El modelo de EEUU como modelo ejemplar para los nazis alemanes y su líder Adolf Hitler. Un estudio crítico sobre el trumpismo (Donald Trump como parte del modelo nazi al modo estadounidense)

El modelo de los EEUU como modelo para el nacionalsocialismo alemán de Hitler

Comentarios críticos por parte del especialista en geopolítica internacional y de los EEUU: John Saxe-Fernández, investigador de la UNAM(Universidad Macional Autónoma de México)

John Saxe-Fernández, investigador y escritor de temas de geostrategia y recursos energéticos.

Nosotros, los hijos de Eichmann, y la globalización neoliberal, inundada por máquinas durante la pandemia

Este texto pertenece al libro de Günther Anders titulado : Nosotros los hijos de Eichmann

Mural del pintor mexicano Diego Rivera

REPUBLICA DE WEIMAR, LEGITIMIDAD CONSTITUCIONAL Y EL CASO DE ESPAÑA(1931 y 1936) , UN ANALISIS COMPARADO, DESDE EL SISTEMA DEL MATERIALISMO FILOSOFICO. PLANTEAMIENTO HECHO POR JOSE M. FERNANDEZ VEGA, ABOGADO. Se agrega video debate posterior a la presentación de José M. Fernández.

Gran película del director István Szabó: Sunshine

Trata el tema del anti judaísmo en Hungría ( en una etapa del Imperio Austro-húngaro y la persecución nazi y el exterminio, u Holcausto del pueblo judío bajo el régimen nazi alemán durante la II Guerra Mundial

Synopsis The film follows a Jewish family living in Hungary through three generations, rising from humble beginnings to positions of wealth and power in the crumbling Austro-Hungarian Empire. The patriarch becomes a prominent judge but is torn when his government sanctions anti-Jewish persecutions. His son converts to Christianity to advance his career as a champion fencer and Olympic hero, but is caught up in the Holocaust. Finally, the grandson, after surviving war, revolution, loss and betrayal, realizes that his ultimate allegiance must be to himself and his heritage. Director : István Szabó Writer : István Szabó (story), István Szabó (screenplay), Israel Horovitz (screenplay) Actors : Ralph Fiennes | Rosemary Harris | Rachel Weisz

Ernst Wolff: propuestas para la crítica y el análisis , dialéctico y materialista, no idealista ni ideológico, ni retórico, de la llamada crisis de la pandemia del coronavirus o Covid 19 ; sus causas, efectos y previsiones en los campos económico, social, político.

Re exposición, y breves comentarios, del artículo del investigador Ernst Wolff( presentado por el profesor , jubilado, de Filosofía , Eliseo Rabadán , en torno a cuestiones importantes sobre el Covid 19 y sus conexiones políticas, económicas, políticas, etc.

Se plantea que la situación actual es producto de un verdadero Tsunami financiero y de que las élites económicas, financieras, políticas, van preparando un encubierto Golpe de Estado de tipo financiero-fascista.

Planteamientos, desde un artículo de Carlos Fazio, sobre los problemas en torno a la llamada pandemia del Coronavirus, el Estado de Emergencia, etc.Materiales para la crítica y el análisis nos idealista ni demagógico o retórico del problema.

Análisis y crítica del llamado Reseteo o Gran Reajuste, conceptos difusos , borrosos, nebulosos, retóricos y sobre todo demagógicos, pero útiles al modelo político que trata de imponerse en el proceso de Globalización Neoliberal en marcha.Se trata de imponer la “Nueva Normalidad” tras “salvarnos , gracias a los super héroes de las élites gobernantes y financieras, y farmacéuticas, etc., de la terrible y destructiva arma vírica , tan atenazarte de la racionalidad clara y distinta .

NOTA: Este video se fundamenta completamente en un artículo del escritor, politólogo, periodista Carlos Fazio, publicado por el diario La Jornada, México, el 6 de abril de 2020.

Deriva ( y semejanzas) desde los ataques del 11S de 2001 en Nueva York, hasta la actual situación surgida globalmente por la llamada pandemia del Coronavirus o Covid 19.Un análisis y crítica , por Paul Schreyer

Covid 9/11 | Por Paul Schreyer

NOTA de introfilosofia : traducción de una nota originalmente publicada en el portal alemán Multipolar, que estimula al análisis por Paul Schreyer, autor del libro “Wer regiert das Geld” (Quien gobierna al dinero) 2016, y “Die Angst der Elien” (El miedo de las élites) 2018, y anuciada la presentación de su nuevo libro (9/sep/2020), “Chronik einer angekündigten Krise: wie ein Virus die Welt verändern konnte” (Crónica de una crisis anunciada: cómo un virus pudo transformar al mundo), donde, según anuncia, busca conectar los puntos de lo que en apariencia son hechos y eventos caóticos y aislados, pues algunos no son por azar.

Un comentario de Paul Schreyer. FUENTE ORIGINAL : https://kenfm.de/covid-9-11-por-paul-schreyer-2/

El clima de miedo e intimidación, la radicalización autoritaria de la política – todo esto ha sucedido antes: en los meses posteriores al 11 de septiembre de 2001. Lo que en aquel entonces eran „durmientes“ terroristas, ahora son los virus – enemigos impredecibles de los que el gobierno promete protección. Esta narración invita a la manipulación. Una advertencia.

Puede parecer extraño establecer una conexión entre el ataque terrorista y la pandemia, pero una comparación con los acontecimientos de hace 20 años es esclarecedora. Tanto el 11-S como el Covid-19 han sido detonantes de una gran transformación social, que en ambos casos se basa en el miedo, sigue una lógica de guerra y dirige permanentemente la atención de las masas en una dirección. Las similitudes son numerosas:

  • La seguridad se convierte en un principio rector que reemplaza todo lo demás.
  • la sensación de amenaza se mantiene viva por la constante repetición en los medios de comunicación
  • el ejecutivo puede extender sus poderes sin mucha resistencia
  • está surgiendo un „movimiento de la verdad“ internacional y descentralizado, cuyas declaraciones se declaran teorías de la conspiración

Estas similitudes pueden establecerse objetivamente, independientemente de los supuestos antecedentes del 11-S o de la crisis de la Corona y de si se confía o no en el gobierno. Cualquiera que sea su posición, el hecho permanece: El miedo hace que la gente sea manejable, y como tal es siempre una herramienta políticamente útil.„Como técnica de poder, la generación de miedo es mucho más efectiva que la manipulación de la opinión. Las opiniones son en su mayoría efímeras y tienen menos importancia en nuestro aparato psicológico (…). El miedo es uno de los sentimientos más fuertes. (…) Entre las psicotécnicas de generación de miedo se encuentra sobre todo la generación propagandística de una masiva y supuesta amenaza, que la población tiene la urgente tarea de combatir con determinación. (1)

Esto es lo que el profesor de psicología y científico cognitivo Rainer Mausfeld escribe en su libro „Angst und Macht“ (Miedo y Poder), publicado en 2019, sólo unos meses antes de la crisis actual. Mausfeld continúa:„El propósito de ocultar las propias metas e intenciones es crear miedo declarando propagandísticamente un gran peligro X, que la población debe contrarrestar con una ‚lucha contra X‘. (…) X puede ser cualquier cosa que pueda ser usada efectivamente para generar miedo. (…) Una „lucha contra X“ decretada desde arriba nunca se trata de lo que se declara a luchar. (…) La lucha contra X no se trata en absoluto de X; más bien, la reprensibilidad y la destructividad de las propias acciones políticas se proyectan sobre el enemigo supuesto o real para generar temor políticamente útil en la población. Todo lo que se vende aquí como una lucha contra una amenaza no debe tener ningún éxito, porque su éxito para los centros de poder económico y político radica precisamente en no tener éxito y en ser preservado como un medio para generar miedo y asegurar el poder. (2)

Este análisis, que podría aplicarse al 11 de septiembre y a la „guerra contra el terrorismo“, así como a la crisis de Corona, supone un gobierno manipulador o una élite de poder que explota el miedo al peligro para expandir su propio poder. Si uno sigue el tren del pensamiento, entonces desde la perspectiva de tal élite de poder es aconsejable alimentar constantemente el miedo al peligro para no perder de nuevo la herramienta política recién establecida.

Cuando las crisis se fabrican

La siguiente etapa, criminal, incluso demoníaca, después de alimentar el miedo es la puesta en escena activa del peligro. En otras palabras, cuando no hay más terror „real“, uno podría tener la idea de crearlo uno mismo. O: cuando el miedo a la pandemia se desvanezca, se podría jugar con la idea de crear una artificial, más mortal, utilizando un arma biológica. Desde el punto de vista de los supuestos autores, esto tendría la ventaja adicional de poder desacreditar completamente un movimiento de críticos, que argumenta sobre todo con la baja letalidad del virus, de un solo golpe y eliminarlo en su eficacia pública.

Tales pensamientos, ciertamente perturbadores, son altamente especulativos. Mucho menos especulativo, sin embargo, es que algo estructuralmente similar sucedió en los EE.UU. en el período posterior al 11 de septiembre. (Los ataques en sí mismos deben excluirse aquí; he comentado esto en detalle en el artículo „15 años 9/11: Los hechos ‚olvidados’“, entre otros). El periodista estadounidense Trevor Aaronson describe en su libro „La fábrica del terror“, publicado en 2013, que casi la mitad de todas las investigaciones de terrorismo del FBI desde el 11 de septiembre se han basado en el trabajo preliminar de informantes, muchos de los cuales sólo fueron movidos por el FBI para planificar el terror con grandes sumas de dinero. La estación de televisión americana CBS News informó sobre esto. Como resultado, cada ataque terrorista (prevenido) sirvió al mismo tiempo como justificación para la burocracia en constante crecimiento, para la vigilancia y el control de los ciudadanos y, por último, pero no menos importante, para las guerras en el extranjero. En otras palabras, la crisis terrorista de los años posteriores al 11 de septiembre fue fabricada en gran medida por el propio gobierno y lo benefició directamente.

Además, hay pruebas fehacientes de que algunos de los principales atentados terroristas internacionales posteriores al 11 de septiembre (Madrid 2004, Londres 2005, Noruega 2011, Boston 2013, París 2015) se programaron para que coincidieran con los ejercicios de emergencia importantes inmediatamente anteriores en los mismos lugares, lo que sugiere que los atentados terroristas no se llevaron a cabo de la misma manera, que en esos casos, las personas que estaban detrás de los atentados trataban de limitar los daños o de camuflar la preparación y ejecución del delito, lo que es difícil de conciliar con la narrativa convencional de un „atentado islamista por terroristas suicidas“, a menos que se declare que la proximidad en el tiempo o incluso la superposición de ejercicio y ataque en cada caso individual es „coincidente“. Sin embargo, dado que se trata de al menos media docena de ataques y ejercicios, incluyendo el 11 de septiembre, esta suposición parece difícil de creer. Estas correlaciones no han sido discutidas hasta ahora en el contexto apropiado, ya que todos los pensamientos en tal dirección están sujetos al hechizo de la „teoría de la conspiración“.

Si las armas biológicas se utilizan al amparo de una epidemia, su uso puede negarse de manera creíble“

Los simulacros de emergencia también jugaron un papel importante en los eventos de la corona. Le dedico varios capítulos a este aspecto en mi libro „Crónica de una crisis anunciada“, que se publicará en septiembre. Además del muy citado „Evento 201“, también es importante el ejercicio precedente „Clade X“, en el que se ensayó explícitamente una pandemia desencadenada por un arma biológica en 2018 con participantes de alto nivel. En este contexto, también vale la pena recordar un documento de estrategia de más de 20 años de antigüedad de uno de los principales expertos en armas biológicas del ejército de los EE.UU., que afirma„Las armas biológicas son las únicas armas de destrucción masiva que pueden ser utilizadas en todo el espectro de conflictos. Si las armas biológicas se utilizan al amparo de una enfermedad de alcance espacial o natural, su uso puede negarse de manera creíble. Desde este punto de vista, ofrecen más usos posibles que las armas nucleares. (…) Pueden ser utilizados bajo el disfraz de eventos naturales fuera de las guerras, así como en el combate abierto contra todo tipo de seres vivos – humanos, animales o plantas. (…) La guerra biológica no debe limitarse a matar o a enfermar a la gente. La posibilidad de causar graves pérdidas económicas y la consiguiente inestabilidad política, combinada con la capacidad de negar de manera creíble su uso, supera la capacidad de cualquier otra arma conocida“. (3)

El autor, Robert Kadlec, ex oficial de las Fuerzas Especiales e inspector de armas biológicas del ejército estadounidense en Irak, quería que esta descripción se entendiera como una advertencia contra posibles planes de enemigos malintencionados de los EE.UU. Sin embargo, el hecho de que insista repetidamente en su documento en la posibilidad de negar de forma creíble tal uso encubierto de las armas hace que uno se ponga nervioso.

Más tarde, Kadlec logró una carrera muy importante. En 2007, el ejército del presidente George W. Bush se convirtió en el principal asesor del gobierno en materia de „biodefensa“, y en 2017 fue nombrado Secretario de Estado para el Manejo de Emergencias en el Departamento de Salud. Allí ayudó a una empresa farmacéutica, en la que había trabajado anteriormente como consultor, a conseguir un contrato de dos mil millones de dólares para el suministro de una vacuna contra la viruela. En la pandemia de la Corona, es ahora uno de los principales gestores de crisis del gobierno de los EE.UU.

Las reglas nunca deben ser cuestionadas en absoluto“

Estas referencias deben entenderse como una advertencia, porque el uso (futuro) de un arma biológica en la crisis de la corona es especulativo pero no impensable. Pero incluso sin esa especulación la situación es suficientemente grave y es evidente la manipulación del público por parte de los representantes del gobierno. El ejemplo más reciente es la conferencia de prensa del Instituto Robert Koch (RKI) del 28 de julio, en la que el Presidente Lothar Wieler afirmó sin ninguna prueba que el reciente aumento del número de casos en Alemania „sólo está relacionado con el hecho de que nosotros [la población; P.S.] nos hemos vuelto descuidados“ – y no con el aumento oficialmente documentado (PDF, p. 12) de la cantidad de pruebas en los últimos tiempos. Por no mencionar la tasa de falsos positivos, cuya influencia distorsionante en el número de casos ha sido admitida por Jens Spahn frente a la cámara.

Parece claro: el miedo debe permanecer y no permitirse que ceda. El pensamiento crítico está pasado de moda. Wieler explicó las llamadas reglas de la AHA, que también incluyen la obligación de llevar una máscara, literalmente: „Nunca deben ser cuestionadas en absoluto.

Sorprendentemente, él mismo admitió en esta ocasión que el jefe de las autoridades seguía una agenda política con sus recomendaciones y amonestaciones. En relación con el estudio de Cosmo del que es corresponsable el RKI („El objetivo de este proyecto es obtener repetidamente una visión de cómo la población percibe la pandemia de la corona, cómo está surgiendo la ’situación psicológica’“) Wieler explicó:„Este estudio refleja el estado de ánimo de la población. Este es un parámetro muy importante para nosotros para adaptar siempre los mensajes correspondientes. Los últimos resultados muestran que el coronavirus es considerado por la población como un riesgo menor que antes y que la aceptación de medidas (…) ha disminuido aún más.

„Adaptar los mensajes“ es lo que el gobierno está tratando de hacer en esta crisis. La manipulación se explica abiertamente y, al parecer, se ha convertido en una doctrina oficial. Las cifras clave concretas en las que se basa la evaluación oficial de los riesgos, por otra parte, siguen siendo un secreto. ¿Qué valores deben alcanzarse para reducir el nivel de peligro oficialmente definido de la pandemia de „alto“ a „moderado“ o „bajo“? Aquí el RKI se nubla a petición, permanece vago y da respuestas evasivas. La correspondiente investigación de Multipolar a la autoridad no ha dado aún ninguna respuesta concreta. En cambio, el público es engatusado, como se ha mencionado, con „mensajes adaptados a su „situación psicológica““.

Cuantas más personas aguanten tal dirección, más peligrosa se vuelve la situación, ya que tal pasividad inevitablemente anima a los que están en posiciones de responsabilidad a ir un paso más allá.

Comentarios:
(1) Rainer Mausfeld, „Fear and Power – Control Techniques of Fear Generation in Capitalist Democracies“, Westend, 2019, pp. 22-23

2) Ibídem, pág. 39, 60

(3 ) Tte. Cnel. Robert P. Kadlec: „Guerra de los gérmenes del siglo XXI“, en: Barry R. Schneider, Lawrence E. Grinter: „Battlefield of the Future – 21st Century Warfare Issues“, Studies in National Security No. 3, Air War College, septiembre de 1995, edición revisada septiembre de 1998, págs. 228, 248 – Agradezco a mi colega Dirk Pohlmann que se haya referido a este documento. Se refirió por primera vez a ello en su contribución „La nueva guerra fría y las armas biológicas“ del 23 de junio de 2020.

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Este artículo fue publicado el 31.07.2020 en la revista Multipolar.

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Estudio de caso : MEXICO. Pininos neoliberales – El Presente del Pasado

Héctor Alejandro Quintanar Un rasgo fundamental de todos los idearios políticos es su carácter conflictivo. Se trata de valores e ideales más o menos articulados que no surgen de la nada; se nutren de ideas previas y tienen una estrecha relación con el marco histórico que los condiciona. En ese sentido, los idearios políticos son…
— Leer en elpresentedelpasado.com/2020/08/20/pininos-neoliberales/

Héctor Alejandro Quintanar

Un rasgo fundamental de todos los idearios políticos es su carácter conflictivo. Se trata de valores e ideales más o menos articulados que no surgen de la nada; se nutren de ideas previas y tienen una estrecha relación con el marco histórico que los condiciona. En ese sentido, los idearios políticos son siempre un pensamiento partidista: legitiman o critican alguna forma de ejercer el poder y, por ende, están en permanente discrepancia y rivalidad con otros idearios políticos.

Por eso la reflexión sobre las ideologías no se limita a ser una tarea teórica o una disertación normativa. Se trata más bien de un trabajo de contextualización, que por ende reconstruye un momento histórico. De ese modo, rastrear la génesis de las ideas políticas es una labor que conlleva relatar un fragmento de la vida social.

Éste es el gran acierto de Los orígenes del neoliberalismo en México: La escuela austriaca, de María Eugenia Romero Sotelo (México: Fondo de Cultura Económica-UNAM, 2016), texto cuya mayor virtud es la de reseñar no sólo cómo se fraguó ese pensamiento político en nuestro país, sino también relacionarlo con el momento histórico en que ocurrió, los actores fundamentales que lo enarbolaron, las rivalidades y fobias que aupó y los proyectos económicos e intelectuales que lo formalizaron. Esa recuperación es importante no sólo por describir con rigor un hecho del pasado, sino porque explica diversos elementos de nuestra vida política presente.

Romero Sotelo —profesora de la Facultad de Economía de la UNAM— nos sitúa en las raíces del pensamiento neoliberal mexicano y, fundamentalmente, en el entorno político al cual se enfrentó originariamente. Es un lugar común la noción de que en la década de los ochenta, de manera precisa en 1982, el proyecto neoliberal fue el horizonte ideológico del gobierno mexicano, que desplazaba así los principios de la revolución mexicana y la justicia social para dar paso al individualismo y libre mercado en todos los ámbitos de la vida pública.

Sin embargo, como señala Werner Müller, los procesos históricos y sus componentes (entre ellos las ideologías) difícilmente tienen “horas cero” o nacimientos espontáneos sin antecedentes. Así, es insuficiente pensar al sexenio de Miguel de la Madrid como el inaugurador de la ruta neoliberal mexicana a partir de la interpretación de que fue una respuesta a la crisis económica gestada en los sexenios de Echeverría y López Portillo. El rastreo que hace la profesora Romero Sotelo abona en una explicación más amplia.

A través de un monumental ejercicio documental y de investigación de gabinete, la autora inicia en un plano deductivo al referir el origen del neoliberalismo en el mundo: la escuela austriaca de economía y, posteriormente, el Congreso Lippmann, ambos bajo la enorme influencia de las guerras mundiales y la noción de cómo ambos episodios sacudieron a la sociedad europea y la reflexión sobre qué papel tiene el individuo ante el estado y viceversa. En ese debate, la tradición liberal europea comenzó una renovación notoria: priorizar las libertades económicas por encima de las políticas y, de manera importante, interpelar al socialismo como forma de organización social.

México no fue ajeno a esa discusión. El gobierno de Lázaro Cárdenas, con su política de masas, había dado un nuevo aliento al régimen posrevolucionario, que volvía así a su eje central en favor de la justicia social. Y, sin embargo, en el propio seno de ese régimen heredero de la revolución estuvo la semilla que daría vida a su contraparte ideológica: la postura crítica del entonces director del Banco de México, Luis Montes de Oca.

Luis Montes de Oca, el primer neoliberal mexicano. (Tomado de su retrato oficial como secretario de Haciendia.)

Romero Sotelo toma esa hebra inicial para hilar la historia del neoliberalismo mexicano en sus inicios. En un ejercicio de imaginación sociológica, rescata puntos nodales de la biografía de Montes de Oca, sus influencias fundamentales y su convencimiento liberal impulsado no sólo por su inspiración en la escuela austriaca de economía, sino también por su férrea oposición al nacionalismo económico del gobierno de Cárdenas.

El contrapunto era notorio: Lázaro Cárdenas impulsó una política interventora y desarrollista que arropó a las mayorías campesinas y obreras en el proceso de industrialización y reforma agraria nacionales, hecho que lo apuntaló, junto con los dirigentes sudamericanos Juan Domingo Perón, Getulio Vargas y Raúl Haya de la Torre como un referente del populismo clásico latinoamericano.

Para Montes de Oca —bajo la influencia intelectual de dos integrantes connotados de la escuela austriaca, Ludwig von Mises y Friedrich von Hayek—, la participación estatal no sólo era una incorrección económica que devendría en inflación, sino también un peligro político dada una consigna fundamental: las experiencias eurasiáticas del fascismo y la URSS mostraban, según su concepción, el rostro más nítido de a dónde se puede llegar cuando el estado toma todas las riendas de la sociedad.

De ese modo, Montes de Oca heredó la desconfianza de Mises y Hayek, para quienes fascismo y socialismo eran caras de la misma moneda donde el estado tenía un papel central. En un momento histórico donde el aparato institucional mexicano se vigorizaba por el proyecto cardenista (que tuvo en la expropiación petrolera de 1938 un momento de “completa refundación estatal”, de acuerdo con Luis Javier Garrido), sobrevino el temor en Montes de Oca y otros de que esa dinámica fuera un paso mexicano hacia el socialismo.

Esa estadofobia nacida en el neoliberalismo europeo se tornó en el común denominador de una elite mexicana —perteneciente al sector financiero— ajena, en términos ideológicos, a la nueva burguesía nacional que gestó el propio régimen de la revolución, y con base en esa fobia destinaron recursos monetarios, simbólicos e intelectuales para hacerle frente. Apunto brevemente dos esfuerzos en ese sentido.

El primero de ellos fue la denodada labor de Montes de Oca por mantener un constante intercambio intelectual con Hayek y Mises, mediante la traducción al español y publicación de su obra en México, y aunado a ello la creación de institutos culturales que difundieran el pensamiento de la escuela austriaca de economía. La intención, de acuerdo con el diagnóstico de Montes de Oca, era hacer frente tanto al gobierno “socializante” de Cárdenas como a la hegemonía intelectual “de izquierda” en la vida pública y académica mexicana, principalmente la ubicada en la Facultad de Economía de la UNAM.

El segundo esfuerzo resultaría toral. El círculo de Montes de Oca hizo vínculos con empresarios mexicanos fundamentalmente del sector financiero, entre los que destacó Raúl Bailleres, quienes serían el sostén monetario de la actividad ideológica de los primeros neoliberales mexicanos y llevarían a la praxis su simpatías: el aporte económico para la fundación de una alternativa académica a esa hegemonía “revolucionaria” y nacionalista. Esa alternativa sería la fundación del Instituto Tecnológico de México, hoy ITAM, en 1946.

El origen del pensamiento neoliberal mexicano es, en suma, un acto reflejo contra el proyecto cardenista, que haría activismo tanto en la arena política (como con la fundación de organismos patronales y grupos de presión, cuya primera preocupación fue la de emitir denuncias constantes de “comunismo” o “socialismo” en los gobiernos de Cárdenas, Ávila Camacho, Miguel Alemán, Ruiz Cortines y López Mateos) como en el ámbito académico, donde se refugió educando a los hijos de las elites mexicanas.

El resto de la historia es conocido. La inversión ideológica y económica tendría frutos algunos años más tarde. El momento mundial de la década de los setenta del siglo XX vislumbra una ruptura, la crisis del estado de bienestar se profundiza y llega un fenómeno inédito: bajo crecimiento económico y alta inflación, panorama desolador que se tornaría en la oportunidad dorada para que en el mundo anglófono se abrazaran desde el gobierno las tesis neoliberales (proceso que explica muy bien Fernando Escalante en su Historia mínima del neoliberalismo [México: El Colegio de México, 2015]).

Poco después, México haría lo propio con el “giro económico” del PRI y la candidatura de Miguel de la Madrid en 1982. Sin embargo, el proyecto neoliberal mexicano disponía ya de una raíz ideológica labrada desde casi cinco décadas atrás y que se consolidó en la fraudulenta elección de 1988, para con ello abonar en una tesis sustentable: con todo y su presencia en el debate intelectual desde los años treinta, la irrupción del neoliberalismo en el poder en América Latina se dio por la vía no democrática: golpes de estado en Sudamérica (donde fue pionero Augusto Pinochet, quien luego de un fallido intento de proyecto económico propio, poco después adoptó el credo neoliberal sin ambages) y como programa económico de gobiernos emanados de elecciones simuladas o de plano robadas con De la Madrid y Salinas de Gortari.

La historia del neoliberalismo en México está aún en construcción. Casi cuatro décadas de detentar el poder no pueden reflexionarse con facilidad, menos aún cuando en el caso mexicano el neoliberalismo no ha sido sólo un modelo económico o un semillero de políticas programáticas sino todo un proyecto de gestación de un nuevo sentido común y un proceso ideológico que condiciona relaciones humanas en los planos públicos y privados.

El análisis de esos aspectos será tarea ardua. Pero la mejor comprensión de un proyecto político y sus resultados concretos pasa siempre primero, como dice Markku Routsila, por el rastreo de los marcos intelectuales de referencia de dichos proyectos.

María Eugenia Romero Sotelo ejerce esa empresa académica con soltura, documentación exhaustiva y nitidez en su libro, donde apareja tanto las razones de sus padres fundadores como el entorno histórico que les dio sentido. Romero Sotelo ayuda a comprender un debate que sigue vigente: la férrea oposición en México contra toda participación estatal en la vida económica o el desarrollo social en el país, reticencia que quizá ya no aúpa el fantasma del “comunismo” o “socialismo” como antaño, pero que hoy está presente en el activismo contra el nuevo fantasma que nos recorre: el fantasma del “populismo”.

Leine Riefenstahl, directora alemana del célebre film de propaganda nazi, titulado El Triunfo de La Voluntad

El triunfo de la voluntad (Triumph des Willens) es un documental filmado en la Convención del Partido Nazi de 1934, en Nuremberg. Es una película propandística para exaltar a Adolf Hitler, que desde el momento en que su avión desciende de las nubes, comos si descendiese del Valhalla, se le intenta caracterizar visualmente como un Dios en la Tierra. 
La cuestión judía se elimina con unos primeros planos fugaces, cineasta Leni Riefenstahl prefiere concentrarse en multitudes vitoreando, la precisión de las marchas nazis, las bandas militares y el discurso culminante de Hitler, todo orquestado, con coreografía e iluminado en una escala impresionante.

Se ha documentado que el momento culminante de los espontaneos Sieg-Heils fue pre-planificado de acuerdo a las especificaciones de Riefenstahl de la mejor manera posible para sacar el máximo provecho de su potencial cinematográfico.

Al parecer, al ministro de propaganda Joseph Goebbels no le gustó nada la intrusión de una mujer directora, pero finalmente tuvo que admitir que sus imágenes, logradas mediante el uso de 30 cámaras y 120 asistentes, fueron más valiosos que mil discursos.

Posiblemente sea película de propaganda más potente jamás realizada

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FUENTE: intereconomiatube
La figura de Leni Reifenstahl es una de las más importantes de entre las que emergen en los comienzos del cine europeo.Enormemente creativa y con innegables rasgos geniales, Leni Riefenstahl se ha visto siempre envuelta en polémica por su asociación con el nacional-socialismo y con Adolf Hitler. Se trata, sin embargo, de una mujer que supo situarse entre las más reconocidas personalidades de aquella convulsa época de nuestro continente. Recuerda que puedes ver en directo Intereconomia en la web www.intereconomia.tv SUSCRÍBETE a nuestro canal para obtener la mejor información https://www.youtube.com/user/Intereco… Y DESCUBRE MÁS en https://www.intereconomia.tv/ Y en nuestras redes sociales: Facebook: https://www.facebook.com/GrupoInterec… Twitter: https://twitter.com/Intereconomia