en Europa y de que cada país cuente con los mismos derechos sociales? Hay que crear un poder [europeo] fundado en un Estado de derecho al que se supedite la economía a través de una estructura jurídica. La relación patrón-trabajador debe replantearse. Sobre todo, hay que controlar el dumping social porque es la causa del desempleo. Asimismo, habría que impulsar un pacto europeo de crecimiento económico y creación de empleos.

LEICK y WILD: ¿No es demasiado irreal?

BOURDIEU: No hay por qué doblegarse ante el terrorismo ideológico. Entre la forma de pensar de Tietmeyer y el Libro rojo de Mao existe una analogía: para ambos las ideas son armas. El Libro rojo respondía a una estructura de pensamiento autoritario, mediante la cual Mao podía exigir a su pueblo cualquier cosa por absurda que fuera, como El-Gran-Salto-Hacia-Ade-lante, por ejemplo. Las creencias que enarbola Tietmeyer se rigen por el mismo principio y están basadas en el fatalismo económico. El jefe del Bundesbank pretende vendernos los famosos “mercados financieros” como si su poder fuera parte del destino. El economicismo aniquila cualquier utopía: nunca parece haber otra opción que no sea la de capitular frente a su punto de vista.

LEICK y WILD: ¿No es un exceso concluir que existe la amenaza de una dictadura económica sólo porque el banco central europeo debería actuar de manera independiente frente a cualquier tipo de intervención política?

BOURDIEU: La filosofía de Tietmeyer sostiene que no se puede hacer nada contra los mercados financieros: cualquier tipo de resistencia es inútil. Y personas como él son las que hablan de libertad y liberalismo, como si libertad y laissez-faire fueran una y la misma cosa. El neoliberalismo pugna por un simple dejar hacer a las fuerzas económicas, es decir, por el fatalismo económico.

LEICK y WILD: Usted propone, en cambio, volver al dirigentismo estatal.

BOURDIEU: Un banco europeo tiene sentido como instrumento de un Estado europeo que, al igual que cualquier Estado, debe responder a obligaciones económicas, pero sobre todo debe alcanzar metas que vinculen la economía con otros objetivos: la felicidad, la igualdad, la libertad, el derecho de los ciudadanos al trabajo. En cambio, un banco que persigue el poder absoluto sobre el mercado es un peligro para el interés público.

LEICK y WILD: El poder de los mercados financieros es una realidad que usted ni nadie puede ignorar.

BOURDIEU: Así es. En contra de ello debemos desarrollar estructuras estatales a nivel europeo. La globalización de los mercados financieros, que incrementa el capital sin necesidad de invertir en la industria, ha creado un nuevo e inmenso poder que infringe y desborda la autoridad y la soberanía de los gobiernos de cada país.

LEICK y WILD: ¿Qué puede hacer un Estado nacional si su margen de acción se halla limitado por el déficit interno y el incremento permanente de la deuda?

BOURDIEU: Me obliga a hablar más allá de lo que me compete como sociólogo. Hablo porque el silencio de los intelectuales me aterra. A su objeción podría responderle que la desregulación de los mercados financieros propició una masiva evasión de impuestos de la que nadie dice nada. Respondo con una pregunta. La evasión de impuestos es una consecuencia inmediata de la pérdida del control que ejercía el Estado sobre los mercados financieros, ¿cuál es el porcentaje del déficit interno que se debe a esta evasión?

LEICK y WILD: Es probable. Pero, ¿por qué no dice nada acerca del problema del gasto? El Estado social se ha vuelto dema- siado caro.

BOURDIEU: Ahora habla usted como Hans Tietmeyer.

LEICK y WILD: ¿Acaso usted no cree en ello?

BOURDIEU: No. Hay que analizar cómo se hacen las cuentas. Los economistas cometen errores al hacer sus balances. Por mé-todo, olvidan el gasto social y económico que generan las medidas de ahorro y austeridad. Por ejemplo, los gastos necesarios para combatir el desempleo y sus consecuencias, así como la pobreza. A ello hay que agregar, por supuesto, los gastos en el ámbito de la salud.

LEICK y WILD: ¿Cuáles otros gastos?

BOURDIEU: Pensemos tan sólo en la violencia. Eso sí cuesta caro. Al igual que la energía, la violencia nunca desaparece, sino que se transforma y cambia de apariencia. El desempleo, la pobreza, la falta de vivienda son formas de violencia. La violencia económica aparece en otro lugar y con otros rostros. Ni hablar de la violencia de los seres humanos en contra de sí mismos: crimen, alcohol, drogas…

LEICK y WILD: …problemas que siempre han estado allí. No puede usted atribuirle todos los males al neoliberalismo.

BOURDIEU: A usted le parece que exagero, porque el neoliberalismo se ha metido de tal manera en la mente de los individuos, que pensar de manera lógica y normal se ha vuelto hoy una paradoja. Insisto: vivimos una revolución conservadora que quiere restaurar el capitalismo original y salvaje con un nuevo atuendo.

LEICK y WILD: Hans Tietmeyer tendría una objeción definitiva: diría que usted ve moros con tranchetes.

BOURDIEU: Claro. Lo curioso de esta revolución es que se mueve con pasos silenciosos; aparenta ser apolítica. Tietmeyer no se concibe a sí mismo, ni por un instante, como un político cuando en realidad no hace más que hablar todo el tiempo de política. La lógica que se desprende de esta revolución es que a los pobres les toca lo que merecen: perecer.

LEICK y WILD: Si Tietmeyer dijera eso no permanecería ni un día más al frente del Deutsche Bundesbank.

BOURDIEU: Analicemos su retórica. Sería demasiado hermoso que lo dijera así, de manera abierta. Su discurso no hace más que reiterar que los mercados financieros lo controlan todo, que necesitan flexibilidad y desregulación. En otras palabras, más despidos y menos Estado social. Es paradójico, pero Tietmeyer habla como aquellos austromarxistas que, en la época del cambio de siglo, proclamaban la era del capitalismo financiero.

LEICK y WILD: El poderío alcanzado por la banca es una consecuencia de la debilidad del Estado, que ha fracasado ante los problemas económicos y sociales.

BOURDIEU: Sí, pero el pesimismo con respecto al Estado es equívoco. Fracasaron los que sirven al Estado. Sobre todo la aristocracia estatal francesa, que ha sido autoritaria, necia y engreída, como si hubiese arrendado a la ciencia. Pero puedo imaginar un Estado europeo más sensible, libre de prejuicios, más hegeliano…

LEICK y WILD: …el Estado como el agente que procura el espíritu del mundo. ¿Está usted sucumbiendo ante las tentaciones del idealismo alemán?

BOURDIEU: ¿Sabe?, el que está inmerso en el luto se vuelve con facilidad utópico. Ya Max Weber juzgó alguna vez a los profesores, esos pequeños profetas fanfarrones mantenidos por el Estado. Pero de vuelta a la conversación, lo más interesante de la construcción de Europa es lo menos visible –el trabajo de todos esos burócratas y juristas en Bruselas, que día a día diseñan nuevas reglas para unificar y fortalecer a Europa.

LEICK y WILD: En realidad, la burocracia de Bruselas se ha convertido en el símbolo de una casta de tecnócratas sin rostro ni alma.

BOURDIEU: Es un error verlos como enemigos. Los tecnócratas de Bruselas son aliados que deberían ser alentados a pesar de que es necesario controlarlos. Ellos pueden dotar al Estado europeo de los medios para defenderse del neoliberalismo.

LEICK y WILD: Una bella esperanza. Ni siquiera Suecia, el Estado social modelo, lo pudo lograr.

BOURDIEU: Los socialdemócratas suecos destruyeron en parte el Estado social, así como los socialistas franceses dieron pie al desarrollo que condujo al fin del Estado de bienestar en mi país. François Mitterrand gobernó en nombre del socialismo, pero fue su gran sepulturero.

LEICK y WILD: ¿Una contrarrevolución progresista en contra de la revolución conservadora?

BOURDIEU: Ésa es la pregunta. Hay que comenzar con una revolución en la forma de pensar. Por eso me siento comprometido a argumentar de manera radical; de lo contrario, nadie me escucharía. La ideología de Tietmeyer se ha anclado en la mentalidad de la gente, incluso en la de los periodistas, tanto de derecha como de izquierda.

LEICK y WILD: ¿Dónde reside la fuerza contraria si los socialdemócratas traicionaron al Estado social? Como usted lo ha dicho, el poder de los sindicatos se tambalea.

BOURDIEU: A largo plazo, el mismo Hans Tietmeyer detonará las fuerzas contrarias. Personas como él, y antes Margaret Thatcher y Ronald Reagan, ocasionan con su política violenta que la crisis sea de tal magnitud que la Europa social se vuelva imprescindible. Un ejemplo es la huelga de los camioneros…

LEICK y WILD: …con quienes simpatizaron la mayoría de los franceses.

BOURDIEU: Los camioneros son explotados de manera inconcebible. A veces trabajan más de sesenta horas y el índice de accidentes es alarmante. ¿Por qué? Porque la desregulación que defiende Tietmeyer obliga a las empresas pequeñas a sacar los máximos dividendos de sus empresas. Lo que se presenta como “recortes” es, en realidad, el triunfo del capitalismo frenético y cínico. El proceso civilizatorio del Estado europeo, que requirió varios siglos para desarrollarse, está siendo destruida en nombre de una de las leyes más estúpidas: la maximización de la ganancia.

LEICK y WILD: ¿Es un nuevo llamado a la lucha de clases: trabajo versus capital?

BOURDIEU: Las fuerzas ideológicas son de suma importancia. La caída de la caricatura del socialismo que gobernó a los países de Europa del Este acalló toda oposición. Hoy la gente siente que no hay nada más allá en el horizonte, que la historia ha llegado a su fin. Semejante desencanto es fatal.

LEICK y WILD: ¿Cuáles serían las consecuencias del hundimiento de la civilización europea?

BOURDIEU: En principio, una amenaza generalizada. El temor de la gente a perder el empleo conlleva una desmoralización. Pienso también en la autocensura de los intelectuales. El nuevo movimiento nacionalsocialista en Francia no es ajeno a esta evolución; tampoco el peligro que representa el fundamentalismo en todo el mundo.

LEICK y WILD: Al parecer, Le Pen nunca podrá ganar la mayoría en Francia.

BOURDIEU: El Frente Nacional de Le Pen puede proliferar como un cáncer. En cierto modo, Le Pen ya ganó. Su manera de ver el mundo flota como una nube oscura sobre el país. En lo que a la inmigración respecta, al igual que en muchas otras cues-tiones, la izquierda ya ha cedido.

LEICK y WILD: ¿Teme una revolución fascista?

BOURDIEU: Dije, tal vez por capricho, que el mismo Tietmeyer habrá de detonar las fuerzas subversivas. Dichas fuerzas pueden desarrollarse en cualquier dirección. No tienen por qué ser progresistas. Claro está que pueden ser de naturaleza nihilista. En los Estados Unidos, el hundimiento del Estado social –en realidad, el Estado de bienestar nunca existió allí– va de la mano con el surgimiento del Estado policíaco. Desde hace más de dos años, California gasta más en cárceles que en educación. Eso da mucho de qué hablar.

LEICK y WILD: No todo es noche en el modelo norteamericano; por ejemplo, la creación de más de diez millones de empleos en los últimos años.

BOURDIEU: ¿Alguna vez ha estado usted en el ghetto de Chicago? Yo sí. Es uno de los lugares más bárbaros del mundo. Con excepción de los campos de concentración, no existe nada peor.

LEICK y WILD: Si pensamos en las condiciones de los subur-bios de las ciudades en Francia, ¿encuentra diferencias con Chicago?

BOURDIEU: Por supuesto. Aquí el Estado no ha renunciado aún.

LEICK y WILD: Las circunstancias parecen ser las mismas: crimen, desempleo y racismo.

BOURDIEU: En Estados Unidos, cada día son asesinados siete niños. Espero que no se sospeche que prefiero la pobreza francesa por razones nacionalistas. Sin embargo, en nuestros suburbios todavía funcionan las escuelas, los profesores y los trabajadores sociales. Viven una vida difícil, pero la decadencia aún no es total. Pero si el primer ministro Alain Juppé permanece en el cargo cinco años más, podrían surgir aquí también los Harlem y los Chicago.

LEICK y WILD: El Estado social europeo en el que usted piensa no podría existir, como si fuera una isla paradisíaca, en la autarquía comercial. Sin embargo, ¿no tendría acaso que buscar refugio en el proteccionismo para defender las conquistas sociales frente a la competencia de Estados Unidos y Asia?

BOURDIEU: Ni lo afirmo ni lo niego, pero hay que formular la pregunta de otra manera. Es preciso sustituir las mitologías que flotan en el aire por conocimientos concretos.

LEICK y WILD: ¿Por qué evade la pregunta?

BOURDIEU: Uno de los obstáculos que se interponen en el desarrollo armónico de un Estado federal europeo es la postura ambigua de Estados Unidos. Los norteamericanos impulsaron una Europa independiente, ahora observan con recelo la unión europea. Estados Unidos es, de hecho, un país proteccionista; a veces no lo es de manera evidente, pero hay ocasiones en que su proteccionismo es abierto y brutal. Los grandes profetas norteamericanos del liberalismo, la desregulación y la libertad absoluta siempre están prestos a blandir el mazo del embargo comercial. Una de las tareas del Estado europeo consistiría en convertirse en un poder capaz de resistir la presión de los mercados financieros que a menudo no hacen más que reflejar las necesidades de Estados Unidos.

LEICK y WILD: Hasta la fecha, la izquierda no ha encontrado una receta en contra del neoliberalismo. ¿Ha muerto el socialismo en Europa?

BOURDIEU: Depende si se refiere al socialismo real o al socialismo ideal. El socialismo real que existió en Europa está muerto, gracias a Dios. En Suecia y Alemania, la socialdemocracia anda con pies de plomo. A mi parecer, el socialismo francés también ha muerto. Necesitamos una nueva manera de ver el mundo, una visión colectiva que trascienda las ideas tradicionales. Una democracia verdadera es impensable sin un mínimo de democracia económica.

LEICK y WILD: Francia, la cuna de los derechos humanos y la igualdad republicana, parece haberse erigido en la punta de lanza contra la política de ahorro y austeridad. ¿Casualidad o misión histórica?

BOURDIEU: Por razones históricas, Francia ocupa una posición singular. El país se especializa en revoluciones. Pero veo movimientos por todos lados. La gente ya no soporta más. En España se avecina un enorme conflicto en las empresas del servicio público. Incluso en Alemania, la disposición a la huelga se ha incrementado. El cambio ha comenzado. Puede incluso suceder que las enormes presiones económicas desatadas por la globalización acaben por engendrar una resistencia de proporciones internacionales.

Pierre Bourdieu, “Los motivos de la ira”, Fractal No 4, Enero-Marzo, 1997, año 2 Volumen II,

pp. 101-118.

 Esto lo dijo Bourdieu hace 12 años y no es vidente, simplemente lógico.

 “Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo Importante.” 

http://permisoparaexistir.blogspot.com/

Jesús Turiso Sebastián

A %d blogueros les gusta esto: