infieles,según (algunas Ideas de) la Antropología

Libro editado en coordinación por el profesor de la Universidad de Sevilla,Jacinto Chozas. En este material se puede comprobar el modo en que se enfoca la Antropología desde la Idea y no desde el Concepto de Antropología, tal y como lo expone Gustavo Bueo en este artículo de la revista El Catoblepas 

El contraste es de tal calibre que al menos nos aporta , desde el Materialismo Filosófico, abundantes criterios para deslindar lo que es ideología de lo que se podría aproximar a un trabajo crítico materialista sobre el concepo de antropología

materialismo filosófico vs estructuralismo de Levi Strauss

http://www.youtube.com/watch?v=E88lSAnOwUY

Segunda mesa redonda con motvo del fallecimiento de Levi Strauss

Participa Gustavo Bueno, autor de Etnología y Utopía junto con Tomás García y Marcelino Suárez

El interés de esta segunda mesa redonda en torno a la crítica materialista al estructuralismo levistrausiano gira en torno a la presencia en este momento de algunos temas clave que ya se debatían hace más de treinta años y que desde elCierre Categoril pueden ser triturados hoy. Ejemplo de este tema: el debate sobre la Idea de Humanismo.Bueno hace referencia a Heidegger y a Sartre,.

Levi Strauss prefigura ya a Foucault, el hombre queda eliminado por el estructuralism

¿Qué significa el concepto de jesuitismo?

jesuita

 Fragmento del libro ¿Quiénes son lo jesuitas? del reverendo padre Ravignan publicado a fines del siglo XIX

El jesuitismo es un poder oculto, formidable invisible2, es uno de los poderes del estado3.

Son los pueblos sublevados, las tropas removidas, los ejércitos en marcha, los gobiernos derribados, los países esclavizados4.

El jesuitismo es la dominación universal: es una red de beatería, de absoluciones, de intrigas y de infamia que enlaza las familias, los individuos, las naciones5.

Es juntamente la moderación de los sentimientos, la energía secreta e implacable de la reacción, el cosmopolitismo sin entrañas6.

El jesuitismo es el imperio de las mujeres, el embrutecimiento de los niños; es la moral relajada, la piedad fervorosa, la complacencia inicua; es el tiranicidio mandado, el adulterio excusado7, la mentira, el robo, la blasfemia, etc., etc.8

Es también la política odiosa, es la influencia clerical: es la restauración, es su duración, es su caída: es la revolución de 1830, son las ordenanzas de julio9.

El jesuitismo es el hombre religioso, el católico fiel: es ir a misa, es tomar agua bendita; es confesarse, es el celibato de los sacerdotes, es el ultrasmontanismo10; es el espíritu de muerte11, es el autómata-cristiano12.

El jesuitismo son todas las pastorales de los obispos13,   —VII→   todos los actos del papado14, todas las reclamaciones de la libertad, todos los escritos opuestos a la universidad; es toda la prensa religiosa15.

El jesuitismo es todo lo que no se quiere, todo lo que se aborrece; es lo que hay de más infame y de más vil, de más fuerte y de más santo; es la Iglesia entera16.

¿El misterio está explicado? No.

¿Los que escriben estas cosas las creen? No.

Saben que carecen absolutamente de fundamento, y aunque son imposibles: no importa.

Pero gritan al jesuitismo, y esto les basta. Con el auxilio de este nombre evocan todos los espantos verdaderos o simulados de la muchedumbre ignorante o instruida: su objeto se ha logrado.

Y sin embargo, algunos hombres estimables se dejan arrastrar por estos clamores; sufren el yugo de las preocupaciones, y aumenta, aun a costa de lo que respeta, el concierto que se levanta de todas partes contra la verdad y la justicia.

Esto no hace sino aumentar el misterio.

El rústico de Atenas condenaba porque estaba cansado de oír siempre hablar del mismo hombre con entusiasmo por los unos, con desprecio por los otros.

Hoy cuántos hombres hay a quienes si se preguntase acerca de su oposición contra los jesuitas deberían responder: se dice de ellos tanto malo, se mete tanto ruido; yo quisiera no oír hablar más de ellos.

Pero yo preguntaré siempre con asombró y con tristeza, ¿cuál es, pues, ese increíble poder de un solo nombre?

De esta manera se da al mundo un espectáculo aflictivo: el reinado de lo falso. Un estado violento   —VIII→   y ficticio, un lenguaje que no significa la realidad, un nombre que ha llegado a ser la expresión del crimen y se aplica, lo diré sin temor, a la virtud; clamores ciegos; un arrebatamiento apasionado, ¡grandes palabras de adhesión a la Iglesia y a la libertad, y la Iglesia y la libertad pisoteadas! ¿qué más diré? todos los instintos de la impiedad, todos los impudentes ardores del cinismo dispertados al son de las protestas de respeto y amor a la religión: he ahí lo que vemos, lo que oímos, pero lo que ningún hombre serlo puede jactarse de comprender y explicar bien, como no sea verdad decir, que según las ideas y el fin de ciertos hombres, el jesuita del siglo XIX es el infame del XVIII.

¿Hay, pues, siempre un poder enemigo levantado contra la Iglesia y su creencia, y que para combatir necesite en ciertas épocas de un nombre inventado para infamar, de un grito engañoso para ultrajar, de un furor ciego para atacar todo lo que se quiere destruir?

Y cuando de la esfera de todas estas lamentables cosas revuelvo los ojos sobre mí mismo y mi conciencia, yo, religioso de la Compañía de Jesús, no puedo ya comprenderme: soy también un misterio.

En vano me examino, no comprendo mi existencia.

Yo no soy extranjero que haya pasado la frontera y venido a sentarme al hogar de la familia para esclavizarla y oprimirla; soy el hijo de la tierra que habito y que amo. He creído en la libertad religiosa de mi país: francés, he pensado que podía en la Francia católica, mi patria, lo que siendo inglés hubiera podido en Inglaterra, americano en los Estados Unidos; y aun holandés en Holanda; me he hecho jesuita.

Mis hermanos de los Estados Unidos, de Inglaterra y de Holanda viven libres y tranquilos; ¿por qué no lo estoy yo?

¿Cuál es la razón? Su país es libre; el nuestro no lo es. ¿Y por qué?

¡Todavía misterio!

Bernard Lonergan,filósofo jesuita canadiense,alguno de sus fragmentos sobre la filosofía

La filosofía y su papel en el presente, según lo entiende la orden de los Jesuitas, por medio del jesuita canadiense Bernard Lonbergan

http://www.lasalle.org.ar/sap/lonergan/Lasituacionactualdelafilosofia.htm

Fagmento de una serie de respuestas de Lonergan a  El cuestionario al que respondió Lonergan se les distribuyó a varios profesores jesuitas de todo el mundo, como preparación para un Simposio en Filosofía que tuvo lugar finalmente en Villa Cavalletti, cerca de Roma, del 8 al 18 de septiembre de 1977. Lonergan no estuvo presente en el Simposio (ed.)

3.2 ¿Piensa que los estudios filosóficos para los cristianos y/o especialmente para los candidatos al sacerdocio deban ser diferentes de los estudios filosóficos ‘sin más’, y en caso afirmativo, por qué?

Tal vez tenga que mencionar lo que he escrito sobre este asunto en mi libro Filosofía de Dios, y Teología, y en un escrito sobre La Filosofía y la Teología. [9]

Brevemente diré que me parece que el principio básico es que el desarrollo humano ocurre de dos modos diferentes. Si se me permite usar una metáfora espacial, se mueve (1) de abajo hacia arriba y (2) de arriba hacia abajo.

Se mueve de abajo hacia arriba en la medida en que empiece desde la experiencia personal de uno mismo, avance a través de una intelección más plena y un juicio más equilibrado, y así alcance el ejercicio responsable de la libertad personal.

Se mueve de arriba hacia abajo en la medida en que uno pertenezca a una jerarquía grupal y así uno le deba fidelidad al propio hogar, al propio país, a la propia religión. Uno se socializa, se incultura, se educa mediante las tradiciones del grupo, para llegar a ser a su tiempo o (1) un miembro de la tribu o clan, o (2) un heredero del clasicismo de la antigua Grecia y Roma, o (3) un participante en la modernidad que está familiarizado con la variedad de culturas y literaturas humanas, con los logros de las matemáticas y de las ciencias modernas, con la competencia del exegeta e historiador contemporáneo, y con las reflexiones de los filósofos y teólogos.

Estos dos modos de desarrollo son interdependientes. Ambos empiezan desde la infancia. Pero, sólo a través del segundo, el primero lo lleva a uno más allá de las más primitivas etapas prehistóricas del desarrollo humano. Sólo a través del primero hay alguna asimilación y apropiación real del segundo.

Tal interdependencia, así como supone una distinción, también se opone a la separación. En la filosofía (y particularmente en su fase básica de teoría del conocimiento, epistemología, metafísica y ética existencial) el énfasis abrumador se pone en la apropiación personal del propio ser inteligente, racional y responsable de uno mismo. En la teología (y particularmente respecto a los misterios de la fe, que Aquino no vio cómo tratar en los primeros tres libros y por ello los relegó a un cuarto libro en su Contra Gentiles) el énfasis mayor {11} se pone en la tradición cristiana. Sin embargo, las diferencias en énfasis son una cosa y la separación sistemática es otra; y, según pienso, es menos un producto de la sabiduría o prudencia cristiana que de la duda universal cartesiana y de la identificación (propia de la Ilustración del siglo XVIII) de la tradición con el prejuicio y el abuso.

Sumariamente, pues, el desplazamiento teórico se da desde la filosofía tal como la hubieran desarrollado unos hombres en estado de naturaleza pura hasta una filosofía que, junto con la ciencia moderna, no se interesa en los universales abstractos sino en las realidades concretas.

Prácticamente parecería que el desarrollo de quienes no tengan que estudiar teología se enriquecería, tal vez, con alguna teología filosófica, o más probablemente con una ‘extensión’ o curso popular de teología. Por otra parte, quienes tengan que estudiar teología tienen poco que ganar con abstraerse artificialmente del mundo cristiano en el que nacieron y se educaron.

Soren Kierkegaard: el existencialismo y la religiosidad.Concepto de angustia y Dios

El sacerdote Ismael Bárcenas de la orden de los Jesuitas nos aporta un libro donde podemos leer su interpretación obre las obras de este filósofo danés que tanto parece haber impresionado a Miguel e Unamuno

http://www.sjmex.org/procura/kierkegaard/index.htm

 

CONFERENCIA DE GUSTAVO BUENO Etica,Moral,Derecho y BIOETICA

El año 2001 se publicaba el libro de Gustavo Bueno titulado ¿Qué es la Bioética?Ahora tenemos la ocasión de escuchar y ver una conferencia del autor del libro impartida en Oviedo en el otoño del 2009 . Se puede ver en el sitio de youtube canal fgbuenoyv